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miércoles, 14 de diciembre de 2016

GURIEZO: UN PUENTE LEJANO EN EL VALLE DEL RÍO AGÜERA (CANTABRIA)

Nocina, sobre El Pontarrón de Guriezo y valle del río Agüera. Al fondo el viaducto de la autovía y el monte de Candina

Esta es la boca de la Ría de Oriñón, desembocadura del río Agüera, bajo la gran peña caliza del monte Candina (489 mts), al oeste de Islares, en el municipio de Castro-Urdiales. Desde tiempo inmemorial un servicio de barquerías pasaba a peregrinos y viajeros de una orilla a la otra, si bien al  hacerse el puente de la N-634 primero y luego al extenderse el uso del automóvil los lancheros dejaron de trabajar


Por ello hemos de hacer un importantísimo rodeo, primerísimamente siguiendo la N-634 por su estrecho arcén y entrando en el municipio de Guriezo pocos metros antes del viaducto sobre la Autovía del Cantábrico


Luego nos desviamos a la derecha para subir a Nocina, ladera arriba


En Nocina volvemos al paisaje rural y residencial tan característico del litoral Cantábrico


Abajo en el valle está El Pontarrón, donde se encuentra el puente sobre el río Agüera de la N-634. Es verdad que algunas guías informan que se ahorran 12 kilómetros y 3 horas de andadura para ir a Liendo y a Laredo, y dicho así no suena nada desdeñable pero también es cierto que son aún muchos kilómetros (14) para llegar a Liendo por una peligrosamente sinuosa, tediosa y sin arcenes carretera general. Por ello, si hacemos el Camino de Santiago y no la carretera en este caso recomendamos el viejo trazado, este que estamos siguiendo nosotros, que remontará el curso fluvial hasta hallar el histórico puente de La Magdalena, por donde aquellos peregrinos que, bien por no exponerse a las turbulentas aguas del estuario, o bien por el pago al barquero, realizaban este mismo trayecto


Al oeste, las serranías de El Costerón y el Pico Cuito. Al otro lado está el valle de Liendo. Abajo en El Pontarrón hay albergue de peregrinos


Desde Nocina bajamos a la carretera CA-510 que recorre las vegas del Agüera, y tras pasar la Casa de la Junquera, topónimo de claro origen fluvial, entramos en Rioseco pasando al lado de este gran caserón


Grandioso porte pero muy deteriorado, con corredores y cortafuegos en su parte delantera


En medio de una verde pradería reconocemos el centro del pueblo. En lo alto de un boscoso cueto situado más allá reconocemos una torre


Es la de la iglesia de San Vicente de la Maza, uno de los santuarios más importantes de Cantabria, a cuyos pies pasaremos y que recomendamos visitar


De la carretera pasamos a esta senda que se desvía a la derecha, junto a esta fuente


Área de descanso y viejo puente de piedra...


Hacoa él nos encaminamos


Ha sido labrada una concha xacobea...


Y este es el arroyo de Rioseco, afluente del río Agüera. El porqué del nombre resulta evidente


Barrio El Quintanal


Fila de casas y chalets


Otro buen caserón


De frente nos encontramos con la Casa Pinta o Palacio de Machín (propiedad que fue de Juan Antonio Machín), construida en dos fases sobre una antigua torre medieval, la primera en 1752 y la segunda en  1785. Conserva un retablo en su oratorio. Fue propiedad de Juan Antonio Machín


Casa Pinta debe su denominación a la pintura que conserva en su fachada, tal que aquí en torno a los blasones familiares





Al norte el Monte Catalina


Al sur sigue el Camino, cruzando la carretera y pasando al pie del monte de la iglesia de San Vicente, para cruzar a la izquierda delante de las escuelas, inauguradas al comienzo del curso escolar en septiembre de 1930 por iniciativa del indiano Modesto Ubilla Fernández quien, nacido en el cercano barrio de Balbacienta, había de ir todos los días a la escuela de Oriñón pues aquí no había. Por ello de mayor y recordando aquello creó una fundación, en la que participaba su mujer Higina Núñez, mandando desde Argentina el dinero suficiente para construir este colegio, llamado Fundación Ubilla Núñez y regentado por religosos maristas


Tras la guerra civil no reabrió sus puertas hasta 1949, esta vez para niñas y con las Religiosas Hijas de María Santísima del Huerto que acogían a niñas  de diversas edades. Se dieron clases de bordado y corte dentro de los parámetros educacionales de la época y a continuación se hizo internado, clausurándose las clases en 1985 pero siendo pero siendo empleado para diversas actividades


Poco después encontramos un minarete, a manera de cenador de una quinta...


Y bordeamos el Monte de San Vicente en el barrio de Pomar para llegar al campo de la ermita de San Lorenzo


Ermita gótica del siglo XV, tal y como delatan sus robustos contrafuertes pero con evidentes añadidos dieciochescos, como el cabildo o pórtico y la espadaña del campanario, época en la que se tapiaron las puertas laterales que tenía el edificio original. También se venera a San Antonio y antiguamente a San José



 Justo a sus espaldas sube elsendero hacia la iglesia de San Vicente de la Maza


Pero antes nos asomaremos al interior


Y ahí, a ambos lados de la Cruz, vemos a los dos patrones, San Antonio y San Lorenzo


El peregrino que no ande mal de tiempo ni energías y, sobre todo, sin demasiadíma prisa en el reloj, hallará siempre un momento para subir a la iglesia pues, sinceramente, habrá de valer la pena, aunque no sea más por imbuirse y conocer un poco más los lugares por los que pasa...


Senda y escaleras en medio de un bosque de cuento de anjanas, las ninfas cántabras, subibos al santuario


Y ya vemos desde aquí la impresionante estructura del templo, que semeja fuese una basílica o catedral


Magia en el sol filtrando sus rayo en la frondosa foresta ante el crucero


Subimos al campo de la iglesia. Aquí ya hubo un monasterio en los albores de la cristianización de Cantabria, allá por el siglo VII. Podría haber sido amparado o refundado con las repoblaciones de los reyes de Asturias en los comienzos de la Reconquista, pues aparecen tiempo después documentos de esta vinculación con la corona, así en 1395 el rey Enrique III de Trastámara realiza "donación pura del monasterio que llaman San Beçeynte de las Maças, que es en el Valle de Gurieço, con todos los pechos y diezmos e rentas e derechos cualesquier que yo he e a mi pertenecen en el dicho monasterio". La donación era para García Sánchez de Arce, señor del lugar con el que sin duda pagaría sus fidelidades en aquellos convulsos años de guerras continuas al trono de Castilla. Los descendientes de la familia siguienron cobrando rentas de la iglesia durante centurias, pese a los pleitos de los frailes



Rodeada de bosques, como un antiguo nemeton precristiano o santuario natural, fue esta iglesia sede del Cabildo del Valle de Guriezo y construida en su aspecto actual a partir del año 1550 dentro de las llamadas iglesias columnarias que imperaban en el área vasca y castellana del norte, esto es, templos que en su interior un sistema de columnas apoya la cubierta, atribuyéndose al famoso arquitecto Juan de Rasines y llevado a cabo por el también arquitecto Bustamante de Quijas, también de Cantabria. Fue el promotor de la obra el primer obispo de Guatemala y también cántabro Francisco Marroquín
 

La iglesia sigue en obras hasta finales del siglo XVII y es en esa centuria cuando se asienta la traza que vemos en nuestros días dentro de las iglesias de salón en las que todas las naves, en este caso tres, son igual de altas


En el siglo XVIII se le añadió el actual pórtico, así como la capilla de la Dolorosa, de 1753 con proyecto de Miguel Antonio Díez.



Allí está la portada sur, gigantesca...


Es similar a un retablo barroco...


Maravilla del arte y de la historia


Filigranas geométricas, temas vegetales y figuras bíblicas


Representación de Cristo...


Adán y Eva...


Desnudos...


Tapados únicamente con la hoja de parra


Las hornacinas de arcos de medio punto han perdido sus estatuillas...


Pasamos bajo la torre, verdadero torreón que sobresale de los árbole y domina el valle


Allí está la portada oeste, no tan grande como la sur pero espectacular...


En forma de frontón


Dado sus doscientos años de construcción el templo muestra una impronta renacentista influida notoriamente por el barroco pero también con detalles tardo góticos, tanto en el exterior como en los retablos del interior. En la iglesia da sus conciertos el coro de cámara Gaudia Música, continuidad de la escolanía de Guriezo


El Calvario de las Tres Cruces, junto al sendero del bosque...


Regresamos al Camino...


Volviendo a pasar al lado de la capilla de San Blas


Y caminando por lo que fue el Real Valle de Guriezo, un territorio a medio camino entre Castro-Urdiales y Laredo pero que no perteneció a ninguno de los dos, sino a merindades administradas por un enviado del rey, como la de Vecio, la Junta de Seña y la de Voto. Sí es verdad que en torno a 1347, Alfonso XI cedía Sámano y Guriezo a Castro Urdiales en contraprestación a una donación económica para su amante Doña Leonor de Guzmán. La protesta ante las Cortes de Valladolid de los representantes de Guriezo en 1531 hizo que el nuevo rey Pedro I devolviese a Guriezo a su situación anterior en la Merindad de Vecio, que no obstante no duró muchos años pues pronto las merindades se transformaron en otra entidad llamada corregimientos, quedando Guriezo dentro del Corregimiento de las Cuatro Villas de la Costa de la Mar, con capital era Laredo, uno de los antecedentes de la Provincia de Cantabria de 1788, luego de Santander y desde 1982 Cantabria. El municipio como tal nació de las reformas constitucionales del siglo XIX. Antes, y pese a las apetencias señoriales, siempre había sido tierra de realengo o dependiente nada más que directamente de la corona y sus representantes de ahí que el título de Real Valle de Guriezo, aunque no apareciese documentalmente hasta 1788, era un honor implícito si bien tampoco reconocía indiscutiblmente a los merinos impuestos por los monarcas, tal y como les pasó a los Reyes Católicos, que castigaron durísimamente aquella oposición a sus designios



Allí están La Avellanosa y Francos


Atrás queda la iglesia de San Vicente de la Maza, recortando su silueta sobre los frondosos bosques del monte Catalina y las estribaciones occidentales de la Sierra de Hoz


La vemos desde el final de la cuesta del Camino


Aquí, en el barrio de Revilla, hallamos el campo y ermita de San Blas, de desconocido origen pero llamada en el siglo XV según algunos estudiosos ermita de la Virgen de Nuestra Señora del Palacio, referida a una torre y casona solariega existente por aquel entonces pero actualmente desaparecida



Se festeja a San Blas y San Isidro, patrón del Valle de Guriezo


En la portada sur destaca una capilla plateresca del siglo XVI en la que se leen las piadosas inscripciones marianas que avalarían la primitiva advocación de esta iglesia


"ORA PRO NOBIS SANCTA DEI GENITRIX”, “O MATER DEI MEMEMTUM” “AVE MARIA GRATIA PLENA"


La hornacina de la parte superior está vacía


Hay un área de descanso


El Alto de Sopendón (297 mts) y más allá Monillo (408 mts) cierran el valle por esa vertiente

 
Al sur vemos ya El Puente, la capital municipal, al pie de los castros cántabros de Lucio y Guriezo, antecesores de las aldeas del valle, así como de los 773 metros del monte de la Ermita de las Nieves y los 679 del Pico Lodos.


Pero el Camino no va a El Puente, sino que se desvía a la derecha, cruzando la carretera...


Y yendo a la antigua Ferrería de la Iseca, mencionada por primera vez en el año 1466 pero que por lo menos dataría del siglo XIII, reconstruida en 1661 y aún en funcionamiento en 1897. Es testimonio de las muchas fraguas que funcionaron en este valle durante siglos, exportando el hierro bien por los puertos de la montaña como Valmaseda o bien por los puertos del mar, en este caso el embarcadero de Oriñón. En 1609 era propiedad de los Marroquín, con cuya casona formaba conjunto


Pasamos al lado de esta refomada casa, cuya estructura original ha quedado alterada por la torre medievalizante. Aquí cruzamos el río Agüera tal y como hacían los peregrinos que antaño no querían o no podían cruzar en barca la Ría de Oriñón o de Guriezo


En esta larga recta llegamos a La Magdalena, otro de los barrios de Guriezo


Y esta es la iglesia que da nombre al barrio, la de Santa María Magdalena, que parece vinculada a un hospital de peregrinos que aquí existió, documentalmente que sepamos, en 1717. La tradición popular que ha llegado a nosotros lo presenta como hospital de caridad para mujeres


Tras ella sigue el Camino, rumbo a Laredo...


Aquí nos desviaremos en dirección a la Casa de la Ribera para subir a las montañas por el Camino de Liendo