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sábado, 26 de noviembre de 2016

EL PUENTE DE LA MAZA: PASO A LA VILLA DE SAN VICENTE DE LA BARQUERA (CANTABRIA)

San Vicente de la Barquera con el Puente de la Maza sobre la Ría de San Vicente y bajo la iglesia de Santa Maria de los Ángeles en la Puebla Vieja
Bajando a San Vicente de la Barquera desde La Revilla
Baja el camino que viene de La Revilla por El Cotero en dirección a la Ría de San Vicente, viendo ya soberbiamente la villa de San Vicente de la Barquera, hito fundamental de la historia del Camino y de Cantabria, centro de un territorio poblado desde el paleolítico y en el que asentaron sus poblados los cántabros orgenomescos. Más tarde los romanos fundaron un enclave en Portus Vereasueca, el actual San Vicente de la Barquera, hacia donde nos dirigimos


Más tarde, caído el imperio romano, se hace un puente de madera para salvar este ancho brazo de la ría que, en el siglo XV y por disposición de los Reyes Católicos sería sustituido por este que vemos hoy en día, el Puente de la Maza, de 28 ojos, aunque llegó a tener 32, así como más de 500 metros de largo, siendo considerado durante mucho tiempo como el más largo del reino. Terminó de construirse en el siglo XVIII reinando Carlos III.
 

Este puente soportaba el congestionadísimo tráfico de la carretera N-634 hasta la inauguración hace unas décadas de la Autovía del Cantábrico


Tras los siglos oscuros de la Alta Edad Media se sabe que estas tierras fueron repobladas a mediados del siglo VIII por el monarca Alfonso I, siendo entonces cuando de construye el primer castillo (a la derecha de la foto) y a su alrededor nace la actual población, la Puebla Vieja, en lo alto del promontorio


Pero el grandísimo empuje al lugar viene dado por el monareca Alfonso VIII cuando en el año 1210 otorgó a San Vicente de la Barquera el nombramiento de villazgo, libre de las dependencias señoriales, dándole el mismo fuero que a San Sebastián, siendo territorio realengo por el que sus habitantes gozaban de bastantes derechos y libertades, así como de libre actividad comercial, no rindiendo tributo más que al rey. Se completaba con San Vicente los fueros de las Cuatro Villas de la Costa, tras Castro Urdiales (1163), Santander (1187) y Laredo (1200) y que abarcaban las principales poblaciones marítimas del reino castellano


Es entonces cuando se construye una nueva y grandiosa iglesia la de Santa María de los Ángeles, de estilo eminentemente gótico, aunque con portadas románicas y otros añadidos posteriores, destacando la torre-campanario, de finales del s. XIX


Pesca y comercio favorecieron la expansión de este puerto y el crecimiento de la villa, dictándose en el año 1330 el regalmento de la cofradía de marineros. Aquella bonanza económica iría decayendo por incendios y pestes a mediados del siglo XV


En el año 1517 el monarca Carlos I visitaría San Vicente de la Barquera procedente de Asturias, venía a hacerse con la corona que le correspondía por herencia y había embarcado en Flesinga (Zelanda, Países Bajos) con cuarenta naves rumbo a Santander, pero una tormenta les desvío del rumbo y aparecieron frente a la costa asturiana en Tazones (Villaviciosa). Dada la peligrosidad del mar deciden continuar el viaje por tierra y así, villa a villa, llegaría el rey con su séquito a San Vicente de la Barquera, celebrándose en su honor un festejo taurino, pero enfermó y pasó la noche en el convento de San Luis, sito justo al otro lado del puente, oculto por el boscaje de la quinta en la que se encuentra


Fue San Vicente de la Barquera  parte del Corregimiento de las Cuatro Villas de la Costa de la Mar y capital de la Hermandad de las Cuatro Villas de la Mar. Participando sus diputados en las Juntas de Puente San Miguel y en las Ordenanzas de la Provincia de Cantabria del año 1779. Se constituiría como ayuntamiento constitucional en 1822 y será capital de partido judicial en 1835. A partir de entonces, la naciente industria del turismo aportaría a San Vicente un nuevo esplendor.


Sigue nuestro camino por la cresta de las colinas de la ribera derecha de la ría, por los campos de La Llosa y Barreda


Nos dirigimos hacia aquel depósito de agua


Y seguimos viendo San Vicente de la Barquera al oeste, villa, puerto, puente, torre y castillo


Una casa en el camino, en medio de la campiña


Asoman entre los árboles las urbanizaciones construidas en la boca del estuario, en la orilla opuesta, cerca de la Punta del Castillo


Barrio de La Barquera y puerto pesquero


El Puerto. Aquí están buena parte de los bloques de edificios de la parte nueva de la población


El Puente, el parque, la iglesia y el castillo. Más allá son los altos de Santillán y a la izquierda se yergue la sierra de Cuera, a cuyos pies caminaremos cuando entremos en Asturias


La iglesia, el puerto y el castillo. La Puebla Vieja, y también la zona conocida como El Pueblo, el centro de la villa, donde se concentran la mayor parte de los servicios


Al sur vemos la parte conocida como Ría de San Andrés con la Marisma de Rubín, la Punta Candelaria y al fondo el Puente del Arna. La belleza del paisaje se hace suprema  con la visión en la distancia de Los Picos de Europa, para muchos el mítico Mons Vindius "al que antes subirían las olas del mar que las armas de Roma". Vemos bien en primer término el macizo oriental o Ándara, luego Los Urrieles o macizo central y al oeste, más tapado El Cornión o macizo occidental


Los Los Urrieles los más altos, sus cimas pasan sobradamente de los dosmiles


Ahí llama la atención, aunque no es el más alto, El Picu Urriellu mal llamado Naranjo de Bulnes


 Montañas que se reflejan en las aguas de la Ría de San Vicente, hacia cuyo puente nos dirigimos.


Al otro lado, tras La Encrucijada y oculto por el bosquecillo de la finca, están las ruinas del convento franciscano de San Luis, construido en el siglo XV. Allí fue donde durmió Carlos I en 1517


Saliendo a la carretera, ya en La Maza, llegamos a estas urbanizaciones sobre La Playona y Playa del Tostadero


Vemos la otra orilla, allí se encuentra el Paseo de la Barquera, paso al espigón de entrada de la ría y al Faro de Punta Silla y solar de la capilla de la Barquera, construida en la Edad Media y de la que se sabe documentalmente de ella desde el siglo XV y con una imagen que, al decir de la tradición marinera, apareció un día en una embarcación sin tripulación ni remos ni velas, solo con una imagen, la de la Virgen de la Barquera, que se venera desde entonces allí, celebrándose el 14 de abril las fiestas de La Folía, festejando su aparición. Arriba en lo alto hay otro santuario más, en ruinas, el de Santa Catalina


Más a la izquierda, el puerto de pescadores...


Y estas son las Marismas de San Vicente, fangos enfrente de la población. Allí a la izquierda vemos el Puente de Tras San Vicente o Puente de la Barquera, que salva otro brazo de la ría, el Brazo Mayor, comunicando la Puebla Vieja con el puerto y el barrio más nuevo, este que vemos enfrente, el de La Barquera, donde está el puerto y estuvo uno de los antiguos hospitales de peregrinos


Fue construido a finales del siglo XVIII y tiene nueve arcos de medio punto. El topónimo La Barquera hace referencia a las barquerías allí existentes para pasar esta parte del estuario antes de la construcción del puente


Por allí pasa la carretera N-634


El puente está al lado del castillo, el Castillo del Rey


El Castillo del Rey fue una de las construcciones auspiciadas por la concesión del fuero a la villa por el monarca Alfonso VIII en el año 1210, como garantía de protección del lugar, pues en el promontorio rocoso sobre el que se levanta se erigieron también murallas, si bien parece ser ya existía una fortificación muy anterior, del siglo VIII, cuando Alfonso I repobló estas tierras tras la invasión musulmana


Al ser territorio realengo los monarcas castellanos eran dueños del castillo y designaban al alcaide de la fortaleza, hasta que en 1453 Juan II otorgó ese derecho a los habitantes de la localidad en la figura de su Procurador General


Ahora, restaurado, acoge una exposición permanente dedicada a San Vicente de la Barquera y se desarrollan todo tipo de actividades culturales


Un poco más allá, la iglesia, ya lo hemos dicho, fue otro edificio construido tras la concesión del fuero de 1210


Aunque finalizada en el siglo XIV en el s. XV se acometen las primeras reformas y ampliaciones con las capillas laterales. En 1530 se construyen crucero, ábside y torre, junto con la capilla de la familia Corro. Toda esa zona en lo alto del cerro es El Castillo, pues estuvo cercada de murallas


Cada vez vamos viendo mejor la desembocadura de la ría


 Lanchas de pesca y recreo...


Vamos bajando pues al Puente de la Maza


Llegamos a esta rotonda donde saldremos a la N-634


Pasamos sobre la Playa de la Maza


Y nos disponemos a cruzar el puente


Mientras vemos al norte la desembocadura y la Playa del Puntal, con el rompeolas al fondo. Las leyendas nos dicen que moraba en las grutas de los acantilados el terrible cuélebre devorador, la serpiente alada de la mitología de Cantabria, Asturias, León... con ella se metía miedo a los niños para que no se aventurasen por parajes solitarios y peligrosos


El puerto...


 Al sur la Marisma de Rubín


Y hacia el puente. Adviértase la señalización de la ruta


El Puente de la Maza, hito del Camino y puerta de la historia



Mientras cruzamos tendremos espectaculares vistas del entorno


La iglesia: en los edificios a su derecha están el ayuntamiento, el cuartel de la Guardia Civil y la Torre del Reloj.


Y más a la derecha aún el Castillo del Rey


Todo formaba parte del recinto amurallado, El Castillo, sobre La Puebla Vieja y El Pueblo


La Barquera


El puerto


 La ría y sus playas y marismas. Al fondo vemos parcialmente el rompeolas


Si vamos por el lado derecho del puente veremos los paisajes del interior de la ría


Un pequeño embarcadero al otro lado y el bosque que oculta el viejo monasterio de San Luis


Y los Picos de Europa, un verdadero espectáculo verlos reflejarse en las aguas


Las marismas de Rubín y Ría de San Andrés


Grandísimo mar de agua y lodo que caracteriza el paisaje del lugar


En marea baja se ven numerosos canales...


Al sur la sierra del Escudo de Cabuérniga, donde nace el río que aquí desemboca, el río del Escudo


Allí al sur están El Pico Sarria, de 329 metros y el Pico Burbón, de 393 metros de altura, que se alzan sobre el sector sur dela ría,a ambos lados del río del Escudo


Allá están Abaño, los altos de Villegas, la Punta Candelaria. Ahñi estuvo el  hospital de la Orden de los Lacerados de Malatos de San Lázaro de Abaño, una malatería u hospital de leprosos de la que se conserva la Capilla del Lazareto, del siglo XIII, atendiendo a buena parte de los leprosos de las Asturias de Santillana y de afectados por otros males de la piel que se tenían por la misma enfermedad. El apodo de los naturales de Abaño es el de cambareros a causa de su labor mariscadora y ser los cámbaros los cangrejos de la Ría del Escudo, otro de los sectores en los que se divide el estuario. Su nombre se refiere a una posible zona de baños de la vecindad de antiguamente


El Puente del Arna...


Según vamos avanzando hallamos nuevas perspectivas de cada rincón y cada lugar


Volvemos a ver el sector norte del puente


Ante nosotros tenemos la villa de San Vicente. Arriba a la izquierda está el lugar de Las Calzadas, por donde el Camino sale de la población


Y allí está la estación de autobuses, al lado del hermoso paseo arbolado por el que pasaremos en dirección a El Pueblo y a la Puebla Vieja


Villa dominada por la iglesia de Santa María de los Ángeles y por el Castillo del Rey, en lo que se conoce propiamente como El Castillo, la zona amurallada. En medio, en aquella fila de casas, están la Torre del Reloj y el Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera, que fue hospital de peregrinos


La Puebla Vieja y El Pueblo. También allí hay embarcadero de pequeñas lanchas. El puerto fue importante también para los peregrinos pues algunos desembarcaban aquí, tras singladura por el mar, no en vano hubo en San Vicente y su entorno varios centros de acogida, entre los que el más importante era el de la Concepción, al lado de la iglesia, hecho entre los siglos XIV-XVI y por el que salían, a través de la Puerta del Peregrino, los romeros rumbo a Unquera y Asturias. Más antiguo fue el de Abaño (s. XIII), del que ya hemos hablado, si bien este se especializó, como otras fundaciones asistenciales camineras, en dar atención a los leprosos. El Hospital de la Misericordia es el actual ayuntamiento, iniciativa del inquisidor Antonio del Corro para atender a pobres y a peregrinos. Una más era el Hospital de Transeúntes y Penitentes del santuario de Nuestra Señora de la Barquera, emplazado cerca de la entrada al puerto. Recordemos que aquí la ruta costanera de peregrinaciones a Santiago coincide también con el Camino Lebaniego a Santo Toribio de Liébana, al sur de los Picos de Europa,para venerar las reliquias del Lignum Crucis


En esa parte hay mucha hostelería: bares y cafeterías, casas de comidas que sacan sus terrazas a la explanada ante estos muelles


La Barquera y su puente. Por allí debió estar el Hospital de Transeúntes y Penitentes de Nuestra Señora de la Barquera


Allí están las instalaciones portuarias más importantes


Y zona de expansión urbanística


La boscosa ribera derecha contrasta con la poblada orilla izquierda


Paso a paso, paseo de farolas...


 Suelo enlosado...


Las Marismas de San Vicente, ante la Puebla Vieja y La Barquera con el puerto, a diferencia de las otras, en estas predomina la arena, por eso se han formado playas en las orilla


Apartamentos turísticos ante las playas de la ribera oriental, en La Espina


Y ahí volvemos a ver el puerto, en La Barquera, descendiente del romano Vereasueca y del altomedieval de Apleca, que tuvo gran fama por su comercio y pesquerías teniendo el monopolio de ambos entre Punta Bayota y la Tierra de Aguilar (actual concejo de Llanes, Asturias), formando parte de las Asturias de Santillana. Este monopolio concedido por el fuero de 1210 le valió algunos pleitos con otros puertos de esta jurisdicción marítima, como Comillas. De 1330 datan las ordenanzas de pescadores, las más antiguas de Cantabria, de la Cofradía de Pescadores y Mareantes del Señor San Vicente


Embarcaciones famosas aquí eran las Chalupas de San Vicente, que llegaban hasta el mar y las Canarias, las cuales participaron en el segundo viaje de Colón. Anteriormente a eso no se descarta y tiene visos de lógica, que marinos de San Vicente y de otros puertos del Cantábrico hallan llegado a Terranova, siguiendo los bancos de pesca, antes de 1492


Participando de la conquista de Sevilla como otros puertos cantábricos con naves y marinos para la armada castellana, era San Vicente entre los siglos XVI y XVI la villa dominante en estas costas del norte. Fue tal el poder conseguido por la marinería que hubo de pedirse la intervención de Carlos I por Real Cédula para que las familias de linajuda estirpe no intentasen colar a sus miembros en la cofradía, echando mano a sus importantes beneficios


Pero luego,  el secular embargo de barcos para las guerras de Felipe II y el declive de los puertos de la zona fueron dejando a San Vicente de la Barquera alejado de las rutas comerciales marítimas más pujantes


La crisis generalizada tuvo su punto más bajo cuando a finales del siglo XVIII solo quedaba aquí un único barco de pesca, una actividad que remontaría luego más tarde en el siglo XX, para luego decaer. Actualmente los servicios y el turismo toman el relevo a las actividades económicas tradicionales


Bello paseo por el que enseguida pasaremos


La Barquera


Vista atrás de La Maza


Vista adelante: el Puente de la Maza tiene también numerosos miradores donde se apostan los pescadores y desde donde podemos admirar esta maravilla de la historia y la naturaleza que es San Vicente de la Barquera



Paso a paso andamos los 500 metros... y pico de puente


La Barquera se refleja como un espejo


Miradores también en la vertiente sur


Lumínicos destellos del sol


Lanchas varadas ante el solar del antiguo monasterio franciscano de San Luis


El Castillo del Rey contempla nuestros pasos. Más arriba está el Monte Boria, solar de la arruinada ermita de Santa Catalina


Vereda izquierda del puente...


Las lanchas, algunas varadas en lodos y marismas


Mar, valle y montaña


Ya apreciamos mejor la bocana...


El dique o rompeolas


Y Peña Menor, islote rocoso comunicado con tierra por el dique. Ahí está el Bajo de la Plancha


Marismas de San Vicente


Marismas más arenosas que fangosas, a diferencia de las otras existentes en la misma ría


Señales indicadoras


Y aquí llegamos a la Ronda de la Encrucijada, cruce de caminos como su propio nombre indica. Aquí tenemos dos opciones.Una sería cruzar y seguir de frente, subiendo a Las Calzadas junto a los muros de la quinta del extinguido monasterio de San Luis, y ya saldríamos directamente de San Vicente de la Barquera pero... SIN VER NADA. Una opción para peregrinos con prisa pero que quizás sería traicionar un poco el espíritu del Camino, La otra alternativa señalizada es la que toma la calle a la derecha y llega al centro histórico, visitando los lugares por donde pasaban los romeros de antaño, así como buena parte del patrimonio de la población


Por ello, tomamos de la calle de la derecha, la Avenida Miramar y, con El Castillo de frente, nos encaminamos a El Pueblo y la Puebla Vieja de San Vicente de la Barquera