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viernes, 2 de enero de 2015

SAN ROQUE, EL PASEO DE LOS FRAILES Y EL ANTIGUO MONASTERIO FRANCISCANO, LA TORRE Y EL HOSPITAL MATER CHRISTI: ENTRANDO EN LA VILLA DE TINEO/TINÉU (ASTURIAS)

Campo y capilla de San Roque
Campo y capilla de San Roque
A través de un largo pero encantador camino por las laderas de La Sierra viniendo de El Pedregal, la senda xacobea del Camino Primtivo llega, siguiendo la vieja e histórica ruta, a la villa de Tineo/Tinéu, capital del concejo homónimo, por El Campu San Roque, campo de honda tradición romera y fiesta patronal el 16 de agosto. Aquí, la capilla de San Roque es otro gran símbolo del Camino, pues se dice que fue edificada por peregrinos franceses en el siglo XIII, y que sin duda estuvo relacionada su fundación con el convento franciscano asentado en la villa de Tineo/Tinéu en la Edad Media


Dice la tradición que la capilla de San Roque fue fundada por el propio San Francisco de Asís en su famosa peregrinación a Santiago en la que regresó por el Camino Primitivo, habiendo quien afirma que esta leyenda estaría relacionada con la consagración del citado convento franciscano en la propia villa tinetense, actualmente iglesia parroquial


Realmente la tradición de las fundaciones de San Francisco de Asís abarca a todas las fundaciones franciscanas que, más verosímilmente, fundarían sus seguidores y discípulos en los caminos de Santiago y en sus villas o enclaves más notables, incipientes centros urbanos medievales, como fue este el caso en la baja Edad Media


La capilla pasó por varias reformas, siendo antaño propiedad de la Casa de Merás, estirpe de la nobleza del lugar. Se reedificó varias veces aunque aún presenta señales de su primer fábrica románica. Destacan arquitectónicamente sus contrafuertes, tres mirando hacia el campo y uno hacia el Camino


La portada, al oeste, en fachada de piedra, es de arco de medio punto, sobre la que hay un escudo. La fachada forma una continuidad con la espadaña del campanario


El interior de la capilla es de una sola nave, rectangular, con bóveda de cañón y altar de arco de medio punto


Adentro, por supuesto está la venerada talla de San Roque, con su hábito peregrino.


San Roque y el perro que le lame y cura las heridas, una advocación muy propagada durante las peregrinaciones


Junto a la capilla El Campu San Roque, a unos 720 metros de altura es ademas de prado de fiestas, lugar y esparcimiento para la población, con su gran pradería y arbolado

             
Detras de la capilla está el bar
                                       

Y por aquí seguimos ruta

 
Al lado está la Bolera San Roque. Si tenemos oportunidad no dejemos de ver alguna partida del Bolo Celta, una modalidad verdaderamente espectacular

 

Explicado en líneas generales, en ella se arman o colocan de veinte a veintidós bolos encima de una losa de piedra o l.lábana. El jugador lanza hacia ellos la bola con fuerza desde un escalón o poyu, puntuando los que tire y la distancia a la que puedan caer, tras salir disparados algunos de ellos, con respecto a unas referencias como la raya del diez o la cuerda, viga o ciebu


Ya dejamos la capilla y su soleado campo...


Precisamente el camino que desde San Roque baja al antiguo convento francisco sigue conociéndoselo como El Paseo de los Frailes. Un enclave de gran valor histórico y sentimental, llamado a sí por ser el recorrido habitual de los franciscanos entre el convento y su capilla, coincidente con el antiguo Camín Real que entra en el casco histórico y por lo tanto por donde vamos nosotros


Ahora el Paseo de los Frailes se ha adecentado notablemente, ya junto a la antigua Casa Salustio, en trazado semipeatonal con suelo adoquinado, altos robles y hayas en la banda izquierda, donde hay acera, farolas, bancos y fuentes


Es también llamado El Camín Francés, en recuerdo a los franciscanos y a los peregrinos francos, que englobaba a buena parte de los europeos, más o menos lo que había sido el imperio de Carlomagno, cuyo recuerdo, y su vinculación, idealizada, respecto al Camino de Santiago, pervivió durante siglos


A la izquierda nos llama la atención una estatua de metal


Es el "Monumento al Peregrino", inaugurado en el Año Santo Jacobeo 2004, representación en chapa de metal de un romero con su palo o bordón donde lleva atada la calabaza para el agua, sombrero y concha de vieira, vestido con capa.  En el suelo, pintado de azul con letras amarillas, un reloj de sol y la leyenda"Viator Horam Aspice Et Abi Viam Tuam". "Caminante, mira la hora y sigue tu camino". La propia figura del peregrino marca la hora sobre el suelo dado que es un verdadero reloj de sol


 Se trata de un homenaje a todos los que hicieron, hacen y harán el Camino de Santiago Primitivo, siguiendo, quizás sin saberlo, las antiguas disposiciones del rey Alfonso IX, en las que dictaba que todos los que fueran "de romería a Santiago de Galicia lo hiciesen por esta villa de Tinéu y por el monasterio de Santa María la Real de Oubona, y que nadie, ni vecino ni soldado, les mandase ir por otra ruta o separarles de ella"... allá por el año 1222



Nos lo encontramos nada más empezar la bajada desde San Roque


Ahora el Paseo de los Frailes se ha adecentado notablemente, ya junto a la antigua Casa Salustio, en trazado semipeatonal con suelo adoquinado, altos robles y hayas en la banda izquierda, donde hay acera, farolas, bancos y fuentes


El Camino, siguiendo el paso, baja suavemente por un bello itinerario de robles centenarios...


Este paseo es, en todo su recorrido, un maravilloso lugar, balcón natural que mira hacia el sur, divisando la mayor parte del casco urbano



Debajo tenemos las piscinas y la carretera que baja a la Avenida de Oviedo, admirando a nuestros pies todo el casco urbano, extendido también campera abajo, al principio los barrios nuevos, como El Viso con sus modernos edificios de pisos, así como el Nuevo Pascón, bajo el que están el colegio, el instituto y el recinto ferial. Más abajo aún se abre la profunda bajada hacia el valle del Narcea, auténtica sima parece desde aquí, pues no se ve el río, que discurre en las profundidades, entre Soutu la Barca y Pilutuertu, donde están los embalses


A la izquierda al fondo es La Curiscada. Más a lo lejos La Sierra Bexega


Al sur, lejos, Penamanteiga. Más al fondo los 930 metros de El Picu'l Mouru y todas las cordilleras que hacen de límite con Cangas del Narcea. Y aquí abajo en medio el recinto ferial. Allí se celebra todos los años la feria de muestras, dedicada a numerosos sectores pero especialmente ligada a los más vitales de la comarca, industria alimentaria, productos autóctonos, maquinaria, artesanía, turismo rural y muchos más.




Quienes deseen ir directamente al albergue de peregrinos, situado en los bajos del centro de salud, pueden bajar directamente desde aquí por un desvío a la izquierda, pues está en el citado barrio de El Viso, junto a la avenida principal que atraviesa la villa, cercano también a algún hotel que puede ser también una buena opción para pasar la noche. El moderno albergue, que se encuentra justo debajo nuestro, aunque no lo vemos bien desde arriba, también es continuador de una ancestral tradición hospitalaria, pues ha recobrado la denominación del mítico hospital de peregrinos que aquí existió desde el medievo: Hospital de Mater Cristi, del que una de sus imágenes se conserva en la actual iglesia parroquial, antes monasterio de San Francisco, al que pronto llegaremos desde aquí


Vamos bajando y contemplando la panorámica que nos ofrece el paseo...


Mientras caminamos seguimos admirando la villa, ahora desde otra posición, teniendo ya enfrente las primeras casas del barrio de Cimavil.la (pronunciado Cimavitsa), por donde sigue habiendo lugares para sentarse y recuperar el resuello, aunque el tránsito en ligero descenso se hace muy llevadero


Concha indicadora al entrar el el barrio, casco urbano plenamente ya de Tineo/Tinéu


Al llegar a Cimavil.la, una de esas encantadoras transiciones entre lo urbano y lo rural que solemos encontrar a la entrada y salida de las villas, pasamos primeramente junto a un hórreo de corredor, levantado sobre bodega de paredes de piedra


Viene el Camino, en descenso


Así seguimos bajando, entre filas de viviendas


A lo largo de esta calle adoquinada


 Casas de corredor


Buen Camino


Bellísima vivienda en la esquina...


Transición entre lo rural y lo urbano.


Viejo corredor.


Gran panera...


La Casa del Valenciano, con su hórreo.


Empezamos a bajar por la calle Sánchez Campomanes


Hórreos, balcones, galerías y corredores...


Uno de tantos hermosos rincones de esta calle que durante siglos fue la entrada principal a la villa


Un bar en la bajada


Sigue el descenso, bajo preciosas galerías...


Delicioso este recorrido que vio el paso de los peregrinos, los frailes y los reyes, como Aquel Alfonso IX que fundó la Puebla de Tineo, nacida al amparo de un desaparecido torreón, siendo esta población, junto con Avilés (en el camino de la costa) y la propia capital asturiana Oviedo/Uviéu, de las primeras en tener cierta "aspiración urbana", como resultado de la activa política repobladora de los monarcas de aquel período.


En aquel contexto, la tres poblaciones tuvieron conventos franciscanos, pues estos gustaban de realizar sus fundaciones en aquellas nacientes ciudades camineras.


Otra espectacular galería, esencia de la arquitectura tradicional urbana en Asturias


Y aquí llegamos, cuesta abajo, al antiguo monasterio de San Francisco, actual iglesia parroquial de San Pedro, que conserva de su construcción original, siglos XIII al XV, elementos de transición entre el arte románico y el gótico. Se trata de todo un símbolo histórico del Camino que no habría de pasarnos desapèrcibido. La orden franciscana fundó el convento no mucho después de ser otorgada la Carta Puebla a esta villa, protagonizando episodios fundamentales para la historia del lugar, fomentando la cultura con cátedras de Latín, Filosofía y Teología


La primitiva obra románica tuvo pues muchísimos retoques, con numerosas intervenciones que se hicieron a lo largo del tiempo. La Orden de San Francisco, muy vinculada a los nacientes núcleos urbanos, fundaría de aquella los cenobios de Avilés y de Oviedo/Uviéu, contemporáneos de esta


La leyenda, repetimos, asegura que el propio San Francisco de Asís visitó en Asturias las casas de la Orden en su peregrinar a Santiago, tradición por otra parte muy difícil de demostrar pues tal vez se atenga poco a la realidad, pero revela la importancia fundamental de los franciscanos allá donde se instalaron. La primitiva obra románica tuvo pues muchísimos retoques, con numerosas intervenciones que se hicieron a lo largo del tiempo. La Orden de San Francisco, muy vinculada a los nacientes núcleos urbanos, fundaría de aquella los cenobios de Avilés y de Oviedo/Uviéu, contemporáneos de esta. Aquí, bajo un gran pórtico de dos arcos, que es parte de las estructuras añadidas a su construcción medieval original, veremos, ya desde el exterior, alguno de esos elementos originales entre el románico y el gótico


Uno de ellos es la portada principal, guardada hoy en día por este pórtico


Es portada de tres arquivoltas sostenidas por columnas a ambos lados, labrado todo en piedra con gran maestría, pues guarda relación con los modelos de la orden franciscana en su convento de Avilés.


Los arcos muestran relieves en forma de zig-zag o "dientes de sierra", muy usuales en el románico asturiano, los cuales reposan en unos capiteles, cincelados a la derecha con motivos vegetales y a la izquierda con cuadrúpedos afrontados y otros temas naturalistas de diferente composición. Aunque no tan antigua como el arco, la puerta de madera es de grandísima importancia, hecha en el siglo XVI en un estilo dicen, único en España.


Capiteles de la derecha, cincelados con motivos vegetales.


 Capiteles d ela izquierda, con animales enfrentados, temas naturalistas y ajedrezados.


En este atrio, a la izquierda, tenemos otro elemento muy importante.


Está allí, en una hornacina.


Se trata de una imagen singular, la talla de una santa que sustituye a la que aquí estuvo hace años, la cual perteneció al desaparecido Hospital de Peregrinos Mater Cristi, del que el actual, en el barrio El Viso ha recuperado su nombre y memoria. A los lados hay dos interesantes representaciones relacionadas con las peregrinaciones, a la derecha tres conchas peregrinas y a la izquierda la Cruz de Santiago.


La santa de la hornacina


Las conchas.


 La cruz de Santiago


A la derecha na puerta lateral da acceso a lo que fue el claustro del convento. Cuando Jovellanos visitó el monasterio ya habían transcurrido los años de esplendor y esta fundación estaba en decadencia.


Años después, en 1836, con la Desamortización de Mendizábal, marcharon los últimos frailes franciscos y el edificio pasó a propiedad estatal, tras lo que, por compra, fue al Ayuntamiento. Aquí estuvieron anteriormente la cuadra, la cocina, las celdas de los monjes, el comedor y otras dependencias. Ahora se encuentra la Casa Rectoral, con sus blasones en la fachada, al igual que un patio de vecindad


En 1880 el templo llegó a ser la nueva iglesia parroquial de San Pedro y el claustro fue demolido en 1892 para hacer sitio al Palacio de la Audiencia


Puede decirse que lo único que sobrevivió del claustro es una ventana de piedra del siglo XIV, hecha con unas trazas muy empleadas en los templos mendicantes de la provincia franciscana de Santiago, a la que pertenecía Asturias.


Arriba, la torre del campanario es románica en parte, pero su aspecto actual obedece a las reformas de los siglos XVII y XVIII.


En el interior nos impresiona la grandiosidad de la nave, donde aún podemos encontrar elementos del tiempo de los franciscanos, orden que atraía el patrocinio y protección de la nobleza local, protagonista esta de varias de aquellas reformas y ampliaciones, por lo que luego muchos de sus miembros deseaban ser enterrados en el cenobio, así es que vemos sepulcros de notable antigüedad y escudos de las familias más poderosas de aquel entonces, los García de Tineo, los Cienfuegos, los Maldonado, o los de la propia Orden de San Francisco. Por su parte, el majestuoso arco toral, el del altar, conserva unas filigranas muy llamativas, a la izquierda cabezas de animales, a la derecha cabezas humanas, grabadas en la piedra. Mirando precisamente de frente al altar, a la derecha, una puerta, estilo gótico, da paso a una antigua fuente. Luego de ella otra puerta comunicaba el altar con el claustro. El Retablo Mayor es obra del siglo XVIII, y al lado de la primitiva estructura medieval, la Casa de Merás construyó en 1613 la capilla de la Asunción o capilla de Merás, funeraria, para esta estirpe, en estilo barroco del siglo XVII. Fue mandato testamentario de Pedro de Merás, descendiente de Fernández de la Plaza, famoso por dar muerte al legendaerio capitán sarraceno Barbarroja, en el siglo XVI. Arriba en el coro, el peregrino que tenga tiempo, o que se hospede en esta villa y le sea por ello más factible, tiene la ocasión de realizar una visita al Museo de Arte Sacro, inaugurado en 1997 por el Arzobispo Díaz Merchán, una completísima muestra de arte religioso, con piezas únicas de grandísimo valor histórico y artístico, que podemos ver en las diferentes salas, no faltando los libros, algunos con páginas tachadas y censuradas por el Tribunal de la Inquisición. Destacan por su relación con el Camino las imágenes de los santos peregrinos, Santiago y San Roque, eso sin olvidarnos de la exposición de orfebrería y las tallas de la Virgen, cristos, calvarios y muchas piezas más


Enfrente de la iglesia hay un cruceiru de piedra, con una representación de Cristo Crucificado mirando al templo y un Santiago Peregrino hacia la cuesta abajo de la calle. En el piso alto del templo está actualmente el Museo de Arte Sacro. A la derecha el Palacio de Justicia ocupa el lugar donde estuvieron las celdas de los monjes y otras dependencias en torno al desaparecido claustro franciscano


El cruceiru y el Palacio de Justicia


Cristo crucufucado mirando hacia el antiguo convento y el Camino al venir


Santiago Apóstol mirando a la calle



Unas escaleras bajan desde el cruceiru a la calle y al que fuese el antiguo Palacio de los García de Tineo


Fueron los García de Tineo una de las más importantes familias de la antigua villa, levantado, según la inscripción existente en un escudo, en el año 1520, con detalles de estilo gótico y renacentista, como las bolas y remates de los dinteles de las ventanas, algunas picudas, que lucen su fachada, o la puerta ojival. Los balcones son parte de las reformas barrocas de los siglos XVII y XVIII


El palacio es actualmente casa de cultura "Conde de Campomanes"


La puerta gótica, los blasones de los Tineo y los Maldonado y las ventanas renacentistas


A la derecha del palacio y de la iglesia, enfrente de esta, veremos la Travesía de la Torre con sus casas de corredores sobre la estrecha callejuela, por donde continúa el Camino. Si vamos por ella veremos la parte más antigua de este Palacio de los García de Tineo


Se trata de un torreón circular del siglo XIII, guardián de la entrada y salida de la antigua villa. Al lado de él se fue construyendo el conjunto palacial


Al perderse el valor defensivo y de dominio territorial de torres y castillos los antiguos señores fueron transformándolos en casonas y palacios, una nueva manera de mostrar y ejercer su poder y el de sus estirpes, como fue este el caso


Muy cerca, en la actual calle La Luna, estuvo el histórico Hospital de Peregrinos Marter Cristi, del que existen noticias desde el año 1274, logrando gran prosperidad en el XIV, con patronos y cofrades, perteneciendo a él muchas haciendas de los alrededores. Los sobrantes de las rentas servían para apadrinar huérfanos y pobres


En la francesada las tropas napoleónicas hicieron de él su cuartel, luego, en 1836, la Desamortización acabó con sus funciones hospitalarias, pasando el inmueble a propiedad municipal. Fue uno de los más importantes hospitales de peregrinos de la parte asturiana del Camino Primitivo


Aún se veían últimamente algunas porciones el viejo hospital, en la trasera de uno de los edificios de la rúa


En la Travesía de La Torre sigue el Camino que pronto comenzará a subir a Las Canteironas .


Pero desde aquí también se puede bajar al cento urbano, donde hay tiendas, comercios y buena hostelería. Últimamente han abierto albergues y alojamientos especializados en el trato a los peregrinos, razones más que sobradas para arcercarse, calle abajo, al Ayuntamiento y al Palacio de Merás