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viernes, 9 de diciembre de 2016

EN EL VALLE DE OTAÑES: VÍA VERDE A SANTULLÁN Y CAMINO A SÁMANO Y CASTRO-URDIALES (CANTABRIA)

Ontañes desde la vía verde de Castro-Traslaviña

En Ontán, puerta de Cantabria en el Camino Norte de Santiago, los peregrinos pueden elegir entre dos opciones: una seguir la carretera nacional N-634 hacia Castro-Urdiales, capital municipal, por Saltacaballos y Mioño, y otra recorrer los antiguos valles mineros de Baltezana y Otañes, por donde discurre, más natural y agreste pero el doble de largo (16 kilómetros aprox.) el itinerario histórico que evitaba las fragosidades de montañas y acantilados costeros, abiertos a primeros del siglo XX por dicha carretera. En esta ocasión hacemos la ruta larga e histórica, en su segunda entrega y así, luego de recorrer el valle de Baltezana y subir al Alto de la Helguera hemos bajado, junto al lugar en el que estuvo la Mina la Carmelita, a la vía verde de Castro-Traslaviña, la cual aprovecha el trazado del antiguo ferrocarril minero hecho con la idea de comunicar el puerto de Castro-Urdiales con los ferrocarriles vizcaínos y de paso buscar óptima salida comercial a las minas de hierro que antaño existieron en estas montañas y que trabajaron durante un siglo o poco menos, desde las últimas décadas del siglo XIX a los años 60 del siglo XX


Allí, en medio del valle, reconocemos la Casa de Sierralta


Se trata de una reedificación de una casona anterior, reedificación promovida en 1638 por Francisco de Sierralta de Otañes, con dos torres y fachada blasonada


Estas vías verdes aprovechan aquellos olvidados trazados ferroviarios para transformarlos en rutas senderistas. Pues estas poblaciones, tan cercanas al Gran Bilbao pues están al lado de la frontera con Vizcaya, hallan en el turismo y los usos residenciales una alternativa económica tanto a las tradicionales labores agropecuarias, que, muy minorizadas aún perviven, como a las minas, hace ya décadas abandonadas. Aquí pasamos ahora junto al muro de los antiguos cargaderos


La vía fue trazada en la misma roca viva...


 Y aquí está Otañes, en medio del valle del río Cabrera, por donde pasaba la vieja calzada romana que comunicaba la costa con el interior, en concreto la antigua Flaviobriga, actual Castro-Urdiales, con Pisoraca, Herrera de Pisuerga (Palencia). Verdaderamente el camino original e histórico sería el que atraviesa el pueblo pero esta vía verde nos evita el tránsito por la estecha carretera CA-250, la cual seguiría a grandes rasgos parte de la histórica calzada o sus aledaños. No obstante, si deseamos bajar a Otañes, donde hay bares y tiendas, podremos hacerlo cuando lleguemos, enseguida, a la antigua estación ferroviaria
vía que enlazaba Castro Urdiales (Flaviobriga) con la palentina Herrera de Pisuerga (Pisoraca) - See more at: http://caminodesantiago.consumer.es/etapa-de-pobena-a-castro-urdiales?print=1#sthash.JWnUxfI0.dpuf
vía que enlazaba Castro Urdiales (Flaviobriga) con la palentina Herrera de Pisuerga (Pisoraca) - See more at: http://caminodesantiago.consumer.es/etapa-de-pobena-a-castro-urdiales?print=1#sthash.JWnUxfI0.dpuf. Realmente el camino histórico atraviesa el pueblo siguiendo más o menos la carretera CA-250, pero la vía verde nos ofrece un paso más adaptado a los senderistas y ciclistas, óptimo por lo tanto para los peregrinos. No obstante pronto podremos bajar, si lo deseamos, a Otañes, donde hay tiendas y bares, cuando lleguemos a la antigua estación


Muestra del primitivo poblamiento de estos parajes es, además de las cavernas prehistóricas y los campos de túmulos y dólmentes de las montañas, la famosa pátera de Otañes, plato llano de orfebrería que muestra rituales de culto a las aguas de las fuentes


Desde aquí vemos otro palacio de interés, la Torre de los Rozas Velasco, del siglo XVI
dispone de una cubierta a cuatro aguas y se alteran los muros. Su fachada, de sillería, alberga vanos rectangulares con antepechos, e ingreso de arco carpanel. En el tercer piso destaca el escudo de la familia originaria. Por semejanza con otra torre burgalesa se atribuye su construcción al cantero Miguel de Osma


Sus características más acusadas son sus cuatro esquinas rematadas en estructuras cilíndricas, su tejado a cuatro aguas y el escudo de su fachada principal


Admirando pueblo y valle continuamos ruta por la vía verde...


La senda y sus señales...



Más vistas de Otañes y sus barrios: La Iglesia, La Llovera, La Pedrueza... bajo los montes de La Herrana, La Jarilla, Ventoso y el Pico de la Cruz, visitados por la mítica ave del buitre sabio o alimoche


Línea recta hacia la estación...


La Estación de Otañes, también rehabilitada


A la derecha hay bancos y mesas y un cartel explicativo de las rutas senderistas que existen en la zona


Estudiemos este itinerario pues va a sernos de utilidad


Aquí vemos entre otras la ruta que estamos siguiendo, la Vía de Traslaviña


En la estación existía la idea de hacer un albergue rural


Al lado de ella hay una pista asfaltada que baja hacia el pueblo. Si deseamos conocerlo o comprar y tomar algo, es donde hemos de ir


Si no podemos hacer aquí una parada y continuar ruta hacia Santullán


Dejamos al estación atrás...


Y abajo a nuestra izquierda seguimos viendo Otañes, por donde pasa la carretera hacia Castro-Urdiales, que también puede ser una alternativa en el caso que desemos bajar hasta el pueblo y no volver a subir hasta aquí, si bien apenas tiene arcenes y nos exponemos al tráfico


Caseríos y casonas...


Seguimos por la vía verde


Podemos también hacer uso de la fuente, aunque siempre recomendamos no beber de ellas a no ser que no haya más remedio y se tengan las máximas garantías


Continúa pues la larga recta


Caminamos junto a los que fueran almacenes ferroviarios


Volvemos a adentrarnos en el boscaje...


Pero pronto salimos a espacios más abiertos, pastizales en las laderas que caen de la falda oeste de El Peridillo, monte que separa el valle de Otañes del de Baltezana


Caseríos y rebaños de ovejas


Al oeste la Peña de Otañes (395 metros) y la Peña de Santullán (476 metros). Abajo vemos el barrio de Los Corrales donde hay una gran casona y extensa finca


Se trata de la Torre de Otañes, que fue construida en 1445 por orden de Lope García de Otañes y Salazar, uno de los señores de esta tierra


Era en origen una torre defensiva y de dominio del territorio pero, los descendientes de Lope, en concreto su hijo mayor, tomó partido por Juana la Beltraneja y por tanto contra su tía Isabel la Católica en sus guerras por el trono de Castilla, por lo que habiendo tomado partido por el bando perdedor, la torre fue desarmada y se quedó sin almenas ni puente levadizo y fue transformándose en casona señorial, muy transformada en 1713 y ampliada con un nuevo cuerpo en 1757.


Conserva la cerca del antiguo patio de armas y tiene un molino restaurado.


En este tramo de vía verde, aunque cerrada al tráfico en general, podemos coincidir con algunos vehículos de residentes


Abajo vemos en todo momento la carretera


Y más caserones...


Muros de las quintas...


A la izquierda el Pico de la Cruz (299 metros)


Nos acercamos a Los Corrales...


Al fondo reconocemos unas intalaciones industriales


Son las de la cantera que existe en la Peña de Santullán


Esta crestería caliza culmina al norte la larga sierra de Salmadano que parte de Encartaciones y domina aquí la costa de Castro-Urdiales, muy reñida su posesión en la Edad Media por la nobleza terrateniente que dominaba el territorio. La leyenda dice que en su cima se alzó una cruz para espantar al diablo, que se había aliado con uno de los contrincantes. En nuestros días parte de la peña ha desaparecido con la cantera, como veremos cuando avancemos un poco más


Abajo tenemos Los Corrales


Aquí tenemos el cruce de caminos, donde seguimos de frente


Rumbo a Santullán


Casas abandonas...


Prados de siega...


La cantera y la carretera cuando entra en Santullán por el barrio de Arcillero, donde está la Casa de los Sierra, hecho por la famosa familia de canteros de los Sisniega, que habían trabajado en El Escorial y la catedral de Segovia


Enfrente del viejo palacio, con escudo esquinado, está, al otro lado de la carretera y junto a una vivienda, la capilla de la Virgen de la Soledad, también en ruinas


Y al fondo divisamos ya Santullán, el centro del pueblo


Reconocemos bien el campanario de la iglesia parroquial


Al oeste la Sierra de Hoz y Alto de la Mina


Hacia allí subimos


Aquí empieza la cuesta hacia la iglesia,una vez dejada atrás la vía verde...


Mientras subimos vemos a nuestra derecha el barrio de El Campillo. Desde aquí vemos bien, al norte, las antigua explotación a cielo abierto de la Mina las Calizas, cerca de los pobaldos abandonados de Camposquerra y Setares, en lo alto de la sierra que nos separa del valle de Baltezana 


Luego de la subida vamos a la izquierda...


Y salimos a la carretera CA-250


La cruzaremos para dirigirnos a la iglesia, por donde sigue el Camino...


A nuestra derecha la Junta Vecinal de Santillán, en la antigua escuela de principios del siglo XX proyecto del arquitecto Laredo


Y aquí llegamos a la iglesia parroquial de San Julián, que es lo mismo que decir Santullán


Independientemente de la segura existencia de santuarios más antiguos, sabemos que en 1340 se edificó una iglesia por voluntad de Sancho García de Otañes y, menos de doscientos años después, empezando el siglo XVI, otro miembro de la estirpe, hizo construir otra dedicada a San Julián y Santa Basilisa, descargando para ello materiales en la cercana playa de Dícido, en Mioño, documento del año 1507 


Dentro del santuario está la escultura funeraria de Juan de Garay, virrey de Cataluña, hecha en alabastro en el siglo XVII. Aunque no dejaba de estar visto como un símbolo de vanidad mundana los escultores italianos que hicieron los monumentos funerarios a Carlos I y Felipe II lo pusieron de moda


La torre fue rehecha en el año 1609 por los canteros Francisco de la Herrería y por Antonio y Francisco de la Pedrosa


Frente a la torre sigue el Camino, atravesando Santullán


Al lado hay una gran plaza, donde se celebran las fiestas...



También en esta explanda junto al Camino encontramos el parque infantil
 

A la salida del pueblo descubrimos la inmensa cantera de la Peña de Santullán
 


Al pie de La Peña, los campos de La Marca, en esta zona está el castro de La Peña de Sámano, tal vez vinculado a los autrigones, pobladores de estos parajes y relacionados con los cántabros y los caristios, si bien siempre es este un tema a discutir


Nosotros seguimos ruta por El Callejo


El valle se hace abierto, rodeado de montañas...


Nos dirigimos a Sámano, en la ruta a Castro-Urdiales, un topónimo que hace referencia a los cántabros sámanos que ya poblaban estos lugares antes de la conquista romana


Sámano, bajo el Monte Pino y más allá la Sierra de Hoz, dispone sus barrios y lugares a lo largo del valle. Existen en las inmediaciones cuevas paleolíticas


Hubo además hospital de peregrinos pero lo que más destaca en el horizonte es la iglesia parroquial de San Nicolás de Sámano...


Hacia ella nos dirigimos por la verde campiña. A nuestra izquierda está Momeñe, por donde al parecer pasaba el Camino original, frente a la capilla de la Purísima


Nosotros nos encaminamos directamente a la iglesia...


Pastizales y rebaños en estas praderías atravesadas por el río Suma


Torre y contrafuertes se ven bien en la distancia...



A su derecha, el barrio de Llantada, bajo el Monter Pino


La iglesia, muy reformada con el paso del tempo, presenta una fachada sur estilo neoclásico


El Camino pasa detrás de ella


Cerca de aquí estuvieron, hasta agosto del año 2003, las ruina del antiguo hospital de peregrinos y su ermita de Nuestra Señora, de los que se sabe habían sido reconstruidos en 1691 por Francisco de la Herrería Velasco


Desde la iglesia salimos del centro del pueblo


Vamos hacia el puente...


Puente sobre el río Suma


Después del puente tomamos el camino de la izquierda en un cruce


Vamos tomando la dirección de Castro-Urdiales, la cabeza municipal, bajo el pico calizo de La Sorna


Por allí va el Camino...


Salimos a la carretera, donde hay senda peatonal


Vegas del río de Sámano...


Antiguos caserones entre las modernas urbanizaciones


Y así entramos en el casco urbano de Castro Urdiales, pasando bajo el puente de la Autovía del Cantábrico

Al fondo El Cueto, con sus 196 metros de altitud, y las nuevas urbanizaciones, solar de otro castro en el que fueron localizados restos alimenticios de sus antiguos pobladores, monedas romana y la estatuilla de un ídolo llamado por algunos el Neptuno Cántabro, tal vez una deidad indígena marina equivalente al dios romano. Podría tratarse del poblamiento antecesor al actual Castro-Urdiales, mencionado por Plinio el Viejo como Portus Amanus o Samanos, el puerto de las gentes cántabras de los samanos, luego del que, tras la conquista, se establecería Flaviobriga


Si bien algunas señalizaciones y guías informan de atravesar Castro-Urdiales por el Paseo Menéndez Pelayo, La Ronda y Silvestre Ochoa, trazado del viejo Camino Real de la Costa, este trazado está actualmente encajado entre los altos edificios de la urbe. Es más recomendable continuar las riberas del río junto a los puentes de Chinchapapas hasta su desembocadura en la Playa de Brazomar, enlazando aquí con el camino que viene de Ontón por la carretera nacional, Saltacaballos y Mioño, desviándose en Resamano, cerca de la Punta de Mioño o la Gorda por las urbanizaciones de la derecha  y uniéndose en estos puentes para dirigirse por el arenal o el paseo marítimo al casco histórico de Castro-Urdiales