Eres el Peregrino Número

domingo, 20 de marzo de 2016

SAN ROQUE Y CHORENTE: ENTRANDO EN MUXÍA POR LA PRAIA DA CRUZ Y LA PRAIA DE ESPIÑEIRIDO

San Roque, Muxía
Viniendo de Moraime los peregrinos apuran los últimos metros que les quedan para llegar a la villa de Muxía cruzando la AC-440 y subiendo al Monte de San Roque donde, al lado del Camino, está la capilla de deste santo, de gran tradición romera.


Al lado del Camino, terminada la subida, hay un cruceiro.



Desde el Camino se ve perfectamente el mar...


 Y abajo asoman los tejados de Muxía, bajo el picudo Monte do Corpiño.


 La capilla es del siglo XVII en su actual estructura y guarda la imagen del santo, centro de la gran romería organizada por la asociación San Roquiño do Monte.


Aquí iniciamos la bajada para atravesar la aldea de Chorente...


Atención en los cruces de caminos.


Bajanda a las playas de Muxía. Estos peregrinos suben, por lo que suponemos que regresan a Santiago desde Muxía. En este sentido hacia Compostela la ruta está menos señalizada...


Vamos acabando la bajada a la vista ya de Muxía...


Muxía, gran centro de peregrinación al santuario de Nosa Señora da Barca, totalmente fundamental en la tradición xacobea y que pronto visitaremos, sito al otro lado del Monte do Corpiño...


Llegamos a la Praia de Espiñeirido. Aquí el sendero sale a una pista asfaltada. Las flechas nos indicar ir a la izquierda.


Un puerto natural en la ría de Camariñas que con el paso del tiempo prosperó gracias a la pesca y donde los monasterios del medievo ejercieron su dominio. Desde la Edad Media venían a Muxía los peregrinos siguiendo las huellas de Santiago cuando predicaba por estos parajes, según cristiana tradición que, en no pocos de sus símbolos, parece retroraerse a épcoas mucho más remotas, precristianas.

 

Avanzamos ahora por preciosa senda marinera, dando vista a la Pedra da Garza, enfrente de Muxía...
 

La leyenda cuenta que Santiago, llegó a estos parajes apenado por es escaso éxito de sus predicación en la costa Ártabra, y tras el castigo divino a la ciudad de Duio por seguir adorando al sol, siendo sumergida con todos sus habitantes, se detuvo a orar en la Punta da Xaviña pidiéndole a Dios más éxito con sus omilías. Sería entonces cuando una barca de piedra aparece en la orilla y en ella va la Virgen, majestuosa, quien le alienta afirmando que sus palabras han tenido éxito en contra de lo que él suponía, que han calado en esta tierra y que su misión era ahora regresar a Jerusalén. La vela, el timón y la misma barca eran todas de piedra y allí se quedaron, siendo el origen de las peregrinaciones muxianas, junto con una imagen de Ella misma que la Virgen le donó a Santiago, quien hizo un altar para ella del que el santuario de Nosa Señora da Barca sería el sucesor...


Un gran impulsor de la cristianización de Muxía y de quien dependía el enclave, era el monasterio de San Xiao de Moraime, por donde pasamos para venir aquí. Los monjes promovieron el culto a Nosa Señora da Barca y apoyaron las peregrinaciones al santuario y las milagrosas piedras de la barca de la Virgen, además naturalmente del aprovechamiento pesquero, comercial y agropecuario de todo el puerto, ensenada y ría. Sabemos que las primeras casas de Muxía (de monxía o terreno propiedad de los monjes) estaban al lado de la desaparecida playa de lo que hoy es el puerto, al pie del Monte do Corpiño, también vinculado a estos cultos originarios pues hace referencia a un pequeño cuerpo de enterramientos que se realizaban allí desde tiempos ancestrales.


Tomamos ahora este bello paseo de tablas, dando siempre vista a Muxía...


Alegoría xacobea en Muxía...


Además de un más que posible lugar sagrado precristiano y su puerto natural, junto con la dependencia monacal y el aprovechamiento pesquero, la historia de Muxía aparece vinculada a los linajes que ejercieron su influencia sobre la población, como el Conde de Altamira. Hombre de confianza de los condes era el capitán Fernán Álvarez de Carantoña, quien tenía su palacio en la Pena do Pazo...


La zona sur de la villa de Muxía, A Camposa, hoy en día edificada, era, como su nombre indica, tierra de campos, los terrenos cultivados, no muchos, en la parte más llana del itsmo que forma el cabo o península sobre la que se asienta la pobalción. Las casas antiguamente llegaban a la Praza do Cabo da Vila (cabo en este caso con el significado de extremo o final)


A principios del S.XIX sobresalía ya la importancia pesquera de Muxía, destacando sobre todo las capturas de sardina y congrio; a mediados del siglo, la villa ya cumplía la función comercial y de servicios con respecto al resto del municipio, comezando a sobresalír también de manera importante el arte del encaje.


Cierto es que, lamentablemente, no es demasiada la información fehaciente y escrita que ha llegado a nuestros días y que nos permitiría conocer más de la evolución de esta villa, la cual logró este título en el año 1345. Poco antes, en 1313, Muxía ya aparece en las cartas de navegación genovesas, como el Portulano de Pedro Vesconte, y las galeras venecianas arribaban aquí ya a finales del siglo XIV. Muxía recibe el estatuto de villa en torno al año 1345.


 No todo fueron prosperidades en Muxía, ya en 1522 fue invadida por la armada francesa y en 1809 serán las tropas napoleónicas quienes causen graves daños sobre la villa y sus habitantes.


Momento de esplendor de Muxía fue avanzado el siglo XIX, cuando, librándose paulatinamente de influencias señoriales, llegaría a ser un gran puerto pescador y marinero, célebre por la sardina y el congrio, entre otras especies, siendo la villa centro administrativo, comercial y de servicios de todo el concello


Relacionado con las artes de la pesca sobresalió ya entonces Muxía, al igual que otros puertos, con el arte del encaje y sus famosas palilleiras... apreciado arte que se exportaba a medio mundo.




El paseo de tablas rodea ahora la Praia da Cruz.


Aquí desemboca el Rego de Figueiras. A la izquierda es A Punta da Cruz y por allí subiremos a la Avenida de Gonzalo López Abente, personalidad comprometida con la Galicia de su tiempo (1878-1963), destacado poeta y prosista que participó en movimientos sociales y políticos, especialmente en las Irmandades da Fala. Estaba emparentado por línea materna, con Eduardo Pondal, autor del himno gallego, Os Pinos. Es considerado López Abente como el poeta más importante de la Terra de Nemancos, comarca histórica de Galicia a la que pertenece Muxía.


Al norte el Cabo Vilán, medio oculto por el dique del puerto de Muxía.


Ya en la Avenida López Abente llegamos al Miradoiro da Cruz, secular divisoria entre las parroquias de Muxía y Moraime


Hay en el miradoiro un evocador cruceiro de piedra.


Desde aquí vemos el Monte de Chorente, por donde bajamos a la Praia de Espiñeirido, así A Pedra da Graza y el trayecto a la Praia da Cruz, de donde venimos ahora...


Un monolito recuerda el desastre del Prestige, el petrolero que contaminó la Costa da Morte y gran parte de las costas atlánticas y cantábricas en el año 2002, despertándose entonces una gran solidaridad con los afectados, tal que aquí, un partido benéfico entre el Real Madrid y el Compostela.


Seguimos ahora hacia la Rúa Marina en dirección al centro de Muxía...