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martes, 1 de septiembre de 2015

SAN MARCOS DA CADEIRA: GÓTICO MARINERO Y SANTO VENECIANO DE LA "SERENÍSIMA CORCUBIÓN"

Puerto de Corcubión e iglesia de San Marcos da Cadeira. Delante de ella pasa el Camino para subir a O Vilar, ruta a San Roque, Estorde, Sardiñeiro y Fisterra
Llega el Camino a la plaza de la iglesia
Llega el Camiño de Fisterra, a poco más de una docena de kilómetros de su destino en el cabo de este nombre, a la iglesia parroquial de San Marcos da Cadeira o San Marcos de Corcubión, patrón de esta villa marinera gallega que tuvo antaño una singular relación comercial navegantes venecianos que propiciaron esta veneración. Hasta ella llegamos, luego de atravesar parte de esta villa capital del concello del mismo nombre, por el paseo marítimo o bien por el camino medieval que vienen de Cee.


La iglesia parroquial de San Marcos de Corcubión se construyó entre los siglos XIV y XV en estilo gótico marinero sobre otra anterior románica del siglo XII, teniendo posteriormente diversas intervenciones que le confieren su aspecto actual. La Capilla Mayor es del siglo XIV mientras la nave y la bóveda son del segundo cuarto del siglo XV. De la parte anterior románica se conservan partes en dicha capilla mayor



Y en los canecillos que sostienen los alerones salientes de tejados


Estos canecillos presentan cinceladas figuras vegetales y zoomorfas, como un jabalí y una serpiente, alegoría figurativa de este arte medieval.


En el siglo XVIII se le añaden las capillas del Socorro (la del Crucero) y del Carmen (la de la Sacristía), ya en estilo barroco.


Como numerosos templos de la comarca sufrieron quema y destrucción durante el asalto de las tropas francesas a estas poblaciones en la invasión napoleónica, quedando incendiado y arrasado su interior.


A lo largo del siglo XIX las tormentas afectaron a la torre del campanario, cayendo sobre ella rayos en tres ocasiones, la más grave en 1885, ocasionando tres muertos y sesenta heridos y que dañaron también fachada y tejado.


A finales de ese siglo XIX (1892) se realiza la fachada neogótica obra de Domingo Rodríguez Sesmero, así como la segunda Sacristía y el Baptisterio. En el interior hay blasones de linajes locales, como los Moscoso y los Castro pero sin duda lo más impresionante y venerado es la talla gótica veneciana de San Marcos da Cadeira, del siglo XV. De ahí viene que el escritor Álvaro Cunqueiro hablase de la Serenísima Corcubión, imitando el título de la Serenísima República de Venecia que, al igual que Corcubión, ostenta el patronazgo de San Marcos.


De todas maneras se dice que la primer población estaba más arriba, donde en topónimo de Santo Adré o San Andrés, en los montes cercanos, haría referencia a un santuario más antiguo. Al finalizar lo peor de las invasiones marítimas en el siglo XIII, vikingos, normandos y sarracenos, los pobladores empezaron a perder el miedo a asentarse en primera línea de costa y fueron bajando a vivir a estos fondeaderos que eran puertos naturales al amparo de la Ría de Corcubión. Sería entonces cuando se fundaría aquí y primer santuario que la presencia de navegantes venecianos establecidos aquí, atraídos sin duda por seculares rutas comerciales interrumpidas en los siglos oscuros, hizo que fuese dedicada a San Marcos, patrón de la Serenísima República de Venecia
 

Esta estrecha relación de Corcubión con Venecia por aquel entonces es explicada por el intenso comercio entre el Atlántico y el Mediterráneo, no faltando quien diga que en estas costas se guardaban ya los misterios de secretas navegaciones a ultramar, esto es, rutas no oficialmente conocidas a lo que más tarde se llamaría América. Por ello, creemos conveniente recomendar desviarnos unos escasísimos metros para, desde el ábside de la iglesia de San Marcos, visitar el puerto de Corcubión


Desade aquí tenemos una soberbia estampa del Paseo Marítimo, Avenida de la Costitución, y de las casas de la parte alta. por donde viene el camino oficial, bajo el Alto de Santo André (196 mts.)


So edificios de los siglos XIX y principios del XX mayoritariamente, momentos de gran despegue demográfico de Corcubión con la industria pesquera y del salazón o el dinero de los emigrantes a América


La flota pesquera y al fondo Cee
 

Cee y su playa de A Concha



Los terrrenos allí ganados a la ría en A Xunqueira



El parque-playa...


Más allá, Camiños Cháns y Cee, bajo el Monte da Armada, llegada y paso del Camiño de Fisterra a la Ría de Corcubión





Camiños Chans y los antiguos Astilleros Sicar



Regresamos a la iglesia de San Marcos, dirigiéndonos a los edicificios al fondo de la foto.


Aquí en el campo de la iglesia hallamos, en la escalera, la concha peregrina y la señalización vertical que nos señala la ruta a Fisterra



Y también el monumento al tan querido y recordado párroco Don Francisco Sánchez Adanza



Seguimos por la Rúa das Mercedes, donde hay una casa con frontón de piedra


Y sobre él el blasón nobiliario


Un cruceiro en el Camino


Fachadas de piedra


Y aquí salimos a una plaza


Es el Campo do Rollo

 

Campo do Rollo de Corcubión, donde en su tiempo actuó la célebre compañía La Barraca de Federico García Lorca.


 Rollo es un topónimo frecuentísimo en numerosas poblaciones, se refiere un gran rollo o columna a la entrada de las mismas en la que señalaba su categoría administrativa

En muchos casos, la mayoría tales columnas, empleadas además como cadalso de ejecuciones hasta la derogación de tal costumbre por las Cortes de Cádiz de 1812, han desaparecido, pero se ha mantenido el nombre de su emplazamiento.


Constituía además un espacio de socialización, en lo que eran ya las afueras, celebrándose ferias


 El Camino atraviesa el Campo do Rollo junto al parque infantil


Y va hacia las casas del fondo


Aquí a la izquierda



Una gran flecha amarilla nos indica la estrecha senda que aquí arranca para subir a O Vilar, continuando nuestro peregrinaje al ya muy cercano Fisterra