Eres el Peregrino Número

Buscador de Temas del Camino de Santiago

sábado, 19 de septiembre de 2015

LA CAPILLA DEL CARMEN Y LA CASA DE LINERA EN GRANDAS DE SALIME (ASTURIAS) EL CAFÉ EL CHÍCARO EN EL COUSO Y EL QUESO TRES OSCOS EN A FARRAPA


Capilla del Carmen y Casa de Linera

A punto ya de salir de la villa asturiana de Grandas de Salime, capital del concejo homónimo, a 14 kilómetros escasos de la frontera con Galicia, el Camino pasa delante de la capilla del Carmen tras una importante cuesta desde la antigua Colegiata de San Salvador. Esta capilla fue construida en el siglo XVIII, cuando este camino era la principal vía de comunicación entre Asturias y Galicia por el interior, vinculada a la Casa de Linera, casona solariega de los Álvarez de Linera, cuyo conjunto de edificios asoma unos metros más atrás


Los Álvarez de Linera se establecen en este lugar a mediados del siglo XVI, administrando desde aquí sus extensas posesiones en este y otros concejos cercanos, por lo que vivían de las rentas de su extenso patrimonio, aunque desde finales del siglo XIX, se dedicaron también al comercio. Se conserva un importante Archivo de la Casa de Linera del que leemos lo siguiente en Archivos de Asturias:
"El linaje de los Álvarez de Linera se asienta a mediados del siglo XVI en Grandas de Salime, en el solar de Grandalés, desde donde fueron extendiendo sus posesiones e influencia a Pesoz, Illano y Vegadeo. Muchos de sus miembros ocuparon cargos municipales y judiciales, lo que explica la variedad de productores de la documentación, y se dedicaron a administrar las rentas de su patrimonio y al comercio, sobre todo a partir del último tercio del XIX. La estirpe, de la que permanecen los apellidos en ramas familiares de Pesoz y Vegadeo, se extingue en Grandas de Salime al fallecer a mediados de la década de 1970 la última representante de la misma, María de Linera. 
El origen del archivo se halla en la segunda mitad del siglo XVI, cuando el linaje de los Álvarez de Linera se asienta en el solar de Grandalés. La continuidad cronológica que se advierte en la documentación, sugiere que ésta no cambió de lugar a lo largo de los años y fue transmitiéndose de padres a hijos. El archivo se orientó al servicio familiar para su uso en litigios, cobro de rentas, control contable y de posesiones y trasmisiones testamentarias, lo que sin duda influyó en su permanencia en el mismo inmueble a lo largo de los siglos. Se desconoce cualquier otro dato de la historia archivística, si bien consta por boca del informante que a medidos del siglo XX parte de la documentación fue trasladada a Oviedo y a Madrid por un familiar.

El fondo documental resulta interesante para el estudio del linaje hidalgo de los Álvarez de Linera e incluso para conocer la evolución histórica y económica de parte de la comarca, con especial referencia a los Concejos de Grandas de Salime y Pesoz. Los tipos documentales principales de que se compone el fondo son : escrituras de compraventa (44 u. 1707-1919), testamentos (35 u. 1625-1920), cartas y ejecutorias de hidalguía, documentación judicial (24 u. 1755-1933) y fundaciones de Capellanías y Obras Pías (8 u. 1738-1857). Precisamente, esta última serie permite obtener información sobre el Hospital de Grandas de Salime, ligado a la ruta jacobea a lo largo del XVIII, y sobre varias ermitas del concejo. Hay, además, 2 tomos de respuestas particulares del Catastro de Ensenada de Grandas de Salime".


Esta capilla barroca es de planta rectangular y tiene un alto pórtico dando vista al Camino, al que se sube por cuatro peldaños de escalera. En las paredes laterales hay sendos bancos corridos, donde podremos descansar de este fuerte repecho a la vez que vemos el interior del templo desde las ventanas, aunque esté cerrado


La ventana de la izquierda parece la más empleada para encomendarse a la Virgen, pues siempre se ven velas, flores y algunas ofrendas. La devoción a la Virgen del Carmen, o Santa María del Monte Carmelo, arranca hacia el año 1200 cuando un grupo de ermitaños se retiraron a vivir en dicho monte, sito cerca de Haifa, donde se recogió el profeta Elías y que en hebreo es Karmel o Al-Karem 'jardín de Dios', fundando la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, la cual se extendió por España, primeramente por la Corona de Aragón y luego por Castilla, a partir del siglo XIII, pero especialmente desde el XVI


Desde la ventana vemos el altar con su retablo barroco y su bóveda de cañón y arco triunfal semicircular. Si bien especialmente relacionada con los pescadores y la marinería, el culto a la Virgen del Carmen no es exclusivo de los núcleos costeros ni mucho menos, existiendo numerosísimos santuarios en el interior, cuya fundación se debe en gran parte al impulso dado a las devociones carmelitas a partir de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz en el citado siglo XVI, centuria en la que surgen las primeras cofradías del Carmen en Asturias, según leemos en la Gran Enciclopedia Asturiana:
"El Carmen es la fiesta de la devoción, de las gentes que salen de sus casas de madrugada y pasan las horas en torno a la iglesia o santuario esperando el momento de la oferta que han de cumplir durante la misa, en la procesión o en la ofrenda del ramo:
-Todos te pedimos,
¡oh Virgen del Carmen!,
que en vida y en muerte
no nos desampares"

Hay al menos dos imágenes de la Virgen del Carmen en este santuario, la primera y más grande, que se saca en procesión en julio, es la de la izquierda. La otra es la que ocupa la gran hornacina en lo alto de la calle central del retablo. En 1667 se funda la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen de Avilés y en 1690, más cercana, la de Cangas del Narcea. Los Álvarez de Linera, con sus extensas posesiones, estarían al tanto de estas corrientes religiosas carmelitas y fundarían la capilla de esta advocación en el siglo XVIII


Además de la imagen de la Virgen del Carmen, en el retablo reconocemos arriba a la derecha la de San Antonio de Padua y a la izquierda a San Nicolás de Bari. Justo debajo y en la calle central del retablo reconocemos un busto del Nazareno, entre dos imágenes del Niño Jesús con hábito blanco. En el primer piso hay dos bustos-relicario, uno de ellos el de San Fernando y el otro el de San Ildefonso, así como una imagen de San Antonio de Padua. En el banco o base hay algunas filigranas decorativas y este retablo se remata en ático con un Cristo crucificado, así como un escudo carmelita con ángeles. A los lados y en la pared se ven sendos escudos familiares


En la ventana, un viejo grafiti en forma de cruz


La portada de la capilla es de arco de medio punto y en el frontal que mira al Camino de la pared derecha del pórtico hay una gran cruz de madera


Se dice que la orientación de la capilla pudo tener reformas con respecto a su posición respecto al Camino y a la casoa o casona, pues antes la senda pasaba entre los dos cuerpos de A Casa Linera


A Casa de Linera extiende su conjunto de edificios alargándose en un rellano de esta ladera que baja del monte A Bornela, en cuya falda, resguardada de los vientos del norte, se asienta la villa



Y esta es la espadaña del campanario de la capilla del Carmen. La cubierta del templo es enteramente de lousas de pizarra hasta la cumbrera


Tras unos instantes de descanso visitando la capilla del Carmen, sigue la cuesta por la calle de este nombre que atraviesa este barrio de Grandas de Salime de la misma denominación, El Carmen o El Carme, pasando al pie del muro occidental de la Casa de Linera


Como es habitual en las afueras de las poblaciones, avanzamos por una zona residencial de baja densidad, de viviendas unifamiliares con terreno, donde abundan los frutales


Según subimos pasamos junto a la pared meridional del conjunto de A Casa de Linera. Aunque no estamos en una vía peatonal, no suele haber más tráfico que el de los residentes, por la que raramente coincidiremos con algún coche


Al lado de una puerta adintelada una gran construcción semicircular es el antiguo forno de hacer el pan. Por sus dimensiones se ve que los comensales serían numerosos. Además de la familia estarían sus sirvientes y sin duda frecuentemente habría visitas


A este lado del Camino y a la entrada a la casoa alguien ha hecho una estatua representando un peregrino soldando piezas de hierro o acero, siguiendo la tradición artesana de los antiguos ferreiros de la comarca


El famoso bordón, verdadera 'herramienta' de trabajo que servía lo mismo para coger fruta de los árboles que como apoyo al caminar, soporte de la calabaza del agua o vino, o arma contra fieras y bandidos, identifica plenamente al romero jacobita


En vez de sombrero, presenta una montera picona tan habitual en Asturias, que es básicamente un pasamontañas, cuyas orejeras se ponen hacia arriba cuando no son necesarias


Y esta es una imagen de A Casa de Linera, en cuyo interior hay, entre otras cosas, una lareira u hogar, el tipo de cocina tradicional antes de la llegada de las llamadas cocinas Bilbao o económicas


Aquí se acaban las farolas isabelinas del casco urbano grandalés. En esta bifurcación seguiremos subiendo, yendo a la derecha


Podríamos decir que estamos empezando la cuesta hacia el Alto do Acevo, en la frontera con Galicia, aunque esta es bastante escalonada y tendremos tramos bastante llanos avanzando por Cereixeira hacia Malneira y Castro, así como por los bosques de Padraira. Los repechos más fuertes de la subida a dicho puerto llegarán sobre todo en Penafonte, al pie del mismo


Viejo portón de acceso a una finca, al pie de un castaño, con tejadillo de lousas de pizarra, a nuestra izquierda


Realmente las cuestas no han cesado desde que cruzamos el Navia desde El Salto de Salime, salvo pequeñas 'treguas'; y esto las cuestas arriba, porque las cuestas abajo han sido imponentes desde el collado de Os Coriscos (tras la dura cuesta desde A Mesa) y, sobre todo, a partir de Buspol por el 'gran cañón del Navia' con su gran rodeo correspondiente para llegar a la presa, pues el viejo Camino quedó sumido por el embalse, como el pueblo y puente de Salime


Dado el esfuerzo requerido, muchos peregrinos hacen una etapa relativamente 'corta', pero muy dura, desde A Mesa o Berducedo, pudiendo descansar sobradamente en alguno de los alojamientos de Grandas, con tiempo por ejemplo para visitar el magnífico Museo Etnográfico de Grandas de Salime "Pepe El Ferreiro", al que le dedicamos tres entradas de blog, así como la antigua Colegiata de Grandas, actual parroquial de San Salvador, con sus joyas históricas y artísticas y la misa del peregrino


Atención en esta bifurcación, en la que iremos a la izquierda


Aquí lo adecuado sería acompañar a la concha con la correspondiente flecha amarilla para evitar equívocos, tal y como comentábamos antes. Por eso siempre recomendamos llevar alguna guía-mapa o similar siempre a mano, además de preguntar en caso de duda


Aquí el Camino en cuesta nos ofrece una cierta tregua, pues casi llanea o sube muy suavemente a la fresca sombra del castañar


Dado que estamos a la mitad del Camino Primitivo no pocos gustan de permanecer un día en Grandas, dados sus alicientes y la necesidad de un reposo, o hacen una 'etapa mini' hasta Castro, donde está el siguiente albergue, a una hora de aquí o poco más, donde y también puede conocerse el castro que le da nombre, el del Chao Samartín, con su Museo


Salimos del castañar y salimos a estos prados en ligera cuesta, donde los pastores eléctricos nos revelan sus usos ganaderos, pues evitan que las reses salgan al Camino


Desde aquí tenemos una hermosa vista hacia el este. Bajo nosotros están los barrios de El Carmen y El Vilar y, cuesta abajo, la cañada de El Rigueirón, que separa los montes de El Coto Grandas a la derecha y As Campas a la izquierda, por cuyas laderas subimos a Grandas desde El Salto de Salime. A lo lejos vemos A Serra da Costa o de Buspol, desde cuyo collado de Os Coriscos, como hemos dicho, iniciamos la bajada al embalse del Navia


El Pico Buspol, con sus 1.121 metros de altitud y el parque eólico de su serranía siguen siendo una buena referencia visual y geográfica en nuestro itinerario. En la ladera vemos Vilar de Buspol


Los caballos blancos en el Camino siempre nos recuerdan al famoso caballo blanco de Santiago del acertijo popular "de qué color era el caballo blanco de Santiago", del que nos habla la Xacopedia":
Es una de tantas adivinanzas que llevan implícita la respuesta, según explica el académico Xesús Ferro Ruibal. Se utiliza para comprobar si el interlocutor presta atención. Sólo alguien muy despistado no sabría decir de qué color es el caballo blanco de Santiago. De este tipo de adivinanzas hay docenas y docenas, pero esta es, sin duda, la más conocida".

El que el caballo sea blanco y no de otro color también tiene su explicación, aunque para ello tengamos que sumergirnos en un legendario mundo de creencias ancestrales, unas anteriores incluso al cristianismo y otras de los albores del culto jacobita:
"Otra cuestión es por qué el caballo de Santiago es blanco. Ese es un tema más complejo. Américo Castro, uno de los grandes historiadores del siglo XX, sostenía que en las batallas de los reyes hispanos contra los musulmanes aparecieron luchando, de forma milagrosa, a favor de los cristianos Santiago y San Millán -no sólo Santiago- y que los dos montaban caballos blancos. En el altar mayor de San Martiño Pinario, en Compostela, se observa que en lo alto, a la derecha y a la izquierda, hay dos santos montados en caballos blancos: uno es el apóstol Santiago y otro San Millán, fraile que los benedictinos consideran suyo. Los dos luchan contra los musulmanes. 
Américo Castro explica que también en la antigua Roma, en batallas decisivas, habían aparecido milagrosamente los Dióscuros, Cástor y Pólux, hijos de Zeus / Júpiter, luchando a favor de los romanos y montando sendos caballos blancos. Zeus (griego), Júpiter romano, es el dios del rayo y del trueno; de hecho, los antiguos le llamaban Júpiter Tonante y lo curioso es que Jesús en el Evangelio (Marcos 9,17) a Santiago y a su hermano Juan les llama Boanerges que precisamente significa ‘hijos del Trueno’. Aquí Américo Castro cierra su razonamiento; probablemente el culto a Santiago, iniciado en el siglo IX, es la cristianización de uno anterior dedicado a los Dióscuros. Américo Castro, en la explicación del origen del sepulcro de Santiago, va mucho más atrás que otros y no se queda en Prisciliano (siglo IV). Por lo tanto, el caballo blanco viene a representar un elemento inseparable del luchador venerado, ya desde antiguo, por eso la pregunta sobre su color contiene la redundancia en el propio enunciado. 
En diversos milagros contenidos en el Códice Calixtino se hace referencia también a la aparición de Santiago Apóstol a lomos del caballo blanco, siempre para socorrer a aquellos que imploran su ayuda y, a continuación, les pide que emprendan el Camino de Santiago, como agradecimiento. Así, el caballo blanco aparece mencionado en los milagros IV, XV y XVI. 
 
En el brazo meridional del crucero de la catedral de Santiago se encuentra la representación más antigua conocida del Apóstol a caballo, espada en mano y portando el estandarte de alférez de la milicia, partícipe de la victoria de las tropas cristianas frente al Islam en la célebre y legendaria batalla de Clavijo (La Rioja). Se trata de un tímpano de piedra realizado en el primer tercio del siglo XIII. La imagen del Apóstol sobre un caballo al galope no se volverá a representar hasta 1326, año en que aparece en una miniatura del Tumbo B compostelano. Con el tiempo, se convertirá en la iconografía española más difundida del Apóstol. 
En la Primera Crónica General, cuando se relata la batalla de Clavijo, aparece citado también el caballo blanco: 
Et sepas por uerdad que tu uençras cras en la mannana con el ayuda de Dios a todos estos moros que te agora tienen cercado. Et digote que tomaran y muerte muchos de los tuyos, a los que esta apareiada la gloria de dios et la su folgança que siempre durara. Et por que non dubdes nada en esto que te yo digo ueer medes cras andar y en la lid en un cauallo blanco con una senna blanca, et gran espada reluzient en la mano. Et uos luego por la grand mannana confessaruos edes de todos uuestros peccados muy bien, et recibredes el cuerpo et la sangre de Nuestro Sennor Dios et nuestro Saluador; et pues que esto ouieredes fecho, non dubdedes nada de yr ferir en la hueste de los barbaros, llamando ‘Dios, ayuda, et sant Yague!’, ca ciertamientre sepas que todos los metredes a espada et los mataredes.”

De frente a nosotros tenemos las boscosas colinas de El Carbayo, Pigransa y El Couso, encima del valle de El Rigueirón o río de Grandas. Mucha atención pues llegamos a una bifurcación


Aquí dejamos el camino hormigonado, que baja a la izquierda, y seguimos de frente y recto campo a través


El suelo está pisado y se ven algunas rodadas de vehículos agrícolas. Atendamos también al mojón caminero jacobita, que cuando crece la hierba puede quedar semioculto por ella


Estamos en un tramo particularmente bello, no hay más que verlo, caminando por la pradería en una liviana cuesta que nos llevará a los bosques de A Loma y A Farrapa, a nuestra derecha, donde saldremos unos metros a la carretera AS-12


Entre los árboles, si nos fijamos, por la zona de Pigransa, se ven algunas naves del pequeño Polígono Industria de El Couso, donde se encuentra la nave del tostadero de Café El Chícaro, del que el corresponsal del periódico La Nueva España Eduardo Lagar dice que es el café de Eloisa y Adriana que "viene de Venezuela con el aroma del retorno a un futuro mejor", completando el título de su artículo del 18-9-2024:
"Dos jóvenes amigas, una de ellas hija de emigrantes asturianos, reabren un tostadero de café en Grandas de Salime para comercializar la producción de los cafetales que plantó el abuelo de una de ellas en el pueblo de El Chícaro, en la zona andina de Venezuela.
En esta taza de café hay muchos ciclos que se completan, muchos sabores de ida y vuelta. Está la historia de un emigrante de Grandas de Salime que emigró a Venezuela en busca de un futuro mejor hace medio siglo y cuya hija emprende en Asturias la misma aventura vital. Pero también tiene el entrañable ahora de la historia de dos amigas que se conocieron cuando tenían diez años en el Colegio Alemán de Caracas y ahora, después de dar algunas vueltas por el mundo, cada una por su lado, han confluido en Gijón para tostar y comercializar el café que hace cien años empezó a plantar el abuelo de una de ellas en el pueblo andino de El Chícaro, en el estado venezolano de Táchira.

Eloísa García Patiño y Adriana Machuca son esas dos amigas que están detrás de Café El Chícaro, una nueva marca que se incorpora al sector cafetero regional, que en Asturias cuenta con marcas de referencia nacional y una larga tradición. Pero lo suyo es diferente: importan, tuestan y comercializan el café que proviene de sus propios cafetales, el fruto que plantó en las primeras décadas del siglo el abuelo de Eloísa en el pueblo que da nombre a la marca.

Eloísa continúa cerrando el ciclo de este relato hasta llegar a la actualidad: “En 2008, mis padres pensaron que como tenían unos cafetales en Venezuela podían rentabilizarlos. Así que buscaron la manera de sacar la producción de allí y traerla a España. Entonces montaron un tostadero en Grandas de Salime. A mi padre siempre le tiró el pueblo y, aparte, hace falta mover aquella zona un poco, que tiene la fábrica de quesos (Tres Oscos) y poco más. Grandas se está quedando despoblado. Cuando yo iba de pequeña, porque iba todos los veranos, había muchísimos niños. Y cuando yo fui con mi hijo de tres años, había una sola niña en el parque en invierno. Y me dice la madre: es que yo quedo como asustada de ver otro niño”. Sigue el relato cafetero: “Entonces, bueno, empezaron a traer el café en verde y a tostarlo en Grandes de Salime. Y, la verdad, es que se vendió mucho en la zona, sobre todo. Pero luego empezaron a tener problemas en Venezuela para sacar el café y también a mi madre, quedó encargada de todo porque mi padre seguía en Venezuela, se le complicó todo un poco y acabaron dejando de traer café. Una pena porque, en realidad, llegó a haber una cafetería acá en Gijón, en el Mercado del Sur, y se servía ya el café por toda Asturias”.

De aquella, Eloísa, que entonces tenía 14 años, había vuelto a Asturias con su madre y su hermano pequeño. El tostadero de El Chícaro cerró en Grandas de Salime y adiós al café que venía de Venezuela.

Pero todo vuelve. Hace año y medio, Eloísa empezó a darle vueltas a la cabeza sobre la posibilidad de recuperar la marca, el tueste y la venta del café en Asturias de la producción familia. “Pero para mí era un poco complicado empezarlo todo yo sola, aparte de que entonces ya tenía un niño pequeño”, explica. El niño se llama Víctor y ahora Eloísa está esperando otro, que se llamará Olivier. Su padre es francés, de ahí el nombre.

Por entonces Adriana Machuca, que es ingeniera mecánica, vivía en China. “Cuando yo vivía en China. Eloísa me vino a visitar y ya ahí hablamos de hacer algún emprendimiento. En el 2022, en diciembre, yo vine de paso por acá y ahí surgió con su padre y con ella la idea de por qué no retomar el proyecto del café”, relata. Así que, con ayuda de la familia, trajeron un contenedor de café “y empezamos a tostar ahora, recién hace unos meses”, explica Adriana. Ahora están empezando a extender de nuevo la marca. Asisten a ferias, acuden a vender a las cafeterías, tiendas... “y luego también por internet”, explica Eloísa. Saben que compiten con empresas cafeteras de mucha mayor entidad, que priman con la instalación de equipos a la hostelería que les compra. “Pero la principal ventaja que tiene nuestro café es que es ‘de principio a fin’, digamos. Hay muy poco café que tú puedas tomar y lo puedas comprar a la persona que pone la semilla, que lo cosecha, que lo envía, que lo muele, que lo tuesta y que lo empaqueta. Ahí está el valor más distintivo que tiene, además de ser de Venezuela”, explica Eloísa. 

Adriana, que está iniciándose en el negocio cafetero, pasó recientemente siete meses en Venezuela “aprendiendo con los tíos de Eloísa”. La cosa marcha. “De hecho, ya compramos café a las fincas de alrededor”, apunta Eloísa. “También nos gusta el hecho de que estamos ayudando un poco a la comunidad de la zona, porque allí estaba un poco decaído el tema de la producción de café porque era complicado exportarlo”, explica. “Entonces nosotros estamos empleando lo que se llama ‘el beneficio del café’. Mi padre les adelanta a los pequeños agricultores el dinero para que ellos pudieran contratar mano de obra para la recogida del café y luego ellos nos llevan el café a nosotros. Hay muchos pequeños agricultores alrededor, en la misma zona. Así, con ese modo cooperativa, luego ya viene todo el café a la finca y se procesa toda la cosecha por igual”. El proyecto contribuye a revitalizar la economía en una zona donde, en el contexto del declive económico venezolano, no destaca precisamente entre las más ricas. “La verdad es que en esa zona de Los Andes, donde está la familia de mi madre, ahí lo tienen más complicado”, apunta Eloísa.

Adriana se ha instalado en Gijón después de haber recorrido mundo. Vivió en Argentina, en Francia, en China… Su madre es peruana emigrada a Venezuela, lo mismo que ella también dejó después su país, especialmente azotado por la emigración. La vida, para Adriana, tiene mucho de ciclo migratorio. “Nosotras lo mencionamos alguna vez. El padre de Eloísa emigró de España porque hubo una situación acá tan compleja que muchísima gente viajó para allá. Y ahora estamos nosotras como en el regreso. Hay un montón de gente que se viene para acá. Lo mismo hizo mi madre, que es peruana. Hubo un montón de peruanos en Venezuela, lo mismo que ahora hay un montón de venezolanos en Perú. Nosotras somos parte de ese ciclo”.

A nuestra izquierda, el valle del Rigueirón, con sus verdes veigas, pasa bajo El Coto Grandas (689 m), con su gran bosque autóctono de abedules, castaños, carbayos y otras especies, además de una de las repoblaciones de pinares que se hicieron en el concejo tras la construcción del embalse de Salime, intentando paliar la pérdida de población, no solamente de los trabajadores y sus familias, sino de muchos vecinos que perdieron sus tierras en el valle del Navia, las más fértiles, sumergidas por las aguas


Bajada a El Vilar y a lo lejos otra vista de A Serra da Costa o de Buspol. A la izquierda el monte As Campas (691 m), también plantado de pinares. Muy en la distancia y en el extremo septentrional de la Serra da Costa reconocemos El Pico Vallongo (1.082 m), que fue una de nuestras referencias visuales a partir del puerto de El Palo y que ya ha quedado muy atrás


Y seguimos la cuesta prado adelante, orientándonos por el surco de los pascualinos (pequeños tractores agrícolas) y las pisadas de los peregrinos


Prado arriba empezamos a ver entre los árboles la casa de Picovilar, junto a la que vamos a pasar enseguida


Por ahí nos meteremos en un tramo de bosque cercano ya a la carretera AS-12, el 'Corredor del Navia' o carretera de Lugo o de Fonsagrada, a la cual llegaremos un poco más allá, en A Farrapa


Más arriba son las arboledas de A Loma de Grandas, A Campa y El Chao da Serra, ladera sur del monte Bornela, donde ha sido localizada una necrópolis tumular cuya cronología abarca desde el Neolítico a la edad de los metales, testimonio del antiguo poblamiento de estos lugares y sus pasos naturales, antecesores del actual Camino


Mirando atrás, nos vamos despidiéndonos de la villa de Grandas, la última capital de concejo asturiana antes de entrar en Galicia. Abajo a la derecha están el Centro de Salud, área de autocaravanas, polideportivo, Colegio Público El Salvador y Piscina Municipal, con el Parque Joaquín Vaquero Palacios, dedicado al arquitecto que dio forma al Salto de Salime


Entre los árboles del parque reconocemos la Casa de la Dirección, residencia de los directivos de las obras del embalse, proyecto también de Joaquín Vaquero Palacios


Con Picovilar ante nosotros la cuesta se hace más dura y recta campera arriba, y a pleno sol ya desde la mañana


Por eso, antes de llegar al bosque y a las casas, alguien ha habilitado un lugar para descansar


Es el banco "a Elvira", hecho de madera, con buen respaldo y reposabrazos. También se han plantado un par de carbayos que, cuando crezcan, proyectarán sobre él buena sombra


Vista de frente; arriba al final del prado está la carretera AS-12, de la que vemos algunas señales


Junto con el elemento práctico y funcional existe aquí el elemento artístico, representado por esta tetrapétala o tetrasquel...


Y por este pajarito tallado  y la dedicatoria A Elvira grabada bien grande y visible 


Picovilar es como decir 'el pico' o 'lo más alto' o 'más arriba' de El Vilar, el barrio de Grandas, etimológicamente del latín villarem, adjetivo "con que se aludía a un conjunto de dependencias de una VILLA o establecimiento para la explotación agrícola" dice el erudito filólogo Xosé Lluis García Arias en Toponimia asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos, que además "debió aludir a diferentes dependencias rurales dependientes de una villa o similares a ella y, a su vez, también origen de un nuevo pueblo".


La villa hace referencia a una antigua villae o explotación agrícola de época romana o altomedieval. Podría elucubrarse que, como ocurre en otros lugares, aquella villae, que tendría su lugar de culto, hubiera sido cristianizada y sería el antecedente de una comunidad monástica, la del monasterio de San Salvador de Dubris, citado en la Edad Media como tal antes de que, al pasar en 1186 a depender de la mitra ovetense por designio de Fernando II, fuese declarada colegiata, con su cabildo y abad


Pensemos que en la alta Edad Media un monasterio no era en la mayor parte de los casos un gran cenobio, sino una muy pequeña comunidad, a veces incluso familiar, que acogida a un culto explotaba y administraba el territorio, muchas veces continuidad de como lo hacía una villae


En esas villas agrícolas, sobre todo en las situadas en los caminos de gran afluencia, se estaba bastante al corriente de las novedades en todos los aspectos, existiendo un núcleo de gentes con ciertas inquietudes, por eso se revela que pudieron ser agentes de la primera cristianización de comarcas enteras, o al menos constituirse como sus primeros colectivos cristianos, aunque el tipo de cristianismo fuese muy primitivo y bastante permeable a cultos y creencias anteriores precristianas


Hojas de avellano, cuyas ramas dan algo de sombra al Camino y, al lado de la casa, varios frutales. "No faltan en todas las aldeas y caseríos pequeños lotes de frutales, entre los que destacan los perales y manzanos, higueras y cerezos, que contribuyen a enriquecer y hermosear la campiña", explican en la Gran Enciclopedia Asturiana


Pasamos entre el poste telefónico y la torre de la luz y seguimos subiendo pasando ya enfrente de la casa de Picovilar


La vía importante que por aquí pasaría podría ser la famosa Lucus Asturum-Lucus Augusti, que desde la civitas de Lugo o Llugo, en Llanera (Asturias -al norte de Oviedo/Uviéu), se dirigía a Lugo en Galicia. No obstante se discute cual sería su trazado exacto y, además, que este habría estado sujeto a cambios con el transcurrir del tiempo


Constituyó sin duda un eje de comunicaciones esencial en la gran zona aurífera asturgalaica, de ahí que se la llame la 'autopista del oro' y habría de ser un precedente del Camín Real hacia Galicia del medievo y posteriormente, el principal camino por el interior de Asturias hacia tierras gallegas hasta la construcción de las primeras carreteras bien avanzado ya el siglo XIX


Aparte de este sería muy importante el de la costa, por donde ahora discurre el Camino Norte y el de la costa, pero tanto entre ambos como más al sur existieron otros secundarios aunque también bastante empleados. La construcción de los embalses del Navia los cortó y no son recuperables en su trazado original, al menos en lo concerniente al paso del río, como le ocurre al mismo Camino Primitivo en el desparecido pueblo de Salime, donde hubo incluso hospital de peregrinos, como en Grandas


Grandas y Salime se constituyeron como concejos independientes por separado desde su origen, cuando con la desamortización de Felipe II, dejaron de pertenecer a la mitra ovetense y pasaron a la Corona, siendo sus términos comprados por los propios vecinos el 5 de marzo de 1584, aunque en el caso de Grandas ya habían aprobado ordenanzas propias el 20 de julio del año anterior. Ambos concejos, con importantes cambios en su extensión, se unificaron en 1836 con la integración del de Salime en Grandas, naciendo el de Grandas de Salime


La cuesta de Picovilar se acaba aquí, en esta bifurcación en la que seguiremos a la izquierda, caminando al pie de la carretera AS-12 en su kilómetro 1, donde está la nave de Mecánicas de Salime S.L., bajo A Loma de Grandas


Pese a nuestra inmediatez a la carretera, avanzamos casi ajenos a ella por esta hermosa frondosidad de avellanos y castañares, donde el Camino, senda de tierra y de hierba, llanea o hace pequeñas cuestas


Los helechos de las veredas y demás vegetación casi ocultan las señales, además de las sombras y la umbría, no nos despistemos


Sobre todo al llegar a las bifurcaciones, como la que hemos dejado atrás y esta que tenemos delante


En ella hemos de tomar el ramal de la derecha, que empieza un poco de subida


El Camino hace una larga recta y la cuesta, aunque ligera, se hace un tanto prolongada


Una buena manera de desentumecer los músculos al empezar nuestra caminata en la mañana, que es cuando suelen pasar la mayor parte de los peregrinos, saliendo de Grandas o desde Vistalegre (Hotel y albergue Las Grandas)


Venir desde más atrás, desde A Mesa o desde Berducedo implica, aparte de perderse los alicientes de Grandas de Salime, un sobreesfuerzo muy considerable pese a la cortedad del trayecto hasta Castro, donde está el siguiente albergue


A veces, sobre todo al llegar la época de mayor afluencia de peregrinos, la necesidad de plaza obliga a realizar largos desplazamientos para hallar cama o litera, pero otras es nuestra propia prisa intrínseca de competir con nosotros mismos siendo extremadamente parcos en días y tiempo disponible la que nos obliga a ello


Querer aprovechar y estirar al máximo los siempre insuficientes días de vacaciones o descansos nos hace andar a carreras y no siempre necesariamente. En ocasiones la velocidad de nuestra vida diaria y preocupaciones cotidianas nos lleva a hacer lo mismo en nuestro tiempo de asueto, también sin saber bien porqué entramos en competiciones con otros o con nosotros mismos cual si estuviésemos en un maratón...


"Pero para correr y ahogarme de prisas tengo once meses y medio más al año", nos decía un peregrino hace tiempo, por lo que también es palpable quien tiene otra filosofía y piensa que el Camino, además de 'caminar' en sí mismo,  tiene otras gracias, virtudes y alicientes "que es una pena perderse ya que estamos aquí"


Una vieja muria de piedras cubierta de musgo delata la antigüedad de esta senda, bastante ancha y bien trillada por los caminantes, en la que la hojarasca se amontona en las veredas


A la izquierda del Camino, una tupida fronda forma una verdadera barrera vegetal, la selva verde


"Como especies indígenas predominan los castaños, los robles, los abedules, las hayas, los acebos y otras que también en los concejos vecinos son abundantes", explica la Gran Enciclopedia Asturiana


No existe en este tramo cruce alguno ni mayor riesgo de pérdida. El Camino sigue recto y sube en rampa


Suelo de tierra y hojarasca, bien mullido en este tramo, es muy agradable de pasear pese a su continua aunque liviana cuesta


Y también crece la hierba, formando una preciosa alfombra verde en algunos trechos


Nunca crece o apenas la hierba en este estrecho surco de tierra, que es por donde más pisan los peregrinos. Hemos pasado sin darnos cuenta sobre el arroyo de El Rigueirón, que nace en Vilabolle, al sur del Pico A Bornela


En A Loma salimos del bosque poco antes de llegar a la carretera, a la vez que seguimos subiendo entre arbustos y matorrales


Paisaje de la cabecera del valle del Rigueirón o Regueiro de Grandas con los montes de El Couso, El Carbayo y Pigransa. Al fondo están Penas Longas. El Coto Grandas y, a lo lejos, al este, otra vista de A Serra da Costa o de Buspol


El Pico Buspol con Vilar de Buspol, a la izquierda están el collado de Os Coriscos y la bajada de Buspol, donde hubo un hospital de peregrinos, del que se conserva casa y capilla, el cual pagaba en tiempos a la mitra ovetense una libra de cera en torta. Pudimos conocerlo antes de empezar lo más formidable del imponente descenso al 'gran cañón' del Navia


En primer término, el Polígono Industrial El Couso, el del Café El Chícaro, del que leemos en su web:
"Desde las montañas de Venezuela hasta el corazón de Asturias, Café El Chícaro nace del encuentro entre dos mundos. Somos una marca de café artesanal que honra el origen, el saber hacer y la identidad cultural. Cada taza es un símbolo vivo de un café que tiene raíces.

Café El Chícaro nace del encuentro entre dos territorios con carácter: las montañas de Venezuela, donde cultivamos café 100% Arábica a más de 1200 metros de altura, y Asturias, donde lo tostamos de forma artesanal con el cuidado que merece cada grano.

En fincas como Hacienda La Esperanza, con más de un siglo de historia, el café se recoge a mano, con respeto por la tierra y por quienes la trabajan. Al llegar a nuestro tostadero en el norte de España, cada lote es tratado como único: seguimos un proceso lento y preciso que conserva su esencia y realza su complejidad.

Así unimos tradición cafetera con saber hacer, origen con oficio. Nuestro café no es solo un producto: es una historia que empieza en la tierra y termina en tu taza. 

En las montañas del Táchira, en los Andes venezolanos, late el corazón de nuestra familia desde hace más de un siglo. La Hacienda La Esperanza, construida en 1895 y adquirida por nuestro abuelo en 1914, ha sido el escenario donde generación tras generación hemos cultivado café con esmero y dedicación. 

A más de 1.100 metros de altitud, en un paisaje que respira tradición y esfuerzo, nacen nuestros granos de café 100% arábica. Allí, cada cosecha es fruto del trabajo de nuestra gente, de la tierra fértil y del tiempo que parece detenerse entre cafetales. 

En 2005, este sueño familiar viajó por primera vez desde Venezuela hasta Asturias. El café verde de nuestras fincas llegó a Grandas de Salime, uniendo dos mundos de montaña: los Andes y la tierra natal de nuestro padre. Así nació Café El Chícaro, con el propósito de compartir un café distinto, cargado de historia, sabor y raíces. 

Hoy, más de un siglo después del inicio de este camino, hemos retomado el legado de nuestra familia. Desde Asturias, continuamos tostando con cuidado el café que cultivamos en Venezuela, manteniendo vivo el vínculo entre las dos orillas del Atlántico. 

Café El Chícaro no es solo café: es memoria, es origen y es compromiso con quienes hacen posible que cada taza cuente una historia".


A lo lejos, Penedo Gordo, estribaciones meridionales de A Serra da Costa, con la foz o desfiladero del río del Couto a su derecha y al fondo el Cordal de Berducedo en las cercanías del venerado santuario mariano de Bedramón, de gran tradición romera. En la lejanía reconocemos El Pico Orúa o Ouría (1.369 m), en la sierra de su nombre, que forma pare de la del Valledor, topónimo todos ellos relacionados con el oro, que se explotó desde la edad de los metales pero con especial intensidad durante los primeros dos siglos de dominación romana


Crece la uz, el brezo, en esta franja que separa el Camino de la carretera, por donde sigue la cuesta


Restos de la antigua barandilla de madera que había en este tramo antes de llegar a la calzada


Y es que, aunque no lo vemos entre la vegetación, hay aquí una hondonada, cubierta de foresta


Subimos un poco más y ya vemos el guardarraíl de la carretera AS-12, antigua AS-28, más antiguamente la comarcal C-630 Grandas de Salime-Puerto del Acevo y que fue la carretera Pravia-Lugo. La denominación AS-28 desapareció en 2017, pero es posible que aún aparezca en algunas guías de esa época 


Al llegar al Alto do Acevo y pasar la frontera con Galicia pasará a ser la LU-701, con la que coincidiremos varias veces hasta llegar a A Fonsagrada. Posteriormente será la LU-530 hasta llegar a Lugo


Al llegar a ella empezamos a llanear. Los peregrinos, evitando el asfalto, han hecho sendero en esta vereda de la izquierda, por donde vamos a ir ahora


Como hemos dicho, al llegar a la carretera la cuesta se acaba, al menos de momento. Avanzamos cómodamente pues sin exponernos al tráfico, siguiendo el sendero


El hito jacobita confirma que tomamos el rumbo correcto y el cartel de la carretera que hemos llegado a A Farrapa, núcleo que pertenece a la parroquia de Grandas aunque fuera de la villa


Etimológicamente el topónimo viene de farra, de far, farris, que es una modalidad de trigo o escanda, aunque no referido posiblemente a plantaciones de este cereal, sino a un usos metafórico de la voz en base al diminutivo- despectivo farrapa 'cosa muy blanda', de ahí farrapes 'papillas de harina' o 'gachas de maíz' y farrapos 'harapos', como dice García Arias


El topónimo haría referencia a argayos, fanas o corrimientos y desprendimientos de tierra al estar en un terreno blando de "pizarra menuda que inunda cada invierno los senderos con el agua y los desnieves", explica otro gran filólogo, Xulio Concepción, en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana:
"En asturiano las farrapas son 'farinas de maíz'. Por otra parte, esfarrapar es 'desgarrar, destrozar, deshacer completamente algo'. Y farraspá es una 'nevada grande' que coge por sorpresa. Tal vez se trate de un uso metafórico de la voz, aplicada a una tierra 'llena de pizarras que se deshacen en las tormentas y torrenteras propias de aquellos altos, como si de farinas se tratara"

Un cartel indica que nos acercamos al cruce con el desvío que se dirige al Polígono El Couso así como a los pueblos de Escanlares y Robledo, que está en la siguiente curva el cual no tomaremos, pues seguiremos por la carretera unos metros más, pero nos sirve de buena referencia


"No faltan de esta aldea refranes y cantares populares como el que reza: "Ó lugarín de Escanlares, chamállede Montaña Fría. Malhaya el agua que corre, ¡qué buenas rapazas cría!", nos dicen en el Diccionario geográfico de Asturias. Ciudades, Villas y pueblos, y del que el investigador Luciano Castañón recoge esta otra versión en su Diccionario geográfico popular de Asturias:
Al llugarín d'Escanlares
chámanai montaña fría,
malhaya el agua que corre
¡qué buenas rapazas cría!

Llegamos a la curva del cruce de Robledo y Escanlares y seguimos por la senda que esquiva la calzada en esta banda de la izquierda


En esta curva cerrada un guardarraíl nos separa de la calzada y nos ofrece más seguridad


Un seto crece a la izquierda. Más allá vemos alguna casa


Allí, en las cercanías de El Carbayo, se dividen los caminos a Escanlares y a El Couso, topónimo este muy caminero, del latín cursum 'carrera, curso'. Escanlares por su parte acaso tenga que ver con la escanda o 'trigo de montaña'


Crece la hierba pero se pasa bien, aunque sea en fila india, y empezamos a subir, aunque al principio casi imperceptiblemente


No pasemos aún al otro lado del guardarraíl, esperemos que este termine


Cruzaremos al pasar esta señal, e iremos hasta la marquesina de madera que hay al otro lado. Más atrás, un alto seto plantado cierra el terreno de la depuradora de A Farrapa, de la que se ven algunas instalaciones


Con la hierba alta no se ve bien el paso, pero está ahí mismo


Aquí sí se acaba el guardarraíl y podemos cruzar con más seguridad, pero atentos a la entrada y salida de vehículos


Y a esta porción de chapa metálica que sobresale del suelo, en la que se puede tropezar


Cuzamos la marquesina para seguir por la AS-12, donde vemos la nave de Industrias Lácteas Monteverde, donde se hace el famoso Queso Tres Oscos,, concejos de los que son vecinos los tres socios fundadores en 1970, de ahí su nombre


La marquesina es un buen lugar para sentarse a descansar un instante o para refugiarnos del solo o de la tormenta. Ahora sí que tendremos que caminar un tramo, hasta la fábrica de quesos, saliendo a la carretera


Fijémonos en las flechas amarillas; vamos a arrimarnos lo más posible al quitamiedos y atentos al tráfico


Abajo a nuestra izquierda está el pequeño valle de Valdacampa, por donde discurre el Regueiro da Casía, que nace al pie de la factoría quesera, cerrado al oeste por la colina de Seboa, al sur de Cereixeira


Pero sin duda lo más significativo es que en la lejanía vemos A Serra do Acevo y Monte da Curiscada, donde acaba Asturias y empieza Galicia, fácil de reconocer, aparte de por sus alturas, por sus parques eólicos


Primeramente tomaremos como referencia visual las casas de Penafonte, cuyo color blanco destaca en la distancia y a donde llegaremos siguiendo un tramo de carretera desde Xestoselo, por la ladera de la loma de A Pena as Lamas (821 m)


Es en Penafonte donde dejaremos la carretera que tomamos en Xestoselo para iniciar el gran repecho al Alto do Acebo por las laderas de El Zarro o Monte do Zarro (1.022 m), fácil de reconocer por loa aerogeneradores de su cumbre. Después se sube por el Monte da Curiscada a la crestería de A Serra do Acevo, que culminamos un poco a la izquierda del Pico Cuia (1.108 m), entre los eólicos del fondo. En esa zona el Camino es llamado El Camín Grande y hubo un hospital de peregrinos, el último de Asturias. Más a la izquierda y fuera del Camino está Pedras Apañadas (1.202 m), el más alto de la sierra, reconocible por su gran cortafuegos


Toda esta crestería con su línea de cumbres marca la frontera entre Asturias y Galicia. Más a la izquierda divisamos de Pedras Apañadas está el puerto de su nombre, otro paso a Galicia, con El Pico da Lagoa (1.194 m) a la izquierda. Un poco más bajo es El Pico Aguión (1.028 m), también con su parque eólico


De ahí hacia el sur es A Serra de Pedras Apañadas y, más cerca y a nuestra izquierda, vemos el monte de Pena Mouxada (1.002 m) con sus bosques y praderías y las aldeas de A Armilda y A Airela en su falda septentrional, en la parroquia grandalesa de Negueira


Más bajo y más cerca reconocemos las praderías de El Coto (721 m) con algunas casas de Nogueiróu, parroquia de Grandas, aldea famosa por su patrimonio histórico artístico de iglesia y casonas barrocas


Más a la derecha, unas grandes camperas verdes son las de El Pastizal, donde se localizan los petroglifos o inscripciones megalíticas de A Xorenga y el campo de túmulos de El Canadeiro cercanos a Penafonte y al Camino


Prácticamente no tenemos arcén, solamente una pequeña franja que toma la vegetación según seguimos caminando por la curva


A la derecha, una de las casas de A Farrapa, con la maqueta de un hórreo a la entrada, sobre un pedestal


Otra hermosa vista de Valdacampa con A Costa da Farrapa. El topónimo Costa, especialmente abundante, no tiene que ver con litoral alguno sino con 'cuesta'


En primer término, instalaciones de placas solares y en la lejanía las ya cercanas montañas que nos anuncian la cercanía a Galicia, el Jakobsland o país de Santiago de los antiguos peregrinos germánicos y también de los invasores vikingos


Bosques de Seboa y caída al valle del Rigueiro del Soutón, con las camperas del Casalón (597 m) que lo cierran por el sur, parte del monte Cima da Reigada, al sur 


Una cima prominente acaso sea El Cuetu d'Arbas (2.007 m), cima del concejo de Cangas del Narcea y la mayor altitud en este sector de la Cordillera Cantábrica, en el límite con León y cercano al puerto de Leitariegos/L.leitariegos


Más a la derecha son las sierras de Caniellas y Muniellos, paso a Ibias y Degaña, en el extremo suroccidental de Asturias


Dejamos a la derecha el ramal que sube a las casas de A Farrapa y seguimos de frente carretera adelante. La curva sigue teniendo poca visibilidad


Pero aquí podemos dejarla para dirigirnos a la entrada de la fábrica quesera, pues allí empieza una senda asfaltada que, paralela a sus muros por un lado y por otro a la AS-12, nos libra de su tráfico


Atentos también aquí, por supuesto, a la entrada y salida de camiones de recogida de leche o de comercialización del queso, proceso de elaboración del que leemos en Wikipedia:
"La recogida diaria de materia prima directamente del ganadero a la fábrica se realiza en la zona de Los Oscos, Grandas de Salime, Pesoz y Pola de Allande. 
La leche se procesa en unas modernas instalaciones ubicadas en Grandas de Salime. 
Todo el proceso de fabricación se encuentra totalmente automatizado y controlado informáticamente. Los activos recientemente estrenados sorprenden a cuantos tienen ocasión de visitarlos por su modernidad, ya que cuentan con los últimos avances tecnológicos existentes en el mercado y con soluciones diseñadas a la medida realmente innovadoras".

Hay una gran explanada y, como hemos dicho, el Camino sigue de frente entre el muro de la quesería y el quitamiedos de la derecha:
"Este queso, elaborado desde épocas medievales en Villanueva de Oscos, pues así lo confirman diversos documentos del monasterio benedictino de Villanueva de Oscos, que consigue mantener su elaboración gracias al tesón de algunos artesanos y a una industria de la zona, Industrias Lácteas Monteverde, que, siguiendo los pasos de la elaboración tradicional, recuperan un producto que había desaparecido".

Y este es el origen de Industrias Lácteas Monteverde y del Queso Tres Oscos que ha recuperado esta extraordinaria tradición quesera, extraída de su web:

"Enrique, uno de los fundadores, es originario de una diminuta aldea en la comarca de Los Oscos, un rincónolvidado en el que no se conocía otra vida que no estuviera basada en la economía de subsistencia de cada familia. Cuando era un niño, la vida le brindó una oportunidad que terminaría cambiando su destino: pasar una temporada estudiando en Gijón. 

En cuanto puso un pie en la ciudad, quedó asombrado por el estilo de vida, la riqueza y las abismales diferencias que existían entre su remota aldea natal y aquel lugar lleno de promesas. Desde entonces, no pudo sacarse de su cabeza la preocupación por las personas que se quedaron atrás, en su pueblo, luchando con la falta de oportunidades y las pocas perspectivas de mejora.

Este hombre, si de algo era consciente en aquel momento, era de la riqueza natural y la pureza de los recursos que su tierra natal ofrecía. Con esto en mente, sumado a la preocupación por el futuro de la región, se unió a otros tres socios (Paco, José Antonio y Abilio) que compartían la misma pasión y visión. Juntos decidieron crear una empresa con un propósito claro: aprovechar estos recursos naturales de altísimo valor para tratar de mejorar la calidad de vida de las personas de la región.

Entre todos los tesoros que su comarca ofrecía, la leche de las vacas destacaba por encima de todo. Así, con tan solo 20 vacas para comenzar, se aventuraron a elaborar queso de la única manera que conocían: siguiendo la receta tradicional que se había transmitido de generación en generación desde que en el s. XII los monjes del Monasterio de Villanueva de Oscos la trajeran a la región.

Así comenzó el viaje de nuestra empresa, con la historia de un niño de la comarca de Los Oscos que soñó en grande, se aferró a sus raíces y con amor por su tierra, convirtió el queso de oscos en un símbolo de esperanza y prosperidad para su gente".


Han sido colocadas dos grandes rocas que evitan el paso de vehículos por esta vereda, franja verde en la que se han plantado varios árboles


Vemos al otro lado del muro las instalaciones de la quesería, se trata de un queso de que se presenta en diferentes tipos, tamaños y formatos, con leche de vaca, de cabra y mezcla, de los que tendremos oportuna información en la sección Productos de la web de la quesería, así como presentaciones, recetas y abundantísima información


Un par de vídeos sobre Industrias Lácteas Monteverde y sus productos...



A propósito de recetas, estimamos interesante compartir esta noticia relacionada directamente con este queso:
"El cachopo “L’Auténticu”, del restaurante La Cantina de Villalegre de Avilés, ha sido reconocido como el Mejor Cachopo de España 2026 en el Salón Gourmets de Madrid, uno de los principales eventos gastronómicos del país.  
Elaborado con Ternera Asturiana IGP, jamón de Tineo, Queso Tres Oscos tierno y una crema casera siguiendo una receta tradicional, el cachopo ganador ha destacado por su equilibrio, sabor y ejecución.  
Además, el segundo clasificado del certamen, presentado por el Restaurante Bar d’momento de Granada, también contaba con Queso Tres Oscos tierno en su elaboración, reforzando la presencia de la marca en las propuestas mejor valoradas por el jurado.  
Este reconocimiento se suma a una trayectoria reciente en la que Queso Tres Oscos ha estado presente en algunos de los mejores cachopos de España, formando parte de las recetas ganadoras en las ediciones de 2022, 2025 y 2026.  
Para la compañía, este tipo de hitos ponen en valor el papel del producto en la cocina profesional, donde la calidad de la materia prima, la regularidad y el comportamiento en cocina son determinantes en el resultado final.  
Desde Queso Tres Oscos, queremos trasladar nuestra enhorabuena a los equipos de La Cantina de Villalegre y D’momento por el trabajo realizado y por situar el cachopo asturiano entre las referencias gastronómicas más destacadas del país.  
Elaborado en la alta montaña del occidente de Asturias desde hace más de 55 años, Queso Tres Oscos continúa formando parte de recetas que destacan por su sabor, su autenticidad y su conexión con el origen".

Aquí se acaba la corta subida desde la marquesina y empezamos a bajar suavemente


Otros peñascos han sido colocados en otro de los accesos a la quesería: seguimos de frente y volvemos a la carretera


Una señal nos advierte que tenemos que cruzarla en este lugar. Fijémonos que tiene la denominación antigua, AS-28, desaparecida en 2017, como hemos dicho


No se nos ocurra seguir por la carretera, porque a una curva le sigue otra, siendo aquí el trazado una gran 'S' sin arcén


Realmente cruzamos a un tramo de carretera antigua, donde aparcan los coches algunos residentes 


Mucho cuidado al cruzar y siempre mirando a uno y otro lado. No suele haber demasiado tráfico la mayor parte de las veces pero este suele pasar bastante veloz. No olvidemos que por esta zona interior sigue siendo la vía de comunicación más directa entre estos concejos del suroccidente de Asturias y Galicia


Se trata de una curva muy pronunciada que se eliminó en las obras de mejora de la entonces AS-28 realizadas en 2008


Pasamos junto a una casa y vemos más coches aparcados. Este bosque es A Carballeira del Rei, al sur del lugar de A Veiga


Hay algunas coníferas, resultado de repoblaciones, y árboles autóctonos, como los carballos que dan nombre al lugar


Nos adentramos en la espesura haciendo esta pronunciada curva a la izquierda


Aquí se celebra la jira o comida campestre que supone el broche final de las fiestas patronales grandalesas del Salvador en el mes de agosto


Es un lugar realmente apacible y con muy buena sombra. Esta es una foto avanzada la primavera


Y aquí en verano, a finales de agosto, una vez pasada la fiesta


Hay fuente de agua fresca próxima al Camino, si bien la última vez que pasamos cierto es que estaba seca


Es un paraje ideal si necesitamos echar una siesta reparadora antes de regresar a la ruta


Seguimos unos metros más por esta curva de la carretera vieja, a la sombra de los árboles


Acaba la curva y empieza un tramo recto


Y salimos de nuevo a la carretera, que también tiene aquí un poco de recta


Lo mejor será seguir de frente sin cruzar, pues al menos a la derecha tenemos algo de sitio para caminar


Dejaremos a la derecha el camino a Carballofalso y seguiremos por esta misma vereda


Pasamos delante de esta casa, que es la última de A Farrapa. A lo lejos, al oeste, A Serra do Acevo nos orienta e indica nuestra proximidad a Galicia


Frente a la casa hay un buen rellano, nosotros continuamos en recto, muy atentos al tráfico siempre


La señal nos informa que estamos saliendo del núcleo de A Farrapa


Seguimos reclamando máxima atención, no solamente por los coches y camiones sino porque pronto dejaremos la carretera, justo donde empieza la siguiente curva


Aquí encontramos las señales que nos indican tomar el sendero que sale a la derecha, pasando estos árboles


Se ven bastante bien y tendría porqué despistarse nadie y seguir de frente carretera adelante, peligrosamente


El mojón garantiza que esta es la senda a seguir, al pie de esta arboleda


Es un hermoso sendero que asciende ligeramente para luego bajar hacia Cereixeira, el siguiente pueblo de la ruta


A continuación es el Pico Busbeirón (1.285 m), concejo de Allande, donde se unen A Serra de Vilar y a Serra de Gallardo, con los picos de los puertos de Cangas del Narcea, Degaña e Ibias en el horizonte


El suelo es de tierra con algo de piedra y de hierba, conformando otro hermoso itinerario


A la izquierda, al este, más vistas de las montañas del Alto Navia y de la Cordillera, estas mucho más lejanas


Casas de Nogueiróu en lontananza (a la derecha de la foto), con el monte Abiseo (647 m) a la derecha y Os Picos de Tresmonte da Buliqueira (523 m) a la izquierda, seguidos del campo de A Pruída, el Monte das Grovas y Cima de Reigada con el Casalón (527 m) ya mencionado


Sierra de Gallardo, sobre el cañón del Navia y, Sierra de Berducedo


En los confines del vecino concejo de Allande, la Sierra del Valledor


El Camino sigue unos metros paralelo a la carretera, pero se va apartando de ella según va subiendo


Llega ahora un tramo a la sombra, con las rodadas de los Pascualinos bien visibles


El prado de la izquierda llega hasta la carretera, de la que cada vez nos alejamos más


Paisaje hacia A Costa da Farrapa, El Chao de Farrique, Val de Varosa y Monte de Seboa


Caminamos ya prácticamente en llano por las inmediaciones de Os Chaos, otro topónimo que se repetirá mucho y que equivale a 'los llanos'


Salimos a unos prados, caminando de frente a dos preciosos robles


Por sus hojas siempre se los reconoce a la primera


Idílico paisaje el de Os Chaos, caminando de A Farrapa hacia Cereixeira


No hay demasiados lugares donde poner señales pero con seguir la senda pisada en el prado no hay mayor problema


Volvemos a ver al oeste A Serra do Acevo, el tan cercano paso a Galicia, con su parque eólico, grandes molinos de viento blancos que destacan a kilómetros de distancia


Como también destaca el blanco de las casas de Penafonte, en la ladera occidental del Monte do Zarro y en el extremos de la loma de A Pena das Lamas, por cuya falda boscosa discurre el Camino pasando de Castro a Padraira y Xestoselo


Otro hermoso carballo ante nosotros se yergue sobre el Camino, majestuosamente


Pasamos bajo sus ramas; a la izquierda el brezo o uz crece hasta el tamaño de una persona y más aún, formando un intrincado muro vegetal


Avanzamos en recto y llano flanqueados por sendos espesos setos


Otro roble, joven, crece a la derecha. Seguimos todo llano y recto


Otro carbayo joven a la izquierda. El paisaje de nuestro entorno vuelve más inmediato e introspectivo avanzando encajados ente las sebes de uz


Pero pronto nuevos paisajes se abren ante nosotros: hacia el norte-noroeste son los montes de A Bustela (718 m), El Chao de Barredo (728 m) y El Lombón da Coba, que caen sobre el valle del río Augüeira y sus cimas señalan la frontera con el vecino concejo de San Martín de Oscos/Samartín d'Ozcos


Se adivinan más que se ven algunas casas de Magadán, en la parroquia grandalesa de Vitos, cuyas praderías delatan los usos ganaderos, vacuno de carne y leche principalmente


Justo aquí abajo empezamos a ver, entre la hierba, los tejados de las casas de Cereixeira, a donde bajaremos enseguida haciendo camino. Luego son los prados de El Marcón, donde se ve la profunda caída al Reguerio Villarmayor, uno de los afluentes del Augueira. En la lejanía están las casas de Vitos, que fue uno de los lugares donde celebró sus sesiones la Junta General del Principado de Asturias durante la invasión napoleónica, cuando escapaba de las tropas francesas, que entraron y salieron varias veces en Asturias a lo largo de la guerra


Es en este lugar donde empezamos a bajar poco a poco por esta campera que forma parte de las estribaciones meridionales del Pico Bornela, cerca del Chao da Serra y su necrópolis tumular


Cereixeira es uno de los enclaves poblacionales de la parroquia de Grandas de Salime, la de la villa capital del concejo. Recordemos que en Asturias y Galicia, como en otros lugares del mundo, la parroquia rural no es una división administrativa religiosa exclusivamente sino también civil


En la bajada, salimos del brezal y por los prados de Os Chaos y Xuntacasa seguimos bajando suavemente hacia Cereixeira, del latín cerasium 'cereza', señal que en tiempos habría en el lugar abundantes cerezos o cereixales


Y aquí tenemos una encantadora vista del pueblo en medio de la campiña, con los montes de Vitos en la lejanía


En primer término y adelantada a las demás, tenemos la quintana de Casa Galeguín, en medio de los prados y con un buen bosquete de frutales


El Camino se dirige a ella y pasará entre la vivienda y el cobertizo de la izquierda


Las más de las casas de Cereixeira se asientan en una pequeña llanura al sur de la cuenca y valle del río Augüeira y sus afluentes. Ahí vemos la carretera AS-12 y el cruce con un tramo de la antigua comarcal, a donde llegaremos nosotros pasando junta la antigua tienda-bar de Casa Federico y en dirección a La Parrilla, la antaño famosa casa de comidas del pueblo (justo enfrente de la unión de ambas vías, segunda casa por la izquierda


La AS-12 apenas la pisamos, pues pronto, al llegar al cruce de A Poza (poco después de la casa de la derecha), atravesamos los prados de A Feita hacia El Chao de Riba (la casa blanca de la izquierda)


Por otro bello paisaje entre praderías y bosquetes llegaríamos a Malneira y, sin pisar tampoco la carretera, continuaríamos por bellos parajes arbolados camino de Castro. Al fondo es el monte de A Cernada o A Celada (812 m), en la Serra de Trabada, a cuyos pies el río de Riodecabalos da sus aguas al Augüeira


Y ahí tenemos Castro, cuyo albergue abrió sus puertas como albergue juvenil en 1990, es decir, tres años antes del célebre Xacobeo'93 que supuso la promoción del Camino de Santiago Astur-Galaico del Interior, luego más llamado Camino Primitivo. Un poco más allá y cercano al Camino se encuentra el castro del Chao Samartín. Al fondo es el monte Lombreiros (834 m), también en la Serra de Trabada. Mucho más al oeste están los altos de As Penas das Fontes (961 m), en la frontera con Galicia y cerca del Alto do Acevo


El Albergue de Castro, con sus instalaciones, es la casa de piedra de dos plantas que vemos en esta foto a la izquierda, a donde el Camino en una corta cuesta al salir de los bosques por donde llega de Malneira. Las casas de la derecha constituyen el barrio de As Bobias


El Camino sale de Castro también sin pisar la carretera, pues pasa unos cuantos metros más arriba de ella, por una franja boscosa entre los prados bajo los altos de El Feal y penedos


No tardaremos en llegar a Padraira, solar de una histórica malatería u hospital de leprosos, el Hospital de San Lázaro de Padraira, extinguido en el siglo XVIII y junto al que pasará el Camino, un poco apartado de la carretera y de las casas, justo por encima, por los bosques de la ladera, en línea recta de derecha a izquierda, bajo los peñascos o penedos del Monte de Padraira, cuyas picudas formas se ven desde muy lejos y llaman la atención


Es la largada loma de Pena Longa (814 m) y As Lamas (821 m), por cuya ladera sigue el camino hacia  Xestoselo y Penafonte. El antiguo lazareto se encuentra realmente algo más al sur, en los bosques de la izquierda de esta foto


Allí vemos asomando entre los árboles de la izquierda las casas de Penafonte, a donde llegaremos luego de salir a la carretera en Xestoselo. Es, como ya comentamos, la ascensión al Monte da Curiscada y A Serra do Acevo, entrada en Galicia


Allí, el sugerente topónimo de Pedras Apañadas, ha querido verse como una reminiscencia de la costumbre de dejar piedras en los antiguos caminos, aunque, está fuera del trazado del llamado Camín Grande, el tramo del Camino Primitivo a su paso por la sierra. Es posible pueda deberse a algún túmulo o a una formación natural de canchales de morrillos de piedras sueltas, habituales en esta comarca de blanda piedra pizarrosa


El Chao de Farrique ante nosotros, con la AS-12 a nuestros pies y en la distancia El Pastizal y Pena Mouxada, con la Serra de Penas Apañadas al fondo


Son los últimos kilómetros asturianos del Camino Primitivo, aproximadamente unos diez hasta la frontera autonómica y unos veintitrés hasta A Fonsagrada 


Un encantador paisaje intensamente verde que divisamos camino de Cereixeira por Casa Galeguín



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu visita y contribuir con tu comentario... Únete a la Página Oficial en Facebook para descubrir nuevos contenidos....Ultreia!