Eres el Peregrino Número

domingo, 20 de marzo de 2016

SAN ROQUE Y CHORENTE: ENTRANDO EN MUXÍA POR LA PRAIA DA CRUZ Y LA PRAIA DE ESPIÑEIRIDO


San Roque, Muxía
Subiendo a San Roque. El Camino a la izquierda
Viniendo de Moraime los peregrinos apuran los últimos metros que les quedan para llegar a la villa de Muxía cruzando la AC-440 y subiendo al Monte de San Roque donde, al lado del Camino, está la capilla de deste santo, de gran tradición romera


En torno a la capilla, a la derecha del Camino, se extiende el gran campo de la romería, que se celebra en agosto con gran solemnidad y animación


A la izquierda del Camino, ya terminada la subida, hay un cruceiro.


O Cruceiro de San Roque


Desde el Camino se ve ya perfectamente el mar, muy cerca


 Y abajo asoman los tejados de Muxía, bajo el picudo Monte do Corpiño.


 La capilla es del siglo XVII en su actual estructura y guarda la imagen del santo, centro de la gran romería organizada por la asociación San Roquiño do Monte


Dejamos atrás el Campo de San Roque


Y aquí iniciamos la bajada para atravesar la aldea de Chorente


Abajo está Figueiras, donde el austriaco Cristoph Guzinguer escribe en 1654 que había un hospedaje de peregrinos


En este primer cruce vamos a la derecha


Y acto seguido en el siguiente a la izquierda


Ya vemos el Cabo Vilán con su parque eólico y la boca de la Ría de Camariñas


Pasamos entre estas casas con terreno


Y en esta bifurcación iremos a la izquierda


Estamos a unos tres kilómetros y medio solamente ya del santuario de Nosa Señora da Barca de Muxía, de gran tradición romera, culto fomentado por los monjes de Moraime que tenían allí su puerto y apoyado por la mitra catedralicia de Compostela, que favoreció mucho a las peregrinaciones, pues Fisterra y Muxía estaban dentro de su dominio y querían tener el privilegio real de carga y descarga portuaria a nivel internacional


Bifurcación y a la derecha


Internándonos en el bosque de pinos


Y de eucaliptos


Con tramos que conservan parte del viejo empedrado


Bifurcación y vamos abajo a la izquierda


Fuerte bajada


Umbría en el boscaje


Vamos acabando la bajada a la vista ya de Muxía, un puerto natural en la ría de Camariñas que con el paso del tiempo prosperó gracias a la pesca y donde los monasterios del medievo ejercieron su dominio. Desde la Edad Media venían a Muxía los peregrinos siguiendo las huellas de Santiago cuando predicaba por estos parajes, según cristiana tradición que, en no pocos de sus símbolos, parece retroraerse a épocas mucho más remotas, precristianas.


La leyenda cuenta que Santiago, llegó a estos parajes apenado por el escaso éxito de sus predicación en la costa Ártabra, y tras el castigo divino a la ciudad de Duio por seguir adorando al sol, siendo sumergida con todos sus habitantes, se detuvo a orar en la Punta da Xaviña pidiéndole a Dios más éxito con sus homilías. Sería entonces cuando una barca de piedra aparece en la orilla y en ella va la Virgen, majestuosa, quien le alienta afirmando que sus palabras han tenido éxito en contra de lo que él suponía, que han calado en esta tierra y que su misión era ahora regresar a Jerusalén. La vela, el timón y la misma barca eran todas de piedra y allí se quedaron, siendo el origen de las peregrinaciones muxianas, junto con una imagen de Ella misma que la Virgen le donó a Santiago, quien hizo un altar para ella del que el santuario de Nosa Señora da Barca sería el sucesor...


Un gran impulsor de la cristianización de Muxía y de quien dependía el enclave, era el monasterio de San Xiao de Moraime, por donde pasamos para venir aquí. Los monjes promovieron el culto a Nosa Señora da Barca y apoyaron las peregrinaciones al santuario y las milagrosas piedras de la barca de la Virgen, además naturalmente del aprovechamiento pesquero, comercial y agropecuario de todo el puerto, ensenada y ría


Sabemos que las primeras casas de Muxía (de monxía o terreno propiedad de los monjes) estaban al lado de la desaparecida playa de lo que hoy es el puerto, al pie del Monte do Corpiño, también vinculado a estos cultos originarios pues hace referencia a un pequeño cuerpo que formaba parte de enterramientos que se realizaban allí desde tiempos ancestrales


Acaba la bajada


Llegamos a la Praia de Espiñeirido. Aquí el sendero sale a una pista asfaltada


Un paseo de tablas nos permite caminar sobre las dunas y el arenal


Si bien una doble flecha amarilla parece indicarnos la posibilidad de bordear la playa un poco más a la izquierda la señalización oficial nos indica ir por el arenal


Caminando sobre este paso de tablas y admirando Muxía y el Atlántico


Y aquí tenemos el centro de Muxía, origen de la población, ante el puerto y bajo el Monte do Corpiño


La zona sur de la villa de Muxía, A Camposa, hoy en día edificada, era, como su nombre indica, tierra de campos, los terrenos cultivados, no muchos, en la parte más llana del itsmo que forma el cabo o península sobre la que se asienta la población. Las casas antiguamente llegaban a la Praza do Cabo da Vila (cabo en este caso con el significado de extremo o final)


Desde las dunas y con el Monte de Corpiño a un lado y al otro, en la distancia, el Cabo Vilán, admiramos un gran paisaje de la Ría de Camariñas, desembocadura del Río Grande, en la Costa da Morte


En primer término es la Punta do Petón, a la derecha de la foto y a lo lejos vemos la otra orilla de la ría, desde la Praia de Lago hacia el Cabo Vilán, a la izquierda, con su parque eólico


Entre la playa y el cabo hay un promontorio muy importante, es el Monte Farelo, sobre A Punta do Costado, donde está el santuario de A Virxe do Monte, concello de Camariñas, de la que se dice que es "hermana de Nosa Señora da Barca"


Se construyó en el siglo XVIII sobre una ermita más antigua, posiblemente del XVI, que estaba en ruinas, posiblemente cristianizando también un lugar de culto anterior. La tradición cuenta se está hecha donde la Virgen se apareció a unos pastores y que por su intercesión se salvaron milagrosamente muchos marineros. Antaño, cuando había temporal, las mujeres de los pescadores subían a cambiar la posición de las tejas en sentido contrario a la dirección del viento, en la creencia que así las naves tendrían buena pesca y podrían regresar sin contratiempos. Además de los marineros y sus familias se encomendaban a Nosa Señora do Monte los mozos que se incorporaban a filas y los enfermos mentales, de los que se cuentan milagrosas curaciones


Se celebra romería el lunes de Pascua, subiendo muchos fieles de rodillas. La Virgen sube en procesión desde Camariñas y se da tres vueltas alrededor de la capilla.  Ese día había una gran fiesta con comida campestre en el que eran famosos os calleiros do porco, hecho con pan, huevos, azúcar, pasas y otros ingredientes. Antaño bastantes peregrinos dormían la noche antes en el campo de la ermita o en su interior.


Más allá en el estremos está el Cabo Vilán, monumento natural donde está el primer faro eléctrico de España, inaugurado en 1896, seis años antes de la catástrofe del Serpent, buque inglés de la Royal Navy que naufragó en estas costas falleciendo casi todos sus tripulantes tras embarrancar en A Punta do Boi. Este faro sustituyó a otro anterior, inaugurado en 1854, cuyas carencias habían quedado patentes pues su escasa altura y luz poco ayudaron en evitar aquella catástrofe debida no obstante, según sentencia, a un error de navegación


El actual faro es altísimo y de planta octogonal de 24 metros de altura y 104 sobre el mar cuya luz se ve a unas 28 millas de distancia


Seguimos avanzando por el camino de tablas
 

Vemos un poco mejor Espiñeirido, cuya concha antes nos ocultaban las dunas



Vamos dejando atrás la playa


Y seguimos avanzando hacia Muxía


Aquí nos desviamos a la derecha. Avanzamos ahora por esta preciosa senda arenosa, dando vista a la Pedra da Garza, enfrente de Muxía...

 


Además de un más que posible lugar sagrado precristiano y su puerto natural, junto con la dependencia monacal y el aprovechamiento pesquero, la historia de Muxía aparece vinculada a los linajes que ejercieron su influencia sobre la población, como el Conde de Altamira. Hombre de confianza de los condes era el capitán Fernán Álvarez de Carantoña, quien tenía su palacio en la Pena do Pazo

 

Cierto es que, lamentablemente, no es demasiada la información fehaciente y escrita que ha llegado a nuestros días y que nos permitiría conocer más de la evolución de esta villa, la cual logró este título en el año 1345. Poco antes, en 1313, Muxía ya aparece en las cartas de navegación genovesas, como el Portulano de Pedro Vesconte, y las galeras venecianas arribaban aquí ya por entonces
 
  
  No todo fueron prosperidades en Muxía, ya en 1522 fue invadida por la armada francesa y en 1809 serán las tropas napoleónicas quienes causen graves daños sobre la villa y sus habitantes.
 

 Momento de esplendor de Muxía fue avanzado el siglo XIX, cuando, librándose paulatinamente de influencias señoriales, llegaría a ser un gran puerto pescador y marinero, célebre por la sardina y el congrio, entre otras especies, siendo la villa centro administrativo, comercial y de servicios de todo el concello
 
 
A principios del S.XIX sobresalía ya la importancia pesquera de Muxía, destacando sobre todo las capturas de sardina y congrio; a mediados del siglo, la villa ya cumplía la función comercial y de servicios con respecto al resto del municipio, comezando a sobresalír también de manera importante el arte del encaje


Relacionado con las artes de la pesca sobresalió ya entonces Muxía, al igual que otros puertos, con el arte del encaje y sus famosas palilleiras... apreciado arte que se exportaba a medio mundo



A lo largo de la fachada que mira a la Ría de Camariñas un paseo nos llevará hacia el puerto pesquero y deportivo, abriendo sus puertas numerosos restaurantes marineros y cafeterías


Al pie del Monte do Corpiño, a su derecha, vemos la fachada sur de la iglesia parroquial de Santa María de Muxía, por donde habremos de ir para ir al santuario de Nosa Señora da Barca, en A Punta da Barca, que aún no vemos desde aquí. Al lado de la iglesia estaba el Hospital de Nuestra Señora del Rosario, de oscuros orígenes, pero del que se escribe en un informe de 1586 ..."En la villa de Muxía ay otro hospital que esta junto a la Yglesia; tiene su capilla y su casa baxa donde bibe el hospitalero y encima esta doblado con su sala y un aposento: está bien reparado y tiene alguna ropa, tiene de renta un ferrado de trigo y unas casas que son la mitad de la casa en que bibe Vilaboa en la plaza y otra mitad de otra casa junto a la yglesia queta bacia y un quarto de otra questa cayda"


Nos asomamos ahora a la Praia da Cruz, donde desemboca el Rego de Figueiras. Si la marea lo permite podemos bajar por aquí al arenal y atajar para llegar a los edificios del sur de Muxía, bajo el Alto do Enfesto


Al ser una playa urbana es la más frecuentada en verano, guardada por A Punta da Cruz y A Pedra da Garza


En caso de no cruzar la playa podremos bordearla siguiendo el paseo de tablas, al que llegamos nuevamente


Allí hay un aparcamiento de caravanas, al lado de la carretera AC-440


Pasamos sobre la desembocadura del Rego de Figueiras. A la derecha es A Pedra da Garza y a la izquierda A Punta da Cruz


Al norte el Cabo Vilán, medio oculto por el dique del puerto de Muxía y en medio el Monte Farelo. Más a lo lejos es la Serra de Pena Forcada


Iremos a la carretera, entrando enseguida en el casco urbano


Desde la playa subiremos a la Avenida de Gonzalo López Abente, personalidad comprometida con la Galicia de su tiempo (1878-1963), destacado poeta y prosista que participó en movimientos sociales y políticos, especialmente en las Irmandades da Fala. Estaba emparentado por línea materna, con Eduardo Pondal, autor del himno gallego, Os Pinos. Es considerado López Abente como el poeta más importante de la Terra de Nemancos, comarca histórica de Galicia a la que pertenece Muxía


Praia da Cruz y Pedra da Garza


Subimos un poco por la acera


Vemos ahora en su extensión, a lo lejos, la Praia de Espiñeirido. A la izquierda o Petón y A Punta do Corpiño de Chorente, otro topónimo corpiño que puede estar relacionado con alguna antiquísima necrópolis


Por ese bosque bajábamos hace un momento desde San Roque y Chorente


Y en la Avenida López Abente llegamos al Miradoiro da Cruz, secular divisoria entre las parroquias de Muxía y Moraime


Un monolito recuerda el desastre del Prestige, el petrolero que contaminó la Costa da Morte y gran parte de las costas atlánticas y cantábricas en el año 2002, despertándose entonces una gran solidaridad con los afectados, tal que aquí, un partido benéfico entre el Real Madrid y el Compostela
 

Más allá está O Cruceiro Milagroso


Evocador cruceiro de piedra cuyo nombre ya lo dice todo...


Seguimos ahora hacia la Rúa Mariña en dirección al centro de Muxía...