Monte Buciero y Bahía de Laredo o de Santoña desde la Sierra de la Vida |
Igelsia parroquial de la Asunción en Liendo |
La segunda alternativa, de la que nos ocuparemos en esta ocasión, va de la iglesia a la derecha y, atravesando el centro de Hazas, se dirigirá a los barrios de Iseca Vieja e Isequilla para tomar el camino costero de la ermita de San Julián, pasando sobre la playa de este nombre. Este trayecto revela ser el que seguían los peregrinos que pasaban la Ría de Oriñón o de Guriezo, desembocadura del Agüera, en lancha, ahorrándose un buen trayecto, servicio de barquería exinto y que podríamos compensar pasando el puente de El Pontarrón, pero buena parte del Camino fue ocupado en el siglo XIX por la N-634, y eso hace ahora muy arriesgado, no hay arcenes, circular andando por el tramo al sur del monte Candina. Esta segunda opción es mucho más larga, retomar desde el interior el camino más próximo al litoral duplica la distancia y hay montañas, la Sierra de la Vida, entre Liendo y Laredo, pero ello puede compesarse, para algunos peregrinos, por unos sublimes paisajes naturales y marítimos
Pues como decimos de la iglesia iremos a la derecha
Siguiendo por el barrio de Hazas
Vemos la señal del camino oficial abajo en el pórtico
Pasamos junto a la sacristía
Y el ábside
Vamos dejando atrás la iglesia para atravesar Hazas en dirección al ayuntamiento
Buenas quintas. Liendo fue valle de linajudas estirpes. Con el tiempo y dada su belleza y buen clima, fueron levantándose quintas de recreo y mansiones, antecesores de las actuales zonas turísticas y residenciales. La proximidad a Laredo, a Santander, a Castro-Urdiales y al área metropolitana del Gran Bilbao favoreció esta evolución del pasado rural al actual mayoritariamente de servicios
Blasones en las fachadas
Salimos a una plaza, con parque, donde iremos a la izquierda
Es la Plaza de Navedo, donde se celebran las fiestas y donde hay varios edificios notables dignos de conocer
Aquí está la Plaza de Navedo, donde se celebran las fiestas
A mano derecha tenemos la biblioteca y el Colegio Peregrino Avendaño, apellido muy caminero y relacionado con la historia de estos lugares... y de Estados Unidos. El fundador de esta escuela, Francisco Pablo Peregino Avendaño, nació en Liendo en 1824 y sufragó estas escuelas. Participó en unidades de voluntarios extrajeros en la Guerra de Secesión americana y como tal aparece en este texto publicado en Genalogía en el que, además de una pequeña biografía suya, se recoge un extracto de la obra de Ella Lonn, Foreigners in the Confederacy, páginas 113-15:
"In the entire history of the military companies of the Confederacy, nothing is more picturesque than the European Brigade. The threatened movement by the Federal forces to take Forts St. Philip and Jackson early in 1862 drew away from New Orleans so many men that it caused great concern for the safety of the city. By February 21 the formation of the famous European Brigade resulted, largely from unnaturalized Europeans resident in the city, for the preservation of order and for the defense of the city, and was composed of four regiments of infantry, to which was attached one independent company of infantry and one troop of cavalry. To form the brigade went the regiment of the French Guard under Colonel Paul Juge, Jr., the battalion of six companies of Hansa Guards, the battalion of Italian Guards under Major Della Valle, and Captain Shannon's company of British Guards--this entire regiment under Colonel C.T. Buddecke; the regiment of the French Brigade; and the regiment of the Spanish Legion, Cazadores espanoles, under Commandant P. Avendano. The independent company was that of French Veterans under Captain Fournier, and the troop of cavalry bore the name of Orleans Guides. There even exists in the Confederate Archives a roll for an Austrian company under Captain Cognavich. The European Brigade numbered about 4,500 distributed as follows: 2,500 Frenchmen; 800 Spaniards; 500 Italians; 400 Germans, Dutch, and Scandinavians; and 500 Swiss, Belgians, English, Slavonians, and others. Organization was completed by the election of Colonel Paul Juge as brigadier general. Before the excitement had died down three European brigades in all had been formed, one exclusively for Frenchmen, the other two of Spanish, Italian, German, Dutch, Scandinavian, Belgian, and English citizens. The three brigadier generals to command these brigades, whom the Picayune tenderly called the "Three Guardsmen of the Crescent City," were selected from among the French residents. Altogether their numbers amounted to around 10,000 men. The first brigade may not properly be regarded as wholly foreign as about 2,000 of the 3,000 members were Creoles, and are therefore not counted in the calculation of 10,000.
"The foreign brigades rendered excellent service during the anxious period preceding and during the actual capture of the city by the Federals, from the time when the alarm was sounded--twelve strokes of one of the church bells four times repeated--to the taking over of the city by General Butler. As there was only 2,800 Confederate troops left in the city, the mayor called on the European brigades and placed the city in their charge to repress thugs and lawless elements. When the frenzied cry arose to burn the city rather than allow it to fall into the hands of the Federals, these brigades repressed the tumult and prevented the destruction of the town. At the request of the mayor and the solicitation of a number of citizens, General Juge, although it had been his intention to retire as soon as the United States authorities took possession, kept the men, weary from four days of ceaseless vigilance, under arms until order was completely restored and fear was no longer entertained for the safety of life and property. The brigades were disbanded on the evening of May 2, their mission, a severe and disagreeable duty, accomplished. The violations of public order were few and slight according to the mayor, thanks to the European brigades."
Señalización oficial del Camino Norte de Santiago ante esta plaza
Al fondo vemos las consistoriales
Seguimos la señalización
En torno a esta plaza hay algunos establecimientos hosteleros
Y quintas de época
Este está dedicado al doctor Don José Bravo
Fue médico en el Valle de Liendo entre 1898 y 1934
Placa de la dedicatoria
Y este es Don Saturnino Candina y Campillo, emigrante a Argentina y gran benefactor de su pueblo con la fortuna que logró ganar con su trabajo, si bien fue apodado El Engañado, tal y como el dijo, "me engañaron", en relación a su legado y donaciones, tal y como nos comenta el erudito Miguel Ángel Ortiz
De su fundación son las escuelas donde está hoy en día el albergue, además de otros inmuebles. Un cambio de la palabra fundación a donación en el documento de su legado parece haber sido el origen del desaguisado, que hubo de ser vuelto a comprar para ser recuperado por la vecindad
"The foreign brigades rendered excellent service during the anxious period preceding and during the actual capture of the city by the Federals, from the time when the alarm was sounded--twelve strokes of one of the church bells four times repeated--to the taking over of the city by General Butler. As there was only 2,800 Confederate troops left in the city, the mayor called on the European brigades and placed the city in their charge to repress thugs and lawless elements. When the frenzied cry arose to burn the city rather than allow it to fall into the hands of the Federals, these brigades repressed the tumult and prevented the destruction of the town. At the request of the mayor and the solicitation of a number of citizens, General Juge, although it had been his intention to retire as soon as the United States authorities took possession, kept the men, weary from four days of ceaseless vigilance, under arms until order was completely restored and fear was no longer entertained for the safety of life and property. The brigades were disbanded on the evening of May 2, their mission, a severe and disagreeable duty, accomplished. The violations of public order were few and slight according to the mayor, thanks to the European brigades."
Señalización oficial del Camino Norte de Santiago ante esta plaza
Seguimos la señalización
En torno a esta plaza hay algunos establecimientos hosteleros
Y quintas de época
Junto a la marquesina del autobús y delante de una de estas quintas, una fuente
Representa a una angula enroscada de cuya boca mana agua
Pero antes hemos de ver los monumentos dedicados a otros vecinos notables
Este está dedicado al doctor Don José Bravo
Fue médico en el Valle de Liendo entre 1898 y 1934
Placa de la dedicatoria
Y este es Don Saturnino Candina y Campillo, emigrante a Argentina y gran benefactor de su pueblo con la fortuna que logró ganar con su trabajo, si bien fue apodado El Engañado, tal y como el dijo, "me engañaron", en relación a su legado y donaciones, tal y como nos comenta el erudito Miguel Ángel Ortiz
De su fundación son las escuelas donde está hoy en día el albergue, además de otros inmuebles. Un cambio de la palabra fundación a donación en el documento de su legado parece haber sido el origen del desaguisado, que hubo de ser vuelto a comprar para ser recuperado por la vecindad
Placa en su honor
Al lado de estas estatuas está el ya mencionado Ayuntamiento de Liendo, del año 1902
Atrás las nuevas instalaciones del Colegio Peregrino Avendaño, inauguradas en el año 2007
Ante él se yergue la estatua del benefactor Luis María de Avendaño y Lopez, otro miembro de tan ilustre saga, hermano del comandante de la Legión Española que lucho por la Confederación en la Guerra de Secesión dado que habían sido indianos que prosperaron en Nueva Orleans.
La placa pues a sus pies rememora que el 1 de mayo de 1897 Luis M. de Avendaño y López donó a Liendo una lámina intransferible de la deuda interior perpetua de quinientas mil pesetas para con su renta aliviar las cargas de este vecindario
En aquel momento aquello era todo un acontecimiento y una gran suerte y alivio para las cargas de un pueblo campesino que, con los emigrantes, podía permitirse cierto desahogo gracias a estas donaciones, dado que se destinaban a familias necesitadas y a obras de bien común
La renta fue efectiva hasta no hace aún demasiado. Más de un siglo después, también con la introducción del euro, ya no era rentable y fue cancelado. No obstante el 1 de mayo sigue tributándosele festivo y emotivo homenaje
Escudo del Muy noble y muy leal Valle de Liendo en la fachada del ayuntamiento
Plaza de Navedo, apasionantes episodios de la historia de Cantabria y el mundo
Vamos pasando así al barrio de Iseca Vieja, jalonado por palacios
Este con una torre circular a su izquierda
Y en la torre un escudo
Blasón de su estirpe
Con su celada
Seguimos todo recto
Admirando más mansiones
Esta con primorosa fachada
También con su escudo
Pasamos delante de ella
Quintas rodeadas de altos muros
Y más casas montañesas y blasonadas
La mayor parte fueron construidas durante la segunda mitad del siglo XIX, o reedificadas de otras anteriores
Y es que en aquella época indianos y familias importantes edificaron aquí sus casonas y mansiones
Almenas y torremos, tal un pequeño castillo
Hay también viviendas más modestas y populares
Pasando delante de esta magnífica portada
Algunas de estas quintas y palacios son actualmente alojamientos rurales
Otra gran portada en el portón
Espléndido palacio. Se unen en la arquitectura indiana de todos los lugares elementos autóctonos con las corrientes artísticas del momento, entremezcladas incluso en el estilo ecléctico, confiriéndole un aire colonial
Seguimos en el barrio de Hazas
Bifurcación y recto a la izquierda
Colinias de chalets
Palmeras y jardines
Casas indianas
Y más colonias de chalets
El Puentón
El Puentón es el puente sobre el río Recuevas
Por aquí pasan la carretera y el Camino
Río Recuevas
Entramos en el barrio de Iseca Vieja
Seguimos por esta acera
Otro gran portón y finca
A la izquierda con un crucero mirando al Camino, pasamos frente a Casa de Hernando o de Carlos Pérez de Bolde, del siglo XVIII. Allí están las estribaciones de la Sierra de la Vida, a la que pronto habrá que subir para llegar a Laredo, aunque aún nos aguarda un buen trayecto por valle y costa
En la fachada, blasón con escudo y leones
En el portón, otro blasón
Escudo y cruz
Los Campizos
El terreno llano y fértil fue siempre excelente para agricultura y ganadería
Y por supuesto para la construcción residencial
La Quintana
Pasamos sobre otro arroyo
El Valle de Liendo, rodeado de montañas, es para la geología un clásico poljé, una depresión kárstica, que tiene ríos sí, pero que no forma lagos dado que estos desaguan en un sumidero natural, en este caso el Ojo de Rucueva en el barrio de Isequilla
El Monte Candina al este
Curva a la izquierda
Señalización del Camino
Sigue la acera
Nos acercamos a otra gran quintta
Aquí está una de sus entradas
Tiene una placa del año 1888
En la que se recuerda que Don Miguel de Avendaño López costeó este camino hasta la iglesia
Luego hay una bifurcación en la que iremos a la derecha
No sin antes ver la casona de los Avendaño, construida hacia 1712 para Miguel Pérez de la Quintana y Llóriga y Clara María de Bolde y Leyba y reformada sobre el 1900 por su descendiente Miguel de Avendaño y López, el benefactor
Ostenta un magnífico blasón...
El escudo familiar de la estirpe
Mirador en la fachada que mira al cruce
Cruce en el que, como hemos dicho, vamos a la derecha
Seguimos por aquí, pasando al lado de una cruz, oratorio de ánimas
Frente a ella pasa el Camino
Según leemos "ESTÁN CONCEDIDOS 40 DÍAS DE INDULGENCIA POR CADA PATER NOSTER REZADO DELANTE DE ESTA SANTA CRUZ POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO. SEGÚN BULA CONSERVADA EN LA IGLESIA PARROQUIAL"
Y debajo "ROGAD POR LOS MUERTOS"
En torno a la Cruz, cuatro ángeles orantes
Seguimos por la acera
Chalets
Y a la izquierda otra quinta
Portón de acceso
Año de 1885
El palacio, ante una extensa finca
Seguimos por la acera
Más ganado menor
Vemos esta quinta de aires indianos, con sus palmeras
Y hacia ella nos dirigimos, llegando primeramente a la carretera N-634
Cruzándola a su derecha
Admirándola
Por aquí
Siguiendo las señales oficiales
Rumbo al barrio de Isequilla
Chalets. Al fondo La Peña, ruta a Laredo por la Sierra de la Vida
Seguimos en recto y en llano
Pasamos primeramente por el Campo los Robles
Un verdadero parque público en este hermoso robledal
Vamos en dirección este. Realmente es como si estuviésemos yendo marcha atrás o dando un rodeo para ir a Laredo, siguiendo esta señalización, pero así está colocada por alguna razón
Y entramos en el barrio de Isequilla
Placa del barrio
Viviendas unifamiliares con parcela
Cruce y de frente
Monte Candina y Solpìco
Candina es monte famoso por sus hoyas o grandes hondonadas, así como por sus antiguas minas y áreas arqueológicas
Justo a la derecha del macizo montañoso baja a Liendo la carretera nacional, desde el puente de El Pontarrón. Esta ruta debería ser la que hacían los peregrinos que venían desde allí cuando no había puente pero sí lancheros. Actualmente buena parte del trazado ha desaparecido y no se recomienda venir por la N-634 pues es un muy largo trayecto sin arcenes, aunque sí es verdad que es un itinerario más corto y con el excelente mirador de Antonio Ruiz
Es un gran recorrido por el Valle de Liendo el que estamos haciendo siguiendo esta señalización caminera
Atención en este grupo de casas
Aquí hay un cruce
Vamos a la izquierda
Veamos la señal
Excelentes muestras de arquitectura tradicional cántabra
El trayecto sigue siendo llano
Otra bifrucación
Hemos de ir a la derecha
Camino de Santiago
Coincidimos a veces con otras rutas, el Recorrido circular del Valle de Liendo y Ruta de la Virgen de Gracia
Bifurcación y a la izquierda
Justo a las estribaciones más occidentales del Monte Candina
Las Huertas
Al oeste la Sierra de la Vida, con el monte Erillo y sus 234 metros de altura a la izquierda. A la derecha, calizo, es La Peña, de 217 metros. El Camino sube entre los dos para ir a Laredo
Mies de Villanueva
Caminamos entre las fincas
Y llegamos enfrente a ellas
Estamos a unas dos horas de Laredo andando. La distancia y el tiempo pueden variar pues, aparte del camino oficial hay un par de atajos señalizados que oportunamente iremos comentando
El Camino sigue a la derecha de estas casas
Por aquí, hacia las laderas de Somante
Vamos haciendo curva a la izquierda, detrás de las casas
Y comenzamos a subir
Por aquí vamos subiendo
Hojas caídas
La Sierra de la Vida y el barrio de Villanueva
Villanueva. Por allí sube a Laredo la N-634. A lo lejos a la izquierda un pico cónico es el Alto de Retorín, solar de un castro cántabro, sobre Tarrueza, por donde va el otro camino que sale de la iglesia de la Asunción de Liendo
Más hojarasca
Gran afloramiento rocoso
Seguimos la subida
Se sube poco a poco, relativamente bien
Más roca madre
Es una subida no demasiado pronunciada pero directa
Murete de piedras. El círculo verde con borde blanco es la señalización de la ruta circular del Valle de Liendo, con la que coincidimos en este tramo
Ojo al pisar entre tanta piedra
Otro tramo de muro bien rematado
Portentosa vista del Valle de Liendo
A la izquierda Isequilla, a lo lejos Mollaneda y más allá Llatazos. A la derecha Iseca Vieja y Hazas
En la lejanía el Alto de Guriezo (553 m.). Se ven los viaductos de la Autovía del Cantábrico. A la izquierda es el Alto de Arza (322 m.), estando a sus pies uno de los viaductos, junto a La Cruz de Manás (176 m.). A su derecha y a la derecha del segundo viaducto es el Monte Cogorio (194 m.). Entre los dos picos y detrás de ese viaducto es Manás de la Iseca (278 m.)
El Valle de Manás, por donde baja de Lugarejos el Camino, viniendo del Valle de Guriezo, se extiende a la izquierda, bajando la ruta xacobea al Valle de Liendo bajo La Cruz de Manás y su gran "cortada" hecha para el paso de la Autovía del Cantábrico, camino que pasa bajo el viaducto de la derecha para llegar al valle por Iseca Nueva y Rocillo
Monte Cogorio y arriba Monte de Cuesta Negra
El gran valle circundando por montañas como un gran anfiteatro natural
Alto del Mazo (147 m.)
Bosques y, sobre ellos, el Erillo y Sierra de la Vida
Más muro de piedras
Nos acercamos a una cabaña
Establo de ganado
A su derecha seguimos
Por aquí
Se ha acabado la cuesta
Y llaneamos
Bosquete de arbustos
El Camino va a la izquierda
Y sale a esta pista.
Pero antes visitaremos este arruinado santuario de San Julián, emblemática capilla de honda tradición peregrina, abandonada definitivamente como lugar de culto a finales del siglo XIX, abandonándose y cayéndose
Presenta trazas de arte románico tardío, a caballo entre los siglos XII-XIII, por lo que podría ser el edificio más antiguo de Liendo. Tal vez el santuario pudiese ser sucesor de alguno anterior pues en el año 1989 se descubrió la existencia de una tumba de lajas muy anterior, altomedieval (siglos IX-X). Tal vez el santuario pudiese ser sucesor de alguno anterior pues en el año 1989 se descubrió la existencia de una tumba de lajas muy anterior, altomedieval (siglos IX-X)
A partir de aquí ya todo son conjeturas. Podría ser una antigua parroquial sobre un lugar de cultos ancestrales cristianizados y que las gentes fuesen enterradas en su camposanto, que hubiese algún establecimiento caminero, o bien algún pueblo o pequeño asentamiento desaparecido. Atrás asoma la gran pared rocosa del Monte Candina
Vamos a asomarnos a este hueco...
Y nos asomamos a ver el interior...
Al fondo, el ábside,,,
Descubrimos que era abovedado
Desde la capilla seguimos ruta
Aquí la pista se bifurca. Salvo que queramos bajar al barrio de Villanueva por alguna razón, nuestra ruta señalizada irá por la derecha
Así lo señalan los postes indicadores
Se inicia una pequeña subida
Así lo muestran las flechas camineras
Y así ganamos altura
Con otra soberbia vista a nuestra izquierda del Valle de Liendo
El campanario de la iglesia de la Asunción destaca en el medio
El sol atrás, asomando al amanecer
Geológicamente se llama a este valle el poljé o depresión de Liendo, moldeada por el inmenso peso del hielo de un glaciar...
Una lengua del glaciar desembocaba en los acantilados de San Julián, que por entonces debieron ser mucho más altos y otra al pie de La Peña, en la Playa de San Julián, hacia donde nos dirigimos
Tal vez en algún momento, cuando el glaciar se derritió, hubo un gran lago, y el sedimento hizo este valle tan sumamente extenso y llano
Seguimos viendo la iglesia parroquial
Y a nuestros pies es el barrio de Villanueva. Más al fondo Iseca Vieja, Hazas, La Portilla, Sopeña, Rocillo, Mendina, Iseca Nueva... y el picudo Monte Cogorio (194 mts), bajo Manás de La Iseca (278 mts). Más atrás aún es el Monte Cuesta Negra con el Yelso de Hayas (472 metros)
Los nuevos usos turísticos y residenciales de las aldeas costeras...
Cerca de aquí, no la podemos ver, está la ermita de la Virgen de Gracia, también de tradición romera...
Encantos de un valle de ensueño
La Peña, sobre la Playa de San Julián, que aún no podemos ver
El Erillo. Vamos directos a la Sierra de la Vida
Cruce de caminos: vamos a la derecha
En esta explanada ante La Peña vamos a la izquierda
A nuestra derecha, la bajada a la playa de San Julián, donde acababa una de las dos lenguas del glaciar que moldeó este litoral. A la izquierda La Peña cae sobre la Punta del Ahorcado
Llegamos a una bifurcación
A la derecha se baja a la playa pero nosotros vamos a la izquierda tomando el llamado Camino de Erio
Iniciamos la subida a la Sierra de la Vida
Campos de Santi y La Peña. El Alto de las Minas
Primeramente nos dirigimos a la antigua Yesera de Erillo
En la mina de la Yesera de Erillo se extraían rocas que luego eran llevadas en vapores desde esta ensenada a Bilbao para ser molidas. Luego, con la mejora de las carreteras, la singladura marina del mineral fue sustituida por el transporte en camión
Viejas instalaciones de la yesera, abandonadas
Edificios arruinados
Pasamos al lado de estas instalaciones
Esqueletos de viejas dependencias
Mucha atención ahora
En este cruce iremos a la izquierda
Junto a esta alambrada
Por el Camino de Erio subiendo a las laderas del Erillo en la Sierra de la Vida
Ahora al este nos llama la atención una abrupta montaña
Es el Monte Buciero, sobre la Bahía de Santoña, del que hablaremos muchísimo, pues es una referencia visual que nos acompañará durante bastante recorrido en esta y futuras etapas
Y aquí los cargaderos de La Yesera, abandonados
Ensenada de La Yesera y Monte Buciero, con la Punta del Fraile
Camino pedregoso, de morrilos sueltos
La subida se acentúa
Directa hacia arrina
Buen repecho
Atrás van quedando La Peña y Candina
Adelante Buciero...
Aún no vemos Laredo
Caminamos sobre los acantilados
Y ahora otra vez atención
El Camino oficial sigue a la izquierda realizando esta curva pero a la derecha hay un atajo
Justo en esa roca hay una señalización
Nos dice que quedan a Laredo 3 kilómetros. No sabemos si se refiere al camino oficial o al sendero de la derecha, que va a los campos y peñascales de Erio, y que más que variante podríamos llamar atajo, pues supone el ahorro de aproximadamente un kilómetro, si bien el sendero, sobre los acantilados, no está tan bien señalizado como el oficial y podemos correr el riesgo de extraviarnos en algún momento, siendo además más solitario hasta llegar a Valverde, antes de la bajada al casco urbano de Laredo, donde se une con el camino oficial (que tiene otras variantes y atajos, como pronto veremos
Hay dos flechas, una a la derecha y otra a la izquierda, lo que quiere decir que ambas rutas son válidas, su bien la oficial es la de la izquierda. Pasamos a explicar las dos, empezando por la corta, la del atajo:
1) EL ATAJO DE ERIO A VALVERDE:
Esta alternativa como hemos dicho es más corta que la ruta oficial pero más que un camino propiamente dicho es un sendero, camino pero de cabras, sobre los acantilados. Solo está marcado con flechas amarillas, normalmente pequeñas
Es sendero de piedras y tierra, un tanto sinuoso
Camina por el acantilado, dando vista al Monte Buciero y a Santoña
Abajo los acantilados de Aguamala y la Punta Irio
Subimos un poco
Pasando junto a este peñasco con vegetación en su corona
Este tramo está bien trillado
El peñasco está un tanto separado del acantilado por una gran grieta
Un mojón con la leyenda LIEVILO
Un cierre para el ganado hecho con un somier. Por allí sigue el itinerario, entrando en términos del municipio de Laredo
El peñasco y los acantliados
Nos alejamos un poco del borde del cantil
Y seguimos por los campos y roquedos de Erio
No nos apartemos de la línea pisada
El Monte Buciero siempre a nuestra izquierda o delante de nosotros
Estratégico enclave lleno de viejas fortificaciones
En lo más alto la Peña Ganzo (378 m.)
A la izquierda Santoña. Detras sus marismas que la separan de Argoños. A la derecha El Brusco (237 m.) o Montes de Mijedo. A lo lejos el Alto del Cincho, que se alza sobre Noja y Arnuero, poblaciones que no vemos desde aquí
A la izquierda de Argoños El Cueto (133 m.) y el Alto del Portillo
Todos esos montes y poblaciones irán haciéndosenos familiares pues varias rutas señalizadas van por ellos. Una cruzando de Laredo a Santoña en Lancha y de allí a Berria o a Argoños para continuar a Noja, otra bordeando la Ría de Treto por Colindres... unas por las playas, otras por el interior, otra por el estuario...
A veces, como en esta campera, el sendero "se pierde". Vayamos hacia la izquierda por donde hay buen paso y parece más pisado
De vuelta a la marcada senda
Helechales y peñascales de Erio
Arbustos y monte bajo
Subimos un poco por esta vereda
Buen pedregal
Tojos y espineras
La Sierra de la Vida
Vamos por esta especie de enlosado de piedras de la derecha
Una de las pequeñas flechas amarillas que jalonan el recorrido
Paisaje de la agreste costa indómita
El peregrino proyecta su sombra
Y sigue por aquí, viendo al fondo algunos pastizales
Otra flecha amarilla
Una hoya, gran hondonada del terreno formada por la erosión kárstica de la roca caliza
Caminamos junto a la olla, viendo a lo lejos al sur el Alto de las Cárcobas. Al otro lado pasa el otro camino, que también se separa en varios ramales
Al este a lo lejos el Candina
Flecha amarilla y otra roja debajo en sentido opuesto señalizando estos senderos costeros
Cuidado con los resbalones en días de lluvia
Subimos un poco
Hacia aquel collado
Y empezamos a ver Laredo, en la distancia
Salimos a otro Camino e iremos a la izquierda
Estamos en Valverde, donde podremos ver buena parte de Laredo, la Bahía de Santoña y Ría de Treto
La gran Playa de la Salvé, con sus cuatro kilómetros de extensión, gran brazo de arena entre es estuario y la bahía donde se edificaron numerosos bloques de pisos y aparetamentos turísitcos en las últimas décadas. Desde su punta, El Puntal, puede cruzarse a Santoña en lacha (derecha), tal y como hacían muchos peregrinos. Otros por el contrario recorrerán la ría hacia Colindres y Treto, siguiendo luego por Bárcena de Cincero y Escalante hacia Argoños (a lo lejos, en la otra orilla)
El río Asón y Ría de Treto señalaban el paso de la antigua Junta de Vecio a Trasmiera, históricas comarcas cántabras. A la derecha vemos la península o cabo de La Atalaya y la punta del Canto de Laredo
Y aquí tenemos, rodeada de edificios y ante el puerto el arenal, La Puebla Vieja, el centro histórico, donde se unen todos los caminos que allí confluyen y... donde vuelven a separarse: uno hacia la lancha de Santoña, playa adelante, y otro a la izquierda, hacia Colindres
Domina el conjunto la iglesia gótica de Santa María de la Asunción, que empezó a construirse en el año 1200 sobre un santuario anterior dedicado a la Virgen de Belén, teniendo grandes reformas a finales de la Edad Media y en el siglo XVI, añadiéndosele entonces varias capillas renacentistas
Del siglo XVII es la torre y del XVIII la sacristía adosada al ábside y los cuerpos laterales del pórtico. Justo a la izquierda, entre las casas, está la Puerta de La Blanca, Santa María la Blanca o de la Virgen Blanca, también llamada de San Martín, una de las doce que existieron en la vieja muralla
El nombre de San Martín o de Santa Catalina viene dado por la iglesia de esta advocación y de Santa Catalian, más antigua, románica, con un gran campanario que vemos desde aquí, junto con su ábside (justo debajo de la de la Asunción). Se trata de la parroquia más antigua de la villa y un poco a su derecha pasa el Camino, rumbo a la Puerta de la Blanca... o mejor dicho uno de los caminos, este que vamos a seguir, pues otro entra por la Puerta de Bilbao, un poco más al sur
Realmente lo que es en La Puebla Vieja entran dos rutas, las de las citadas puertas, pero ambas se componen de varios ramales que se separan y se unen, formando una verdadera red caminiera, incluyendo el que viene de Liendo por Tarrueza
Y aquí vemos El Puntal, el embarcadero para pasar a Santoña, otra gran villa marinera famosa por sus conservas y, principàlmente, por su preciada anchoa. Tiempo habrá de hablar de ello cuando lleguemos allí
Y allí está el Monte Hano o Montejano, mítico monte con el monasterio de San Sebastián debajo, plagado todo ello de historias que iremos paso a paso desentrañando en nuestro periplo por el Camino Norte en Cantabria. Detrás de él pasa la ruta xacobea de quienes no cruzan a Santoña en lancha sino que siguen de Laredo a Colindres, cruzando la Ría de Treto para ir a Bárcena de Cicero, Escalante y Argoños
Bajando suele haber un gran barrizal
Pero enseguida vamos a la derecha por pista de firme duro
Bajando por aquí
Flecha amarilla en la bañera reaprovechada como abrevadero
Seguimos en descenso
Y tomamos esta curva a la izquierda
Subimos unos metros
Y pasamos este portón. A la derecha hay un paso para los peatones
Por aquí
Volviendo al lugar donde la pista que sube de la Yeresa de Erillo se separa del atajo en este caso seguiremos esta pista, a la izquierda, el camino ancho y señalizado, que sube a lo alto de la Sierra de la Vida y esta marcado con señalización oficial de postes y mojones. No obstante este tiene más adelante otro atajo del que también hablaremos
Esta ruta, oficial o al menos marcada como tal, presenta una pronunciada subida cuesta arriba
Concha xacobea pintada en la piedra de la derecha
Nueva vista de la Ensenada de la Yesera y los acantilados de San Julián, El Orao, Las Presas y la Punta Yesera al este, bajo Solpico y Candina...
Es una zona muy pedregosa. Se ha estudiado que esta costa está moldeada por un glaciar del cuaternario y las rocas que afloran acá y allá fueron arrancadas de la montaña y arrastradas por él
Peñascos como islotes en el mar...
Más allá de Las Presas y La Punta Yesera asoma el Cabo Cebollero o Punta de Sonabia. A lo lejos la costa de Vizcaya
Sigue la cuesta arriba por la abrupta serranía
Curva a la derecha
Las rocas forman un conglomerado allí donde el desaparecido glaciar las dejó
Monte pelado con muy pocos árboles en esta ladera que mira al Mar Cantábrico
Al oeste el impresionante cabo del Monte Buciero
Seguimos subiendo
Se acaba la cuesta en un llano con una empalizada
Se trata de un área de descanso
Un impresionante mirador sobre la Bahía de Santoña y el Monte Buciero
Y al otro lado de la bahía y a la izquierda del Monte Buciero: Santoña, aún no vemos Laredo
Y más allá de Santoña Argoños. De Santoña a Noja una ruta va por ahí. La otra por la Playa de Berria, al otro lado del Monte Buciero.
Pero lo más impresionante es excelente visual del Monte Buciero que, en su cota más alta, Peña Ganzo, alcanza los 378 metros de altura. Es lugar de antiguas defensas, faros y emplazamientos costeros que incluyen fuertes napoleónicos y hallazgos prehistóricos. Numerosas rutas recorren sus parajes y lugares de interés. Uno de los imponentes promontorios de la costa cántabra
A la izquierda, por aquella vaguada, va el atajo que se ha separado de este camino, directo a Valverde
Dejamos el área recreativa. A partir de aquí el suelo está asfaltado
Llegando a las cimas, peñascales y pedrales van dejando paso a campos y pastizales
Nos emocionamos cuando al oeste reconocemos, muy lejos, unos altísimos picos nevados: Ándara, Los Urrieles y El Cornión, los tres macizos de Los Picos de Europa, míticas cumbres, muchas bien por encima de los dosmiles, y valles y pasos naturales escenario de tantos y tantos aconteceres de la historia, desde las guerras contra Roma a la Batalla de Covadonga y muchos más, importantísimo parque nacional
Allí está la cima de la Sierra de la Vida, a 264 metros de altitud
Subimos al oeste del Pico Erillo. A la derecha una hoya
Llegamos a un cruce junto a una cabaña
Vamos a la derecha
Tal y como señala el poste
Con la concha xacobea
Subiendo un poco más
Viendo atrás el Monte Candina y, más al este, la Sierra de Hoz
Adelante el Monte Buciero
Cierres de fincas
Aún subimos un poco, próximos a la cima de la Sierra de la Vida
Volvemos a ver el Valle de Liendo
Y la bajada por el Valle de Manás desde Lugarejos
Más a la izquierda el barrio de Mollaneda atravesado por la N-634
Se acaba la ascensión
Y caminamos en llano
En este cruce vamos de frente
Vemos unos cobertizos
Y caminamos junto a pastos de ovejas...
El perro pastor nos observa...
Montañas de Cantabria, Sierra de Breñas a lo lejos
Fantástico paisaje
Pasamos al lado de la casa de los viñedos La Viña de la Vida, que toma su nombre de esta sierra
Y a mano derecha un oratorio
Y en él una hornacina con la imagen de la Virgen de Fátima
Seguimos camino dejando a la izquierda la entrada a las bodegas y seguimos de frente
A la derecha, en la cumbre, antenas y repetidores
Llegamos a un cruce
Vamos a la izquierda
Entramos aquí en el municipio de Laredo
Bajamos uno poco por esta pista asfaltada
Aquí en este cruce hay un poste telefónico con una flecha amarilla que indica a la derecha. La senda oficial o al menos la marcada con postes y mojones sigue de frente pero a la derecha podemos tomar un atajo. Ambos se unirán cerca de aquí, en Las Cárcobas. Pasamos pues a explicar, como en el caso anterior, las dos opciones:
1) ATAJO A LAS CÁRCOBAS
Este atajo nos ahorra unos metros de trayecto y pasa por una preciosa campiña, si bien cuando llueve hay tramos de barrizal. Lo tomamos pues a la derecha del camino...
Estamos en el Alto de las Cárcobas
Pasamos junto a la tapia de una casa
Luego el Camino se vuelve de hierba, viendo abajo esta otra
Abajo a la izquierda está El Retorín (271 m.), pico donde está localizado un castro cántabro. A sus pies està Tarrueza, que no vemos desde aquí, por donde va el otro camino que sale de la iglesia de Liendo. El Alto del Retorín está hoy en día cubierto de bosques pero que fue emplazamiento de lo que
indudablemente es un castro cántabro localizado en tan estratégica y
cónica montaña. Han sido hallados materiales arqueológicos de la Edad
del Hierro como porciones de cerámica y metal pero también lascas, lo
que demostraría que el paraje estaría habitado desde el Paleolítico, es
decir, miles de años antes que la misma cultura castreña. Fue
descubierto casi de casualidad en el año 2004 por un senderista,
Fernando Valentín Pablos Martínez. estos castros guardaban estos valles y
el acceso a lo que ya hace más del 2000 años era el puerto natural que
hoy es Laredo. A su derecha está el pueblo de Peñaflor y a la izquierda Seña
En esta zona es donde puede formarse barro cuando llueve
Pero si llevamos calzado adecuado se pasa bien
Siempre que no nos importe embarrarnos un poco
Un trecho empedrado. Tiene señal de ser camino antiguo
Filas de árboles y arbustos a ambos lados le dan buena sombra
Ya empezamos a ver Laredo, en concreto los barrios al sur de la población, en Las Casillas y Pesquera, así como parte de la Ría de Treto
Y la Playa la Salvé con sus dudas y urbanizaciones
Honda caja caminera
Vamos bajando poco a poco...
Sendero de hierba
Piedras y barro...
Abajo a la izquierda unas casas
Lasa cárcobas, por allí viene la ruta oificial
Sigue la bajada
En Las Cárcobas
Cada vez se ve mejor Laredo
Playa de Laredo, La Salvé, la playa más larga de Cantabria, con unos 4.250 kilómetros de extensión pero a la que habríamos de unir, al otro lado, la Playa de Regatón o El Sablón, con 3.900 metros más, formando las dos una larga cuña, brazo de arena, que guarda la Ría de Treto, donde desemboca el Río Asón. En la Ría de Treto confluyen en realidad varias rías, primero la Ría de Limpias y la Ría de Angustina que, a partir del Puente de Treto, paso de Colindres a Bárcena de Cicero, empieza a ser llamada de Treto. Luego está la Ría de Escalante en las marismas de Santoña, reserva natural. Aunque suelen ser llamadas mayoritaramiente Ría de Treto y Bahía de Santoña a veces se denominan de Laredo
Salimos abajo a una pista hormigonada, donde acaba esta bajada
Una antigua casa de labranza: hemos llegado a Las Cárcobas
2) CAMINO OFICIAL POR LAS CÁRCOBAS
En este caso, bajando por la ladera sur de la Sierra de la Vida no tomaríamos el atajo, sino que seguiríamos de frente todo recto por el camino asfaltado
A la izquierda iríamos viendo las montañas que cierran por el este el Valle de Liendo
Y llegaríamos a otro cruce
Aquí sí iríamos a la derecha
Ahí están los mojones oficiales del Camino en Cantabria
Bajamos un poco
Viendo a lo lejos Laredo y a la izquierda Treto. Al fondo al otro lado de la ría es Bárcena de Cicero
Pasamos junto a esta finca
Y seguimos todo recto
Luego bajamos un poco
Dando vista a La Ventilla
Un pequeño y estrecho valle a la izquierda, viendo el pico boscoso de El Retorín y, más lejos, los altos de La Cruz y Sobrecasa, con Seña a la izquierda y Peñaflor a la derecha
Más en la distancia los picachos de la Cordillera Cantábrica
Sigue la bajada ante Laredo
Curva a la izquierda
Seguimos bajando
Junto a Casa Conchita
A lo lejos Peñaflor
Pasamos delante de la casa
Con su nombre en la fachada
Y el blasón de Bustamante
Curva a la derecha
Y luego una bifurcación
Subimos a la derecha
En Las Cárcobas
Subiendo por este firme de hormigón
Fuente de Las Cárcobas
Una mimosa
Llegamos a unas casas. Campos arriba viene a unirse con este el sendero del atajo
Pasamos a la izquierda de la casa
Junto a este pilar con cruces grabadas
Y el murete de piedras
Desde donde vemos la Playa la Salvé, El Puntal y Santoña
Subimos un poco más
Abajo a nuestra izquierda pasan la N-634 y la Autovía del Cantábrico
Es la zona de Valmejor y Santa Ana, por donde viene de Tarrueza el camino que se separó de este en la iglesia de la Asunción de Liendo
Vamos hacia aquella vieja casa de labranza. Antes se une a este el sendero del atajo, viniendo a nuestra derecha
Y un fantástico paisaje de Laredo con su concha
A la izquierda está la famosa Torre de Laredo, torre dodecagonal, de apartamentos, hecha antes que existiesen siquiera planes urbanísticos, cuando Laredo estaba comenzando a experimentar esa expansión constructiva rápida e inusitada con el tremendo despegue turístico de la población
La Torre de Laredo se construyó, con proyecto del arquitecto Manuel Bringas Camino, en el año 1958 donde había una torre señorial, la del Castillo del Pedregal, nombre de este lugar de Las Arenosas, del año 1656, levantada donde estaba el Molino de Viento, un estratégico enclave que fue donde unos años antes, en 1639, los franceses del Obispo de Burdeos Henri d'Escoubleau de Sourdis, al mando del Arme du Ponant, se habían emplazado disponiendo sus tropas para atacar Laredo. escarmentados por aquella batalla los españoles decidieron luego edificar aquel desaparecido castillo
Nada más empezar los años 60 el auge turístico de Laredo fue tan impresionante a nivel internacional que llegó a ser nombrada Capital de la Costa Esmeralda, denominación turística de la costa cántabra, capitalidad perdida con las reformas administrativas de 1836. Tras la posguerra y con la expansión turística todo ese arenal fue intensamente edificado y urbanizado hasta nuestros días. Por allí, por el Paseo Marítimo frente a la playa y sus dunas, proseguirá el Camino si vamos a pasar la Ría de Treto en lancha hacia Santoña. En la lejanía se ven las marismas del estuario, parque natural de gran valor ecológico. Destaca a la vista al fondo la cantera de Montehano o Montejanu, cónica montaña sobre la ría en cuya cima hay vestigios de un castillo medieval, construido en el siglo XIII para proteger las tierras de los señores de Haro y Vizcaya. Abandonado en el siglo XVI fue reutilizado en la Guerra de los Treinta Años, cuando Laredo sufrió varios ataques, La Francesada y la Guerra Civil Española (se conservan trincheras). A sus pies se construyó el Monasterio de San Sebastián de Hano en algún momento de la Edad Media, si bien el topónimo, con la hache aspirada que sustituye a la f inicial latina, quiere decir en ese idioma pequeño templo (fanum)
Pasamos pues al lado de la casa
Seguimos la flecha amarilla
Y llegamos al centro de Las Cárcobas, donde hay una capilla con una bolera
De las que pronto hablaremos
Primero bajamos hacia un muy importante cruce
La capilla de espaldas y enfrente la bolera
Llegamos al cruce y a mano derecha algo nos llamará la atención
Homenaje a las Madres en el Camino
Y ahora en el cruce mucha atención
En el suelo dos flechas amarillas, una en cada sentido. Una señala a la izquierda y nos dice que nos quedan dos kilómetros hasta el centro urbano de Laredo. La otra opción es más larga, un kilómetro y medio más, pues se dirige a las casas de Valverde para bajar por la Tahona a los campos costeros de El Secar y luego por la calle del Regalillo entrar en el mismo casco histórico desde la iglesia de Santa Catalina a la de la Asunción. Aparte de eso su máximo aliciente es contar con unos paisajes maritimos de sublime belleza. Nosotros, en este caso, vamos a tomar la ruta corta a la izquierda
En la tapia del otro lado volvemos a ver ambas flechas con las distancias kilométricas: 2 y 3,5 km.
Cierto es que la señalización oficial se ha decantado por el trayecto largo, el que va a Valverde, donde enlazará con el primer atajo que hemos dejado atrás, el que pasa por los acantildados de Eiro. Esa es la ruta que entra en el casco urbano por El Casar, llegando a La Puebla Vieja por la puerta de La Blanca
Nosotros en este caso seguimos el camino de la izquierda para entrar por la Puerta de Bilbao, pues en esta entrada de blog nos ocuparemos del otro trayecto: Entrando en Laredo por Valverde y La Tahona:
Empezamos pues a caminar cuesta abajo y encontramos una fuente
Y enfrente la pequeña capilla
Es la capilla de la Virgen de la Bien Aparecida
La imagen fue donada por Doña Asunción García Diego, según pone en la placa
La Bien Aparecida es la patrona de Cantabria desde 1906 pero, mucho antes de la declaración oficial ya era tenida como tal desde no demasiado después del hallazgo de su imagen en la ermita del Alto de Marrón en Ampuero en 1605. Así ya en 1755 se funda en Madrid la Congregación de Nacionales de La Montaña, con la Bien Aparecida como su patrona
Aquí se celebra animada romería y al lado mismo, buenas partidas de bolos, pues ahí está la bolera, modalidad de pasabolo, de la Sociedad Bolística Las Cárcobas
Y ya vamos cuesta abajo.
En caso de no cruzar la ría en lancha, como a veces los peregrinos más tomerosos peregrinos hacían, pues las frágiles barcas de entonces, a veces atestadas, eran caras y peligrosas, hemos de realizar una circunvalación completa al estuario para ir a Colindres, pasar el Puente de Treto e ir hacia Cicero, Bárcena, Gama y Escalante a Argoños y de ahí a Noja
Justo al pie de La Torre de Laredo pasa el camino que viene de Liendo por Tarrueza. Pasa enfrente de ella y baja al centro por su derecha, barrio de Las Arenosas. Pronto se unirá este a aquel
Ahora vemos bien El Puntal, el extremo del brazo dunar y arenal de La Salvé (con El Playón o Playa del Regatón al otro lado). Ahí está el paso en lancha a Santoña, cuyo puerto vemos parcialmente a la derecha de la foto. Más allá es Argoños
En una tierra habitada por los cántabros coniscos pero ya poblada desde la remota Prehistoria, Laredo aparece con este nombre en la historia en el año 968, si bien se trata de la obra Antigüedades de España de Fray Francisco de Berganza y Arce en la que afirma que ya era puerto de pescadores en el año 768. La gran prosperidad no obstante llegará en el año 1200 al otorgarle fueros el rey Alfonso VIII. Será la capital de los puertos de Castilla durante mucho tiempo y su papel será determinante en la formación de hermandades y entidades que darían origen a la actual Cantabria
Visitada por reyes y emperadores y puntera en el comercio con Europa, su posición y su armada participaron en numerosos episodios bélicos de aquellos siglos tumultuosos. La decadencia comercial se iría reponiendo con un nuevo impulso a la pesca gracias a las industrias conserveras en el siglo XIX, aunque perederá peso respecto a la ciudad y puerto de Santander. Tierra de indianos e industriales, cuando el veraneo, nacido como tal en el siglo XIX entre la alta sociedad, se extendió a más capas sociales, se vivió un gran boom turístico a partir del año 1960, sobre todo de europeos, principalmente franceses en aquella época. Llega incluso a filmarse la película El Coloso de Rodas de Sergio Leone y Laredo es declarada Capital de la Costa Esmeralda
Realmente la visión de esta concha y estuario es una de las grandes maravillas del Camino del Norte
Bajando vemos parcialmente los diques del Puerto de Laredo, ante El Canto, zona de la primera expansión urbanística propiamente dicha a partir de la vieja puebla medieval, a finales del siglo XIX, cuando aún el boom del turismo no era más que un capricho de algunas familias más pudientes. El puerto por su parte fue el por fin exitoso resultado, después de varios proyectos infrucutosos, de dotar a Laredo con un nuevo y competitivo puerto pesquero que sustituyese al anquilosado muelle medieval que tanta prosperidad pesquera y comercial había dado antaño a la población. Por su parte La Atalaya, sobre el puerto, es realmente un volcán apagado sobre el que se construyó en el siglo XVI el Fuerte del Rastrillar, emplazamiento defensivo artillero que protegía bahía y ría de los ataques enemigos con el de San Carlos en Santoña. Estuvo en servicio hasta primeros del siglo XX y entre sus víctimas está la de un buque holandés de cuarente cañones hundido en la Guerra de Sucesión Española, cuyo pecio permanece en el fondo del mar, zona llamada Bajo El Doncel
Llegamos pues al barrio de La Arenosa en El Pedregal y, en aquel cruce, iremos a la derecha.
Una señal nos indica la dirección de la Puerta de Bilbao o de San Lorenzo, una de las de la antigua muralla erigida en el siglo XIII y por la que entraremos en el casco histórico laredano
Bajamos por esta calle
Con una esplándida vista de La Salvé. En esta zona de El Pedregal hubo una malatería o leprosería con capilla bajo la advocación de San Lázaro, patrón de los leprosos, quizás se fundase en el siglo XIII y aún existiese en el XVI bajo la advocación de San Lorenzo. Existía verdadero temor al contagio, los médicos eran conminados a avisar a las autoridades cuando apareciese un caso, y los leprosos eran recluidos en el hospital, vendiéndose sus bienes incluso para sufragar su estancia. El tratamiento era muy básico y consistía básicamente en algún cuidado alimentario y en bañarse en agua de manantiales considerados salutíferos. Se sabe de no pocas curaciones en estos hospitales aunque desconocemos si se trataba de verdaderos leprosos o de pobres y mendigos harapientos y de afectados por males de la piel que eran considerados lepra
Pasamos entrE casas unifamiliares con tapia y parcela
Calle Escalerillas. Aquí enlaza con este el camino que viene de Liendo por Tarrueza
Placa de la calle
Abajo cruzaremos la carretera e iremos directos a la Puerta de Bilbao. Al fondo, junto a los prados, viene el camino que baja de Valverde, otro de los que entran en La Puebla Vieja de Laredo, ese por la Puerta de la Blanca
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