Eres el Peregrino Número

viernes, 11 de noviembre de 2016

LA COLEGIATA DE SANTA JULIANA: SANTILLANA DEL MAR (CANTABRIA)

Santillana del Mar con  la Colegiata de Santa Juliana y el Palacio de los Velarde
Camino a Santillana del Mar que viene de Camplengo
Por el camino que viene de Camplengo los peregrinos llegan a Santillana del Mar, capital del concejo del mismo nombre, un verdadero símbolo en Cantabria de la ruta xacobea del norte por su historia y patrimonio, declarada Conjunto Histórico-Artístico en facha tan tempreana como 1889. Su origen parece estar en la política repobladora del rey Alfonso I  o sus sucesores y en el asentamiento de una comunidad monacal que veneraba las reliquias de Santa Juliana de Bitinia o de Nicomedia (capital del Reino de Bitinia en la actual Turquía).


Según nos acercamos a Santillana pasaremos primeramente por uno de sus barrios: La Fontanilla, hacia el que nos dirigimos en ligera bajada


Desde aquí empezamos a ver los edificios del centro de la población, así como la salida, cuesta arriba, hacia el camping, en ruta a Arroyo


Distinguimos bien La Colegiata (izquierda de la foto), santuario del siglo XII construido sobre una abadía preexistente que, dedicada a Santa Juliana, dio nombre al lugar. A su derecha está el Palacio de los Velarde o de las Arenas, edificado en el siglo XVI para Alonso de Velarde en estilo renacentista. Anteriormente a la fundación monacal se sabe que el enclave era llamado Planes, del latín planum (plano), no situado exactamente aquí sino en el lugar ahora conocido como Mies de Llanes. Verdaderamente donde se asienta el centro de Santillana es una explanada más o menos llana como pronto veremos. No se sabe de ningún poblamiento anterior en el mismo enclave si bien en los pueblos cercanos sí aparecieron restos romanos y, sobre todo, la Cueva de Altamira, testimonio de las más antiguas culturas prehistóricas que habitaron la cornisa cantábrica y verdadera capilla sixtina del arte rupestre del paleolítico


En el año 980, cuando aparece documentalmente denominado este santuario como baseleca Sancta Iuliana locum qui dicitur Planes, el monasterio se afianza gracias a las donaciones y al paso del Camino de Santiago, articulándose en torno a él una población que iría ejerciendo paulatinamente más importancia en el territorio de las Asturias de Santillana, una de las merindades del Reino de Castilla en aquella época.


 Según nos acercamos a Santillana pasaremos primeramente por uno de sus barrios: La Fontanilla.


Llegamos a La Fontanilla en ligera cuesta abajo y justo aquí empieza un tramo empedrado y ensolado en el ramal de la izquierda, el que que seguiremos


 Señales de nuestra entrada en el Corazón de la Villa


Por aquí siguen bajando los peregrinos


Y por allí vamos


Sigue el empedrado y la cuesta abaho empieza a hacerse llana según nos acercamos a Santillana, pasando entre los prados y el muro de la finca del Palacio de los Velarde


Su primer dueño, Alonso Velarde, era miembro de la nobleza local de Santillana, hermano menor de Rodrigo Fernández Velarde, que también mandó hacer sucasona, el Palacio del Cantón en esta misma villa. Ambos eran hijos de Rodrigo o Ruy Fernández Velarde y de María Fernández de Villa, patronos de la capilla de San Juan de la colegiata


Hermosa senda. El antiguo topónimo de Santa Iluliana evolucionaría en 1228 a Villa de Sancta Illana, Santayllana en 1326, Santillana, Sancta Illana, Sanctayllana, Santyllana en documentos posteriores, asentándose definitivamente en 1453 Santillana. Se le añadiría del Mar por su cercanía a la costa cantábrica. A causa de eso se dice amistosamente que es el "pueblo de las tres mentiras porque ni es santa ni es llana ni tiene mar"


Pasamos ante el palacio y las primeras casas en la calle del escritor Ricardo León


Blasones y balcones...


 Placa de la calle.


Y así llegamos a la Plaza de las Arenas, dando vista a La Colegiata de Santillana del Mar. En el año 870 se edificaba un primer eremitorio para venerar las reliquias de Santa Juliana traídas por monjes peregrinos que, escapando del dominio musulmán, se acogían a la protección del Reino de Asturias, reinando Alfonso III El Magno. Luego habría una abadía benedictina altomedieval, antecesora del actual santuario.


La afluencia de fieles, las donaciones y el amparo de la nobleza local, al igual que su situación en la senda compostelana costera hicieron que pronto prosperase y en torno a él hubiese un primer poblamiento. En el año 1045 el rey Fernando I lo puso bajo soberanía de su abad junto con sus posesiones. Es entonces cuando posiblemente comenzase a ostentar del título de colegiata y, regido por una comunidad agustina, pasó a ser el templo más importante de Cantabria, mientras la localidad sería ya la capital de las Asturias de Santillana, bajo la jurisdicción del abad. En el año 1209 Alfonso VIII le concede nuevos fueros y el estatuto de villa a la población. Su estructura actual corresponde a finales del siglo XI y principios del XII, con añadidos del XIII y del XVIII.


Lo que vemos según llegamos a la plaza son los tres ábsides semicirculares de sus tres naves, el central el mayor y el izquierdo ligeramente desplazado a consecuencia de las reformas acometidas tiempo después de su construcción. La capilla derecha con sus contrafruertes delata la influencia gótica del siglo XIII


Esta capilla, del Marqués de Robledo, es del siglo XV, tardogótica


Presenta una ventana flanqueada por dos blasones de la nobleza que amparaba este templo y su construcción y reformas. 


Uno de sus contrafuertes oculta parcialmente el ábside derecho. Sobre el crucero vemos el cimborrio en forma de torre cuadrada, también original románico



La torre presenta ventanas cegadas, con arcos lisos y columnas. Sus capiteles están labrados.También son lisos los canecillos de sostienen el saliente del tejado pero sobre ellos se extiende una cenefa con motivos geométricos. Por su parte los canecillos de los ábsides y los capiteles de sus columnas sí presentan bajorelieves en abundancia.


Varias ventanas dan entrada a luz en los altares



El ábside derecho tiene una columna con capitel historiado de temática vegetal. Los canecillos sin embargo son lisos


Sobre la ventana, sin columnas ni capiteles, aparece una escena que recuerda a Daniel en el foso de los leones, muy usual en el románico


Por su parte el ábside central, el del altar mayor, muestra tres grandes ventanas con arcos de medio punto, columnas y capiteles, recorridos por cenefas ajedrezadas


Cenefas que recorren el propio ábside. Arriba, sobre el tejado, los canecillos están labrados


Motivos geométricos y vegetales predominan en esta portada


Escenas naturalistas que le confieren belleza y armonía a sus formas. Tal vez reminiscencias de los bosques y selvas sagradas...


En estos hay, a la derecha un engarzado similar a una cota de malla, sobre el que asoman unas cabezas monstruosas o de animales, A la derecha aparecen figuras humanas en una especie de bosque


En los canecillos, diversas figuraciones: un pie y pierna de la rodilla para abajo, un león y una forma ovialada


Entrelazos en el capitel de una columna del ábside, una mano y otro motivo


Más figuras humanas, alguna similar a una caricatura, y animales


Alegoría del arte medieval




Los capiteles de esta ventana están más desgastados


Peregrinos ante La Colegiata


Otra de las ventanas del ábside central


Más ajedrezados y más capiteles cincelados



Majestuosa construcción


Los canecillos...



Ábside izquierdo. Sus dos ventanas son más pequeñas pero también extraordinariamente esculpidas


Abundancia de ornamentos.


Diversos bajorrelieves





Y más canecillos con muchos animales representados


No nos cansamos de mirar tanto arriba...


Una cabra


Un lobo


Elementos antropomorfos...


Un perro


Capitel bien trabajado


Allí atrás ha quedado la fachada principal del Palacio de los Velarde


Fachada principal propia del renacimiento más temprano, donde llaman la atención sus ventanas y pináculos


Y un viejo frontón con un escudo en lo alto, muy borrado por el paso del tiempo


Y flanqueado por dos leones


Ahora, desde los ábsides iremos hacia la Plaza del Abad Francisco Navarro pasando al lado de la sacristía adosada en el lado sur en el siglo XVII. Aquí veremos también viejas casas de piedra con cortafuegos, ventanas adinteladas y puerta de arco ojival. Empezamos a ver tiendas de recuerdos y productos típicos.


Atrás queda pues la Plaza de las Arenas...


Seguimos las señales


Y pasamos a la fachada sur, la principal y más espectacular, si bien la más transformada respecto a la obra románica. A la derecha está la sacristía del siglo XVII junto a la que pasamos desde la Plaza de las Arenas. A su izquierda está la torre circular, románica, al igual que, sobre ella, el ya mencionado cimborrio. A la izquierda del conjunto hay otra torre, añadida en el siglo XV como contrafuerte para dar estabilidad a la estructura de la fachada oeste, lo que haría desaparecer a una más que segura gran portada románica. Abajo también a la izquierda, la Casa del Abad y el zaguán son añadidos del XVII, así como la galería, en lo alto



Las torres románicas...


Los canecillos del hastial del crucero, profusamente decorados


Bajo ellos, ventana románica de arco de medio punto. Arquivoltas y capiteles labrados.


Doble ventanuco románico de la torre circular


Con su capitel esculpido...


Una ventanuca románica pegada a la torre circular también románica y cenefas ajedrezadas.


La majestuosa entrada, fruto de las sucesivas reformas, con dos leones hechos por un artista local en el siglo XVI. Este es el atrio, donde estuvo el primitivo camposanto



La portada oeste, con arco de varias arquivoltas lisas



El frontón triangular es no obstante obra renacentista


Allí vemos a Santa Juliana, la patrona, dominando al demonino. Se trata de una figura barroca


Y abajo hay una serie de figuras humanas bastante deterioradas. Se dice que incluso pueden ser anteriores al siglo XII, por lo que formarían parte de la desaparecida fundación anterior a la actual


Destaca el Pantocrátor, Dios con el símbolo de la bendición, rodeado de ángeles en una mandorla o aureola


 Diversos autores señalan que se trata de una iconografía inspirada en el Apocalipsis





Bajo estas, y al lado de los arcos de la portada, hay otro conjunto de tres figuras




La portada por su parte tiene dos columnas a cada lado...



Bases de las columnas, fustesy capiteles, muy erosionados


Pero aún adivinamos ciertos detalles, leones, basiliscos, y dos pájaros afrontados, simbología muy característica del arte románico: las almas de los justos alimentándose de la Gracia.


Capiteles de la derecha...



Casa del Abad


Puerta de arco de medio punto con ajedrezados



Tuvo la vieja colegiata hospital de peregrinos. Ahora no pocos se guarecen en sus soportales cuando llueve, mientras esperan por la hora de apertura del cercano Albuerge de Peregrinos Jesús Otero





Ante La Colegiata se extiende la Plaza del Abad Francisco Navarro. La decadencia del cenobio comenzó en el siglo XIII cuando pasó a depender de la diócesis de Burgos, pero es entonces cuando comienza el desarrollo urbano de la villa, construyéndose, entre los siglos XIV y XV, la mayoría de las torres y palacios.


El primer Marqués de Santillana pasó en 1445 y por gracia real otorgada por el monarca Juan II a ejercer aquí su señorío, pasando luego a los Duques del Infantado y naciendo el Marquesado de Santillana, lo que supuso mayor decadencia al perder su estatus de territorio realengo para depender de la nobleza. Aún en 1509 el abad se vio obligado, tras cruentos enfrentamientos y guerra, a reconocer al tercer Marqués de Santillana. 


Pasaría Santillana administrativamente al Corregimiento de las Cuatro Villas con cabeza en Laredo, pero no participa en el Pleito de los Nueve Valles, origen de la actual Cantabria. Así languidecería hasta el siglo XVI cuando sus gentes participarían en las expediciones españolas por Europa y América, dándole cierto esplendor, pues entre esa centuria y la siguiente se harán la mayor parte de las actuales casas.


Más allá del centro de la vieja villa había conventos y hospitales de peregrinos y necesitados, el convento Regina Coeli (dominicos), el de San Ildefonso (dominicas), la Hospedería de Peregrinos y Transeúntes, el Hospital de la Misericordia, el Hospital de San Lázaro de Mortera


La Colegiata de Santa Juliana, en este contexto, competiría con la de los Cuerpos Santos en Santander para lograr el título de catedral. El Ayuntamiento de Santillana se constituyó en 1833, con partido judicial que pasaría siete años más tarde a Torrelavega. 


El descubrimiento de la Cueva de Altamira en 1879 y su verificación supondrían un gran impulso a las actividades culturales en esta villa hidalga que a partir de entonces se consolidaría como destino turístico de las clases pudientes primero y populares después. Todo ello llevó a que en 1889 fuese declarada monumento histórico-artístico y comenzasen las restauraciones en 1927



Pero vamos ahora al interior de la iglesia de la colegiata, accediendo por su portada sur



El santuario de la Colegiata de Santillana del Mar está formado por tres naves, la mayor la central, separadas por arcos de medio punto sobre pilares cruciformes. Las cubiertas de crucería son del siglo XIII y no se puede asegurar si anteriormente eran de piedra o madera


Estas columnas presentan también numerosos capiteles cincelados, normalmente de tema naturalista y en los que hay también animales como leones, pájaros, un mono, cabezas, guerreros luchando e incluso motivos eróticos


Esta es la cúpula del cimborrio en el crucero, es semiesférica y como resultado de los trabajos de reforma se le dio un aspecto un tanto ovalado


El órgano barroco


El altar mayor en el ábside de la nave central con el retablo y abajo las imágenes de cuatro apóstoles. A los lados están los ábsides laterales que antes vimos desde el exterior. Este gran retablo es obra atribuida a un maestro burgalés tal vez de la escuela de León Picardo


Se supone fue encargado por Diego Hurtado de Mendoza, Marqués de Santillana. La imagen de Santa Juliana, la patrona, es barroca, pero hay tablas góticas y escenas pictóricas con la vida de Jesús y con la de la santa, cuyas reliquias se encuentran en una arqueta


En el ábside de la izquierda o del Evangelio vemos una imagen de Santa Ana con la Virgen María...



En el ábside de la derecha o de la Epístola hay una imagen labrada de Santa Juliana dominando al demonio


Este es el túmulo con lauda sepulcral de Santa Juliana, en el crucero, cuyas reliquias como hemos dicho se hallan guardadas en el Altar Mayor


Por aquella puerta lateral se accede al claustro. No obstante normalmente para visitar la iglesia no se accede por la portada principal, abierta para la liturgia


Normalmente cerrada, para visitar iglesia y colegiata no se entraría por esta portada principal, sino que daríamos la vuelta por detrás de la Casa de Abad


Y pasaríamos a la fachada oeste, donde se encuentra la torre cuadrada levantada en el siglo XIV que hizo desaparecer, más que posiblemente, a lo que fue la verdadera portada principal románica. Por aquí y tras pasar bajo la torre se accede al claustro


Ya entramos en el claustro, el cual se hizo a lo largo de diferentes fases. Esta zona a la que accedemos desde la entrada, la del oeste, formó parte de la primera y segunda fases. En un principio se hizo, entre finales del XII y principios del XIII, la parte norte (a la izquierda de la foto), la sur (derecha) y parte de esta, la occidental, que se terminaría en una segunda fase a finales de la centuria del XIII. Al sur, enfrente de la foto y cubierta por la yedra, se hizo, ya sin las pautas románicas, una tercera fase y última, la este, en el siglo XVI.


La parte este


Más de cuarenta capiteles labrados engalanan este espléndido claustro


Figuras de animales...


Animales y santos


Temas vegetales


Lobos y entrelazos geométricos


Pulcrísimo resultado. Yedra, uno de los símbolos de lo eterno


Más entrelazos...


Escenas bíblicas. San Miguel y las almas...


Recorriendo el claustro...


Estos capiteles son la esencia del arte medieval


La calidad de los grandes maestros canteros del medievo


Ángel enfrentándose a alimañas


Ala este

Sensaciones de movimiento y símbolos de la Eternidad


Los lobos...


Recorremos el claustro. Son aquí filas de arcos de medio punto con dos columnas y sus capiteles


Vista del ala norte y parte de la este


Alrededor del claustros se ven parcialmente las casas adyacentes


Allá está, sobre el crucero, el cimborrio románico


Los arcos del fondo, la parte más tardía, son ya góticos y muy diferentes a los románicos


Temas vegetales


Pasando ya a la parte norte veremos diversos elementos aquí hallados, como estas laudas sepulcrales


En el ala norte, otra larga fila de arcos románicos...


Y más antiguas lápidas de sarcófagos de piedra y arriba una gran muestra de canecillos


 Un felino...


Formas naturalistas


Animales...


Figuras humanas


Algunos muy dañados...


Texto explicativo


Un perro sin cabeza...


Figura que se abraza


Determinados rasgos son muy acusados


Formas...


La torre norte desde el claustro


Gestos y caras...


¿Qué nos quieren decir?


Ideado para una población que en su inmensa mayoría no sabía leer ni escribir estas representaciones transmitían los valores de la doctrina, vicios, pecados, castigos, virtudes, monstruosidades, lamisericordia y el perdón, el Bien y el Mal, el Cielo y el infierno, la salvación y las condenación,seres sagrados y demoníacos, justos y pecadores, el Bien y el Mal, o la propia Biblia y los Evangelios


Podían representar asimismo más de una idea a un tiempo, dependiendo de las interpretaciones...


Algunas caras parecen mirarnos fijamente


 Otras figuras parecen esconderese, esta tal vez detrás de un sarcófago


Un una pared...


Escenas maternales parecen...


¿Qué significarán realmente?


Otra mirada fija...


Piña, otro símbolo de lo infinito. Al fondo un cuadrúpedo


Gestos serios...


Rostros de trascendencia...



Una colección impresionante


Una pierna...


Las tumbas...


Los canecillos...


Misterios del arte románico...





Los arcos, columnas y capiteles del lado norte


Aves...


Plantas...


Aves muy desgastadas...


El claustro, elemento fundamental de los cenobios...


La naturaleza hecha piedra


Portento del arte y de la historia


Y el este...


Siguen los capiteles historiados


A la izquierda los arcos góticos, de frente los románicos del costado sur


Cuyos capiteles pronto veremos de cerca...


Un lugar para visitar pausadamente...


De nuevo la torre norte


Aquí pasamos del pasillo norte al pasillo este


El pasillo este, el más tardío, el más plenamente góticp, de los arcos a la nervadura


Santiago peregrino y un mapa dedicado a Santillana en el Camino de Santiago


Diversas rutas...


Explicación


También, información sobre el claustro



El claustro... símbolo arquitectónico del Paraíso


Era también lugar de enterramiento de abades y monjes y personajes de especial relevancia


Más piezas arqueológicas...



Por aquellas inscripciones sabemos que aquí fue enterrado el Obispo Pelayo de Oviedo, una de las figuras más determinantes del medievo


No se conocen muy bien las causas de su enterramiento en Santillana del Mar. El Obispo Pelayo ejerció un notable dominio en Asturias y puede que en algún momento tomase posesión también de estas otras Asturias las de Santillana. Bien es verdad que aunque se sabe mucho de su obra poco conocemos de su vida más cotidiana. Al final, desposeído del cargo e involucrado en los vaivenes políticos asturianos, eligió se enterrado aquí.


Allí está el lado oeste, por donde empezamos este paseo por el claustro...


Singular belleza


Un rayo del sol


Piedra y hojas...


Todo naturaleza


Y esta es la portada norte del templo, la que da acceso al interior de la iglesia, arco semicircular o de medio punto, arquivoltas ajedrezadas y capiteles lisos sobre los fustes de dos columnas


Pasamos pues a la zona norte del claustro...


El musgo colorea de verde los bajorrelieves


Estos capiteles, al menos, pueden tener autor conocido


Dado su extraordinario parecido con los de la iglesia de Santa María de Yermo, obra de 1203 del maestro Pedro Quintana, algunos autores le atribuyen estos de la zona norte del claustro


Ángeles y arcángeles...


Degollación de San Juan Butista


Daniel en el foso de los leones


Más estampas bíblicas


Sogeados y entrelazos, lo perpetuo e infinito...


Hay representaciones del Bautismo de Cristo y otras escenas de los evangelios


Maravilla de maravillas...



Fieras y personas. Posiblemente Sansón o David peleando con los leones


La Despedida del Caballero, un recurso muy habitual en el arte románico. Un caballero a caballo de despide de su dama


 El Descendimiento de Cristo. Muy pormenorizado el trabajao de pliegues de la ropa y gestos


Los capiteles desde el exterior del claustro




Seperciben influencias del románico borgoñón, sin duda traídas por el Camino de Santiago


Guerreros con gorro frigio


Un guerrero atraviesa un león con su lanza. Obsérvense los detalles de la cota de malla y del pelo de la fiera


Apresando al dragón... sometiendo al mal. Caballero ayudado por un ángel en la empresa


Pastor espantando a los lobos


Un centauro con gorro frigio y una persona corriendo en el ramaje...


El claustro en su parte norte y las casas de esa zona de Santillana


Las columnas y los capiteles


Norte y oeste


Hemos dado ya pues una vuelta completa al claustro. Volvemos al costado oeste.


Aquí una placa nos informa que estamos ante la capilla de Polanco, uno de los cuatro linajes que gobernaron Santillana antaño


Sarcófagos con sus emblemas y escudos



Capilla gótica


Nervadura gótica de su bóveda


Altar dedicado a San Luis...


 

Volvemos así a pasar bajo la torre norte...


Y así, tras visitar la Colegiata de Santa Juliana nos disponemos a seguir camino por Santillana del Mar