Eres el Peregrino Número

viernes, 9 de diciembre de 2016

BALTEZANA Y LA ANTIGUA MINERÍA DE HIERRO EN EL VALLE DEL RÍO SABIOTE (CASTRO-URDIALES, CANTABRIA)

Viejo puente sobre el río Sabiote en Baltezana

Ontón, con el barrio de Quintana en medio y a la izquierda subida valle arriba a Baltezana
El Camino Norte de Santiago ha entrado en tierras cántabras por el pueblo de Ontón, en el municipio de Castro-Urdiales. Allí, alejados ligeramente de la primera línea de costa, nos adentramos en las calles centrales del pueblo en el barrio de Quintana, al pie de la iglesia y de la carretera N-634, al pie del Pico la Gracera, siguiendo las orillas del río Sabiote, que desemboca en la cercana Playa de Berrón


Allí, en las casas de abajo hay un importante cruce de caminos en el que hemos de tomar una decisiónun ramal a la derecha sube hacia la carretera y la iglesia, siguiendo la carretera nacional hasta Castro-Urdiales, es el trayecto más corto (8 kms.) y que ofrece mejores paisajes marítimos aunque casi en su totalidad por asfalto, sobre los acantilados de Saltacaballo y pasando por el pueblo de Mioño


El otro, este que vamos a seguir ahora, es el considerado como itinerario histórico y oficial, pues se aparta de las fragosidades montañeras costeras que no fueron salvadas en buenas condiciones hasta la apertura de la actual N-634 a finales del siglo XIX. Esta ruta sigue el valle del río Sabiote hacia el sur, en ruta a Baltezana, se aparta de la costa y es el doble de largo (16 kms.). Como contrapartida se aleja del tráfico y discurre por parajes más agrestes para luego bajar al valle de Otañes prosiguiendo a Santullán y Sámano antes de volver a enlazarse con el anterior en el casco urbano de Castro-Urdiales


Tomamos pues en esta ocasión el camino de la izquierda


Aquí seguimos el río..


Y lo cruzamos por este puente a manera de pasarela, frente a esta vivienda que fue el antiguo molino


Así nos lo indican las señales


Flechas que nos indican una subida...


Ladera arriba, con escaleras...


Así pasamos junto al canal que llevaba el agua al antiguo molino, que empleaba como fuerza motriz de su maquinaria de la molienda


Atrás queda el molino


Seguimos subiendo


Y vamos llegando a la carretera nacional


La seguimos unos metros...


Pero allí, justo al pasar el puente cruzaremos la calzada (precaución con el tráfico)


Y nos fijamos en las señales del otro lado


Las que nos indican ir a Baltezana y Otañes por la carretera CA-523


16 kilómetros nos separan de Castro-Urdiales


El cartel del camino oficial nos informa


Empezamos a subir por la carretera CA-523, con poco tráfico pero prácticamente sin arcenes. Prestemos atención


Carretera abierta en este pequeño desfiladero


Llegamos a un pùente


Puente sobre el río Sabiote, que desemboca en la Playa de Berrón


Y aquí a nuestra derecha, en la ladera este del Pico la Gracera, vemos las ruinas de los lavaderos de las antiguas explotaciones mineras de montaña, las Minas de Setares, a cielo abierto y que tuvieron su pequeña vía férrea y plano inclinado para el transporte del mineral de hierro, talleres y polvorín. El mineral era transportado hasta el cargadero de Saltacaballos en la costa. Llegó a ser un próspero pueblo Setares, situado montaña arriba, pero cuando la mina cerró definitivamente en 1965 quedó despoblado y abandonado. La compañía minera se fundó en 1886 para explotar la mina de hierro Ceferina, cuya decadencia empezó en 1949


Pasado el puente miramos atrás, dejando definitivamente Ontón


Aquí, dejamos la carretera y tomamos esta pista llana a la derecha


Observemos la flecha amarilla en el poste telefónico


Estos son unos verdaderos "montes metálicos, pues se sabe se sacaba mineral de hierro al menos desde 1786 con constancia documental, si bien es cierto que en esta zona el hierro se extraía, "artesanalmente" y en pequeñas explotaciones particulares, por parte de los vecinos, que tenían ese derecho, hasta que en el siglo XIX, con los cambios tecnológicos y políticos, las concesiones pasaron a grandes empresas. Así se fundaría en 1876 la Dícido Iron Ore Company Limited para explotar esta veta férrica, viniendo a trabajar numerosos mineros


Llegamos a una casa, solitaria en medio del camino


Pasamos a su izquierda


Y la dejamos atrás


Tramo asfaltado Aquí había un puente minero. De Baltezana partían los vagones de mineral de hierro hacia Ontón y de allí a Saltacaballos


Seguimos caminando y viendo más ruinas mineras. Al fondo al sur vemos los montes de Peredillo y Setares, donde estaba el poblado de este nombre, hoy en ruinas. Más allá, por La Helguera, habremos de subir para pasar del valle de Baltezana, formado por el río Sabiote, al valle de Otañes


Restos de otro puente de transporte


Puente sobre el río Sabiote


En el cruce nos vamos a la derecha, hacia el puente


Río Sabiote, que conforma una pequeña cuenca fluvial en este valle, la más oriental de Cantabria...


Más arruinadas instalaciones mineras


Testimonios de un perdido esplendor


Señalización con la concha jacobea


Ruinas mineras a la derecha


Caserón a la izquierda y otra concha a la entrada


Fachada delantera de la casa



Estamos en el barrio de Manzanal


El Camino va dejando atrás más ruinas mineras y las primeras casas. Una lancha muestra la cercanía del mar. Hay bancos para sentarse


El Camino es llano en el barrio de Manzanal, bajo las faldas de las montañas


Monte arriba está la parte más poblada de Baltezana, con casas extendidas a lo largo de la carretera. En su santuario de San Juan Bautista existe una estela funeraria del tiempo de los romanos (siglos II o III d.C.) aprovechada desde tiempo inmemorial como elemento constructivo en el dintel de una ventana. También su escuela, como la de Ontón, fue construida dentro de las campañas de escolarización de la II República Española


Seguimos caminando en llano: curva a la derecha


Justo al lado del río, en la misma orilla


Es un valle muy verde encajado entre montañas. Al este son los montes de El Haya (306 m.) y Peña Amarilla (294 m.), frontera con Vizcaya


Rumbo a las montañas


Urbanización El Manzanal


Aquí está el viejo puente medieval sobre el río Sabiote. Podemos pasar sobre él, como los antiguos peregrinos, o emplear el nuevo, por donde van los coches, un par de metros más allá.


El puente viejo y el nuevo


El centro de Baltezana, siempre a la vista, arriba


Tras cruzar el puente tenemos el río Sabiote a la derecha


Flecha amarilla indicadora


Los prados verdes y segados manifiestan que siguen trabajándose las faenas agrarias


La cercanía al grandísimo espacio urbano del Gran Bilbao ofrece nuevas oportunidades económicas a estas poblaciones como alternatriva a la tiempo ha desaparecida minería. Zonas residenciales, barrios-dormitorio y turismo rural


Las colinas han sido plantadas de eucaliptos, como gran parte de los montes del litoral cantábrico, especie de crecimiento rápido empleada principalmente en la industria papelera


Los prados están delimitados por setos y algunos postes de alambre


Nosotros seguimos caminando junto al arbolado ribereño, autóctono


Un bello caserío


Bajo los montes de Peredillo, Santoñuela y Setares


La Manzana


Dejamos la orilla del Sabiote y emprendemos esta subida por La Traviesa


La Traviesa y El Espino


Cruce y siempre subiendo, por lo tanto a la izquierda


Flecha y concha pintadas para indicarlo


Aquí el hábitat es más concentrado


Villa Ahedo


Arriba está la carretera



Un taller a la derecha


Y otro caserío a la izquierda


Bifurcación y a la izquierda


Merece la pena volver la vista atrás:, viendo los altos de La Gracera (298 m.), horadados por la actividad minera de antaño. Al principio el mineral era transportado en bueyes al puerto de Castro-Urdiales donde se cargaba en barcazas para llevarlo a barcos anclados fuera de puerto, pero a partir de 1880 la fuerza animal se sustituye por un cable aéreo que baja a la más cercana Playa de Dícido, al lado de Mioño (por donde pasa una de las posibles rutas de Ontón a Castro Urdiales de este Camino) y se construye un ferrocarril de cadena flotante (plano inclinado) desde la mina a un almacén junto al mar. Se buscaba manera de cargar directamente el producto en los barcos pese al poco calado de la ensenada y se hizo una plataforma, destruida por una galerna en 1894. Luego se puso en marcha un cargadero en voladizo hecho por un discípulo de Eiffel, volado en 1937 durante la Guerra Civil y sustituido por otro un año después. En 1921 la empresa minera, de capital inglés, fue comprada por Altos Hornos de Vizcaya para garantizar su pleno suministro, conservando su nombre hasta que en 1968 se agruparon todas las compañías mineras de la compañía vizcaína bajo el nombre de AGRUMINSA. Las explotaciones a cielo abierto fueron pasando a ser subterráneas ya en 1950. El trabajo minero acabó definitivamente en 1986


Urbanización Pico Mello


La mayor parte de Baltezana se extiende linealmente a lo largo de la carretera. Arriba el monte de Ribota (203 m.)


Ovejas mansas


Ocas inquietas lanzan fuertes graznidos nada más vernos


Abajo queda el valle y arriba La Gracera, imponente picacho rocoso en su cónica cima


Un poco más de cuesta


Y ya llegamos a la CA-523, donde seguiremos a mano derecha


Señales en el cruce con la carretera


A casi 15 kilómetros de Castro-Urdiales, capital municipal


Caminamos casi en llano junto a estas casas


Arquitectura popular de la zona, restauradas y rehabilitadas


Llama la atención la abundante piedra de cantería y mampostería


Alegoría persa


A la izquierda está El Rincón de Mary, donde hay bar



Seguimos avanzando carretera adelante, en dirección sur


Al fondo a lo lejos vemos el Alto de la Helguera, a donde habremos de subir para bajar luego a Otañes


Seguimos todo de frente en llano y en recto


Jardines...


El vecindario se asoma a ver pasar a los peregrinos


Y es ruta bien señalizada


Otro hermoso caserón de piedra...


Las huertas, el valle y las montañas que nos separan del valle de Otañes


Un grupo de casas, extendidas desde la carretera al valle ladera abajo


Plantaciones de pimientos...


Kilómetro 1


Un poco de acera a la izquierda


La fuente de la carretera


Una roseta y la fecha del año 1932


Parada de autobús. Estamos en La Plaza


Una plaza en el corazón de Baltezana, también con bar


Urbanización


Y tienda


La Tienda de Baltezana. En caso que necesitemos algo hemos de tener en cuenta que hasta llegar a Otañes, al otro lado de las montañas, no tendremos más...


Vamos dejando la plaza


Admirando estas praderías y frutales


Hasta prácticamente llegar al final del pueblo


Imagen de caballo al galope... ¿el caballo blanco de Santiago?


Cruce y de frente


Pero atención, aquí vamos a desviarnos a la derecha, frente a la finca El Nogal, bajando poco a poco, mientras vemos a la derecha el Pico de la Helguera (368 m.) y a su izquierda el Pico del Águila (342 m.). Entre los dos pasará el Camino antes de bajar a Otañes


Curva a la derecha y bajando


El Camino pasa entre estas dos casas


Por aquí


Fijémonos en la flecha amarilla en el suelo


Por aquí vamos regresando de nuevo al valle


A las vegas del río Sabiote, que divisamos al fondo


Representación de un peregrino con una flecha amarilla en la tapia de una casa


Puentes sobre el río Sabote: puente peatonal enlosado y puente para los automóviles, asfaltado


Empezamos a subir junto a las últimas casas...


Valle de Baltezana y montes de El Haya


Urbanización de viviendas unifamiliares y abajo más tierras de labor


Bosquetes ribereños


Camino de la serranía...


Pasamos un tendejón donde el suelo pierde el asfalto, transformándose en pista de zahorra


Ahí sí que parece estar el "caballo blanco de Santiago"


Y salimos de Baltezana


Entrando en los bosques


Es una pista ancha y espaciosa


Caminamos casi en llano


Y volvemos a salir a la carretera en la zona de El Cuarto


Donde continuamos a la derecha carretera arriba


A 14 kilómetros de Castro-Urdiales


Subimos poco a poco


Con El Peredillo enfrente


Curva a la izquierda


A lo lejos las boscosas crestas de La Helguera


En el suelo vemos una "dole flecha": de frente mejor para las bicicletas, a la izquierda quienes vayan andando pueden atajar


Tomando esta pista de tierra


Viendo a lo lejos Los Picos (373 m.) y el Cerro Poza (374 m.) en el límite con Vizcaya, frontera Cantabria-País Vasco


Aquí hay una importante bifurcación, donde tomaremos el ramal de la derecha


Flecha clavada en un eucalipto


Es un repecho muy fuerte pero que a cambio nos evita las prolongadas curvas de la carretera


Y es que sube todo recto por el eucaliptal


Tramo más empinado


Pero pronto llega de nuevo a la carretera


Por donde seguimos todo en ascenso


Nuevas vistas de Baltezana. Al fondo vemos el mar y los húmos de la fábrica de flúor, así como la carretera N-634 por donde va el otro trayecto a Castro-Urdiales


Barrios de Baltezana...


El centro del pueblo, La Plaza, por donde acabamos de pasar...


Nuevas vistas de Los Picos y Cerro Pozo, divisoria con Euskadi


Flechas amarillas en el quitamiedos


Curva a la derecha y luego a la izquierda


Ahí está el Pico de La Helguera


Viejo mojón carretetero tumbado


Alto de la Helguera, un paso entre las montañas


Vamos en llano


Casa solitaria


Bajo el pico


Todo de frente y recto. Aquí culminamos el ascenso a este puerto de montaña



Y empezamos a bajar. Es zona de intensa actividad maderera


Tomamos en el cruce de Talledo, ante el Pico del Águila, la dirección derecha



Todo cuesta abajo


Bajando directamente al valle de Otañes


Aquí hay un pequeño valle formado por uno de los afluentes del río Rocalzada, uno de los que formarán el río Mioñe, que recorre este otro valle al que nos dirigimos


En la distancia los montes de Ventoso (727 m.)


Llegamos a un grupo de casas


Murete de piedra cerrando una finca


Atrás La Helguera


A la derecha de Ventoso el Alto de Maya, de unos 609 metros, que cierra el valle por el oeste


Descenso y curva a la izquierda


Y luego curva a la derecha


Así se va perdiendo altura rápidamente


Bajamos por la ladera sur del Pico la Helguera


Curvas pronunciadísimas


Ahora a lo lejos otra referencia visual


Es la Peña de Otañes (395 m.) y tras ella la Peña de Santullán (476 m.)


Peña de Santullán, con su característico "moño" en la cima, hábitat castreño y lugar de explotación de canteras


Más bajada


Siguiendo la sinuosidad de esta ladera


Eucaliptos


Allí otra revuelta


Muy pronunciada, a la derecha


Y por allí vamos


En la siguiente curva, una sorpresa


Más restos de las abandonadas minas de La Carmelita, minas de hierro que empezaron a explotarse en 1886 y cuya línea ferroviaria vamos a descubrir ahora


Más restos de las abandonadas minas de La Carmelita, minas de hierro que empezaron a explotarse en 1886 y cuya línea ferroviaria vamos a descubrir ahora


Seguimos  bajando un poco más


Ante las majestuosas cumbres de Otañes y Santullán


Ahora, bajo la Peña de Otañes vemos mejor el Pico de la Cruz (299 m.), con una cruz en su cima y donde hay restos de antiguas edificaciones


Otra curva más


Y este es el puente sobre la antigua vía férrea del ferrocarril minero que aquí existió


Bajo nosotros, la vieja línea ferroviaria es hoy en día una vía verde por donde continúa el actual camino oficial


Pasamos el puente y bajamos


Una flecha amarilla nos indica ir a la izquierda en el siguiente cruce


El Camino deja la carretera y vamos hacia este antiguo trazado ferroviario que ahora es la vía verde senderista y cicloturista de Castro-Traslaviña, una desaparecida línea que comunicaba el puerto de Castro Urdiales con los ferrocarriles de Vizcaya y con ello las minas existentes en la zona para buscar buena salida comercial al producto. Si quisiésemos llegar ya al vecino pueblo de Otañes, solar del histórico Hospital de San Roque, podríamos seguir carretera abajo, aunque a su centro también podremos acceder directamente desde esta vía verde, que nos evita el tráfico de la carretera CA-250


Tomamos pues el camino de la izquierda, la vía verde, a poco más de 10 kilómetros de Castro-Urdiales


Tránsito prohibido para vehículos, un gran aliciente para el caminante y ciclista que, si bien no es el itinerario propiamente histórico, al menos nos libra de un buen tramo de carretera sin arcén apenas


Aquí están las señales de la ruta xacobea...


Ahora pasamos bajo el puente que hace un momento cruzábamos por arriba.


La línea, muy llana, fue excavada en la misma roca...



Allí, la Casa de Sierralta nos anuncia la llegada al pueblo de Otañes...