Eres el Peregrino Número

sábado, 19 de septiembre de 2015

CEREIXEIRA Y MALNEIRA: CAMINO DE LA ESPERANZA (GRANDAS DE SALIME, ASTURIAS)


Vistas de Cereixeira desde el Camino que viene de Grandas y A Farrapa

Viniendo de la villa de Grandas por A Farrapa un camino rural se desvía de la carretera AS-28 entre prados, tojos y arbustos para encaminarnos a Cereixeira, son los campos de A Costa da Farrapa y Os Chaos, viendo al oeste en la lejanía las aldeas de Castro y Padraira, subida a Penafonte  y de Allí a las laderas del Monte Zarroy a Bustelo del Camín, ruta al Monte da Curiscada y El Pico Cuia, paso a Galicia por el Alto do Acevo.


Tras andar un corto trecho ya columbramos Cereixeira en una llanísima meseta al lado de la carretera. Al fondo son los montes de Trabada, Oscos y A Fonsagrada... A Cernada, A Alumbreira, A Pena da Lagúa, A Pena da Rabuqueira...


 Dando vista a Cereixeira esta senda nos ofrece además unas amplias panorámicas de esas serranñias que separan Asturias de Galicia.


En primer plano el Monte de Padraira, suave colina sobre Xestoselo. Los eólicos están en el Monte do Zarro. Al fondo A Curiscada y El Pico Cuia ocultan ahora sus cimas entre las nubes.


También se ve estupendamente Castro, aquí cerca, donde hay albergue privado


Bajamos poco a pocopor los campos de Val de Varosa y Xuntacasa hasta pasar enfrente de Casa Galeguín...


Casa Galeguín.


Buena referencia.


Camino a Cereixeira por campos de siega y helechos, paisaje netamente rural divisando de frente los campos de El Regueiro, más al occidente son los profundos valles de Ríodecabalos y río Augüeira.


Cereixeira, con bar y casa de comidas, nos aguarda.


A la derecha Casa Federico, tienda-bar fundada en 1953 por Federico Díaz Fernández y Nieves Iglesias, cuando ambos acababan de casarse. A la izquierda asoma un poco la Parrilla Cereixeira donde también habrá que parar a tomar algo...


El Camino allí se dirige, ente prados y helechos.


Según bajamos vemos que a Casa Federico llega "el suministro" del heladero. Habrá que llegar rápido ahora que habrán repuesto todo el surtido. Solo quedan unos metros hasta el pueblo...


Un poco de bajada.


Y llegamos al asfalto en esta casa.

Final de la bajada: Cereixeira

Rebelión en la granja. Los guardianes del Camino...


Gatos descansando.

Chantas o pizarrosas piedras hincadas. Serán cada vez más abundantes.

Llegada a Casa Federico.


Si sale el sol, a sentarse en las terrazas, contemplando el entorno...


Grandes vaquerías.

Dejamos Casa Federico.
Hitos kilométricos del Camino...


Vemos mejor en la distancia la colina cercana del Monte de Padraira Y Pena Longa, con el Monte do Zarro (1.022 mts.) a la izqueirda y más allá y confundiéndose con él A Curiscada y El Pico Cuia (1.108 mts.)


Damos un paseo frente a las casas d Cereixeira.


Y llegamos a la parrilla de Cereixeira.


Hora de las comidas


Potes y carnes, los postres no hubo tiempo a fotografiarlos pues fueron veroz y rapidamente devorados por los hambrientos romeros...


"No solo de Camino vive el peregrino"


Sobremesa y... si no llegamos a las comidas llegaremos a las cenas:


Esperando por el cachopo


El cachopo a la mesa.


Hora de salir y emprender Camino, no todo van a ser viandas...


Caminamos unos metros por esta vereda derecha de la AS-28, pero en aquel cruce nos desviaremos del asfalto...


Tomamos esta pista a la derecha, atendiendo a los mojones xacobeos, flechas, carteles y señales en general...
 

Este es el Camino, que pasa al lado de A Poza, una laguna que es visible especialmente en invierno con las lluvias.


En verano, con menos agua es menos visible, ente la veteación de los setos silvestres, arbutos y matorrales.


Y es que tras Cerexeira el Camino va a apartarse nuevamente de las carreteras y se adentrará por unos prados y tierras de pasto, muy llanas, delimitadas por alambradas, donde seguramente veremos vacas y hierba empacada en temporada estival...


Vaquería con la siera del Monte da Curiscada al fondo.


Son largas rectas entre las fincas, aquí dos desviamos a la izquierda hacia aquellos árboles...


Las vacas nos miran.

Cómodo camino, y muy llano.

Atrás ha quedado Cereixeira.


Sigue el sendero llano a la sombra de los árboles.


Y cruza los campos.


Otro ángulo recto en la senda, este a la izquierda...


Hermoso sendero.


Luego vendrá un recorrido por el bosque, bajo el ramaje que nos deleita con sus juegos de luces y penumbras, y es que si hace sol, un amanecer en este lugar, con el astro-rey saliendo a nuestras espaldas, es una encantadora sensación que sin duda plasmaremos en nuestras instantáneas. Si en cambio es un día nublado, incluso de lluvia, o mismamente de niebla, el dejar atrás durante unos metros las zonas pobladas y adentrarnos en la frondosa quietud de la foresta nos dejará un hermoso sentimiento de magia y misterio, a poca sensibilidad que tengamos.


Senda y selva boscosa...


Fincas y labores agropecuarias...


Buenas huertas.


A Caminar.


Llegaremos a una capilla, con la evocadora advocación de la Virgen de la Esperanza y una inscripción en la campana que dice "Recuerdo de Doña Josefa Cachan de Castro de Grandas".


 Estamos en Malneira, centro de sonadas fiestas y romerías.

En el interior hay un altar con la Virgen de la Esperanza, la Virgen del Carmen y el Niño Jesús.

Y una inscripción de 1873 en una parte de mármol del altar antiguo.



Este es el Camino, que viene a la capilla, construida ente los siglos XVII y XVIII estilo popular.



Fue retejada en 1994.


El pueblo de Malneira, tal y como se ve desde la capilla, a la derecha del Camino.


En un cruce, donde el Camino se cruza con el ramal que comunica Malneira con la carretera, podremos parar en este área de descanso.


Y seguimos por el sendero adelante.


Y de nuevo en el bocage.


Y las fincas


Así salimos de Malneira.


Otro cruce y siempre de frente por el bosque.


Tomamos aquí el desvío de la derecha.


En la frondosidad de la espesura.


Sigue siendo el itinerario muy llano.


Murias de fincas a cada lado.


Vamos saliendo a campo abierto.


Este es el cruce que lleva a Castro, nosotros seguimos de frente, subiendo un poco, hacia el pueblo. A la izquierda está la carretera AS-28, con el pueblo de San Xulián.


Ahí está el Albergue de Castro, de titularidad privada.


As Bobias.


Así entramos en la aldea de Castro, parada y fonda de viajeros y peregrinos.