Eres el Peregrino Número

jueves, 15 de diciembre de 2016

DE LIENDO A LAREDO POR LA ERMITA Y PLAYA DE SAN JULIAN: LA SIERRA DE LA VIDA (CANTABRIA)

Monte Buciero y Bahía de Laredo o de Santoña desde la Sierra de la Vida
Igelsia parroquial de la Asunción en Liendo
Cuando llegamos a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción en Hazas, capital del Valle de Liendo, el Camino Norte de Santiago se bifurca. Un ramal sigue a la izquierda y, junto al Albergue de Peregrinos Saturnino García, sube para entrar en el municipio por Tarrueza, a donde baja para subir por San Roque, Valmejor y Santana a La Arenosa y, junto a La Torre, bajar a Laredo para entrar por la Puerta de Bilbao. Este sería el camino de quienes, desde La Magdalena en Guriezo, cruzarían el puente sobre el río Agüera para tomar el paso de las montañas que nos trae a Liendo.


La segunda alternativa, de la que nos ocuparemos en esta ocasión, va de la iglesia a la derecha y, atravesando el centro de Hazas, se dirigirá a los barrios de Iseca Vieja e Isequilla para tomar el camino costero de la ermita de San Julián, pasando sobre la playa de este nombre. Este trayecto revela ser el que seguían los peregrinos que pasaban la Ría de Oriñón o de Guriezo, desembocadura del Agüera, en lancha, ahorrándose un buen trayecto, servicio de barquería  exinto y que podríamos compensar pasando el puente de El Pontarrón, pero buena parte del Camino fue ocupado en el siglo XIX por la N-634,  y eso hace ahora muy arriesgado, no hay arcenes, circular andando por el tramo al sur del monte Candina. Esta segunda opción es mucho más larga, retomar desde el interior el camino más próximo al litoral duplica la distancia y hay montañas, la Sierra de la Vida, entre Liendo y Laredo, pero ello puede compesarse, para algunos peregrinos, por unos sublimes paisajes naturales y marítimos


Vamos dejando atrás la iglesia para atravesar Hazas en dirección al ayuntamiento


Aquí está la Plaza de Navedo, donde se celebran las fiestas


La Casa Consistroial se halla en esta gran explanada


A mano derecha tenemos la biblioteca y el Colegio Peregrino Avendaño, apellido muy caminero y relacionado con la historia de estos lugares... y de Estados Unidos. El fundador de esta escuela, Francisco Pablo Peregino Avendaño, nació en Liendo en 1824 y sufragó estas escuelas. Participó en unidades de voluntarios extrajeros en la Guerra de Secesión americana y como tal aparece en este texto publicado en Genalogía en el que, además de una pequeña biografía suya, se recoge un extracto de la obra de Ella Lonn, Foreigners in the Confederacy, páginas 113-15:
"In the entire history of the military companies of the Confederacy, nothing is more picturesque than the European Brigade. The threatened movement by the Federal forces to take Forts St. Philip and Jackson early in 1862 drew away from New Orleans so many men that it caused great concern for the safety of the city. By February 21 the formation of the famous European Brigade resulted, largely from unnaturalized Europeans resident in the city, for the preservation of order and for the defense of the city, and was composed of four regiments of infantry, to which was attached one independent company of infantry and one troop of cavalry. To form the brigade went the regiment of the French Guard under Colonel Paul Juge, Jr., the battalion of six companies of Hansa Guards, the battalion of Italian Guards under Major Della Valle, and Captain Shannon's company of British Guards--this entire regiment under Colonel C.T. Buddecke; the regiment of the French Brigade; and the regiment of the Spanish Legion, Cazadores espanoles, under Commandant P. Avendano. The independent company was that of French Veterans under Captain Fournier, and the troop of cavalry bore the name of Orleans Guides. There even exists in the Confederate Archives a roll for an Austrian company under Captain Cognavich. The European Brigade numbered about 4,500 distributed as follows: 2,500 Frenchmen; 800 Spaniards; 500 Italians; 400 Germans, Dutch, and Scandinavians; and 500 Swiss, Belgians, English, Slavonians, and others. Organization was completed by the election of Colonel Paul Juge as brigadier general. Before the excitement had died down three European brigades in all had been formed, one exclusively for Frenchmen, the other two of Spanish, Italian, German, Dutch, Scandinavian, Belgian, and English citizens. The three brigadier generals to command these brigades, whom the Picayune tenderly called the "Three Guardsmen of the Crescent City," were selected from among the French residents. Altogether their numbers amounted to around 10,000 men. The first brigade may not properly be regarded as wholly foreign as about 2,000 of the 3,000 members were Creoles, and are therefore not counted in the calculation of 10,000.
"The foreign brigades rendered excellent service during the anxious period preceding and during the actual capture of the city by the Federals, from the time when the alarm was sounded--twelve strokes of one of the church bells four times repeated--to the taking over of the city by General Butler. As there was only 2,800 Confederate troops left in the city, the mayor called on the European brigades and placed the city in their charge to repress thugs and lawless elements. When the frenzied cry arose to burn the city rather than allow it to fall into the hands of the Federals, these brigades repressed the tumult and prevented the destruction of the town. At the request of the mayor and the solicitation of a number of citizens, General Juge, although it had been his intention to retire as soon as the United States authorities took possession, kept the men, weary from four days of ceaseless vigilance, under arms until order was completely restored and fear was no longer entertained for the safety of life and property. The brigades were disbanded on the evening of May 2, their mission, a severe and disagreeable duty, accomplished. The violations of public order were few and slight according to the mayor, thanks to the European brigades."


Y este es el Ayuntamiento de Liendo, del año 1902. Atrás las nuevas intalaciones del Colegio Peregrino Avendaño, inauguradas en el año 2007


Ante él se yergue la estatua del benefactor Luis María de Avendaño y Lopez, otro miembro de tan ilustre saga, hermano del comandante de la Legión Española que lucho por la Confederación en la Guerra de Secesión dado que habían sido indianos que prosperaron en Nueva Orleans.


La placa pues a sus pies rememora que el 1 de mayo de 1897 Luis M. de Avendaño y López donó a Liendo una lámina intransferible de la deuda interior perpetua de quinientas mil pesetas para con su renta aliviar las cargas de este vecindario


En aquel momento aquello era todo un acontecimiento y una gran suerte y alivio para las cargas de un pueblo campesino que, con los emigrantes, podía permitirse cierto desahogo gracias a estas donaciones, dado que se destinaban a familias necesitadas y a obras de bien común


La renta fue efectiva hasta no hace aún demasiado. Más de un siglo después, también con la introducción del euro, ya no era rentable y fue cancelado. No obstante el 1 de mayo sigue tributándosele festivo y emotivo homenaje


Escudo del Muy noble y muy leal Valle de Liendo en la fachada del ayuntamiento


Plaza de Navedo, apasionantes episodios de la historia de Cantabria y el mundo...

La iglesia queda atrás. En esta zona hay bares y tiendas


Nos fijamos en esa fuente que representa una anguila enrrolada de cuya boca mana agua: por allí sigue el Camino


Vamos pasando así al barrio de Iseca Vieja, jalonado por palacios...


Y casas montañesas y blasonadas. La mayor parte fueron construidas durante la segunda mitad del siglo XIX, o reedificadas de otras anteriores


Y es que en aquella época indianos y familias importantes edificaron aquí sus casonas y mansiones


En el barrio de Iseca Vieja y con un crucero mirando al Camino, pasamos frente a Casa de Hernando o de Carlos Pérez de Bolde, del siglo XVIII. Allí están las estribaciones de la Sierra de la Vida, a la que pronto habrá que subir para llegar a Laredo, aunque aún nos aguarda un buen trayecto por valle y costa

El terreno llano y fértil fue siempre excelente para agricultura y ganadería


Y por supuesto para la construcción residencial


Y esta es la casona de los Avendaño, construida hacia 1712 para Miguel Pérez de la Quintana y Llóriga y Clara María de Bolde y Leyba y reformada sobre el 1900 por su descendiente Miguel de Avendaño y López


Ostenta un magnífico blasón...


El escudo familiar de la estirpe


Seguimos por aaquí, pasando al lado de una cruz, oratorio de ánimas



Mansiones y quintas


Monte Candina, al este


Vemos esta quinta de aires indianos, con sus palmeras


Y hacia allí nos dirigimos, cruzando la carretera N-634...


Pasamos enfrente...


Y en este cruce nos dirigimos a la derecha. Al fondo, Solpico, peñascales de Candina...


En dirección al barrio de Isqueiya


Pasamos primeramente por el Campo los Robles

Candina es monte famoso por sus hoyas o grandes hondonadas, así como por sus antiguas minas y áreas arqueológicas


Entramos en el barrio de Isequiya. El trayecto por el valle sigue siendo llano y recto...


Excelentes muestras de arquitectura tradicional cántabra


Señalización del Camino


Vamos ahora a Las Huertas, por la Mies de Villanueva...


A la derecha de esa casa subiremos por el bosque


Laderas de Somante


Ante nosotros el mar con La Peña al fondo


Es una zona muy pedregosa. Se ha estudiado que esta costa está moldeada por un glaciar del cuaternario y las rocas que alforan acá y allá fueron arrancadas de la montaña y arrastradas por él


Son los campos de San Julián, en ruta a tan emblemática capilla de honda tradición peregrina


La Peña y la Punta del Ahorcado al fondo. A la izquierda, en topónimo de sugerente contraste con el anterior: la Sierra de la Vida


Las rocas forman un conglomerado allí donde el desaparecido glaciar las dejó


Acantilados de El Orao en la Ensenada de la Yesera, llamada de esta manera por la antigua existencia de una mina de yeso


Y el Monte Candina, que llevamos viendo desde que salimos de Castro Urdiales, donde hubo minas y asentamientos prehistóricos


Se han señalizado varias rutas por sus hoyas y rincones, dado que además una soberbia atalaya sobre mar y tierra


Justo a la derecha del macizo montañoso baja a Liendo la carretera nacional, desde el puente de El Pontarrón. Esta ruta debería ser la que hacían los peregrinos que venían desde allí cuando no había puente pero sí lancheros. Actualmente buena parte del trazado ha desparecido y no se recomienda venir por la N-634 pues es un muy largo trayecto sin arcenes, aunque sí es verdad que es un itinerario más corto y con el excelente mirador de Antonio Ruiz. Allí bajo las peñas una campa hondonada es lo que geológicamente es denominada cubeta de San Julián, formación glaciar


Desde aquí vemos, entre La Peña y la Sierra de la Vida, el collado de la antigua yesera de Erillo, junto a la que va el Camino...


Pasamos junto a una cabaña




El valle de Liendo, bajo el Alto de Guriezo (553 mts). A la izquierda viene el camino que hemos seguido para llegar hasta aquí. En el medio reconocemos el campanario de la iglesia, bajo la que se bifurcan ambos caminos


Aquí abajo es el barrio de Villanueva


La Sierra de la Vida, paso a Laredo, ante nosotros, con los 215 metros del Monte Erillo


Ya empezamos a ver las ruinas de la ermita de San Julián


La ermita de San Julián fue adandonada definitivamente como lugar de culto a finales del siglo XIX y fue abandonándose y cayéndose...

Presenta trazas de arte románico tardío, a caballo entre los siglos XII-XIII, por lo que podría ser el edificio más antiguo de Liendo


La yedra va cubriendo los muros que aún permanecen en pie


Tal vez el santuario pudiese ser sucesor de algo anterior pues en el año 1989 se descubrió la existencia de una tumba de lajas muy anterior, altomedieval (siglos IX-X)


A partir de aquí ya todo son conjeturas. Podría ser una antigua parroquial sobre un lugar de cultos ancestrales cristianizados y que las gentes fuesen enterradas en su camposanto, que hubiese algún establecimiento caminero, o bien algún pueblo o pequeño asentamiento desaparecido


Vamos a asomarnos a este hueco...


Y nos asomamos a ver el interior...


Al fondo, el ábside,,,


Descubrimos que era abovedado


Aquí la pista se bifurca. Salvo que queramos bajar al barrio de Villanueva por alguna razón, nuestra ruta señalizada irá por la derecha


Así lo muestran las flechas camineras


Barrios de Liendo...


Seguimos viéndolos desde el Camino...



Geológicamente se llama a este valle el poljé o depresión de Liendo, moldeada por el inmenso peso del hielo de un glaciar...


Una lengua del glaciar desembocaba en los acantilados de San Julián, que por entonces debieron ser mucho más altos y otra al pie de La Peña, en la Playa de San Julián, hacia donde nos dirigimos


Tal vez en algún momento, cuando el glaciar se derritió, hubo un gran lago, y el sedimento hizo este valle tan sumamente extenso y llano


Seguimos viendo la iglesia parroquial


Y a neustros pies es el barrio de Villanueva. Más al fondo Iseca Vieja, Hazas, La Portilla, Sopeña, Rocillo, Mendina, Iseca Nueva... y el picudo Monte Cogorio (194 mts), bajo Manás de La Iseca (278 mts). Más atrás aún es el Monte Cuesta Negra con el Yelso de Hayas (472 metros)


Los nuevos usos turísticos y residenciales de las aldeas costeras...


Cerca de aquí, no la podemos ver, está la ermita de la Virgen de Gracia, también de tradición romera...


Encantos de un valle de ensueño...


Y del valle a la montaña... y a la playa. Vamos directos a la Sierra de la Vida


Cruce de caminos: vamos a la derecha


A nuestra derecha, la bajada a la playa de San Julián, donde acababa una de las dos lenguas del glaciar que moldeó este litoral


Pero nosotros vamos a la izquierda por el Camino de Erillo


La Peña, de frente, irá quedando a nuestra derecha


Pues nosotros nos dirigimos a la antigua yesera de Erillo

En la mina de la yesera se extraían rocas que luego eran llevadas en vapores desde esta ensenada a Bilbao para ser molidas


Luego, con la mejora de las carreteras, la singladura marina del mineral fue sustituida por el transporte en camión


Campos de Santi y La Peña


Rumbo a la yesera de Erillo


Pasamos junto a los edificios de las antiguas intalaciones y seguimos subiendo


Camino que sube por las laderas de la Sierra dela Vida


Nueva vista de la Ensenada de la Yesera y los acantilados de San Julián, El Orao, Las Presas y la Punta Yesera al este, bajo Solpico y Candina...


Formidables peñascos


Islotes en el mar...



El Camino y el Cantábrico...


Santi y El Agua Mala. Ensenada de Erillo


Al oeste: un impresionante cabo


Se trata del Monte Cebrio, con la Punta del Peón, la Punta del Fraile y la Punta del Caballo


Seguimos subiendo...


Y al otro lado de la bahía y a la izquierda del Monte Buciero: Santoña, aún no vemos Laredo


Y más allá de Santoña Argoños. De Santoña a Noja una ruta va por ahí. La otra por la Playa de Berria, al otro lado del Monte Buciero.


Subiendo un poco más disponemos de una excelente visual del Monte Buciero que, en su cota más alta, Peña Ganzo, alcanza los 378 metros de altura. Es lugar de antiguas defensas, faros y emplazamientos costeros que incluyen fuertes napoleónicos y hallazgos prehistóricos. Numerosas rutas recorren sus parajes y lugares de interés. Uno de los imponentes promontorios de la costa cántabra


Llegando a las cimas, peñascales y pedrales van dejando paso a campos y pastizales


Nos emocionamos cuando al oeste reconocemos, muy lejos, unos altísimos picos nevados: Ándara, Los Urrieles y El Cornión, los tres macizos de Los Picos de Europa, míticas cumbres, muchas bien por encima de los dosmiles, y valles y pasos naturales escenario de tantos y tantos aconteceres de la historia, desde las guerras contra Roma a la Batalla de Covadonga y muchos más, importantísimo parque nacional


Aún subimos un poco, próximos a la cima de la Sierra de la Vida


Y caminamos junto a pastos de ovejas...


El perro pastor nos observa...






Montañas de Cantabria...


Fantástico paisaje


Cruce de caminos...


Entramos aquí en el municipio de Laredo


Bajamos uno poco por esta pista asfaltada


Y tomamos este primer desvío a la derecha


Estamos en el Alto de las Cárcobas


Pasamos junto a la tapia de una casa





Luego el Camino se vuelve de hierba...


Abajo a la izquierda está El Retorín, pico donde está localizado un castro cántabro. A sus pies està Tarrueza, que no vemos desde aquí, por donde va el otro camino que sale de la iglesia de Liendo. El Alto del Retorín está hoy en día cubierto de bosques pero que fue emplazamiento de lo que indudablemente es un castro cántabro localizado en tan estratégica y cónica montaña. Han sido hallados materiales arqueológicos de la Edad del Hierro como porciones de cerámica y metal pero también lascas, lo que demostraría que el paraje estaría habitado desde el Paleolítico, es decir, miles de años antes que la misma cultura castreña. Fue descubierto casi de casualidad en el año 2004 por un senderista, Fernando Valentín Pablos Martínez. estos castros guardaban estos valles y el acceso a lo que ya hace más del 2000 años era el puerto natural que hoy es Laredo


Ya empezamos a ver Laredo, en concreto los barrios al sur de la población, en Las Casillas y Pesquera, así como parte de la Ría de Treto


Vamos bajando poco a poco...


Pasamos lo que parece una antena de telefonía y van asomando al fondo más edificios de Laredo


Playa de Laredo, La Salvé, la playa más larga de Cantabria, con unos 4.250 kilómetros de extensión pero a la que habríamos de unir, al otro lado, la Playa de Regatón o El Sablón, con 3.900 metros más, formando las dos una larga cuña, brazo de arena, que guarda la Ría de Treto, donde desemboca el Río Asón. En la Ría de Treto confluyen en realidad varias rías, primero la Ría de Limpias y la Ría de Angustina que, a partir del Puente de Treto, paso de Colindres a Bárcena de Cicero, empieza a ser llamada de Treto. Luego está la Ría de Escalante en las marismas de Santoña, reserva natural. Aunque suelen ser llamadas mayoritaramiente Ría de Treto y Bahía de Santoña a veces se denominan de Laredo


Cruce de caminos. Vamos a la derecha


Una antigua casa de labranza: hemos llegado a Las Cárcobas


Y un fantástico paisaje de Laredo con su concha


A la izquierda está la famosa Torre de Laredo, torre dodecagonal, de apartamentos, hecha antes que existiesen siquiera planes urbanísticos, cuando Laredo estaba comenzando a experimentar esa expansión constructiva rápida e inusitada con el tremendo despegue turístico de la población


La Torre de Laredo se construyó, con proyecto del arquitecto Manuel Bringas Camino, en el año 1958 donde había una torre señorial, la del Castillo del Pedregal, nombre de este lugar de Las Arenosas, del año 1656, levantada donde estaba el Molino de Viento, un estratégico enclave que fue donde unos años antes, en 1639, los franceses del Obispo de Burdeos Henri d'Escoubleau de Sourdis, al mando del Arme du Ponant, se habían emplazado disponiendo sus tropas para atacar Laredo. escarmentados por aquella batalla los españoles decidieron luego edificar aquel desaparecido castillo


Nada más empezar los años 60 el auge turístico de Laredo fue tan impresionante a nivel internacional que llegó a ser nombrada Capital de la Costa Esmeralda, denominación turística de la costa cántabra, capitalidad perdida con las reformas administrativas de 1836. Tras la posguerra y con la expansión turística todo ese arenal fue intensamente edificado y urbanizado hasta nuestros días. Por allí, por el Paseo Marítimo frente a la playa y sus dunas, proseguirá el Camino si vamos a pasar la Ría de Treto en lancha hacia Santoña. En la lejanía se ven las marismas del estuario, parque natural de gran valor ecológico. Destaca a la vista al fondo la cantera de Montehano o Montejanu, cónica montaña sobre la ría en cuya cima hay vestigios de un castillo medieval, construido en el siglo XIII para proteger las tierras de los señores de Haro y Vizcaya. Abandonado en el siglo XVI fue reutilizado en la Guerra de los Treinta Años, cuando Laredo sufrió varios ataques, La Francesada y  la Guerra Civil Española (se conservan trincheras). A sus pies se construyó el Monasterio de San Sebastián de Hano en algún momento de la Edad Media, si bien el topónimo, con la hache aspirada que sustituye a la f inicial latina, quiere decir en ese idioma pequeño templo (fanum)


Homenaje a las Madres en el Camino


Salimos a un cruce


En el suelo dos flechas amarillas, una en cada sentido. Una señala a la izquierda y nos dice que nos quedan dos kilómetros hasta el centro urbano de Laredo. La otra opción es más larga, un kilómetro y medio más pues se dirige a las casas de Valverde para bajar por la Tahona a los campos costeros de El Secar y luego por la calle del Regalillo entrar en el mismo casco histórico desde la iglesia de Santa Catalina a la de la Asunción. Aparte de eso su máximo aliciente es contar con unos paisajes maritimos de sublime belleza. Nosotros, en este caso, vamos a tomar la ruta corta a la izquierda


En la tapia del otro lado volvemos a ver ambas flechas. Seguimos la de la izquierda pero si desea conocer el otro trayecto no dude en pinchar en el enlace: Entrando en Laredo por Villaverde y La Tahona:



Empezamos pues a caminar cuesta abajo y encontramos una fuente


Y enfrente una pequeña capilla


Es la capilla de la Virgen de la Bien Aparecida


La imagen fue donada por Doña Asunción García Diego, según pone en la placa


La Bien Aparecida es la patrona de Cantabria desde 1906 pero, mucho antes de la declaración oficial ya era tenida como tal desde no demasiado después del hallazgo de su imagen en la ermita del Alto de Marrón en Ampuero en 1605. Así ya en 1755 se funda en Madrid la Congregación de Nacionales de La Montaña, con la Bien Aparecida como su patrona


Aquí se celebra animada romería y al lado mismo, buenas partidas de bolos, pues ahí está la bolera, modalidad de pasabolo, de la Sociedad Bolística Las Cárcobas


Y ya vamos cuesta abajo.


En caso de no cruzar la ría en lancha, como a veces los peregrinos más tomerosos peregrinos hacían, pues las frágiles barcas de entonces, a veces atestadas, eran caras y peligrosas, hemos de realizar una circunvalación completa al estuario para ir a Colindres, pasar el Puente de Treto e ir hacia Cicero, Bárcena, Gama y Escalante a Argoños y de ahí a Noja


Justo al pie de La Torre de Laredo pasa el camino que viene de Liendo por Tarrueza. Pasa enfrente de ella y baja al centro por su derecha, barrio de Las Arenosas. Pronto se unirá este a aquel


Ahora vemos bien El Puntal, el extremo del brazo dunar y arenal de La Salvé (con El Playón o Playa Regatón al otro lado). Ahí está el paso en lancha a Santoña, cuyo puerto vemos parcialmente a la derecha de la foto. Más allá es Argoños


En una tierra habitada por los cántabros coniscos pero ya poblada desde la remota Prehistoria, Laredo aparece con este nombre en la historia en el año 968, si bien se trata de la obra Antigüedades de España de Fray Francisco de Berganza y Arce en la que afirma que ya era puerto de pescadores en el año 768. La gran prosperidad no obstante llegará en el año 1200 al otorgarle fueros el rey Alfonso VIII. Será la capital de los puertos de Castilla durante mucho tiempo y su papel será determinante en la formación de hermandades y entidades que darían origen a la actual Cantabria


Visitada por reyes y emperadores y puntera en el comercio con Europa, su posición y su armada participaron en numerosos episodios bélicos de aquellos siglos tumultuosos. La decadencia comercial se iría reponiendo con un nuevo impulso a la pesca gracias a las industrias conserveras en el siglo XIX, aunque perederá peso respecto a la ciudad y puerto de Santander. Tierra de indianos e industriales, cuando el veraneo, nacido como tal en el siglo XIX entre la alta sociedad, se extendió a más capas sociales, se vivió un gran boom turístico a partir del año 1960, sobre todo de europeos, principalmente franceses en aquella época. Llega incluso a filmarse la película El Coloso de Rodas de Sergio Leone y Laredo es declarada Capital de la Costa Esmeralda


Realmente la visión de esta concha y estuario es una de las grandes maravillas del Camino del Norte


Bajando vemos parcialmente los diques del Puerto de Laredo, ante El Canto, zona de la primera expansión urbanística propiamente dicha a partir de la vieja puebla medieval, a finales del siglo XIX, cuando aún el boom del turismo no era más que un capricho de algunas familias más pudientes. El puerto por su parte fue el por fin exitoso resultado, después de varios proyectos infrucutosos, de dotar a Laredo con un nuevo y competitivo puerto pesquero que sustituyese al anquilosado muelle medieval que tanta prosperidad pesquera y comercial había dado antaño a la población. Por su parte La Atalaya, sobre el puerto, es realmente un volcán apagado sobre el que se construyó en el siglo XVI el Fuerte del Rastrillar, emplazamiento defensivo artillero que protegía bahía y ría de los ataques enemigos con el de San Carlos en Santoña. Estuvo en servicio hasta primeros del siglo XX y entre sus víctimas está la de un buque holandés de cuarente cañones hundido en la Guerra de Sucesión Española, cuyo pecio permanece en el fondo del mar, zona llamada Bajo El Doncel


Llegamos pues al barrio de La Arenosa en El Pedregal y, en aquel cruce, iremos a la derecha.


Una señal nos indica la dirección de la Puerta de Bilbao o de San Lorenzo, una de las de la antigua muralla erigida en el siglo XIII y por la que entraremos en el casco histórico laredano


Bajamos por esta calle


Con una esplándida vista de La Salvé. En esta zona de El Pedregal hubo una malatería o leprosería con capilla bajo la advocación de San Lázaro, patrón de los leprosos, quizás se fundase en el siglo XIII y aún existiese en el XVI bajo la advocación de San Lorenzo. Existía verdadero temor al contagio, los médicos eran conminados a avisar a las autoridades cuando apareciese un caso, y los leprosos eran recluidos en el hospital, vendiéndose sus bienes incluso para sufragar su estancia. El tratamiento era muy básico y consistía básicamente en algún cuidado alimentario y en bañarse en agua de manantiales considerados salutíferos. Se sabe de no pocas curaciones en estos hospitales aunque desconocemos si se trataba de verdaderos leprosos o de pobres y mendigos harapientos y de afectados por males de la piel que eran considerados lepra


Pasamos entra casas unifamiliares con tapia y parcela


Calle Escalerillas. Aquí enlaza con este el camino que viene de Liendo por Tarrueza



Abajo cruzaremos la carretera e iremos directos a la Puerta de Bilbao