Eres el Peregrino Número

sábado, 26 de septiembre de 2015

PORTA Y RÚA DE SAN PEDRO: LUGO, LA CIUDAD INTRAMUROS


Murallas de Lugo, Patrimonio de la Humanidad, con su mole de 12 metros de altura y extraordinario grosor, sus torres defensivas y sus puertas. Hasta aquí llegamos subiendo desde el barrio A Chanca por el Carril das Flores...


Nos disponemos a entrar, impacientemente mientras cambian las luces de los semáforos, por la Porta de San Pedro o Toledana, doble denominación porque entraba en la rúa de San Pedro desde el barrio de San Roque y porque era la salida hacia Toledo, histórica capital visigoda y posteriormente también capital imperial de Carlos V.


Nos disponemos a entrar, impacientemente mientras cambian las luces de los semáforos, por la Porta de San Pedro o Toledana, doble denominación porque entraba en la rúa de San Pedro desde el barrio de San Roque y porque era la salida hacia Toledo, histórica capital visigoda y posteriormente también capital imperial de Carlos V.


Seguramente esta puerta ya existía bajo dominación romana o sueva (eran originariamente cuatro puertas, después se abrieron hasta diez), aunque su aspecto actual es consecuencia de las reedificaciones del año 1781.


 Pasamos pues por este histórico acceso a través de la muralla, bajo el escudo de Lugo coronado por leones, atravesando esta Porta de San Pedro, santo guardián de las puertas del Cielo.


La pasamos ilusionados, entusiasmados ante la noble estrechez de las rúas del casco histórico: balcones, galerías, tiendas, obradores, tascas, cafés, etc.

 
Comienzo de la rúa de San Pedro.


Una de las calles comerciales más transitadas del casco histórico de Lugo.


Atrás quedó la Porta de Santiago...


Adelante, elegantes edificios urbanos clásicos, de balcones de hierro forjado y galerías de cristal


Apenas andados unos metros por la rúa de San Pedro tenemos, a mano derecha, la rúa das Norias, donde está el albergue de peregrinos de Lugo, sito en un edificio histórico del casco antiguo y con varios pisos.


Esta zona era el Burgo Novo y en lo que ahora es el albergue estuvo el Hospital de Peregrinos de Santa Catalina, que tuvo su propia cofradía. En las inmediaciones se situaba la capela de Sancti Jacobi (Santiago), razón por la que eso constituía la  fregresía de Santiago, la cual se diferenciaba de la de Santiago de Fóra, esta situada extramuros y actual parroquia de Castelo, por donde entrábamos en Lugo rumbo al barrio A Chanca. Aquí se encuentran también los orígenes fundacionales del nuevo monasterio de las monjas dominicas, "moesteiro de Santa María A Nova da orde de preegadores da cibdade de Lugo", esto es, Santiago A Nova, sito en la rúa de San Pedro y junto al que pronto caminaremos.


Lugo tenía varias fundaciones hospitalarias, otra, también con cofrades, era el Hospital de Peregrinos de San Bartolomé en las Cortiñas de San Román, hoy Praza Maior. Más antiguo era el Hospital Vello de Casa de Campomanes, el desginado como hospitale pauperum (hospital de los pobres) que estuvo al lado de la catedral y que dependía del Cabildo, datado ya en el año 1118 y que acogía muchos romeros que acudían a venerar a Santa María, patrona de Lugo y de su catedral. Más modernamente hubo otro hospital, dedicado a San Bartolomé o San Bertomeu bastante cerca de aquí, cuya capilla pasó a ser en 1878 y tras un incendio que lo desoló, la iglesia parroquial de San Froilán


Otro era el Hospital de San Miguel o de los Pobres Vergonzosos (pauperum verecundorum) que estuvo en la Porta Miñá. primero fuera y después dentro. Asimismo se registra el Hospital del Pozo da Pinguela


Y por otra parte el hospital del convento mendicante de San Francisco en esta fregresía de Santiago, fundado según creencia popular por San Francisco de Asís cuando regresó por Lugo de su peregrinación a Santiago, allá por el año 1214 y que incluso puso la primera piedra, una tradición que existe en todos estos monasterios, pese a que en este caso, la presencia franciscana se registra a partir de 1274 en Lugo y el convento no se remataría hasta el siglo XV. También estuvo Santo Domingo de Santiago, desde 1840 de las monjas Agustinas Recoletas. San Miguel, Santa Catalina y San Bartolomé tuvieron capillas o retablos en la catedral, fruto de la obra piadosa de sus cofradías.


Yendo hacia el albergue veremos en la fachada de una casa el recuerdo a la poetisa Rosalía de Castro, quien vivió aquí entre 1864 y 1868.


Seguimos, desde el albergue, nuestro itinerario, regresando a la rúa de San Pedro


Bares y tiendas.


Tránsito continuo de peatones.


Seguimos avanzando.


Arriba, la bien visible figura de un cartero junto a un reloj nos indica que estamos en Correos.


Soportales de Correos.


Caminamos un poco más viendo escaparates, bares y cafés...


Desde los soportales de Correos vemos un campanario a lo lejos, señal que nos acercamos a la iglesia de Santiago A Nova, muy cerca ya de A Praza Maior.


Hacia allí nos dirigimos.


Más soportales, en la casas que están próximas ya a la Praza Anxo Fernádez Gómez


La plaza, al fondo.


Praza Anxo Fernández Gómez.


Y frente a ella la iglesia de Santiago A Nova en la rúa de San Pedro y en pleno Camino. Fundada en 1363 bajo la advocación de Santa María y llamada A Nova para diferenciarla de la catedral, también de patronazgo mariano. Era en su origen santuario del convento de monjas dominicas que se reconstruyó en el siglo XVIII (1757-1764), siendo posteriormente asaltado por las tropas napoleónicas durante la francesada. Con la Desamortización de Mendizábal el uso monacal fue extinguido, la iglesia cambió de advocación pasando a Santiago A Nova y es parroquial de Lugo desde 1.859. Otras dependencias pasaron al Estado, siendo actualmente Agencia Tributaria Y Oficina de Correos. En esta fachada que mira a la rúa de San Pedro se contemplan dos buenas portadas barrocas.


Existe un claustro del siglo XVIII y domina el conjunto una alta torre que quedó inacabada. La fachada principal mira a la rúa da Raíña y es producto de las intervenciones y obras del año 1914.


Santiago A Nova, a un paso ya de la Casa do Concello y de la Praza Maior