Eres el Peregrino Número

sábado, 19 de septiembre de 2015

A ORILLAS DEL RÍO NISÓN: EL MAZU, LA REIGADA Y SUBIDA A EL PALO (ALLANDE, ASTURIAS)


Por la Avenida de Galicia salimos de La Puela/Pola de Allande, villa del occidente astur, de gran relación caminera donde hasta los peregrinos sanaban por intercesión de la Patrona, Nuestra Señora del Avellano. El mismo nombre de la Avenida parece delatar la proximidad de las tierras gallegas, pero aún habremos de caminar dos, o mejor aún tres jornadas para llegar a Jakobsland, el País de Santiago, tal y como lo denominaban los peregrinos germanos de antaño. Tres jornadas memorables en otras tantas inolvidables y hermosas etapas por las tierras del occidente asturiano... 

Avenida de Galicia y río Nisón
El río Nisón, que aguas abajo llegó a dar agua al balneario de Fontoria, baja con fuerza de las montañas de la Sierra del Palo hacia donde nos dirigimos...


El río, canalizado en el casco urbano


Saliendo del casco urbano nos dirigimos a El Mazu, teniendo a nuestra derecha las laderas que caen de la Sierra de Fonfaraón y a la izquierda las de El Panchón, con el Pico Marta (1.166 m) a lo lejos, de frente


Por allí va el otro camino, la Ruta de los Hospitales, procedente de Fonfaraón, para unirse con este un poco más a la izquierda, en el Alto del Palo

Esta es la aldea de El Mazu, nada más salir de La Puela y tal como la vemos desde la carretera, con sus casas en medio de los campos y caminos que caen en ladera hacia las orillas del río, un topónimo que hace referencia a los antiguos ingenios hidráulicos de fraguas y batanes tan característicos de todo el occidente astur. Este fue propiedad del conde Marcel de Peñalba, quien lo arrendaba por turnos a los ferreiros, fabricantes de sartenes, calderos, clavos y aperos de labranza. En la actualidad en el pueblo hay sidrería-parrilla y alojamientos rurales,


El valle se extiende de este a oeste. Hay un camino que desde El Mazu sube a El Panchón ladera arriba por Braniecha y de allí llega al Puerto del Palo por La Fonte las Muyeres, pero es muy poco empleado por los peregrinos aunque aparecía hace años en algunas guías


El río Nisón y Casa Cuervo en el fondo del valle, bajo el Monte las Turrias y El Picu los Campos (1.197 m).

En el lugar de Fontelvira dejamos la carretera...
Pasado El Mazu hemos de seguir por la carretera, pero no mucho más allá: en el lugar de Fontelvira la dejaremos por una senda de tierra y piedra, que por una verde bajada a mano izquierda, nos lleva hasta cerca de la orilla del Nisón.

Abajo El Nisón, oculto en el boscaje. Se ve en medio de los prados un canal que daba agua a los molinos y mazos existentes antaño en el valle y que aprovechaban la fuerza de la corriente
Nuestro entorno paisajístico es muy rural y muy verde, y pese a ser un valle profundo no deja de ser soleado. Abajo a la izquierda va el río Nisón, oculto en el boscaje, viéndose en medio de los prado una canal que daba agua a los molinos y mazos existentes antaño en el valle y que aprovechaban la fuerza de la corriente


Termina la bajada desde la carretera


Cruzamos un pequeño regueiru que echa sus aguas al río y empezamos a subir entre arboleda, junto a cuestudas fincas que caen a la ribera.


Encajado el Camino un tramo en la roca, sigue después junto a unas murias y bajo filas de árboles...


Murias de piedras. Arriba es Braniecha y subida al Panchón (1.411 m) y La Sierra de Braniegos.


Vamos subiendo sendero arriba, primero a la sombra de los árboles.


Y ahora al sol. Ahora vemos a lo lejos La Freita (1.203 m), justo a la derecha del Puerto del Palo, que aún no vemos desde aquí


La subida, con suelo de piedras y tierra, termina junto a unas casas de piedra, en Culubréu.A partir de aquí la pista es llana y por ella puede circular un coche, pues hay calzada hacia la izquierda.


Las señales confirman nuestra ruta en los cruces.


Arriba están las casas de la carretera, en El Teixu, bajo Fonfaraón


A la izquierda la vega del Nisón


Abajo el Nisón forma encantadores saltos de agua... escena del Paraíso. En verano el río baja normalmente tranquilo, pero en los deshielos del invierno y primavera, tras las nevadas, el espectáculo es digno de mención, cae con fuerza, desbordante, furioso. Los arroyuelos y manantiales hacen igual, pese haber canales o sangraderas, inundan los campos para ir a su encuentro.


Sobre el Nisón los bosques de Valdebraña


Tocan ahora unos metros de bajada que acaban en otro pequeño puente sobre el que pasamos en dirección a una casa de gran tejado de pizarra, Casa Zancos


Pasamos muy cerca del río


Y luego va otra casa

Pista de hormigón y barandilla de madera


Vemos a la derecha del Nisón el canal que llevaba agua a los antiguos molinos, justo debajo de nosotros pero más arriba del río. También aquí el conde Marcel de Peñalba disponía de un mazo que alquilaba por el sistema de "calendas" o turnos, fundándose más tarde, en el siglo XIX, una ferrería para fundir hierro y hacer objetos metálicos.


Tronco "rebajado" a hacha para el paso de vehículos.


Al lado de otra casa grande arranca ahora una cuesta ascendente que acaba poco más adelante, en el cruce con un ramal que baja de atrás, desde la carretera. Fijémonos en el túnel que pasa bajo ella


Hay otro poco de bajada que va a terminar junto a una quintana con hórreo, en Penaseita. El paisaje, bajo las faldas del Panchón, es de una gran belleza


El río y sus verdes riberas


Puentes de madera...


Verde valle...


Un poco más adelante, junto al río, finaliza el suelo hormigonado y se asciende algo, ya por senda de tierra y piedra bajo árboles y arbustos...


A la izquierda las llanas y verdes praderas de la  vega del Nisón.


La caja del Camino, bien marcada a la derecha


El Camino es bastante llano... hasta el momento. Pronto llegará la subida a El Palo



Troncos y ramas combados sobre la senda


Abajo a la izquierda el río Nisón.


Arriba vemos una casa de grandes ventanales, se trata en realidad de las antiguas escuelas de Penaseita, habilitadas como albergue de peregrinos


La senda sigue ahora en cuesta...


Suelo pedregoso.


Arboleda.


En este hermosísimo trayecto silvestre y natural un mojón indicador nos avisa de la posibilidad de, o bien seguir ruta, o desviarnos para subir al albergue de peregrinos, sito como acabamos de decir, en las que fueron escuelas de Penaseita.


Subiendo arriba, si vamos al albergue, tienen las llaves aquí, en Casa Viñas, bar famoso por su cocina casera, al lado de la carretera que sube al puerto, que fue regentado mucho tiempo por la tan recordada Virgina Ronderos Rodríguez quien nació aquí en 1899, casándose en 1921 con Melitón Rodríguez Rodríguez de La Reigada y teniendo varios hijos, que continuaron el negocio, como Pilar Rodríguez Ronderos, Pilarina Cotarelo, otra de las grandes cocineras de Allande. Antaño además de comidas daban posada a ganaderos y feriantes y se dice que llegaron a juntarse hasta cien caballos en estos campos, todos de gente que comía, paraba o se hospedaba en Casa Viñas


De pequeña Virginia iba de aquí a Berducedo, otro pueblo de esta ruta, al otro lado del Palo, El Palo p'allá, a vender el pan que aquí se hacía, con un pollino, además de venderlo en las ferias junto con otros productos, además de sardinas y bocadillos para los feriantes, y comprando ella lo necesario para el suministro de casa y bar


Y el albergue de peregrinos de Penaseita


En Casa Viñas Virginia es recordada por su gran bondad, pues no faltaba nunca un bocadillo para un pobre o ropa seca para los que cruzaban El Palo con las nevadas. Pilarina heredó todas las cualidades de su madre y con 15 años se va a La Puela con sus tíos Ricardo y Cesárea que acababan de regresar de la emigración argentina, abriendo el negocio de Casa Cotarelo, llegando con el tiempo a regentarlo, luego de apredender más excelencias culinarias con su tía


Y mientras, en Casa Viñas, un hijo de Virginia, Francisco, Paco Viñas, se casa en 1958 con Maruja, que alternará con su suegra los trabajos de guisandera, llegando Virginia a dedicarse más a la casa t a los nietos, falleciendo el 12 de agosto de 1993 con 93 años, según se dice "tomando café y cantando". En 1995 Pilarina queda viuda y en el año 2013 es homenajeada por la Asociación de Mayores Fonfaraón


Por su parte el albergue de peregrinos es ideal para quienes deseen extasiarse con estos paisajes de valle, bosque y montaña, ante El Panchón y El Palo, aislados pero bien comunicados y atendidos a la vez, al lado de la carretera y el bar. Ante nosotros son las laderas y bosques de Fanares, Peitín, Valdebraña y Vachín. Arriba Braniecha y La Penona, falda norte del Panchón.


Colmenas de rica miel al pie del albergue


Si pernoctamos en el albergue o subimos al bar, luego volveremos a bajar a retomar el Camino. Únicamente en las nevadas del invierno se haría recomendable subir por la carretera...


Regresamos pues abajo al cruce y nos disponemos a continuar camino, otro recorrido verdaderamente idílico y natural...


Otro regato cruza la senda, la cual se adentra entre los matorrales.


De frente El Fayéu y Monte Flaire.


Arbustos y matojos en abundancia.


La Marta ante nosotros


Un poco más adelante y arriba del todo ya se ve bien El Pico del Palo (1.221 m) justo a la derecha de ese puerto


Buen pedregal.


Entorno un poco más rocoso. Obsérvese la flecha amarilla indicadora.


Bosque...



Llegamos al puente del Xestu Molín sobre El Regueiru de Fonfaraón


El Regueiru de Fonfaraón, que baja de la sierra, viene a desembocar al Nisón en este lugar


El Camino es bastante llano y agradable de caminar, una verdadera delicia...


Acogedora espesura.


Suelo empedrado.


Arboledas del valle del Nisón.


Buen Camino...


Tantísima piedra suelta está relacionado con las milenarias explotaciones auríferas romana en lo alto de estas montañas. Por el procedimiento de arrugiaruina montium se derruían montañas enteras al canalizar grandes cantidades de agua por túneles perforados en su interior con el objeto de derrumbarlas en sus mismas entrañas y extraer las vetas del oro.



Después de 2.000 años las montañas siguen dejando ver sus cicatrices...


Arbolado venerable y buena sombra para el peregrino castigado por el sol, también auténtico paraguas natural que lo protege parcialmente de la lluvia...


Viejo tronco...


Frescor de la arboleda


La verde celosía de la enrramada.


De nuevo al lado del río.


Sol y sombra...


Prados cuestos que caen hacia el Camino. Estamos en la zona de La Corra


Otro hermoso arroyuelo, este mismamente cruzando el trayecto.


Pequeños saltos de agua. Bajan con fuerza desde lo alto de La Sierra de Fonfaraón.


Empedrada senda...


 La selva va dejando paso a las fincas, por lo que intuimos que nos aproximamos a zona poblada. Estamos más o menos al pie de La Roza, una casa que está más arriba, en la carretera, y que desde aquí no vemos.


Fincas abiertas y soleadas.


Avanzando con paso firme.


Tramo muy llano.


El Nisón está abajo a la izquierda.


Puentes de las fincas...


Continuamos hacia adelante, pasando junto a unos pastos.


El río Nisón al lado del Camino...


Cierres de fincas. El valle se estrecha.


Al fondo a lo lejos empezamos a vislumbrar unas casas: La Reigada. Pronto comenzaremos la subida a El Palo...


La Reigada y el Nisón.


Más morrillos de piedra suelta. Arriba La Marta, La Freita y El Palo.


Pasamos junto a estas laderas repletas de piedras.


Camino de La Reigada.


Más piedra...


Siempre con el Nisón a nuestra izquierda, llegamos a la aldea de La Reigada, apenas un par de quintanas con sus hórreos, uno de teja y el siguiente de pizarra, sobre las que vemos las cuestas que pronto vamos a subir. De aquí eran algunos de los antiguos hospitaleros del Hospital de Valparaíso, arriba en Fonfaraón, como el célebre Pachicón de la Reigada


Rebaño de vacas bajo Monte Flaire.


La Reigada y el río.


Maravilla de lugar.

La primer casa de La Reigada en invierno con La Marta, La Freita y El Palo nevados. Arriba estuvo El Hospitalín de la Freita, el primer que desapareció en la sierra, pues estaba "expuesto a los cuatro vientos"
La soledad de La Reigada es bella y embelesadora, pasamos junto a la primera vivienda, con cuadra y entrada de portalón, hacia la que llega un ramal hormigonado que comunica con la carretera, situada esta más arriba de nosotros a  la derecha


A la izquierda ya vemos el Alto del Palo (1.146 m), a donde hemos de subir desde aquí y donde nos uniremos a la Ruta de los Hospitales, que viene arriba a la derecha desde Fonfaraón por La Marta y La Freita


Gran tejado de pizarra


Pasamos el puente sobre uno de los afluentes del Nisón, El Regueiru La Solana


Suelo rocoso


Atrás quedó La Reigada, bajo El Picu Cimeiro.


Adelante la subida a El Palo.


El valle es aquí es abierto y soleado. Al principio se sube poco a poco,.


Esta zona es conocida como El Pumar. El río baja de su nacimiento en El Palo.


Vista atrás: La Reigada, abajo en las vegas del río, arriba la carretera y en las cimas la cumbre del Picu Cimeiro o del Hospital (1.291 m. Allá estarán las cabañas del que fue Hospital de Fonfaraón y a su derecha el Alto del Hospital (1.200 m), por donde va la Ruta de los Hospitales.


El sendero se vuelve más empinado por momentos. Las praderías van dejando paso a los árboles del bosque...


Tramo empedrado. Luego viene un trecho de firme llano...


Zona más llana.


Grandes rocas.


En la umbría.


Encantos y magia de la naturaleza...


Tronco cortado.



El Camino se estrecha entre las murias...


El río Nisón acaba de nacer, con él nos encontramos en este bello recodo...


Pasamos sobre el río por este puente de madera


Acto seguido, junto a un banco de madera, otra pasarela, para volver a cruzarlo


Sube el Camino a la derecha del río


El río y el Camino otra vez juntos... pero por poco tiempo, pues iremos separándonos de él y ganando altura...


Se remonta la pendiente.


Barandilla junto al río.


La subida se torna cada vez más pendiente


En medio del bosque...


Inmersos en la naturaleza


Un arroyo desemboca en el Nisón


Buen torrente


Buena ascensión, premonición de lo que nos aguarda


Llegamos a la carretera, con El Palo ya muy próximo. La seguimos unos metros hasta la siguiente curva, viendo de frente la subida que nos espera hasta aquel collado, donde está el alto y donde nos uniremos a la Ruta de los Hospitales para bajar a Monte Furao


Por allí sube la carretera del Palo (AS-14)


Nosotros no seguimos por ella, nos desviamos aquí a la derecha por esta pista


Y luego empieza otra subida por este pedregal


La carretera pronto la dejamos abajo. El Picu Cimeiro y La Sierra de Fonfaraón contemplan en la lejanía nuestros pasos mientras emprendemos la subida más empinada hacia El Palo, aquí a pleno sol...


Adelante, solo aquella mata de árboles parece ofrecernos una tregua de sombra ante la luz solar...


Hacia allí nos dirigimos, por este sendero pisado en la misma falda rocosa de la montaña...


Vista atrás.


Vista al sur la carretera y el Panchón. Allí hay un camino que también enlaza con El Mazu, poco empleado actualmente por los peregrinos. Es la zona de El Pozu las Muyeres


Llegamos a los pinos...


Andamos bajo las ramas...


Pero la subida directa a El Palo continúa.


La ascensión no cesa.


Un poco más de esfuerzo y llegaremos arriba.


El Palo, muy próximo.


Pero aún queda un buen recuesto.


Otra vista atrás Con Fonfaraón a nuestras espaldas


Vista adelante, junto a otro bosquecillo de pinos


Y llegamos a La Fonte'l Palo


Vemos la corta subida que aún nos aguarda



También la formidable ascensión que acabamos de realizar


La carretera también viene subiendo.


Subimos el corto trecho que nos separa del éxito. Allí a lo lejos la formidable mole de Fonfaraón nos parece un cíclope inmenso que nos observa, cruzado por las líneas rectas trazadas por los canales auríferos o antiguas. Posiblemente, casi en lo alto, reconozcamos el emplazamiento del hospital que lleva el nombre de la serranía, si nos fijamos en las murias que cierran el terreno en torno a él


La cercanía de la carretera, que vemos en todo momento, aporta tranquilidad a los espíritus más temerosos de la mágica soledad de estos parajes, pues siempre circula algún coche o camión que nos acerca a la "civilización" en esta deliciosa cuesta, ya que también los momentos de esfuerzo hay que saber disfrutarlos, máxime cuando coronamos la cima, llegando al mítico Puerto del Palo, donde la proliferación de parques eólicos, todo hay que decirlo, ha castigado un poco el disfrute de este indómito paisaje, en el que este Camino de La Puela/Pola de Allande se une aquí al Camino de Los Hospitales...


Por allí viene, y aquí se une con este, el otro Camino, la Ruta de los Hospitales, bajando por la ladera este del Pico del Palo (1.221 m)


Aquí durante el verano campan a sus anchas rebaños de vacas y caballos subidos por los ganaderos a los pastos de altura, y que volverán abajo, al valle, en invierno


En la ruta de Fonfaraón, el Camino primigenio, existieron nada menos que cuatro hospitales de peregrinos en unos diez kilómetros, lo que da a entender su importancia y su dureza cuando en invierno y aún en primavera temprana, buena parte del tiempo la nieve cubre estas alturas que pasan bien de los 1.000 metros.


A lo lejos La Marta


Estamos asimismo ante una importante área cultural, Allande se divide tradicionalmente en dos partes: "El Palo p'acá y El Palo p'al.lá". La primera, guardando todas las posibles cuestiones históricas, fue habitada por astures pésicos y forma parte lingüísticamente del asturiano occidental. La segunda es la de los "llatos" "gal.legos", hablantes de la fala asturgalaica


Allí viene la Ruta de los Hospitales


Un lugar muy especial por la historia, la tradición y el paisaje


Aquí se unen las dos rutas, junto en la L.laguna del Palo, gran piscina artificial en realidad hecha para embalsar el agua para las explotaciones mineras de oro en tiempos de ástures y romanos



Aquí empieza ahora la gran bajada a Montefurao: El Palo p'al.lá. Abajo el valle es normal que se cubra de nieblas maturinas, hemos pasado de la cuenca del Narcea a la cuenca del Navia, río al que nos acercaremos, primeramente siguiendo toda esa cresta de montañas hacia Llago, Berducedo, A Mesa... y luego bajando por Buspol hacia el Salto de Salime, en ruta a Grandas. Desde aquí además, en días claros, podemos llegar a ver Galicia...