Eres el Peregrino Número

martes, 6 de diciembre de 2016

MIENGO Y CUDÓN: LA GRAN TUBERÍA Y EL ANTIGUO CAMINO A LA BARQUERÍA (MIENGO, CANTABRIA)


San Esteban Mártir de Cudón: la tubería y el Camino
Cruce de Caminos en las inmediaciones de Bárcena de Cudón
En nuestro recorrido por el municipio de Miengo, en el trayecto de Santander a Santillana del Mar, llega el peregrino a este importante cruce de caminos, viniendo de la iglesia parroquial de San Martín de Mogro por El Cueto y saliendo a la carretera CA-325 en El Millajo, donde damos vista al valle del Saja, otro de los grandes ríos de Cantabria, que va abriéndose a la ría de San Martín de La Arena


Ría navegable aún hoy en día por embarcaciones de poco calado y hasta con un puerto fluvial, el Puerto de Requejada, que funcionó hasta hace unos años. en la Vuelta Ostrera



Se trata de un espacio que, aunque en un marco natural de gran belleza en el que se ven hasta la Sierra del Escudo y los Picos de Europa, se halla sumamente industrializado desde la instalación en 1908 de la industria química de Solvay, la Fábrica de Torrelavega, productora de carbonato sódico, bicarbonato sódico, sal, cloro y derivados dedicados a la industria. Luego llegaron más factorías, otras fábricas y polígonos industriales, rodeados de campiñas donde todavía se mantienen algunos usos agropecuarios porque, otra potente industria, el turismo, creó otros espacios residenciales, dada la cercanía a las playas, a la montaña, y a enclaves como Santillana del Mar y las mundialmente famosas Cuevas de Altamira


A lo lejos la formidable Sierra del Escudo, estribaciones de la Cordillera Cantábrica que se extienden entre La Hermida, paso a Liébana y los Picos de Europa, y Puente Viesgo. Sus principales alturas son el Alto de Gamonal (1.228 mts.), Poo (932 mts.), Cueto de Gándara (925 mts.), Peña de la Silla (868 mts.) y Monte Dobra (606 mts.). Abajo, en la ría, vemos las grúas del Puerto de Requejada


El Puerto de Requejada fue un importante puerto de exportación del trigo y harinas castellanas hasta que la inauguración del ferrocarril de Alar del Rey (Palencia) a Santander fue acabando con aquel tráfico. Se importaba además mineral de hierro para las abundantes herrerías del Saja. El puerto siguió funcionando mucho tiempo con mercancías de estas industrias del valle hasta que la sedimentación lo hizo peligroso para la navegación de barcos de cierto calado



Abajo está La Llama, chalets, naves industriales y ribera del estuario por donde pasará luego el Camino, desde Cudón a Requejada y Barreda. Más allá de la ría vemos Hinojedo, municipio de Suances, en la falda de El Castíu, La Masera o El Castro, que de esas tres formas se conoce a esa colina amesetada en la que ha sido localizado un castro cántabro, sin duda de la gente de los blendios, citados por los geógrafos de la antigüedad clásica, pues en esta ría estuvo su puerto, el Portus Blendium, relacionado con el actual Suances, si bien toda esta ría era un formidable puerto natural


A lo lejos vemos Queveda, donde hay albergue de peregrinos, a donde se dirigen quienes continúan a Santillana del Mar por la carretera CA-131, si bien el camino señalizado va un poco más al norte, por Camplengo. Domina la escena la impresionante muralla natural de los Picos de Europa con sus tres macizos, Ándara u oridental, Los Urriles o central y El Cornión u occidental. Allí, donde "antes subirían las aguas del mar que las armas de roma", los irreductibles pobladores resistieron grandemente invasiones desde la prehistoria hasta la guerra civil, siendo algunos de los episodios más destacados la conquista romana y la musulmana. Sus principales alturas son:

Torre Cerredo (2.650 mts.) Torre Llastria (2.621 mts.)





Torre del Llambrión (2.542 mts) Torre Blanca (2.619 mts.)





Torre del Tiro Tirso (2.641 mts.)  Peña Vieja  (2.617 mts.)





Torre sin nombre (2.638 mts.) Torre la Palanca (2.641 mts.)





Torre Casiano del Prado (2.622 mts.) Torre Bermeja (2.606 mts.)







Ándara


Ándara y Los Urrieles, separados por el río y valle del Duje


Más lejos El Cornón, separado de Los Urrieles por el Cares, que forma una impresionante garganta


Impresionante paisaje del estuario, el valle y las montañas


Gran comarca industrial de Polanco y Torrelavega, A lo lejos vemos el Cueto Redondo (919 mts. y a su derecha la Peña de las Liebres (632 mts.). A su izquierda, separada por el Saja, es la Sierra de los Hombres, cuya máxima altura son los 534 metros del Monte Dobra.Más a la izquierda está el Alto de La Llana (503 mts.). Más al fondo sigue la Sierra del Escudo


Al noroeste Cudón, hacia donde se dirigían antaño los romeros y viajeros, prestos a cruzar el estuario


Campos de La Encina y La Tejera. Al otro lado de la ría, Suances, más allá de Cudón y al otro lado del estuario, cabeza del histórico Portus Blendium o puerto de los cántabros blendios, cuya fama portuaria continuó durante toda la Edad Media. Antaño existía la Barquería de Santo Domingo, paso en barca para vecindad, viajeros y romeros hacia Cortiguera, en la otra orilla, pero tal servicio tiempo ha que dejó de existir. En ocasiones y con motivo de algún acto o celebración especial, se ha concertado el paso de grupos de peregrinos en lancha, reviviendo la antigua singladura de la ría


Desde El Barco, en Cudón, se pasaba al embarcadero de Cortiguera. La vecindad de los pueblos de La Honor tenía un pago concertado en trigo y maíz, tal y como recogen viejas disposiciones de las que sabemos gracias a unos documentos del año 1652 del escribano de la Honor de Miengo, Pedro de Herrera, recordando, ante ciertas irregularidades de cobro, las condiciones de su explotación

 "Al mismo tiempo se recuerda la obligación que cada vecino de la Onor de Miengo tenía por el servicio del paso de la barca, consistente en pagar en trigo y maíz lo acostumbrado por el mes de agosto y San Martín de cada año, aclarándose que la medida con que se midiese debía de estar cotejada y sellada con el sello de la Onor" 

(La Onor, esto es, La Honor de Miengo, que es como se conocía a este territorio en la antigüedad)



Aquí vemos la iglesia de San Esteban de Cudón. Justo al lado de las casas de atrás pasa el Camino, ya no hacia el embarcadero sino a la izquierda, en dirección a Mar y Requejada en Polanco. El paso en barca había empezado a regularizarse a partir del año 1107 con la fundación del monasterio de San Domingo de la Barquera con este fin. Luego la Abadía de Santillana y otros propietarios arrendaban el servicio a algunos particulares que ejercían de barqueros:

"…se obligan de pasar y que pasarán a todos los vecinos asistentes y naturales de esta Onor de Miengo de una parte a otra y de la otra a la otra, todas las veces que fuera necesario y quisieren pasar los dichos vecinos y naturales de la dicha Onor"


Los barqueros cobraban cinco maravedís anuales de los procuradores como mantenimiento de paso franco y sin cargas a pobres y peregrinos, así como a la vecindad con motivo de alguna romería, comprometiéndose a...

"tener barco de quilla el segundo día de Pascua de Espíritu Santo para pasar todos los vecinos de dicha Onor de Miengo que van a la Romería de Santa Justa"


En nuestros días, tal y como hacían los romeros y viajeros en general cuando no querían exponerse a las corrientes del estuario, o cuando por algún motivo la barquería no trabajaba, hemos de remontar las aguas río arriba hasta hallar un paso más seguro que, actualmente, está representado en el Puente de Barreda, allí al otro lado de las chimeneas de la fábrica, al sur, sobre el río, en Barreda, barrio de Torrelavega, pero en un espacio netamente urbano en el que confluyen los municipios de Miengo, Polanco, Torrelavega, Santillana del Mar y Suances


Así, desde aquí, la opción directa es dirigirnos colina abajo por Bárcena de Cudón hacia el pueblo de Mar, en Polanco, para bajar prontamente al valle del Saja en ruta al Puente de Barreda, justo al pie de la chimenea de Solvay por detrás


Otra alternativa es revivir el camino antiguo de cuando se pasaba la ría en lancha, hacia Cudón, pasando por Carriazo, donde hubo un monasterio dedicado a este paso de romeros, para lo que, en vez de bajar a la izquierda tomaríamos dirección a la derecha, subiendo colina arriba en. Esta es la opción que ahora pasamos a explicar


Tomando pues la carretera del cruce a la derecha comenzamos a subir hacia el cueto del Humilladero, a 116 metros de altura y con un topónimo de indudable referencia a los peregrinos


Al oeste contemplamos el esturario


Cudón y Suances con Cortiguera


La Llama, la Ría de San Martín de La Arena y las marismas de La Isla, La Masera, El Castíu o El Castro (nombre de la ladera donde está el yacimiento), Hinojedo y Cortiguera. Los Picos de Europa a lo lejos


Llegamos  a la cima del Humilladero


Paisajes de El Millajo


Grandes praderías y hábitat disperso


Curva a la derecha y empezamos a bajar


Curva a la izquierda


Rumbo a Miengo, la capital municipal


Dando vista a la derecha al Abra del Pas o Ría de Mogro, donde desemboca el río Pas, con la Playa de Valdearenas, Más allá están las de Canllave y la de Pedruquías. Al fondo la Punta Somocueva y las casas de Llata en Liencres


Todo forma parte del Parque Natural de las Dunas de Liencres


Allí está el barrio de Carriazo, hacia donde nos dirigimos


Hubo en Carriazo un monasterio, San Fructuoso aquí fundado en el año 988 en este camino que enlazaba los pasos en lancha de la Ría de Mogro y la de San Martín de la Arena


Curva a la izquierda. Asomándonos al prado de la derecha podremos ver ya Miengo


Y aquí está Miengo, ante el Abra del Pas o Ría de Mogro


Abajo es el barrio de El Campo y junto a él la iglesia, El Campo y la Presa son los terrenos que se extienden hacia la boca del estuario, donde desemboca el Pas, además de los arroyos de La Dehesa y Socueva. Arriba vemos la colina de Lanchas y a la derecha la orilla de La Robayera con la Punta del Águila. Al otro lado de la ría volvemos a ver la playa de Valdearenas



Destaca en Miengo su iglesia parroquial, de la que hay noticias desde el siglo XII, aunque su traza actual es originariamente del XVI con sucesivas reformas, tal vez sucesora del histórico monasterio de San Fructuoso. Luego de librarse de apetencias señoriales en la famosa tierra de La Honor fue Miengo declarada capital del nuevo municipio en 1821. El topónimo La Honor parece hacer referencia a alguna donación del territorio a nobleza o monasterios


A la izquierda son los de La Cotera, El Pozo, El Somo y Poo, y más allá los campos de Lanchas y Centinela. Un paisaje de ensueño, urbanizado intensamente para el veraneo pero muy natural y verde, distinto al del área de Torrelavega. Más allá en La Arena, ruta a Cuchía, hubo muy antiguamente minas de sal, quedando topónimos como Las Salinas y Salguero. Allí trabajaban los vecinos de antaño, pues la industria salinera era muy importante dado que era prácticamente la única forma por entonces de conservación de alimentos. Hasta los pagos se hacían en sal, de ahí la palabra salario


Estas Salinas, desaparecidas bajo las arenas en algún momento del pasado, fueron fundamentales para el devenir histórico de Miengo. A lo largo del siglo IX fueron donados a la iglesia de San Salvador de Oviedo, a la abadía de Santillana del Mar y a las iglesias de Suances. En el año 978, el Conde de Castilla, Fernán González, dona Miengo y Cuchía a la Abadía de Covarrubias y más tarde su hijo, Sancho García, funda el monasterio de San Salvador de Oña, que dominaría esta comarca


Seguimos camino y seguimos bajando. A lo lejos a la izquierda nos llaman la atención unos edificios


 Suances, localización del mítico Portus Blendium, sobre otra ría, la de San Martín de la Arena


Al sur de Suances y en términos de ese municipio Cortiguera, a donde subían los peregrinos luego de curzar la Ría de San Martín de la Arena en la antaño famosa Barca de Mogro. Más allá discurre el camino a Santillana del Mar, dando vista a los Picos de Europa


Formidables dosmiles...


 Curva de la Jarria


Cruce de Monte Valle: vamos a la izquierda


Tomando este camino


Barrio de Carriazo


Pastizales


Campo y mar


Con otra hermosa perspectiva de la Ría de Mogro y la desembocadura del Pas con las dunas de Valdearenas


Valdearenas, Canllave, Pedruquías y Punta de Somocueva


Sigue el Camino


A la derecha el Cantábrico


A la izquierda los Picos de Europa


Flechas amarillas en Carriazo


Más vistas del barrio El Campo, con la iglesia de Miengo, desde las praderías de La Cotera


Al fondo Mogro y las urbanizaciones del Pueblo del Sol, bajo la La Sierra de Liencres, cuya máxima elevación es el monte de La Picota (235 mts.), donde hubo un castro cántabro, el castro de Tulem, que da nombre al actual lugar de Tolío, y cuyo sucesor fue el Castillo de Pedraja, tambián llamado Castillo de Liencres o Castillo de Hércules, fundado por el noble Garcilaso I de la Vegao El Viejo para defensa de este señorío que perteneció a la Casa de la Vega. Sus primeras referencias escritas son del año 1403 si bien hay documentos que parecen avalar su existencia ya en 1338, siendo uno de los mayores de la histórica Asturias de Santillana, que comprendía gran la mayor parte de la actual Cantabria. El castillo fue perdiendo su valor defensivo y abandonándose. En 1861 el Padre Sota informaba que estaba en ruinas y que visiblemente había sido quemado. Se sabe tenía un foso y torreón. Quedan algunos vestigios y el lugar está protegido arqueológicamente desde el año 2004. Durante la Guerra Civil Española la sierra fue fortificada y se conservan trincheras y búnkeres


 Las antaño peligrosas costas fueron poblándose al ir disminuyendo la amenaza de rapiñas e invasiones marítimas de normandos y berberiscos. Por ello a partir del siglo IX aparecen ya documentados estos pueblos y asentamientos, junto con los monasterios. Avanzando la Edad Medias las renacidas villas entrarían en puja con reyes, abades y nobles con intereses en Miengo. Santander buscaba tener el privilegio de hacer de Miengo puerto de carga y descarga, pesca y salazón, entrando en disputa con la abadía de Santillana del Mar


Los habitantes de Miengo eran por entonces libres de escoger, según conveniencia, señor al que encomendarse hasta que en el siglo XV la Casa de la Vega, con solar en Torrelavega, se hizo con el poder de la zona gracias a privilegios concedidos por los reyes a la familia de los Garcilaso, cuyos descendientes, los duques del Infantado, recaudaban tributos y hacían de jueces y administradores durante cerca de cuatrocientos años, hasta las reformas liberales del siglo XIX que instituyeron los municipios


La Honor de Miengo, el Mayordomado de la Vega (Torrelavega) y Polanco, estuvieron administrados todo ese tiempo por un corregidor en nombre de los duques, teniendo luego cada concejo un procurador que controlaba el comercio del vino, el pan, la sidra y otras mercancías importantes.  Existía además una especie de servicio militar local pues la Honor de Miengo reclutaba una pequeña milicia para la vigilancia costera o para servir las armas en caso de guerra, como en 1625, cuando fueron enviados como soldados a Santander ante el temor de un ataque de la armada inglesa en retirada después de la batalla naval de Cádiz


Aún hay algunas masas boscosas de importancia, pero antaño debieron de ser más pues la madera se explotó intensamente para suministro de los astilleros de Guarnizo (El Astillero)


Un primer gran impulso del actual Miengo tras ser declarado municipio fueron las estancias de José Posada Herrera, una de las personalidades más importantes de España en el siglo XIX que hizo de Miengo destino de sus descansos veraniegos, siendo uno de los primeros turistas en el sentido actual del término. FueMinistro, Embajador ante la Santa Sede, Presidente del Congreso de los Diputados, Presidente del Consejo de Estado y Presidente del Gobierno, entre otros cargos, estando además relacionado familiarmente con Miengo por ser su madre de la familia de los Herrera, con casa también en Madrid y Llanes, heredando propiedades y comprando otras


Más allá de Miengo, en Mogro, otro de los pueblos de La Honor, reconocemos la iglesia, en El Cueto


 Por allí pasábamos hace poco haciendo camino


Los tradicionales usos agropecuarios se mantuvieron como actividad predominante hasta que, bien pasada la posguerra, la industria y el turismo empezaron a ocupar importantes actividades de la población, creciendo sus barrios y lugares con nuevas urbanizaciones, si bien conserva mayoritariamente un hermoso paisaje rural y marítimo


 Seguimos ruta en Carriazo


Casas campezinas


A veces formando calle


Casas de corredor y cortafuetos


Cruce y a la izquierda


Al fondo el monte Centinela (101 mts.). Su nombre indica que fue atalaya de vigilancia


Otro cruce: vamos a la izquierda


Y subimos a la izquierda


Abajo son los barrios de La Cotera, Poo y Somo


A nuestra derecha El Pozo, bajo el cueto Centinela


Más allá La Arena, donde estuvieron las salinas


Ruta a Cudón, a solo 2,5 kilómetros


Subimos hasta aquella casa


Atrás Miengo


Adelante, tras la casa, el cruce de El Cubo, donde iremos a la derecha


Aquí acaba la subida


Casa con muros que cierran su delantera, con una puerta de arco de medio punto


Testimonio del pasado...


Cruce y de frente


Señalización oficial de la ruta


Por allí vamos


El Pozo y La Arena


El Priorato


El Priorato, topónimo relacionado con los priores de los monasterios que ejercieron su dominio sobre estas tierras. Se supone que entre Carriazo y el siguente barrio, Las Carabías, estuvo el mencionado monasterio de San Fructuoso, en la ruta a la barquería de Cudón


Muy a lo lejos volvemos a reconocer los altos edificios de Suances


A la izquerda La Arena y  Cuchía, parajes poblados desde el Paleolítico como el de la Cueva de la Pila, zona de playas y dunas donde se asentó una primera población en torno las minas de sal, documentadas desde el siglo IX y a la iglesia de San Juan Bautista. Creció notablemente a partir de mediados del siglo XX gracias al trabajo en las canteras y a la creciente industria turística


Sigue el Camino en Carriazo


El Pozo y Centinela


Plácido lugar para el reposo, a la sombra de la arboleda, en la suave hojarasca...


Escudo de La Honor de Miengo, con la Virgen del Monte, la patrona y la Barca de Mogro



Llegamos a otro grupo de casas


Saliendo de Carriazo


Para ir a Las Carabías


Desviándonos a la derecha


Para tomar este sendero


Y unos metros de antigua carretera, hoy cerrados al tráfico


El Pozo


Seguimos entre las casas


Salimos a la carretera CA-232. Allí está el bar La Cantera, donde se sellan credenciales


Cruzamos la carretera


El Camino sigue al otro lado...


Y vamos a la izquierda


Atentos a la señalización


Seguimos de frente...


Pasamos delante de esta casa...


Hermoso rincón


Y salimos a esta pista, dando vista a la Ría de San Martín de La Arena, donde el río Saja, otro importantísimo cauce fluvial cántabro, se abre aquí a su estuario, navegable por embarcaciones de poco calado


Estamos en los altos de la Sierra de Cuchía, justo en la pista que da servicio al gasoducto aquí existente


Saliendo al cruce con la pista y gasoducto nos dirigimos al sur


Vamos dando vista a la boca de la Ría de San Martín de la Arena, desembocadura del Saja


Allí estaba el Portus Blendium de época romana, el puerto del clan cántabro de los blendios, que fue gran muelle ballenero conocido desde el siglo XII hasta el siglo XVII, pero que, aunque no existan documentos fehacientes, debió ser un puerto natural, bien protegido, desde hace milenios


La gran presión industrial y urbanística en esta parte del Saja ha transformado totalmente el entorno en las últimas décadas. La sedimentación de lodos ha hecho que los interiores puertos fluviales, antaño prósperos con el comercio del trigo castellano y la importación de hierro para las fraguas, fuesen decayendo...


Suances, barrios de Cuba y al sur el pueblo de Cortiguera, a cuyos pues estaba el embarcadero por el que antaño se cruzaba el estuario


Seguimos la pista de servicio de esta gran tubería que nos llevará hasta la Estación de Requejada y Las Viñas, en Polanco, donde nos uniremos al camino alternativo que baja por Bárcena de Cudón


De frente Las Carabías, camperas de la Sierra de Cuchía




Vaquerías


Cortiguera y abajo el embarcadero


Sigue teniendo uso pero ya no hay un servicio regular de pasajeros


A lo lejos los Picos de Europa sobre los tejados de Cortiguera


Pista y tubería


Paisaje de Las Carabías


Suances con su barrio de La Ribera abajo


Entramos en Cudón


Otro de los pueblos de Miengo


Suances, importante población turística capital del municipio del mismo nombre. Su crecimiento urbano comenzó a partir de mediados del siglo XIX al generalizarse ir a tomar baños, por prescripción o recomendación facultativa, primeramente las clases más pudientes, siendo entonces cuando se construyen los primeros chalets. En 1878  se hizo un malecón que dividió en dos la playa pero permitió que se construyesen casas en la misma orilla, pues antes estaban solo en lo alto de la loma


La poderosa Casa de la Vega gobernaba antaño puerto y haciendas


Expuesto a ataques de flotas enemigas se construyó en el siglo XV la Torre de Suances y más tarde, en el s. XVII las defensas de El Torco, en la boca de la Ría


Esas defensas, restauradas, están allí, en la Punta del Torco, al lado del Faro de la Torca de Afuera. Era la batería de San Martín de La Arena. Más allá es la Punta del Dichoso. El faro por su parte fue visitado varias veces por los reyes Alfonso XII y María Cristina, quienes solicitaron al farero"...de que pinte de color verde la barandilla del balconcillo de servicio que actualmente se halla de color encarnado, haciendo muy mal efecto a la vista por ser verde la cúpula de la torre y los montantes de la misma..". El día 17 de de noviembre de 1880, el farero asistió y acogió a siete náufragos del bergantín italianio Franceschino hundido por una vía de agua


 Seguimos la gran tubería
 

Que pasa delante de algunas casas


En los tuvos se han pintado flechas amarillas


Hay algunas pasarelas en los cruces que desde la carretera comunican con la pista y las casas, pero nosotros seguimos siempre y en todo momento paralelos a las tuberías


Estas pasarelas son verdaderos balcones sobre el estuario


De Las Carabías a Castañeras


A la derecha la ría y Suances


La Punta de la Cal y El Abrigo


Allí están las canteras de Cuchía y al fondo El Castro con el Faro de Suances, la Punta del Torco, donde se conserva el fuerte en el que estuvo emplazada la batería de cañones que protegía el estuario, el Faro de Suances, y la Punta del Dichoso. La famosa Playa de los Locos está al otro lado y no la vemos desde aquí


Tal fue la importancia portuaria del lugar que en siglos pasados llegó a tener una particular guerra con Santander, guerra en el sentido bélico del término, pues naves santanderinas atacaron Suances en los feroces tiempos de las crueles competencias entre los puertos cantábricos


Más allá de las canteras volvemos a ver El Faro del Torco de Afuera y El Castro con la Punta del Torco y la Punta del Dichoso. Ensenada de La Concha


Las zonas de marismas y barro van siendo aprovechadas y el interior del estuario ha sido canalizado


La draga trabaja extrayendo sedimentos...



Un paisaje inolvidable


Pasamos entre las casas


Otra pasarela, viendo al fondo de nuevo el humo de las fábricas de Torrelavega. Caminamos en dirección sur


Castañeras, uno de los barrios de Cudón


Una pasarela más


Vamos ya a lo lejos la iglesia de San Esteban de Cudón


Por aquella orilla de la ría entrará el Camino en Polanco por el pueblo de Mar, rumbo a Requejada


Vamos en bajada


Ahora vemos, en Cortiguera, su iglesia, mirando hacia las cumbres nevadas de Los Picos...


Bajamos entre aquellos arbustos


Siempre con la tubería a la derecha



Sigue la bajada, viendo a la izquierda de nuevo la carretera CA-232


 Y a la derecha la iglesia

 

Vista atrás dejamos el barrio de Castañeras


Vista adelante sigue la bajada


Y así, la pista llega a pasar al lado de la iglesia de San Esteban de Cudón


En las inmediaciones esta la Cueva de Cudón, habitada desde la Prehistoria a la Edad Media


Por su parte la iglesia parroquial de San Esteban de Cudón se sabe existía ya en el siglo XII y dependía del monasterio de Oña



La actual es una reconstrucción en estilo neorománico de 1965 del templo destruido en la guerra civil


Antes, pero no en este emplazamiento, sino más abajo y casi en la orilla del estuario, existió la iglesia de San Salvador, que no pertenecía al monasterio de Oña, fundado y favorecido por Sancho García, hijo del Conde Fernán González (quien hizo efectivamente independiente a Castilla de León) sino a la Abadía de Santillana, pues era esta quien tenía el derecho de paso en barca desde ella a la de Santo Domingo en Cortiguera, en la orilla opuesta.


Entre esta iglesia de San Salvador, que dicen estuvo en el barrio de La Vía, en la misma orilla de la ría y que luego pasó a ser ermita de San Pantaleón, y esta de San Esteban de Cudón, fue extendiéndose el pueblo, al amparo del camino hacia la barquería


La Vía y Castañeras, barrios que vemos desde aquí


Más al fondo es Cueto y El Barco, por donde la barca pasaba el Saja


Emocionantes episodios de la historia de Cantabria que el peregrino revive en estos lugares


Las tuberías del gasoducto pasan bajo un puente que comunica la iglesia con la carretera


Pasamos detrás de la iglesia


Entre el puente y la carretera CA-232, donde hay sitios para comer, pasamos nosotros


Bajamos poco a poco


A lo lejos Mar, municipio de Polanco. Por allí baja desde Bárcena de Cudón el otro camino


Acercándonos a la orilla de la Ría


Junto a nuevas urbanizaciones y dando vista a los polígonos que se extienden por la llanura de la orilla de la ría en dirección a Polanco, están los lugares de La Llama, El Porrinal y La Zanja, que son topónimos llamativamente ribereños existentes en estas orillas por las que desde Cudón nos dirigimos a Mar, en Polanco. Llama es terreno de lodazales, porrinal es referente a los espacios ganados a la ría y zanja no necesita explicación


Por ahí están La Isla o La Isla'l Monti y La Vuelta Ostrera


Los polígonos de La Llama


Puente sobre una carretera local


Barrio de La Vía


Antiguas rutas a el embarcadero de El Barco


A la derecha, aquel monte de caprichosa forma sobre el estuario es El Castro, La Masera o El Castíu, un asentamiento humano que ya existiría mucho antes de la época castreña propiamente dicha, pues se han hallado vestigios de 4000 años de antiguedad


Sin duda el poblamiento sería fortificado en la Edad del Hierro dominando ría y desembocadura pero, dada la ausencia de excavaciones, solo son teorías. Al lado vemos las casas de Hinojedo, al sur de Cortiguera. Abajo en medio de la ría hay una isla, llamada La Isla'l Monti


Vista a la izquierda


Atrás quedan la iglesia y el barrio de La Vía


La antigua e histórica vía, de ahí el topónimo, a los desaparecidos embarcaderos ha quedado atrás


Seguimos por la pìsta del gasoducto hacia los polígonos industriales...


En La Llama


Casas y naves  a nuestra izquierda



La Llama


Más pasarelas sobre los tubos


Larga recta


Y largo trayecto junto a las tuberías


Allí hay una vieja fuente


Manando agua


Y al lado el viejo lavadero


La Vuelta Ostrera


La Isla'l Monti y La Masera


La Ría de San Martín del Mar y Cortiguera


Vaca, ría y Suances


Adosados y naves


No hay pérdida pero las flechas amarillas confirman que vamos por el trayecto correcto


Praderías y porrinales, terremos ganados a la ría en tiempos pasados


En los cruces siempre de frente


Atentos a las flechas


Grandiosa ribera verde


La Isla'l Monti y al fondo las grúas del fluvial Puerto de Requejada, ya en Polanco, antaño principal muelle harinero cántabro hasta que en 1852, con el ferrocarril, le ganó Santander


Luego fue utilizado durante décadas dado el crecimiento industrial de estos municipios. Las tres grúas actuales vinieron precisamente del Puerto de Santander. Algunas empresas aprovechan ocasionalmente la navegación industrial por la ría, pero ya casi totalmente en desuso


La sedimentación, problema de todas las rías, hace que las embarcaciones de cierto calado no puedan pasar


Vamos dejando los polígonos


Y salimos a los campos


Marismas...


La ría y Cortiguera


Caballerías


Cerogeda y Vuelta Ostrera


Estuario y marismas


Siempre al lado de la tubería


Todo recto y de frente


Requejada y El Escudo


Poco más allá de las gruas está la Estación de Requejada, unión de caminos


Deporte del remo



Ya queda atrás Cortiguera


Vemos ahora bien su iglesia parroquial, construida entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. En las inmediaciones de conservan restos de la iglesia de San Juan de la Barquería, relacionada también con la antigua Barca de Cudón


Allí está el Polígono industrial de Requejada


Y a la izquierda Mar, municipio de Polanco, al que vamos entrando, dejando atrás Miengo


Por allí pasa el otro camino


Vacas y caballos


En Mar, el otro camino se separa a la vez en dos. Uno sigue más allá de aquellos chalets por la estación en dirección a La Cantera y Rolisas, para ir al albergue de peregrinos, y otro viene por allí, al lado de la carretera CA-232 para luego seguir una senda peatonal


Pasamos sobre el arroyo de la Fuente del Valle


Todos estos caminos se reunirán, ya lo hemos dicho, en la Estación de Requejada, justo allí a lo lejos al fondo


De momento podemos sentarnos a descansar un poco


Mar al fondo


Luego de descansar, continuamos la ruta a Requejada

 

 Sigamos la tubería y las flechas amarillas



Todo recto y directo


 Los dos caminos discurren paralelos y ahora a no demasiada distancia uno de otro


Siguiente pasarela


Puente sobre otro arroyo


El tránisto de camiones a lo lejos nos señala la proximidad de la estación


A la derecha las grúas del Puerto de Requejada


Allí están


Nos acercamos a la unión de caminos


La gravera


Y dejamos atrás las grúas del puerto de Requejada


Grúas y naves


Allí la cara sur de El Castro


Y la Cuesta de San Pedro


De frente unas casas y una gran explanada


A nuestra izquierda el barrio de Las Viñas, al otro lado de La Estación de Requejada, con el parque canino en primer término y el ferrocarril. Por allí viene uno de los dos caminos desde Mar aquí, con el que nos uniremos ahora


Justo ahora nos desviaremos a la izquierda


 Fijémonos en la flecha


 Atentos al tráfico pesado


Los dos caminos


Que aquí ya son uno


Aquí, ante las chimeneas de Barreda en Torrelavega y a poco más de 10 kilómetros de Santillana del Mar nos unimos, en Requejada, con el camino que viene de Bárcena de Cudón, prestos a cruzar por pasarela las vías del tren para seguir a Barreda, al norte de Torrelavega