Eres el Peregrino Número

viernes, 9 de diciembre de 2016

EN EL VALLE DE OTAÑES: VÍA VERDE A SANTULLÁN Y CAMINO A SÁMANO Y CASTRO-URDIALES (CANTABRIA)

Otañes desde la vía verde de Castro-Traslaviña
Via Verde de Castro-Traslaviña (derecha) y carretera CA-523 que viene de Baltezana por el Alto de la Helguera
En Ontón, puerta de Cantabria en el Camino Norte de Santiago, los peregrinos pueden elegir entre dos opciones: una seguir la carretera nacional N-634 hacia Castro-Urdiales, capital municipal, por Saltacaballos y Mioño, y otra recorrer los antiguos valles mineros de Baltezana y Otañes, por donde discurre, más natural y agreste pero el doble de largo (16 kilómetros aprox.) el itinerario histórico que evitaba las fragosidades de montañas y acantilados costeros, abiertos a primeros del siglo XX por dicha carretera. En esta ocasión hacemos la ruta larga e histórica, en su segunda entrega y así, luego de recorrer el valle de Baltezana y subir al Alto de la Helguera, hemos bajado por la carretera CA-523 junto al lugar en el que estuvo la Mina la Carmelita, continuando este descenso hasta el lugar donde enlazamos con la Vía Verde de Castro-Traslaviña, la cual aprovecha el trazado del antiguo ferrocarril minero hecho con la idea de comunicar el puerto de Castro-Urdiales con los ferrocarriles vizcaínos y de paso buscar óptima salida comercial a las minas de hierro que antaño existieron en estas montañas y que trabajaron durante un siglo o poco menos, desde las últimas décadas del siglo XIX a los años 60 del siglo XX


Así, siguiendo esta vía verde pasamos por la ladera de la montaña teniendo a nuestra izquierda el valle de Ontañes, admirando todos sus barrios y rincones, reconociendo ya desde aquí Casa de Sierralta


Se trata de una reedificación de una casona anterior promovida en 1638 por Francisco de Sierralta de Otañes, con dos torres y fachada blasonada


Estas vías verdes aprovechan aquellos olvidados trazados ferroviarios para transformarlos en rutas senderistas. Pues estas poblaciones, tan cercanas al Gran Bilbao pues están al lado de la frontera con Vizcaya, hallan en el turismo y los usos residenciales una alternativa económica tanto a las tradicionales labores agropecuarias, que, muy minorizadas aún perviven, como a las minas, hace ya décadas abandonadas. Aquí pasamos ahora junto al muro de los antiguos cargaderos


La vía fue trazada en la misma roca viva...


Y aquí está Otañes, en medio del valle del río Cabrera, por donde pasaba la vieja calzada romana que comunicaba la costa con el interior, en concreto la antigua Flaviobriga, actual Castro-Urdiales, con Pisoraca, Herrera de Pisuerga (Palencia). Verdaderamente el camino original e histórico sería el que atraviesa el pueblo pero esta vía verde nos evita el tránsito por la estrecha carretera CA-250, la cual seguiría a grandes rasgos parte de la histórica calzada o sus aledaños. No obstante, si deseamos bajar a Otañes, donde hay bares y tiendas, podremos hacerlo cuando lleguemos, enseguida, a la antigua estación ferroviaria
vía que enlazaba Castro Urdiales (Flaviobriga) con la palentina Herrera de Pisuerga (Pisoraca) - See more at: http://caminodesantiago.consumer.es/etapa-de-pobena-a-castro-urdiales?print=1#sthash.JWnUxfI0.dpuf
vía que enlazaba Castro Urdiales (Flaviobriga) con la palentina Herrera de Pisuerga (Pisoraca) - See more at: http://caminodesantiago.consumer.es/etapa-de-pobena-a-castro-urdiales?print=1#sthash.JWnUxfI0.dpuf. Realmente el camino histórico atraviesa el pueblo siguiendo más o menos la carretera CA-250, pero la vía verde nos ofrece un paso más adaptado a los senderistas y ciclistas, óptimo por lo tanto para los peregrinos. No obstante pronto podremos bajar, si lo deseamos, a Otañes, donde hay tiendas y bares, cuando lleguemos a la antigua estación


Muestra del primitivo poblamiento de estos parajes es, además de las cavernas prehistóricas y los campos de túmulos y dólmentes de las montañas, la famosa pátera de Otañes, plato llano de orfebrería que muestra rituales de culto a las aguas de las fuentes


Plaza y a la derecha el edificio de la Junta Vecinal de Otañes. Desde aquí vemos otro palacio de interés, la Torre de los Rozas Velasco, del siglo XVI. Dispone de una cubierta a cuatro aguas y se alteran los muros. Su fachada, de sillería, alberga vanos rectangulares con antepechos, e ingreso de arco carpanel. En el tercer piso destaca el escudo de la familia originaria. Por semejanza con otra torre burgalesa se atribuye su construcción al cantero Miguel de Osma


Sus características más acusadas son sus cuatro esquinas rematadas en estructuras cilíndricas, su tejado a cuatro aguas y el escudo de su fachada principal


Admirando pueblo y valle continuamos ruta por la vía verde. Aquí abajo estuvo el Hospital de San Roque de Otañes que, según documentación conservada por los propietarios de la casa donde se ubicaba, fue construido "...por la fundación constituida el 11 de enero de 1590, por don Martín de Sierralta, en su testamento". El investigador Lacha Otañes nos dice que atendía a pobres, necesitados y peregrinos y que en una de las visitas del arzobispo de Burgos se ordenó a su patrón don Pedro de Sierralta, "que pusiera tres camas para los pobres y se cumpla en todo momento con la hospitalidad". El mismo historiador nos señala que al patrón citado se le impusieron censuras canónicas por no cumplir lo mandado, censuras impuestas por el comisario del Santo Oficio de La Inquisición, si bien al hacer caso a lo solicitado le fueron levantadas en 1672, cuando hubo obras de rehabilitación. No obstante a principios de la siguiente centuria los informes dicen que "no tiene cosa de provecho" (información del libro Los antiguos hospitales de Cantabria de Ana Rubio Celemín y Jesús Ruiz Cobo)



Cruce de caminos. A la izquierda se baja a Otañes, pero el Camino como tal sigue la vía verde de frente. A la derecha es el ramal a Los Corrales que no debemos tomar


Vamos pues por el camino recto, el de la izquierda, ese es la vía verde, pero aprovecharemos para observar de nuevo Otañes desde este estratégico mirador


Muy a lo lejos el Pico Betayo (748 m.) y Castro Alen (804 m.)


Ahora vemos bien la iglesia parroquial de Otañes, Santa María de Llovera, originaria del primer cuarto del siglo XIII, por iniciativa de Sancho García de Otañes, quien encargó una talla de Santa María, pero con profundas reformas de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX


Justo detrás de esta otra fachada de la Torre de los Rozas vemos la estructura actual del templo, cuyas primeras intervenciones reformadoras empezaron en el año 1570 cuando Don Juan de Arcentales y Montañés patrocina la capilla del Sagrado Corazón y María de Otañes y Salcedo la sacristía. Dos años más tarde será Gaspar de Sierralta quien solicite construir su capilla famlar al lado de la epístola, ampliada en 1576 junto con la de los Otañes por obra del maestro cantero Francisco de Mioño


Llegaría también a hacerse una capilla de los Orcasitas, ampliada en el siglo XVIII. En el XVII se hiz la actual sacristía, se volvió a ampliar la capilla de los Otañes y se adoquinó la iglesia, colocándose tres vidrieras. Más reformas y una nueva ampliación de la de los Otañes llegaría en 1778, así como otras obras en las sepulturas al pie del altar y en la capilla del Sagrado Corazón. En sus retablos existe una imagen de Santiago, relacionada con el Camino, el cual se basa en la vieja calzada romana que atravesaba el valle, Pisoraca-Flaviobriga (Pisuerga-Castro-Urdiales


Ahora esta vía verde viene a suceder al viejo camino...


La senda y sus señales...



Más vistas de Otañes y sus barrios: La Iglesia, La Llovera, La Pedrueza... bajo los montes de La Herrana, La Jarilla, Ventoso y el Pico de la Cruz, visitados por la mítica ave del buitre sabio o alimoche


En medio de todo vemos ahora las antiguas escuelas de Otañes, justo encima de la carretera


Fue inaugurada en el año 1900 siendo obra del arquitecto Eladio Laredo y se dieron clases hasta el año 2003


Es en la actualidad local de reuniones del vecindario


Al fondo vemos ya la antigua estación


La Estación de Otañes, también rehabilitada


A la derecha hay bancos y mesas y un cartel explicativo de las rutas senderistas que existen en la zona


Estudiemos este itinerario pues va a sernos de utilidad


Aquí vemos entre otras la ruta que estamos siguiendo, la Vía de Traslaviña


En la estación existía la idea de hacer un albergue rural


Soberbio edificio restaurado


Si no podemos hacer aquí una parada y continuar ruta hacia Santullán


Dejamos al estación atrás...


Y abajo a nuestra izquierda seguimos viendo Otañes, por donde pasa la carretera hacia Castro-Urdiales, que también puede ser una alternativa en el caso que desemos bajar hasta el pueblo y no volver a subir hasta aquí, si bien apenas tiene arcenes y nos exponemos al tráfico


Caseríos y casonas...


Seguimos por la vía verde


Podemos también hacer uso de la fuente, aunque siempre recomendamos no beber de ellas a no ser que no haya más remedio y se tengan las máximas garantías


Continúa pues la larga recta


Caminamos junto a los que fueran almacenes ferroviarios


Volvemos a adentrarnos en el boscaje...


Pero pronto salimos a espacios más abiertos, pastizales en las laderas que caen de la falda oeste de El Peridillo, monte que separa el valle de Otañes del de Baltezana


Caseríos y rebaños de ovejas


Al oeste dominan el valle la Peña de Otañes (395 metros) y la Peña de Santullán (476 metros). Abajo vemos el barrio de Los Corrales donde hay una gran casona y extensa finca


Se trata de la Torre de Otañes, que fue construida en 1445 por orden de Lope García de Otañes y Salazar, uno de los señores de esta tierra


Era en origen una torre defensiva y de dominio del territorio pero, los descendientes de Lope, en concreto su hijo mayor, tomó partido por Juana la Beltraneja y por tanto contra su tía Isabel la Católica en sus guerras por el trono de Castilla, por lo que habiendo tomado partido por el bando perdedor, la torre fue desarmada y se quedó sin almenas ni puente levadizo y fue transformándose en casona señorial, muy transformada en 1713 y ampliada con un nuevo cuerpo en 1757.


Conserva la cerca del antiguo patio de armas y tiene un molino restaurado.


En este tramo de vía verde, aunque cerrada al tráfico en general, podemos coincidir con algunos vehículos de residentes


Abajo vemos en todo momento la carretera


Y más caserones...


Muros de las quintas...


A la izquierda el Pico de la Cruz (299 metros)


Nos acercamos a Los Corrales...


Allí hay una encrucijada


Al fondo reconocemos unas intalaciones industriales


Son las de la cantera que existe en la Peña de Santullán


Esta crestería caliza culmina al norte la larga sierra de Salmadano que parte de Encartaciones y domina aquí la costa de Castro-Urdiales, muy reñida su posesión en la Edad Media por la nobleza terrateniente que dominaba el territorio. La leyenda dice que en su cima se alzó una cruz para espantar al diablo, que se había aliado con uno de los contrincantes. En nuestros días parte de la peña ha desaparecido con la cantera, como veremos cuando avancemos un poco más


Caserío rural de Los Corrales


Aquí tenemos el cruce de caminos, donde seguimos de frente


Rumbo a Santullán


Más a lo lejos el Alto de Campo Pozo y el Alto de Cerredo (644 m.) enn la Sierra de Hoz


La Sierra de Hoz será otra referencia visual muy importante en nuestro trayecto de Castro-Urdiales a Guriezo y Liendo


Casa abandonada


Pasan los peregrinos


La cantera y la carretera cuando entra en Santullán por el barrio de Arcillero, donde está la Casa de los Sierra, hecha por la famosa familia de canteros de los Sisniega, que habían trabajado en El Escorial y la catedral de Segovia


Enfrente del viejo palacio, con escudo esquinado, está, al otro lado de la carretera y junto a una vivienda, la capilla de la Virgen de la Soledad, también en ruinas


Y al fondo divisamos ya Santullán, el centro del pueblo


Reconocemos bien el campanario de la iglesia parroquial


Al oeste la Sierra de Hoz y Alto de la Mina


Hacia allí subiremos enseguida


Tramo de boscaje


Siempre seguimos en llano el antiguo trazado ferroviario


Curva a la izquierda


Caja del ferrocarril excavada en la roca viva


Campos más abiertos


Pasamos a la izquierda de esta casa


Con Santullán más cerca


Y ahora vemos bien el gran paredón de la Peña Santullán


Impresionante cantera


El perrito nos guía


Y pasamos un puente sobre el río Cabrera


Admirando esta verde vega


Ya al otro lado del puente


Viendo la subida a la iglesia, la cuesta que nos espera


Atención al pasar esta finca al lado del cementerio de Santullán


Aquí hay un cruce muy importante


Vamos a ir a la izquierda, dejando la vía verde


Estamos a 7 kilómetros de Castro-Urdiales


Subimos por la acera


Y en el siguiente cruce iremos a la derecha


Así se nos indica


Seguimos lo que queda de acera


Huertas de Santullán


Y la subida se vuelve algo más pronunciada


Viviendas unifamiliares


Y viviendas obreras


Aquí en este lugar nos desviamos a la izquierda


El recuesto que hay antes de llegar a la iglesia


Mientras subimos tenemos a nuestra derecha una buena panorámica del barrio de El Campillo. Desde aquí vemos bien, al norte, el Pico Haro o Camposquerra (383 m.), con la antigua explotación a cielo abierto de la Mina las Calizas, cerca de los poblados abandonados de Camposquerra y Setares, en lo alto de la sierra que nos separa del valle de Baltezana 


Llegamos al final de la subida, viendo estas grandes urbanizaciones: Los Robles


Y aquí seguimos a la izquierda


Veamos la flecha amarilla en el muro, así como la placa con flecha y concha


Justo antes de llegar a la carretera CA-250 cruzamos a la derecha el paso de peatones


Y pasamos a la otra acera


La cruzaremos para dirigirnos a la iglesia, por donde sigue el Camino


Empleando para ello este paso de peatones


A nuestra derecha la Junta Vecinal de Santillán, en la antigua escuela de principios del siglo XX proyecto del arquitecto Laredo


Y aquí llegamos a la iglesia parroquial de San Julián, que es lo mismo que decir Santullán


Independientemente de la segura existencia de santuarios más antiguos, sabemos que en 1340 se edificó una iglesia por voluntad de Sancho García de Otañes y, menos de doscientos años después, empezando el siglo XVI, otro miembro de la estirpe, hizo construir otra dedicada a San Julián y Santa Basilisa, descargando para ello materiales en la cercana playa de Dícido, en Mioño, documento del año 1507 


Dentro del santuario está la escultura funeraria de Juan de Garay, virrey de Cataluña, hecha en alabastro en el siglo XVII. Aunque no dejaba de estar visto como un símbolo de vanidad mundana los escultores italianos que hicieron los monumentos funerarios a Carlos I y Felipe II lo pusieron de moda


La torre fue rehecha en el año 1609 por los canteros Francisco de la Herrería y por Antonio y Francisco de la Pedrosa


Frente a la torre sigue el Camino, atravesando Santullán


Aquí hay una gran plaza, donde se celebran las fiestas


Edificio de pisos, de aire urbano


Barrio de Pedrueza



Seguimos calle adelante


Y allí salimos a otra carretera


La CA-522


Vamos a la izquierda...


Saliendo del pueblo
 

A la salida del pueblo vemos una vez la inmensa cantera de la Peña de Santullán 
 

A la izquierda La Calera de Santullán (367 m.) junto a la Peña de Otañes (395 m.)


Atención, dejamos la carretera para desviarnos a la derecha


En El Callejo


A nuestra izquierda y a la derecha de la Peña de Santullán vemos  La Peña de Sámano (335 m.), donde está localizado un castro o recinto fortificado antiquísimo, tal vez vinculado a los autrigones, pobladores de estos parajes y relacionados con los cántabros y los caristios, si bien siempre es este un tema a discutir. En concreto dentro de los autrigones aquí estárá la gens de los amanos, de ahí el topónimo Sámano, otra población del municipio de Castro-Urdiales,  a la que nos dirigimos ahora


Nosotros seguimos ruta por El Callejo, en esta bifurcación a la izquierda


El valle se hace abierto, rodeado de montañas


Nos dirigimos a Sámano, en la ruta a Castro-Urdiales, un topónimo que como hemos dicho hace referencia a los cántabros sámanos que ya poblaban estos lugares antes de la conquista romana


Sámano, bajo el Monte Pino (166 m.)y más allá la Sierra de Hoz, dispone sus barrios y lugares a lo largo del valle. Existen en las inmediaciones cuevas paleolíticas


Hubo además hospital de peregrinos pero lo que más destaca en el horizonte es la iglesia parroquial de San Nicolás de Sámano, de la que pronto hablaremos, pues el Camino pasa justo detrás


En esta bifurcación continuaremos de frente a la derecha


Atentos a los mojones


La Autovía del Cantábrico y en la lejanía el rocoso alto de Campo Pozo (204 m.), donde está el monumento al Sagrado Corazón de María


Fue erigido en 1956 por iniciativa del sacerdote Teodoro San Martín, El Padre Pitillo. Al otro lado está Castro-Urdiales


Caminamos casi en paralelo a la autovía


A lo lejos a la derecha otros montes importantes


El Cueto (196 m.), donde se ha descubierto otro castro de los antiguos pobladores de estos parajes. A la izquierda está la concha de Castro-Urdiales, que aún no vemos desde aquí, y a sus pies pasan las diferentes rutas en las que se divide el otro camino, el que viene de Ontón por Saltacaballos y Mioño, donde un ramal sigue al lado de la playa, otro va por la carretera y otro bajo un túnel siguiendo la vía verde


Atrás el Pico Haro (386 m.), donde estaban las minas de hierro de Camposquerra, de las que tanto hemos hablado en las entradas de blog correspondientes a los anteriores trayectos


Vamos así directos a Sámano


A la izquierda el barrio de Momeñe, por donde al parecer pasaba el Camino original, frente a la capilla de la Purísima


Estos senderos rurales son muy frecuentados por paseantes y senderistas


La iglesia de Sámano nos sirve de referencia, con su majestuosa altivez gótica


Pastizales y rebaños en estas praderías atravesadas por el río Suma


Un valle inolvidable para el peregrino amante de la naturaleza y los caminos


Avanzamos todo de frente


Todo recto


A lo lejos Ornás: el Camino pasará luego de la iglesia hacia allí, retomando la vía verde para entrar en el casco urbano de Castro-Urdiales


Cruz de caminos: rectos y de frente


Un paisaje de ensueño en el Camino Norte de Santiago


Ojo a aquel cruce


El vehículo tapa la señal, hay que ir a la izquierda


Fijémonos en el mojón que nos indica seguir por aquí


Hacia estos árboles


Momeñe a lo lejos


No muy lejos de la iglesia, en el camino a Montealegre, estuvo el Hospital de Nuestra Señora de Ternedo, tal vez de fianales del siglo XVI sino anterior, pues ya se haba de Santa María de Ternedo en Las Bienandanzas e Fortunas de Lope García de Salazar en el siglo XV. En 1691 hay datos de obras en el santuario y la fundación sería inspeccionada por el Arzobispado a primeros del siglo XVIII, diciendo en su informe que había dos camas y ermita con dos beatas. Se celebraba romería el 15 de agosto y seguía funcionando en la segunda mitad del siglo XVIII, según datos del libro Los antiguos hospitales de Cantabria de Ana Rubio Celemín y Jesús Ruiz Cobo


Aquella línea de árboles delata el curso del río Suma


Es un caminar muy apacible, todo llano, alejados de ruidos e inquietudes...


En la paz del sendero...


Las ramas parecen querer acogernos...


Tramo recto


Estamos acercándonos al santuario parroquial


A la derecha distante, un gran rebaño de ovejas

 Con sus pastores...


El peregrino se queda absorto ante tanta belleza


Enlazamos con otro camino


Y caminamos dirección izquierda


Entre más fincas


Llegamos al río Suma


Y lo cruzamos por este puente


Curva a la izquierda


Y empezamos a subir


Al llegar a esta casa torceremos a la izquierda


Hacia lo alto de Sámano


Bifurcación y a la derecha


Un poco más de subida...


Y llegamos a lo alto


Saliendo a la carretera CA-522


Yendo a la derecha


Junto a estas parcelas


Rumbo a la iglesia de San Nicolás, barrio de El Campo



Llantada: hacia donde bajaremos a continuación


La iglesia, muy reformada con el paso del tempo, presenta una fachada sur estilo neoclásico


El Camino pasa detrás de ella


Lo cierto es que estos contrafuertes recuerdan más bien al gótico


Y tal vez algunas ventanas


Cerca de aquí estuvieron, hasta agosto del año 2003, las ruina del antiguo hospital de peregrinos y su ermita de Nuestra Señora, de los que se sabe habían sido reconstruidos en 1691 por Francisco de la Herrería Velasco


Llantada y el monte de La Sorna


Atención pues aquí iremos a la derecha


Veamos las flechas en muro y poste



Atravesamos así el barrio de Llantada


Calle a la derecha



Colonias de chalets


También aquí a la derecha, rectos


He aquí la indicación


Hay aceras y farolas


Otra urbanización de chalets con parcela


Allí hay un cruce


Segundo ramal a la izquierda


Por aquí vamos


Saliendo del centro de Sámano


Otra vez en la ribera


Puente sobre el río Suma


Piedras donde antiguamente se venía a lavar...


En este otro cruce mucha atención


Vamos a ir a la derecha, si bien en la señalización antigua se decía de ir a la izquierda. Realmente es indistinto, solo que yendo a la derecha evitaremos un tramo importante de carretera general


Subimos un poco a la derecha


Y al fondo vemos otra bifurcación


Nos dirigiremos a la izquierda


Ahí están las señales


Burros pastando...


Estamos en el barrio de Orna


Subiendo un poco más


Viendo las peñas de Otañes, de Santullán y de Sámano, con el valle abajo, por donde hemos venido


Aquí a la izquierda retomamos la vía verde


Señalización oficial


Vía ciclista y senderista


Con más vistas de Sámano


El Campo y la iglesia ante los montes de Santibañez, Horcasitas y el Alto de Anguia


Todo recto y llano


Un buen lugar para sentarse


Empalizada y finca


Sámano y su zona de expansión urbanística


Que prácticamente casi llega a ser un solo núcleo urbano con la villa de Castro-Urdiales


Llantada, El Campo, la iglesia y el polideportivo


Altura y contrafuertes. Parece elevarse del suelo


El valle de Sámano rodeado de montañas


Caminamos bajo La Sorna


El Monte Pino


Calles de Sámano


A partir de aquí podemos encontrarnos con vehículos de algún residente


Fila de bancos


Volvemos a ver el monumento al Sagrado Corazón de María


Fue restaurado en 1996


Referencia que nos sirve para conocer nuestra proximidad a la población


Abajo a la izquierda la carretera CA-520. El Camino antes iba señalizado por ahí


Barrio de La Torre, en un pequeño valle adyacente formado por el río Brazomar, afluente del Sámano


A lo lejos Montealegre y la Sierra de Hoz


Bordeamos la ladera de La Sorna


Y llegamos al barrio de Prado


Fin de la vía verde


Llegados a estas urbanizaciones hemos de ir por la primer calle a la izquierda


Subiendo ligeramente


Hay acera y carril bici


Ahora empezamos a bajar


Todo recto


Curva a la izquierda


Atención al siguiente cruce


Ahora a la calle de la derecha


Hagamos caso a las señales


Al fondo El Cueto, con sus 196 metros de altitud, que ya veíamos parcialmente yendo de Santullán a Sámano, solar de otro castro en el que fueron localizados restos alimenticios de sus antiguos pobladores, monedas romanas y la estatuilla de un ídolo llamado por algunos el Neptuno Cántabro, tal vez una deidad indígena marina equivalente al dios romano



Podría tratarse del poblamiento antecesor al actual Castro-Urdiales, mencionado por Plinio el Viejo como Portus Amanus o Samanos, el puerto de las gentes cántabras de los samanos, luego del que, tras la conquista, se establecería Flaviobriga, fundación bajo los emperadores de la dinastía flavia. Abajo las urbanizaciones de Brazomar



Bajamos a la izquierda


Siguiendo la acera y el carril bici


Y ya salimos a la CA-520


Hacia la derecha


Estamos llegando al cruce que comunica con la Autovía del Cantábrico, E-70, A-8


Allí está el cruce


Vamos hacia el paso de cebra


Siempre con muchísima precaución pues el tráfico aquí suele ser abundante y veloz


Seguimos por el siguiente paso de cebra en este cruce


Y vamos bajo el puente de la autovía


Ya en el casco urbano de Castro-Urdiales


Para bien ser hemos de hacer un pequeño circuito para cruzar estas calles


Primero cruzando por este paso de peatones a la izquierda


Y al poco de llegar a esta acera cruzar de nuevo a la derecha por el siguiente paso de cebra


Señal en el suelo y flecha amarilla enfrente indicandonos cruzar de nuevo


Y señal en el muro de enfrente


Tomamos esta vía de servicio frente a la urbanización Vela Mayor


Cruzamos adelante


Abunda la señalización pero hay que atender a ella


Paso de peatones y a la izquierda


Y tomamos la calle Leonardo Rucabado


Paso cotinuo de vehículos


Zona de expansión urbana, industrial, comercial y residencial


Bares y terrazas


Al fondo vemos el gran edificio de Conservas Lolín, empresa fundada en 1955, famosa por sus anchoas


Cruzamos esta otra calle, la carretera CA-931


Siguiendo por esta acera


Y pasamos a la carretera N-634, Carretera de Irún llamada aquí


Estamos en otra confluencia de calles muy importante, en torno a esta rotonda: desde aquí podríamos cruzar y  atravesar Castro-Urdiales por el Paseo Menéndez Pelayo y entrar en el centro histórico por la calle Bilbao. Antaño era el trazado caminero del viejo camino real costero, entre campos y cercano a los arenales. A partir de finales del siglo XIX, tras el Ensanche o crecimiento urbano más allá de la vieja puebla medieval, la burguesía industrial fue construyendo sus mansiones y quintas de recreo, en fincas de más o menos extensión, con sus muros, verjas y jardines, a veces pequeños bosques. Luego, avanzando el siglo XX, esos solares fueron en buena parte vendiéndose y edificándose con bloques de pisos, razón por la cual el Camino es un tazado urbano literalmente encajado entre altos edificios y en ocasiones con mucho tráfico, si bien con buenas aceras y que nos permite ver alguna de las mencionadas quintas de lo que vino a ser una pequeña ciudad-jardín, y que en parte aún se conservan


La otra posibilidad, sin duda más atractiva hoy en día, es continuar hacia el paseo marítimo enlazando con el camino que viene señalizado desde Mioño por la otra vía verde, pasando al lado de la playa y admirando el litoral. Estas son las flechas amarillas que lo indican


Y esta concha en el suelo indica la otra posibilidad, la de cruzar Castro-Urdiales por el interior


Si escogiésemos esta última simplemente habría que caminar por esta misma acera


Pasando junto a estas naves industriales de Bazamar


Y aquí en Brazomar, Villa  Eladia, nos uniríamos al camino que viene de Ontón y Mioño a nuestra derecha, procedente de la vía verde. Seguiríamos luego unos metros de frente y cruzaríamos el paso de cebra a la izquierda para cruzar el puente sobre el río Sámano y seguir el Paseo de Ocharán Mazas para salir a la Playa, enlazando con otra variante más, la que viene de Mioño por la Playa de Dícido, Resamano y Cotolino, rumbo al casco histórico de Castro-Urdiales por su paseo marítimo y puerto