Eres el Peregrino Número

domingo, 6 de noviembre de 2016

CAJO, CAMPOGIRO Y PEÑACASTILLO: EL CASTRO ANTECESOR DE SANTANDER (CANTABRIA)

Lábaro, ancestral símbolo cántabro en el Camino a su paso por Campogiro
Cuatro Caminos
Tras atrevesar el centro urbano de Santander los peregrinos llegan por la Alameda de Oviedo a la plaza del evocador y caminero nombre de Cuatro Caminos, lugar de secular confluencia de antiguas rutas, hoy en día calles y avenidas con intenso tráfico pues ahora, como hace siglos, es una de las principales encrucijadas para entrar y salir de la ciudad en todas direcciones.


En esta plaza hallaremos, en torno a ella, la señalización del Camino Norte de Santiago, que nos indicará que calle seguir


Tomamos así desde Cuatro Caminos la Avenida de Valdecilla


 Es calle también de mucho tráfico rodado, con vías a ambos lados y un subterráneo en medio


Aquí se encuentra el Hospital de Valdecilla, oficialmente Centro Médico Nacional Marqués de Valdecilla, sucesor de la antigua Casa de Salud de Valdecilla fundada en 1929 por Ramón Pelayo de la Torriente, acaudalado indiano de modestos orígenes que hizo fortuna en Cuba y al que le fue otorgado su título nobiliario en 1916, que con la colaboración de su sobrina María Luisa Pelayo, marquesa de Pelayo, dio el impuslo definitivo para construir un nuevo hospital santanderino que sustituyese al antiguo de San Rafael, siendo para ello asesorado por especialistas como Gregorio Marañón. En la guerra civil fue hospital militar y tuvo clínica militar en la posguerra, mientras colaboraba ya estrechamente con la Universidad de Verano, luego Universidad Internacional Menéndez Pelayo.


Padeció Valdecilla una larga crisis que se arrastraba desde la contienda, pero diversas iniciativas lograron hacerle salir de aquel marasmo, con nuevas inversiones, ampliaciones e instalaciones, contando con varias dependencias que vamos viendo al caminar frente a su entrada principal.


 Más atrás vemos la Plaza de Toros de Santander o de Cuatro Caminos, inaugurada en 1890


Caminando de frente vemos al fondo Cazoña, el primer barrio-dormitorio construido en Santander, en 1973


Al final de la Avenida de Valdecilla vemos alguna de las casas unifamiliares de la Ciudad Jardín que se extienden colina arriba


Aquí salimos de nuevo a una rotonda


Fijémonos en la señalización instalada en la acera


De la rotonda vamos a la izquierda


También las flechas amarillas


Vista de Cazoña desde la rotonda


Pasamos al lado de otras de las instalaciones del Hospital de Valdecilla


Y su aparcamiento


Pasamos sobre el subterráneo


Al sur, las grúas portuarias de la Dársena de Maliaño junto a los muelles de Raos, Puerto de Santander. Al fondo es el macizo de Peña Cabarga.


La actividad portuaria fue trasladándose desde el centro de la ciudad al sur a partir de mediados del siglo XX


 Cruzamos la calle...


Tomamos, al fondo a la izquierda, la Avenida de Cajo


Aquí está el viejo Parque de Bomberos


A nuestra izquierda está el Poblado de Renfe, cerca de la Estación de Valdecilla, actual apeadero, y el almacén y talleres ferroviarios


Esta es la capilla del poblado. Cajo era en el siglo XVIII una extensa finca donde había encinares y castañedos


Señalización viaria y caminera


Estamos al lado del Parque del Doctor Morales, situado donde estuvo el sanatorio de este médico pero más conocido como Parque de la Vaca por una de sus esculturas


Tiene una considerable extensión, nosotros vemos la parte más próxima al Camino, al pie de Cazoña


Hay variadas especies arbóreas: palmeras canarias, cipreses de Lawson, abedules, castaños de indias, olmos, fresnos, sauces…


A nuestra izquierda está la factoría de Teka


Panel orientativo del Camino, no muy bien conservado


Más allá divisamos el Monte de la Peña: Peñacastillo


Su nombre procede de un castillo que se erguía sobre este picudo monte arbolado de solo 139 metros pero que, al estar rodeado de terrenos llanos, es una prominencia que se ve desde muy lejos. Una cantera afectó a parte de su ladera


Al final del parque pasaremos bajo el puente ferroviario


Vemos una fila de casas populares


Hacia allí nos dirigimos


Más señalización de la ruta


Aquí se estrecha notablemente la acera. Es el comienzo de la Avenida de Campogiro


Hay bares y estanco


Viejas naves industriales y viviendas


Nuevas urbanizaciones y jardines de las antiguas quintas que delatan que fue Campogiro, de antiguo, zona de residencias nobiliarias durante siglos, en las afueras de la capital.


Tuvo Campogiro también un importante pasado industrial desde el siglo XVIII, pionero en Santander


Viviendas de diferentes épocas y estilos...


Casas populares


Aquí a nuestra izquierda se extiende la finca La Remonta. A finales del XVIII Francisco Antonio del Campo y Alonso de La Sierra, primer "Conde de Campo Giro", Síndico General y Alférez Mayor de Santander, importante armador e industrial, poseía una grandísima finca con molinos de marea y pomarada para elaborar sidra así como viñas para su preciado vino. Construyó en 1786 una fábrica de cerveza y recogía grandes cantidades de lúpula, así mismo tenía fábricas de botellas, loza, azúcar, etc. recibiendo por ello su título nobiliario en 1797. Abarcaban estos terrenos de su propiedad desde el Camino Real, este por el que caminamos, hasta el mar, con dos estanques, uno de agua dulce y otro de agua salada, apareciendo hace años una vieja estatua de Neptuno que engalanaba el primero. El estanque salado era de agua que entraba del mar, secándose en marea baja. Había vacas, caballos, frutales y robles, chopos y álamos. Tiempo más tarde, en 1921, con las gestiones de Antonio Quijano de la Colina, Conde de las Forjas de Buelna y Presidente de la Asociación de Ganaderos, la Diputación de Santander, compró esta finca de Campogiro radicante en el barrio de Cajo que,  revendida al Ministerio de la Guerra, sirvió para ser el Depósito de Sementales de Santander.


Otra fila de viviendas populares


Y casas unifamiliares


En este cruce de Campo Giro seguiremos por el ramal de la derecha por la calle El Castro


Utilicemos siempre los pasos de peatones


En esta bifurcación veremos, a lado de una de las casas del Camino, el lábaro o símbolo cántabro por excelencia


Lábaro, símbolo de Cantabria y emblema caminero...


Sigue el Camino y siguen las señales en Campogiro


A la derecha vemos la iglesia de San Joaquín


San Joaquín en Campogiro


Pasamos frente a ella y la pista polideportiva


Campogiro es uno de los barrios de Peñacastillo, localidad al oeste del municipio de Santander que fue zona rural, como hemos dicho, donde asentaron sus casonas y palacios antigua y linajudas estirpes cántabras, sus barrios originarios son Adarzo, Camino Real o Camarreal, Lluja, Ojáiz y San Martín. En el siglo XIX aparecieron nuevas barriadas como La Reyerta en San Martín o esta de Campogiro.


Es ahora zona de expansión urbanística de Santander


Señales en la acera, al lado del cuartel de la Guardia Civil de Campogiro


Las viviendas unifamiliares obreras fueron dando paso a las nuevas urbanizaciones y bloques de edificios. Cuando a partir de 1898 se desecaron las marismas entre el Camino Real y el mar fueron apareciendo poblados como Bartolomé Darnís, El Carmen y Santiago Mayor donde vivían las familias de los empleados en los altos hornos


Una pequeña subida en El Castro nos lleva a pasar frente a la capilla del Cristo (a la derecha de la foto)


Allí se ve en la verja la leyenda "Yo soy el Camino"


Cristo crucificado



Aquí iniciamos un poco de bajada


Luego de estas casas vemos al fondo el polígono industrial El Campón


El Campón, con los barrios de El Castro (izquierda) y Adarzo (derecha)


Pasamos pues, en el Castro y junto al polígono, bajo la picuda mole de Peñacastillo, una antigua fortaleza o castro, recinto fortificado prerromano en la que se quiere ver el más primitivo origen prerromano de Santander, donde hubo un castillo, muy posiblemente sucesor del ancestral castro cántabro, que fue abandonado al pasar el lugar plenamente a la jurisdicción santanderina en el siglo XVI. Allí se encuentra la Cueva de San Andrés, de viejas leyendas de tesoros escondidos, razón para algunos eruditos encuentren aquí la razón del topónimo Santander, de San Andrés más que del San Emeterio, mártir cuyas reliquias y las de otros santos como San Celedonio se veneraban en el santuario anterior a la actual catedral. La cueva, independientemente de las leyendas, sí parece responder a un poblamiento paleolítico muy anterior incluso al castro y al castillo


La pìcuda peña llamó sin duda la atención a los más antiguos pobladores de la comarca y aquí se asentaron. La llegada del cristianismo sacralizó para la nueva religión los anteriores lugares de culto, apareciendo santuarios y monasterios, ermitas desaparecidas en buena parte y de las que son sucesoras los actuales templos, como la iglesia de San Lorenzo, justo al pie del antiguo Castillo de la Peña que dio nombre a Peñacastillo, peña que en el año 1025 era conocida como la Peña del Miradorio, esto es, el mirador, ahora el Alto de la Peña. Su estratégico enclave la convertía en una soberbia atalaya sobre estos antiquísimos pasos a los puertos naturales de la bahía sobre los que se asentaron las actuales poblaciones


Justo aquí, pasando el polígono, nos desviamos a la derecha


Tomamos la dirección de Santa Cruz de Bezana


Pasamos al barrio de Adarzo


Hay algunas naves industriales y casas unifamiliares


Bar y talleres


Jardines


Puente sobre el ferrocarril en Adarzo


Al este vemos los edificios de la urbe


Al oeste la campiña


Desde el puente subimos unos metros hacia el barrio de Adarzo, donde hay un cruce de caminos frente a Casa Sampedor. Tomaremos el de la izquierda...


Pasamos entre filas y bloques de viviendas unifamiliares de estilo más o menos tradicional, rural, y restauradas


Símbolo solar, emblema ancestral de la rotación y movimiento del sol, en una fachada...


La calle se estrecha, seguimos adelante en los cruces


La señalización nos orienta


Dejamos atrás estos cruces


 Una pequeña plazoleta con árboles, donde seguimos el ramal de la izquierda


Pasamos junto al muro de esta quinta



Y ahora vemos al norte el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria


Parte de sus edificios y dependencias aún están en construcción


Andamos por trecho llano y recto en la cresta de una colina


Aquí hay un cruce en el que hemos de pasar al otro lado, con mucho cuidado, pues no hay paso de cebra en ese sentido





Estamos entrando en Lluja, otro barrio histórico de Peñacastillo, junto con Adarzo, Camino Real o Camarreal, Ojáiz y San Martín.Luego, a partir de mediados del siglo XIX irían apareciendo otros como Campogiro, Nueva Montaña y La Reyerta, resultado del aumento poblacional con la industrialización de la zona




El pasado eminentemente rural del barrio hasta hace unas décadas está bien patente aún en sus caseríos...


Actualmente los usos agropecuarios tradicionales van cediendo paso, como en los extrarradios de todas las crecientes ciudades, a espacios residenciales y de servicios

Pero todavía se ven en estas parcelas buenos pastizales, tal que ahora, viendo al sur, a nuestra izquierda, el barrio de Pedroso. Al fondo está Mercasantander, un gran punto de distribución de productos alimentarios para la ciudad


El tramo sigue siendo llano


Hay poco tráfico pero la carretera es ancha. Andemos con precación


Un poco de cuesta abajo...


Y un cruce de caminos...


Vamos a la derecha...


Pasamos al lado de esta quinta...


Y de estas viviendas...


Es un grupo o piño de casas, con su pequeño terrenos enfrente...



Nuevas vistas de PedrosoBarrio extendido a lo largo de la carretera N-611. Al fondo a la derecha de la foto es Ojáiz


Buenas caballerías en las fincas que miran a Pedroso


Volvemos a bajar un poco mientras vamos saliendo del núcleo principal de Lluja. Ahora al oeste divisamos Bezana, capital del municipio de Santa Cruz de Bezana, localidad del municipio del mismo nombre, hacia el que nos dirigimos


Muy en la lejanía, los maravillosamente majestuosos Picos de Europa otean nuestros pasos. Sus altísimas alturas se columbran desde muy muy lejos, tanto mar como tierra adentro, y son una referencia visual desde inmemoriales tiempos, tal vez por ello su nombre


Ándara es el macizo oriental de Los Picos, el más próximo a nosotros. Otra elevación, mucho más baja pero también mucho más próxima, es el Alto del Cuco.


Bajamos al valle...


Y en este cruce seguimos rumbo oeste a la derecha


Estamos en la zona de Fuente Jumerios. Al oeste es la serranía del Monte Picota, cuya cota máxima es de 235 metros pero, dada su cercanía al mar, es una estupenda referencia visual que se ve desde bastante lejos. En sus alturas estuvo el castro de Tulem, que da nombre al actual lugar de Tolío, y cuyo sucesor fue un destruido castillo, además de, mucho más recientemente, búnkeres y trincheras de la guerra civil, desesperada defensa republicana del sentenciado Frente Norte en 1937. A la derecha está la Ría de Mogro y Abra de Pas, desembocadura del río Pas, así como las playas de Valdearenas , Canallave y Pedruquías, en el Parque Natural de las Dunas de Liencres, que no vemos desde aquí.


Y en este cruce, ante los ramales de entrada y salida de la Autovía S-20 de acceso  Santander,  bajamos a la derecha


Y pasamos bajo los puentes


El primer puente, cuando caminamos ya en llano y en paralelo al ferrocarril...


Y el segundo puente, un poco más adelante...


Pasamos sobre el arroyo de Otero


En un cruce, tras el puente, seguimos a la izquierda...


Y pasamos junto a más fincas, casas e invernaderos, en una gran llanada...



Nuevo cruce a la iquierda...


Y así iremos entrando, paso a paso, en el municipio de Santa Cruz de Bezana.


Al sur el Polígono Industrial la Esprilla


Al norte las poblaciones de Sancibirán, Soto de la Marina con su ermita de San Juan, El Monte, Cotero... todo ello ante la Playa de San Juan de la Canal, así como la de La Casuca, cerca de la de Covachos, ninguna de las cuales tampoco vemos desde aquí pero que están justo al otro lado de las casas


Y así, vamos entrando pues en Santa Cruz de Bezana