Eres el Peregrino Número

martes, 27 de octubre de 2015

FORTE DE SAN DAMIÁN: BALUARTE CONTRA LOS CORSARIOS (RIBADEO, LUGO, GALICIA)

Forte de San Damián
Tanto si, llegados al albergue de peregrinos de Ribadeo nos decidimos a hacer el Camino oficial rumbo a Vilela y Cabarcos, como si deseamos realizar la famosa Variante Marítima, una visita inexcusable al lado mismo del albergue es ir a O Cargadeiro, antiguo muelle-cargadero minero restaurado como parque etnográfico, así como al Forte de San Damián, testimonio de las antiguas defensas marítimas de estos parajes. La historia, el entorno y los paisajes, merecen sobradamente nuestra atención.

El paseo y a la derecha el ramal al fuerte
Así, siguiendo la señalización de la senda costera, desde el albergue y O Cargadeiro, unos pocos metros más al norte, llegamos al Forte de San Damián a lo largo de un precioso paseo ribereño cercano a los acantilados.


A nuestra derecha O Cargadeiro y A Ponte dos Santos, de donde venimos. Y a la derecha de la foto, oculto casi entre los eucaliptos, asoma el albergue de peregrinos.


 Aquí, aproximándonos al fuerte, hallaremos textos explicativos.






Así ya nos acercamos a las defensas de San Damián.


 Y al foso...


Puente sobre el foso, con las costa de Castropol (Asturias), al occidente.


El foso desde el puente.


El foso en su final con el acantilado y al fondo A Ponte dos Santos.


Vistas del interior del recinto.




Desde tiempo inmemorial, milenios incluso, la protección de las rías, verdadero acceso directo por mar al interior del país, se basaba en castros que, como es este el caso, dieron nombre a poblaciones enteras (Castropol), las cuales guardaban los numerosos puertos interiores, todos embarcaderos naturales, existentes en el estuario.


A partir del siglo XVI, los cambios en las condiciones técnicas y defensivas con la implantación definitiva del uso de la pólvora y cañones, hicieron transformar la estrategia existente y se erigieron nuevas fortalezas con baterías en las mismas bocas de estas rías. Este es el caso de la llamada Torre Nova, antecedente del actual Forte de San Damián.


Los continuos ataques corsarios y las guerras endémicas con Inglaterra, Holanda, Francia... provocaron entonces una mayor fortificación de la antigua muralla de Ribadeo, erigiendo en ella nuevas torres y baluartes, pero también en el exterior, como en este preciso lugar, donde se construyó la Torre Nova, la cual establecía un fuego cruzado con baterías situadas en la orilla asturiana para repeler cualquier intento de incursión.


Sobre ella se hizo el Forte de San Damián, construido en el siglo XVII por el marqués de Cerralbo sobre un emplazamiento defensivo anterior, A Torre Nova. Cruzaba fuegos con las baterías de costa de la vertiente asturiana para impedir el paso de naves enemigas, siendo destruido por los ingleses en 1719 cuando ocuparon momentáneamente gran parte de la ría. Reconstruido en 1774 fue vuelto a asaltar en 1809 durante la francesada o invasión napoleónica.


Actualmente, restaurado y recuperado, es sala de exposiciones del Concello, conservándose la muralla, tronera, foso y contrafuertes.


Desde el fuerte, si seguimos la senda costera hacia la Illa Pancha, al norte, iniciaremos la Variante Marítima.