Eres el Peregrino Número

sábado, 20 de enero de 2018

DE BAREYO A GALIZANO POR AJO: EL CONVENTO DE SAN ILDEFONSO DE CAMINO Y LA IGLESIA DE SAN PEDRUCO

Convento de San Ildefonso de Camino. Centro de Interpretación del Camino de Santiago
Iglesia de Bareyo y cruce de caminos: a Galizano por Güemes o por Ajo
Los peregrinos que llegan a Bareyo procedentes de Noja vienen por Castillo y San Miguel de Meruelo, o bien los que lo hacen por Soano, Isla y Arnuero, se encuentran con la iglesia románica de Santa María, joya del Camino Norte en Cantabria que bien merece ser visitada. Santa María de Bareyo es uno de los escasos elementos románicos de esta parte de la costa cántabra donde predomina ampliamente el gótico en los templos parroquiales. Allí tenemos una doble opción: mayoritariamente los romeros se dirigen a Güemes pues era hasta no hace mucho el único camino señalizado y hubo un histórico hospital de peregrinos, tradición hospitalaria que mantiene ahora el albergue de La Cabaña del Abuelo Peuto, una verdadera institución de la ruta que estimamos muy conveniente conocer


Para ir a Güemes se toma al llegar a esta carretera (CA-447) ante el campo de la iglesia el camino de la izquierda, pero más recientemente se ha señalizado también una variante más cercana a la costa que va a Galizano por el pueblo de Ajo, otro de los que componen el municipio de Bareyo, extendido en barrios por esta rasa marina que se adentra como una cuña hasta el famoso cabo de su nombre


El Camino se dirige primeramente hacia el barrio llamado precisamente Camino o El Convento


Allí está el antiguo Convento de San Ildefonso de Camino, fundado en 1588 por Alonso de Camino, capitán de Felipe II en Flandes y cuyos tejados y espadaña podemos ver desde aquí


El convento, restaurado, alberga el Centro de Interpretación del Camino de Santiago


En este caso vamos a explicar esta segunda opción, para lo que iríamos del cruce a la derecha, carretera abajo


Vemos la Ría de Ajo, desembocadura del río Campiazo


 Es zona de marismas y vegetación ribereña


Bajando un poco más empezamos a ver, al oeste, el centro del pueblo de Ajo, capital de este municipio de Bareyo, tierra también de grandes artesanos y artistas. A sus habitantes se les conoce con el apelativo de ñeros


Su origen está en torno a un monasterio fundado durante la repoblación-reorganización iniciada por el rey Alfonso I en los primeros tiempos de la Reconquista y que en el 850 figuraban como abades los antepasados de la Casa de Camino, quienes cobraron sus diezmos durante generaciones


La iglesia monacal cambiaría su advocación original de San Juan a la de San Martín de Tours hacia el año 1000, tal vez por la expansión de esta advocación traída por los peregrinos francos y se construiría de nuevo muy cerca de esta que vemos ahora


En el año 1415 Don Juan de Velasco, Camarero Mayor del Rey y Condestable de Castilla, se hace patrón de este monasterio comprando sus derechos y rentas a los descendientes de la Casa de Camino. Siglo y pico después, en 1526, se entabla un pleito para construir un nuevo templo, más grande y que de cabida a la creciente población, entre la vecindad y los llevadores de los diezmos del monasterio, Pedro Fernández de Velasco, Condestable de Castilla, y Pedro Fernández de Solórzano y Castillo, Señor de las Casas de Solórzano, Castillo y Hoyos. En 1592 comenzaron los trabajos con el maestro de Galizano Juan Vélez de la Huerta. Luego las seguiría el vecino y maestro de cantería Alonso de Barrio hasta su fallecimiento en 1607 y las rematararían en 1612 los también vecinos y canteros Pedro Alonso del Carre y Mateo Muñoz del Carre. Luego se añadirían las capillas. Predomina el estilo gótico-renacentista


Seguimos bajando por la carretera: de frente El Convento


Al este vista hacia Arnuero. Por la carretera CA-141 viene otro camino alternativo, el que de Noja va a Isla, donde hubo hospital de peregrinos, y de allí a Arnuero, capital del municipio. Como hemos dicho, más que un camino solo estamos hablando de una verdadera rede de caminos y variantes, unas oficiales y otras no pero todas más o menos señalizadas de algún modo. No todas las guías las ponen absolutamente todas, pues llega a ser, hemos de decirlo, incluso bastante "lioso". Nosotros en la medida de nuestras posibilidades intentaremos ir explicándolas todas


Arnuero, bajo el Alto del Cincho (241 m.). Praderías de El Valle y La Venera


Un poco más a la derecha, bajo Espina Monte, veremos la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Arnuero, donde estuvo el hospital de esta misma advocación, cuya primera noticia viene del año 1672, cuando se recibó la "Santa Visita" del representante del Arzobispo de Burgos, siendo mantenido por concejo y vecinos, careciendo de rentas propias, según leemos en el libro Los Antiguos Hospitales de Cantabria, de Ana Rubio Celemín y Jesús Ruiz Cobo


El templo característico del gótico tardío de finales del siglo XVI pero tiene una fachada renacentista donde estuvo adosado el edificio del antiguo hospital, del que se sabe que tenía dos camas en las visitas efectuadas entre 1706 y 1710. En documento de 1777 se deja bien claro que el hospitalero "debe de recibir todos los pobres que lleguen a dicho hospital, tratándose en él a los que pueden navegar solo por el término de veinticuatro horas, y viniendo algún enfermo, del mismo modo; advirtiendo que pasadas dichas veinticuatro horas, estando para poderse transportar a otro lugar, dé parte al procurador de éste para su destino". Décadas después sin embargo el Catastro de Ensenada dice que "En este lugar no hay hospital alguno, más de una casa propia de este pueblo que le dan el título de hospital, no tiene renta ni propiedad alguna, solo sirve para recoger los pobres por las noches en ella". En las respuestas particulares de la misma obra se dice de "Una casa en el barrio de Palacio que tiene de alto once pies, de ancho setenta y de alto veititres. Confronta saliente y medio día la iglesia, poniente camino real, norte el monte, la que sirve de hospital y casa de ayuntamiento". Sus últimas noticias son del año 1777, siendo extinguido posteriormente en una fecha indeterminada


Más a lo lejos El Brusco (237 m.) o Sierra de Mijedo, por donde vienen otros caminos desde Santoña y Argoños


Nos acercamos al cruce


Ojo, a pesar que, si vemos las señales en estas escaleras a la izquierda, no vayamos por ahí si queremos ir a Ajo. Se trata de la ruta para subir a la iglesia de Santa María de Bareyo y de allí continuar a Güemes para los que vienen de Arnuero queriendo escoger esta opción. No en vano decimos que la red de variantes presenta ciertas complicaciones a veces


Nosotros seguiríamos bajando hacia el cruce con la CA-141, donde enlazan estas rutas y, en nuestro caso, continuaríamos a la izquierda


Siguiendo ruta a Ajo y Galizano


Crucemos a la izquierda esta encrucijada con suma precaución al tráfico


Vamos al Arcén


Aquí los que vienen de Arnuero y La Isla, otra variante que arranca de Noja sin pasar por Castillo ni Meruelo, deciden entre ir a Bareyo y Güemes o encaminarse a Ajo


Reiteramos que en esta entrada de blog vamos a ir a Ajo para en Galizano enlazar con la ruta que viene de Güemes


A partir de aquí seguimos por el arcén de la CA-141


Al menos el arcén es espacioso, pero hay que tener mucho cuidado con el tráfico en estos casos


Ajo a lo lejos. Quiere la tradición que el fundador de la población fue el llamado Caballero de Camino, quien peregrinaría a Santiago de Compostela en tiempos de Alfonso II El Casto en los primeros momentos de las peregrinaciones a Santiago, de ahí su nombre. Independientemente de la total veracidad histórica fuese algún señor que estuviese a cargo de la repoblación de esta parte de Trasmiera en aquellos años. Siguiendo con la leyenda se dice que sus tres hijos levantaron torres en Ajo, Cubillas y Hontanilla, así como las casas de Camino, Cubillas y Barrio de Ajo


Muchísima atención aquí


Pues cuando podamos habríamos de ir cruzando la carretera a la derecha. Se necesitaría una buena advertencia semafórica para el paso de peregrinos


Ya en el margen derecho


Y dejamos esta carretera para tomar este ramal a la derecha


Hitos kilométricos e hitos del Camino


Prados de Linares, topónimo que hace referencia a antiguas plantaciones de lino, de los tiempos que la ropa, como el pan, se hacían en casa


Un gran cartel nos indica la cercanía al Convento de San Ildefonso


Mapa del municipio de Bareyo y sus rutas


A lo lejos Camino, el barrio


Seguimos la calle Socamino, que es como decir debajo de Camino


Una ligera bajada


Puente sobre el arroyo de Los Pozos


Nueva vista a la derecha de Arnuero y el Alto del Cincho, a su derecha El Brusco y a la derecha muncho más lejos el Monte Buciero, con los 378 metros de la Peña Ganzo en su cima más alta


Praderías muy llanas


En este cruce seguiremos de frente


Caminando al lado de esta casa


Otro cruce


Seguimos de frente hacia Camino


Mojón del Camino y al fondo la Ría de Ajo


A la izquierda senda peatonal


Aproximándonos a El Convento, con la Ría de Ajo, también llamada de Castellanos o de La Venera siempre a la derecha


Aquí funcionaron molinos de marea: el Molino de la Venera, cuya maquinaria funcionaba con el agua embalsada en las pleamares. Es la divisoria con el municipio de Arnuero. A la derecha son  las colinas de Monte Grande y El Cajigal


Campos de Garma, ante El Convento


Senda, carretera y ría. Dominaba antaño el estuario la Torre de Camino, torre medieval que tuvo foso, contrafoso, barbacana, puente levadizo y almenas


Curva a la izquierda


La ruta hace una cierta sinuosidad en estas camperas


Bajamos ligeramente


Y curva a la derecha


Iniciando una subida por esta calle de Socamino, junto a El Manzanal


Entrando en el barrio


Y siguiendo la cuesta


A la derecha hay acera


Por ella vamos


A nuestra izquierda veremos ahora la Casona de Camino Isla, construida en torno al año 1510 por García Sainz de Camino y Lucía Sainz de Mijarazo, padres del inquisidor Pedro de Camino


Balcones...


Y blasón


Su antigua portalada desapareció en los años 50 del siglo XX


Placa informativa



Subimos unos metros más


En este cruce seguimos de frente


Pasando a la derecha de esta casa


En ruta al Convento de San Ildefonso


Atentos a la señalización


Muros y casas


Todo de frente


El camino se torna llano


Vamos todo de frente


Vemos al fondo ya el Convento de San Ildefonso


Y hacia él vamos


Llegamos a la calle de Las Arrañadas. El Camino como tal sigue a la izquierda pero nosotros aprovecharemos para visitarlo


El Convento de San Ildefonso de Camino fue mandado construir a finales del siglo XVI (año 1587) por el "Muy Magnífico Señor Alonso de Camino y Carrera, Señor y Mayor de la Casa de Camino", quien fue en Flandes capitán y diplomático al servicio de Felipe II en los años del Duque de Alba, siendo premiado por el monarca nombrándoles Señor de las Villas de Pie de Concha, Bárcena y Cobejo El poryecto fue encargado a Diego de Sisnega, quien acababa de trabajar con Juan de Herrera en el Real Monasterio de El Escorial


Los maestros canteros fueron Pedro de Navedo y Juan de San Juan, además de Francisco de Nates. La carpintería estuvo al cargo de Domingo de Zorlado y el retablo mayor fue ensamblado por Rodrigo de los Corrales Isla. La estatua de armadura de Alonso de Camino es obra del escultor Pedro Gómez. Todo ello tuvo un costo de 4.000 ducados, asignando además su fundador 600 ducados para que los frailes enseñaran a leer y escribir, además de cantar en latín al vecindario que quisiese


En el año 1588 habitaron en convento los Carmelitas Descalzos pero estos fueron sustituidos enseguida por el fundador para traer a los Dominicos, que estarán aquí hasta la extinción del monasterio dos siglos y medio después. Sus propiedades fueron ampliándose en todo este tiempo, con más tierras y molinos, construyéndose en 1756 una hospedería para peregrinos. Hubo una primera desamortización en 1820 al comenzar el Trienio Liberal pero los frailes volvieron tras la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis en 1823. Pero doce años más tarde, con la Desamortización de Bienes Eclesiásticos en 1835, dejan el convento al declararse extinguido, pasando sus bienes al Estado, incluyendose todo el ajuar, biblioteca, cuadros, etc.


El edificio de convento e iglesia fue adquirido en subasta por un santanderino, Melchor Rábago, el 28 de febrero de 1849, siendo su idea derribarlo para aprovechar su piedra, pero para evitarlo la vecindad acordó su compra a este particular en 15.500 reales. Su último habitante fue el Padre Apolinar, reflejado en su novela Sotileza por el escritor cántabro José María de Pereda y publicada en 1844. En 1971 el párroco restauró la iglesia con los vecinos del barrio, ya sin retablos. Hubo a partir del año 2010 obras de restauración en todo el conjunto


En la actualidad alberga, en lo que fue la casa del fundador el Centro de Interpretación del Camino de Santiago


Información del antiguo convento y del centro de interpretación


Panel donde se muestra el gran trabajo de rehabilitación del claustro


El claustro, estudio, celdas, refrectorio y cocinas fue restaurado pero sin cubrir



Así sería con la reposición de los tejados y otros elementos



En el interior mausoleo del fundador Alonso de Camino


Salimos del convento y regresamos al Camino


En la calle de Las Arrañadas


 Esta es La Hospedería, edificio muy reformado de lo que fue la hospedería de viajeros y peregrinos


Aquí aparece la fecha de fundación de 1733


Desde La Hospedería seguimos adelante


Continuamos por el barrio de Camino


Setos y parcelas


Avanzando por la calle Las Arrañadas


El Solar


Allí salimos a la calle Monte de Azaga, donde iremos a la izquierda


Y caminamos en dirección sur


Señalización


El Camino se estrecha un poco


Antigua casa de labranza


Cruce y de frente


Cartel del barrio de Camino


Todo recto


Predominan las viviendas unifamiliares


Nuevas urbanizaciones


Una bifurcación: vamos a la derecha


Vamos saliendo del barrio de Camino


Aquí ahora a la izquierda


Pasamos delante de la casa y vamos hacia aquel camino al fondo


Justo a la derecha


Esta es la señalización


Vamos al barrio de Lurcia


Barrio que se extiende por la llanura al norte del centro de Ajo


Allí está la Casona de Pedro Llabad Camino, junto a la que pasaremos.


Se trata tal vez de la sucesora de la legendaria Torre de Hontanilla de los fundadores de Ajo, refundada por el Secretario y Tesorero de la Inquisición en Navarra Pedro de Llabad en 1638


A nuestra izquierda el centro de Ajo


Con la iglesia parroquial de San Martín de Tours, mirando al Monte de los Moros (220 mts.)


Por allí se sube a la ermita de San Roque


Capilla que vemos en lo alto, ladera arriba a la derecha de la torre del campanario. Se supone construida en el siglo XVII sobre otra medieval


A nuestra derecha Las Pedrosas y La Maza


Por estos prados discurre el arroyo de Villanueva, que desemboca en la Playa de Cuberris


Nosotros caminamos en dirección oeste, hacia Lurcia


El trayecto sigue siendo muy llano


Bifurcación y de frente


Veamos el mojón


Salimos a la Avenida Benedicto Ruiz, donde iremos a la izquierda


Siguiendo esta acera


Ancha y con farolas


Una pequeña cuestecita...


Y cruzamos al otro lado, hacia el bar


Siguiendo el camino que hay al otro lado


Señalización xacobea: estamos en la calle Lurcia, ante la Casona de Arredondo Cubillas, con su buena portalada, a la que nos asomaremos


Y esta es la corralada, el espacio delantero a la casona


Gradioso escudo de armas con las de Arredondo, Cubillas, Zorrila y Camino


Estamos en la calle Lurcia


Dejamos a la derecha la Casona de Arredondo-Cubillas y continuamos adelante


Al fondo otra casa nos llamará la atención


Con su portalada almenada


Nosotros seguimos de frente viendo a la derecha la Casona de Pedro Llabad Camino, más cerca


Es un gran palacio de torre cúbica y tejado a cuatro aguas


La estructura que vemos a la izquierda es la añadida por Pedro Llabad en el año 1638


Se trata de una casona con arcos y portal, que pronto veremos de frente


Estas antiguas torres, cuando perdieron su valor defensivo y de dominio del territorio fueron transformándose en casonas y palacio solariegos


Y ahora a la derecha vemos la que fue la capilla de la torre, en ruinas


Se trata de la ermita de San Juan Evangelista, que formaba parte de la vieja torre medieval. Esta ermita es del siglo XVI pero sucesora de una anterior citada ya en el Cartulario de Santa María de Puerto (Santoña) en el año 1087


Admiramos su ábside semicircular que nos recuerda al románico


Su traza actual obedece a las reformas realizadas por encargo de Pedro de Llabad Camino, quien adquirió casa y torre en 1638


El escudo está muy erosionado


Presenta las armas de los Güemes y Sota


Placa con texto explicativo


El interior en ruinas


Volvemos al exterior


Arriba está la espadaña


Vamos ahora a ver la casona


Esta gran portalada es también fruto de las obras realizadas tras la compra de la torre en 1638


Nos acercamos a ella


Y al fondo veremos la casona renacentista añadida a la torre durante aquellas reformas


Con sus hermosos arcos que dan acceso al portal, sostenidos por pilatra toscana


En la fachada los escudos de los Güemes-Sota y de los Güemes-Zorrilla


Volvamos a fijarnos en la portalada: dispone de troneras a cada lado



Tronera izquierda



Tronera derecha

Explicación de la historia de la casona


Volviendo a pasar junto a la capilla regresamos a la ruta


Dirigiéndonos de Lurcia al barrio de La Bandera


Esta zona está muy urbanizada, con aceras


Al fondo un cruce


Vamos a la derecha


Por la calle de La Bandera


Placa de la calle y de las rutas por Ajo, en este caso a San Pedruco, a donde nos dirigimos


Empezamos a bajar


Campos de Villanueva, bajada a Casa Nueva, La Ventosa y La Cardosa


A diferencia de otros lugares aquí no se ha masificado demasiado la construcción y se admira un gran paisaje abierto en estos enormes campos verdes del litoral


Pequeños bosquetes


Vamos en suave descenso...


Encrucijada en La Cardosa


Seguimos de frente adelante


Grandes fincas


A la derecha el mar


Allí asoma la Playa de Cuberris, solo vemos un pequeño tramo, pero se extiende a lo largo de unos 950 metros


Es muy frecuentada en verano


Bajo para sentarse bajo la sombra del árbol


Caminamos por la zona de Casa Nueva


El hábitat es mucho más disperso


Una bifurcación


Vamos a la derecha


Pasando al lado de esta casa


Vamos un poco más de la Playa de Cuberris, también llamada Playa de Ajo


Es muy frecuentada en verano


Este es el camping Playa de Ajo


Todo recto


Otro cruce


Vamos a la izquierda


Pasando delante de esta casa de labranza


Vegas del río de La Bandera


Pasaremos el puente y tomaremos el camino de la izquierda


Río de La Bandera y Camino de San Pedruco


Aquí empezamos una subida


Para ir a la ermita de San Pedro Sopoyo o San Pedruco


Subimos pues por esta ladera del Pico Cogullo


A la izquierda el valle del río Lavandera, donde funcionaba el Molino Solano


Y allí está San Pedruco


En su estructura actual predomina totalmente el gótico, son visibles desde aquí los contrafuertes,  pero superpuesto a una fundación románica anterior


Una bifurcación


Y vamos a la izquierda


Rumbo a San Pedruco


Montes de Beria, Zorrova y La Cabaña


El Camino de San Pedruco


Acercándonos al santuario


Y este es el barrio de San Pedruco


Y llegados a estas casas vamos a la izquierda


Cuesta abajo


Bifurcación y rectos por la derecha


Puente sobre un afluente del río La Bandera


Que nace en las montañas costeras de Vioña y Boquera


Subida a San Pedruco


Campo de romerías


El Camino sube a la derecha, pero nosotros vamos a detenernos a conocer el santuario


Y nos acercamos a él. Al lado hay una explotación ganadera


Sobre un templo románico, tal vez del siglo XII, se hicieron reformas hasta el XV, presentando esta traza gótica, con sus grandes contrafuertes


Nos acercamos a la portada oeste, bajo el pótico


Es de arco de medio punto. Se trata, al menos en parte, de la portada románica del templo antiguo, la cual fue trasladada de posición durante las reformas góticas


Aquí vemos una decoración que podría ser de influencia románica


Los "dientes de lobo" que recorren el arco


Los capiteles están labrados con estos dientes de lobo y otros elementos geométricos. Este es el de la izquierda


Y este el de la derecha


Damos la vuelta a la iglesia


Arriba hay unos ventanucos


Ojivales, claramente góticos


Y esta es la portada sur, entre dos grandes contrafuertes


Es ojival, gótica, con dos bancos de piedra a los lados


Un gran óculo da luz al interior


Arriba, los canecillos son románicos


En uno aparece representado un pene y en otro una figura en forma de rollo


Otros elementos geométricos



La capilla tapa parcialmente una ventana gótica. En 1761 hubo obras de ampliación a cargo de Andrés de Monasterio Pellón. El coro alto fue hecho en 1805



La cabecera es también gótica, sustituyendo a otra románica anterior


También aquí hay canecillos, contrafuertes


Y una ventana gótica


En el interior hay bóvedas góticas, un retablo barroco y se han hallado frescos de mediados del siglo XVI representando la Sagrada Cena, la Adoración de los Pastores y la Adoración de los Magos


Canecillos en rollo


Y canecillos lisos


Y así, desde el campo de la ermita volvemos al camino


Subiendo monte arriba


Siguiendo las señales


Un buen repecho entre fincas ganaderas


Fincas de pasto y siega


Majadas de las brañas costeras


Vista atrás hacia Ajo


Seguimos en San Pedruco


Abajo quedó la capilla


Al este Sorbera, a nuestras espaldas


Rivas


La subida se suaviza


Gran paisaje de campos abiertos


Empezamos a ver, también a nuestras espaldas, el famoso Cabo de Ajo, el más septentrional de Cantabria, paraíso de la naturaleza marina


Adelante, el Camino en La Cabaña


Valle del río de La Bandera y montes de Los Hoyos


Vemos que nos aguarda otro importante recuesto


Montes de Vioña, Tajada y Repuente


Llegamos a un cruce y subimos a la derecha


Hacia aquellas casas campesinas


Mojón xacobeo


Más vistas del Cabo de Ajo


Llegamos a ver, entre la bruma marina del oleaje, el faro de Ajo, proyectado en 1907 con la ambición que fuese comparable al del Cabo Mayor de Santander pero, cuando se electrifica este en 1914 se paraliza el proyecto, no haciéndose realidad hasta 1930 después de la insistencia del Ayuntamiento de Ajo y de buenas burocracias, pues aprobado en 1921 no empezaron las obras hasta 1928. Junto al faro está la Casa de la Vela


Pasamos la primer casa


Y llegamos al pie de la segunda


Nueva panorámica del Cabo de Ajo


Campos y urbanizaciones de El Farón


Mar bravío


Continuamos nuestro periplo


Altos de Zorrozova y Vioña


Eucaliptales


Más naves ganaderas


Al llegar a ellas se acaba la cuesta arriba y continuamos a la izquierda


Por el Camino de Vioña


En la cima de estas colinas


Campos de Vioña


A lo lejos el Cabo Mayor, al norte de Santander


Y en el cabo el Faro de Cabo Mayor o de Bellavista, inaugurado en 1839


Los edificios de Santander, capital de Cantabria, ya a la vista


Atrás van quedando los valles de Ajo y municipio de Bareyo


Curva a la izquierda



Seguimos en Vioña


Desde Vioña admiramos una gran panorámica de Ajo


Más vaquerías


Ajo y barrio de Lurcia. A lo lejos Isla y Arnuero


Ajo, Arnuero y en la distancia el Monte Buciero, que se alza sobre Santoña y su bahía, que no vemos desde aquí


Ajo, la zona más urbana, con edificios de pisos en torno a la iglesia de San Martín de Tours


Vista hacia Lurcia y Camino, con el Alto del Cincho a la derecha


Perro guardián






Sierra del Molino de Viento


Ría de Ajo


Cabo de Ajo y Playa de Cuberris


El cabo y el faro


Playa de Cuberris


Seguimos ruta por Vioña


Pasamos esta casa solitaria


Al suroeste la Sierra de Sebarga, al sur de la Bahía de Santanter


Y en lo más alto el Pico Llen (570 m.)


A lo lejos El Castillo. Estamos en la costa del Cabo Quintrés, que aúnque no veamos hemos de decir que es otro de los emblemáticos castros cántabros



Alto de Minas


Aquí entramos en el municipio de Ribamontán al Mar


Y en este cruce iremos a la derecha


Dejando a nuestra izquierda estas ruinas


Y tomando este camino


Prados y eucaliptales. Algunos pastos ya sin aprovechamiento ganadero han sido transformados en plantaciones de especies de crecimiento rápido, especialmente para la industria papelera


En esta bifurcación seguiremos por la derecha, caminando sobre suelo asfaltado


Mojón indicador


Pero pronto volveremos a salir a las praderías costeras


Alto del Castillo a lo lejos


Ahora vamos por aquí a la izquierda


Volvemos a ver a lo lejos Cabo Mayor y Santander y, aquí abajo más cerca, el Cabo de Galizano


El cabo, con sus acantilados. Abajo es la Punta Rodico,Ambos promontorios guardan la Playa de Langre, pueblo que vemos en lo alto de las camperas del cabo


Más allá de Langre y su puerto, ensenadas de Raos y Maliaño


Más en la distancia Peñacastillo, donde se dice estuvo el castro cántabro antecesor de Santander y su fundación romana. A su derecha pasa el Camino cuando sale de Santander en dirección a Santa Cruz de Bezana


Santander y aquí el Cabo de Galizano y Punta de Langre


En medio la Isla de Mouro, cuyo nombre original era Isla de Mogro, hasta que un error cartográfico del geógrafo Vicente Tofiño de San Miguel lo transformó en Mouro, un diptongo decreciente nada normal en estas latitudes y que etimológicamente tendría un significado distinto. A la derecha al fondo El Sardinero y sus playas


El faro es del siglo XIX y hasta 1921 era servido por dos fareros que solían quedar aislados en las galernas. En 1812 una tropa inglesa, aliada de los españoles, emplazó una batería en la isla para disparar contra los franceses asentados en la península de La Magdalena durante las guerras napoléonicas, permitiendo el desembarco de efectivos españoles en El Sardinero


Y es que en La Magdalena había un castillo que en principio se había planeado, allá por 1570, construirlo en la Isla de Mogro o Mouro


Luego, entre los años 1909 y 1911 de construyó el Real Palacio de la Magdalena para la familia real española. A su izquierda está la Playa de los Biquinis y Playa de La Magdalena


Y a la derecha de La Magdalena El Sardinero y sus playas, zona que se puso en boga a la vez que el turismo playero a partir de mediados del siglo XIX, al principio para las clases más pudientes, al ser recomendado por los médicos de aquel entonces, con los famosos baños de ola. Antaño se llamaba así a todo el terreno entre La Magdalena y Mataleñas, abriéndose plazas, calles y paseos con la construcción de hoteles y del Casino de Santander. La llegada al Palacio de la Magdalena de la familia real a partir de 1912 incrementó la fama del lugar


Sus playas son su gran atractivo, así como el paseo marítimo. A la derecha Valdenoja y La Pereda


Cabo Menor y arriba Mataleñas y Bellavista


Cabo Mayor


Y su faro


Admiramos el paisaje marítimo desde el Camino


Camino que aquí pierde el asfalto


A nuestra derecha San Pantaleón y el Alto del Castillo


Arriba en los campos a la izquierda de las foto vemos las ruinas de la ermita de San Pantaleón, construida antes de 1642 y donde se celebra animada romería. Antaño los romeros subían la víspera del santo, el 27 de julio, regresando al anochecer y venerándolo en la iglesia de Galizano dos o tres días.Por abajo discurre el arroyo de Santa Catalina


A Galizano nos dirigimos nosotros precisamente ahora


Acercándonos al eucaliptal


Iniciamos una bajada


Pasando junto a una casa con terreno cerrado por gran portillón y altos secos


Bajada a Galizano


Primeras casas


A lo lejos el centro de la población


Allí nos uniremos al camino que viene de Güemes... pero que a la vez se dividirá en dos: un por la senda costera hacia la Playa de Langres y el otro carretera adelante


Galizano y su costa


Abajo vemos el barrio de San Miguel, por donde sigue el Camino que emplea la senda costera, sobre la Playa de Galizano y dirigiéndose al pueblo y playa de Langre


El otro, que va más al interior, se dirige a Somo, donde se une con el costero. Allí los peregrinos pueden surcar la bahía en lancha para llegar a Santander, tal y como se hacía al menos desde la Edad Media. Otros pueden dirigirse al sur en ruta a Pedreña, donde también hay embarcadero, y rodear la bahía por Elechas, Pontejos, El Astillero, Maliaño y Muriedas para entrar en Santander por Peñacastillo, otra vía secular de peregrinaciones. Existe además otra posibilidad. Saliendo de Galizano por el interior otra variante te llevaría a Villaverde de Pontones, da un grandísimo rodeo pero era la empleada muy antiguamente cuando no había puentes sobre las rías que conforman la Bahía de Santander: todo un amplio abanico de posibilidades. En medio vemos El Puntal, el gran brazo de arena del Arenal de Somo como casi cierra la bahía en su desembocadura


Sigue el largo descenso a Galizano, lugar habitado desde el Paleolítico a tenor de los hallazgos arqueológicos aquí descubiertos. Caza, pesca y recolección deberían ser las tareas de aquellos primeros y demostrados asentamientos humanos, según se desprende del material lítico localizado. Nómadas o sedentarios, estas comunidades fueron evolucionando y en el Neolítico seguimos encontrando su memoria en los mismos acantilados de esta brava costa cántabra.


 Durante la Edad del Hierro se producen diversos aportes poblaciones indoeuropeos, algunos célticos, y de su fusión con la población anterior megalítica surgen los cántabros y Cantabria, espacio social y geográfico siempre sujeto, todos los de aquel tiempo, a las intrerpretaciones de las fuentes antiguas, los autores clásicos, cuando los romanos llegan a estas tierras, antes conocidas por navegaciones comerciales de otros pueblos, como los griegos. Así tras la conquista imperial se establece aquí una comunidad romana o romanizada, tal vez la villa agrícola de un tal Gallitus, sin duda favorecido por la proximidad a la Via Agrippa, vía romana que, aprovechando sendas anteriores, recorre la cornisa cantábrica. Los restos de aquella villae pueden ser el antecedente poblacional más inmediatamente anterior al Galizano que actualmente conocemos


Los visigodos fueron, tras el periodo de decadencia romana y las invasiones bárbaras, los sucesores del poder imperial de manera más efectiva en el territorio. Si bien se sabe de guerras entre ellos con estos pueblos norteños, en su momento, tal y como hizo Roma, se buscaron alianzas, muy posiblemente con matrimonios mixtos entre los dirigentes locales y los nuevos (y casi siempre tambaleantes), amos de Hispania. Es entonces cuando aparece el Ducado de Cantabria y sus duques o dux, representantes de la autoridad toledana, o al menos de alguna de ellas


En este contexto es cuando aparece Favila, dux de Cantabria y padre de Pelayo, quien participó en la siempre convulsa política visigoda, falleciendo muy posiblemente por esas rivalidades, la cuales no mucho después llevarían a la ocupación de sus dominios por los árabes del Califato Omeya de Damasco, quienes, ayudados por otros pueblos de oriente medio y norte de África, junto con facciones visigodas, extenderían su dominio hasta el corazón del vecino territorio de los francos, si bien su autoridad en la zona, no demasiado fuerte, fue breve. Independientemente de lo sucedido en esos primeros momentos del declive del poder musulmán en la zona norte, lo cierto es que de manera documentada y efectiva sabemos que en tiempos del rey Alfonso I de Asturias, quien era también hijo de Pedro dux de Cantabria, se repobló el territorio. Lo que puede querer decir bien que había quedado despoblado, bien que era lugar de asentamiento de cristianos del sur, como fue usual en buena parte de Cantabria, o bien que, sin excluirse necesariamente lo anterior, hubiese una reorganización administrativa basada en pequeños monasterios que regulaban la vida física y espiritual de los habitantes del lugar


De todas maneras las referencias escritas más antiguas referentes a estos parajes son del año 927, cuando se nombra a Carriazo (capital del municipio, a kilómetro y medio de Galizano) con motivo de un juicio presidido por el Conde Munnio Muñoz. Galizano aparece en el Libro Becerro de las Behetrías (behetría: territorio en el que la vecindad elige a su señor) de 1352, cuando hacía tiempo ya que eran las tierras cántabras en su mayoría zonas integrantes del condado primero y reino después de Castilla.  Galizano formaba parte de la Junta de Ribamontán junto con Anero, Carriazo, Castanedo, Cubas, Langre, Las Pilas, Liermo, Latas (Somo y Loredo), Omoño, Pontones, Suesa, Valle de Hoz y Villaverde, y a su vez estaba incluido en la Merindad de Trasmiera, gobernada por un merino o representante del rey castellano que, durante la reorganización de los Reyes Católicos, pasa a integrarse en el Corregimiento de las Cuatro Villas de la Costa de la Mar. La familia de los Velasco fue comprando bienes en Galizano y allí ejerció en base a ello su poder señorial, que debió durar hasta mediados del siglo XVII, época de grandes maestros canteros, como en toda la Trasmiera


Durante aquellos siglos se sabe documentalmente de la existencia de un hospital de peregrinos en Galizano, dedicado a San Andrés, con lechos para cinco internos, patio anexo y capilla. Aún prestaba servicios a mediados del siglo XVIII pues es mencionado en el Catastro de Ensenada como "que en este lugar hay un hospital que sólo sirve de refugio a los pobres transeúntes y al que no tiene renta alguna"



Mirando ahora abajo a nuestra izquierda vemos el barrio de San Andrés, por donde baja el otro camino, que viene de Güemes tras separarse de este en Bareyo, a enlazar con la carretera CA-141 para entrar en Galizano para unirse de nuevo cerca de la iglesia


Es en ese siglo XVIII cuando la Junta de Ribamontán se divide en dos municipios, Ribamontán al Mar y Anero, luego llamado Ribamontán al Monte. Esa centuria es muy importante para Galizano pues se fundan manufacturas de loza "a la cortesana", iniciativa de Fernández de Isla, industria activa hasta el siglo XIX junto con la de los grandes maestros canteros que fueron Francisco del Pontón Incera, Francisco del Pontón Setién, Juan del Pontón Toraya, Pedro Vélez de la Huerta, Juan Vélez de la Huerta y Pantaleón del Pontón Setién


En 1822 se crea el Ayuntamiento de Ribamontán al Mar, dentro del partido judicial de Lierganes, de Entrambasaguas en 1835, de Santoña en 1885, de Santander en 1965 y nuevamente en Santoña en 1992


Entramos en Galizano por el barrio de San Pantaleón


Nos dirigimos a un cruce


Iremos a la izquierda mientras vemos nuevamente el barrio de San Miguel a lo lejos


San Miguel, Cabo de Galizano y Cabo Mayor


Seguimos las señales


Caballerías


Grandes fincas de caballos


Sigue la bajada


Los Corros


La gran llanura de Galizano


Setos


Galizano a un paso


En medio la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, antes de Nuestra Señora de la Velilla, que empezó a construirse en 1580 y fue acabándose, en partes, a lo largo del siglo XVII


Detrás de ella se unen este y el camino que viene de Güemes


Todo este tramo está asfaltado


Vista de la rasa costera en San Miguel, a nuestra derecha


Calle Romano y centro de Galizano


Valle del arroyo de Santa Catalina


Invernaderos y colonias de chalets. Detrás sigue la ruta a las playas


Contiunamos descenso


Cruce y de frente


Romano


Gran portalada


Casa de portal


Cierres de fincas


El descenso se suaviza


Nos acercamos a Las Lleras


Aquí hay un cruce


Vamos a la derecha


Poste y señal


Nos acercamos al centro urbano


Al fondo el campanario de la iglesia


Cruzamos este puente


Sobre el río Helguera, que desemboca en la Playa de Galizano


Subimos un poco más


Y al fondo un cruce


Aquí, junto a la fuente y el consultorio médico, al pie de la iglesia, nos unimos con el camino que viene de Güemes yendo a la derecha hacia la iglesia de Galizano decidiendo luego si seguimos por la costa o por el interior