Eres el Peregrino Número

viernes, 25 de noviembre de 2016

LA REVILLA, ENTRANDO EN EL MUNICIPIO DE SAN VICENTE DE LA BARQUERA (CANTABRIA)

La Revilla, con el Mar Cantábrico al fondo
Puente de Santa Marina
Vienen los peregrinos, bajando, al río Capitán, un arroyuelo que pronto formará parte de la Ría de Oyambre y que hace de frontera de Valdáliga con San Vicente de la Barquera


Y al municipio de San Vicente de la Barquera entramos nosotros una vez pasado el viejo puente, llegando al campo de golf de Santa Marina, sito en lo que fue una antigua quinta con casona del siglo XVI. Se trata de uno de los grandes proyectos del tenista Severiano Ballesteros, recuperado tras un tiempo de decadencia


Nada más pasar el puente hay una bifurcación: tomaremos el camino de la izquierda


Las flechas amarillas nos indican caminar en paralelo al río


Viene el Camino desde el puente, separándose de la orilla y al lado de las sendas de servidumbre del campo


Aquí llegaremos a la capilla de Santa Marina, en ruinas


Se trata de una capilla barroca, del siglo XVII, relacionada con la antigua casona que forma parte de las instalaciones del campo de golf. La documentación más antigua relativa a la misma es del año 1680, citada en el testamento de Martín Ceballos y Barreda, cura beneficiado y arcipreste de la iglesia parroquial de San Vicente de la Barquera y comisario del Santo Oficio de la Inquisición en la Villa y su jurisdicción. Por este testamento sabemos que la capilla era parte del Mayorazgo de Santa Marina, propiedad de la familia Ceballos. Un mayorazgo era la insitución de propiedad por la que las tierras del mismo pasaban al mayor de los hermanos, de ahí su nombre, evitando la partición de las mismas


Lo realmente asombroso de este santuario es que ha crecido en ella un pino, pero en un lugar tan inusitado e increíble como la espadaña del campanario


Prodigio arbóreo de la naturaleza


Bajo la espadaña están los blasones de las linajudas estirpes del lugar



En uno de ellos aparece una inscripción funeraria del año 1891


Dejamos atrás la capilla


Aquí empieza una subida...


Y aquí llegamos ahora a la iglesia parroquial de San Pedro de la Revilla, donde termina la cuesta, a muy pocos kilómetros de la capital municipal


La iglesia presenta contrafuertes góticos aunque el edificio ha pasado por sucesivas reformas


Enfrente del templo hay alojamientos rurales


En el campo de la iglesia hay un monolito en homenaje al párroco Ricardo Sánchez Poo



Dejamos la iglesia


Y avanzamos por senda petonal, viendo al sur la Sierra de Sarria


También al sur están los picachos del Escudo de Cabuérniga, serranía paralela a la costa a lo largo de 54 kilómetros y que separa La Marina de La Montaña


Al oeste, más lejos y más altas, llegaremos a ver otras montañas...


Los Picos de Europa: Andara, Los Urrieles y El Cornión, cuyas cumbres de más altitud pasan bien de los dos mil metros y es hasta normal que sobresalgan por encima de las nubes, como es este el caso

Llegados a este cruce nos vamos a la derecha


Pasando un túnel vegetal


Subimos unos metros y en este cruce vamos a ir a la derecha


Tramo llano junto a estos apartamentos. Al fondo hay un bar


Hermosa casa de labranza



Salimos a la carrtera y seguimos de frente


Dejamos a la izquierda la parada de autobús y las escuelas


Y tomamos, nada más cruzar la calzada, esta senda que baja hacia aquellas casas


Por allí vamos nosotros


Luego viene un cruce


Y subimos por la zona de Riboria


Pasamos por las casas de arriba


Y el paisaje cambia, ante nosotros tenemos el mar, El Sable de Merón, hermosa playa, prácticamente oculta para nosotros desde aquí, donde desemboca el río de Merón, un valle y suaves colinas donde se asientan las casas de La Braña, Los Llaos y Rupuente...


El arenal en sí es de tres kilómetros de largo, con dunas y dividido en partes conocidas como El Puntal, El Rosal, Merón, Bederna y Peñas Negras. Está dentro del Parque Natural de Oyambre



El camino se aparta de las casas y recorre la cresta de una verde colina


Allí al fondo a la izquierda de aquellas ruinas vemos una población


San Vicente de la Barquera, capital del municipio y villa con historia


Inconfundible la torre-campanario de la iglesia gótica Santa María de los Ángeles, si bien es verdad que se trata de un añadido de finales del siglo XIX. El templo fue construido sobre el gran espolón rocoso en el que se asienta la villa vieja, comenzando las obras en el año 1210, cuando San Vicente tuvo el privilegio del fuero otorgado por el monarca Alfonso VIII, y las obras de prolongaron ese siglo y el XIV


Aquí llegamos a un cruce


Tomamos el ramal de la derecha


Viendo cada vez mejor San Vicente de la Barquera, aunque aún solamente la parte alta de la población, aún sin ver la ría


Será cuando subamos este recuesto cuando empecemos a ver el estuario


Y ahí está la ría, con las marismas de Rubín, desembocadura del río del Escudo


Al fondo, la sierra de Cuera, señal que nos acercamos a Asturias


Y Los Picos de Europa con sus tres macizos: Ándara o macizo oriental, Los Urrieles o macizo central y El Cornión o macizo occidental. En medio de la foto vemos el pueblo de La Acebosa, por donde sigue el Camino, saliendo ya de San Vicente de la Barquera, monte arriba hacia Serdio, Pesués y Unquera


Al otro lado del estuario es el Puente del Arna


Y ya vamos, cuesta abajo, a San Vicente de la Barquera, viendo su monumental Puente de la Maza, que empezó a construirse en el siglo XV sobre otro anterior, del siglo VI, terminando de hacerse en tiempos de Carlos III (s. XVIII), llegó a tener 32 ojos, ahora tiene 28, y durante siglos fue, con sus más de quinientos metros, el más largo del reino. Hasta la construcción de la Autovía del Cantábrico este puente era la comunicación directa entre Asturias y Cantabria por la carretera N-634 y estaba absolutamente congestionado. Ahora, pronto, caminaremos por su calzada... más tranquilamente