| Llegando a Salas con el monte El Viso en la distancia |
Prados abajo a nuestra derecha, entre los árboles, viene de su nacimiento en Brañamiana, en la parroquia Salense de Cornellana y más al occidente de El Viso, el río Nonaya, que atraviesa de este a oeste este concejo de Salas y forma este gran pasillo natural por el que discurre el Camín Real de Galicia o Camín Francés, el actual Camino Primitivo de Santiago
Esta parte del valle formó parte del alfoz o territorio de la Puebla de Salas, fundada por disposición de Alfonso X El Sabio en sobre un enclave preexistente, un castillo, el de la Torre de Salas de Nonaya, la Torre de Salas antes referida, que la reina Urraca I de León otorgó al poderoso noble Suero Bermúdez, dueño de gran parte de las antiguas Asturias de Tineo, el occidente astur, hasta el Eo, además de extensos territorios del noroeste leonés
La carta puebla fue su documento fundacional y esta villa y su territorio tendrían unos fueros propios para sus habitantes, que se regirían por su propio conceyu o ayuntamiento, con sus propios cargos, sin injerencias de la nobleza feudal ni de los monasterios, dueños casi absolutos de la tierra por entonces, pues dependerían directamente de la Corona. De todas maneras, Salas participaría tempranamente en las primeras juntas de concejos asturianos, haciendo frente a la permanente amenaza nobiliaria en momentos en la que la fortaleza de la corona, que se basaba en sus cambiantes fidelidades, decaía en guerras y disputas al trono
Este territorio del alfoz sería el germen del concejo de Salas, pero sus límites actuales no fueron siempre los mismos. Al este por ejemplo, el coto de Cornellana, dependiente del monasterio de San Salvador, no se integraría hasta la supresión de los cotos señoriales en 1827. Dicho coto llegaba, en la Edad Media, a la parroquia de Villazón, aproximadamente a partir del monte Fumarrosa (434 m), que vemos al este, pero iría disminuyendo de extensión a causa de diversos pleitos con los nobles a los que los abades solían encargar su administración de tributos
Hasta llegar a Maecín o Mallecín, pequeña aldea en la antesala de Salas, el Camino de Santiago discurre a la fresca sombra de un bosque lineal de castaños, fresnos y carbayos
A muestra derecha el prado cae suavemente hacia la boscosa orilla del Nonaya, en la que crece profusamente la vegetación, formando otro bosque lineal que recorre la ribera, sobre el que asoma El Viso, casi completamente plantado de pinos y ocalitos, si bien en su amesetada cima, poco más arriba del santuario, existe un gran claro, en el que existe un campo de tiro. En su momento se planteó incluso hacer un gran campo de golf en esas alturas, pero no fue factible por razones que expone Ignacio Pulido para el periódico La Nueva España del 11-9-2010:
"El golf no prosperó en Salas por «falta de riego». Al menos eso se deduce de las palabras del alcalde de Salas, José Manuel Menéndez, el cual confiesa de que «el proyecto de crear un campo de golf en lo alto de El Viso no llegó a cuajar como consecuencia de la ausencia de agua». Lo que hace unos once años nació como un plan «visionario» para acercar a los salenses la práctica de este deporte es hoy un sueño roto que se manifiesta en unas instalaciones abandonadas y, en el mejor de los casos, convertidas en una suerte de área recreativa.
La cima de El Viso es una atalaya con unas vistas privilegiadas sita a escasos cinco kilómetros de la capital salense. Éste podría ser el lugar idóneo para ubicar un campo de golf de no ser por dos detalles: el primero, según el alcalde, la ausencia de agua; el segundo, que su altitud impide la práctica de este deporte durante la mayor parte del año. A pesar de todo, el consistorio de Salas optó por embarcarse en este proyecto que abrió sus puertas allá por el verano de 2001 de la mano de unos cursos para neófitos impartidos por monitores de La Llorea.
La idea de crear un campo municipal de golf en El Viso se remonta a 1999, año en el que se iniciaron las labores para recuperar catorce hectáreas de monte improductivo, tarea cuyo presupuesto se elevó a 108.000 euros, subvencionados por el Principado y por los fondos Leader. Tras dos años de trabajos, el nuevo espacio público, que contaba con nueve hoyos, un lago artificial y 640 árboles autóctonos, fue inaugurado con motivo de unas clases que fueron impartidas en agosto de 2001.
Apenas ocho meses después, en abril de 2002, todo parecía ir viento en popa. En esas fechas fue creado un club que, en primera instancia, contó con cien socios. Este ente nació con el objeto de gestionar el campo municipal, dar vida a las instalaciones y organizar torneos. Por su parte, la labor del Ayuntamiento se restringía al abono del terreno, el corte de la hierba y el mantenimiento. Asimismo, a las infraestructuras del campo se sumaba un espacio destinado a la práctica y cuyas obras le costaron 34.560 euros a las arcas municipales.
La señalización del campo o la construcción de una cafetería y unos vestuarios eran aún una tarea pendiente a principios de 2003, cuando el Ayuntamiento anunció la construcción de un inmueble de ciento cincuenta metros cuadrados y que contaba con un plazo de ejecución de seis meses. Sin embargo, las obras de este edificio, dotadas con un presupuesto de 63.000 euros, nunca fueron finalizadas, tal y como se puede comprobar sobre el terreno.
Y es que, tras la fiebre inicial, el campo de golf de El Viso cayó en el olvido. El interior del edificio de la cafetería, almacén y vestuarios nunca fueron rematados y hoy en día son presa para vándalos. No en vano, varias de sus ventanas han sido rotas y se puede acceder a su interior con total impunidad. La suerte que han corrido el resto de instalaciones es similar. El estado del campo impide la práctica deportiva y tan sólo es utilizado como área recreativa".
Los topónimos Viso, Visu y similares tienen cierta presencia en los montes asturianos y tiene para el filólogo Xosé Lluis García Arias dos posibles explicaciones etimológicas, ambas además relacionadas, y así nos los explica en su obra Toponimia asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos:
"Es difícil, sin conocer previamente el terreno, emitir un juicio acerca del origen etimológico de los topónimos del tipo El Visu (...), dado que, fonéticamente, pueden prove nir tanto del término formado sobre el participio de videre ‘ver’, esto es, V¯ISUM ‘acción de ver’ como de ABYSSUM ‘abis mo’ (REW s.v. *abismus). La dificultad se agranda más dado que en muchas ocasiones un abismo puede coincidir con una gran elevación que sirve de ata laya o punto de observación".
Otro filólogo, Xulio Concepción Suárez, nos explica en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana que "un visu es 'un alto divisorio' de vistas y parajes: un mirador sobre laderas divergentes", siendo su etimología el latín "visum, 'vista, visión, espectáculo', aplicado a lomas, altos, puntos divisorios en vaguadas, desde donde se contemplan espléndidos parajes en las dos direcciones de la cima". El monte nos sirve de buena referencia, pues sabemos que al pie de esta su ladera sur se encuentra la villa de Salas, alguno de cuyos arrabales vemos desde aquí
La iglesia medieval fue totalmente rehecha en el siglo XV con la impronta gótica imperante, acometiéndose importantes reformas en el XVIII, en las que se añadieron elementos como la espadaña. Frente a ella y en el camposanto hay dos texos o tejos, árboles propios de espacios sagrados. El situado frente a su portada oeste, a la izquierda de la foto, se dice es milenario y ha sido declarado monumento natural
Según el crecimiento del arbolado circundante y sus periódicas talas, la veremos mejor o peor. Aquí por ejemplo reconocemos su calvario de las tres cruces, a la entrada de su campo desde la carretera local. Compartimos su historia de Wikipedia:
"El Santuario de la Virgen del Viso es la patrona del concejo de Salas y un referente de los fervores marianos de, al menos, la zona central de Asturias. Frente al templo hay una gran explanada, rodeada de árboles y un enorme paredón junto a varios robles centenarios. También es una zona de atracción turística tanto para andarines como para cicloturistas de montaña, ya que en bicicleta de carretera no es posible el acceso al santuario. La ruta a recorrer, con inicio en la propia villa de Salas, tiene como designación «PR AS-131» con un recorrido de nueve km —ida y vuelta— y un ascenso de 435 metros. Para descanso, juego y diversión familiar hay el «área recreativa del Viso» cerca del santuario, muy bien dotada y mantenida. En el Libro de la Cofradía de Nuestra Señora del Viso de 1707 se hace referencia a otro anterior, de 1604, en el que cita que la devoción y el culto en este santuario se remonta a «tiempos inmemoriales» (...)
Como en muchos lugares de gran antigüedad, siempre hay una parte de leyenda referente a las raíces del lugar, y posteriormente empiezan a surgir documentos que concretan y referencian los hechos. Así ocurre también en el caso de este santuario. Además, la leyenda es muy similar a la de otros santuarios y ermitas.
Leyenda áurea
Cuenta la leyenda que la Virgen se apareció a un pastor y le expresó el deseo de que se le construyera un templo en su honor en el mismo lugar de la aparición. Como el lugar estaba bastante distante de la villa y a una altura considerable, los vecinos decidieron construirlo algo más abajo, en la zona llamada «La Folguerúa», por razones de mayor proximidad y comodidad. Una vez tomada la decisión, los materiales para la construcción que se reunían cada día en el lugar elegido aparecían al día siguiente junto a la peña donde se apareció la Virgen.
Historia real
El templo, muy sencillo, pequeño pero de dimensiones muy bien proporcionadas sufrió una vez más, en 1945, un gran deterioro debido a un incendio, pero gracias a la devoción a la Virgen del Viso y las aportaciones de los habitantes del concejo de Salas y de sus emigrantes a otros lugares de España y América pudo reconstruirse nuevamente. Pero este edificio no fue el definitivo, sino que se edificó otro, obra de los arquitectos Somolinos de Oviedo, que se inauguró el uno de julio de 1954.
Gracias a la reja existente en la puerta, los peregrinos pueden ver a la Virgen en cualquier momento sin necesidad de pedir las llaves del santuario.
De la imagen de la Virgen se tiene la siguiente cita del historiador Iglesias Rodríguez:
Parece ser que la primitiva imagen era de barro o piedra y de pequeño tamaño, por lo que más tarde fue sustituida por otra talla mayor de madera, habiendo sucedido a través de los tiempos y por diversas causas a cuatro imágenes por lo menos, incluida la actual. Una de ellas fue profanada durante la Guerra Civil de 1936 y la siguiente fue pasto de las llamas con motivo del incendio del santuario en 1945. La imagen actual es obra del prestigioso escultor don Manuel García Martínez, natural de Santa Eufemia, en este concejo.
El edificio interior, que contiene la parte más sagrada y reverencial, tiene una forma singular, ya que se ajusta a la geometría de la roca y su planta es hemioctogonal, siendo la parte más alta del santuario. El pórtico que lo rodea tiene forma hemidodecagonal en el que en cada lado hay un arco de medio punto, unos abiertos hasta el suelo para servir de accesos y otros, alternados, cerrados a media altura para hacer de ventana. El conjunto tiene una disposición ascensional desde el exterior al interior con una espadaña terminada con una cruz. El santuario tiene tres tramos de escaleras para acceder a una zona desde donde se puede contemplar a la Virgen desde varios ángulos. El planteamiento arquitectónico se inspira en las iglesias que tienen gran cantidad de reliquias y permite que numerosos fieles puedan visitarlas y venerarlas como ocurre en los templos del románico tardío. La centralidad que tiene hacia lo más sagrado no es absoluta, ya que se trata de medio dodecágono, pues el templo se amolda a la forma de la roca que circunda la otra mitad.
En el interior se encuentra la imagen de la Nuestra Señora del Viso en un retablo moderno con abundante simbología rupestre. Además están mencionadas todos las parroquias del concejo de Salas, ya que la Virgen es patrona del concejo".
Tramos de sol alternan con los de la sombra que proporciona el castañar, este itinerario es sumamente bello y constituye un hermoso tramo final antes de llegar a la villa, si bien muchas veces los peregrinos, que no siempre pueden desprenderse de 'su dueño, el reloj', al llegar aquí, presos de las prisas, avanzan con ganas de llegar a Salas, donde prácticamente todos hacen un alto, bien ya para pernoctar, o bien para seguir con la subida a La Espina
Mochila sí que la debió de subir a El Viso el vecino característicamente apodado José El Mochilas, emigrante a Cuba que, en su viaje de regreso cruzando el Atlántico en barco, "se desató una tormenta tal que nadie pensaba salir vivo de aquella situación. Entonces José «El Mochilas» se arrodilló y se encomendó a la Virgen del Viso prometiéndole que cuando llegase a Salas subiría a visitarla al santuario antes de ir a ver a su madre. El temporal se calmó, José «El Mochilas» llegó a Salas a las dos de la madrugada y se dirigió al santuario tal y como había prometido para agradecer a la Virgen el que lo hubiera salvado", leemos también en Wikipedia.
"La empresa láctea holandesa Royal A-Ware, que hace dos años adquirió la antigua factoría de Danone en Salas, prevé comenzar a fabricar mozzarella en la planta en agosto de 2025, según ha anunciado este lunes la compañía en la visita institucional encabezada por el presidente del Principado, Adrián Barbón.
Royal A-Ware invertirá un total de 100 millones de euros en la factoría de aquí a 2026, ha anunciado el director financiero de la empresa, Antonio Rodríguez. El grueso de dicha inversión, unos 85 millones, se ejecutará este año 2024 y el que viene.
La factoría contará con un centenar de trabajadores que se incorporarán paulatinamente a partir de enero para ir preparando el inicio de la producción. La mayoría del personal son empleados ya afincados en Asturias (algunos de la misma Salas, procedentes de la fábrica de Danone), o asturianos que retornan a la región para ingresar en el proyecto. Actualmente ya hay 17 trabajadores contratados."
"La decisión de Danone de «cesar» su actividad en la planta con la que cuenta en Salas cayó ayer como un jarro de agua fría en Asturias. La compañía del sector alimentario comunicó a los trabajadores su intención de abrir un «proceso de diálogo» que gire en torno a su propuesta de «intención» de poner fin a la actividad, lo que se interpreta en diferentes ámbitos como un cierre de las instalaciones.
La planta de Salas cuenta en la actualidad, según fuentes de la propia compañía, con 79 trabajadores directos (además de otros 30 indirectos), cuyo futuro queda ahora en el aire. Dedicada a la elaboración de postres lácteos y queso fresco, la fábrica ha visto cómo en los últimos años sus cifras anuales de producción iban mermando. La empresa pone el argumento de la demanda encima de la mesa para justificar la decisión anunciada ayer a los trabajadores, un proceso de «racionalización» que llega ante la «necesidad» de adaptarse a las «tendencias actuales y futuras del consumidor». Fuentes de la compañía reconocen que los productos que se elaboran en Salas hace tiempo que no tienen la misma salida en el mercado que una década atrás y ponen el foco en los quesos para justificar la decisión.
Los responsables de la planta, que lleva 41 años implantada en Asturias, garantizan no obstante la recogida de leche a los cerca de 40 ganaderos asturianos con los que trabajan, al menos hasta el fin de los contratos. La previsión pasa por utilizar ese producto en las otras plantas españolas con las que cuenta Danone.
El anuncio cogía por sorpresa a los trabajadores. El secretario del comité de empresa, Juan Carlos García, explicó que aún no se ha abierto el periodo oficial de consultas del expediente de regulación de empleo (ERE) y que por ahora compañía y sindicatos están en las conversaciones previas. La plantilla sabía que la situación de la planta «no era clara» desde mucho tiempo atrás. De hecho, «en los últimos 10 o 15 años hemos pasado de producir 30.000 toneladas a las 11.000 actuales», apuntó García. No obstante, no esperaban que Danone adoptara esta decisión de manera tan repentina..."
La factoría de Royal A-Ware se encuentra en lo que fue la antigua N-634 y más antiguamente carretera Oviedo-Villalba, como se la conocía oficialmente, y también carretera de Galicia y de Occidente, la cual, oculta por el arbolado del Nonaya, sustituyó al Camín Real de Galicia como arteria principal de las comunicaciones asturianas con tierras gallegas
"Dentro del núcleo de Salas bajamos la calle del Puente, en la casa de Miranda giramos a la derecha, hacia la Plaza de la Vega del Rey, donde podemos aparcar nuestro coche. En la plaza nos dirigimos hacia la montaña del Viso por el paseo de San Martín. Al fondo, en le cruce, se encuentra el panel de inicio, aquí comienza (hacía la derecha) nuestra Ruta.
Recorrido: Comenzamos la subida por la carretera hasta la iglesia de San Martín, donde podemos detenernos a contemplar la iglesia las espléndidas réplicas de la s piezas prerrománicas del siglo X, así como los centenarios tejos, uno de los cuales fue declarado Monumento Natural.
A unos 120 metros abandonamos el terreno asfaltado y cogemos el camino de la derecha, que nos lleva al Área Recreativa ¿El Viso¿. En este recorrido encontramos algunas cabañas de piedra, reflejo de la importancia que tuvo la ganadería de la zona. La abundante vegetación de castaños y robles proporciona una generosa sombra al senderista. Tras caminar durante unos veinticinco minutos desde la iglesia, llegamos al robledal del viso, cruzamos la carretera para subir hasta el Área Recreativa, donde podemos hacer un alto para reponer fuerzas. Continuando la ruta en la parte superior del área por la senda marcada por las cruces blancas, que representan estaciones de Vía crucis, se alcanza un diez minuto la ermita del Viso.
Una vez llegado a la Ermita, desde donde contemplamos una hermosa vista de Salas, a la izquierda un camino de tierra nos conduce al Campo de tiro y área deportiva; aquí comenzamos, con un ligero ascenso, la circunvalación al Campo de golf. En este tramo nos ofrece desde el Pico El Viso, punto más elevado de nuestra senda con 675m, la posibilidad de disfrutar de la panorámica de montañas, valles y pueblos de buena parte del concejo (Pico Aguijón, Pico Monxagre, Las Centiniegas, Ardesaldo, Priero, Daner..)
Alternativa: Desde la zona alta del Área Recreativa del Viso puede optarse por alargar el paseo, tomando a la derecha una pista que rodea la Sierra por el norte y alcanza en una hora de camino el Campo de Golf, encontrándose con la ruta principal".
Hasta 1936, la novena de Nuestra Señora de El Viso, que empezaba ocho días antes del 15 de agosto, pasó a celebrarse en la parroquial de Salas (La Colegiata de Santa María la Mayor), bajando la imagen a la villa, con lo que aumentaron considerablemente los asistentes. Acabando la novena la Virgen es devuelta al santuario en multitudinaria procesión, celebrándose misa solemne y continuando con romería popular. Marcos Francos Segurola lo relata para La Nueva España del 17-8-2025:
"La regresó ayer, viernes, a la ermita. Centenares de salenses y acompañantes subieron con la patrona de la villa bajo un sol de justicia. Cargada en hombros, la Virgen llegó a las 12.30, justo a tiempo para el comienzo de la misa que anualmente tiene lugar en el exterior de su ermita. a cinco kilómetros de la vilal salense y a 600 metros de altura.
Carmen de Aspe, hermana mayory presidenta de la Cofradía de Nuestra Señora de Viso, explicó que esta misa es el encuentro de familias que están fuera y que vienen una vez al año a Salas. Para De Aspe, como para muchos otros asistentes, es esta cita una ocasión "muy emotiva, como todo lo que sucedió en estos nueve días". La Virgen permanecerá en la ermita hasta el último sábado de enero, día en el que volverá a bajar para la .
Tras la ceremonia tocaba desmantelar toallas, mesas, sillas y todo tipo de pinchoteo para disfrutar en compañía de uno de los días más especiales del concejo. Las charangas tocaron al compás de los casi que marcaron ayer, el día más caluroso del verano en Asturias. Ni siquiera ello colmó los ánimos de los presentes.
Es el caso de María Begoña Rodríguez y de ‘Monchu’ Fernández, de Grado, quienes llegaban con un "postre estrella" reservado, unos cubiletes de Carajitos El Profesor. Normalmente suben a la ermita, pero este año, ante las temperaturas, rezaron el rosario el día anterior y así ir directos a la romería campestre. "Un día como hoy es tremendo, y más hace años cuando uno era joven", contó Fernández entre risas.
"Aquí se juntan tres generaciones distintas", indicó Sonsoles Revaque y Dolores Salas, oriundas de Salas y "viseras de toda la vida". Sus madres eran salenses y hoy acuden a la fiesta con sus hijas y nietas, para quienes han pedido en la ermita "salud, dinero y amor".
La generación más joven tiene una potente representación "hasta que apaguen las luces", como señalaron Catalina Suárez, Ana Fernández y Lucía Domenech, quien subrayó que este ha sido el Viso "más caluroso". Salenses de toda la vida, acudían equipadas con suficiente sidra y tinto «para pasar todo el día». Los presentes lo tienen claro. El Viso "es familia" y tiene mucho de la cultura autóctona. La alemana Katrin Beilharz acudió con su marido Hugo Gutiérrez, de familia salense. "Es muy especial porque se siente libre, no es un evento organizado", subrayó Beilharz, quien expresaba que en su país no hay este tipo de festividades".
Continuamos pues haciendo camino por este tan agradable y acogedor sendero entre árboles que, a la vez, delimitan las fincas existentes a ambos lados
Y El Viso siempre ante nosotros, solar de la patrona de Salas, según quedó estipulado por decreto de la Sagrada Congregación de Ritos de la Santa Sede el 1 de junio de 1965 y que se hizo pública solemnemente el 15 de agosto siguiente, día de la romería:
"La Sagrada Congregación de Ritos, en virtud de las especiales facultades que le han sido concedidas,...en atención a lo expuesto y a los ruegos del Excelentísimo y Reverendísimo señor Arzobispo de Oviedo, ha concedido benignamente la gracia solicitada y constituido,declarado y confirmado a la Bienaventurada Virgen María en su advocación de Nuestra Señora del Viso Patrona Principal ante Dios de todo el municipio, con todos los derechos y privilegios que la rúbricas señalan a los patronos principales del lugar."
"No se conoce con exactitud la fecha en que se instituyó la «Cofradía de Nuestra Señora del Viso». Sin embargo, es posible situarla con cierta proximidad, ya que el papa Clemente VIII otorgó una Bula pontificia el 12 de enero de 1604, petición hecha por Fernando de Arango, colegial de Salamanca y natural de San Martín. Esto hace suponer con bastante verosimilitud que la Cofradía ya existía en épocas anteriores, si bien no estaba instituida canónicamente. Mediante este documento, que se guarda en el arca de la Cofradía, se concedía indulgencia plenaria a los cofrades en las fiestas más importantes de la Santísima Virgen sujeta a ciertas condiciones como la de visitar el santuario o poseer la Bula de la Santa Cruzada. El papa Pio IX renovó y amplió estas gracias en 1877 mediante otra Bula y que se extendía a personas no cofrades, devotas de la Virgen del Viso. También el obispo de Oviedo don Gregorio C. de la Fuente concedió el 10 de agosto de 1604 cuarenta días de indulgencia a los que rezasen devotamente una Salve a la Virgen del Viso".
"Figura esta iglesia en una donación realizada por el Archidiácono Gundisalvo (Gonzalo) hijo de Alfonso III el 26 de junio del año 896 (Liber Testamentorum). En el año 951 dieron comienzo una serie de reconstrucciones, según una inscripción conservada en una lápida. Vuelve a ser mencionada el 29 de agosto del 1006 en la donación realizada por la reina Velasquita esposa de Bermudo II de León. (Monge Calleja, tomo I, p. 421 (ficha 221). Figura igualmente entre las iglesias del municipio en la nómina del Obispo D. Gutierre de Toledo, realizada entre los años 1385 – 86 (Fernández-Conde). Fue la parroquia del núcleo urbano de Salas hasta el traslado de la feligresía a la Colegiata de Santa María la Mayor en 1896. De su fábrica medieval quedan algunos elementos dispersos en los muros del edificio (actualmente en el museo del prerrománico de San Martín ubicado en la torre del castillo de Salas) aunque fue totalmente reconstruida a finales del s. XV".
Bucólica senda arbolada que nos acerca a Salas, pasando primeramente por Mallecín o Maecín, en términos que pertenecen a la parroquia de Salas, en la que entramos ahora
Esta gran nave, cerca de La Rondiella, así como Llazán y Samartín, al otro lado del río y al pie de El Viso, son también de la parroquia de Salas, villa capital del concejo. Más a la derecha es La Minesa, sierra y lugar de la parroquia salense de Villamar, donde se encuentra, en la Avenida Ricardo Fuster, el Llagar El Buche, al que se puede acceder desde aquí por el camino que comunica esta nave con dicha avenida
Continúa este plácido paseo acercándonos paso a paso hacia la villa de Salas por términos de Mallecín o Maecín recorriendo este maravilloso bosque lineal que es aquí el Camino, paralelo al río Nonaya
Y aquí, caminamos a la sombra de algunos carbayos, aunque es el castaño sin duda el árbol predominante, una experiencia maravillosa por la belleza y colorido que nos ofrece este paisaje arbóreo, intensamente verde en primavera, muy umbrío en verano, y que pasa a pardos, amarillos y naranjas en otoño, cuando el suelo se cubre de hojas caídas. En invierno, con los árboles desnudos, el sol entra en todos los recovecos que el resto del año permanecen en sombra parte del día o durante toda la jornada
Vivimos en toda su intensidad el significado literal de la palabra peregrino, del latín per ager, es decir, quien va 'por el campo', como bien dice Xacopedia:
"La palabra peregrinación está formada por la preposición latina per [a través de] y del término ager [campo]. La preposición forma parte también de palabras como peligro [periculum], ‘perito’, ‘experto’ o ‘experiencia’".
De ahí vendría la palabra peregrinus, también latina, con la que se describía a quien viajaba a un país extraño, que más tarde tendría una acepción marcadamente devocional, explicándose entonces que "el peregrino es la persona que realiza un camino que se dirige hacia una meta situada en un lugar considerado santo, por el hecho de que allí nació, vivió, murió o está enterrado alguien que tenga tal consideración", dice también la Xacopedia
Unos metros más adelante está la bifurcación con el camino que va a la carretera. Si quisiésemos comer en El Buche confirmemos antes que está abierto para no hacer el desvío en vano, pues así era glosado por José García en La villa de Salas y las cosas del comer en La Nueva España del 14-5-2025:
“El Buche”, propiedad de nuestra también muy estimada amiga Loli, viuda del recordado Jose, q.e.p.d., y de sus dos hijos, copropietarios de “Ferrallas Los Llanos”. Reunía y reúne “El Buche” todos los ingredientes para triunfar en el difícil mundo hostelero, a saber: gran aparcamiento al lado de la carretera general, modernas instalaciones bien dotadas de completo equipamiento profesional, amplios locales para comedores, con salón de gran capacidad de comensales que permite incluso hacer bailes tras los banquetes, etc.
Sorprende un tanto que, desde su cierre, cercanos ya los tres años, no haya habido emprendedores que apuesten por retomar la actividad, pues con profesionales cualificados al frente volvería a instalarse en la senda del éxito, máxime si como es previsible, a más tardar en el próximo año, reabrirá la empresa de origen holandés Royal A-ware, la que fue factoría de Danone, con unos ochenta puestos de trabajo directos estimados, más los inducidos. Dicha fábrica está ubicada a escasos metros de “El Buche”.
En medio, un mojón indica a los caminantes seguir todo de frente, salvo que deseen desviarse a comer en dicho restaurante, que tuve el placer de visitar grabando uno de los capítulos del programa Guía Chigrín de la Radio Televisión del Principado de Asturias (RPA), emitido el jueves 1 de septiembre de 2016 y que podéis ver aquí: https://www.rtpa.es/video:Guia-Chigrin.-Capitulo-21_551472769872.html (a partir del minuto 35:57)
En estos lugares sombriegos es donde a veces señales y mojones pueden pasarnos más desapercibidos pese a pasar justo delante de ellos, 'camuflados' en la umbría
"Situada en un promontorio, alejada del núcleo de población, entre Casazorrina y Villademar se levanta este edificio de origen medieval que desempeñó las funciones de iglesia parroquial hasta el año 1749 en que se trasladó la parroquia al templo actual situado en Villamar (Madoz dice recoge la noticia de que esta ermita fue iglesia parroquial). Figura ya citada en el Libro de los Testamentos de la Catedral de Oviedo en la donación realizada por Fruela hijo de Alfonso III, realizada el 24 de octubre del año 912, en una donación realizada en marzo del año 1122 al Monasterio de Cornellana y posteriormente aparece incluida en el listado de parroquias realizadas por el obispo Gutierre de Toledo en 1385 (ver ficha anterior).Situado en un terreno rocoso de acusada desnivel el edificio que se conserva actualmente con la denominación de capilla del Cristo y Santa Ana, es de nave única con cabecera recta, retranqueada en planta y de menor altura, siguiendo modelos de tipología popular románica.La nave sin vanos de iluminación, tiene un pórtico lateral ciego en el lado norte, probablemente realizado con posterioridad y cubierto a una sola agua por la prolongación del faldón de la cubierta que protege una puerta adintelada. En el imafronte también se abre con una sencilla puerta adintelada, descentrada del eje de la fachada y en su extremo noroeste se eleva adosado un rústico machón coronado por una espadaña con un solo vano de tipología muy popular sin duda añadido posteriormente. En el interior de la nave hay un arco de triunfo de medio punto con una sola rosca, desornamentado que se apoya sobre impostas lisas. En el muro sur se abre la única ventana original (actualmente iluminado por claraboyas en el tejado) y al exterior hay canecillos prismáticos lisos. Hay imaginería popular de tradición tardomedieval".
"El origen del topónimo Villamar podría estar en relación con un antropónimo de origen latino; en efecto, numerosas localidades deben su actual denominación a un antiguo nombre de persona, por ejemplo, el propietario de una explotación agrícola, cuyo nombre perdura una vez se ha desarrollado en torno a ésta un núcleo de población, al que pasa a identificar en su totalidad. Teniendo esto en cuenta, es probable que el origen de esta localidad fuese una villa propiedad de un hombre llamado Mario (villa marii), de donde habría derivado el nombre actual.Las primeras y no demasiado abundantes referencias a un templo en Villamar lo citan bajo la advocación de San Félix. Ubicado en el lugar en que hoy se levanta la capilla de Santa Ana, en el barrio de Casazorrina, fue uno de los primeros edificados en el concejo de Salas. Según recoge L. Iglesias, una inscripción en piedra, actualmente desaparecida, dejaba constancia de su consagración por parte del primer obispo de Oviedo.Aunque fruto de las interpolaciones pelagianas, en el Libro de los Testamentos de la catedral de Oviedo existe una temprana referencia documental al templo de San Félix de Villamar, que estaba incluido entre las donaciones efectuadas por el rey Fruela en el año 912 a la catedral de San Salvador de Oviedo.Una nueva referencia, menos concreta, a Villamar aparecía en un documento fechado el 7 de marzo de 1124 en el que el conde Suario y su esposa Enderquina vinculaban el cercano monasterio de San Salvador de Cornellana, fundatum in asturis territorio salas, a la importante abadía francesa de Cluny. El vínculo se acompañaba de la correspondiente donación de bienes de diverso tipo, entre los que se encontraban in terra de Salas [...] alia hereditate de uilla mar et linares.Aunque muy alterado su aspecto original, en la actual iglesia parroquial de San Félix de Villamar se conserva una talla románica de la Virgen con el Niño. Se trata de una imagen de pequeño tamaño, apenas 30 cm de altura, que representa a ambos personajes según el modelo más habitual, esto es, la Virgen actuando como trono o sedes sapientae del Niño, quien, portando el Libro y bendiciendo, se sienta en este caso sobre una de las rodillas de su madre y no sobre ambas. La factura popular de esta talla la pone en relación, como veremos más adelante, con las imágenes conservadas en la antigua parroquia de Villamar.La hoy capilla de Santa Ana de Villamar fue edificada sobre un terreno irregular, rocoso y de fuerte desnivel, especialmente apreciable en la zona de los pies del edificio. Este templo sigue en grandes líneas la tipología constructiva habitual entre las edificaciones de carácter religioso en el ámbito rural de Asturias, tanto en lo que respecta a su planimetría como a sus elementos constructivos básicos. Los condicionantes externos, geográficos y económicos principalmente, configuraron una serie básica de características arquitectónicas y escultóricas muy concretas en sus construcciones románicas, de aspecto popular en muchas ocasiones, características que además se mantendrán durante un prolongado período de tiempo, configurando un conjunto muy específico que posteriormente recibiría el sobrenombre de tardorrománico.Se trata de una iglesia de nave única y cabecera sobresaliente en planta, rematada en testero recto. La cornisa aparece recorrida por una serie de sencillos canecillos de volumen prismático y sin decoración de ninguna clase. Un amplio pórtico cuya techumbre se apoya directamente sobre el muro, con bancos corridos, protege la entrada principal, en el costado norte. Existe otro acceso, un sencillo vano adintelado y ligeramente desplazado a la derecha, en lo que se correspondería con la fachada oeste. La principal fuente de iluminación procede actualmente de unos vanos abiertos en el tejado, recientemente arreglado. Por su parte, el ábside cuenta con una pequeña ventana cuadrangular abierta en el lado surLas características del románico rural son apreciables también en los materiales constructivos; el paramento de Santa Ana de Villamar, por ejemplo, y como era habitual en este tipo de edificaciones, se levantó con mampostería, reservando los bloques de sillares, en este caso no todo lo bien trabajados que cabría esperar, para reforzar las partes estructuralmente más importantes del edificio, como las esquinas, el arco triunfal, los aleros o los marcos de los vanos. Los muros de la nave están sobreelevados con respecto a los originales, ya que los sillares situados en las esquinas del edificio no llegan, en todos los casos, a alcanzar la altura de la techumbre. A mediados del siglo XX se llevaron a cabo unas importantes obras de restauración y consolidación, ya que el tejado se encontraba muy deteriorado y había graves problemas de humedad y goteras en el interior; durante estas obras se realizaron algunas excavaciones en el pavimento que sacaron a la luz restos humanos de antiguas tumbas. La cubierta, tanto de la nave como del ábside, es a dos aguas, a teja vana en el interior.Lo más destacado del exterior quizá sea el campanario. Se trata de una construcción adosada en el punto de unión de los paramentos norte y oeste, pero con un claro carácter individualizado; es un campanario de volumen cilíndrico, la base más ancha, rematado en una espadaña de un único ojo. Su relativa altura y su situación, en el mayor desnivel del terreno, hacen que sea lo suficientemente destacada como para dominar la visión que se tiene de la iglesia a medida que nos acercamos a ella, al tiempo que rompe la monotonía de la línea horizontal creada por el cuerpo del edificio.El interior de Santa Ana de Villamar es de gran diafanidad. La separación entre el cuerpo de la nave y el espacio consagrado del altar se efectúa a través de un arco triunfal de medio punto y una única arquivolta, completamente desornamentada pero de buen despiece. La rosca del arco descansa sobre las jambas, sin columnas adosadas, y coronadas por capiteles imposta, sencillamente moldurados.Un banco de piedra sirve de soporte para el retablo de madera barroco, con columnas salomónicas y viva policromía, donde la imagen principal es un Cristo crucificado, conocido como Cristo de Santa Ana, que sobrepasa la cronología y el marco estilístico del románico, lo mismo que las restantes imágenes dedicadas a San Pedro en su cátedra y al grupo de Santa Ana, la Virgen y el Niño, deudor en su formulación de la iconografía de la Theotocos.Podríamos hablar, en general, de estas tallas de la iglesia de Santa Ana de Villamar como prototipos de las imágenes de devoción popular, ejecutadas toscamente por artesanos locales o santeros, que conseguían con ellas cubrir, de forma suficientemente digna, las necesidades de las pequeñas iglesias y ermitas rurales. Por regla general, este tipo de imaginería, de aspecto compacto, mantiene, durante un dilatado período de tiempo, el esquema compositivo románico, manifiesto en la rigidez e inexpresividad de las figuras, a pesar de los intentos, mejor o peor conseguidos, de dotar de volumen y movimiento a los plegados de los ropajes.En el caso de Villamar, las tallas han sufrido graves alteraciones debido a desafortunados y sucesivos repintes, efectuados además con productos poco adecuados, por lo que sería aconsejable un proceso de limpieza y restauración".
En esta foto vemos mejor la carretera con el restaurante El Buche. En el blog Asturgeografic tenemos un buen reportaje fotográfico de la capilla y su interior, imágenes románicas incluidas. En él se nos dice que por ahí pasa un viejo camino entre Villamar, la cabeza de la parroquia, y Zorrina. El 24 de agosto de 2025 T. Cascudo nos ofrece en La Nueva España este artículo dedicado a la fiesta que aquí se celebra:
"En la pequeña localidad salense de Zorrina se enclava la capilla de Santa Ana, donde se celebra la fiesta en honor al Cristo de Santa Ana cada penúltimo domingo de agosto. Así que hoy, domingo 24 de agosto, como manda la tradición, el templo abrirá sus puertas para recibir a los vecinos y celebrar juntos "Santana", como se conoce popularmente.
corre a cargo de la organización de la cita desde los 16 años. Cogió el testigo de Mino de Ca García, la vecina encargada del festejo durante años para que no cayera en el olvido esta tradición. "No soy de Zorrina, soy de La Rodriga, pero quise continuar", señala. Además de preservar la celebración, se encarga de mimar esta capilla, que forma parte del Inventario de Patrimonio Arquitectónico de Asturias.
"Hemos ido haciendo pequeñas cosas para mejorarla y ahora estamos con un proyecto de restauración porque presenta una grieta importante", apunta Azpiazu, vecino de Casa Gaspar, de La Rodriga. De su familia fue también la idea de encargar una vidriera para sustituir una antigua ventana en mal estado. Se colocó esta semana y este domingo se inaugurará formalmente..."
A partir de aquí el Camino tenderá a hacer un poco de cuesta, ascendiendo muy suavemente...
El roble es un árbol noble,El monarca del bosque;A través de las tormentas de invierno de mil años,Su robusto tronco se ha mantenido en pie.No es majestuoso , como el haya ;El olmo más alto puede ser;Y más graciosa la hermosa lima;Aún así , es un árbol noble .Una bellota, dejada caer por una ardillaEn medio de un mechón de hierba,Puede ser un roble, en el que miramosCon asombro al pasar .Pero luego deben pasar años, largos años, para que crezcan,Y esto puede enseñarlo a todos,¡Qué cosas poderosas habrá en los tiempos venideros !Puede que provenga de medios ahora pequeños.¡ Qué poco pensaron quienes vieron !Un retoño de roble verde en primaveraEn algún viejo bosque hace mucho tiempo,¡ Que flotase un rey !Quizás vino algún antiguo druida.Para arrancar de ella una rama;Ahora es un barco valiente , pero él ,¿Dónde está ese druida ahora?Quizás una bellota de ese árbolArrojado sobre su tumba sin nombre ,Y sobre ella ahora, en verde verano .Las ramas oscuras y enredadas se agitan.¡Qué hermosas las hojas tiernas del roble ,En los brillantes días de primavera;O, cuando un tinte más rico tiñe los cielosDe principios de otoño traen:Y todo sobre el suelo cubierto de rocíoSe colocan las copas de bellota ,Son como cucharas ricamente cinceladas ,Para banquetes de hadas .Así pues, monarca de todos los árboles del bosque ,En cada llanura inglesa ;Todavía te coronamos , ¡ oh valiente y viejo roble!¡Y largo, largo sea tu reinado!
Dicha enciclopedia, compendio del saber peregrino que espera por su ampliación y actualización, habla también del camino y los caminos en estos términos...
"Según el Diccionario de la lengua española, este término viene del celtolatino camminus, derivado del celtíbero camanon, que tiene las siguientes acepciones: “Tierra hollada por donde se transita habitualmente. Vía que se construye para transitar. Jornada de un lugar a otro. Dirección que ha de seguirse para llegar a algún lugar. Modo de comportamiento moral. Adecuación al fin que se persigue. Medio o arbitrio para hacer o conseguir algo. Cada uno de los viajes que hacía el aguador o el conductor de otras cosas”.
La utilización de la palabra ‘camino’ como metáfora de la vida es muy antigua y también fue empleada como vía para obtener la salvación del alma, desde el punto de vista religioso. En el éxodo del pueblo de Israel, Moisés conduce a su pueblo hacia la Tierra Prometida; el camino es duro, pero cuentan con la ayuda de Dios si cumplen los mandamientos escritos en las Tablas de la Ley y la meta merece la pena. También fue utilizada la metáfora por el propio Jesucristo cuando dijo que Él era “el camino, la verdad y la vida” [Juan 14, 6] para alcanzar la salvación..."
Para los peregrinos del medievo y épocas posteriores, las penalidades del medio natural en el que se desenvolvía su caminata, obligándoles a grandes esfuerzos de supervivencia, no ayudaban a que tuviesen las percepciones que tenemos actualmente. Por ejemplo, el entorno era bueno o malo en virtud de lo cómodo que fuera de recorrer y lo que ayudase o incomodase en su itinerario; así los espacios urbanos, entonces muchos menos y más pequeños, eran altamente valorados en función de que era relativamente encontrar fundaciones hospitalarias para su socorro, alojamiento y cuidados, curas, descanso y alimentación, además de calor y lecho
"Históricamente, antes de partir, era frecuente que el peregrino dejase redactado el testamento. Los viajeros cubrían sus hombros con una gruesa capa, ancho sombrero de alón en la cabeza y en su mano un largo cayado o bordón. El acto de despedida se realizaba en su lugar natal y en su iglesia, en una ceremonia religiosa en la que recibía la bendición y solicitaba la protección divina para superar las dificultades del largo camino.
Entre las oraciones y liturgias específicas, figuran las bendiciones de insignias y atributos de la peregrinación. En la Misa del Peregrino, el ritual consistía en que primero se confesaban aquellas personas que iban a emprender el viaje; después de rodillas y ante el altar, se producían los cánticos de la comunidad y del sacerdote; eran siete salmos penitenciales, una letanía, ocho oraciones y otros cuatro salmos. Más tarde, ya de pie, el obispo o el párroco imponía el morral y entregaba el báculo a los que partían, en una ceremonia que se denominaba benedictio perarum et baculorum [la bendición de los morrales y de los bordones]".
Y salimos a un rellano en el que el Camino se ensancha
Aquí seguimos de frente pero no nos olvidemos de mirar atrás para ver la fachada principal de la casona
Ha sido muy reformada, variándose volúmenes, materiales y fábrica pero conserva algunos elementos originales. En origen era de dos volúmenes con forma de torres y dos plantas, unidos por un cuerpo central bajo, que luego fue recrecido. Su ficha en el IPAA dice así:
"Situada en una finca aislada en las inmediaciones del núcleo de población de Mallecín, barrio perteneciente a la parroquia de Salas, se localiza esta vivienda de planta rectangular alargada compuesta de tres volúmenes, cuya antigüedad se remonta al siglo XVI. En origen se componía de dos volúmenes turriformes de dos plantas, unidos por un cuerpo bajo alargado, que posteriormente ha sido recrecido. El volumen del extremo norte se abre en el piso inferior por medio de una puerta en arco de medio punto descentrada del eje, al igual que la pequeña ventana del piso superior. En el piso superior de este cuerpo se adelantan los muros laterales a modos de antas o cortafuegos, solución empleada habitualmente para las viviendas con corredor.
El cuerpo central alargado presenta la parte original del muro sin revocar y calada por diversas ventanas de pequeño formato, entre las que se distingue alguna del tipo saetera y una puerta adintelada en el extremo norte sobre la que hay un pequeño vano de flecha alargada en forma de buzón. El cuerpo del extremo sur, también de planta baja y un piso, muestra una fachada austera con un solo vano en el piso bajo en forma de puerta adintelada y pequeña ventana el piso alto. La fachada lateral que da al camino muestra igualmente un miro abierto con escasos y pequeños muros. La fábrica de la obra emplea aparejo de mampostería vista trabada con mortero y sin revocar, empleando sillares bien trabajados en esquinas y recercos de vanos, la cubierta en los cuerpo de los extremos era a cuatro aguas y la del central a dos, empleando armazón de soporte de madera y teja de tipo de barro de tipo árabe. Actualmente la vivienda ha sufrido una desafortunada restauración que ha alterado materiales y volúmenes originales al haber recrecido el muro del cuerpo central e instalado ventanas. Igualmente las tejas de la cubierta han sido sustituidas por tejas planas de hormigón y se ha sustituido la carpintería original (puertas y ventanas)".
Aquí vemos el cuerpo mejor conservado en esta fachada, estilo casa-torre con cortafuegos, ventana adintelada y portada de arco de medio punto
Arriba y pese a la distancia, vamos viendo mejor el santuario de la patrona de Salas y su entorno, tan bien estudiado en Arqueología del Espacio simbólico en el concejo de Salas (Asturias). Dos montes sagrados: El Visu y el Picu Muxagre de Andrea M. Miranda Duque:
Y esto viene a ser el centro de Mallecín o Maecín, casas y hórreos en torno a una explanada, a manera de plaza, que encontraremos un poco más adelante
Un poco más adelante, pasados los árboles del fondo, empezaremos a ver la villa de Salas, de la que nos separan unos cientos de metros. Estamos en concreto a un kilómetro aproximadamente de La Colegiata y de La Torre, el centro histórico
Desde aquí lo que mejor vemos no obstante, son sus fachadas noreste y sureste, siendo esta segunda la principal, la cual "se adelanta en forma de amplia galería apoyada en un muro lateral, adelantado a modo de almanque, y jabalcones de madera, flanqueada por dos cuerpos con muros de fábrica. Combina elementos de tradición popular, como el muro de la fachada del bajo, levantado mampostería enlucida, abierto con portón adintelado y dos pequeños vanos con otros de tradición ecléctica llegados a nuestra región especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XIX como la amplia galería acristalada con buhardilla elevada sobre el eje del alero. Una imposta de madera que va de lado a lado de la fachada delimita la parte superior del primer piso elevándose el muro a media altura donde se abren pequeñas ventanas de iluminación del espacio bajo cubierta".
La fachada lateral norte "está abierta con una pequeña ventana en el piso bajo y dos en el piso superior, una de ellas recercada con sillares de piedra y otra abierta posteriormente. La parte trasera del edificio tiene un patio delimitado por una gran panera con pegollos cortos apoyados sobre caramanchón de mampostería vista".
Y a la derecha, otro hórreo sobre bodega, espacio cerrado que se empleaba como cuadra, almacén de aperos, gallinero, taller, y lo que se precisase en cada casería. Fijémonos en la flecha amarilla pintada en el poste telefónico
De un entorno boscoso pasamos a otro rural e, inmediatamente, a otro más residencial, propio de los alrededores de los cascos urbanos de las villas y ciudades
Son, en buena medida, casas unifamiliares, unas tipo chalet y otras en base a la rehabilitación de antiguas caserías u otras dependencias de las mismas, normalmente todas con su terreno y parcela
Antes de bajar, o a la vez que bajamos, disfrutamos de estas excelentes vistas del valle y de la población, sita donde el río Nonaya se abre a una espaciosa veiga tras bajar encajado entre las sierras de Bodenaya ('fuente del Nonaya') y de El Viso
Fijémonos en las estribaciones de las sierras de Bodenaya y El Viso cómo cierran el valle al ir acercándonos a su cabecera y al nacimiento del río Nonaya
Aquí en el valle es la zona de Paneraveiga, donde se encuentra la industria láctea quesera de Royal A-Ware que fue de la empresa Danone
A la entrada de esta finca, donde hay algunos pumares, vemos uno mojón jacobita. Estamos en un hermoso mirador sobre esta parte del valle, con Llazán, Las Cogollas, La Sierra la Minesa, Samartín y El Viso al norte
"Allá por el año 1981, empezaba a producir “ petit suisse” la factoría Danone en la villa, aunque inicialmente el proyecto de instalación de la empresa era en el concejo de Grado, donde todo fueron dificultades, por suerte aquí todo fueron facilidades. Hasta tal punto que tuvieron que esperar a 1996 la obtención de la licencia definitiva de apertura. La fusión entre empresa y sociedad civil fue tan intensa, que aquí nació uno de los grandes postres lácteos que todavía comercializa la multinacional, el “flan de queso”. Producto que elabora el restaurante Menéndez situado en la villa salense, en una comida de directivos en dicha fonda, descubrieron esta delicia dulce y sabrosa, decidiendo empezar a elaborarla industrialmente. Además de la creación de puestos de trabajo directo e indirecto, fueron más de 40 años de amor a primera vista entre la población y la empresa. La colaboración económica en la mayoría de las actividades culturales, deportivas y lúdicas de la empresa láctea fue de gran ayuda para su realización. Durante años, no hubo fiesta en el concejo que no repartiese productos lácteos con el bollo preñado. Módulos de publicidad en la mayoría de las publicaciones locales, apoyo a los hijos de los trabajadores fueron también actividades de la empresa.
Hasta el último día, lo que ahora es una multinacional siguió creyendo en el bienestar del concejo. Cuando la coyuntura económica les obligó a cerrar, lo fácil como en la mayoría de las empresas, era vender a un fondo buitre a muy buen precio. El cual prometería el maná a todos, cobrando todas las subvenciones y ayudas darle a la factoría un lavado de imagen y a los dos años declararse en quiebra, vender toda la maquinaria y todo lo que se pudiese. Quedado el edificio como mucho para almacén de madera, como sucedió en la factoría Nestlé de Brieves sin ir más lejos. Danone, con la ayuda de las consejerías de Industria y de Medio Rural del Principado de Asturias buscó a una empresa que garantizase la creación de puestos de trabajo y el mantenimiento de las instalaciones. Además del precio deseado por la fábrica solo ponían como condición la no fabricación de su producto estrella, el “petit suisse”.
Así llegó la multinacional neerlandesa Royal A-ware, principal productor mundial de queso Mozzarella con leche de vaca. En menos de un año se prevé el inicio de la producción, una nueva etapa se inicia para el municipio, se prevé unos 80 empleados directos al principio de la actividad, cifra similar a la plantilla de Danone en el momento del cese de actividad. Pero esta nueva elaboración que quesos va a necesitar 4 veces más leche, lo que significa más precio en el litro para los productores así como la necesidad de nuevos productores para poder abastecer la factoría.
Todo esto no hubiese sido posible sin el trabajo silencioso del Principado de Asturias, principales por no decir únicos agentes responsables de dicha instalación en la villa de Salas".
Desde aquí apreciamos muy bien la cumbre llana de El Viso, una gran meseta que es un mirador en todas direcciones y que, en su gran claro, entre los árboles, se encuentra el campo de tiro. En 2025 se anunciaba además el proyecto de un circuito de autocross
"... la iglesia de San Martín, entre los nichos y tumbas de los salenses que en el mundo han sido, remonta su fundación al año 896 y, según reza una lápida, en 951 fue reconstruida por un monje llamado Alfonso. El arcediano don Gonzalo, hijo de Alfonso III El Magno, donó en templo a la iglesia de Oviedo y, ya como monasterio, volvió a ser donado por la reina Urraca en el 1006. Aunque los siglos posteriores, particularmente el XV, dejaron tras de sí nuevas reconstrucciones y añadidos, diversas piezas y lápidas prerrománicas -ventana de tres arcos con adornos florales en capiteles y ajimez, ventana mozárabe de doble arco con rosca de herradura, restos de ventanas con los huecos tapiados e inscripciones en el friso, epitafios-, sobrevivieron al tiempo..."
"Por la tarde a la parroquia intitulada de San Martín, que está en un alto, casi del todo renovada, pero con la fortuna de haberse conservado sus inscripciones, que no bajan de diez. Copié bien la del entierro de su fundador Alfonso, que es de la era 1008, y está en la pared del lado del evangelio, hacia los pies de la iglesia, harto alta, en una piedra de poco más de tercia en cuadro. Se pondrá aquí. Ítem otra, que conserva la memoria de la fundación, casi del mismo tamaño, que está embebida en la pared, a la parte de fuera de la capilla mayor, junto a uno de los estribos. Hay otra a su lado y al extremo de dicha pared exterior, que no pude copiar, porque está boca abajo, pero se hará mañana, sacándola y volviéndola. Ítem, en esta pared hay dos ventanas de las antiguas, de arquitos y columnas, ambas tapadas y encaladas; pero se han conservado en ambas las inscripciones que tenían y conservan en lo alto de su dintel; copié una, y no las demás por no tener nota cronológica, pero sí la memoria del nombre de Alfonso y ciertas deprecaciones. Ítem, entre las dos dichas de la pared exterior hay otras dos, una grande encima y otra pequeña al pie de ella, ambas con la cruz de la Victoria y su alfa y omega: la grande tiene el lema del lábaro de Constantino: «Hoc signo tuetur pius, hoc signo vincitur inimicus». En la pequeña nada hay legible, y apenas queda la huella de alguna letra y de la cruz. Ítem, hay otra con la misma cruz a espaldas del altar mayor con el lema: «Pone, Domine, signum salutis in domo ista, ut non permitas introire angelum percutientem». Ítem, y por fin, hay otras dos en las ventanas tapiadas de la pared exterior, al lado del evangelio; la una empieza: «Larga tua pietas», como la de la iglesia vieja de Valdediós; la otra casi borrada. Estuvieron presentes el excusador ..., don José de Salas , y Peñalba y su mayodormo, don Juan Sánchez. A casa; juegos de manos"
"La iglesia de San Martín se encuentra ubicada a un kilómetro de la villa de Salas, en un lugar próximo al río Nonaya. Cumpliría las funciones de parroquia hasta que en el mes de julio del año 1896 se acuerde trasladar la parroquialidad a la Colegiata de Santa María la Mayor de Salas, celebrándose desde entonces culto en la iglesia de San Martín solamente el “día de difuntos”. El 3 de junio del año 1931 es declarada por Real Decreto Monumento Nacional de Interés Histórico-Artístico. Como consecuencia de las sucesivas transformaciones constructivas experimentadas a lo largo del tiempo, la iglesia conservada hoy es un edificio de 28 m de longitud por 9 m de ancho y 9 de altura. Se encuentra dividida en tres espacios nítidamente diferenciados; el primero de ellos lo configura la nave única con acceso por la puerta occidental de traza gótica, tiene esta nave un dimensionado de 17 m de longitud y 9 de ancho con cubierta de madera a dos aguas. Le sigue de forma inmediata el espacio de planta cuadrada de 9 metros de lado que responde a la zona del presbiterio con el retablo mayor dedicado a San Martín de estilo rococó y actualmente en un precario estado de conservación; se cierra este espacio con una recién restaurada (año 1991) bóveda de crucería de buena factura. El último espacio cumple funciones de sacristía, tiene un acceso interior por una puerta abierta en el lado de la epístola, contigua al retablo. Al exterior los paramentos están conformados por mampostería unida por morteros de diversa calidad. Conserva cuatro contrafuertes integrados por buenos sillares ubicados en coincidencia interna con las esquinas del espacio cuadrangular que configura el presbiterio.La iglesia de San Martín se encuentra orientada 30º al noroeste respecto al eje este-oeste, y fue rehecha en su totalidad hacia finales del siglo XV. El acceso a su nave única se realiza por una puerta abierta en la fachada occidental; la puerta conserva arco ojival con tres arquivoltas lisas, sin decoración, que arrancan de una imposta conformada por decoración escultórica en forma de bolas. La puerta meridional es de factura moderna y la actual espadaña de tres huecos constituye una reforma del siglo XVIII ejecutada sobre trazas de la antigua realizada en el siglo XVII. En la actualidad, se conserva el retablo mayor si bien existieron con anterioridad otros tres retablos, entre los que se encontraba uno dedicado a San Antonio y otro a Nuestra Señora, situados ambos en el lado del evangelio. En sucesivos procesos reconstructivos se han reaprovechado varios fragmentos decorativos y epigráficos con una cronología fechable en el siglo X pertenecientes a la iglesia prerrománica que existía en el mismo lugar en que ahora se levanta la actual iglesia reconstruida en el siglo XV; estas piezas dispersas fueron empotradas de forma aleatoria en los paramentos de la iglesia. Por su parte, en la fachada meridional se encuentran abiertos dos huecos con unas dimensiones de 70 cm de ancho aproximadamente, por unos 70 cm de alto. Su apertura fue rematada con la instalación de sendas ventanas ajimezadas procedentes de la iglesia altomedieval del siglo X espléndidamente decoradas y con una inscripción grabada en el frontón. Conservan ambas un ornamentado alfiz y dos columnillas con capiteles finamente tallados. En la fachada septentrional no se procedería a la apertura de ventanas, si bien se conservan adosados dos dinteles procedentes del mismo taller que las ventanas ajimezadas del lienzo sur. Se conservan igualmente, y empotradas en los muros oriental y meridional, una ventana bífora, dos espléndidas lápidas con la representación de una cruz latina así como cinco lápidas epigráficas repartidas entre el muro occidental y meridional y en el interior de la iglesia.En el año 1980 las piezas sufren una de las agresiones más fuertes e insólitas que se hayan cometido al Patrimonio Artístico asturiano. A partir de un proyecto de restauración realizado por el arquitecto Eduardo González Mercadé y con presupuesto de la Dirección General del Patrimonio Histórico Artístico y según el apartado nº 6 de la Memoria del Proyecto elaborado por Mercadé “Se proyecta la retirada de los restos prerrománicos situados en el exterior de la iglesia y su digna colocación en el interior de la misma, a fin de que queden protegidos de las inclemencias del tiempo”. La realidad sería que el día 3 de junio de 1980 “las piezas fueron arrancadas sin vigilancia alguna, sin estar presente ninguna persona responsable de la Dirección General o de la Comisión Provincial del Patrimonio Histórico-Artístico por dos obreros de una empresa de construcción madrileña encargada de las obras de la iglesia, contando como única información con unas fotocopias de las piezas a arrancar. Con olímpica ignorancia sobre cualquier técnica moderna de restauración, se cajearon las piezas con un cortafríos y se embalaron en unos restos de cajas de cartón atados con alambres, pasando a depositarse en una pocilga salense en espera de que una furgoneta las trasladase a Madrid”.La magnitud de los hechos tuvo una fuerte conmoción popular, tanto en la propia villa de Salas como en el resto del Concejo. Ello contribuyó a que se procediera con gran celeridad a paralizar las obras previstas.De esta forma, por mediación del Ayuntamiento de Salas, la Dirección General del Patrimonio Artístico Asturiano, el Director del Tabularium Artis Asturienses don Joaquín Manzanares y la Consejería de Cultura se paralizaron los trabajos proyectados y se procedió a proteger las piezas depositándolas en un lugar adecuado, que en un primer momento fue la Colegiata de Santa María la Mayor, a la espera de poder darles una ubicación definitiva en la quedase asegurada definitivamente tanto su protección como exposición pública.Estas piezas engastadas en los muros de la iglesia de San Martín, constituyen, en su conjunto una excelente muestra representativa de la perfección y riqueza decorativa de los talleres asturianos del siglo X. Las espléndidas piezas que iremos estudiando detalladamente, corroboran cómo la etapa final del llamado Arte Asturiano se encuentra abierta a nuevas influencias sin perder por ello sus tradiciones y tendencias artísticas innovadoras.Serán muchas las deducciones que iremos extrayendo del estudio de las lápidas epigráficas al igual que de las piezas ricamente ornamentadas, conservadas en los paramentos de la iglesia. Inicialmente la primitiva iglesia de estilo asturiano fue construida en una fecha indeterminada entre los siglos VIII y IX, y experimentaría un progresivo deterioro procediéndose a su reconstrucción en la fecha del 12 de octubre de 951, merced a la mediación de un presbítero que dice llamarse Adefonsus confessus, según consta en el texto de la lápida adosada a la fachada meridional..."
"VISO, Nuestra Señora del. Santuario dedicado a la Santísima Virgen bajo esta advocación y situado en la montaña del Viso, en términos de la parroquia de Salas y aproximadamente en el centro geográfico del concejo, en un lugar de gran belleza natural y con una perspectiva panorámica maravillosa. Se halla cerca de la cima del montes a unos 600 m. de altitud, dista 5 km. de la villa de Salas y tiene acceso, de momento, a través de una "pista" y de varios atajos. No se conoce ni siquiera aproximadamente la época de su fundación. "No hay memoria del principio de este santuario de Ntra. Sra. del Viso", dice el Libro de la Cofradía de Ntra. Sra. del Viso, que comienza en 1709 y recoge datos de otro anterior de 1604. La devoción a la Virgen del Viso data, por lo tanto, de tiempos inmemoriales, pudiendo afirmarse con plena seguridad que tiene más de cinco siglos de existencia. Según la leyenda, la Virgen se apareció a un pastor, manifestándole su deseo de que se edificase un templo en su honor en aquel lugar, como así se hizo por fin, después de haber intentado reiterada e inútilmente construirlo más abajo."
De esta manera, y con El Viso al norte, a nuestra derecha, por un lado...
Los prados se extienden hacia la carretera, formando franjas. Los pastores eléctricos delimitan también la zona de pasto y la de siega
Incluso se ha instalado un pequeño altarín con la Virgen de Covadonga dentro de una madreña, simulando la Santa Cueva; algunos peregrinos dejan estampas


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