Eres el Peregrino Número

sábado, 10 de febrero de 2018

SOBREMAZAS, HERAS, SANTIAGO Y SAN SALVADOR: EL GRAN RODEO DE LA BAHÍA DE SANTANDER (3)

Pico Llen en Peña Cabarga y el Embalse de Heras: el Camino pasa por la ribera  boscosa del fondo
El Camino en El Torrejon, saliendo de Solares
Salen los peregrinos de Solares, en el municipio de Medio Cudeyo, al sureste de la Bahía de Santander, en esta alternativa del Camino Norte en Cantabria que realiza un gran pero bellísimo rodeo alrededor de la bahía y evita todas sus rías, tal y como hacían muchos romeros y viajeros de antaño que, pese a existir, al menos desde la baja Edad Media, servicios regulares de lanchas, no deseaban exponerse al entonces arriesgado periplo marino o pagar la de aquella gravosa singladura pagando pasaje. Así, por los campos de La Mortera llegamos al barrio de El Torrejón, ya en Sobremazas, otra localidad del municipio


A nuestra izquierda los prados de Corro y Valdecilla, la capital municipal


Allí en lo alto vemos la iglesia de Santa María de Cudeyo, del siglo XVII pero asentada sobre otra anterior del XV, que a su vez estaría sobre una más antigua de la que hay noticias desde el siglo XI


Durante las reformas del siglo XVII se dotó al nuevo templo de tres naves, ábside poligonal, sacristía, torre y dos portadas, reuniéndose en la portada sur (la más antigua, del siglo XV) la Junta de Cudeyo, una de las que compònían la Merindad de Trasmiera, que se extendía entre las bahías de Santander y de Santoña. El municipio fue creado en 1813 pero la recuperación del poder absoluto de Fernando VII lo anularía más tarde para luego ser repuesto definitivamente en las reformas político-administrativas liberales del siglo XIX


Subimos poco a poco entre los prados


Bosquetes


Viviendas y una fábrica de muebles


Pasamos frente a este cobertizo


Curva a la derecha. A la izquierda vemos la carretera CA-634


Pequeña subida


Cruce y de frente


Siguiendo esta fila de casas


Prados de Sobremazas


Allí vemos dos edificios notables que muy pronto visitaremos


El antiguo Convento y Escuela de San Vicente de Paúl, con su ábside neogótico


Y la ermita de San Esteban, del siglo XVII


Más a la derecha la Peña Cabarga, con los 570 metros de altitud del Pico Llen en su cota más alta. El Camino pasará por abajo a su derecha rumbo a Heras


Y aún más a la derecha El Castillo o Pico Castillo (263 m.), en cuya cumbre hay cimientos de un castillo altomedieval, de entre los siglos VIII y XI, tal vez sobre un castro cántabro, rodeado de lo que fue una muralla de unos 19 x 16 metros y donde se han localizado numerosos hallazgos. Aparece en la documentación medieval citado como Castrum Cutellum, castro cuchillo, quizás por su forma, y de allí viene el nombre de este municipio, Medio Cudeyo, así como del cercano de Marina Cudeyo, la antigua Junta de Cudeyo, una de las que formaban parte de la antigua Merindad de Trasmiera, entre las bahías de Santander y de Santoña


Seguimos la hilera de casas en Sobremazas


Todo recto


Laderas de Peña Cabarga


Espléndida quinta


Nos encaminamos hacia la Casa la Tudanca


Muro de piedras


Gran caserón


Al fondo está la Plaza de la Marquesa de Nájera, en medio de este bello conjunto de arquitectura popular y señorial


Casas tradicionales


Caminamos enfrente de ellas


La Tudanca, construida en la primera mitad del siglo XIX


A la derecha una verdadera alegoría de la arquitectura trasmerana


Escudo solariego


Desde la Plaza de la Marquesa de Nájera vamos a la derecha


Placa de la plaza


La Tudanca queda atrás, casa donde se retiró Isabel Fernández de Villavicencio, Marquesa de Nájera y Grande de España, así como la periodista y escritora Ana María Cagigal Casanueva


Camino desde la plaza


Casa San Nicolás



Pasamos junto a esta finca


Haciendo nuevos amigos en el Camino


Y entramos en Sobremazas en el barrio La Salguera



Bifurcación en La Salguera: vamos a la izquierda


Todo recto de frente


Jardines floridos


Siga la flecha


Pasamos frente a esta casa


Dos amigos en la caseta, dándose calor


Seguimos avanzando


Y entramos en el barrio de Terrón



Continuamos ruta


Nos asomamos a esta tapia


Vemos el barrio de Rioz y al fondo a la derecha la ciudad de Santander


Santander en la disrtancia, vista parcial


Otra flecha amarilla


Urbanizaciones


Atención al pasar esta casa


En la siguiente el Camino sigue de frente pero si nos desviamos unos escasos metros a la izquierda podremos ver el santuario y el antiguo colegio


Allí está la ermita de San Esteban de Sobremazas y a la derecha el Convento y Colegio de San Vicente de Paúl


Plano de situación del barrio de Sobremazas


Con el trazado del Camino de Santiago y otros lugares y elementos de interés


El santuario de San Esteban de Sobremazas es del siglo XVII pero construido sobre un más viejo santuario existete en el XVI que muy fácilmente pudiera ser medieval, tal vez  en origen un pequeño monacato


El presbiterio es obra de Juan de la Portilla del año 1677 y antaño en el pórtico se celebraban las reuniones del concejo de Sobremazas, pórtico orientado al sur al igual que a su derecha la sacristía


Nos llama la atención la decoración con bolas de la pared de alguna de las fachadas



Y vamos ahora al Convento y Colegio de San Vicente de Paúl


La fundación fue construida a finales del siglo XIX por los renombrados canteros de Trasmiera, tiene un ala para escuela de niños (hoy sede de la Junta Vecinal) y otro para escuela de niñas con la capilla de las monjas en medio. La iniciativa corrió al cargo de la familia Lomba-Betancourt, con solar en Sobremazas


Las Hijas de San Vicente de Paúl ejercieron su función durante 35 años, hasta 1937 con la guerra civil


Actualmente es sede de la Fundación San Clemente y Santa Ana


En la placa vemos la fecha de 1901


Enfrente está la bolera


Volvemos a la ermita


Y de la ermita a las casas del Camino


Continuando ruta


Por esta plaza hacia abajo


Un pequeño parque


Vamos a la derecha


Edificio público


Del año 1905


Vamos todo recto


Calle adelante


Casas campesinas reformadas


Con fachada de piedra


A la izquierda la carretera CA-634 y a la derecha la torre de la Casa de los Cuetos, llamada de esta forma por estar en el lugar de dos cuetos, alzándose sobre uno de ellos y dando origen al apellido


Su estructura actual corresponde básicamente al siglo XVIII si bien existe al menos desde dos centurias más atrás, vinculada a Gonzalo de los Cuetos, quien la concede a su hijo Juan de los Cuetos, lo que delata que sería incluso anterior, pues aquí se erguía antes la Torre de Cudeyo, exponente del señorío sería creado en 1378 por Enrique II de Trastámara para Juan de Cuetos, agradeciéndole su ayuda en las guerras dinásticas castellanas. Esta familia sería la fundadora de la casa conservando el título de señores de Sobremazas hasta la abolición de feudos, señoríos y mayorazgos en 1835 reinando Isabel II. Fueron los más recientes representantes del linaje, los Sojo Lomba, los fundadores del antiguo convento y colegio de San Vicente de Paúl, del que acabamos de hablar


Siguiendo en paralelo a la carretera nos acercamos al palacio, situado bajo Laida (368 m.) y Socabarga, estribaciones orientales de la Sierra de Peña Cabarga


Ante el palacio hay una bifurcación en la que bajaremos a la derecha, no sin antes detenernos un instante para verlo.


Su fachada de sillería está orientada al sur pero un poco al este, adelantando la entrada de la luz del sol en las habitaciones principales, estilo llamado de "las once y media"


Tiene capilla propia dedicada a San Agustín y su terreno alrededor está cerrado por un muro. La capilla fue construida en el siglo XVIII y se dice se celebraban más de 300 misas al año. Abajo están el comedor y dependencias del servicio, arriba están los cuartos de los señores, sus dormitorios, comedor, etc. La torre anexa es de cuatro plantas


La portalada ostenta en lo alto el blasón de las estirpes que aquí tuvieron solar. Sufrió desperfectos en la Guerra Civil y fue restaurada en el año 2001


Y como hemos dicho, desde Los Cuetos bajaremos a la derecha


Pasaremos entre las laderas que bajan de Peña Cabarga y las del Pico Castillo


Rebaños de ovejas y urbanizaciones de Sobremazas


Bajamos al valle


Pasando junto a esta casa


Y luego bajo la Autovía del Cantábrico (A-8)


Por este túnel


Pasando al otro lado al valle del río Cubón, paso entre montañas


Estamos en el barrio de Rioz donde, en el cruce donde acaba la bajada, iremos a la izquierda


Allí está la Casona de los Portilla, fundada en la primera mitad del siglo XVIII por Melchor de la Portilla, aún influenciada por la arquitectura de la cantería barroca


De su estructura original se conserva la portalada y el primer piso del palacio. La segunda planta es un añadido de finales del siglo XIX


Hacia ella sigue el Camino, bajo las laderas de Peña Cabarga


Sobre la portalada el blasón familiar



Seguimos junto a lo que fueron almacenes o caballerizas


Y llegamos a esta bifurcación


Yendo a la derecha


Hacia las casas de Rioz


A la derecha la finca de la casona, con su palmera


Seguimos recto hacia aquella otra casa


Aquí está el puente sobre el río Cubón


Un paraje hermosísimo, con lavadero y una presa, sin duda para dar agua a los antiguos molinos del valle


Cruzamos el puente


Viendo la ribera


Yendo hacia el paso entre el Pico Castillo y Peña Cabarga


Casa montañesa con cortafuegos


Ante nosotros El Castillo, donde ya a mediados del siglo XVIII el investigador Jesús Carballo realizó estudios que plantearon que el castillo altomedieval cuyos restos aún perduran estaría reaprovechando un mucho más antiguo emplazamiento castreño, si bien posteriormente Miguel Ángel García Guinea y Bohigas volvieron a postularse en favor de su origen en el medievo. Hallazgos más recientes parecen en cambio reforzar la hipótesis castreña como primer poblamiento, reutilizado posteriormente


Su cima picuda fue explanada y rodeada de un muro de mampostería unido con argamasa y en su interior ha aparecido un cimiento rectangular de lo que podría ser una torre que, como otros elementos en terraza, podrían ser medievales. Han aparecido también molinos de mano y viejos hornos de hierro. En las cuevas de La Graciosa allí existentes se han localizado hasta ocho cráneos humanos y cerámica celtibérica que nos haría pensar en el asentamiento más antiguo, de la Edad del Hierro


El Castillo o Pico Castillo fue utilizado en la antigüedad por los navegantes como referencia visual para entrar en la Bahía de Santander, siendo este paso en forma de "V" uno de los paisajes más característicos de esta parte de la bahía


No olvidemos tampòco que las minas de hierro de Peña Cabarga eran ya conocidas por cántabros y romanos y su explotación pervivió hasta fechas históricamente recientes, pues desde finales del siglo XVIII, con la Revolución Industrial, fueron aún más extensamente explotadas. La salida comercial del mineral por la bahía se remontaría pues a la más remota noche de los tiempos y estos castros y castillos vigilarían tan importantes yacimientos desde tiempo inmemorial, además de estos pasos naturales en torno a las rías y valles


Además de en El Castillo, los primeros pobladores sedentarios del lugar estuvieron aquí en Sobremazas, cuenca del río Cubón


El centro de lo que sería Sobremazas iría luego a establecerse en torno al santuario anterior a la actual ermita de San Esteban, que también acabamos de visitar


El famoso paso en "V"


Hacia allí vamos


Viendo a nuestra derecha los campos de Mies de Riva


Mucha atención ahora


En esta bifurcación hemos de seguir de frente por el camino principal, a la izquierda. No obstante tal vez veamos alguna flecha o señalización que nos confunda e interpretemos que hay que ir a la derecha. NO, esa es otra ruta, que sube a El Castillo


Camino labrado en la roca


Hay bosquetes y setos silvestres


Al otro lado de la estrechura vemos los prados de El Cierro, bajo las laderas de La Peñona y, en lo alto, el Pico Llen (570 m,), el más alto de la Sierra de Peña Cabarga


Llegamos a La Mina, donde estuvieron algunas minas de hierro de Peña Cabarga


Aquí está la Granja la Mina, dedicada a actividades en el medio rural


Pasamos junto al edificio principal


Y El Cierro, otras de sus instalaciones


Viendo algunos animales


Y algunos animales


Pavos reales


Perro y gallos


Entrada a la granja


En este paraje de Las Minas pasamos ahora al lado del Embalse de Heras


Fue construido en el año 1902 para abastecer de agua los lavaderos de mineral de hierro de estas minas de Peña Cabarga


Existen a su alrededor varias rutas senderistas, estando además justo al norte del famoso Parque de la Naturaleza de Cabárceno


En la actualidad pertenece a la fábrica Global Steel Wire de Nueva Montaña, Santander


Caminamos por su ribera, bajo la falda de Peña Cabarga que cae del Pico Llen


Al otro lado vemos las colinas de La Vallona, La Eneina y La Aspa


Alli asoma el edificio del Centro Tecnológico Cantabria


Y a la derecha una casa con su entorno lleno de nidos de cigüeña, la de Pepe Quintana, quien las protege y cuida, limpiando sus nidos, desde hace más de medio siglo


Desde niño, se sintió fascinado por ellas, todo empezó cuando una pareja anidó en el gallinero, y él las protegió, pues era época de caza


Luego levantó los postes para los nidos, algunos de ellos cedidos por empresas como Electra Pasiega


Primero fueron dos, luego llegó a instalar una gran colonia. Recoge además animales heridos de la fauna silvestre, los cura y los suelta


Este hábitat constituye un importantísimo hito para la recuperación de la especie en Cantabria, donde casi se extinguen. Ahora se localizan en la comunidad autónoma unos 250 nidos cuando en los años 80 del siglo XX apenas había 20. Emigran en invierno a climas cálidos buscando alimentos pero gracias a la alimentación de Pepe de aquí no emigran, al menos los ejemplares adultos, si bien algunos polluelos recobrar con la edad el instinto de las migraciones


La sequía del desierto del Sahel y como consecuencia el que no consiguiesen sus presas hizo que muchas muriesen, no regresando nunca más. Hoy en día este santuario de la especie, junto con el existente junto al zoo de Santillana del Mar garantizan su contuidad. Muchas de las que emigran ya no necesitan tampoco llegar a África sino que les basta con irse al vertedero gaditano de Los Barrios, regresando luego al norte


Por esa otra ribera discurre la carretera CA-635


Y por esta el Camino


Camino que seguimos


Viendo como queda atrás el Pico Castillo


Y la Casa de Pepe Quintana


Caminamos por el mismo borde del agua


Admirando estas hermosas riberas


Todo recto


Hasta el final del embalse


Donde hay un puente de las viejas minas


Pasamos debajo de él


Y al otro lado, en un cruce, iremos a la izquierda


Subiendo por aquí, al lado de las casas


Señalización xacobea de las rutas de Peña Cabarga, en dirección a Santiago de Cudeyo


La flecha amarilla nos lo confirma


Y comenzamos el ascenso


Por el lugar de Las Minas


Pasando alguna casa


Y dejando atrás, abajo, el entorno del embalse


Es un fuerte repecho


Viendo abajo el barrio El Pantano, en Heras, donde está la Quesería Lafuente, fundada en 1942


Más allá está el centro de Heras, con los barrios de La Cabrita, La Maza, Voz al Rey, La Sota...


Y a lo lejos el Grupo Canalejas en la ciudad de Santander. A su derecha el Chalet Real, ideado por Alfonso XIII para alojar a su séquito durante sus estancias veraniegas en Santander. Bajo sus auspicios se empezó a construir en 1916. Diez años antes la familia real ya venía a tomar los baños de ola y se asentarían en el cercano Palacio de la Magdalena


Se inauguró por todo lo alto el 12 de julio de 1917 y, décadas después y acabada la monarquía, el Hotel Real albergó numerosas iniciativas entre las que destacan los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y el Festival Internacional de Música de Santander, razón por la que en el hotel se alojaron directores como Rostropovich o Zubin Metha o que en su gran terraza Jorge Sepúlveda escribió la letra de la canción: "Mirando al mar soñé, que estabas junto a mi". El Hotel Real se desestazionalizó en 1972, cuando empezó a abrir todo el año y en el 2003 se reformaron la cocheras para el nuevo centro de talasoterapia



Pasamos otra casa


Y al ganar altura ganamos también vista sobre el valle y marina


Y vemos mejor también Heras y sus barrios. En primer término El Monte


Allí en medio hay dos edificios notables


A la izquierda, en el barrio de La Maza, es la Casa-torre de Alvarado, del siglo XVI. A su derecha se ve el campanario de la iglesia de San Miguel de Heras, de entre los siglos XVI y XVII


La subida se suaviza un poco


Heras y a lo lejos la bahía


Bahía de Santander. Dársenas de Molnedo y Puerto Chico, ante el que fue el casco antiguo, desaparecido en el voraz Incendio de Santander de 1941


Allí en los Jardines de Pereda está el El Centro Botín o Centro Botín de las Artes y la Cultura (a la derecha de la foto), promovido por la Fundacion Botín y a cargo del arquitecto italiano Renzo Piano, con una altura que no supera a la de los árboles de los Jardines de Pereda, con dos grandes volúmenes que parecen elevarse sobre suelo y mar, proyecto del italiano Renzo Piano, Consta de sos volúmenes enlazados por pasarelas y miradores sobre la ciudad y la bahía, gran terraza, salas de exposiciones y abajo cafetería y restaurante. Detrás asoma un poco la torre de la catedral de Santander, junto a la que pasa el Camino atravesando la urbe en dirección a Peñacastillo desde los Jardines de Pereda


Domina la bahía, al norte de la ciudad, el palacio y península de La Magdalena, donde se han localizado restos romanos de a partir del siglo I de nuesta era, justo tras la conquista del territorio por parte del Imperio de Augusto en las guerras asturcántabras contra Roma. Dada su privilegiada situación sobre la ciudad y la desembocadura fue desde siempre un enclave fortificado en el que se libraron algunas batallas durante la Guerra de la Independencia


A primeros del siglo XX fue regalado al rey Alfonso XIII y allí se construyó entre 1909 y 1911 el palacio real, razón por la que también se conoce al lugar como Real Sitio de la Magdalena. Se esperaba, como así fue, que la presencia del monarca con su familia y séquito promocionase Santander a todos los niveles, especialmente por parte de las clases más pudientes, que estableciesen aquí sus quintas de recreo, residencias, negocios y espacios de ocio, principalmente la vela


Alfonso XIII utilizó el lugar como mansión de veraneo entre 1912 y 1929. Es de entonces cuando, por iniciativa real, se planta en la península el bosquete de pinos. Luego pasó a ser sede de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, hasta la actualidad


A su izquierda asoman las playas de Los Bikinis y de La Magdalena


Abajo, otra vista de la Torre de Alvarado. Detrás la iglesia


Valle del río Cubón


A lo lejos la iglesia de Santiago, en Orejo, construida en el siglo XVI pero con reformas y ampliaciones hasta el XVIII


Vamos remontando la cuesta


Mientras admiramos la maniobra de aterrizaje de un avión en el Aeropuerto de Santander-Seve Ballesteros



A nuestra izquierda Peña Blanca


A la derecha La Vallona y El Cerrillo


Vamos por lo alto de El Monte


Cobertizo y casa


Una cabaña


Peñablanca


Caminamos en llano, o incluso un poco cuesta abajo


Santander y sus muelles de Maliaño y la bahía. Se ve perfectamente El Pantalán, Pantalán de Dynasol donde los barcos descargan gases licuados derivados del petróleo o productos químicos. Más cerca Elechas, municipio de Marina de Cudeyo, por donde va en dirección a Pontejos el camino que bordea la bahía por la parte más próxima a la costa, procedente de Somo y Pedreña


Y esta es la fábrica de productos químicos en Gajano


Pontejos y, al otro lado de la Ría de Astillero y Ensenada de San Bartolomé Parayas y su sierra. Al otro lado se extiende el aeropuerto de Santander. A lo lejos Peñacastillo, alto de La Peña (140 m.), donde existen restos de un castro y poblamiento que pudo ser en origen el antrecedente directo de la actual ciudad, antes incluso de la llegada de los romanos. A su izquierda se distingue la iglesia de San Lorenzo, a cuyos pies confluyen los caminos que entran y salen de la capital cántabra


Allí otro importante núcleo orbano


El formado por Maliaño y Muriedas, municipio de Camargo


Nos acercamos a un cruce en el que seguiremos de frente


Subiendo un poco



Atrás van quedando El Monte y Heras


Curva a la izquierda


Pontejos, Gajano y El Pantalán


Otro avión aterrizando



El Pantalán de Dynasol. Por Elechas, Gajano y Pontejos sigue el otro camino que rodea la magna bahía. Otro la cruza hacia el Muelle El Calderón, junto a los Jardines de Pereda, en el mismo centro de Santander


Campo e industria


Al oeste otra población importante


Guarnizo, municipìo de El Astillero, donde empezamos a ver el Puente de Pontejos, que salva la ría en ese punto


Las indsutrias de la bahía


El Hoyo y Songajano


La Granja, Instiuto de Enseñanza Secundaria con más de medio siglo de existencia, relacionado con las enseñanzas agrarias, en el barrio de La Estación en Heras. Al fondo El Puente, La Riba, El Palacio y Los Corrales, en Gajano, municipio de Marina de Cudeyo


Cruce de caminos: vamos a la izquierda


Al fondo siguiente hito del Camino


Santiago de Cudeyo


Nuevas vistas de El Astillero con los astilleros que le dieron nombre. Era primeramente el Astillero de Potrañés, dependiente de la Corona y creado en 1581 para proveer de buques a la Armada en tiempos de Felipe II, construyéndose los primeros galeones oceánicos españoles, pasando así a depender de la Corona antiguos y preexistentes astilleros de ribera, cuyo origen puede sumirse en la noche de los tiempos, dado que ya en esta ensenada hubo asentamientos cántabros y romanos que aprovechaban las rutas marítimas, fluviales y terrestres para dar salida al mineral de hierro de las cercabas minas de Peña Cabarga


Felipe II encargó esos primeros galeones, nueve, para la defensa de Indias a Cristóbal de Barros, superintendente de Fábricas, Montes y Plantíos de la costa de Cantabria. Esos galeones oceánicos se encargarían de la escolta de las flotas que traían oro y tesoros de las américas, castigadas por piratas, corsarios y naves enemigas. Así Cristóbal de Barro le propuso la construcción de "esta canal que llaman de Solía y Guarnizo", argumentando para ello el calado del lugar para la buena botadura de las naves construidas, la protección del lugar al abrigo de temporales y ataques, estando además la bahía fortificada, así como la mucha madera que podía salir de los bosques circundantes. Los galeones para la Carrera de Indias seguirían construyéndose posteriormente, más grandes aún, con el oficial naval Francisco Díaz Pimienta. A lo largo de los dos siglos siguiente se construirían más de cien buques para la armada y otros muchos para particulares



A principios del Siglo XVIII el aumento del tamaño de los navíos hace que la Ría de Solía se quede pequeña y poco profunda, por lo que se construye un nuevo astillero en La Planchada, el Real Astillero de Guarnizo, "astillero de navíos", a un cuarto de milla del de Potrañés, "astillero de fragatas". El Real Astillero de Guarnizo empieza su actividad en 1720 y acaba hacia 1770 cuando O Ferrol, en Galicia, le toma el relevo como capital del Departamento Marítimo del Cantábrico, si bien se mantuvo parte de su actividad constructora hasta un siglo después. Estos astilleros fueron los que dieron origen a un poblado para sus trabajadores, naciendo así El Astillero, si bien el lugar ya estaba habitado desde mucho atrás, antes incluso que cántabros y romanos, pues yacimientos rupestres y hallazgos como el del Hombre de Morín remontan la presencia humana a 30.000 años atrás al menos



El Astillero se idependiza de la jurisdicción de La Marina en 1793 y se constituye como ayuntamiento en el 1800, si bien lo que es Guarnizo será parte hasta 1871 del Real Valle de Camargo. Salvo pequeños encargos durante esa época la actividad del astillero es muy limitada, prueba de ello es que algunos trabajadores se hacen campesinos, residiendo en el lugar esperando tiempos mejores. Había un superintendente, cinco oficiales y siete operarios. Es en buena medida un puerto de reparación, aunque se construyen en total una docena de mercantes. En 1837 y tras unas disputas entre el superintendente de la Corona y los vecinos, la Armada cede estos astilleros a la Junta de Comercio de Santander, construyéndose en Potrañés dos corbetas mercantes y en 1847 salen a subasta estos bienes. Se construirán luego en El Astillero unos 30 barcos, de hierro y vapor algunos, pero los armadores santanderinos trasladaron lo más de su actividad a Vizcaya, con fueros y ventajas que abarataban la construcción y con Bilbao como gran puerto comercial del norte. A principios del siglo XX cuando la Junta de Obras del Puerto de Santander, sucesora de la Junta de Comercio, deja el antiguo Real Astillero de Guarnizo para establecerse en la ciudad santanderina, quedando aquí únicamente los trabajadores que tenían su casa en El Astillero. Con ellos Bernardo Lavín, forjador de la Junta, mantendrá la empresa, dedicada ya definitivamente a barcos de hierro para los cargaderos de mineral que acaban de instalarse en el pueblo. A su muerte su viuda Adelaida Coterillo García funda una sociedad mercantil familiar que sigue reparando buques y construye un vapor. Luego se hace un nuevo dique pero dados los gastos necesarios para acometerlo Adelaida se asocia con otras personas y termina vendiendo el astillero a Casimiro Tijero Aguirre, nacen así los Talleres del Astillero en 1923, sacudidos por crisis, huelgas y la guerra civil. En plena posguerra hay un tiempo de prosperidad alquilando el dique de Gamazo construido en Santander por la Junta de Obras del Puerto, pero los herederos de Casimiro venden la empresa a un grupo industrial formado por Pysbe, Cepsa, Berge y Cia, con el Banco de Santander como mayoritario, fundándose así Talleres del Astillero S.A. (TASA) e iniciándose una serie de profundas reformas que se traducen en mayores encargos, si bien en 1966 el Banco de Santander, no satisfecho con la rentabilidad, quiere deshacerse del astillero, vendiéndolo progresivamente a La Naval. se culmina un nuevo y se viven unos años relativamente buenos, siendo ahora Astilleros de Santander S.A. (ASTANDER). Su compra por SEPI (Sociedad Estatal de Inversiones Industriales, arregló algunos problemas pero creó otros, al prohibirse nuevas construcciones y transformaciones. Al final, tras una serie de huelgas, la empresa es vendida a ITALMAR


Abajo ya empezamos a ver mejor la Ría de San Salvador o de Tijero, que junto con la de Solía formará la de El Astillero. Arriba son barrios de Pontejos, como La Cavada y el Alto del Postillo. Al otro lado la Ría de Boo, que no vemos desde aquí, se une a las anteriores y forma ya la Bahía de Santander. A la derecha es la gran nave de Equipos Nucleares S.A. Sobre ella la Sierra de Parayas (21 m.) y a la izquierda a lo lejos Maliaño Alto, municipio de Camargo, por donde pasa uno de otros caminos xacobeos que, cercanos a la bahía, van a Santander


Así en este cruce seguiremos de frente hacia Santiago de Cudeyo, que antiguamente era dependiente como barrio de Heras y se llamaba Santiago de Heras


Subimos un poco, llegamos a la carretera CA-415, la cruzamos al otro lado y seguimos de frente


Por aquí


Caminamos por esta ladera


Y llegamos a Santiago de Cudeyo


Por el barrio de El Campo


Abajo el estuario, Ría de San Salvador o de Tijero, divisoria entre este municipio de Medio Cudeyo y el de Marina de Cudeyo


A lo lejos la boca de la Bahía de Santander, del Hotel Real, sobre la Playa de los Peligros, a la Península de La Magdelena, donde están el arenal de este nombre y el de Los Bikinis


Península de La Magalena. Aquí abajo Pedreña


Isla de Mouro, llamada así por un error cartográfico del geógrafo Vicente Tofiño de San Miguel en el siglo XVIII, pues era originalmente Isla de Mogro. Allí se proyectó construir en 1570 la fortificación que luego se haría en La Magdalena. En 1812 un desembarco inglés permitió ocupar la isla y bombardear desde ella esas fortificaciones ocupadas por las tropas napoleónicas, posibilitando el desembarco de tropas españolas en El Sardinero. Luego se hizo un faro ocupado por dos fareros hasta 1921, cuando fue automatizado



Otra vista, esta más amplia, de El Pantalán de Dynasol. Por los campos de la orilla pasa el otro camino de la bahía. Si nos fijamos veremos ante el pantalán dos islas, la de la derecha es la Isla de la Hierba, donde hubo un laboratorio y criadero de almejas. Allí embarrancó hace años un barco, el Almenara. La otra es la Isla de los Ratones o de llamada también de Marnay, de la Garza y de las Ánimas, una de las existentes en la Bahía de Santander. Antiguamente hubo allí un polvorín. Algunos artículos la suelen confundir con la Isla de la Torre, que no se halla aquí sino delante de la Playa de los Bikinis. Y al oeste vemos enfrente, en la otra ribera de la bahía, Santander, capital de Cantabria. Es muy posible que existiesen poblamientos muy antiguos, prehistóricos mismamente, en ese lugar. la ladera norte de la colina de Somorrostro y la antigua ría de Becedo debieron ser parajes ya apetecidos para los más pretéritos asentamientos humanos antecesores de la ciudad. Es muy posible que existiesen poblamientos muy antiguos, prehistóricos mismamente, en este lugar. la ladera norte de la colina de Somorrostro y la antigua ría de Becedo debieron ser parajes ya apetecidos para los más pretéritos asentamientos humanos antecesores de la ciudad


Entramos así en El Campo


Todo recto


Hacia la casa del fondo


Allí hay una explanada y un cruce


Seguiremos todo de frente


Subiendo un poco


Hay acera a la derecha


Y llegaremos al barrio de La Iglesia


La iglesia de Santiago, advocación sin duda vinculada al tradicional paso de peregrinos desde la antigüedad


Fue templo construido entre los siglos XVI y XVII, con añadidos del XVIII, como la espadaña del campanario


Llaman la atención sus contrafuertes


En su interior se alberga un retablo barroco de hacia 1730-40


Más adelante se le añadió este gran tendejón para las reuniones vecinales


Esta es la portada sur, labrada y adintelada


Y esta es la portada norte, de arco de medio punto


Sobre ella el campanario, la espadaña


Hermoso entorno de la iglesia


Peñablanca en lo alto, estribaciones de Peña Cabarga


La sacristía


Los contrafuertes de la capilla mayor


Ventanas de la fachada sur


Volvemos al Camino


Bajamos las escaleras


Y continuamos ruta


Tablón de anuncios


Y bajorrelieve de Santiago en su versión bélica, iconografía extendida a partir de la legendaria Batalla de Clavijo




Vamos dejando así el barrio de La Iglesia


La Casuca de Angélica


Nuevas vistas de la bahía


Parayas, zona del aeropuerto y del puerto deportivo


El Pantalán y Santander: muelles de Maliaño y puerto pesquero. Aparte de los asentamientos castreños y prehistóricos antecesores  no es hasta época romana donde hallamos los primeros testimonios incontestables de la fundación de la primera ciudad, el Portus Victoriae Iuliobrigensium, que, independientemente que estuviese aquí o en otro lugar, son evidentes señales de un puerto y civitas o villae romana cuyos restos han aparecido en toda esta ribera, desde el subsuelo de la catedral hasta La Magdalena. Pasada la época romana sufrió el primigenio asentamiento los ataques de pueblos bárbaros y en tiempos del rey Alfonso II El Casto se funda aquí la Abadía de los Cuerpos Santos sobre un santuario anterior ubicado en Somorrostro en el que se hallaba el relicario de los santos San Emeterio y San Celedonio, los cuales habrían sido decapitados en Calahorra en el siglo III y cuyos cuerpos, unos siglos después, habrían llegado a Santander en una barca de piedra, creencia similar a la llegada del cuerpo decapitado de Santiago a Galicia, escapando de la invasión musulmana


Dice la creencia piadosa que la barca dio la vuelta a esta península y chocó atravesando lo que hoy es la Isla de la Horadada, en la boca del estuario, guardándose a partir de entonces estas reliquias en una cueva situada en el Cerro de San Pedro y, cristianizando sin lugar a dudas un lugar sagrado pagano, se fundó un primer templo al que le sucederá posteriormente este monasterio donde se veneran los restos de San Emeterio, San Celedonio y otros mártires desconocidos. Aparte de la existencia de un antiguo culto a San Andrés en Peñacastillo que pudiese ser el origen del topónimo actual, hasta ahora era mayoritariamente aceptado que el topónimo Santander venía de Portus Sanctorum Emeterii et Celedonii, y en concreto de San Emeterio por evolución fonética de Sancti Emetherii-Sancti Emderii-Sanct Endere-San Andero-Santendere-Santanderio-Santander). Si bien en los mapas antiguos aparece cuando como San Emeterio y Sant Ander, versión esta última que ha dado pie a la posibilidad que estuviese vinculado a San Andrés


En el año 1187 el rey Alfonso VIII de Castilla le otorga la preciada Carta Puebla por el que se regula una gran autonomía local y fueros para la población, libre de apetencias señorales. Esto favoreció notablemente el asentamiento de más vecinos, así como la pesca, el comercio terrestre y marítimo y la elaboración de escabeches y explotación de viñas. A partir de entonces se divide en dos barrios principales dentro de sus murallas, La Puebla Vieja o parte más antigua en el cerro de Smorrostro, con el monasterio de los Cuerpos Santos y el puerto, y la Puebla Nueva con el convento de Santa Clara y, fuera de la fortificación, el de San Francisco. Ambos barrios estaban unidos por un puente sobre la ría de Becedo, hasta que esta fue rellenada a finales del siglo XVIII pero de la que aún quedaban señales en fecha tan tardía como 1936


A finales del siglo XII empieza a construirse, sobre la Abadía de los Cuerpos Santos, la catedral de la Asunción, a escasos metros de la orilla pero que no vemos desde aquí, tapada por los edificios de la urbe. En esos siglos bajomedievales la marina santanderina participa, junto con la de otros puertos cantábricos, en la toma de Sevilla (año 1248), portando a partir de entonces en su escudo un emblema con la Torre del Oro y una nave rompiedo las cadenas que protegían la ciudad por el río Guadalquivir. En en 1296 llegó a formar una hermandad cn otras villas cantábricas para defender, con la fuerza si fuese necesario, sus intereses comerciales frente a la competencia de otros puertos del Atlántico Norte.La antigua puebla medieval sufrió dos graves incendos en pocos años, 1296 y 1311, por lo que fue excluida del pago de diezmos por el monarca Fernando VII con el deseo que sirviese para su recuperación. Santander se convierte en una gran base naval de la corona castellana al entrar triunfante en el puerto la escuadra castellana de Enrique II tras la victoria de La Rochelle contra los ingleses, creándose las Atarazanas Reales, grandes astilleros para la flota, como los existentes en Sevilla y Barcelona. Confirmada su dependencia directa del rey sin influencia de la nobleza terrateniente y feudal a lo largo del siglo XIV, su cesión al Marqués de Santillana en 1466 por parte del monarca Enrique IV provocó una revuelta popular que obligó a revocar esta contestada resolución, pero los conflictos entre los dos barrios santanderinos de La Puebla Vieja y La Puebla Nueva obligaron a otras disposiciones, como el nombramiento de dos alcaldes


Otros dos graves acontecimientos que marcaron la historia de la ciudad fue la epidemia de peste de 1497, cuando la Armada de Flandes desembarcó con Margarita de Austria, quien venía a casarse con don Juan, el príncipe heredero de los Reyes Católicos, falleciendo 6.000 de sus 8.000 habitantes. Un siglo después otra peste redujo sus habitantes de 2.500 a 800 personas. Santander empezó a recuperarse de tan grandes reveses en el siglo XVIII, favorecida por su condición de cabeza de partido que hasta entonces era exclusivo de Laredo y por la orden real de abrir el Camino de las Lanas con Burgos, haciendo de Santander el gran emporio comercial del Cantábrico. En 1754 es nombrada capital de la diócesis y el abad pasa a ser obispo, pasando la antigua iglesia-colegiata a ser catedral. Un año después Fernando VI le concede el título de ciudad y en 1783 se instituye el Consulado de Mar y Tierra de la muy noble y muy leal ciudad de Santander, intensificándose el intercambio marítimo con América. En 1816 y con el apoyo de la burguesía industrial nacida de la prosperidad comercial y portuaria se crea la capital marítima, fundándose numerosas empresas y astilleros y en 1851 llegaría el ferrocarril. Esta burguesía industrial favorecería la ampliación de la ciudad con el Ensanche de Santander, expansión de la ciudad más allá de la vieja puebla medieval. Ya desde mediados del siglo XIX el triunfo en Europa del turismo de ocio y salud para las clases pudientes abarcó a Santander pues esta promocionó sus playas para los salutíferos y recetados baños de ola, creándose la ciudad-balneario de El Sardinero. Esta iniciativa haría como hemos dicho que la propia familia real española hiciese de la ciudad su centro vacacional en tiempos de Alfonso XIII. Culturalmente la Universidad Internacional Menéndez Pelayo consolidó Santander como gran ciudad cultural. Su proyección se vería favorecida a nivel internacional con el aeropuerto, inaugurado en 1953 sucediendo al más antiguo de La Albericia y con las líneas marítimas del ferry con Plymouth y Portsmouth en Inglaterra


Mientras recordamos la historia de Santander admirando su ciudad y bahía continuamos nuestro itinerario pasando al barrio de La Cotera


Todo recto


Seguimos de frente pero primero nos detenemos a ver el mapa


Mapa de Santiago de Cudeyo


Con nuestra situación exacta


Flecha amarilla


Bifurcación y a la derecha


Viviendas unifamiliares


La Casona


Usos residenciales en lo que fueron antaño lugares eminentemente campesinos


El pueblo se extiende a lo largo del Camino


Con casas a ambos lados


Caminamos en llano


No hay arcén y vereda para viandantes pero estos badenes hacen que los coches no vayan a velocidad


Ría de San Salvador y Polígono Industrial de Heras


Ría de El Astillero, unión de las de Solía y San Salvador


Más allá Maliaño y Muriedas y en la lejanía la Sierra de Liencres, que se extiende entre las playas y la rasa marina. A sus pies sigue el Camino saliendo de Santander hacia Mogro


Y en Pontejos, el puente que da paso a El Astillero, inaugurado en 1966 y que sustituyó a la singladura en barca de una población a otra. El día de la inauguración, el 29 de agosto de aquel año de 1966, hubo una fiesta multitudinaria a la que acudieron miles de personas, repartiéndose vino a mansalva


La nueva infraestructura cambió los hábitos de todas estas poblaciones. Antes la barca terminaba su servicio a las diez de la noche, a partir de entonces eso ya no era problema. El beneficio de las comunicaciones benefició al desarrollo social e industrial de ambas riberas. Tengamos en cuenta que muchas gentes de Pontejos habían de quedarse en El Astillero o cambiar de residencia por motivos laborales


Y allí los astilleros. Detrás el Polígono industrial Ría del Carmen y más allá Maliañó y Muriedas. En la lejanía Santa Cruz de Bezana, por donde sigue hacia Mogro el Camino que sale de Santander


Más allá de El Astillero la Ría de Boo o Ría del Carmen, con la Sierra de Parayas a la derecha y Maliaño Alto a la izquierda


Nueva vista de la Ría de San Salvador y del Polígono de Heras a nuestros pies. En San Salvador hubo muelles, ferrocarriles y otras instalaciones de las minas de hierro de Peña Cabarga, en concreto de la Sociedad Minas Complemento


Pontejos, la nave de Equipos Nucleares S.A. y la Sierra de Liencres, conocida por sus picachos, como La Picota (239 m.) o El Castillo (174 m.), zona de antiguos castros, castillos y hasta de trincheras de la guerra civil


Pontejos. A la izquierda veremos la iglesia parroquial de San Juan Bautista, construida en 1946 más cercana a la parte más poblada del pueblo tras la destrucción de la antigua en el barrio de Otero. A sus pies sigue el Camino, yendo por la línea de casas de la izquierda, que siguen los peregrinos que llegan a Somo y Pedreña sin cruzar la bahía en las famosas lanchas pedreñeras de Los Reginas. Enfrente, aquel bosque es la Isla de Pedrosa, donde estuvo el Sanatorio Víctor Meana, el cual vemos justo encima de la iglesia. Ya en 1834 se proyectó hacer aquí un hospital o lazareto que no se hizo realidad hasta 1869, transformado 40 años después en sanatorio especializado en tuberculosis y enfermedades óseas para pacientes de Cantabria, Asturias, Palencia, Valladolid, Ávila, Segovia, Madrid, Burgos, Soria, La Rioja, Navarra, Álava, Guipúzcoa y Vizcaya. Luego llevó el nombre de Víctor Meana en honor de uno de sus doctores. El hospital funcionó hasta 1989. Asumidas las competencias pertinentes, el Gobierno de Cantabria lo transformó en un centro de tratamiento de drogodependientes. El lugar se ha hecho famoso por sus historias de fantasmas


Más allá Parayas y Santander, ciudad que tuvo dos grandes quebrantos en su historia más reciente, uno fue la explosión en 1893  de un barco, el Cabo Machicaco, que transportaba dinamita y ácido sulfúrico sin guardar, como casi nadie hacía, las preceptivas medidas de seguridad. Todo empezó por un incendio que atrajo a que otros barcos viniesen a ayudar, así como equipos de extinción, autoridades y numerosos curiosos, estallando entonces la carga y provocando 590 muertos y 525 heridos pues además destruyó algunas viviendas


Otro fue el famoso Incendio de Santander, en 1941, que comenzó en la calle Cádiz la noche del 15 al 16 de febrero avivado por un fuerte viento sur que incendió durante dos jornadas el casco histórico de callejuelas y viviendas parcialmente construidas de madera. La única víctima mortal fue un bombero madrileño, Don Julián Sánchez García, que participaba en las labores de extinción. Pero el centro quedó arrasado y la ciudad asolada, con numerosísimas familias sin hogar y la vieja puebla medieval destruida. Esto dio lugar a tener que buscarles rápido acomodo y a la construcción rápida de varios barrios funcionales, transformado la organización urbana de la ciudad


Desde todos estos lugares se contempló aquel gran y pavoroso incendio


Por allí surcan las aguas las lanchas de Los Reginas, llevando vecinos, viajeros y peregrinos que deciden hacer la singladura marítima. Abajo Punta de Elechas e Isla de la Hierba, donde arranca El Pantalán. Por la colina de la derecha va el camino que procede de Somo


Playa de los Bikinis y El Puntal, el gran brazo de arena que se extiende desde la Playa de Somo y casi cierra la bahía por su desembocadura


La Magdalena y Pedreña, Las lanchas pedreñeras deben su nombre al embarcadero allí existente, donde atracan al ir y al venir en el trayecto de Somo-Santander


Sigue el Camino por Santiago de Cudeyo


Un gran mirador natural sobre la bahía


Aquí vemos a la izquierda un viejo monolito


Nos acercamos a él


Tiene una inscripción


Creemos ver que es del año 1783



Atención ahora al cruce


A la derecha, nuevas vistas de las rías de San Salvador y El Astillero


Allí se unen


Pontejos



Al fondo Ría de Boo o del Carmen


Pontejos y Peñacastillo


Muelles de Raos


Pontejos con la iglesia, La Pedrosa y su clínica, Parayas, aeropuerto y puerto deportivo y muelles de Maliaño con el centro de Santander


Banco para sentarse y a la izquierda otra vista, la Sierra de Peña Cabarga


Atentos a aquel cruce


Vamos a ir a la izquierda


En medio hay una pequeña flecha


Flecha amarilla que nos confirma la dirección a seguir


Abajo La Cholla, arriba en Peña Cabarga Peñablanca y la máxima altitud de la sierra, los 570 metros del Pico Llen


Allí está el Monumento al Indiano y a la Marina de CastillaEl Pirulí de Peña Cabarga, construido en 1968 con diseño del arquitecto Ángel Hernández Morales y del ingeniero de caminos José Calavera Ruiz, quienes también estuvieron a cargo del proyecto del Teleférico de Fuente Dé


Iniciamos una prolongada bajada


Valle de Ollamo. En la sierra Peña Mora (456 m.) y más allá el Alto de Castil Negro (455 m.) en la parte conocida como Sierra de Villanueva. Abajo, más cerca Las Teresonas (116 m.)


Casa Tarrero. Estaríamos ahora entrando en San Salvador, en la parte más occidental del municipio de Medio Cudeyo


Pastos y bosques


Sigue la bajada


Bifurcación


Vamos a la izquierda, por el camino asfaltado


Tramo recto y en descenso


Campos de Fuentebuena, con Pontejos y El Astillero a lo lejos


Los vemos según caminamos


Por la zona de Socabarga


Hay algún chalet y una vaquería


Cruce y a la derecha


Por aquí


Hay una plaza donde nos detenemos a admirar la estatua de esta fuente


Por aquí continúa la ruta


La Cotera ha quedado atrás


Pasamos estos cuetos


Y encontramos un tendejón


Es un gallinero


Avanzamos


Curva a la izquierda


El gran centro urbano de El Astillero y Guriezo


Con su ría siempre a la vista


Y la Ría de San Salvador con el polígono


En San Salvador estamos en el barrio de San Andrés


Viendo el puente de Pontejos a El Astillero


Barrio El Rey


Otro buen gallinero


Puente de Pontejos, paso, por el otro camino de la bahía, del municipio de Marina de Cudeyo al de El Astillero


Al cruzar a El Astillero los peregrinos que hacen esa ruta ribereña tienen dos opciones, una es seguir por la orilla del estuario a lado de los astilleros y luego proseguir por la Ría de Bóo hacia el Alto Maliaño, la parte antigua de esa localidad del municipio de Cabargo por la que pasa uno de los dos ramales en los que se divide el Camino al llegar a El Astillero. Sus habitantes son conocidos como cachoneros pues secularmente eran pescadores de cachones o sepias en esta costa, ahora transformada por la industria, donde la Ría del Astillero se forma de la unión de las de Boo, San Salvador y Solía


La otra alternativa que tienen consiste en desde el puente subir sobre la Autovía del Cantábrico hacia el parque La Cantábrica al pie de la iglesia de la iglesia de San José, de estilo neorrománico, techo neomudéjar y dos torres, una de campanario


 Se construyó a partir de 1890 como una pequeña capilla para los trabajadores del astillero pero fue derribada y hecha de nuevo, como iglesia más grande, e inaugurada en 1949, siendo el arquitecto Juan José Resines. Alberga en su interior un Cristo yacente tallado en madera por el santoñés Víctor de los Ríos


Luego desde el parque se continuaría por la N-635 que atraviesa la población


Ambas rutas se unirán de nuevo en Maliaño-Muriedas, unos kilómetros más al norte, para luego ir hacia Peñacastillo y entrar en Santander


Las dos rutas se separan justo a la izquierda de la foto, ante el histórico embarcadero de Orconera, declarado Bien de Interés Cultural en el año 2013, antiguo cargadero del puerto, diseñado por José MacLenan y contruido en 1893 para la compañía Orconera Iron Ore, que sacaba el hierro de las minas de la cercana Peña Cabarga, ya conocidas antes de la llegada de Roma, en dirección al Reino Unido. El mineral era traído en vagonetas y el cargadero se reformó en 1902. En 1970 las vagonetas fueron sustituidas por una cinta trasbordadora. Los últimos barcos que entraron, a finales de aquella década, llevaban la producción a Altos Hornos de Vizcaya


En la parte de Pontejos por su parte hay también unos pequeños astilleros de ribera


Hermoso paisaje desde los barrios altos de San Salvador


Vamos bajando poco a poco


Dentro de poco nuestro camino también se bifurcará


Un perro guardián nos ladra


Rebaños de ovejas


Pasamos esta casa


Sierra de La Gándara


Cabaña y paisaje


Desde aquí empezamos a ver, a la izquierda de la foto, otra de las rías que conforman la de El Astillero: la Ría de Solía


Desembocadura del río de La Mina. Nuestro camino también se bifurcará dentro de poco


Primero seguiremos rectos hasta más allá de la finca Los Selayos, barrio de El Rey


Pronto un camino, el secularmente seguido por los peregrinos de la historia, seguirá de frente pues busca un paso mejor rodeando la bahía y sus estuarios, así seguirá hacia Socabarga, ya en el municipio de Villaescusa, pasando junto a la iglesia de Nuestra Señora


Pero dado que se trata de una etapa muy larga también existe la posibilidad señalizada de bajar a El Astillero por el barrio de Laso


Y allí en la Ría de Solía cruzar el Puente de San Salvador


Esta ruta nos permite cruzar el puente e ir hacia la iglesia de Nuestra Señora de Muslera, más allá de las instalaciones de Electra del Viesgo, donde hay albergue de peregrinos o, en su defecto, algún otro alojamiento de la población. También podríamos si lo deseásemos enlazar con la ruta ribereña dirigiéndonos al citado parque de La Cantábrica


Desde Muslera la ruta prosigue hacia el Polígono de Morero y luego de la iglesia de El Pilar enlazaría con el otro camino que aquí se separa, así juntos proseguirían subiendo al Alto de La Morcilla y a La Revilla


Un abanico de posibilidades se nos ofrece en esta red caminera


Seguimos pues de frente en Los Selayos


Todo en llano


Barrio El Rey de San Salvador


Bancos y fuente


Con un excelente paisaje


Laso a nuestros pies


Seguimos avanzando


Y pronto iremos entrando en el municipio de Villaescusa


Donde tomaremos una decisión


Seguir de frente o bajar a la derecha


Realmente las dos opciones nos indican ir al albergue de Nuestra Señora de Muslera, si bien a la derecha sería la más inmediata, a apenas 3 kilómetros, y la otra más larga, pues en Liaño hay una bifurcación más, para ir al albergue o para continuar hacia Santander por el Puente de Solía y Estación de Guarnizo, donde estos ramales vuelven a unirse