Eres el Peregrino Número

viernes, 23 de diciembre de 2016

CASTILLO SIETE VILLAS: LA PATRIA DEL ARQUITECTO DE PORTUGAL (ARNUERO, CANTABRIA)

Camino de San Pantaleón, barrio de Castillo Siete Villas
El Camino deja atrás Noja y los paisajes de playa y mar dan paso al de los valles y colinas del litoral cántabro cuando entramos en el muncipio de Arnuero, en dirección al barrio de San Pantaleón, uno de los que conforman el pueblo de Castillo Siete Villas, perteneciente a este municipi, viendo a lo lejos la Sierra de Baranda


Es un hermosísimo paisaje rural y verde con muchos prados, donde el Camino sigue por tramos bastante llanos, cerca de La Maza de los Isos


Aquí pasamos bajo el puente de la carretera CA-147


Y subimos un poco hacia aquellas casas


Y llegamos a San Pantaleón


Casas campesinas


Llegamos a este cruce donde hay un parque: iremos a la derecha


Todo en llano


Pasando entre más casas


Junto a este muro de piedra


A la derecha El Cueto (96 mts.) al fondo el Alto del Cincho (214 mts.)


Casas y silos


Tierra ganadera


Un pequeño encinar enfrente de una casa


Leña cortada, para el invierno...


Casa de labranza en Las Encinas. Al fondo la Sierra del Molino de Viento, paso al valle de Meruelo


Hacemos camino


 Seguimos ruta por estas urbanizaciones


A la derecha más fincas


Hábitat disperso


A la izquierda el centro del barrio


 A la izquierda vamos ahora nosotros, en el cruce de La Tablona


Atención pues a la flecha amarilla


A nuestra derecha una quinta de época


Seguimos de frente


Pero la vemos desde la entrada


Así llegaremos al cruce con la carretera CA-141


Ahí iremos a la derecha, enfrente del bar. Algunos peregrinos que vienen de Argoños siguen la carretera y enlazan aquí con el camino de Noja a Castillo


Estamos a 504 kilómetros de Santiago


En este paso de peatones cruzaremos al otro lado


Viendo ahora la parte delantera de la quinta


Con palmera, verja y portón


Tomamos este camino de la izquierda


Subimos hacia aquellas casas


Y pasamos detrás de ellas


En dirección a la capilla de San Pantaleón que da nombre al barrio


 La capilla está en medio de un hermoso campo...


A lado del Camino...


Con un llamativo ábside


Y una placa conmemorativa...


La venerada capilla guarda la historia de estos parajes. Castillo Siete Villas (popularmente Castillo) debe su nombre a que fue, desde las repoblaciones altomedievales, parte de la llamada Junta de las Siete Villas , una de las entidades que formaban parte de la Merindad de Trasmiera, gobernada por un merino o representante del rey de Castilla. En 1822 durante el Trienio Liberal formó ayuntamiento propio pero en 1835, con nuevas reformas administrativas, perdió Noja y se fusionó con el municipio de Quejo, formando el actual de Arnuero


El campo del santuario es un hermoso lugar, con pradería y arbolado, para descansar unos instantes...


Al lado del Camino...


Seguimos andando junto a estas urbanizaciones


A la izquierda chalets


A la derecha un pequeñojardín


Se han plantado acevos y otros árboles


Admiramos luego esta fila de casas tradicionales


Pasando bajo sus balconadas


Al fondo un parque


Por allí sigue el Camino...


En el cruce del parque a la derecha, barrio de Zoña


Caminamos por esta acera al lado del parque


Y aquí ahora vamos a la izquierda


Y ya vemos la iglesia parroquial de San Pedro de Castillo


Aceras en Zoña


Caminamos hacia La Pedrosa


Otro de los barrios de Castillo o Castillo Siete Villas


Robusto caserón rural


Bifurcación y a la izquierda


Zona rural y residencial


Aquí a la derecha


Pasan tractores


Muy cerca de aquí está la Cueva de la Ojáncana, habitada en el Paleolítico. La ojáncana por su parte es un ser mitológico cántabro, a manera de cíclope de un solo ojo...


Buenas vaquerías...


Zona rural y residencial...


Caseríos y chalets


Al norte Sierra Monar


Cruce y de frente


Caminando entre estas casas de La Pedrosa


Otro gran caserón


Bifurcación y a la derecha


Por aquí


Siga la flecha...


El Camino se estrecha un poco


Delante de esta casa


Placa del barrio


Y otra con la imagen de Nuestra Señora de los Remedios


Casas de corredor, con su espacio delantero ante la vivienda, muy soleado


Son algunas de las casas existentes de antes, anteriores al boom turístico y urbanístico


Atentos en este cruce: hemos de ir de frente, hacia el establoe que vemos al fondo


Hay grandes flechas pintadas: una en este muro


La otra en la pared del establo


Y seguimos ruta


Viendo a lo lejos, pero cerca ya, el barrio de San Pedro, donde está la iglesia de este nombre


Iglesia parroquial de San Pedro y San Pablo de Castillo. En sus inmediaciones hubo un hospital de peregrinos en la Edad Media


Llama la atención su voluminosidad y su alta torre


Muretes de piedra


Viviendas unifamiliares


Allí la Sierra de la Baranda, por donde viene otro de los caminos, oficialmente señalizados, que sale de Argoños, este directamente a Castillo, sin pasar por Noja ni su playa


Ambos caminos se unirán al fondo


Al pie del ábside de la iglesia de San Pedro


A nuestra derecha la Sierra del Molino de Viento


El Gurugú, su estribación más oriental


Nos acercamos a la iglesia


Fincas y chalets


Campos de Castillo


Extensas praderías


El Pontón


Subimos un poco


Vista atrás de Zoña, Pedrosa y San Pantaleón


 Barrio de San Pedro


Ya llegamos a la iglesia


A nuestra izquierda enlaza con este el camino que viene de Argoños bajo la Sierra de Baranda, pasando junto a La Torre de Veneros, de la que pronto hablaremos. El Camino sigue a la derecha, detrás del ábside y las capillas, pero antes vamos a reconocer la iglesia


El ábside del altar mayor es extraordinariamente alto, con numerosos contrafuertes. Es de estilo renacentista


Vemos las capillas laterales. Sus contrafuertes son góticos


Los canecillos nos recuerdan el arte románico y el gótico


La iglesia en sí misma está considerada como gótica aunque con ábside renacentista


Entramos al campo de la iglesia


Lápida en homenaje al párroco Don Emlio de Alvear y Pedraja


Fachada sur...


Hermosa torre y contrafuertes


Volvemos a fijarnos en los canecillos


Figuras geométricas y esquemáticas...


Cabezas de animales...


Apomados


Vamos al pórtico


Aquí admiramos la espléndida portada estilo gótico flamigero.


Hay algunas inscripciones


Una deddicad al arquitecto Juan de Castillo, aquí nacido en 1470 y uno de los mejores arquitectos de Europa, reconocido en Portugal, donde alcanzó la plenitud de su obra y las más altas distinciones. Seguía Juan la larga y meritoria tradición de los canteros trasmeranos cuando ya de joven trabajó en las reformas de la Catedral de Burgos y seguidamente en la de Sevilla, siendo aquí donde sabe de él el Arzobispo de Braga Don Diogo de Sousa, quien lo llama en 1507 para trabajar en las obras de la Capilla mayor de la catedral bracarense, trabajando luego y por encargo del mismo prelado en la iglesia de Vila do Conde. En 1515 dirige las obras del Convento do Cristo de Tomar y un año más tarde lo hace con las obras del Monasterio de los Jerónimoa de Belém, su gran obras, sucediendo a Diego Boitaca


En 1519 está en el Monasterio de Alcobaça y en 1528 está en el de Batalha por encargo del rey portugués. No solo interviene en arquitectur areligios sino también en las defensas del Mazagäo en El Jadida, actual Marruecos. Dirigía a la vez muchos de sus trabajos a un tiempo. En 1552 fallecería en Tomar en el cumplimento de sus labores en el Convento de Cristo. Estas obras han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Fue el primer español ganador de la más alta condecoración portuguesa: Caballero de la Orden de Cristo, orden heredera de los templarios portugueses


Recordando al gran Arquitecto de Portugal aquí nacido y bnautizado pasamos bajo la torre del campanario de la iglesia


Dos puertas en la portada oeste


Venimos al otro lado...


La fachada norte


Más canecillos labrados...


Figuras muy gastadas


Aún se reconoce una cabeza humana en uno de ellos cincelada


Un animal parecido a un cerdo y otros elementos...


Apomados y cenefa


Canecillos lisos


Otra cabeza


 Y seguimos camino


Desde el ábside de la iglesia de frente y todo recto


Pasamos esta casa


Y en el siguiente cruce iremos a la izquierda


  Prr aquí


Viendo la fachada norte de la iglesia


Y caminamos en dirección oeste, bajo la Sierra del Molino de Viento


El mar atrás...


Al este, bajo la Sierra de Baranda, Venero, solar de la Torre de Venero, antigua foritificación señorial de los siglo XIII y XIV mandada construir por Martín Sánchez del Castillo. Desde ella se ejercía dominio feudal sobre el territorio. Por allí viene la ruta que desde Argoños llega hasta la iglesia de Castillo


Grandes plantaciones de eucaliptos, especie de crecimiento rápido, ocupan frondosamente la Sierra del Molino de Viento. El paulatino abandono del campo ha propiciado su plantación en montes y antiguos pastizales, materia prima de la industria papelera


El Camino es aquí ancho y cómodo de caminar


Barrio del Monte de Don Juan A lo lejos más poblaciones


San Mamés de Meruelo


El municipio de Meruelo, en el centro de Trasmiera, llamado tradicionalmente Valle de Meruelo, formado por el río Meruelo o Campiazo, rodeado de colinas. Está formado por los pueblos de San Mamés, este que vemos, San Bartolomé, más al sur, y San Miguel, al oeste, hacia donde nos dirigimos por el Camino Norte. Las tres formaron parte de la histórica  Junta de Siete Villas, dentro de la  Merindad de Trasmiera, tierra de grandes canteros, escultores, campaneros, arquitectos y maestros de obra que extendieron su fama por buena parte de Europa


 La iglesia de San Mamés, que se alza sobre el valle, se construyó en el siglo XVII, si bien sobre otro templo anterior pues la capilla mayor es del XVI. Fue su arquitecto, como la de San Miguel, por donde pasa el Camino y que pronto veremos, Juan de Naveda, veedor o inspector del arzobispado de Burgos. Es de planta de cruza latina y la torre se hizo en 1655



Seguimos en Monte de Don Juan


Sierra y campiña


Por abajo va la carretera CA-452


Nos acercamos a la frontera municipal



Hermosísimos paisajes del Valle de Meruelo vistos desde el Camino


Caminamos un poco más


Y llegamos a Villa Ferín



El Valle de Meruelo nos aguarda