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sábado, 10 de diciembre de 2016

DE ONTÓN A CASTRO-URDIALES POR SALTACABALLOS Y MIOÑO: CUANDO LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL LLEGÓ A CANTABRIA

Paisaje de la costa desde Saltacaballo
Cruce de Ontón: el Camino viene de las inmediaciones de la playa
El Camino Norte de Santiago o Camino de la Costa, nada más entrar en Cantabria procedente de Euskadi por el pueblo de Ontón, tiene una bifurcación en dos alternativas para llegar desde aquí a la capital municipal. Justo en el centro de la localidad, barrio de Quintana, la ruta histórica sube hacia el pueblo de Baltezana y luego al Alto de la Helguera para seguir por el valle de Otañes hacia Santullán y Sámano para entrar en la villa de Castro-Urdiales, capital de este municipio. La otra alternativa es la mitad de larga que la anterior, unos 8 kilómetros, pero sigue la carretera N-634 que, inaugurada a finales del siglo XIX, salva las antaño infranqueables fragosidades de montañas y acantilados que caen a pico sobre la costa, paisaje marino que admiraremos en este itinerario, del que ahora nos ocupamos


Siguiendo del cruce a la derecha, esta alternativa sube entre las casas...


Ya bajo la carretera N-634 nos dirigimos a ella yendo también a la derecha en este cruce


Otro recuesto...


 Así llegamos a la iglesia de la Inmaculada Concepción de Ontón, templo en origen medieval pero sumamente transfromada con el transcurrir del tiempo. En el año 1702 se le añadieros bóvedas de crucería obra de los excelentes maestros canteros del taller de Ribamontán al Mar Pedro de la Llama, Juan Antonio de Higuera, y por Carlos de San Miguel y Francisco Solórzano, canteros de la Junta de Cesto.


La sacristía es otro de los añadidos al primitivo templo


Destaca en la portada el frontón con sus columnas. En la hornacina hubo una imagen de la patrona, desaparecida. Los contrafuertes están inspirados en el arte gótico


Dejamos pues atrás la iglesia...


Seguimos pues carretera arriba en dirección oeste


Vemos una preciosa vista de Ontón


 Y sigue la cuesta arriba, pasando bajo el puente de la Autovía del Cantábrico, que ha encauzado la mayor parte del tráfico, sobre todo el pesado...


Y llegamos a la rotonda con la entrada a la empresa Derivados del Fluor


Aquí nos asomamos a los acantilados de la Ensenada de Tejilla, con la Punta de Saltacaballos o Saltacaballo al fondo. En los cantiles reconocemos el trazado de las vías del viejo ferrocarril minero y otras instalaciones del cargadero de mineral que hubo en Saltacaballos. Riqueza minera descubierta a finales del siglo XIX por la que se fundase la Compañía Minera de Setares. La necesidad de darle una pronta y buena salida comercial hizo que se construyesen ferrocarriles mineros que, con planos inclinados, transportaban el material a un cargadero de gabarras encargado en 1887 a los talleres franceses de Auguste Lecocq et Cie a once metros sobre el mar


Durante la II Guerra Mundial salió de aquí abundante hierro para la fabricación de acero en el III Reich. Navegando por aguas españolas para evitar el ataque de los aliados, incluso en convoyes escoltados por lanchas rápidas alemanas, hasta el sur de Francia. Participaban también mercantes alemanes. Los aliados, poco antes del desembarco de Normandía atacaron y hundieron el barco de carga alemán Baldur cuando estaba cargando hierro en este lugar. Murieron dos alemanes, un francés y un español por causa de la explosión de dos torpedos lanzados por un submarino inglés. El gobierno español emitió protestas pero la postura oficial inglesa fue que el capitán inglés del submarino había obrado por su cuenta. El Baldur no pudo ser reparado y fue desguazado allí mismo.


De todas maneras, el segundo objetivo del plan, bloquear e inutilizar el cargadero con el buque hundido enfrente no fue conseguido, pues pronto se instaló una estructura más larga que pasaba por encima del Baldur. El cargadero fue desmantelado en 1977, tras el final de la minería en la zona


Siguiendo la carretera, de estrechos arcenes, pronto llegamos a Saltacaballos por La Ponderosa y Casa Ibarria


Divisamos al oeste ya Castro-Urdiales


Hay junto al antiguo cargadero bares y un mirador.


Vemos al este el Monte Lucero sobre la entrada a la Ría de Bilbao...


La Ensenada de  Tejilla...


Escenario de un muy poco conocido episodio bélico de la II Guerra Mundial


La Punta Lamie y la de La Garita, con la factoría de flúor, junto a la que hemos pasado


La costa indómita...


El abrupto litoral hizo que los principales caminos de la antigüedad recorriesen por el interior muchos tramos entre villas y pueblos costeros


Muchísimo más al este pretendemos descubrir el Cabo Machichaco en Euskadi. Allí, entre otros pecios, se sabe de una patrullera alemana hundida tambien en la II Guerra Mundial


Dejamos atrás Saltacaballos


Seguimos pues ruta, siempre carretera adelante


Y ya nos asomamos a la Playa de Dícido en Mioño, donde desembarca el río Cabrera, muy frecuentada en verano y ante la que abren sus puertas bares y merenderos


Y allí está otro famoso cargadero, este bastante bien conservado y también con bastante historia,el único superviviente de seis que hubo en esta costa minera.


Este ingenio voladizo posibilitaba descargar el mineral en gabarras.


El primero fue de madera sobre pilares, sustiuido en 1886 por uno de hierro que tiró una galerna en 1894. Luego vendría un cargadero de voladizo similar a este que sería dinamitado por el ejército republicano en 1937 y sustituido por otro nuevo en 1938, que es el que vemos hoy en día, el cual estuvo en funcionamiento hasta 1975. Es Monumento Bien de Interés Cultural


Allí está El Cueto (izquierda de la foto), emplazamiento de un castro cántabro de la gente de los sámanos que pudo ser el precedente de las actuales poblaciones de la zona, de Mioño a Castro-Urdiales, capital municipal situada al otro lado de esas colinas, cuyos arrabales, las nuevas urbanizaciones de La Cruz, vemos más allá de esta playa también predilecta para los amantes del surf


Hacia Mioño, el pueblo, nos dirigimos ahora. Al fondo son los altos de La Loma y La Serna



Hermosa vega, puente y paseos...


Allí está la iglesia, pronto pasaremos delante de ella..


Y las casas de la subida a La Cruz, paso a Castro-Urdiales


Puente sobre el río Cabrera


El río Cabrera, poco antes de desembocar en el mar...


Nos acercamos al centro de Mioño


Hay hostelería, comercios y servicios


Y esta es la locomotora Anita Nº6 que dio servicio en las minas de Dícido, recuperada tras ser comprada, con el cese de la actividad minera, por un particular de Burgos en una subasta.


Fue construida en 1909 por los alemanes Orestein & Koppel con el número 3.498


Admiramos todos sus detalles


Placa explicativa


Una locomotora en el Camino...


Al otro lado de la carretera tenemos otro importante elemento del patrimonio de Mioño


En este parque, ante el edificio de la Junta Vecinal


Es obra de los artistas de Mioño Pablo Labiano y Carlos Goitia. inaugurado en mayo de 2001


Placa del monumento



La Junta vecinal. Mioño fue una vez capital del municipio, fue en los años 1596-97, cuando una epidemia de peste en la villa de Castro-Urdiales provocó que sed trasladase aquí el ayuntamiento, siendo alcalde Don Francisco de Montalvo durante una de las epidemias que asolaron Castro, el Ayuntamiento de la Villa, con el alcalde Don Francisco de Montalvo


Vagonetas reaprovechadas como maceteros en torno a la plaza...



Dos leones a cada lado de las escaleras...


Seguimos de frente, calle adelante


Camino de Castro-Urdiales


Aceras hacia la iglesia...


Iglesia parroquial de San Román de Mioño, construida en el siglo XVII


Entrada al campo del santuario


Vamos a verlo


Impresionante frontón. Es famosa la Virgen gótica que se guarda en su interior


Volvemos a hacer camino...


Al otro lado de la calle una espléndida quinta...


Con una imagen mariana en el exterior...



Subimos por Tresvilla arriba, saliendo de la población


Y ahora, por La Cruz, entramos en Castro-Urdiales


Nos desviamos a la derecha, por esta urbanización


Viendo al fondo los primeros edificios



Subimos cuesta arriba por la calle del Alto de la Cruz


Y llegamos al bar


 Justo enfrente nos desviamos a la izquierda


Y continuamos por la Avenida de España hacia la zona de Cotolino 



Aquí enlazamos con una senda costera que nos permite ver de frente Castro-Urdiales y su puerto


La Punta Cotolino...


El puerto y el casco histórico, presidido por la iglesia y el faro...


Iglesia gótica de Santa María, castillo transformado en faro, ermita de Santa Ana y puerto


Ante la villa la Punta Cotolino, donde también hubo un castro cántabro, castros estos que formarían parte del Portus Amanum o puerto de los sámanos o amanos pertenecientes a los Autrigones, para unos relacionados con los cántabros y para otros no. Tema siempre en discusión y basado en fuentes de autores como Plinio el Viejo con su Historia Natural o Ptolomeo



Sea como fuese tras la conquista se asentó aquí la colonia romana de Portus Amanum que fue luego Flaviobriga con el emperador Tito Flavio Vespasiano y sus reformas administrativas


Flechas y conchas del Camino...


Al fondo, los picos de la Sierra de la Hoz


 Cotolino, hacia las calles de la urbe


Una de las casas que había antes de la urbanbización del lugar...


Puentes de Chinchapapa sobre el río Sámano, por esta zona nos uniríamos al camino que viene de Ontón por Baltezana, Otañes, Santullán y Sámano e iríamos a salir a la Playa de Brazomar, rumbo al centro histórico de Castro Urdiales