Eres el Peregrino Número

martes, 28 de enero de 2014

SAN LÁZARO Y SAN PEDRO: LEPROSOS Y PEREGRINOS A LAS PUERTAS DE SANTIAGO

Los peregrinos entran en el casco urbano de Santiago por San Lázaro, solar de la antigua leprosería de la ciudad
Viaducto sobre el valle del río Sar. Santiago de Compostela
Bajando del Monte do Gozo, a escasísimos kilómetros de la catedral de Santiago el Camino primigenio quedó cortado al pasar por el valle del río Sar las modernas vías de comunicación, por lo que ahora pasamos sobre él, encima del viaducto de la Rúa da Ponte San Lázaro, en el que se ha habilitado un paso peatonal con suelo de madera junto a la carretera, viendo debajo nuestro el río y el intenso tráfico de la autopista, así como la línea férrea. Así es como entramos en el primer barrio netamente urbano de la ciudad de Santiago de Compostela, el de San Lázaro, patrón de los leprosos.


Una vez pasado el puente viene una gran rotonda y el monumento al Templario Peregrino, guerrero del Temple con casco, largo palo acabado en cruz, espada y escudo, erigido en unos jardines


Por alguna razón que no sabemos, el templario ostenta una Cruz de Malta, símbolo en realidad de la Orden de Malta o de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, en vez de la Cruz Templaria, que pareceida pero es diferente. Si bien ambas órdenes religioso-militares, junto con otras, como la de Santiago o la de San Lázaro, se dedicaron a proteger a los peregrinos que acudían a los lugares sagrados de la cristiandad y disponían de hospederías para los romeros, santuarios y baluartes a lo largo de todos los caminos, también los de Santiago, tal y como tuvimos ocasión de comprobar desde el comienzo mismo de nuesta andadura.


 Tal vez lo de las cruces sea un casual o tal ves represente que la Orden de Malta o de Rodas o de San Juan fuese una de las herederas de propiedades y encomiendas templarias tras su drástica disolución.


Fundamentalmente ensalza los episodios caballerescos de defensa del Camino y los peregrinos protagonizados por aquellas órdenes.

 
Se dice que es el único monumento que existe en el mundo en honor a los templarios. Siendo su autor Santiago de Santiago. Año 1999.


 A continuación vemos de frente al camino una "estrella caminante", la Estrella de Santiago, símbolo de la ciudad, pues una posible razón toponímica de Compostela  es el de Campo de la Estrella (estela), si bien en verdad que existen otros posibles orígenes del nombre, como compositum, tal y como conocimos en otra Compostela del Camino Primitivo la Compostela de Melide.



El Camino viene subiendo por aquí desde el viaducto, bajando del Monte do Gozo


Las peregrinas y la estrella


Estrella del Xacobeo.


Barrio de San Lázaro


Enfrente, al otro lado de la rúa de San Lázaro, una casa con puerta de arco de medio punto y blasón cincelado encima nos recuerda a los antiguos portazgos, como los que existieron en Saantiago.


Por aquí suben los peregrinos


Estamos al lado del Palacio de Congresos y Exposiciones y muy cerca del Estadio Multiusos de San Lázaro, muy conocido por los aficionados al fútbol, por ser el campo del equipo SD Compostela



 Nosotros lleganos ahora la  Praza da Concordia, en el Parque de San Lázaro, inaugurado con motivo de la Conferencia Mundial por la Paz, la Solidaridad y el Desarrollo


 Allí nos sorprenderá la gigantesta Porta Itineris Sancti Iacobi, 17 metros de enorme puerta de granito y bronce con 20 figuras de personajes que peregrinaron o incentivaron las peregrinaciones a Santiago de Compostela, declarado Itinerario Cultural Europeo, y galardonado con el Premio Príncipe de Asturias del año 2004


 Reyes, nobles, obispos, personalidades de todos los tiempos vinculadas a Santiago observan los pasos de los pereginos que entran en la Ciudad del Apóstol


Tiene 16,5 de altura y en su base un círculo de piedra, traídas desde poblaciones camineras, forma el Círcula da Vida. Es obra de Cándido Pazos.


Las grandes letras SANTIAGO DE COMPOSTELA y el monumento detrás, invitan a la fotografía...


Son muchísimos los peregrinos que aquí inmortalizan su llegada


Esta parte de San Lázaro es relativamente de barrios nuevos, formaba parte hace unas décadas de los campos del extrarradio de la ciudad


Seguimos ruta


Mientras más romeros se siguen fotografiando


Aquí se contran los peregrinos. Se reagrupan, esperan unos por otros, o deciden si parar a tomar algo, pues aún queda un tramo antes de llegar a la Praza do Obradoiro


Vamos hacia el corazón de la urbe


Fotos en cada cartel que ponga "Santiago"


Mientras, la oferta de donde comer, donde comprar, donde dormir, se incrementa notablemente a cada paso que damos. Por mucha placidez romera con la que vayamos es el ritmo trepidante de lagran ciudad


Así llegaremos a la iglesia de San Lázaro, construida en 1924 con proyecto del arquitecto J. López Rego, estilo modernista, no muy grande ni muy antigua, pero símbolo y emblema que guarda la memoria del desaparecido hospital de leprosos fundado en el año 1149, a la entrada de la ciudad por la rúa dos Concheiros.


La lepra o pelagra, mal de la rosa o de San Lázaro, era una de las enfermedades más temidas de la antiguedad, junto con la peste, por las terribles deformidades que ocasionaba en los afectados, por lo que el amparo y cuidado a los leprosos se tenía por uno de los actos supremos de caridad cristiana.


De ahí viene que nobles y reyes, obispos y abades, órdenes religiosas, fundasen o ayudasen a su mantenimiento. Incluso hubo hospitales de peregrinos que centraron su actividad en atender a los malatos.


A pesar del miedo al contagio se sabe que no siempre tuvieron los leprosos o malatos un aislamiento estricto, pues se ubicaban muchas de las malaterías o leproserias en lugares muy transitados, los caminos principales de la antiguedad, por los que transitaban continuamente viajeros, arrieros y peregrinos. Cierto es que muchos casos no eran exactamente lepra sino otras enfermedades de la piel que, por desconocimiento, se tenían por dicho mal.


El tratamiento solía ser una mejora en la alimentación y cuidados tales como el baño en manantiales de fuentes salutíferas, pues médicos, tal y como hoy los conocemos, casi no había, aunque sí disponían estos hospitales de leprosos, como los de peregrinos, de algún hospitalero o mayordomo que organizase su vida, rentas, reglas y existencia, incluso algún otro personal al cargo.


Los cimientos del Hospital de San Lázaro han sido localizados en un solar de las inmediaciones, al otro lado de la calle, donde hay diversas dependencias institucionales.


Seguimos avanzando por la Rúa de San Lázaro.


Luego por la rúa do Valiño iremos a la rúa das Fontiñas


Y de la rúa das Fontiñas a la de Fonte dos Concheiros. Los concheiros eran los antiguos vendedores de las conchas del peregrino, traídas de las playas de Fisterra.
 .

Peregrinos en Os Concheiros


Filas de viviendas


Ante los edificios...


Bienvenidos a Santiago...


Busto en homenaje al líder uruguayo José Gervasio Artigas en la Praza do Uruguay.


Vista de la Cidade da Cultura desde Os Concheiros.


Siguen pasando los romeros, a dos kilómetros escasos de la Praza do Obradoiro


Y ahora cruzamos la Avenida de Lugo, muy cerca de la Estación de Autobuses de Santiago.



Más adelante llegamos a la rúa de San Pedro, donde está este emblemático cruceiro, en una de las entradas históricas a la ciudad, no muy lejos ya de la Porta do Camiño, llamada así por ser una de las entradas de las antiguas murallas de Santiago.


Larga fila de edificios populares, mayoritariamente de los siglos XVII a primeros del XX


Cruceiro de la rúa de San Pedro


Cristo Crucufucado y la Dolorosa


Por aquí van los peregrinos


Desde la rúa de San Pedro ya vemos las torres de la catedral. Otro momento de sonada emoción, alagarabía y fotografía para inmortalizar este inolvidable momento


También la torre de la iglesia de Santo Agostiño, próxima al mercado, pero que desde aquí parece como si formase parte del mismo conjunto catedralicio.


Tránsito continuo de vecinos y peregrinos en esta calle que, de cuando en cuando, se plantea hacerla peatonal.


Incluso pasa el autobús de línea


Aquí a la izquierda hay una muy importante plaza
Iglesia de San Pedro de Fóra
Una apacible plaza dedicada a San Pedro, al igual que el templo allí existente, donde contemplaremos el santuario de esta advocación, estilo neoclásico pero que fue un edificio medieval del siglo IX erigido más allá de las viejas murallas, denominado por ello a partir del siglo XI San Pedro de Fóra (fuera), el cual cobraba rentas de los vendedores de conchas, concheiros, del cercano barrio de este nombre, formando luego parte del convento benedictino de San Martiño Pinario, e independizándose de él en el siglo XV. Aquí se localizaron enterramientos de fralies y peregrinos inhumados en el antiguo monasterio, pues tuvo hospedería para los romeros, dándoles servicio desde mucho antes que se construyese del Hostal Reis Católicos en el siglo XVI



 Luego debió padecer un tiempo de decadencia, pues se sabe fue mandado reconstruir en 1631 por el obispo Diego Vela Becerril, pero poco duró la obra nueva pues en 1667 es el propio Cabildo quien denuncia su nueva ruina así como la usurpación de sus imágenes. Aunque dos particulares, Simón Suárez Berbetoros y Tomasa de Luaces desearon ampliarla, a finales del siglo XVIII ya no se podían celebrar aquí los oficios religiosos dado su franco deterioro. En 1842, ya sin tejando, se instó por parte del Ayuntamiento a su derribo, al no hacerse y caerse parte de la estructura en 1854, fue derribada definitivamente y en su lugar se construyó la actual capilla



De la Plaza regresamos al Camino, a la rúa de San Pedro, viendo cómo bienen más peregrinos


Y bajamos por la rúa de San Pedro


Casas de galería, de balcón y de fachada de piedra


Al fondo casi se ve ya la Porta do Camiño


Buenos dinteles de piedra


Peregrino bicigrino...


Rúa de San Pedro, como a las puertas del Cielo a las puertas del Obradoiro


Caminamos hacia la Porta do Camiño


Buenas balconadas de forja...


Ya casi estamos en el centro del centro histórico, lo que sería la antigua ciudad intramuros.



Bajada de San Pedro


Unos metros más y ya alcanzamos la Porta do Camiño, entrada por una de las antiguas puertas de las desaparecidas (o casi) defensas amuralladas de la antigua Compostela.


Paso ingente de gentes...


Pero... justo antes de cruzar... aquí En Bonaval, pues aún en la rúa e San Pedro hay una plaza y un cruceiro muy importante (a la derecha de la foto)


El Cruceiro de Bonaval. Detengámonos, tomemos algo en tan espléndas terrazas, y conozcamos su interesante historia mientras recomponemos fuerzas para llegar al corazón de la ciudad.