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lunes, 21 de noviembre de 2016

LA ABADÍA Y LA FÁBRICA DE QUESO DE CÓBRECES: CAMINO DE LA PLAYA DE LUAÑA (ALFOZ DE LLOREDO, CANTABRIA)

Playa de Luaña en Cóbreces
Iglesia de San Pedro Ad Víncula
Ante la iglesia de San Pedro Ad Víncula de Cóbreces, en el municipio cántabro de Alfoz de Lloredo, los peregrinos han de decidirse entre dos caminos: uno sigue de frente pasando bajo su imponente fachada neogótica, otro se desvía a la izquierda y ataja cuesta arriba. Ambos se unirán no mucho después para dirigirse a Ruiloba y Comillas por la Venta de Tramalón


En esta ocasión nos ocupamos de la primera alternativa, la que va bajando hacia el centro de Cóbreces y su playa


La iglesia queda atrás... vamos cuesta abajo en el barrio de Los Corrales


Y enseguida encontramos un monumento  excepecional, la abadía de Santa María de Viaceli, fundada por los hermanos Manuel y Antonio Bernaldo de Quirós Pomar, quienes cedieron la casa solariega de la estirpe para la construcción, entre 1906 y 1910, de un monasterio cisterciense, actualmente trapense, cuyo primer abad fue el monje Manuel Fléche Rousse y sus primeros monjes procedían de Santa María del Desierto en Francia. En 1926 le fue otorgado el título de abadía. Construida en estilo neogótico, fue el primer edificio de España hecho enteramente en hormigón armado y, siguiendo el deseo de sus fundadores, se instaló en él una escuela agraria con una lechería, de ahí nació el afamado Queso de Cóbreces, de los más renombrados de Cantabria. El convento se dispone armónicamente en torno a un claustro. Junto al claustro está la iglesia, de planta de cruz latina, ábside poligonal y cimborrio octogonal sobre el crucero, rematado con una nave de cuatro tramos con bóvedas de crucería. La Torre original fue incendiada por un rayo en 1962 y cuenta con una bilbioteca de gran valor.


Y es debajo del altar donde ésta la bodega en la que maduran los quesos de Cóbreces, hechos con leche de vaca entera y pasteurizada y es presentado de dos maneras: el queso cilíndrico, con la corteza grabada con cincho, y el queso de barra, al estilo del queso de nata de Cantabria, pequeño, de un kilo más o menos y corteza natural. Es de sabor muy suave y mantecoso, que se funde en la boca, ideal para el paladar del faigado y hambriento peregrino


Peregrinos que tienen aquí su albergue.


Seguimos ahora andando hacia el centro de Cóbreces, donde hay bares y otros alojamientos en torno a la carretera


Por allí cruzaremos en dirección a la playa


Precisamente en El Cruce de Los Corrales, está la Fuente de la Salud, de 1876


Y aquí está la ermita de San Roque, de 1903, reedificación en el mismo solar de un santuario mucho más antiguo, construido en el siglo XVII y que en 1770 era citado ya en documentos del famoso maestro escultor Alejandro Gutiérrez de Bustamante en los que tasaba un retablo


Y desde el cruce, camino de la playa, pasamos junto a este oratorio: El Humilladero de San Isidro


Es de piedra, tejado piramidad y pórtico con dos bancos para sentarse


Y el Camino pasa por la Playa de Luaña, viendo al fondo la desembocadura del río Conchuga, divisoria con el municipio de Ruiloba, y los acantilados de Pescadoiro


Arenal de unos 700 metros de largo y 800 de altura. En esta ensenada se guardó en junio de 1692 una fragata francesa de 36 cañones, cuya tripulación desembarcó en Cóbreces, sin duda para avituallarse tras ser rechazada en Comillas


Al este, más allá del bar y de la rampa por la que hemos bajado, está la Punta de la Rebollera. No mucho más lejos están los famosos acantilados de El Bolao, con su cascada y molinos


El camino, de tablas, sobre la arena, se dirige al oeste, a coincidir con el que sube desde la iglesia de San Pedro Ad Vincula hacia La Venta de Tramalón, entrada a Ruiloba