Eres el Peregrino Número

martes, 13 de diciembre de 2016

ALLENDELAGUA: EL CASTILLO DE SAN ANTÓN Y EL FANTASMA DEL TEMPLARIO. RUTA A CERDIGO Y SU "PUERTO DEL CHACOLÍ" (CASTRO-URDIALES, CANTABRIA)

Allendelagua, saliendo de Castro-Urdiales
Albergue de peregrinos de Castro-Urdiales

Este es el albergue de peregrinos de Castro-Urdiales, ya a la salida de la población, detrás de la Plaza de Toros y en la Subida a Campijo, a donde hemos llegado luego de recorrer y visitar su fachada marítima y casco histórico. Tiene una pequeña parcela de hermoso campo verde, rodeado por los edificios de pisos


A la izquierda del albergue seguimos subiendo unos metros calle arriba por esta Subida a Campijo


Arriba el Alto de Campo Pozo


Hay alguna tienda si necesitamos comprar provisiones para la ruta que nos llevará a Guriezo, Liendo y Laredo


Llegamos al final de la cuesta


Y vamos a la izquierda


Tomando la calle de Morales Erostarbe


Sigamos la flecha amarilla


Pasamos junto a la residencia


Y por el túnel bajo la Autovía del Cantábrico


Entre los setos


Saliendo así del casco urbano


Volvemos a subir un poco


Con la autovía a la derecha



Pasamos unas casas


Villa Manuela


Bifurcación y a la derecha


Esta es la señal


Trecho llano entre los muros de las fincas


Murete de piedras


El Camino llanea ahora por las faldas de El Chorrillo


Al fondo vemos el Camping de Castro


A la derecha son los campos que se extienden por la estrecha franja costera, con una buena arboleda de encinares


El mar, al norte


San Andrés y El Rabanal


Sigue el largo muro


Castro-Urdiales va quedando atrás


Hay un pequeño valle, donde pastan vacas y ovejas


Finca Cumbres


Bifurcación y a la derecha


Aquí está el mojon caminero, y poco más allá la flecha amarilla


Serpentea el Camino


Y ya Castro-Urdiales en la distancia


Allí está el Cerro de Santa María, sobre la ciudad


El Cerro de Santa María, con la iglesia gótica de Santa María de la Asunción y el Castillo de Santa Ana con su faro. El la lejanía la entrada a la Ría del Nervión y Puerto de Bilbao


El gran espigón de Punta Lucero


El monte Lucero (309 m.), a su derecha y más atrás Serantes (452 m.) a la derecha El Pico (192 m.) y más a la derecha Montano (319 m.)


Cruce y seguimos recto de frente


Pasando al lado del Camping de Castro-Urdiales


Flecha amarilla a la izquierda


A la izquierda finca El Río Loro


Y en este cruce bajamos a la derecha, al pueblo de Allendelagua


Hermoso trayecto entre arboledas y bosquetes


Eucaliptal


Hermoso trayecto...


Siempre de frente


A la derecha el Alto del Cuco


Un verdísimo valle


Y de frente unas casas y una iglesia, Allendelagua, pueblo famoso porque monte arriba están las ruinas del Castillo de San Antón o de Allendelagua, construido entre los siglo XIV y XV y del que apenas quedan porciones, siendo muy importante, eso sí, para las tradiciones legendarias de la zona que, como en otros muchos lugares, atribuyen su fundación a la Orden del Temple. Hay incluso una Ruta de los Templarios (se sube bien desde el camping) pero históricamente no hay el menor rastro ni documento que avale la leyenda


Otros informan que el Castillo de San Antón tenía un convento dedicado al amparo de los peregrinos y que se veneraba un arca de piedra que es el elemento que se relaciona con los Pobres Caballeros de Cristo, así como la presencia de Camilo de Carvajales, hombre de confianza del rey Fernando IV que, caído en desgracia ante el monarca, se hizo templario y se recluyo en este castillo-monasterio, hasta que un día, meditando y orando en la placidez del bosque se encuentra a una bella mujer y se queda tan obnubilado que sale en pos de ella pero se le escapa. Tal era la pasión del momento que en la alocada carrera se acerca al mar y cae por los acantilados. Su alma en pena se aparecerá después a los monjes que, asustados, abandonan el paraje. Se dice que aún en días de galerna se escuchan los gritos del fantasma


Seguimos ruta...


Tenemos como referencia la iglesia de San Marcos, pues hay que pasar detrás de ella


Su ábside semicircular denota cierta filiación románica


Hacia ella nos dirigimos por Las Caserías y bajo el Alto San Antón


Es pista de tierra y piedra


Las primeras casas


Las señales


Y la subida a la iglesia


El Camino sigue de frente pero a la izquierda podemos visitar el santuario


Aunque muy transformada la iglesia actual tiene un origen románico, tal vez del siglo XIII. Fue restaurada en los años 70 del siglo XX


La portada es ojival y no tiene capiteles labrados ni filigranas en el arco. Este elemento revela ser plenamente gótico


Hay como puede observarse muchas reformas y elementos añadidos...


Como la grandiosa espadaña del campanario, verdadero frontón con la pared de la iglesia...


Y por supuesto el pórtico o cabildo...


Desde la San Marcos subimos entre las casas de Allendelagua


Banco y fuente


Un poco de cuesta


Vuelve a haber asfalto


Pervive alguna construcción tradicional. Viejas casas de piedra


Un habitante nos observa al pasar...

La antigua escuela


Y salimos del barrio de la iglesia


Volvemos a un tramo llano junto a más construcciones de piedra


Urbanización de chalets


Ruinas...


Una concha peregrina labrada en la piedra


Cruce y de frente


Por aquí


Banco y ruta


Hasta las siguientes casas


Siguiendo adelante a la derecha de Villa Sara


Otra vieja casa a la derecha


Más viviendas unifamiliares


Nos acercamos a un cruce, justo detrás de esta casa


Vamos a la derecha


Cuesta abajo


Es la parte más residencial y cercana a la carretera y la autovía


Allí está el túnel bajo la Autovía del Cantábrico. Pero NO vamos a él


Justo antes nos desviamos a la izquierda


Por aquí


Hitos camineros...


A 33 kilómetros de Laredo


Pasamos junto a unas fincas


Bifurcación y subimos a la derecha


Allí vemos de nuevo el Alto San Antón


Solar del mítico castillo


Se termina la cuesta y vamos paralelos a la autovía


Siempre recto y en llano


Este es el mojón indicador. Una barrera vegetal nos separa ahora de la autovía


Una casa a la izquierda


Y la urbanización Vistamar


Barrio de Saltizones


Camino de la derecha


Saltizones señala la entrada a otro pueblo: Cerdigo...


El Camino es ahora un veradero mirador natural sobre el litoral


Desde aquí ya vemos los tejados de Cerdigo, al otro lado de la autovía. Sobre él a lo lejos es el monte Candina de 489 metros de altura, impresionate mole caliza paraíso del buitre leonado al otro lado de la Ensenada de Oriñón y, más a lo lejos es el hermoso acantilado y boscoso Monte Buciero, al otro lado de la Ría de Treto, en Santoña, con su máxima altitud en el Pico de Gonzo (374 m.)


Mucho más allá asoma el Cabo de Ajo, otro de los grandes promontorios naturales de la costa cántabra que se adentran como una cuña hacia el Mar Cantábrico


Enfrente, más cerca, está La Ballena de Sonabia, que es como se conoce también por su forma al Cabo Cebollero o Punta de Sonabia


Tiene un largo itsmo, de unos 200 metros, que comunica su promontorio con tierra firme, en un rocoso trayecto


Nos acercamos a Cerdigo, pueblo famoso pese a ser pequeño por sus actividades culturales y sus tradiciones, como el canto de Las Pascuas, celebración de rondas similar a Las Marzas en las que le vecindad canta de casa en casa en Semana Santa


Ante nosotros el Monte o Alto de Cerredo, en la Sierra de Hoz, domina el litoral con sus 644 metros de altura, inmensa mole boscosa en su ladera norte y rocosa en su picuda cima. Allí culminó el dramático intento de fuga, en diciembre 1957, de uno de los últimos maquis o guerrilleros que lucharon contra el franquismo, se trataba de Francisco Bedoya Gutiérrez, Paco Bedoya, último superviviente de la partida de Juan Fernández Ayala, Juanín, que murió cerca de Potes. Planeaba Bedoya escapar en una lancha de pesca desde el puerto de Castro-Urdiales a Francia y contaba con la ayuda de su cuñado José San Miguel, ignorando que este a su vez formaba parte de una trampa de la Brigada Social y Política para apresarle




Iban los dos en motocicleta cuando poco antes de la medianoche son interceptados en esta carretera, por lo que Bedoya dispara contra su cuñado al darse cuenta de su traición, que muere en el acto, pero él es también herido por metralleta, logrando huir monte arriba hasta la cumbre del Cerredo, en lo alto de la Sierra de Hoz, donde sería encontrado, agonizante, a la mañana siguiente, solo para ser rematado, siendo su cadáver expuesto en Castro-Urdiales. La versión oficial no obstante no convenció, se sospechó que se había suicidado, se dijo que su chaqueta, forrada de billetes de 500 pesetas que amortiguaron los disparos cual chaleco antibalas, nunca apareció, así como tampoco se sabe quien cobró la recompensa ofrecida de 500.000 pesetas por su captura. 


La historia la narran José Ramón Saiz Viadero en Los últimos guerrilleros de Cantabria, y  el escritor cántabro Antonio Brevers en su libro Juanín y  Bedoya los últimos guerrilleros


Caseta de la traída de aguas en las camperas de El Pueblo


Iniciamos un descenso



Y contemplamos de frente el Alto de Cerredo, con sus faldas, parajes de Los Ciervos, Somera, Rompidas, El Ros, Verdeja, Las Cruces...


Llegamos al final de la bajada


Y en ese cruce iremos a la derecha


Pasando bajo el túnel de la autovía


También cuesta abajo


Y atención nada más pasar al otro lado


Nos hemos de desviar por la senda de la izquierda


Al lado del área recreativa


Y comenzando a subir


Hasta la iglesia de San Juan de Cerdigo


Final de la cuesta


La iglesia a la derecha


El Camino pasa delante de la casa y sigue de frente


Pero podemos desviarnos un momento para visitar esta iglesia de San Juan de Cerdigo


En su mayor parte la traza actual del templo responde a las reformas del siglo XVIII si bien su origen es anterior, pues durante unas obras aparecieron ocho estelas discoideas grabadas con cruces, altomedievales, tal vez de los albores de la evangelización de Cantabria


Dando la vuelta alrededor del edificio veremos la parte más claramente medieval, aunque posterior a las estelas. Se dice hubo también un hospital de peregrinos, en el Pago de la Quintana


Se trata del ábside semicircular, románico, posiblemente de finales del siglo XIII, baja Edad Media


Sus canecillos carecen de decoración labrada y tiene en su pared unos modillones que sostuvieron vigas


Vista la iglesia desde el Campo de San Juan regresamos al Camino


Camino que sigue entre las casas


Bonita señalización


No hay pérdida posible


Nosotros aquí vamos a la derecha pero no podemos dejar de ver arriba La Torre, a nuestra izquierda


Fue construida entre los siglos XVII y XVIII


Destaca su gran escudo sostenido por dos leones


Como hemos dicho en este barrio de La Torre bajamos a la derecha


Por El Morelle



También aquí iremos a la derecha


Saliendo a El Cantón y de allí a la izquierda



Caminando ya en llano...


Véase la señal al borde de la calle, a la derecha


La Verdeja


En esta explanada están las antiguas escuelas


Podemos también parar a reconocer el lugar pues merece la pena detenerse unos instantes, aprovechando un momento de descanso antes de continuar


Se hace patente la vinculación de Cerdigo con el Camino


Tras la escuela está el centro social y a su lado un estupendo mirador


Lugar perfecto para un merecido alto en el camino


Abajo la carretera nacional y las huertas costeras. Allí está El Portillo, pequeño puerto natural que fue centro de "contrabando interior". Se llevaba en embarcaciones el vino chacolí que se hacía aquí a Castro-Urdiales para hecerlo pasar como foráneo y evitar los gravámenes a la producción local


Vamos a pasar ahora a admirar estos artísticos y coloristas murales...


Alegoría de Cérdigo y Castro-Urdiales...


Arte en Cerdigo


Y así llegamos a las últimas casas


Dando vista de nuevo al Alto de Cerredo


Este es el parque Llaguno, donde iremos a la derecha, con intención de cruzar la carretera N-634


Señalización de la ruta...


Con cuidado cruzamos la N-634


Y seguimos por aquí. Es el camino al cementerio, desde donde proseguiremos hacia el siguiente pueblo: Islares paso a la Ría de Oriñón o de Guriezo


A apenas 3 kilómetros


Abunda el arbolado


Campos entre los bosques del encinar cantábrico


Camperas de Oricovi


Alto de Cerredo a nuestra izquierda


Estrecha es la franja de tierra entre las montañas y el mar, pero por eso mismo fue desde los albores del mundo paso obligado y muy transitado. Además del viejo camino la carretera y la autovía también pasan por aquí


Cruce y de frente


Tierras de labor


El tractor y la huerta


Llegados al cementerio iremos a la derecha


Esta es la señalización


Por esa senda de tierra


Que se adentra en el encinar


Hay algunas fincas


Y cierres de alambrada


Muretes de piedras


Suelo de barrio


Nos acercamos a un cierre para el ganado


Hemos de abrir la portilla y volver a cerrar antes de seguir


Es el tramo más umbrío y pedregoso, pero también el más mágico


Lugar para sentarse...


Salimos a un tramo más luminoso


Al haber tanta piedra caliza se hacían caleros u hornos de cal, en agujeros en el suelo, los caleros


Caminamos entre las encinas


Bellísimo sendero


Se trata de un itinerario realmente hermoso


El mar a nuestra derecha, el Camino sigue a la izquierda


Por más encinar


Pequeños prados, como claros en el bosque


Rocas y encinas


Bifurcación y de frente a la derecha por el camino más pisado


Veamos la flecha


Otra pradería al borde del mar


Curva a la izquierda


Al lado mismo del cantil


Sigue el bosque


La senda se ensancha


Otro cierre ganadero


Abrimos


Y tras pasar volvemos a cerrar


El Camino llegará ahora, allá arriba, a un lugar muy interesante: La Milla Medida de Islares


La Milla Medida de Islares se componía de varias torres en torno al pueblo al que nos acercamos, las cuales servían antaño a los buques para calcular su velocidad, viéndolas como referencia desde el mar. Esta es una de ellas


Aquí hay además unos acantilados impresionantes, zona de La Code y El Pendio. En Los Pendios quiso hacerse en su momento un cargadero de piedra caliza, refractaria, de las canteras de Tierras Blancas, al lado de la carretera general, piedra empleada para recubrir los altos hornos de la industria metalúrgica


Pasamos pues ante la torre de la Milla Medida


Y por estas verdísimas camperas, al lado de los acantilados de El Portillo, nos acercaremos a Islares