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martes, 13 de diciembre de 2016

ISLARES: LAS RUINAS DEL HOSPITAL DE LA VERA CRUZ, EL PUERTO DE ARENILLAS Y LA RÍA DE ORIÑÓN (CASTRO-URDIALES, CANTABRIA)

Camino de Islares
Viniendo de Castro-Urdiales por Allendelagua y Cerdigo, el Camino Norte de Santiago en Cantabria camina por los encinares y camperas de la rasa costera en ruta a Islares, admirando un impresionante paisaje costero, con los acantilados de la zona de El Portillo ante nosotros y, a nuestra izquierda, las laderas de la Sierra de Hoz. Se trata de una estrecha franja de tierra entre las montañas y el mar, paso secular desde tiempò inmemorial, que nos ofrece un paisaje maravilloso en nuestro periplo hacia el Valle de Oriñón, el Valle de Liendo y Laredo


Ante nosotros tenemos El Portillo y sus acantilados, a la izquierda el monte Candina y al fondo el monte Buciero, en Santoña, referencias visuales y geográficas, con gran importancia e historia, de la que mucho tocará hablar y comentar a lo largo de esta y futuras entradas de blog conforme vayamos avanzando por el litoral cántabro en los caminos de la senda jacobita


Islares. El topónimo se refiere a las pequeñas islas, peñascos en la práctica, situados en la cercana costa. En primer término tenemos El Najo, peñasco solitario en medio del Cantábrico


Poco más allá se extiende el Cabo Cebollero o punta de Sonabia, también llamado, por su forma, La Ballena de Oriñon, casi un islote pero en realidad una llamativa península unida a tierra firme por un rocoso itsmo de 200 metros de longitud, todo ello ante los impresionantes acantilados del monte de Buciero, estratégico enclave desde la más antigua prehistoria, cuna de las antiguas civilizaciones cantábricas, disputado por cántabros y romanos, refugio de vikingos y ensenada natural, fortificado por las tropas de Napoleón en su infructuoso intento de incorporarlo directamente a su vasto imperio


En el Camino pasaremos ante una de las torres de la Milla Medida de Islares, antigua referencia visual para los barcos desde alta mar, pues calculaban a ciencia cierta su velocidad respecto a su posición ante ellas


Rebaños de cabras ante el mar, como una arcadia rural que se hace realidad. Islares: el topónimo se refiere a esas pequeñas islas, peñascos en la práctica, situados en la cercana costa


Dejamos la senda de zahorra, que da servicio a una finca, y nosotros continuamos de frente, caminando por el prado


Cuando el Camino es solo un suelo de verde hierba...


A la izquierda la Sierra de Hoz con el Alto de Cerredo, de 644 metros de altura. Más abajo son las laderas de la Huerta y Pedro Solar


Sendero pisado en El Portillo


Más rebaños de ovejas y cabras


Pasamos a su lado...


Los 489 metros de Candina ante nosotros


Cierre de ganados


Al abrirlo volvamos a cerrarlo tras de nosotros


Salimos a esta otra pista ganadera y seguimos adelante


Al lado de la alambrada y el cobertizo


Los verdísimos prados de la rasa costera al oeste del municipio de Castro-Urdiales


Idílico paisaje de campo y mar


Allí está El Najo


Peñasco que surge como una pequeña Atlántida...


Encrucijada: vamos de frente y en recto


Ya junto a la primer casa de Islares


Caminamos al lado del portón de acceso


Y a lo lejos el centro del pueblo


Islares o, en cántabroLlares, extiende su caserío a lo largo de la rasa litoral, entre los acantilados y la carretera, atravesada por el Camino


Camino que llegará a la iglesia de San Martín de Tours, advocación muy relacionada con las peregrinaciones, traída tal vez por monjes y peregrinos francos. A lo lejos, al otro lado de la Ría de Oriñón, vemos Sonabia, también perteneciente a Castro-Urdiales, con su ermita de Nuestra Señora del Refugio, de 1882


La Atalaya


Otros formidables acantilados: la Cala de Cotonera. Allí está la Cueva de la Pila


Frecuentados por pescadores


El Najo


Chalets. A la izquierda está la carretera


No hacemos caso a los desvíos: siempre recto


Flores en la vereda


Rayos de sol sobre la Sierra de Hoz


Candina, como un faro en el Camino


Fincas de caballos


Ahora, a lo lejos, a la derecha de la iglesia, vemos el Albergue de peregrinos de Islares


Está en las antiguas escuelas, que fueron también centro de salud


Fueron rehabilitadas y remozadas por el gran arquitecto Eladio Laredo, que tantas obras hizo en este municipio, en el año 1897 sobre un edificio anterior. Luego tuvieron diversas restauraciones y cambios. Al disminuir la población y con la concentración escolar fueron suprimidas. Enfrente se hizo un parque infantil. El lugar es conocido como Las Escuelas


La mayor parte de las casas de Islares se extienden a la izquierda, a lo largo de la carretera N-634


Huertas de Islares a nuestra izquierda, al sur


A nuestra derecha, al norte, el Mar Cántábrico. Más allá no hay más tierra hasta Bretaña, Inglaterra e Irlanda...


Y en este cruce vamos a la izquierda, a la iglesia


Iglesia parroquial de San Martín de Tours de Islares, junto a la que pasa el Camino, construida a principios del siglo XVI en estilo gótico tardío pero con sucesivas reformas más que evidentes, con vivienda a manera de rectoral y capas de cal


Justo detrás, Calle de la Barreruca, hay un cruce de caminos. La ruta xacobea sigue frente a esta fachada sur rumbo oeste pero a la derecha podemos ir a tomar sitio en el albergue de peregrinos


Descansemos o pernoctemos en el albergue o pasemos de largo, hemos de caminar junto a la fachada sur de la iglesia de San Martín de Tours


Esbelta torre y portada de arco de medio punto
 

Cruz en la clave sobre el dintel


Juegos de niños en el Camino...


La iglesia va quedando atrás


Y caminamos en medio de las casas del campo de la iglesia


Y continuamos por las callejuelas. Nos llaman la atención aquellos altos, Arriba del Riego, que miran al mar...


Caminando por las rosaledas...


Nos cruzamos con un pescador del pueblo...


Una encrucijada


Cruce y a la derecha


Y apenas andados un par de pasos, allí, a la izquierda


Veamos la señalización y admiremos a lo lejos la impresionante montaña caliza de Candina, paraíso del buitre leonado


La ruta a Rioseco, en el histórico Real Valle de Guriezo, ruta a Laredo


Chalets: el turismo playero y la cercanía al Gran Bilbao han hecho de estos pueblos auténticos barrios-dormitorio y urbanizaciones vacacionistas


Los antiguos pastizales y tierras de labor son ahora urbanizaciones


Este es un largo tramo recto que se dirige al camping


Más rebaños de ovejas


Otra colonia de chalets


Aceras y farolas


Y aquí, antes de llegar al camping, nos desviamos a la izquierda


Atentos a la señal


En el siguiente cruce iremos a la derecha pero tenemos enfrente unas ruinas muy importantes


Se trata del antiguo Hospital de la Vera Cruz, del que quedan aún algunas paredes en un estado lamentable. Se supone que su origen debió ser bajomedieval, si bien estas fundaciones hospitalarias podían tener un origen anterior. Lo que ha llegado a nuestros días arquitectónicamente obedece a parámetros del siglo XVI , si bien con reformas posteriores. Parte de sus dependencias, las principales, tenían dos plantas y cortafuegos


Estos hospitales pasaron a lo largo de los siglos por diversas vicisitudes, reconstrucciones y refundaciones. En el archivo de Castro-Urdiales se da noticia de la obra pía fundada aquí fundada por Juan Pérez de Çamal Carranza, natural de Islares y cartujo en la casa y hospital de la Vera Cruz de Medina de Pomar en Burgos, dondefalleció en 1617.


Estaba administrado por los curas y beneficiados de Islares y gestionado por un mayordomo por ellos nombrado. En la documentación conservada se registran sus bienes y gastos de 1614... "Un arreglo del tejado estropeado por una tormenta que costó 10 reales; un viaje de ida y vuelta a Bilbao con una moza a comprar lienzo para sábanas, tres días, 20 reales; un candil, real y medio, el pago al Visitador General por revisar las cuentas 4 reales..." . El Visitador General del Arzobispado de Burgos era a quien presentaba cuentas el mayordomo del hospital



Estos visitadores señalan en sus visitas a principios del siglo XVIII que hay cinco lechos y que "las camas están decentes". En el Catastro de Ensenada aparecen reseñadas sus fincas y en el Censo de Aranda se informa de este hospital "con su hospitalero que recive pobres y enfermos de cuia administración y reparos se encargan los beneficiados y la justicia pedánea". Datos del libro Los antiguos hospitales de Cantabria de Ana Rubio Celemín y Jesús Ruiz Cobo


La puerta principal es de arco de medio punto y sin decoración alguna. Se sabe que el hospital aún funcionaba en la segunda mitad del siglo XVIII


Muy cerca se encuentra la capilla de San Roque...


Su situación actual es deplorable, quedan muros y cortafuegos, desmoronándose el conjunto


Hay también restos de habitaciones y algunas dependencias del interior


Como esta puerta tambièn de arco de medio punto


Recordemos con honor aquí a los muchos peregrinos que nos precedieron en este camino milenario antes de seguir adelante por El Saracho


Allí está el camping, nosotros seguimos de frente


Delante de esta casa: Paraíso


Este es el camping Playa de Arenillas, en el caso de encontrar el albergue lleno o cerrado muchos peregrinos se hospedan aquí, pues hay bungalows. o siguen hacia el albergue El Pontarrón de Guriezo


Arriba a la izquierda pasan por un túnel la N-634 y justo encima la Autovía del Cantábrico


Y a mano izquierda tenemos la capilla de San Roque, del año 1923


Celebra sonada fiesta y romería con procesión del santo


Vista del interior


De frente, nueva línea de chalets


Subimos un poco, dejando a la derecha el bar del camping


Llegamos a este cruce y continuamos de frente


Esta es la señal que lo indica


Y así salimos a la carretera N-634


Admirando, ante el gigantesto peñasco de Candina la boca de la Ría de Oriñón


Y la Playa de Arenillas, con la zona de Casalangostero, topónimo que hace referencia a la actividad pesquera y mariscadora de estos lugares. Ahora hay bares


Aquí vemos una vez más que el topónimo islares hace referencia a estos islotes, peñas de la mar. El más importante al fondo es La Ballena de Sonabia, llamada así por su forma, o Cabo Cebollero, que aunque es propiamente una península forma también una isla en altamar o mar llena. Más cerca es la Isla Cercada, llamada así por lo abrupto de sus pequeños acantilados que la hacen casi innacesible


La Playa de Arenillas aparece y desaparece según las pleamares. No es extraño que en tran estratégico enclave se decidiese en 1594 hacer un muelle en esta ribera de la boca de la Ría de Oriñón, comunicado con una calzada que llevase al Camino de Guriezo: el Puerto de Arenillas


Así Castro-Urdiales, cuyo territorio abarca ambas orillas de la desembocadura, ejercía su control directo sobre los tráficos del estuario, donde había un molino de mareas y barquería para pasar de un lado a otro, no siendo menos importante el tráfico del mineral de hierro que, procedente de Somorrostro, se llevaba a la herrerías de Guriezo, que funcionaban con la fuerza motriz del río Agüera que aquí desemboca, antecendente industrial de la comarca


No era un muelle con pretensiones pero sí absolutamente válido el que diseñó el maestro cantero Nicolás de Hazas, más relacionado con el noble oficio que ejercía que con la ingeniería de puertos ya en boga en aquel momento. Para hacerlo se contrató por 148 euros y medio al vecino de Suesa Juan de Hontañón, interviniendo también el maestro de cantería Miguel de Cagigal que ya había acabado el puente de Brazomar en Castro-Urdiales.


En 1615 hubieron de hacerse ciertas obras de mantenimiento, obra de Juan Gutiérrez de Sonavia, así como en 1659 los vecinos de Islares y Pedro Gutiérrez ayudado de  tres oficiales de cantería y carpintería. Y en 1667 cobraba Simón Martínez 19.686 maravedís por un muro hecho en el camino. No fue suficiente, en 1673 quedó inutilizado por las galernas y hubo de ser reconstruido por Diego de Mioño. eN 1697 se pidio al vecindario que arreglasen la calzada, tan deteriorada que estaba perjudicando notoriamente a la villa
 

Aquí se arrendaban pinazas para la pesca costera o para llevar carbón a las herrerías río arriba, así como también para llevar hierro desde ellas a Bilbao. Aún se conserva el topónimo Las Escorias


Estos puertos de bajísimo calado irían desapareciendo pero, con la extensión de la industria del ocio y del turismo empezarían a revitalizarse en este sentido avanzando el siglo XX. Aquí los primeros precedentes del turismo playero se remontan nada menos que a 1854, cuando Aureliano Maestre de San Juan recomienda los baños de ola o baños de mar de esta playa en su Novísima Guía del bañista en España


Abrirían fondas, bares y casas de comidas, se trazaría la nueva carretera general, llegaría el camping y otros servicios y, en este caso, se revitalizaría a partir de los año 90 el secular Camino de Santiago, basado a su vez en pasos naturales que fueron caminos prehistóricos, con todas sus variantes enlaces y ramales, transformados en vías y calzadas romanas y caminos reales medievales. Sobre buena parte de sus tramos se trazarían buena parte de las actuales vías de comunicación


Por su parte Candina, sobre El Sablón o Playa de Oriñón, al otro lado de la ría, es el hábitat de buitres leonados más cercano al mar que se conoce en Europa. La parte que cae sobre la ría pertenece al municipio de Castro Urdiales, la otra a Liendo. El monte fue escenario de una cruenta batalla durante la francesada o Guerra de la Independencia, cuando el 2º Batallón de Cantabria mandado por Juan López Campillo interviene en 1813 en las operaciones en torno a Castro-Urdiales, contando con la ayuda de guerrilleros locales como uno llamado Chamarrón


Allí bajo Candina y ante el mar, sobre los acantilados, está el pueblo de Sonabia, también intensamente urbanizado. Cerca, en la mina de Tueros (términos del municipio de Liendo), explotada en 1913, se extraía mineral de hierro se se cargaba, luego de salir de un túnel de la montaña, a través de un tren aéreo sobre la playa de Valdearenas en El Cargue de Sonabia, uno de aquellos numerosos cargaderos en voladizo que tanto abundaron en estas costas


Y una vez más La Ballena de Sonabia o Cabo Cebollero...


Llamada por los senderistas Nuestra Diosa...


Nos toca ahora un buen tramo de andadura por el arcén de la carretera, viendo al sur la ría, el viaducto de la autovía, y las montañas de Armañón y Los Jorrios que cierran al sur el histórico Real Valle de Guriezo


Allí están los picos de Castro Lucio (639 m.) y Las Nieves (773 m.), solar del santuario mariano de este nombre, situado en su cima, y del que se tienen noticias desde el año 1356 cuando es conocido como de la Virgen de los Castros, servida por un ermitaño. La tradición, tan repetida en tantos lugares similares, dice que en su tiempo el vecindario quiso levantar un santuario a la Virgen de las Nieves al pie del pico, en una campa llamada Casa de la Virgen, pero que los materiales eran llevados por la noche por unos ángeles a la cima, donde la Virgen deseaba se hiciese su templo


La capilla puede verse desde aquí. Es centro de grandes romerías, pues es Virgen muy venerada en estos valles


A nuestra derecha se extiende la gran Playa de Oriñón, de finas arenas doradas...


Antaño existió un servicio de barquerías desde ambas orillas que, al hacerse el puente primero y luego, con la generalización del automóvil, desapareció. El trayecto en aquellas chalupas variaba según el estado de las mareas y las corrientes, si bien muchos recordarán a Tolo el barquero, el útimo que hubo allí: Otro anterior, hasta 1949, fue Plácido Cartesana, Placi Un famoso viajero que dejó plasmadas, sobriamente eso sí, sus impresiones sobre el paso de la ría y en tránsito por el lugar fue el ilustrado asturiano Gaspar Melchor de Jovellanos  quien a finales del siglo XVIII escribía así: "Cruelísima cuesta Candina, de piedra muy dura y quebrada. Barca de Oriñón. Sigue el mal camino"


Oriñón, en el valle del río Agüera y ante la playa, también ahora población turística al extremo oeste del municipio de Castro-Urdiales


Quizás en este tramo lo mejor sea ir por el carril izquierdo, como es la norma, además de por ser algo más ancho, viendo a nuestra derecha la ría


Avanzando el siglo XIX la instalación del que se tiene por primer alto horno de España, en Guriezo, aguas arriba, en 1833, dio cierta prosperidad industrial, dentro de las precariedades de la época, a estas riberas del Agüera, pues gabarras y barcazas iban con el mineral en bruto y luego lo sacaban en forma de hierro


Las barquerías hace mucho que han dejado de funcionar, lo que nos obligará a realizar un importante rodeo


Ahora en el margen derecho hay un buen espacio para caminar, con algo de senda


Hay aquí una imagen religiosa


El Sagrado Corazón


En un lugar que es un hermoso mirador sobre estuario y playa. A lo lejos, entre las estribaciones meridionales de Candina y el Alto Fermendal (249 m.) pasan la carretera y la autovía


Este es nuestro paso entre la carretera y el borde de la orilla


La magnífica desembocadura del río Agüera


Y Oriñón al otro lado, paso al municipio de Liendo


Seguimos el trillado sendero


Los peregrinos suelen pasar por aquí, evitando tráfico y asfalto


Una pedregosa ensenada


Atrás va quedando la boca del estuario


Otro de los viaductos de la Autovía del Cantábrico


Aquí se acaba el sendero, por lo que sería conveniente cruzar con cuidado al otro lado, donde hay un área de descanso


Es una lástima que no se halla habilitado un paso más seguro para los muchos peregrinos que por aquí transitan


Al menos el arcén izquierdo es bastante ancho


En este cruce seguimos de frente por la carretera nacional


Atendiendo a las señales


Vayamos bien arrimados al borde


Otro cruce, es el enlace de carretera y autovía. Seguimos la curva a la derecha


Y pasamos delante de esta casa


Admirando esta hermosa vega


Y las marismas, bajo el paso de las montañas, por donde van como hemos dicho carretera y autovía


Un paisaje que quedará marcado para siempre en nuestros sentimientos...


El peregrino avanza hacia el viaducto. Más o menos por esta zona, en el kilómetro 158 de esta N-634, Allí culminó el dramático intento de fuga, en diciembre 1957, de uno de los últimos maquis o guerrilleros que lucharon contra el franquismo, se trataba de Francisco Bedoya Gutiérrez, Paco Bedoya, último superviviente de la partida de Juan Fernández Ayala, Juanín, que murió cerca de Potes. Planeaba Bedoya escapar en una lancha de pesca desde el puerto de Castro-Urdiales a Francia y contaba con la ayuda de su cuñado José San Miguel, ignorando que este a su vez formaba parte de una trampa de la Brigada Social y Política para apresarle


Iban los dos en motocicleta cuando poco antes de la medianoche son interceptados en esta carretera y ametrallados, entonces Bedoya dispara contra su cuñado al darse cuenta de su traición, que muere en el acto, pero él es también herido por las ráfagas metralleta, logrando huir monte arriba hasta la cumbre del Cerredo, en lo alto de la Sierra de Hoz, donde sería encontrado, agonizante, a la mañana siguiente, solo para ser rematado, siendo su cadáver expuesto en Castro-Urdiales. La versión oficial no obstante no convenció, se sospechó que se había suicidado, se dijo que su chaqueta, forrada de billetes de 500 pesetas que amortiguaron los disparos cual chaleco antibalas, nunca apareció, así como tampoco se sabe quien cobró la recompensa ofrecida de 500.000 pesetas por su captura


En esta zona dejamos el municipio de Castro-Urdiales para entrar en el de Guriezo. La historia la narran José Ramón Saiz Viadero en Los últimos guerrilleros de Cantabria, y  el escritor cántabro Antonio Brevers en su libro Juanín y  Bedoya los últimos guerrilleros


Este pequeño valle a nuestra izquierda, bajo la Sierra de Hoz, señala el paso de ambos ayuntamientos


Pasamos bajo el viaducto


Y acto seguido tomamos este ramal a la izquierda, poco antes de El Pontarrón de Guriezo, rumbo a Rioseco. En caso de querer ir al albergue seguiríamos por la carretera