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miércoles, 20 de noviembre de 2013

LA CALLE MAYOR DE TINEO/TINÉU (ASTURIAS) EL PALACIO 'GÓTICO-RENACENTISTA-BARROCO' DE LOS GARCÍA DE TINEO Y EL ANTIGUO HOSPITAL DE PEREGRINOS MATER CHRISTI: ENTRE BLASONES Y VENERAS

Crucero y calle Mayor de Tineo/Tinéu con La Sierra Fonfaraón a lo lejos

Desde el crucero frente al antiguo convento de San Francisco del Monte, actual iglesia parroquial de San Pedro, vemos la bajada al centro urbano tinetense por la calle Mayor que, como su nombre indica fue la rúa principal de la villa y capital del concejo hasta que la carretera relegó a un papel secundario al histórico Camín Real o Camín Francés, ahora recuperado como Camino Primitivo para las nuevas  peregrinaciones jacobeas. Calle adoquinada y de no demasiado tráfico en nuestros días, a lo largo de la que fue creciendo la población tras conseguir la preciada Carta Puebla de Alfonso IX hacia 1214, que hizo de ella villa aforada por la Corona, con derechos y privilegios para sus habitantes, lo que favoreció la llegada de gentes, atraídas por su condición de pola, donde se celebraría un mercado semanal para sufragar su crecimiento urbano y poblacional


Desde el crucero, con una imagen de Cristo Crucificado mirando al antiguo convento y a la llegada de gentes por el Camino de Santiago, divisamos La Sierra de Fonfaraón, por donde sigue el Camín Real hacia occidente, la senda jacobea, que se divide en dos, una la famosa Ruta de los Hospitales, montañas arriba, y otra la que va hacia La Puela/La Pola de Allande, capital del concejo vecino, que también conseguiría su Carta Puebla, si bien más tardíamente


El propio Alfonso IX, allá por 1222, visitaría estas tierras y estipularía, bastante enérgicamente que nadie osara desviar a los peregrinos de otra ruta que no fuera la que pasa por esta villa y por su monasterio de Santa María la Real de Oubona, lo que favoreció la mayor afluencia de caminantes jacobitas a Santiago de Compostela por este trayecto, que imperó frente a otros, incluso más cortos, fundándose para ellos su hospital de acogida, el Mater Christi, un poco más abajo y en esta misma calle Mayor y del que se conservan algunos escasos restos que enseguida vamos a conocer


Con la llegada de peregrinos, arrieros (los grandes transportistas y comerciantes de la antigüedad), artesanos, tratantes, y demás viajeros, muchos de los cuales se asentarían en la naciente puebla, llegaron también los franciscanos, que fundarían su convento en este lugar, San Francisco del Monte hacia 1274, cuyo templo pasó en 1880, décadas después de la desamortización, a ser la nueva iglesia parroquial de San Pedro, la cual visitamos, con su Museo de Arte Sacro, "parada imprescindible en el Camino", como se suele decir


Y, en el anverso del crucero, es Santiago peregrino, con su hábito, libro y bordón, quien mira a los peregrinos, pero a estos ya cuesta abajo, adentrándose en el corazón de la villa, hacia el centro urbano


Y es que la advocación a San Francisco 'del Monte' revela que, como en Avilés, los franciscanos se asentaron en un paraje aún no poblado o muy escasamente, a la entrada de la puebla, cuyo núcleo originario estaba bastante calle abajo, en Las Campas, lugar de Fondosdevilla, al amparo de un castillo donde nacería una pequeña población precedente, el Castillo de Tineo, cuyos restos fueron demolidos en 1912, posiblemente edificado sobre un castro astur


El convento franciscano, con sus frailes y cátedras de Latín, Teología y otras materias, favoreció que la población creciese monte arriba y este tramo fuese la calle Mayor de la villa hasta ya bien entrado el siglo XIX con la apertura de la nueva carretera, situada al final de esta rúa


Escaleras abajo enfrente del crucero el Palacio de los García de Tineo, actual Casa de Cultura, cuyo aspecto actual presenta detalles del arte gótico y del barroco, es una muestra de este crecimiento poblacional hacia el monasterio de San Francisco, el cual se prolongó más arriba aún, haciendo del barrio alto el principal, Picosdevilla, hasta que con la carretera el eje principal volvió abajo, donde están el Ayuntamiento y el Palacio de Merás, otra fundación nobiliaria, actual hotel y albergue, poco antes de El Fontán, la Plaza del Mercado, y Las Campas


En este trecho, otras linajudas estirpes se establecerían y, como los García de Tineo, ostentarían su heráldica en la fachada de la calle Mayor, abriendo también sus puertas comerciantes y artesanos


San Francisco del Monte se encontraba justo donde el Camín Real tenía una importante bifurcación: un ramal seguía cuesta abajo por la calle Mayor hacia Las Campas y FondosdeVilla y otro era la continuación de la ruta hacia occidente, saliendo de la villa, donde un torreón circular, La Torre de Tineo, vigilaba esta entrada y salida de la puebla y sería el origen del Palacio de los García de Tineo


Esta es la razón por la que aquí, en la llamada Travesía de la Torre (torre que veremos al salir de Tineo/Tinéu), las señales jacobitas, colocadas en el poste de la señal de tráfico en la esquina junto a la Panadería San Antonio, nos señalan ir a la derecha. No obstante los más de los peregrinos, que suelen hacer parada en la villa para pernoctar, comer y tomar o comprar algo, suelen seguir cuesta abajo hacia el centro urbano, la citada zona del Ayuntamiento, Palacio de Merás y El Fontán, donde está además la Oficina de Turismo, que puede proporcionarnos la oportuna información


A la derecha, los peregrinos que visitan la iglesia de San Pedro y antiguo convento de San Francisco, con su Museo de Arte Sacro, pueden seguir por esta explanada, la Plaza Alonso Martínez, y desde el crucero seguir escaleras abajo a la calle Mayor


Aquí, un panel nos ofrece interesante información sobre el Camino de Santiago, villa y concejo


Un mapa nos orienta en el entramado urbano y nos ubica en el plano, señalando lugares de interés, monumentos, servicios, rutas (sobre todo el Camino Primitivo), etc.etc.etc.


Dejamos así a la izquierda la iglesia, con su pórtico, torre parcialmente románica y voluminosa capilla de Merás o de la Asunción, fundada por el capitán Pedro de Merás en 1613, unida a la nave del templo en 1967 y actual Museo de Arte Sacro (el claustro fue demolido para hacer el Palacio de Justicia hacia 1883). Del origen e historia antigua del monasterio escribía en el siglo XII el Padre Carballo, religioso y notable historiador, en sus Antigüedades y cosas memorables del Principado de Asturias, citando a Alfonso XI (1311-1350):
"En los  últimos años de este Rey ya estava fundado el Convento de San Francisco de Tineo, pues se hallan en él sepulturas del año de 1348, sin que haya memoria de su principio. Fue este Monasterio de grandísimo servicio a Nuestro Señor en aquella tierra, por la doctrina y exemplo de los Religiosos que alli vivian, que algunas vezes avia en esta Casa mas de doze Maestros, y Predicadores, que empleandose en este santo exercicio, hazian admirable fruto."

Y ya nos dirigimos primeramente al Palacio de los García de Tineo, de la Casa de Tineo, actual Casa de Cultura como hemos dicho, fundado por una de las más importantes familia de la villa y concejo en el año 1520, según reza uno de los escudos en su fachada, donde los balcones barrocos de hierro forjado comparten espacio con ventanas renacentistas y portada gótica, del que dice el historiador Luis Antonio Alías en su libro El Camino de Santiago en Asturias. Itinerarios:
"La Casa de Tineo, ante el Camino de Santiago y el convento de San Francisco, fue centro de la más importante familia nobiliaria del concejo, propietaria de poderes, privilegios y un extenso patrimonio rural.

La fachada del palacio es símbolo arquitectónico de Tineo. También es símbolo cultural por haberlo rescatado el Ayuntamiento de la ruina, restaurado y transformado en Centro Municipal de Cultura"

Y aquí tenemos el compendio de magníficos estilos arquitectónicos de esta majestuosa fachada que nos describe así Alías:
"Fijémonos en la portada de dovelado arco apuntado recorrido por guardapolvos, los labrados escudos que aparecen sobre la clave -armas de los Tineo y Maldonado con la leyenda "JUAN GARCIA DE TINEO ME FECIO ANNO DOMINI... DXX..."- y la ventana de doble arco, apoyado en columnita, con pequeños añadidos a modo de cortinajes, que se enmarca en una moldura/alfiz adornada con perlas y dientes de sierra. Puerta, escudos y ventanas, y tal vez las dos ventanitas molduradas del lado derecho, elementos a caballo entre los siglos XVI-XV, destacan su lenguaje gótico y renacentista del ya barroco -molduradas repisas y antepechos de hierro- de los balcones.

A los siglos XIX-XV suceden, por tanto, diversas remodelaciones en el XVII y XVIII. Pero el núcleo original, probablemente del siglo XIII, lo constituye el torreón circular posterior (calle de La Luna), con estrechas saeteras y, al igual que el palacio exceptuando vanos y zonas nobles, muros de mampostería"

Y así se ve la Casa de Tineo, de los García de Tineo y Maldonado desde la escalinata que baja de la Plaza Alonso Martínez a la calle Mayor. No se llega a ver desde aquí nada de la torre circular que fue el origen de este palacio pero le dedicaremos la oportuna entrada de blog, pues es nuestra intención pasar por las calles de atrás para salir de la villa


El Gran Atlas del Principado de Asturias: abunda en que este palacio fue construido en 1520 en base a elementos anteriores, como la citada torre, diciendo que podría ser incluso "muy anterior" al siglo XIII, con lo cual formaría parte del enclave que aquí existió antes de la puebla, cuyo centro sería el Castillo de Tineo en Las Campas, desde el cual se gobernaría un extenso territorio, en el corazón de las Asturias de Tineo, que abarcaban buena parte de la zona occidental asturiana. Sin embargo otros autores se decantan porque dicho castillo sería contemporáneo de la Carta Puebla


"La fachada del palacio, gótico-renacentista, es de tres pisos, con portada apuntada de amplio dobelaje realzada por guardapolvo", apuntan en el citado Atlas, llamando la atención la distribución en ella "sin orden ni simetría" de "pequeñas ventanitas" de "diferentes tamaños y decoración"


Sobre la puerta "se halla la más elaborada, bífora, con los huecos separados por columnilla y rematados en arco de medio punto con trazado interior en cortina, y alfiz y alféizar recorridos por bolas"


En su esquina inferior derecha y sobre la puerta se encuentran los dos escudos, el de los Tineo a la derecha, que vimos en la capilla mayor de la iglesia, de la que eran patronos, y el de los Maldonado a la izquierda, más pequeño, del que dice la Gran Enciclopedia Asturiana, basándose en el epigrafista y genealogista Ciriaco Miguel Vigil en su Heráldica asturiana y catálogo armorial de España:
"Apellido oriundo de Tineo. Los de solar en Cayés (Llanera) fueron Campomanes-Maldonado. Pintan "escudo de gules, y cinco flores de lis de plata perfiladas de oro y azur, á imitación de las reales de Francia, puestas en Soutier, según las traen los de la Rúa"

Fijémonos en las conchas de vieira o venera sobre un árbol y dos cabras. Es sobre este donde aparece la inscripción que el Gran Atlas transcribe como "Juan Garcia de Tineo me fecit Anno Domini ... DXX". Sobre el apellido Tineo y sus blasones cuenta dicha Enciclopedia siguiendo la Asturias Heráldica de Francisco Sarandeses y el Nobiliario Español de Julio de Atienza:
"Apellido. Con solar en el concejo de su nombre. Sarandeses describe cuatro escudos correspondientes a esta familia. Uno: en campo de gules, un pino de sinople y dos cabras, una, empinada al tronco intentando alcanzar las ramas y otra, tumbada al pie de él. Cinco veneras de plata, una en jefe y otra a cada costado. Otro, lo mismo pero las veneras son cuatro, dos en cada costado. El tercero, lo mismo pero las veneras son solamente tres, una en jefe y otra en cada costado. El último, sin veneras, y las cabras están las dos empinadas al tronco del árbol. Probó su nobleza en las Órdenes de Santiago (1640), Alcántara (1760), y Carlos III (1795) y en la Real Chancillería de Valladolid (1640). José María Tineo fue creado marqués de Casa Tremañes el 9 de mayo de 1948. Joaquina de Tineo Martínez fue creada vizcondesa de Casa Tineo en 31 de diciembre de 1870"
Según la descripción estaríamos ante el primer escudo, de cinco veneras, sin embargo el árbol parece evidentemente un roble, por la forma de las hojas


"Con la obra barroca se añadieron balcones con antepecho de hierro forjado", dice el Gran Atlas del Principado de Asturias, y de esa época, o acaso aún posteriormente, se abrieron y/o ampliaron ventanas en el piso bajo, además de una pequeña puerta


Fue catalogado como Monumento Histórico Artístico y su restauración de acometió a principios de la década de 1990 para albergar la Casa de Cultura, donde existen además diversas dependencias


En la placa se nos cuenta su historia, aquí se dice que la torre original es de principios del siglo XIV


La calle Mayor, adoquinada y de escaso tráfico, puede decirse es semipeatonal. Líneas de postes metálicos evitan que los automóviles se metan en la acera. Fue este "el eje urbano más importante de la villa durante la época medieval y renacentista, encontramos algunos casas que siguen mostrando orgullosas sus heráldicas piedras de armas", como bien resaltan en la web del Ayuntamiento


Los peregrinos pasarán así junto a largas filas viviendas de diferentes épocas y estilos, unas más grandes otras más pequeñas, unas más reformadas otras menos, con distinto estado de conservación


A la izquierda, una callejuela es la calle Emigrantes Tinetenses y, a la derecha, otra callejuela sin nombre aparentemente es muy importante para el peregrino amante de la historia del Camino y sus gentes y lugares, especialmente de quienes le precedieron en su andadura


Y es que, en el solar de este edificio de bellos balcones en galería se encontraba el Hospital Mater Christi, de larga e importante historia, pero del que apenas se conservan unos pocos restos, los cuales se encuentran justo detrás


Por eso, y antes de seguir camino hacia el centro urbano, vamos a desviarnos unos escasos metros por este callejón, viendo al fondo los bosques de La Sierra de Tineo, Sierra de Grullomayor o, simplemente La Sierra, por donde sigue el Camino de Santiago, saliendo de la villa hacia el Alto Guardia, Piedratecha y Oubona


Llegamos así a una venera, que es como se conocen aquí a las calles más pequeñas y estrechas, sin que se sepa muy bien la razón, o eso nos cuenta el bibliotecario e investigador Manuel Santiago Pérez en el periódico La Nueva España del 14-3-2020 en el artículo titulado Veneras y otras calles de Tineo, el cual podemos encontrar asimismo en su muy recomendable blog Tineo, sus cosas y las mías:
"Pues sí, nombre extraño donde los haya para denominar a una pequeña travesía. He buscado en diccionarios varios y no he encontrado referencia alguna que se acerque a esta que se le da en Tineo. Nada de travesía, callejón o similar. Los diccionarios aluden a concha, vena o en el caso de “venero” a manantial. Nadie por aquí conoce su origen y me parece que nos vamos a quedar en la inopia. 
Julio Lamuño, cronista oficial de Tineo, dice sobre el tema que el término veneras puede asimilarse, por comparación, con las venas y venillas de un cuerpo. Parece un símil demasiado erudito como para haber pasado al acervo tinetense, aunque no es descartable, desde luego. Sea como sea, ni Lamuño, que tanto sabe de Tineo, puede aseverar su origen. 
Venera de La Tanila, Venera de Ojitos, Venera de La Azucarilla, Venera La Conda. ¿No son nombres muy sonoros y hermosos? Y además resultan intrigantes para los foráneos. Eso no tiene misterio. Tanila, Ojitos, Azucarilla hacen referencia a familias o personas que vivían en esa venera. 
Ya ven, en Tinéu además de calles tenemos veneras."

Y esta es la mencionada Venera de Ojitos, cuyo nombre, que sería el apodo de un antiguo vecino, luce la placa que vemos en la fachada de esta vieja casa de corredor volado


Y aquí a la izquierda estaba el Hospital Mater Christi, del que se conservan estos contrafuertes, unos canecillos y poco más, al menos a la vista. De ellos, los vistos y los que no, cuenta el historiador tinetense Rafael Lorenzo en su libro Tineo en la senda compostelana, del año 1993, que "han llegado hasta nuestros días algunos vestigios arquitectónicos que pueden apreciarse en su fachada posterior (...) y algunas pinturas y arquería oculta por el mobiliario de la compañía eléctrica que ocupa sus muy modificadas habitaciones". La Wikipedia, por su parte, le dedica un extenso artículo del que compartimos ahora el apartado de Historia:
"No existe constancia de la fecha de fundación del Hospital de Peregrinos. El historiador tinetense Claudio Zardaín, se decanta por atribuirla a la Orden de los Templarios, una de cuyas misiones en aquellos tiempos era la de socorrer a los caminantes que peregrinaban al sepulcro del apóstol. Por su parte, Manuel Caballero y Flórez Valdés, escribía en 1690 que ”no consta por instrumento su fundazión que en todos los acuerdos se estiló siempre decir que su fundazión se debe a los vezinos nobles de la villa”. 
La mención más antigua en el tiempo, que nos consta sobre su existencia, es la que recoge F. Menéndez de Llano: “Y así, los que llegaban a Tineo, por San Roque, recobraban aquí fuerzas de flaqueza en el Hospital de Peregrinos Mater Christi, que en la villa existía, desde tiempo inmemorial, y en cuyos confortables y cómodos aposentos pernoctó el Rey Alfonso, hacia el año 1216”. 
Al esplendor del Hospital, contribuyó grandemente el otorgamiento por parte del rey Alfonso IX, en 1214, de la Carta Puebla a Tineo, y la concesión en 1222 al Monasterio de Obona, por este mismo monarca, de un privilegio en el que disponía la obligatoriedad que tenían los peregrinos de pasar por Tineo y Obona (”...amenazo a todo aquel que osara desviar a los peregrinos a Santiago de su pola de Tineo y Obona...”). 
Otras menciones al Hospital y a sus bienes, las tenemos en Manuel Caballero y Flórez Valdés, ​quien en 1690, afirma “Vi de el testamento de Guillén García Caballeros, echo año de 1362 (téngole impreso); vi el apeo del Cavildo del Presentamiento de Tineo fecho año de 1495 (tengo copia); vi del testamento de García García, fecho año de 1389 que dió cientos de vienes a la Cofradía de Nuestra Señora de Mater Xpti de Tineo, cuando se asentó Cofrade”. Este autor concluye afirmando que este Hospital es de los más suntuosos del Obispado de Oviedo, tanto por la Iglesia casa y aparato, como por su renta. Esto era debido a que los vecinos nobles de la villa, lo dotaban con numerosos bienes, asentándose así como Patronos Privativos y Cofrades Perpetuos, para sí y para sus descendientes. 
Otra prueba del valioso patrimonio que llegó a poseer, lo conocemos por el apeo realizado en 1680, por el notario Lucas González Naón, que precisó de 51 días para recorrer una gran cantidad de pueblos desperdigados por todo el territorio tinetense, y detallar las características, rentas y foros estipulados para los bienes raíces del Hospital, en ellos ubicados".

El escritor y 'peregrino del bordón' Víctor Guerra, historiador e investigador de rutas históricas, nos dice en su libro Los caminos a la catedral de Oviedo:
"Tineo contó con un famoso hospital, dedicado a Nuestra Señora de Mater Christi, que se funda en el siglo XIII, cuyos restos se pueden aún ver hoy en el seno de la villa y que se constituyó como uno de los importantes alojamientos del Camino Primitivo.

Este establecimiento dedicado a "mendigos, caminantes y peregrinos" se menciona en un documento de 1274, y se vincula, como sucede con otros lugares, con la Orden del Temple, sin que haya documento que lo testifique. Como tal equipamiento, gozaba de ricas rentas y ayudas importantes de prohombres de la villa. Dicho establecimiento no entró en decadencia hasta su desaparición, entre cuyas causas se arguye la francesada y la desamortización de Mendizábal"

Detalle de los canecillos, lisos, que sostienen el alero y "un canalillo bajo el tejado de buena fábrica y estilo románico", afirma Rafael Lorenzo. "De esta manera se puede contemplar lo que queda del Hospital de Peregrinos más importante del concejo y me atrevería a decir que de esta ruta Interior del Principado", explica este investigador y divulgador pionero en un momento en el que aún no se aplicaba el nombre, surgido más o menos cuando publicaba su libro del trazado tinetense del Camino Primitivo:
"Su fundación ha de suponerse en el siglo XIII, cuya primera muestra documental de su existencia viene reflejada en el Codicilio del Arzobispo de Oviedo D. Fernando Alonso, quien dejaba "un maravedí" testamentado para Mather Christi de Tineo.

La importancia medieval de "La Pola de Tineo", la presencia franciscana muy cercana a su fundación y el gran número de propiedades de este hospital son la muestra de su relevante importancia en el Camino de Santiago. Gran parte de las tierras de extramuros del castillo de Tineo y de otras muchas tierras del concejo eran de su propiedad. Hasta tal punto que en el siglo XVII, el Notario Gómez Nalón tardó 52 días en recorrer e inventariar todas sus pertenencias, de lo cual entresacamos algunas líneas del Manuscrito de M.A. Caballero:
"Tomó y recibió juramento de personas de lugares tan dispares de este concejo como Brañalonga, Merillés, Truébano, Genestaza, La Pereda, Soto de la Barca, Barredo, Zarracín, Sorriba, Santianes y en los lugares de la propia Villa de Máñores, Verdeamor, Cimadevilla y otras..."

Es decir, el Hospital Mater Christi poseía numerosas tierras con cuyas rentas se mantenía. No olvidemos que habría de ser una fundación rentable, pues además de acoger a pobres y peregrinos y atenderlos habría de contar recursos para el hospitalero, mantenimiento y otros cargos que habría dado que era una alberguería muy importante, con su capilla propia, como el de mayordomo, no en el sentido actual de 'criado principal', sino algo muy distinto, "oficial que se nombra en las congregaciones o cofradías, principalmente de tipo religioso, para hacerse cargo de los gastos y otras funciones"


Pero con la reforma de Lutero y la pérdida de afluencia de muchísimos peregrinos centroeuropeos, así como, posteriormente guerras y, por último, la desamortización, el hospital languideció hasta desaparecer como tal institución:
"El decaimiento del tránsito peregrino compostelano del siglo XVII y las guerras posteriores nacionales, vinieron a defenestrar su valía hospitalera. Los franceses de las guerras Napoleónicas lo utilizaron como cuartel y desastraron en gran modo su iglesia y sus habitáculos. La Desamortización de 1836 le dejó huérfano del poder eclesiástico pasando al Ayuntamiento por compra que lo reconvirtió en local municipal para menesteres nada religiosos. Ya en este siglo XX, fue vendido a un particular quien a su vez y en el transcurso de los años fue cediéndolo a otras personas y entidades hasta llegar a lo que hoy se ve, un gran caserón que da vista principal a la Calle Mayor y que a simple vista no da muestras de haber sido albergue jacobeo"

La Venera de Ojitos, vista desde el otro extremo, con el edificio donde estaba el hospital al fondo. Así explica sus largos años de decadencia la Wikipedia, su transformación para otros usos y su desaparición hasta que, en 1993 renace en otro lugar, pero recuperando su nombre:
"El Hospital va a registrar un paulatino declive, como consecuencia tanto del decaimiento de las peregrinaciones, como del predominio del Camino Francés en detrimento del Camino Primitivo. El que fue Cronista Oficial de Tineo, J. A. Fernández Lamuño, recoge que se tiene constancia de que a comienzos del siglo XIX, una parte de los locales que ocupaban el Hospital y la Capilla, son destinados por el Ayuntamiento a escuela de primeras letras, debiendo acondicionarse el edificio por encontrarse “enteramente deteriorado y arruinado a causa de la guerra desoladora con el tirano de la Francia”. 
No se conoce con certeza en qué momento dejó de prestar sus servicios asistenciales, aunque un escrito de 1829, en el que un vecino reclama el puesto de Mayordomo del hospital, atestigua que en esa fecha, seguía sirviendo de albergue y refugio a pobres y transeúntes. 
Con la Desamortización de Mendizábal, el Hospital pasó a ser de propiedad municipal, si bien la Capilla ya había dejado de tener culto en 1834, y sus locales se destinaron a cárcel provisional, hasta la construcción de un nuevo edificio destinado a Cárceles y Consistoriales, mientras que la escuela de primeras letras continuó en el local del Hospital, hasta el año 1841 en que se trasladó al cercano convento de San Francisco. 
Años más tarde, el Ayuntamiento cede a la Sociedad Lírica de Tineo, la Capilla y a esta se anexiona una parte del antiguo Hospital (que ya había pasado a ser de propiedad privada), convirtiéndose en el Teatro de Tineo. Con el paso del tiempo, y ante el progresivo deterioro del edificio que amenazaba ruina, en 1899, se promueve entre los vecinos una suscripción de fondos, que permitieron la realización de algunas reparaciones, una de las cuales fue la excavación para levantar el escenario, bajo el cual aparecieron restos humanos en tal cantidad, que se precisó de un carro para su traslado al cementerio, y que nos revela que los enterramientos en la Capilla eran una práctica regular. 
Finalmente en 1928, y “ante la inutilidad para el servicio a que estaba destinado”, el Ayuntamiento enajena por 14.000 pesetas el teatro (que en ese momento se denominaba Teatro Victoria), pasando desde entonces la totalidad del antiguo Hospital Mater Christi, a ser de propiedad privada. 
La labor asistencial se retomaría en la villa en 1993 (aunque en otro emplazamiento), con la creación del Albergue de Peregrinos Mater Christi. Es esta una instalación de titularidad municipal, en cuyo nombre se ha querido recordar, al viejo Hospital que durante siglos acogió a los caminantes que se dirigían a Compostela".

"Hasta hace muy pocos años, en este mismo lado del edificio, existía una entrada de arco de medio punto que ahora ha sido sustituida por un portalón metálico", explica Rafael Lorenzo". Efectivamente, como dice también la Wikipedia, "...es un edificio del que apenas quedan restos constructivos de lo que fueron Capilla y Hospital, al servicio de las peregrinaciones a Santiago", el cual ocupaba un importante solar entre esta venera y la calle Mayor:
"El Hospital Mater Christi, se levantaba entre la actual Calle Mayor y la Venera de Ojitos, limitado al noreste y suroeste por otras dos veneras (venera es el nombre que reciben en Tineo los callejones). Se cree que el conjunto, coincidiría en gran medida con la manzana actual, por lo que tendría unas dimensiones de 27 por 15 metros. De sus cuatro fachadas, en dos de ellas no quedaba ningún resto constructivo, mientras que en la zona suroeste del solar, que era la que ocupaba el Hospital, se podían contemplar en su fachada, el arco de acceso al mismo, así como los sillares que enmarcaban puertas y ventanas, siendo dos de estas alargadas y estrechas, a modo de saeteras de estilo altomedieval. Lamentablemente, en la primera década del siglo XXI, se autorizó su derribo para la construcción de un nuevo edificio, desapareciendo así cualquier vestigio del Hospital. 
Después de este derribo, los únicos restos constructivos que se pueden contemplar desde el exterior, son los muros y dos contrafuertes, así como una hilera de canecillos, pertenecientes todos ellos a la Capilla, y visibles en la Venera de Ojitos. Por lo que respecta a su interior, conserva muros, cubierta, arquerías, así como una bóveda apuntada de 8,10 metros de altura, en la que se han descubierto pinturas de temática religiosa que parecen datar del siglo XV, según Magín Berenguer. Al haberse habilitado el templo como vivienda, el tabicado practicado, dificulta el examen y contemplación del interior del mismo"

Se tienen noticias que, aún cuando la capilla era teatro, se conservaba una imagen de Santa Ana en una hornacina, existiendo evidencias de una segunda imagen...
"Respecto a otros vestigios relacionados con esta Capilla, conocemos que durante su utilización como teatro, seguía habiendo a la entrada del mismo, una hornacina con una talla medieval policromada de Santa Ana. El párroco, que consideraba inaceptable, que delante de una imagen sagrada se desarrollasen espectáculos profanos, y tras enfrentarse al vecindario tinetense, consiguió trasladarla al atrio de la cercana Iglesia de San Francisco, de donde pasó al Museo de Arte Sacro de Tineo
Se tiene conocimiento de una segunda imagen, merced a un suceso que alcanzó repercusión popular. Durante el período en que la Capilla, se utilizó como prisión provisional, había en esta, una hornacina con una talla de madera de un Santo Cristo. Una persona, que se hallaba en estado de embriaguez, entretuvo la noche de su estancia, en sacar con una navaja los ojos al Santo Cristo, encontrándose al día siguiente con la vista enferma, y quedando ciego en una semana. Este incidente sucedido, a quien pasaría a ser conocido como el Ciego de la Pichona, alcanzaría gran notoriedad, al considerarse un castigo divino. Se ignora el paradero de la imagen del Santo Cristo".

Más viejas ruinas, acaso contemporáneas de los tiempos del antiguo hospital. Regresamos a la calle Mayor por donde hemos venido


El albergue Mater Christi, sucesor directo del hospital de acogida de su nombre, abrió sus puertas no muy lejos de aquí, al pie de Las Campas, en el antiguo matadero. Alrededor de una década después, al hacerse la nueva estación de autobuses, fue trasladado al otro extremo de la villa, en el bajo del entonces Centro de Salud en la calle Cabezas de San Juan, al lado de la Avenida de Oviedo y justo cuando esta va entrando en la población. Hablamos mucho de él bajando de San Roque por el Paseo de los Frailes, dado que puede bajarse desde ahí directamente a él



Y ya estamos de nuevo en la calle Mayor, frente a la casa, de un piso y unifamiliar, entre la calle Emigrantes Tinetenses y la calle del Sol, en la que es posible hubiera existido un reloj de sol que le daría nombre, en algún edificio desaparecido. "Hay calles con designaciones sencillas al tiempo que guapas: La Luna, Los Claveles, el Sol, Lorena, La Fuente de las Musas o La Fuente de la Pena", como bien dice también Santiago Pérez en Veneras y otras calles de Tineo


Desde allí ya vemos el final de la calle Mayor en su salida a la Plaza del Ayuntamiento, tramo de la carretera AS-217a que atraviesa el casco urbano de este a oeste. Al fondo y al otro lado asoma ya la gran fachada clara del Palacio de Merás. El mismo Santiago Pérez nos deja una hermosa descripción de la villa a partir de dicha plaza y carretera, tal y como la hallaría un viajero que llegase, no andando como nosotros, sino por abajo, en coche, en Otra forma de ver la villa de Tineo, publicado en La Nueva España del 27-1-2015:
"Cuando uno quiere conocer un pueblo, una ciudad, no hay nada como meter las manos en los bolsillos y caminar. El sosiego del andar nos permite contemplar, y deleitarnos con el paisaje urbano.
La obra del hombre al construir su morada es un arte, aunque algunos se hayan empeñado en la desmesura y en abandonar cualquier lógica antropométrica de la arquitectura. 
A nuestro alrededor quedan vestigios que nos reconcilian con la racionalidad, la utilidad y la armonía. 
La villa de Tineo es un ejemplo de cómo puede pasar desapercibida la parte más destacable, según mi parecer, incluso para sus propios habitantes. 
Cualquier viajero que entre en Tineo desde Oviedo en coche, a poco que se despiste, habrá salido del pueblo. Solo apreciará que se trata de un pueblo-calle más. 
Sí llega hasta la plaza del Ayuntamiento y se para, podrá ver las magníficas vista que hay desde el Paseo y además apreciar la belleza del Palacio de Merás, hoy convertido en Hotel-Restaurante, y uno de los palacios urbanos más bellos de Asturias, como dijo el profesor Germán Ramallo. 
Una casa solitaria y derruida en parte, llamará la atención de los viajeros y no le darán demasiada importancia. Es una casa de los años veinte. En frente de ella se alza un pequeño monumento dedicado a José Maldonado, quien fuera alcalde de Tineo y último presidente de la República en el exilio. La casa pertenecía a su familia. En 1939 fue incautada por las tropas franquistas y sirvió como cuartel de las tropas. Más adelante sería también Cuartel de la Guardia Civil. Todo un símbolo. 
Desde el propio Paseo contemplará el barrio de El Viso, El Pascón o el Recinto Ferial de Santa Teresa. A su espalda quedará la sierra de Tineo, que apenas vislumbrará, con los antiestéticos molinos de viento. 
El viajero se subirá al coche y podrá decir: “Tineo tiene unas vistas preciosas”. Se irá con la tranquilidad de haber conocido otro pueblo. 
Nada más alejado de la realidad. 
En ese caso, habrá visto un pueblo que ofrece un atractivo, sus vistas, y un mobiliario urbano igual que el de otros muchos lugares (el centralismo capitalino se encargó – vía consejerías- de uniformizar los pueblos con el mismo mobiliario urbano y las mismas baldosas) 
Por favor, si ustedes se acercan a Tineo aparquen el coche y desde la plaza del Ayuntamiento, además de recorrer el Paseo, bajen a Fondos de Villa descendiendo la calle que pasa por delante del Palacio de Merás y creerán que están en otro lugar. Es un pequeño trayecto en el que las casas tradicionales, algún hórreo y un lavadero están presentes. 
Del antiguo castillo, no queda nada reseñable. 
Tendrán que volver a subir, no hay prisa, hasta la plaza del Ayuntamiento. El esfuerzo no es mucho. 
Suban por la calle Mayor y se estarán dirigiendo hacia Picos de Villa. Aunque la calle es empinada, el recorrido no será muy largo pero si intenso. De vez en cuando miren hacia las fachadas y podrán ver algún escudo. 
No, no verán una retahíla de escudos nobiliarios, casonas y palacios. No les  importará. Métanse por las callejuelas que van encontrando a los lados de la calle Mayor. No se perderán. 
De pronto  se encontrarán con un pueblo asturiano dentro de la villa, el origen de Tineo. Calles estrechas, hórreos, paneras, casas tradicionales..."

Efectivamente, detrás de estos edificios de trazas netamente urbanas, de época, pero urbanas, aparecen señales de la villa más rural, como tuvimos ocasión de comprobar al pasar a la Venera de Ojitos


Y es aquí, ante el edificio nº 21 de la calle Mayor, este de la derecha, cuando Santiago advierte que nos encontramos ante el lugar del histórico Hospital Mater Christi y su capilla, a la que denomina 'iglesia'
"Aunque no se aprecia desde el exterior, en el número 21 de la calle Mayor, se conservan los restos de una antigua iglesia reconvertida en teatro, que en los últimos años alojó las oficinas de Hidroeléctrica del Cantábrico. En su fachada posterior se conservan dos contrafuertes testigos de aquel pasado. En el interior, no visitable, se preserva una bóveda de medio cañón, con restos de pinturas".

Es extraño que nunca, que sepamos, se haya colocado ningún cartel, placa o similar de los que afortunadamente señalan otros lugares de interés en este edificio, bastante hermoso arquitectónicamente por otra parte, que recuerde que aquí se encontraba dicha institución de tan larga historia, 'antes y después de ser hospital', la cual está en pleno trayecto urbano del Camino de Santiago, el cual fue determinante en la configuración viaria de la antigua puebla, como explica el historiador medievalista Juan Ignacio Ruiz de la Peña cuando afirma que esta pola sería "el ejemplo más evolucionado del modelo de ordenación del espacio urbano propio de las villas itinerarias de la Asturias medieval, y quizá también el que mejor ha mantenido su primitiva disposición"


"Constaba de un triple haz viario longitudinal, que los ramales secundarios convertían en una versión del generalizado plano en cuadrícula", describe el Gran Atlas del Principado de Asturias cómo sería el entramado urbano en esta pola, a la que calcula una población de entre 1.000 a 1.500 habitantes, lo que era muy considerable para la época y hacía de ella una de las más grandes de Asturias, pues además de atraer gente de las aldeas circundantes para establecerse en ella:
"debió de integrar grupos originarios de otras tierras -posibilidad favorecida por la localización itineraria de la villa- e incluso extrapeninsulares, como pone de manifiesto una mención de 1214 que ya se refiere al camino que por aquí pasaba a Compostela como "camino Francisco". También existía, por entonces, el cercano lugar de Francos, en cuya iglesia, además, era arcipreste un religioso llamado Pelyao Francés. La pruebas son contundentes"

"Todo hace pensar que la vía de peregrinación en la que se engarzaba la puebla de Tineo condicionó los primeros siglos de su desarrollo". El itinerario más empleado sería el que sigue actualmente el trazado oficial del Camino Primitivo, favorecido por lo estipulado en 1222 por Alfonso IX, que se adentraba en tierras tinetenses por La Espina y discurría hasta la puebla donde estaba el Hospital Mater Christi aquí ubicado


No hay un cartel explicativo en el edificio que fue solar del antiguo Mater Christi pero sí existe la Plaza del Hospital de Peregrinos justo enfrente de él y a nuestra izquierda, y como tal lo vemos en la correspondiente placa del callejero


A la izquierda la Plaza del Hospital de Peregrinos, muy relacionada con el Camino, si bien el antiguo Hospital Mater Cristi 


No obstante, nos parece sumamente importante dada su trascendencia para la historia del Camino, así como de la villa y concejo, alguna información adicional al respecto, pues la placa, como tal, pasa desapercibida al romero caminante que avanza por la calle Mayor, al tenerla además alta y de espaldas. A ver si cuando vengáis ya se ha hecho algo que subsane este inmerecido olvido...


Cuando Alfonso IX mandó en 1222 con bastante ímpetu y por escrito que nadie osase apartar a los peregrinos del trayecto de la puebla al monasterio de Santa María la Real de Oubona lo hacía porque existía una ruta más corta y fácil que evitaba ese gran rodeo que, implicaba, además tener que volver a subir a La Sierra y bajarla por el otro lado, el cual desde Fondosdevilla salía hacia la vecina aldea de Máñures o Máñules, cuyo nombre procedería de la antigua 'villa magna' en la que el monarca se habría alojado cuando acudió a "hacer la enquisa del realengo en la tierra de Tineo", dice el Diccionario geográfico de Asturias. Ciudades, Villas y Pueblos y cuya iglesia "En el año 1216 fue Templo de oración" del mismo rey, afirma Rafael Lorenzo. Luego proseguiría por Piedrafita, Santuyano, Relamiego, etc. para seguir por Xera hacia tierras allandesas



Dejamos a la derecha otra de esas veneras o callejuelas menores y seguimos siempre cuesta abajo por la calle Mayor, en la segunda casa de este lado, en cuyo bajo hay un local comercial, veremos un soberbio escudo


Es la Casa de Quirós, cuyo lema era precisamente "Después de Dios la Casa de Quirós"


El el escudo de la Casa o Palacio de Quirós, que está cuartelado y presenta las armas de esta familia (abajo a la derecha), además de las de los Mier (abajo a la izquierda), Valdés (arriba a la izquierda) y Cienfuegos (arriba a la derecha)


La bajada es constante, todo el trayecto desde San Roque hasta Fondosdevilla lo es. Por aquí se bajaba a la antigua iglesia parroquial de San Pedro, casi en el extremo sur de la población, más abajo de Las Campas, lo que propició que en 1880 los cultos fueran trasladados, no sin importante oposición vecinal de Fondosdevilla, al desamortizado convento de San Francisco


Más al sur aún, existió una muy importante ruta que, no solo no pasaba por esta villa sino tampoco por La Espina, Salas ni siquiera Cornellana, a la que Rafael Lorenzo denomina Senda Rierana de La Barca, pues pasa por esta parroquial meridional del concejo aprovechando el paso natural del Narcea. En 1511 cuando el río cambió de curso en una riada y dejó 'en seco' La Ponte Vieya de Cornellana, se sabe que mucho flujo de gentes, incluyendo peregrinos, tomó ese trayecto, donde también existían ventas y hospitales de romeros. La pronta reacción de los frailes de San Salvador de Cornellana, por lo que les tocaba, pues peligraban sus derechos de portazgo, pesca y hospitalidad, estableciendo un paso de barquerías y una pasarela de madera, evitó que dicho eje del Narcea se convirtiera en el el principal, relegando a este



Evitando la angostura de la calle Mayor se dispone a nuestra izquierda otro pequeño rellano entre las casas, este cerrado al tráfico por varios maceteros


Es la Plaza Mujeres de Tineo, antes Comandante Caballero, en medio de la que crece un árbol y se disponen algunos bancos y más macetas, conformando un espacio ajardinado


Aquí, una casa luce un largo corredor acristalado orientado al sur. Al fondo pasa la calle del Sol ya antes mencionada


Y aquí, una fuente pública puede proporcionarnos agua fresca


Buena perspectiva mirando atrás del tramo que hemos bajado desde el viejo convento franciscano. Podemos imaginarnos la poca gracia que haría en Fondosdevilla cuando la iglesia de San Pedro se trasladó allí y, casi inmediatamente, se inauguró el juzgado tras demolerse el claustro. Una buena subida



Pero la carretera transformó la disposición viaria principal en cuesta de norte a sur a otra más transitable y en llano de este a oeste. Acercándonos a ella vemos más comercios, como la Sastrería Modelo y tienda de ropa Severino


Poco más abajo, otro escaparate, que puede interesarnos especialmente


Ropa, calzado y demás complementos para el peregrino, como bastones, mochilas, etc.


Alegorías jacobeas y asturianas en en las camisetas


Dejamos a la derecha la Venera de la Tanila y ya estamos a un paso del Palacio de Merás, una de cuyas torres ya distinguimos bien desde aquí


Como tantas veces decimos, no es nuestra intención hacer una guía comercial del Camino pero estimamos oportuno aportar algunas pinceladas de establecimientos que puedan revestir especial interés para los romeros que por aquí pasen


Aquí tenemos por ejemplo, el Bar La Griega, que publica sus viandas en la fachada, con "cocina abierta todo el día, comida vegana, celiacos", anuncia


Dispone su también pequeña pero acogedora terraza en la estrecha franja disponible, con toneles a manera de mesas y bancos y taburetes en torno a ellos


La terraza, en otro estilo, sigue cuesta abajo hasta la tienda de Rocío Moda


Y, un poco más de espacio, y más llano, en la parte que da a la Travesía Verdeamor, uno de los lugares mencionados en la declaración como Bien de Interés Cultural (Conjunto Histórico) de una zona de la villa de Tineo por Decreto 10/95 de 31 de enero de 1995:
"Partiendo del limite Este del barrio de Fondos de Villa, comprende la casa y finca denominada "Del Escribano", prosigue coincidiendo con el trazado del Camino vecinal sin nombre conocido, incluyendo a continuación la finca conocida Como "Casa de la Roxa". Atraviesa el Camino de acceso a la carretera de Cangas y continua incorporando la casa y hórreo que se dicen "del Guardián"; descendiendo en línea paralela a la fachada lateral de la casa, va a quebrarse a la altura de la rota 605 para enlazar con el Camino del cementerio, también llamado "de las Heras", por el que continua hasta la denominada "Huerta de Basil", afectando allí a los edificios núm. 51 y num. 26 de la calle Fondos de Villa. 
A] Oeste, va incluyendo, sucesivamente, la finca núm. 24, la Ramada "Casa Alipio", y edificio num. 20, todos ellos situados en el entorno de la C/ Fondos de Villa; panera y edificio denominados "Casa Ribón ; atraviesa el camino de Bolao y, rodeando el edificio num. 18 de Fondos de Villa, conecta finalmente con la C/ del Costazo, hasta la conocida como "Casa de la Fuya" y hórreos colindantes. Enlaza seguidamente con el camino de las Campas y prosigue, rodeando el cementerio viejo de Tineo, hasta el edificio correspondiente al num. 7 de la plaza de Las Campas. 
El límite se mantiene coincidente con la alineación de los edificios num. 7 y num. 10 de la misma plaza de Las Campas, cruzándola a continuación para descender por la travesía de Abastos hasta la plaza del Fontan que comprende íntegramente. Penetra rodeando la fachada posterior de la denominada "Antigua Casa de Piedralita" y siguiendo la alineación, afecta a las edificaciones adosadas en la fachada trasera del Palacio de Meras. Continua por la travesía General Riego, comprendiendo la manzana situada en su margen derecho (fachada O.); rodea la llamada "Casa Mon" y prosigue por la C/ General Riego incluyendo así toda la manzana de la margen derecha (fachada O.). Atraviesa la C/ González Mayo e incorpora la Casa y finca denominadas "de los Mayos", para continuar subiendo por la Venera de la Conda, cruzar la C/ de la Fuente y penetrar por la prolongación de la Venera de la Conda; a la altura de la cota 677 se desvía para comprender los edificios situados en la margen izquierda de esta vía, edificios que va rodeando hasta volver a enlazar con el camino de la Venta del Aire (cota 693). Rodea el edificio num. 20 y continua a lo largo de las fachadas posteriores del camino de la Venta del Aire y primera travesía de los Picos de Villa. Atraviesa el camino del Depósito, incorporando a continuación la finca denominada "Casa del Pagano", así como el hórreo y edificio num. 21 en el Camino Viejo de San Roque o "Paseo de los Frailes", que cruza para incluir la finca y edificios conocidos como "Huerta Melinos". A la altura de la cota 688 atraviesa el camino de la Reguera, penetra en el llamado "Prado del Convento" y afecta a la totalidad de las edificaciones que dan frente al citado Camino Viejo. En línea coincidente con la fachada de la Casa que dicen "del Valenciano" desciende; cruza la C/ Conde de Campomanes a incorpora la denominada "Casa Cabanín". Atraviesa la carretera de Cangas y continua siguiendo el perímetro del parque Verdeamor desde la escalera de acceso, siguiendo el camino del Parque, zona de El Palomar, se prolonga adaptándose a la curva de nivel de cota 625; continua por encima de las Escuelas Verdeamor y sube por la calle de acceso a la Escuela para conectar con el Paseo Verdeamor hasta su confluencia con la plaza Martín Alonso. Penetra por la avenida Conde de Campomanes desviándose en torno al edificio num. 4 e incorporando los edificios situados en su margen izquierda; siguiendo la línea de fachada posterior se prolonga en los colindantes situados ya en ]a plaza del Ayuntamiento, plaza del Fontan y Venera de Verdeamor, que alcanza a la altura de la cota 635. Seguidamente enlaza con el lindero Sur del cementerio viejo de Tinto hasta encontrarse de nuevo con la ya mencionada "Casa del Escribano".

En dicho decreto además se recoge una descripción histórica de la población en base a su red viaria y urbana, que conforma diferentes barrios, espacios y lugares:
"Tineo es una importante villa de la zona occidental de Asturias. La fundación de la puebla de Tineo data de tiempos de Alfonso IX, y la instituyó como paso obligado en la ruta de peregrinación que desde Oviedo se dirigía a Santiago de Compostela. Tal fue la influencia de Tineo en la zona occidental, durante los siglos XII al XV, que el sector geográfico suroccidental llegó a denominarse las Asturias de Tineo. 
La villa de Tineo es un típico asentamiento en ladera, con disposición urbana de Ciudad itineraria, aunque su aspecto actual esta alterado. 
En la villa de Tineo se distinguen tres espacios urbanos diferentes. La zona baja o Fondos de Villa y la zona de El Pico o Cimadevilla, caracterizadas ambas por mantener tipologías rurales tradicionales con numerosas construcciones auxiliares, como hórreos, paneras, cuadras, pajares y molinos. Ambas zonal están físicamente unidas por el sector urbano en el que se alternan edificios del siglo XIX con importantes construcciones medievales como el Palacio de los García de Tineo, renacentistas como el Palacio de los Meras, la Iglesia de San Pedro o el recuerdo del lugar del antiguo Castillo de Tineo, derribado en el año 1912".



Y aquí, sobre el estanco, otro escudo


Está entre las dos ventanas del primer piso y ostenta también variada heráldica y genealogía


Tiene también cuatro cuarteles además de un corazón central. Nos parece reconocer bien armas de los García de Tineo, Alas, Mier, Cienfuegos, Maldonado y quizás otros


Un poco más abajo estaba la Librería Valle, trasladada a la cercana calle del Sol, paralela a esta a la izquierda, como ya hemos visto


En el número 3 de la calle Mayor un edificio de planta alta dispone un buen saliente sobre la calle que, en su día, debió ser un balcón o corredor volado. Justo después y haciendo esquina tenemos la Farmacia Lomba


Enfrente, y a continuación de Rocío Moda, Nutrición Nutrivital


Casa de tres plantas y ático, con balcones de hierro forjado, los del medio salientes sobre la calle


Y ahora, en la parte más angosta y umbría de la calle Mayor, llegamos al Ayuntamiento de Tineo, cuya fachada principal mira a su plaza y al Palacio de Merás, del que ya vemos dos de sus torres y su magnífica entrada, paso a El Fontán y Las Campas, solar del antiguo Castillo de Tineo y paso a la antigua iglesia parroquial de San Pedro, actual capilla del cementerio viejo


Antiguamente, el convento de San Francisco era lugar de concechos y juntas vecinales, hasta que en el siglo XVI tuvieron estos local propio junto al desaparecido Castillo de Tineo en Las Campas, un lugar que también conoceremos en nuestro periplo tinetense


Más adelante, se compró una casa, con pajar, sobre la que se construyeron las consistoriales, cuya primer sesión municipal se celebró en 1835. Contiguo a este solar estaba la capilla de la Magdalena, "con bellos retablos", como dicen en el Diccionario Geográfico de Asturias


En esa misma centuria y un poco antes de Las Campas, barrio totalmente urbanizado que vemos al fondo, se construyó, en concreto en 1525, el Palacio de Merás, solar de la casa valdesana de los Merás, cuna de una saga de militares y nobles que hicieron carrera en Nueva Segovia, actual centroamérica


Uno de los miembros de esta estirpe fue quien acabó con las tropelías del pirata turco Barbarroja, García Fernández de la Plaza, quien mató en Tremecén (Argelia) al temible pirata otomano con base en Argel Aruch Barbarroja. Este García Fernández de la Plaza sería el fundador de este palacio, actual hotel, con albergue de peregrinos, además de cafetería y restaurante, en cuyo interior un gran cuadro rememora aquella hazaña


A nuestra izquierda, el gran pórtico del Ayuntamiento de Tineo que da vista a esta su plaza


En 1859 fue levantada una segunda planta, en 1866 se compró un reloj nuevo, para sustituir al viejo que vino del monasterio de Oubona (también en esta ruta), en 1925 se le añadió el actual pórtico y en 1987 se acometió una redistribución interior y se le añadió una tercera planta


Cruzamos la calle desde esta explanada, en la que se celebran las fiestas de San Pedro, dejando atrás la calle Mayor y dirigiéndonos al Palacio de Merás, en pleno corazón de la villa, camino de las plazas de El Fontán y Las Campas, otras de nuestras ineludibles visitas en nuestro periplo tinetense del Camino de Santiago



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