Eres el Peregrino Número

viernes, 25 de mayo de 2018

FIERROS, FRESNEO Y EROS (ASTURIAS): ANTE EL ARAMO, LA MONTAÑA DEL DIOS CELTA. CAMINO DE SAN SALVADOR (16)

Fierros desde el sendero que va a Fresneo
Llegada a Fierros o Puente los Fierros por la carretera de Chanos de Somerón: nos desviamos a la izquierda
Viniendo de Samiguel del Río, donde se unen los caminos que bajan el puerto, uno por Payares y otro por Polación, la ruta de San Salvador ha pasado por Santa Marina y Chanos de Somerón, bajando luego por la carretera local, sustituta de los viejos caminos, hasta Fierros o Puente los Fierros, antes La Veguil.lina (Veguichina o Veguitsina), a orillas del río Payares y en la parroquia lenense de Las Puentes. Aquí las flechas amarillas nos indican ir a la izquierda, desviándonos por el sendero al lado del poste telefónico, para subir a Fresneo. Ciertamente, si quisiésemos ir a Fierros, podríamos continuar de frente y cruzar el puente, enlazando con la N-630. Ese camino también está a partir de ahí más o menos señalizado y viene reflejado en buena parte de las guías. Recorreríamos la población y nos uniríamos al otro camino que baja de San Pedro Cabezón por Naveo. No obstante luego nos aguardaría un largo tramo por la nacional hasta Campumanes, con vereda para viandantes y algo de arcén, pero que pocos peregrinos emplean a no ser que quieran atajar o en caso de nieve o mal tiempo, pues no es tan bonito como este que sube a Fresneo por aquí. Actualmente en Puente los Fierros no hay tiendas ni bares (sí los hubo en el pasado), solo una un tanto descuidada estación de tren por si por algún motivo hubiésemos de abandonar aquí el Camino, pero sin servicios de ningún tipo, pues hay servicio de trenes pero el inmueble esta cerrado


Pues así iremos subiendo pues por este sendero


Es un paso estrecho pero se va bien. Las bicis también podrían ir por la carretera, si bien se van a perder algunos de los lugares más emblemáticos del Camino de San Salvador


Unas barras de hierro, similares a las traviesas del ferrocarril, parecen apuntalar el borde de la senda, que sube sobre la carretera. A la derecha  vemos El Puente Yanos o Chanos, sobre el Payares, entrada a la población. Más allá estuvieron los bares, hoy día cerrados. Pese a que mucho tráfico sigue circulando por la N-630 la apertura de la Autopista del Huerna hizo que este mermase notablemente, con incidencia en la economía de estos lugares


El sendero es etrecho pero no ofrece mayor dificultad de paso que la de no asomarse demasiado a la fuerte pendiente que cae a la derecha


Hay algunos postes eléctricos


Y empezamos a ver abajo Fierros, La Viguil.lina, con la carretera N-630, antigua Carretera de Castilla, que empezó a hacerse en 1771 y no se terminó hasta 1833, sustituyendo a los antiguos caminos reales, de vaqueros, de arrieros, de peregrinos, etc, que, por diversos lugares y ramales, subían y bajaban del puerto. Gaspar Melchor de Jovellanos se hospedó aquí durante sus inspecciones de las obras de la Carretera de Castilla, si bien no parece haber tenido suerte con el alojamiento, escribiendo varias veces su impresiones, algunas con sarcasmo...

"Puente los Fierros: cruel posada; falta de todo. Envío a Campomanes por vino y truchas. Llega la gente dadas las tres de la tarde, cansada, pero concluida la operación hasta este pueblo. ¡Gracias a Dios que estamos fuera del puerto! Descansaremos y tomaremos la comida y cena a un mismo tiempo. Así se hizo; descúbrense las camas: la mejor es insufrible por asquerosa. Resuelvo pedir un par de colchones al cura, aunque vive en, Buelles, lugarcito de la feligresía a medio cuarto de legua de aquí; los envía muy buenos. Hácese una cama tolerable con mis sábanas y se pasa una buena noche, aunque la posada es sucia, desabrigada y desproveída de todo."

(...) estas malditas posadas todas pecan por el desabrigo. Escribimos con luz artificial, calefactamos las ventanas, hacemos cortinas de los capotes para tapar las rendijas, y nada basta. El tillado, que está sobre un portal abierto, no tiene barrotes, y entre tabla y tabla puede pasar una nuez. Por lo demás no es tan mala la presente. Toda la sala está pintada por un tonto del país, que sacó esta habilidad y manchó con ella las casas, horrios y habitaciones de toda la comarca (…). Es preciso formar un proyecto de mejorar las posadas interinamente y proponerle al regente. ¡Qué mayor caridad! A bien que, si se hace este nuevo camino , ya le daremos tres comodísimas posadas en Mieres, Campomanes y Pajares."


Hay algo de empedrado


Aquí debió haber una cancela


Bosquetes en la ladera


Abajo está el barrios de L'Hospitalón (referencia a un antiguo hospital de peregrinos, si bien parece que estuvo algo más allá) y arriba El Picu l'Éguila o La Roza (877 m)


Advertimos el notable desnivel entre la senda y el pueblo


En la ladera está el barrio El Fitu


Pasamos algunas fincas


Y seguimos por el sendero


Dice Jovellanos que el nombre de Fierros viene del río Fierros, que nace en lo alto de la cordillera, bajo El Picu Tres Conceyos y baja, con otros afluentes, a desembocar un poco más allá al río Payares. En la zona de su nacimiento, El Mayéu Fierros, había minas con vetas de hierro y pizarra por lo que las aguas bajaban ferruginosas, dando origen al topónimo. Hubo también una fábrica, La Fábrica'l Fierro, que asentó más la denominación, y al final el nombre que se puso a la estación, Puente los Fierros (debido a la existencia de un puente medieval o romano de notable antigüedad) "bautizaría" al lugar conocido más hasta entonces como La Viguil.lina (Viguitsina), la pequeña vega que aquí se forma.


Existen leyendas, sin consistencia, que hablan de un puente de hierro bajo las vías del tren y otras de otro en el que se cobraba peaje en el viejo camino


La que sí vemos aquí abajo es la Casa de los Hevia-Campomanes o de Prieto en lo que es propiamente La Viguil.lina, al sur de la población, del siglo XVII


Su capilla, dedicada a San Francisco de Asís, es del siglo XVIII. Aunque no lo vamos a ver desde aquí en la espadaña del campanario hay labrada una doncella con una concha peregrina, emblema que se repite cinco veces en el blasón de la fachada, símbolo de la Casa de Miranda. Una leyenda dice que un antiguo miembro de la estirpe. Pedro Miranda, liberó a las doncellas que se pagaban como vasallaje a los musulmanes en tiempos de algunos de los reyes asturianos o leoneses que, pese a que existe en muchos lugares, ningún documento oficial más o menos contemporáneo lo atestigua. Otra tradición afirma que el linaje tuvo su origen en la unión de un hombre y una sirena, nacimiento familiar con seres míticos que también es usual en otros muchos casos


Llegamos a una cancela


No están puestas para que no pase la gente, solo para que no pase el ganado de una finca a otra o a los caminos


Primero abrimos


Luego pasamos


Cerramos


Volvemos a asegurar el cierre


Y seguimos ruta


Estamos en La L.lomba la Viña, un topónimo que se repite en esta zona, pues se plantaba uva para el vino de casa. Dicen que al resultar un tanto ácida solía mezclarse con uva de León


Hay que caminar campo a través


Viendo a la derecha Fierros y arriba, a la derecha del Picu l'Éguila, La Col.lá Sabradiel (876 m)



Más allá está El Picu Didiecho (966 m)


El sendero se presenta aquí más marcado


Pero luego "desaparece" en el prado


Vayamos siempre al mismo nivel, no subamos, y volvemos enseguida a encontrarlo, junto a los arbustos


Y por él seguimos


Así iremos de un prado a otro


Abriendo (y volviendo a cerrar despues) esta pequeña portilla


Abajo la vía del tren


Ya vemos La Estación. El edificio actual es sucesor del inaugurado en 1881 al abrirse este tramo de la línea del Ferrocarril León-Gijón, que se inauguraría pocos años después tras salvar no pocas dificultades orográficas, burocráticas y políticas. Actualmente es un apeadero, sus dependencias están cerradas y van degradándose con el tiempo


La portilla que hemos visto tiene una cadena


Se abre fácilmente pero acordémonos de cerrarla después. En caso de duda, porque nos detengamos y no nos acordemos cómo la encontramos, si abierta o cerrada, cerrar siempre


Y así atravesamos otra pradería


Con nuevas vistas a la Estación y los barrios de La Plaza y El Caño, donde hubo bar y casino (en el sentido de centro de reunión, no de local de apuestas). Es una pena que halla desaparecido. Los peregrinos han de ir en este largo tramo desde La Pola de Gordón siempre avituallados pues hallaremos muy pocos bares y tiendas, sobre todo aquellos que hacen la etapa larga desde Buiza o desde Poladura de la Tercia, sin pasar por el pueblo de Payares, donde hay albergue y bar


Allí está el puente sobre el río Payares, uno de los que dieron nombre a la parroquia de Las Puentes, en la antigua Lena de Yuso (valles del Güerna y Payares) -Lena de Arriba-


En ese tramo, quienes vayan por la carretera, trecho más corto hasta Campumanes pero todo de asfalto y tráfico, tienen vereda para peatones, cerrada a la carretera por una baranda metálica


Allí estaba La Fonda, donde según el investigador Agustín Requejo Bárcena hubo bar, teléfono, cartería y una de las primeras cafeteras express del concejo. Hoy solo queda el recuerdo. Más allá es el barrio El Fitu, en El Camín d'Orria, por donde baja el camino que viene de La Romía Riba y Naveo


Abajo, antaño, toda esta parte de La Estación estaba plantada de maíz. Más allá es el valle del Reguiru Las Castañares, por donde viene, bajando desde La Romía de Riba, San Pedro Cabezón, Naveo y las laderas de Horria y Torones (a la derecha) el otro camino oficial desde Payares, poco empleado por los peregrinos porque en una primera parte baja un largo trecho por la N-630, en esa parte sin arcenes casi, hasta la capilla de la Virgen de las Nieves


Y seguimos por el prado


Vemos bien la senda, bien pisada


Atrás, al sur, el cerrado valle del Payares o Valgrande


Con los nevados picachos de la Cordillera Cantábrica, El Cordal asturleonés: a la izquierda La Carbazosa (1.865 m) y a la derecha El Negrón (1.904 m)


"Escaleras" labradas en esta pequeña subida


Torre eléctrica


Flechas en la base de la torre


Y otra gran vista de Fierros y del valle del Riguiru las Castañares, también llamado Horria. El Picu Torones (1.046 m) está a la derecha. A su izquierda La Carva (1.121 m)


El río Payares y El Caño


Aquí desemboca en él el Riguiru las Castañares, Horria o Torones


Paso en el sendero


Y flecha amarilla


Estamos en El Camín de Fresneo


Siempre al borde del "precipicio"


Paso estrecho


El valle se alarga hacia el sur, viendo a lo lejos más montañas. Abajo la entrada a Fierros por la carretera en La Parra



Primero El Pando (883 m) El Picu Corros (1.029 m), L.lameras (1.101 m) y Penafurá (1.124 m)...



Una vía del tren abajo y... otra arriba. Realmente es la misma, la larga Rampa de Payares, que aquí hace una larga revuelta, una de las muchas curvas vara vencer el puerto, subiendo o bajando. De La Estación  arriba pasa por El Puente'l Campanal, entra en el Túnel del Batán y luego sigue por los del Orria, La Parra y La Faya, esto son en este corto trayecto, bajo El Picu l'Éguila


Con el tramo de la línea entre Busdongo y Puente los Fierros, inaugurada el 15 de agosto de 1884 con la presencia del rey Alfonso XII y la familia real se daba por culminado el Ferrocarril León-Gijón, tras largos años de obras, burocracia, demoras adminstrativas, problemas políticos y hasta especulaciones  financieras y manifestaciones contra cambios de proyecto


El camino serpentea en la estrechura de esta falda


Ya se ven las primeras casas de Fresneo


Las vías y la carretera abajo a la derecha


Al borde del despeñadero...


Plantaciones de frutales en la zona de La Barcelona


La senda es una línea de tierra


Entre árboles y arbustos


Flecha amarilla del Camino de San Salvador y rayas blanca y roja del GR-100 Vía de la Plata


Fincas a la derecha


Portillo de madera


Seguimos en la arboleda


El sol de la mañana surge sobre las montañas


Iluminando el sendero con su mágica luz...


Pasamos junto a esta rocosa pared vertical


Y pasamos la cancela para entrar en Fresneo, otro de los pueblos de Las Puentes


Y atrás dejamos Fierros...


Y ya estamos ante la primera casa de Fresneo, la que veíamos desde el Camino, en el lugar de La Muezca


Damos la vuelta a la casa


Luego van El Quentu y El Peral. Hay una bifurcación, donde tomamos el camino que sube a la izquierda



Por ahí vemos la carretera que viene de Parana, por Las Viñas, Vil.lar y El Questru. Abajo está Las Puentes de Riba, la parte alta de la parroquia, donde el Payares recibe las aguas del río Parana, formado por la confluencia del río Fierros con El Riguiru l'Istablón,  el río Veguetano, el Castiil.lu, etc. En lo alto Pando, Peña Furá, a lo lejos El Picu Fuentes (1.762 m) y más a la derecha, oculto, está el Picu Tres Conceyos (2.025 m), a cuyos pies nace el río Fierros y donde estaban las minas que explotaban este mineral, dándole su característica al río y al topónimo


Abajo queda, no la vemos, la Capilla de San Bartolo, vinculada al antiguo Hospital de San Bartolomé. así documentado desde el año 1588 y desde la que también puede subirse a Fresneo, lugar al lado del río Payares o Valgrande donde se celebraba romería en agosto, acudiendo la vecindad de todos los pueblos de la parroquia. Esa sería la entrada a Fierros por la carretera, desde Las Puentes de Riba, en concreto por los barrios de La Parra


Estamos en La Payareta



Un hermoso rincón


Bifurcación, vamos a la derecha, pasando bajo esta casa de galería


Empezamos a bajar dando vista a los demás barrios de Fresneo, como La Casona y El Cuartón


Allí está La Casa'l Quentu, con su capilla, sobre los prados de Las Güertas


La casona, muy restaurada, fue de los Campomanes. Tiene, además de capilla, caballerizas, panera y portalada empedrada


Más allá Güel.les (Buelles, Güetses, Güeches) otro pueblo de la parroquia de Las Puentes, bajo las alturas de Pando, Las Senras, L'Ortigalusu y El Picu Picoces, la ladera entre los valles de Parana y Congostinas


Sus barrios son La Vi.la Baxo, Cimevil.la, La Fuente Vieya, El Quintanal, El Xugu la Bola, El Trichuru, Valdeplacio, L'Armita (ermita de la Purísima) y El Riquixu


Bajo nosotros Casa Quico. Se dice que antiguamente el poblado estaba más arriba, en La Iría San Esteban


Seguimos bajando por esta pista cementada y vemos a lo lejos unas montañas: el Aramo


Aramo, o como más propiamente se dice por parte de pastores y vecinos, El Puertu l'Aramo, cordillera situada en el mismo centro y corazón de Asturias, sobre los concejos de Lena/L.lena, Riosa y Morcín al este y sobre los de Santo Adriano, Proaza y Quirós al oeste


Sus cumbres llegan a pasar de los 1.700 metros de altura, destacando El Gamoniteiru con 1.786, El Barriscal de 1.734, El Gamonal 1.712, El Picu Xistras con 1.775 y Penapodre de 1.631, así como Las Bizarreras de 1.626 y Pelitrón de 1.562


Entre sus alturas destaca también L'Angliru, a 1625 metros de altura, una collada entre los picachos que ocultan buena parte del año sus cimas entre nieves o a veces entre nieblas, no siendo extraño que no pocas veces se eleven más altos que las propias nubes. Es una braña o majada, territorio de pastos, desde hace milenios, ahora famosa a nivel internacional por ser culmen una de las míticas etapas de montaña de competiciones ciclistas como la Vuelta a España


Realmente, a pesar de la altitud y de lo abrupto, toda la serranía es terreno en el que la peña caliza gris comparte espacio con hermosas camperas verdes de grandes pastizales en sus majadas, mayadas o mayeos. Milenarias civilizaciones pastoriles dejaron patente su presencia desde la más remota noche de los tiempos con sus necrópolis funerarias y monumentos mágico-religiosos, ofrendas y quizás algunas tradiciones y reminiscencias legendarias que han llegado a nuestros días, empezando por buena parte de la misma toponimia


Hoy como ayer El Puertu l'Aramo es zona de ganados en verano, cuando la hierba surge tras irse el manto blanco de las nieves. Pastos y agua para abrevar dieron, incluso en nuestros días, ocasión a rencillas ganaderas en las que se involucran concejos enteros. No en vano parece ser que, por esta razón fue también desde épocas muy remotas una suerte de divisoria natural plasmada posteriormente en las divisiones administrativas o en las mismas isoglosas linguísticas


Pasamos así al lado del hórreo


Y bajamos un poco más


Atendiendo a las flechas amarillas


Bifurcación y a la derecha


Seguimos hasta aquella casa y giramos a la izquierda


Pasamos la fuente y su abrevadero y seguimos andando cuesta abajo


Un perro viene a olisquearnos


Y nos presentamos en el próximo cruce


Subiendo de aquí a la izquierda


Veamos la concha caminera


Vamos hacia aquella casa de ladrillos


Seguimos a su izquierda


Seguimos la señalización


Pasamos más casas


Y así salimos de la población


Fresneo, tierra de fresnos, su nombre lo dice


Fresnos y caballos


Caballerías que escapan cuando nos ven llegar


Descendientes de los caballos sobre los que galoparon quienes resistieron diez años a Roma en estas mismas montañas y caminos hace algo más de do milenios...


Ellos nos preceden en el Camino...


De pronto se detienen...


Y nos dejan pasar... a sus espaldas


Adentrándonos en el gran bosque


Pisando la crujiente hojarasca...


Y proyectándose nuestra sombra sobre el Camino


Picudo peñasco


Y más al norte, de nuevo el Aramo, la montaña que nos acompañará ya en nuestro periplo hacia la capital asturiana. Esa gran montaña caliza constituye un paso entre los valles centrales asturianos del Nalón y Caudal (antaño valle del Río Grande), con los valles del Trubia, al otro lado de estas montañas, así como, cuando el clima lo permite, entre la meseta y el centro de Asturias. Ancestrales rutas de pastoreo, pero también de arriería, trashumancia y peregrinación atraviesan el Aramo y no pocos santuarios parecen cristianizar cultos prerromanos muy anteriores, como es el caso de la Virgen del Alba en Quirós


Dentro de este bagaje entre natural y sagrado se atribuye al Aramo ser linguísticamente un teónimo dedicado a la divinidad céltica gala Aramo-onis, así lo presenta el profesor Martín Sevilla Rodríguez en su obra Toponimia de Origen Indoeuropeo Prelatino en Asturias (Real Instituto de Estudios Asturianos, 1980). La Toponimia, no siempre ciencia exacta no obstante, le plantea otros posibles orígenes etimológicos, así el doctor Julio Concepción en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana  (KRK ediciones 2001), sin desdeñar la opción anterior, propone su vinculación a la raíz del céltico ar-, ar-n con su variante ar-m, relacionado con valle y/o agua. En este caso conviene no olvidar que, aparte del agua para pueblos, villas y brañas circundantes, de aquí mana el agua que abastece a la ciudad de Oviedo/Uviéu a través del embalse de los Alfilorios


Más abajo del Aramo son los montes de Congostinas, que vemos en nuestra ruta a Campumanes


Luego de tan espectaculares vistas nos adentramos en el bosque


Grandioso manto vegetal de los árboles autóctonos


Era este, según Xulio Concepción, el Camino de Verano, el que buscaba la sombra de la foresta, por contra del que iba al otro lado del valle, buscando más el sol, el Camino de Invierno


Bello sendero bien marcado y pisado por montañeros, pastores, campesinos y peregrinos


Pasamos junto al peñascón


Y vemos las señales de la ruta en esta curva a la izquierda


Con un poco de bajada


En lo más frondoso del bosque


Nuestra sombra se sigue recortando en el Camino


En invierno las ramas desnudas dejan pasar el sol, empezando en la primavera a tupirse de hojas para en verano hacer un verdadero túnel vegetal, de fresca sombra, alivio de los romeros y de todos los viandantes


El espíritu libre del monte, donde no sería extraño encontrarnos con xanas o encantadas y diaños burlones


Si nos pilla el oscurecer del otoño y nos cruzamos con la güestia, lo que en otros lugares es la Santa Compaña,  no olvidemos trazar en el suelo el círculo de Salomón


Estos parajes solitarios, pero muy bellos, dan pie al desarrollo de nuestra imaginación


El Camino está bien trazado y no tiene mayormente pérdida


La hoja suelta se amontona en las veredas. En medio está más pisada y pronto se transforma en tierra


Un recorrido inolvidable


Bordeamos la sinuosa ladera de la montaña


A la derecha el símbolo del GR-100 junto a la flecha amarilla


Montes de Casarín y Zancadiella


Inmersos en lo más profundo y sereno de la naturaleza


El placentero silencio de la foresta, solo el aire en las ramas, cuando lo hay, el piar de algún pajarillo o el sonido de nuestros pasos, al pisar... el sonido del cuerpo y los sentidos


En algunos lugares puede haber un poco de barro...


Y así hacemos camino


Se trata de un buen paseo por un paraje boscoso y verdaderamente hermoso, alejados del mundanal ruido


El Camino no ofrece pérdida, la senda está bien marcada y señalizada


Las flechas amarillas, que cada cierto tiempo necesitan una reposición , siendo sus "pintores" amigos del camino, sufridos voluntarios


En verano, la fresca umbría es agradecida por los caminantes y los bicigrinos, en invierno los árboles pelados dejan pasar el sol, hasta avanzada la primavera cuando las ramas su cubren de hojas


Arroyos del deshielo


Pasamos sobre él


Señales del GR-100


Un poco de subida


Allí acaba la cuesta


Coronamos el alto...


Y llaneamos un poco


En la paz del sendero, donde todo yace en reposo, ajeno de inquietudes


Flecha amarilla al lado del Camino


Otro poco de cuesta


A lo lejos los montes de la parroquia de Casorvía, bajo La Penasca'l Bruscu (1.095 m) con L.lameras (1.101 m) y Penafurá (1.124 m) y  a su izquierda El Picu Corros (1.029 m), en medio de la foto, donde hay localizado un castro astur que dominaba estos valles y pasos naturales



Ahora más cerca: La L.lamera con Penafurá y su cresta, sobre La Penasca'l Bruscu y a su izquierda El Picu Corros con El Castiil.lu. Más a la derecha están Brañarreonda (1.428 m) y El Picu Pedro García (1.453 m)



Y por abajo la línea ferroviaria


Más al oeste Casorvía, la cabeza de la parroquia, que vemos siguiendo la serranía de Corros y bajo La Caseta. Su topónimo puede estar relacionado, según Xulio Concepción, con una casa super viam, casa sobre o junto a una vía, vía romana de un paso natural secular existentes aquí que baja del Camín Real de la Carisa, otra antigua entrada por la cordillera donde se localizaron campamentos romanos y astures del tiempo de la conquista imperial. Los nombres de sus barrios así lo atestiguan, como El Carril (camino de carros), Viacabal.los o Viacabachos (camino de caballos), La Cruz (cruce de caminos), El Quentu les Cruces. La aldea está dividida en dos por el paso del ferrocarril, donde trabajaron muchos vecinos


Allí está la iglesia parroquial de Santa Eugenia


A nuestra derecha Pando


En el tupido boscaje...


Y así sigue nuestro largo caminar por las laderas de La Mortera, en El Cordal de Chanos


Estamos más o menos al pie de los altos de La Vega'l Puzu


Vemos la subida del camino ante nosotros por aquella vertiente


Otro riachuelo que baja de las alturas


Aquí empezamos a subir


Saliendo del arbolado


Otro reguiru que baja...


Otra cuesta que sube


Muy a lo lejos al oeste El Cordal de Carroceo, por donde entra hacia el corazón de Asturias El Camín Real de la Carisa. Su altura y que se cubre pronto de nieve y esta persiste parece ser causa fundamental que fuese muy poco usado tras la conquista romana


Acabando la cuesta nos llama mucho la atención esta formación rocosa


Formando una pared natural a la izquierda del Camino


Al llegar arriba, en esta curva, tenemos un excelente mirador


A la derecha el valle de Payares, que se extiende haca el sur. Por abajo va la carretera N-630, la antigua Carretera de Castilla


Al este otra gran vista de los cordales de La Carisa, con el Monte Curriel.los (asentamiento del campamento romano) a la derecha de la foto, en La Boya (1.731 m), y L'Homón de Faro (muralla de defensa astur) en El Cerrón (1.664 m), justo a su izquierda. Cuesta creer los titánicos enfrentamientos que tuvieron lugar en esas escabrosas alturas


El boscaje ha dado paso a un paisaje de piornos y vegetación de altura


Por aquí va el Camino, ante Casorvía


Gran sensación la de recorrer estos caminos varias veces milenarios


Este tramo es muy llano


Discurre a gran altura y es un mirador que deja extasiado a todo el que pasa por él


El Picu Corros, Peñafurá sobre La Penasca'l Bruscu y a la derecha el valle de Congostinas


Abajo, atrás, de nuevo Las Puentes y valle del Payares


Ferrocarril, río y carretera N-630, por donde pueden ir, atentos al tráfico y en un itinerario más corto si bien mucho menos vistoso, los peregrinos que empleen el otro camino, el llamado Camino de Invierno, más libre de nieves


A lo lejos El Puente Fresneo


Puente ferroviario sobre la carretera, uno de los muchísimos, junto con túneles, para vencer la Rampa de Payares


Subimos un poco


Nos encontramos con este cierra de finca


Y comenzamos a bajar


Praderías de El Cabanón, El Praón y El L.lindión


Abajo Eros, entre prados y frutales en la ladera más soleyera sobre el valle, aldea de la parroquia de Erías, topónimos ambos relacionados con era, del latín ager, sembrado


En su entorno están las camperas y lugares de La Iría, La Corona, La Barrera, Las L.indias... sin embargo su más primitivo asentamiento parece haber estado más arriba, en El Mayéu de San Miguel, donde hay una venerada capilla por la que pronto vamos a pasar


A lo lejos, abajo el valle,  en las cercanías de Campumanes, se unen los ríos Payares y Güerna para formar el río Lena/L.lena. Arriba en la distancia volvemos a ver el Aramo


Se vincula al Aramo, junto con las aún más altas estribaciones de las Ubiñas y otros lugares de la Cordillera Cantábrica, con el no menos mítico Mons Vindius de la última resistencia astur contra las legiones romanas de Augusto en las campañas de conquista del 25 al 19 a.C. Mons Vindius, del monte blanco o del dios Vindio, otro teónimo celta al que se le busca relación con el santuario mariano de Bendueños. Si bien es cierto que la geografía y escenarios concretos de las guerras asturcántabras contra Roma están sujetos a numerosas interpretaciones y los nombres transmitidos por los cronistas clásicos abarcan en su ubicación, según el parecer de cada historiador, una amplia franja del noroeste peninsular, desde Peña Sagra y los Picos de Europa hasta las montañas del Bierzo, Ancares y los cordales astúricos


A la derecha del Aramo asoman los altos de Viapará y, más al oeste aún, una no menos emblemática montaña, La Madalena, el Monsacro, especialmente relacionado con el Camino de San Salvador aunque no pase por él


Tras los montes de El Sobañal y El Picu Covarriella (792 m), que separan los concejos de Riosa y Morcín, reconocemos los picachos más prominentes del  Monsacro o La Madalena, con una altitud máxima de 1.055 metros en el Cuitu Rumiru. Se trata de otro monte sagrado como su nombre indica pues en su cima están las capillas de Santiago y La Madalena, obras románicas que cristianizan campos de túmulos o enterramientos megalíticos en paraje de extraordinaria tradición romera pues allí se guardaron las Reliquias de Jerusalén, en el Arca Santa y Santo Tesoro, reliquias que la tradición asevera ser de Cristo, la Virgen y los Apóstoles y que, escapando a lo largo del tiempo de la invasión musulmana, primero a lo largo del norte de África y luego en la visigótica Toledo, vinieron a parar allí para luego pasar al primer templo ovetense, antecesor de la actual catedral de Oviedo/Uviéu, lo que hizo ya desde el comienzo un gran centro de peregrinación en la naciente capital asturiana a la que Alfonso II El Casto trasladó su corte luego de la fundación (o refundación sobre más que probables asentamientos castreños astures y villas romanas muy anteriores) por parte de los monjes Máximo y Fromista en tiempos de su padre Fruela, todo ello en el siglo VIII de nuestra era. Este es el origen del Camino Primitivo y de TODOS los caminos a Santiago, ente ellos este del Salvador o Camino de San Salvador


Más allá, en las laderas de la otra vertiente, volvemos a ver Casorvía


Y, más allá de Casorvía, a la izquierda, Malveo


Malveo también pertenece a la parroquia de Casorvía y se divide en varios barrios, Entelailesia, Techones, El Cuedru o La Pandiel.la. Allí el ferrocarril realiza una de sus largas y pronunciadas curvas en torno al monte de Corros y altos de La Tusa, por los túneles de La Pandiel.la, La L.laguna, La Corrada y, al otro lado de esa loma, los de Sierros y Bustiel.lo


Volvemos así a entrar en algo de bosquete


Aquí están las ruinas de una cabaña


Caminamos por la bien trillada senda


Atendiendo siempre a la señalización


Andando por el sendero


Otra roca con flecha


Y con musgo...


Restos del antiguo empedrado


En Reguiru Aviaos se cruza con el Camino...


Formando un hermoso salto de agua


Lo pasamos sin mayormente dificultad


Y seguimos en ascenso


Liviana subida


Flecha y roca


Y luego una buena recta


Siempre bien señalizada


Murias y hojas sueltas


Prados a la derecha


Fila de estacas


Seguimos el cierre


Valle de Congostinas a la derecha, por donde el ferrocarril se introduce en el largo túnel de El Capricho.Por allí están Las Foces de Tarano, desfiladero con un nombre relacionado con el dios celta Taranis, divinidad del trueno la guerra y la tempestad similar más o menos equivalente al Marte romano. Fue cristianizado en advocaciones como Santiago, el Hijo del Trueno


Llegamos al final de la alambrada


Y pasamos al lado de una cabaña


Bajamos un poco a la derecha


Ahí hay un mojón


Nos toca bajar


Contemplando de nuevo el valle del Payares al sur


Camino terrero


Por la tupida arboleda


Bajando en recto


Ahí hay otro mojón


Subimos a la izquierda


Es un mojón con concha y flecha que no ofrece dudas


Un cartel en el árbol nos lo confirma


Luego llaneamos


Y llegamos a unas cabañas


El Mayéu Samiguel, donde se dice estuvo el asentamiento más antiguo de Eros, en la ruta a Erías y Campumanes