Eres el Peregrino Número

sábado, 24 de diciembre de 2016

SANTA MARÍA DE BAREYO: ESPLENDOR DEL ARTE ROMÁNICO EN EL CAMINO NORTE DE SANTIAGO EN CANTABRIA

Santa María de Bareyo
Subida a Bareyo
Por el Solar del Hospital y los campos de La Magdalena, durante tiempo hace ha estuvo el Hopsital de La Magdalena, que acogía pobres y peregrinos y del que nada queda, hemos pasado del municipio de Meruelo al de Bareyo, viendo allí la localidad homónima, prados arriba desde las vegas del río Campiezo, siguiendo el trayecto de los antiguos peregrinos por las sendas xacobeas de Cantabria...


El municipio de Bareyo se halla en la zona más septentrional de Cantabria, en el gran promontorio del Cabo del Ajo, un lugar que empieza a ser citado en la documentación altomedieval pero que ya estaba poblado desde muchísimos milenios más atrás


 Estos pueblos que hoy constituyen el municipio de Bareyo estuvieron integrados durante siglos en la Junta de las Siete Villas que a la vez formaba parte de la Merindad de Trasmiera, territorio realengo gobernado por un merino o representante del rey


En 1822 y durante el Trienio Liberal la merindad se dividió en ayuntamientos, siendo este llamado de Fuente Espina (Ajo, Bareyo y Güemes), hasta que en 1835 pasó a ser llamado Bareyo, aunque la capital se quedó en Ajo


Tierra de agricultores y ganaderos y también de numerosos artesanos, canteros, campaneros, carpinteros, tallistas y escultores que recorrieron y se asentaron por toda España como maestros artítices constructores de catedrales, casas, palacios y castillos. Estas y las seculares labores agroganaderas dieron paso a la potente industria del turismo a partir de los años 60 del siglo XX


Aunque podemos subir directamente a Bareyo, suele recomendarse un pequeño rodeo para contemplar estos verdísimos campos sobre el río Campiezo, que ya va discurriendo en dirección norte abriéndose a la Ría de Ajo


Es una ría estrecha llamada también de Castellanos o de Venera


Trabajaban en ella de antiguo molinos de marea y en este curso predominan las marismas, con una importantísima vegetación de ribera...


Riberas del estuario...


Nosotros nos dirigimos a la iglesia de Santa María de Bareyo, otra excusa para realizar este corto rodeo, joya del románico en Cantabria. Allí, a la derecha del templo y en la lejanía, vemos el barrio de El Convento, al este de Ajo, la capital del municipio


La primera vez que Ajo aparece en un documento escrito es en el "Liber Testamentarum" o Libro de los Testamentos de la Catedral de Oviedo, cuando en el año 923 el Rey Ordoño II de León hace donación de la iglesia de San Juan de Asio


El Convento, es así llamado por ser el lugar en el que está el convento de San Ildefonso, fundado en 1588, del que vemos campanario y tejados asomando tras las casas. Fue regentado primero por los carmelitas y después por los dominicos, desamortizado en el siglo XIX, está en fase de restauración de los elementos que siguen en pie


La proximidad a las playas y la cercanía a Santander han incrementado notablemente la construcción en estos lugares...


Fue Ajo tierra también de numerosísimos artesanos


Aquí cruzamos la carretera para dirigirnos a la iglesia...


Ante ella, el Camino se bifurca en dos variantes, una por Bareyo y Güemes y otra por Ajo. Ambas se reunirán en Galizano


Nos dirigimos al campo de la iglesia de Santa María de Bareyo, verdadera atalaya sobre la costa central de Cantabria, a la sombra de una encina. Aquí hubo un monasterio fundado allá por el año 900 por el Señor Mayor de la Casa de Camino de Ajo. En aquella época muy posiblemente se trataba de un pequeño cenobio en torno al cual se articulaba el territorio, dependiente de otro que había en San Martín de Ajo y cuyos clérigos fueron aquí abades


Su primer referencia escrita está aquí mismo, en el interior, una inscripción del arco triunfal o del altar, correspondiente al año 1071 de Nuestra Era (1109 del antiguo calendario). Luego aparecerá en el Cartulario de Puerto (Santoña) fechada en diciembre de 1195, figurando como abad el dominus Petrus abbas de Baredio. Esta es la iglesia que ha llegado a nosotros del primitivo monasterio, básicamente románica pero con numerosos elementos añadidos en sucesivas obras y reformas


De la parte románica sobresale evidentemente el ábside del altar, semicircular pero que arranca en tramo recto, con ventanucos de columnas, basas, fustes y campiteles y canecillos en los alerones del tejado.


Aquíla ventana que mira hacia el sureste muestra reformas barrocas, con un arco superior añadido en esa ápoca, con bolas herrerianas y una cruz



En el interior presenta este ábside dos pisos de arquerías ciegas, con cinco arcos en el primer piso y siete en el segundo


Además de esta hay dos ventanas más talladas


Los arcos de las ventanas son lisos exceptuando una cenefa con bolas que recorre el más exterior. Los capiteles sobre los que descansan encima de los fustes de las columnas sí están labrados con motivos bastante desgastados en el que mira al sur


Vamos a ver ahora las dos ventanas que miran al este. Ventana doble en realidad


En estas se aprecia un poco mejor la decoración cincelada en los capiteles


Por sus detalles, la obra románica obedece a parámetros a caballo entre los siglos XII y XIII


Detalles geométricos y vegetales en estos capiteles: los de la izquierda


El de en medio...


Capiteles de la derecha


Ábside de considerable altura, con columnas exteriores a manera de contrafuerte


Y esta es la otra ventana, mirando al nordeste, sin decoración y ciega, una aspillera


Capitel de una columna con la figura de un caballo y canecillos del ábside


Figura humana en uno de los canecillos del ábside, símbolos del pecado mundano


Motivos gemométricos


Cabezas humanas y de animales. La cornisa está adornada con bolas


Cabezas y palmas


En un capitel de las columnas


Dos canecillos muy gastados


Figuras humanas en posturas pecaminosas. El mal y el vicio del que hay que apartarse antes de entrar en el santuario o Casa da Dios en la Tierra


Canecillos labrados y lisos


Al lado del Evangelio, a partir del siglo XVII, se añadieron dos capillas laterales o absidiolos (a la derecha de la foto). La sacristía al lado de la Espístola (izquierda), es del siglo XVI


Capillas laterales del lado del Evangelio


El cimborrio o torre sobre el crucero de la iglesia es también obra románica, de planta cuadrada. La nave de la iglesia es gótica (s. XVI)
De ese tiempo es de cuando data la portada sur, posiblemente construida hacia el año 1510,durante las obras de ampliación de la iglesia con dos tramos de bóvedas de crucería


Esta portada es del estilo llamado hispano flamenco, de arco de medio punto y guardapolvo con bolas. 
Sobre él hay una hornacina bellamente labrada y con inscripciones


 La torre del campanario fue construida en 1920. La anterior fue demolida

Vamos a la fachada oeste


Allí la portada es gótica...


Aquí vemos varios contrafuertes góticos, de la nave y la capilla lateral.

Santa María de Bareyo fue restaurada en el año 2002


Santa María de Bareyo fue restaurada en el año 2002 Se han hecho varias prospecciones arqueológicas, hallándose enterramientos desde del siglo XI al XIV. En el interior se conserva una hermosa pila bautismal del siglo XII ó principios del XIII, así como numerososo elementos románicos y una imagen de la Virgen con el Niños, gótica del siglo XV


Desde el campo de la iglesia vemos bien Ajo, la capital del municipio, tierra también de grandes artesanos y artistas. A sus habitantes se les conoce con el apelativo de ñeros. Su origen está en torno a un monasterio fundado durante la repoblación-reorganización iniciada por el rey Alfonso I en los primeros tiempos de la Reconquista y que en el 850 figuraban como abades los antepasados de la Casa de Camino, quienes cobraron sus diezmos durante generaciones. La iglesia monacal cambiaría su advocación original de San Juan a la de San Martín de Tours hacia el año 1000, tal vez por la expansión de esta advocación traída por lso peregrinos francos y se construiría de nuevo muy cerca de esta que vemos ahora


En el año 1415 Don Juan de Velasco, Camarero Mayor del Rey y Condestable de Castilla, se hace patrón de este monasterio comprando sus derechos y rentas a los descendientes de la Casa de Camino. Siglo y pico después, en 1526, se entabla un pleito para construir un nuevo templo, más grande y que de cabida a la creciente población, entre la vecindad y los llevadores de los diezmos del monasterio, Pedro Fernández de Velasco, Condestable de Castilla, y Pedro Fernández de Solórzano y Castillo, Señor de las Casas de Solórzano, Castillo y Hoyos. En 1592 comenzaron los trabajos con el maestro de Galizano Juan Vélez de la Huerta. Luego las seguiría el vecino y maestro de cantería Alonso de Barrio hasta su fallecimiento en 1607 y las rematararían en 1612 los también vecinos y canteros Pedro Alonso del Carre y Mateo Muñoz del Carre. Luego se añadirían las capillas. Predomina el estilo gótico-renacentista


Al oeste campos de Lastras, cañada de San Roque y Pico de los Moros (220 metros), un topónimo sumamente interesante, pues la palabra moro tradicionalmente y en la mitología no hace necesariamente mención a musulmán o norteafricano sino simplemente a no cristiano, siendo una forma de referirse a los muy antiguos. De ahí que castros, castillos y otras zonas de relieve histórico muy pretérito sean consideradas asentamientos o construcciones de los moros


Vamos saliendo pues de este campo de la iglesia, verdadero balcón natural sobre el entorno más inmediato...


Nos despedimos de tan notable monumetno del románico en Cantabria


Saliendo de nuevo al Camino podemos escoger entre la variante de Güemes o la de Ajo. Ambas com hemos dicho se reunirán de nuevo en Galizano


Nosotros en este caso tomamos la ruta por Bareyo y Galizano


Al este el Pico El Molino, de 214 metros de altitud, sobre la Ría de Ajo y el Valle de Meruelo. Hubo un molino de viento y por eso se le llama así a esa sierra


Así nosotros llegamos prontamente a Bareyo, localidad de la que toma el nombre el municipio aunque no es su capital. Sus habitantes son conocidos como birigañas y de aquí, como de todos estos pueblos, salieron buenos y reconocidos maestros canteros, campaneros, ensambladores y doradores, los artífices de Bareyo


Este es el Camino Real, seguido por los romeros que históricamente se dirigían a Güemes, donde hubo hospital de peregrinos


Aquí hay una pequeña capilla


Aunque profundamente reformada es en origen una obra del siglo XVII, en concreto vinculada a unos episodios acaecidos en el año 1679, tras una epidemia de peste en la que se fomentó el culto a San Sebastián y a San Roque como protectores de la enfermedad


 Campo, barrio y capilla de San Roque


Imagen del Sagrado Corazón






Salimos de Bareyo


Tenemos excelentes vistas de San Miguel de Meruelo, por donde hemos venido desde Santoña y Noja para llegar a Bareyo



Allí al fondo (izquierda de la foto), vemos la iglesia de San Miguel de Meruelo, por donde pasa el Camino...

Dejamos atrás Bareyo...


Y seguimos, cerca del camping, por Churra la Vieja, hacia Güemes