Eres el Peregrino Número

viernes, 20 de noviembre de 2015

CAMINO DE RINLO, CONCELLO DE RIBADEO (LUGO, GALICIA) -VARIANTE MARÍTIMA-



 La Variante Marítima del Camino de Santiago costanero se dirige de este a oeste a lo largo del litoral del concello de Ribadeo y, tras visitar el castro As Grobas, al oeste de Illa Pancha, recorre los campos del litoral empleando la famosa senda costera


 Hasta que se resuelva el trazado oficial definitivo por parte de las autoridades pertinentes la señalización existente es una muy buena referencia que nos permitirá admirar el litoral de esta parte de A Mariña Lucense.


Señalizado en ambas direcciones el trayecto sigue, eso sí, la sinuosa línea de calas y acantllados, aunque cuando queramos  podremos atajar por la cercana carretera local, o en las sendas marcadas en la misma ruta que se apartan ligeramente de la citada línea de costa.


Dejando atrás la villa de Ribadeo en nuestro caso avanzamos hacia Rinlo y la conocida Praia das Catedrais, de la que aún nos separan unos kilómetros. Posteriormente proseguiríamos ruta hacia las playas del vecino concello de Barreiros.


Lo dicho, cuando queramos, nos acercamos al mismo borde costero...


Campos muy llanos, empleados fundamentalmente como pastizales, normalmente cercados por estacas y alambres.


El Camino entre los campos y el mar...



Estamos en las inmediaciones de O Ollo y Loureiro, topónimos marinos de ensenadas, paderías y cantiles.


Atrás quedó Illa Pancha y en el horizonte la costa asturiana.


Ruta adelante por Loureiro...




Al sur los cordales costeros en torno al Monte Coroa, San Ramón, Cruz de Santalla, Monte da Pena...


Más prados verdes junto a la pista caminera...


Empezamos a reconocer Rinlo, al oeste. Puerto de pescadores y excelente gastronomía...



El rugir del mar y el choque de las olas contra las rocas es la "música ambiente" que oiremos en este recorrido.


Ansiando llegar a Rinlo, una perfecta parada en nuestro itinerario.



Penedo do Corvo, peñasco rocoso ante los campos de la rasa costera, adalid de las olas y el mar en la ruta a Rinlo.



Una ensenada guardada cual ancestral puerto natural y una pequeña cala: Olga da Arnela.



Rectas y curvas...


Señales orientativas cada pocos metros.


Hermosura marítima.


Bordeando la cala, como una pequeña playa. Olga da Arnela.


Al sur son las aldeas de A Eirexa Barreiro, Río y O Outeiro, en la parroquia ribadense de Piñeira.




Vegetación marina...


Llanuras costeras de la rasa litoral...




Vamos dejando la Enseada Olga da Arnela.


Maravilla de la naturaleza.



Puente en la desembocadura en el mar de un rego...


Otra pequeña cala...


Vistas en todas direcciónes: adelante y atrás, al norte y al sur:



Restos de construcciones. En estos lugares se alternaba el trabajo del campo con la pesca de roca y bajura.


Punta A Lapela, en Rinlo. Más allá sería A Insua y A Punta Corveira.


Bandadas de gaviotas esperan el "desayuno" nada más asome un peixe.


Punta do Mourón. Estamos en el lugar conocido como Porto da Barca.


El topónimo parece relacionado con otro de esos refugios naturales para alguna barca de bajura de los lugareños de antaño.


Cuña sobre el Cantábrico. La Mar Océana.


Rinlo, más cerca.



Ensenada de Loureiro, otro abrigo natural, paraíso de pescadores.





Escaleras que facilitan el acceso a estas indómitas playas.



Área recreativa, un buen lugar para detenerse a comer el bocadillo y recomponer nuestras mochilas.





Caprichos de los estratos, rocas de millones de años de antigüedad...



Si lo deseamos, podemos bajar a alguna de estas ensenadas de rocas y mar, algas y musgos...







A Gabieira, ante el pueblo de Río.


Dejamos poco a poco la Enseada de Loureiro.



Hay paso por los campos de la rasa, donde pastan las vacas. El Camino como tal se encuentra al fondo, carretera local a lado de aquellos árboles.


Hermosura de penedos, rocas y acantilados.




Ahí está el Camino propiamente dicho.


Huertas costeras.



Pueblo de Río y Monte Coroa.


Volvemos a las señales en este cruce de caminos.





Bordeando la Enseada de Loureiro viendo A Punta do Mourón.


Aquí atavesamos de parte a parte el cabo o promontorio de A Punta Gallín.



Una cabaña, o sus restos, comidos por la vegetación costera. Allí, una soga de amarre de lanchas.


Vista atrás.


Vista hacia A Punta Gallín.


Fornelos, A Punta Pereirós, Enseada da Vella, Ollos Mouros, Illa do Castro y más allá A Punta Corva Mariña.






Una pronunciada curva,


Cerca ya del Castro de Fornelos.


El Camino discurre por esta estrecha senda entre el muro labrado en la roca y una pequeña ensenada, profunda, a nuestros pies.





Formidable tajada labrada en la roca.

La senda vuelve a los campos abiertos, aunque de lo abiertos es un decir, pues están guardados en estre tramo por muros de piedras...


A la derecha, acantilados y mar.


 A Punta Feleirós.



Otro estrecho paso...


Ollos Mouros. Illa do Castro.




Enseada da Vella.



Textos explicativos al llegar al castro de Fornelos, uno de aquellos numerosos castros galaicos que jalonan el litoral, recintos fortificados que albergaron a aquellos antiguos pobladores que guardaban estos puertos naturales de pesca y comercio de la antigüedad.




Baixada de Fornelos, A Ponta Mansa y A Illa do Castro...



Hacia A Punta Corva Mariña...


Extasiándonos con el paisaje a cada paso que damos. Enseada Vella quedó atrás.



Puente o pasarela de madera sobre O Rego Espanadal...



Proseguimos ruta.







A Punta Corva Mariña.


Pescadores en la peña del mar...


Sendas y acantilados.


Impresionantes vistas del trayecto que ha quedado a nuestras espaldas.


Vista al frente ante la inmensidad oceánica.



As Lombas y Barbeitos...Rinlo, a un paso solamente...




El Camino y la iglesia parroquial.


El Camino y Rinlo.

Paso de Barbetios hacia As Lombas. Topónimos costeros de antiguos campos de barbecho y suaves lomas en el camino a Rinlo.


As Lombas...


Pasarela en la zona de A Serra y A Cova de Catimaña





Enseada de Coedo y Rinlo.





Enseada de Coedo.


Más allá, O Foxo de Vilafromil, A Cavarnada, O Foxo Redondo, A Saldoira y Cerredo, rocas y cantiles hacia Rinlo.




Excelencias de la costa y el mar ante estos abruptos acantilados.



Dejamos la Enseada de Coedo y ya nos disponemos a entrar en Rinlo.




Camino de Rinlo.