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martes, 28 de enero de 2014

SAN LÁZARO, ENTRANDO EN LA CIUDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA (GALICIA) EL PASO DEL RÍO SAR, EL TEMPLARIO PEREGRINO, LA ESTRELLA DEL CAMINO Y LA PUERTA DE EUROPA: MEMORIA DEL HOSPITAL DE LEPROSOS Y GLOSA A LA FESTA DA UÑA

Llegando a San Lázaro. Santiago de Compostela

Bajando del Monte do Gozo, a unos cuatro kilómetros de la Praza do Obradoiro, considerada el Kilómetro Cero de la peregrinación, los peregrinos entran en la ciudad de Santiago de Compostela por San Lázaro, antigua parroquia rural antesala del antiguo Santiago intramuros, que nació y creció al amparo del Camino y donde se fundó la malatería de esta advocación, la cual se encontraba donde hoy está el edificio de la Consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia, junto al que pasaremos enseguida, malatería que dio nombre a esta parroquia, compuesta por diferentes aldeas, barrios y lugares


San Lázaro empezó siendo una aldea del extrarradio fuera de la ciudad, que se extendía linealmente a lo largo de la que fue durante siglos la principal vía de acceso a Santiago de Compostela y en buena medida sigue siéndolo, paso continuado de peregrinos y de todo tipo de transeúntes: mercaderes comerciantes, campesinos, funcionarios reales y eclesiásticos, reyes, príncipes y prebostes, pobres y leprosos, viajeros e incluso también algunos invasores, yendo y viniendo todos de la ciudad del Apóstol


Aquí tomamos A Ponte de San Lázaro para pasar sobre el valle del río Sar, pues el Camino original quedó cortado por el ferrocarril primero y después por la Autopista del Atlántico (AP-9). De frente vemos las primeras casas de San Lázaro, las de San Lázaro de Abaixo. Poco más arriba, entre las arboledas, están el Pazo de Congresos e Exposicións de Galicia, la gran torre del Hotel Puerta del Camino y el Estadio Municipal Verónica Boquete


Más al sur se alza sobre el valle el Monte do Viso (401 m), topónimo relativamente frecuente relacionado con el latín videre 'ver', pues no en vano tiene hermosas y amplias vistas desde su cumbre. Entre él y el Monte Pedroso, al norte-noroeste de la ciudad, se trazó uno de los ejes que planificaron la población romana que, sobre un castro galaico previo, se construyó en el lugar y que suele relacionarse con la Assegonia del Itinerario de Antonino (siglo III). Posteriormente sus laderas fueron aprovechadas para cultivos agrícolas en el medievo y, ya en los siglos XIX y XX, fábricas de curtidos y minas


En la actualidad el monte está recorrido por la Senda Mitolóxica Galega, ruta senderista jalonada por representaciones de seres de la mitología gallega. Aquí abajo al lado de la autopista vemos algunas casas del pueblo de Paredes, un topónimo que puede hacer referencia a antiquísimas construcciones. En el lugar hay una vieja fuente, A Fonte de Paredes, así como restos de molinos y otros ingenios hidráulicos cuya fuerza motriz eran las aguas del río Sar


Este puente, paso del Camino de Santiago y de la carretera N-634, ha sido habilitado con una buena senda peatonal bien separada de la carretera por un murete de protección de los viandantes y del borde sobre la carretera con una buena barandilla metálica. Sustituye a un puente histórico mucho más pequeño que pasaba el Sar Justo en este lugar, actualmente desaparecido


El escultor José Cao Lata, alguna de cuyas obras pudimos ver en su casa del Monte do Gozo, cinceló una pequeña reproducción del antiguo puente de San Lázaro con una figura del santo y de su perro, la cual "es una crítica hacia la poca importancia que se le dio en Galicia hasta la actualidad a las construcciones tradicionales, ya que este puente de piedra fue prácticamente destruido sin contemplaciones para ampliar la carretera que pasa sobre él y construir la autopista que lasa por debajo", leemos en la web Escultura y Arte


Las antiguas aldeas de San Lázaro van incorporándose al casco urbano y en esta zona de expansión urbanística tienen su sede numerosos edificios oficiales, el de la Consellería de Sanidade, y nuevos bloques de viviendas. Son lugares como Amio, Piñeiro, O Porto do Medio, Mallou de Arriba y otros, al pie del Monte da Pena María (329 m), donde está también entre los árboles, el Recinto Ferial de Amio y Mercado Nacional de Gandos (mercado de ganado)


 La rampa que es aquí el Camino baja suavemente hacia San Lázaro de Abaixo. Allí la N-634 es la rúa da Ponte San Lázaro, de la misma manera que este tramo anterior se conoce como Avenida de San Marcos por el pueblo con la capilla de esta advocación, la cual visitábamos en la cima del monte do Gozo, desde donde vimos por primera vez la ciudad y las torres de su catedral


Bajando, dejamos de ver la catedral y el centro urbano con el casco histórico, pero hallamos nuevas perspectivas y paisajes en este barrio o parroquia de San Lázaro, compuesta además, como hemos dicho, por otros barrios y lugares, como las Casas do Vento y rúa da Cañeira, que son estas de San Lázaro de Abaixo que tenemos enfrente, las cuales se extienden de la carretera hacia la izquierda, hacia las inmediaciones del Pazo de Congresos


La autovía ocupa prácticamente todo el valle del Sar en esta zona desde su inauguración en 1979. Un poco más allá pasa el ferrocarril, oculto también entre los árboles. Las modernas vías de comunicación se han cobrado su tributo en el paisaje, como suele suceder casi irremediablemente a veces, al igual que sus ruidos del tráfico han hecho enmudecer el del murmullo del río, al cual ni se le ve entre sus boscosas riberas que hacen de pantalla vegetal


Resumiendo, y como nos dicen en la web de Tempos Arqueólogos, "El barrio de San Lázaro creció como núcleo viario, al pie del Camino Francés, entre el Monte del Gozo y Compostela. Desde su fundación medieval, como lazareto de la urbe, experimentó grandes modificaciones, la última de ellas a consecuencia de la expansión urbanística de la ciudad con cambios sociológicos irreversibles", lo que no quiere decir que no nos encontremos con muchos lugares dignos de conocer, paisajes y casas de transición entre lo urbano, lo rural y lo residencial de baja densidad, arboledas, parques y jardines, monumentos y algún que otro paraíso gastronómico 


El puente tiene dos tramos, aquí hemos pasado el primero, el que está sobre la autovía. Dejamos a la izquierda la Rúa Paredes de San Lázaro y seguimos de frente, en suave descenso, para pasar seguidamente sobre el ferrocarril


En el año 2020 se realizó una gran actuación que ensanchó notablemente este tránsito peatonal del puente y, además, contempló mejoras durante un buen tramo más allá, hasta la rúa Miguel Ferro Caaveiro, habilitando "una senda para los peregrinos en el margen izquierdo de la carretera, desplazando al lado contrario las zonas de aparcamiento. La zona de tránsito para los caminantes estará separada de la carretera con franjas ajardinadas, con el objetivo de para reducir el impacto visual y sonoro del tráfico sobre la experiencia del peregrino", informaba El Correo Gallego a 1 de julio de ese año


"El proyecto también incluye la ampliación del paso sobre la vía del tren, dotándolo de un acabado estético propio del Camino, mayor protección y aislamiento, y también se incrementará el espacio peatonal en la glorieta de la carretera SC-20", que pasaremos sobre otro puente unos metros más allá, donde vemos las señales de tráfico de una rotonda


Vemos que, al pasar el puente, se inicia una cuesta, muy ligera pero cuesta, siempre al lado de la carretera N-634 o rúa da Ponte de San Lázaro


Si nos fijamos ahora, desde la barandilla veremos un poco del río Sar, casi totalmente tapado por la exuberante vegetación ribereña, emblemático río glosado por la insigne poetisa gallega Rosalía de Castro en su poema En las orillas del Sar, del que extraemos estos versos:
¡Oh, tierra, antes y ahora, siempre fecunda y bella!
Viendo cuán triste brilla nuestra fatal estrella,
del Sar cabe la orilla,
al acabarme, siento la sed devoradora
y jamás apagada que ahoga en sentimiento,
y el hambre de justicia, que abate y que anonada
cuando nuestros clamores los arrebata el viento
de tempestad airada

El río Sar nace además muy cerca de aquí, en términos del concello de Santiago, si bien hay diferentes versiones, en Wikipedia dicen que nace en A Sionlla, parroquia de Sabugueira y a pocos metros del pueblo de A Lavacolla, paso del Camino y, por otro lado, la web del Concello de Santiago dice así en la entrada dedicada al parque fluvial compostelano:
"El Sar es el río que configura el territorio de Brañas de Sar a su paso por el este de la ciudad. El Sar, río poético cantado por Rosalía de Castro, es afluente del Ulla por su margen derecha. Nace a una altitud de 310 metros en el municipio de Santiago de Compostela, concretamente en la parroquia de Bando, junto a Amio, y pasando por las parroquias de Sar, Conxo y Laraño. A continuación, pasa por las parroquias de Bugallido y Ortoño en el municipio de Ames y la de Bastavales en Brión, luego entra en el municipio padronés por Iria Flavia, donde discurre por la denominada vía Rosaliana, atraviesa parte del municipio de Rois y finalmente discurre al Ulla formando el límite entre los municipios de Padrón y Dodro tras recorrer 42 kilómetros y desembarcar una cuenca de 265,5 kilómetros cuadrados".

Etimológicamente, el hidrónimo es de origen indoeuropeo y su raíz etimológica tiene que ver con 'fluir', dando nombre también a otros ríos europeos como el Serre en Francia, el Saar en Alemania, el Sear y el Sor en Inglaterra, el Cwn Sorgwm en Gales y la palabra pervive en el sánscrito moderno. Como curiosidad hemos de decir que el 17 de diciembre de 2019 el exoplaneta HD 149143 b fue bautizado como Riosar, tras propuesta de la Agrupación Astronómica Coruñesa IO y dentro del proyecto internacional impulsado por la Unión Astronómica Internacional (IAU). A la vez, su estrella HD 149143 fue bautizada como Rosalíadecastro (todo junto)


Los peregrinos que de Santiago de Compostela continúen por el Camino a Fisterra y Muxía se encontrarán, saliendo de la ciudad por el oeste, con el río Sarela, un diminutivo de Sar. De ahí viene que el famoso Codex Calixtinus, la gran 'guía del peregrino medieval' que auspició las peregrinaciones hacia la flamante catedral románica, diga así:
"La ciudad de Compostela está situada entre dos ríos llamados Sar y Sarela. El Sar se encuentra al oriente entre el Monte del Gozo y la ciudad, y el Sarela al poniente. Las entradas y puertas de la ciudad son siete. La primera entrada se llama Puerta Francesa; la segunda, Puerta de la Peña; la tercera, Puerta de Sofrades; la cuarta, Puerta del Santo Peregrino; la quinta, Puerta Falguera, que conduce a Padrón; la sexta, Puerta de Susannis; y la séptima, Puerta de Mazarelos, por la que llega el precioso licor de Baco a la ciudad".

La ciudad sin embargo era, como núcleo urbano, muchísimo más pequeña, pudiendo decirse que empezaría en la Porta do Camiño por la que entraremos a lo que pue el Santiago intramuros, si bien es verdad que seguidamente se extendió linealmente a lo largo del Camino Francés hacia los barrios de San Pedro y San Lázaro, todo lo demás eran, insistimos, campos y aldeas, enclaves poblacionales sucesores de villas romanas, asentamientos suevos y castros galaicos


Y ahora en este tramo vamos a pasar sobre el ferrocarril, otra de las vías de comunicación que atravesaron y transformaron este tramo del valle del Sar


Se trata del Ferrocarril A Coruña-Zamora, una idea que, dentro de la conexión de Madrid con los puertos gallegos, tiene sus precedentes en disposiciones gubernamentales de 1855 y 1857. Llegado el tren a Zamora en 1864 se desaconsejó prolongarlo hacia Galicia por problemas planteados por la orografía. En 1926 los avances técnicos permitieron recuperar el proyecto pero no pudo llevarse a cabo por su elevado coste, sobre todo a partir del crack de 1929


Sin embargo y a pesar de todo las obras se reanudaron con la II República. Luego, paralizadas por la Guerra Civil, se reanudaron con gran prioridad en la posguerra, trabajando en ellas contingentes de presos republicanos, siendo inaugurada la nueva línea en 1943 con su primer tramo compostelano-coruñés, como leemos en la Wikipedia:
El 14 de abril de 1943 se pudo inaugurar el tramo entre Santiago y La Coruña al que le siguieron el tramo Zamora-Puebla de Sanabria, 23 de septiembre de 1952, el Orense-Carballino, el 1 de julio de 1957 y finalmente el Carballino-Santiago de Compostela, el 8 de septiembre de 1958. Ese mismo día, un convoy encabezado por una locomotora Alco 1801 inauguró la línea en su totalidad en presencia de numerosas autoridades entre las que figuraba el dictador Francisco Franco. Concluían así unas obras faraónicas, de más de tres décadas que habían requerido, 15.000 hombres, 14 viaductos, 182 túneles, 692.000 metros cúbicos de hormigón y remover más de 19.900.000 metros cúbicos de tierra todo con medios bastante precarios y con una alta siniestrabilidad laboral."

En este tramo sobre el trazado ferroviario sendas pantallas se disponen a ambos lados del puente fueron instaladas en 2024 como barrera acústica para minimizar el ruido del tren


Pasando al otro lado, uno de los templos gastronómicos de los que hemos hablado es O Tangueiro, la que se dice es la pulpería más antigua de Santiago, con más de un siglo de existencia y donde todos los años, durante la romería de San Lázaro, patrón del barrio, se celebra la Festa da Uña, sirviéndose este plato, llamado en castellano manitas de cerdo, con bertóns (brotes jóvenes de col), dentro de una antigua tradición culinaria local institucionalizada con su propia orden gastronómica. De la fiesta y de los fundadores nos cuentan, cuando se les homenajea en su edición de 2026, en Santiago de Compostela Turismo:
"Coincidiendo con el Quinto Domingo de Cuaresma, también llamado 'Domingo de Lázaro' o 'Domingo de Pasión', que da paso a la Semana Santa con el Domingo de Ramos, el compostelano Barrio de San Lázaro celebra durante tres jornadas una de sus fiestas religiosas y gastronómicas más tradicionales, la "Festa da Uña". 
La fiesta incluye cada año diversos oficios religiosos en honor a San Lázaro y la tradicional romería en la que se celebra la gran subasta de pezuñas y otras piezas de cerdo ofrecidas al santo. 
Centenares de vecinos se reúnen cada año durante esos días en los restaurantes de todo el barrio, situado en el Camino Francés, para degustar el tradicional plato de la 'Festa da Uña' uñas (manitas de cerdo) con bertones de col (servidas habitualmente con chorizo y patatas) y disfrutar de una de las celebraciones más antiguas de la ciudad. 
La Fiesta de la Uña 2026 está dedicada a 5 de los fundadores de la “Orde da Uña”, la asociación que organiza las actividades festivas: Evaristo Carracedo, Ramón Carril, José Luis Míguez, Manuel Moure y Pepe Puente. 
Organiza: Asociación “Orde da Uña”. Colabora: Concello de Santiago / Turismo de Santiago. Con el apoyo de: Diputación de A Coruña".

Así, O Tangueiro, con sus animadas terrazas a la hora de comer, nos recibe a la entrada del barrio de San Lázaro y a las puertas de la ciudad y casco urbano de Santiago. Tras un tiempo cerrado durante la pandemia del Covid reabrió sus puertas con nuevos gestores, y así Marga Mosteiro lo anunciaba el 19-5-2022 para La Voz de Galicia, con el artículo titulado O Tangueiro regresa con la recuperación de los valores de la familia fundadora, en el que realiza un repaso a su historia:
"Corría el año 1923 cuando José Vázquez Otero, un empresario visionario, compró una casa en San Lázaro que sería para siempre identificada como «O Tangueiro», el apodo con el que se conoce a la familia Vázquez, porque «su primer oficio era el de reparar tangueiros». La casa fue primero un ultramarinos, y las cuadras, una hospedería. El abuelo de Carmen Vázquez Marzoa —la última de los Tangueiro que gestionó el local— compaginó las labores en el ultramarinos con la venta de pulpo por las ferias. Un día se le ocurrió que este manjar podía ser un reclamo perfecto para las jornadas dominicales en San Lázaro. Y no se equivocó. María, hija de Carmen, recuerda que la dote que José Vázquez entregaba a sus hijas —tuvo 5 mujeres y 4 hombres— era el equipo para la preparación y venta de pulpo en las ferias. Muchos de ellos acabaron emigrando. 
El tiempo fue transcurriendo y, en 1945, nacía O Tangueiro, como se conoce en la actualidad. El impulsor fue Honorato Vázquez Carollo, el más pequeño de los hijos de José y padre de Carmen, que asumió el local con 17 años al morir su progenitor. El joven dejó las ferias por una vida más estable, pero abrió nuevas líneas de negocio. En 1960 fundó una panadería e impulsó otras empresas familiares, hasta llegar a tener 100 empleados. En su expansión estuvo acompañado de Felisa Marzoa Rozas, a la que conoció trabajando en el local. Honorato falleció en 1993, sin poder asistir al bum del Camino de Santiago. Fue entonces cuando Carmen y su marido, Salvador López Rouco, asumieron en solitario el local. La muerte prematura de Salvador, en el 2001, dejó a Carmen y a sus dos hijas sin casi fuerzas para llevar todos los negocios, y decidieron alquilar O Tangueiro a uno de los empleados más veteranos. 
Tras unos años de gestión con claros y oscuros, el local cerró en el 2020 y Carmen recuperó el timón. Fueron necesarias muchas semanas de limpieza y de trabajos de restauración antes de iniciar la «búsqueda de una persona que recuperará el legado de O Tangueiro», apunta María. Lo hicieron en silencio. «Eran pocos los que sabían que buscábamos un nuevo inquilino, porque no era una cuestión de precio, sino de encontrar a alguien que fuera agradable, honrado, responsable y que recuperará el espíritu de trabajo y el esfuerzo de nuestra familia». En el camino de Carmen se cruzó Adeni, natural de Bosnia, de una familia de hosteleros y afincada desde hace 18 años en Santiago. El cabeza de familia es el nuevo Tangueiro junto a su mujer Lourdes y sus hijos Malik y Diego Adeni García, de 25 y 20 años. «Ahora sí. Cuando entró en O Tangueiro, vuelvo a casa. La comida casera, el trato al cliente... Se respiran los valores de mi familia», apunta María."

Compartimos de la página gastronómica Apolo y Baco una amplia descripción de O Tangueiro y sus maravillas culinarias a ojos de un visitante, tal y como se lo encuentran los peregrinos que aquí paran, hacen un alto y descansa, dando cuenta de los manjares de la tierra antes de continuar camino San Lázaro adelante para adentrarse en la ciudad del Apóstol:
"O´Tangueiro es un restaurante clásico, con mas de 50 años de antigüedad, es un lugar muy familiar, se percibe nada mas entrar que la mayoría de sus clientes son asiduos, lo que decimos, auténticos feligreses. El nombre del restaurante es un tanto llamativo, que tiene mas que ver con otras facetas de ocio que con la gastronomía. 
Su fisonomía recuerda más a lo que por Andalucía conocemos como venta que un restaurante, pero una vez en su interior esa dicotomía desaparece. Es un espacio amplio, en algunos sitios con bancos y mesas corridas para acoger reuniones amplias, como fue nuestro caso 13 comensales. En cualquier caso es confortable. También cuenta en el exterior con una amplia terraza, muy agradable para los días que no lluevan. desde donde se aprecia el trajinar de los caminantes del Camino de Santiago que pasa junto a este restaurante. 
O´Tangueiro se encuentra en Ponte de San Lázaro, Nº 10, Santiago de Compostela. Su cocina esta inspirada en la cocina tradicional, casera y de calidad con platos de la tierra y del mar. De este último destaca su pulpo à feira, hecho en las potas de cobre, toda una garantía para conseguir un excelente pulpo. Este quizás sea uno de los platos mas icónicos de la gastronomía gallega. El nombre (polbo á feira, en gallego) vendría precisamente de las ferias agrícolas en que pescadores y arrieros se mezclarían para comerciar. Un plato que es genial por su sencillez y por su extraordinario sabor. 
La liturgia que rodea al pulpo á feira se considera inamovible: el marisco debe ser “asustado” es decir, sumergido en agua hirviendo en sucesivas tandas de un minuto para que quede blando; se tiene que cocinar en olla de cobre; cortarse con tijeras en rodajas de un centímetro de grosor; y colocarse en un plato de madera previamente embadurnado con su jugo. 
Hay cocineros de prestigio que consideran que el “susto” no es necesario. Y sí que es imprescindible, sin embargo, haber congelado el pulpo durante los tres días previos a su preparación. Así, el hielo que se infiltra en sus fibras las rompe y torna la carne más amorosa. 
Un asunto espinoso es el de la adición de patatas. Si aparecen, ya no se trata de pulpo á feira sino de pulpo a la gallega, aseguran los más puntillosos. Hay quien dice que eso es una majadería. 
Sin embargo, todo el mundo coincide en que el tubérculo debe haber sido partido en cachelos, es decir, a cachos grandes.. De cualquier forma si uno viene o pasa por Galicia no debe dejar de probar este exquisito y tradicional plato. 
Y nosotros fue lo primeros que nos pedimos en este familiar restaurante O´Tangueiro, que no en balde luce en su portada junto al nombre, el subtítulo de «A feiria do pulpo», sencillamente excelente. De su nutrida carta, probamos también su sabrosa tortilla de patatas. Sin duda en Galicia es uno de las mejores zonas del territorio peninsular donde, por lo menos yo, he comido este singular plato, que en muchos sitios llaman tortilla española. 
No podíamos dejar pasar su empanada gallega. Este plato es una elaboración muy popular en Galicia. Se trata de una receta de la abuela que ha sabido mantener su esencia y sabor tradicional generación tras generación. Además, es muy sencilla de hacer y siempre gusta a todo el mundo. Una de las razones por las que la empanada gallega ha ganado popularidad a lo largo de los años es debido a su simplicidad y la amplia variedad de combinaciones posibles que ofrece, 
Tampoco podia faltar otro de los platos identitarios de la gastronomía gallega; El cocido gallego. El Cocido gallego es el plato fuerte de los otoños e inviernos gallegos, plato contundente que rebosa fuentes tanto de carne como verdura y donde el cerdo junto con los grelos (o repollo o ambos)  es el protagonista de esta delicioso plato. Ah! y de postre, otra elaboración 100% gallega: La tarta de Santiago".

O Tangueiro, más de setenta años sirviendo el mejor pulpo, es una estupenda reseña periodística de El Correo Gallego del ya lejano año 2009 que no a perdido ápice de actualidad, con la firma de A.T. Ames:
"Uno de los establecimientos emblemáticos que existen en Santiago de Compostela, es la pulpería O Tangueiro, ubicado en la zona de San Lázaro. 
Son ya setenta largos años los que lleva abierta al público, al que cada día (excepto los miércoles, que cierran para un merecido descanso) acuden numerosos clientes a degustar el pulpo á feira, acompañado de un buen vino del Ribeiro. Tanto es así que la frase que prolifera por el establecimiento es "para comer un bó polbo e un bó viño do Ribeiro, que pase pola taberna do Tangueiro". 
El hecho de estar ubicado en un lugar de paso inevitable a punto de concluir el Camino de Santiago, hace que sean muchos los peregrinos que entran en el establecimiento, muchos de ellos para probar por primera vez este plato de la rica gastronomía gallega. 
Además del pulpo, en O Tangueiro también son especialistas en la elaboración de una amplia variedad de empanadas, muy demandadas por su clientela, sin olvidarse de las magníficas parrilladas de las mejores carnes y también de pescados, que hacen las delicias de los paladares más exigentes, así como otros platos también exquisitos".

Y así llegamos a Suso Varela, que en el mismo periódico y el 7-2-2015 publica O Tangueiro, más de cien años sirviendo pulpo, cuando glosa el local y sus antiguos gestores:
"Con más de 100 años de existencia, O Tangueiro es la pulpería más antigua de Santiago, siempre ubicada en el mismo sitio: Ponte de san Lázaro, lugar de paso del Camino de Santiago, por lo que son muchos los peregrinos que se paran a degustar el pulpo. 
José Ramos Leal es quien está al frente del establecimiento desde hace 13 años, aunque empezó trabajando en O Tangueiro hace ya 22 años, a las órdenes de Honorato, su anterior propietario, que fue quien me explicó como se hacía antes el pulpo, ya que no había congeladores ni los modernos sistemas de conservación actuales. Entonces lo que se hacía era secar el pulpo y, a la hora de elaborarlo, se volvía a poner en agua para para prepararlo como se hace ahora . 
Cuenta José Ramos que poco o nada ha cambiado O Tangueiro desde que comencé. Mantuvimos siempre las mesas grandes para compartir varias personas que no se conocen, algo que siempre se hizo en casi todas las pulperías...

Si bien parece que no existe más documentación que la tradición oral, se revela que aquí existió, desde muy antiguo, una parada, posada o venta caminera al paso del principal acceso a Santiago. Un poco más adelante veremos un antiguo portazgo en el que se cobraban los correspondientes impuestos a las mercancías que entraban en la ciudad


Accedemos al interior, siempre muy acogedor, esta foto es recién abierto por la mañana, tal y como se lo encuentran los peregrinos más madrugadores, los que han dormido, por ejemplo, en el Monte do Gozo


Al fondo, fotos cargadas de historia, de toda una época que marcó en Santiago este negocio


Las mesas bien dispuestas en el interior, mesas largas que comparten comensales de aquí y allá, como antaño


Esta es la terraza recién abierta por la mañana, que pronto se llenará


Si llegamos temprano, podemos desayunar algo o tomarnos una cerveza...


Con un buen trozo de empanada de obsequio...


Y ya, si llegamos a la hora de comer, una ración de empanada entera y bien rica...


El pulpo á féira, siempre suculento

Foto: minube

Y otras exquisiteces, a pedir 'a discreción'...


Y ahí tenemos las uñas o manitas de cerdo, de la que volveremos a hablar en otros lugares y establecimientos de San Lázaro. Por de pronto vamos a compartir el artículo que les dedica Olaia González en El Debate Galicia del 5-3-2024 en la que desentraña su antiguo origen, relacionado con la antigua Malatería de San Lázaro que dio nombre a la parroquia:
"Coincidiendo con el Quinto Domingo de Cuaresma, también llamado «Domingo de Lázaro» o «Domingo de Pasión», que da paso a la Semana Santa con el Domingo de Ramos, el compostelano Barrio de San Lázaro celebra una de sus fiestas religiosas y gastronómicas más tradicionales, la «Fiesta da Uña». 
La nueva edición de esta tradicional fiesta del barrio compostelano se celebrará entre el 15 y 18 de marzo. 
En esta celebración popular la imagen de San Lázaro procesiona desde la capilla hasta el campo de la fiesta, donde se celebra una misa cantada al aire libre, antes de que la imagen del santo vuelva a la iglesia. 
La fiesta incluye cada año diversos oficios religiosos en honor a San Lázaro y la tradicional romería en la que se celebra la gran subasta de pezuñas y otras piezas de cerdo ofrecidas al santo. 
Este año el programa suma importantes novedades lo que demuestra la vitalidad de esta romería. Entre ellas destaca la del viernes 15 con una degustación de tan preciado producto. Y el domingo 17 a las 10.00 horas tendrá lugar una ruta guiada por el barrio siguiendo el río Sar. Se trata de una senda fluvial que atraviesa parte del barrio, continuando el río Sar aguas arriba hasta su nacimiento. 
Además, durante estos días, un total de 25 restaurantes tanto del barrio de San Lázaro como de sus alrededores ofrecerán sus propias interpretaciones de este plato tradicional, donde las uñas de cerdo serán el ingrediente estrella. 
Origen de la fiesta 
La Fiesta de la Uña de San Lázaro es una celebración que fusiona lo religioso con lo gastronómico, y debido a sus orígenes centenarios, se la puede clasificar como una festividad de carácter culinario. 
Este barrio es la entrada norte a Santiago de Compostela. Según cuenta la historia, el barrio de San Lázaro albergó un lazareto donde, según la tradición, las familias ofrecían las uñas de los cerdos como ofrenda para solicitar protección. Esta práctica histórica ha dado lugar a una festividad que honra la gastronomía y la devoción religiosa en un mismo evento. 
La fiesta de la Uña, con sus raíces en el siglo XVII, era una celebración marcada por la subasta de las uñas (manitas de cerdo), orejas y morro del tocino. 
La recaudación obtenida tenía un propósito benéfico, ya que los fondos recaudados se destinaban a sufragar los gastos de hospitales y lazaretos que atendían a los enfermos sin recursos, especialmente a quienes padecían lepra. Estos centros eran gestionados por frailes «lázaros» o «lazaristas», pertenecientes a la orden de los «Hospitalarios de San Lázaro». 
Históricamente, el consumo de uñas de cerdo y otros productos porcinos cumplían una función práctica en la cocina, ya que se buscaba aprovechar al máximo cada parte del animal para minimizar el desperdicio de alimentos. Esta práctica era especialmente relevante en regiones como Galicia, con una arraigada tradición ganadera y porcina, donde el consumo integral del cerdo era costumbre extendida para maximizar la utilización de los recursos disponibles. 
En el contexto gastronómico gallego actual, las uñas de cerdo continúan siendo un componente esencial arraigado en la cultura regional. Sus diversas preparaciones no solo son valoradas por su inigualable sabor, sino también por su profunda vinculación con la tradición culinaria local, perpetuando así una rica herencia gastronómica".

Saliendo de O Tangueiro, dejamos a la izquierda la rúa da Cañeira y seguimos de frente todo recto por la rúa da Ponte de San Lázaro que, es, repetimos, el nombre que en este tramo recibe la N-634


Y a la derecha tenemos O Portaso, el antiguo portazgo o peaje de la época, en el que las mercancías eran objeto de inspección y tributos antes de entrar en la ciudad. Posiblemente por otros similares sea del siglo XVIII


Podemos imaginarnos que aquí se apostarían los correspondientes guardias y funcionarios del peaje controlando el paso de los carros cargados con todo tipo de cosas, la mayoría sin duda relacionadas con la alimentación a una ciudad creciente como uno de los grandes santuarios de peregrinación de la cristiandad, como Roma y Jerusalén, que fue además sede de la Real Audiencia del Reino de Galicia entre 1508 y 1578, cuando se trasladó a A Coruña. Muchas rutas hacia los puertos gallegos desde el interior y la meseta pasaban secularmente por la ciudad, también las procedentes de Portugal


Hace muchísimo tiempo que pasó a vivienda, por lo que el edificio fue reformado, pero conserva elementos de su antigua estructura, como la puerta de arco de medio punto y, posiblemente, las grandes ventanas para observar bien desde dentro el trasiego de gentes, carros, carruajes, caballerías...


Artístico azulejo en la puerta...


No hace falta que os acerquéis para verlo, pues no debe hacerse y es muy peligroso. Ya os lo ponemos nosotros aquí...


Y sobre la puerta, el escudo real coronado rematando un frontón de estructura triangular


Como avisamos, una vez pasado el puente comienza una cuesta, muy suave y liviana, pero larga, la cual continuará cosa de un kilómetro hasta la iglesia parroquial de San Lázaro, una vez pasado el lugar en el que estuvo la desaparecida malatería


En esta zona aún predominan las casas unifamiliares, en muchos de cuyos bajos abren negocios y empresas. Pronto encontraremos los primeros bloques de pisos, aunque señales de lo que fue la antigua aldea y zona residencial de baja densidad del extrarradio seguiremos viéndolas al menos hasta el barrio de As Fontiñas, un poco más allá de la parroquial de San Lázaro


Caminamos ahora a la sombra del arbolado de O Xardín do Pallote, donde nos encontramos con dos muy llamativas esculturas 


Esta primera sobre pedestal es el famoso monumento al Templario Peregrino, colocada en el Año Santo Compostelano (Xacobeo) 1999 y cuyo autor el es escultor Santiago de Santiago


Se trata de la representación de un guerrero del Temple con casco, largo palo acabado en cruz, espada y escudo, del que se dice que en su momento fue el único monumento que existió en el mundo en honor a los templarios. Pocos años después, en 2203 se levantó otro en Monzón (Aragón), pero en él los 'pobres caballeros de Cristo' comparten honores con Jaime I El Conquistador


Por alguna razón que no sabemos, el templario ostenta una Cruz de Malta, símbolo de la Orden de Malta o de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, en vez de la Cruz Templaria, que es diferente. Si bien ambas órdenes religioso-militares, junto con otras, como la de Santiago o la de San Lázaro, se dedicaron a proteger a los peregrinos que acudían a los lugares sagrados de la cristiandad y disponían de hospederías para los romeros, santuarios y baluartes a lo largo de todos los caminos, también los de Santiago, tal y como tuvimos ocasión de comprobar desde el comienzo mismo de nuestra andadura


Tal vez lo de las cruces sea un casual o tal vez represente que la Orden de Malta o de Rodas o de San Juan fuese una de las herederas de propiedades y encomiendas templarias tras su drástica disolución.
Fundamentalmente ensalza los episodios caballerescos de defensa del Camino y los peregrinos protagonizados por aquellas órdenes


 De todas maneras, de los templarios se ha escrito tanto que en muchas ocasiones se ha trastocado tanto la realidad que es casi imposible separarla del mito, empezando por la presencia, o no, documentada de la Orden del Temple en Santiago de Compostela de manera contrastada. Leemos del tema por ejemplo en ¿Qué hay de cierto sobre los templarios y el Camino de Santiago? en  Editorial Buen Camino:
"A mediados del siglo XX, se extendió como la pólvora una teoría que asociaban los templarios y el Camino de Santiago y sus iglesias octogonales y todas las cosas extrañas o peculiares de la ruta. Por desgracia, los historiadores han ido poniendo cada cosa en su sitio. Los templarios estuvieron en algunas localidades del Camino, pero poco más. 
Por un lado, la ruta jacobea no ha tenido casi nada de templaria en su historia, exceptuando lugares puntuales que pertenecieron al Temple como el castillo de PonferradaTerradillo de los templarios o Villalcázar de Sirga. Sí se produce cierta confusión al hablar de los templarios, incluyendo las actividades de otras órdenes religiosas como la actual Orden de Malta o los canónigos del Santo Sepulcro. Estas dos últimas llegaron a alcanzar más influencia en la ruta jacobea que los templarios debido a las posesiones que fueron recibiendo de diversas donaciones. Incluso, hoy en día, la Orden de Malta sigue asistiendo a los peregrinos en su refugio de Cizur Menor. Sin embargo, la presencia de las tres órdenes religiosas en el Camino de Santiago fue anecdótica en comparación con su extraordinario desarrollo medieval. 
En cuanto a las iglesias octogonales, existen decenas de ellas a lo largo de todo Europa, pero sólo dos se encuentran en el Camino de Santiago Francés: Eunate Torres del Río, ambas en Navarra. La primera se ha demostrado documentalmente toda su historia, que parte de una donación noble como templo funerario para su posterior reconversión en iglesia de cofradía mariana. La segunda, Torres del Río, fue una construcción de los canónigos del Santo Sepulcro para memorar la anastasis del templo del Santo Sepulcro de Jerusalén. 
Así que, por mucho que de juego, morbo y sea mucho más sugerente, sentimos subrayar que no hubo ni hay casi nada de templario en el Camino de Santiago. Bueno; sí. Tenemos a Tomás, en su hospital de peregrinos de Manjarín (León), que le encanta todo lo templario".


Si bien efectivamente entre los siglos XIX, XX y XXI se atribuyeron a los templarios infinidad de cosas y se veían sus asentamientos e influencia por doquier, de manera más románticamente legendaria que real, la Xacopedia registra importantes establecimientos de la orden en el Camino Francés y otros caminos:
"La orden llega a la península de la mano del conde de Barcelona, Ramón Berenguer III, en la década de 1130. El rey Alfonso I de Aragón llegaría a dejar el destino de su reino en manos de las órdenes del Temple, del Santo Sepulcro y de San Juan de Jerusalén. La última voluntad del monarca sería revocada, pasando la Corona a manos del Ramiro II. Sin embargo, esto no impidió que la incipiente Corona de Aragón y los templarios llegaran a acuerdos en lo sucesivo. Los caballeros colaboraron en la Reconquista y recibieron como compensación numerosas posesiones, entre ellas, una quinta parte de las tierras conquistadas, así como el privilegio del diezmo eclesiástico. También participaron en la célebre batalla de las Navas de Tolosa (1212), en colaboración con los reinos de Castilla y Navarra y las órdenes de Santiago, Malta y Calatrava. 
Muchos de estos terrenos se situaban en el Camino Jacobeo, como es el caso de la ciudad de Tortosa. A raíz de la pérdida definitiva de Jerusalén, contribuyeron a la protección de peregrinos a otros santuarios de la cristiandad, entre ellos Compostela. De esta forma, protegieron la zona de A Coruña (Camino Inglés) e intervinieron en la repoblación de las villas del Camino Francés, recién arrebatadas a los sarracenos. En Ponferrada por ejemplo, los templarios construyeron un gran castillo bajo el mandato de Fernando II de León, que aún se puede ver a día de hoy. También en la comarca del Bierzo, concretamente en la localidad de Priaranza, se conserva una curiosa talla de un caballero templario esculpido en el tronco de un árbol. La ermita de Nuestra Señora de Eunate, en Navarra, sería un antiguo enclave de la orden, según algunas teorías. De su suelo se dice que emanan corrientes telúricas. Entre las principales fundaciones templarias en el Camino Francés destacan también las que promovieron en Sangüesa (San Adrián), Puente la Reina, Granja de Buradón, Villalcázar de SirgaCarrión de los Condes, Terradillos de los Templarios y Rabanal del Camino. 
Pero no sólo dejaron su estela a lo largo del Camino Francés. En la Vía de la Plata gozaron de infinidad de posesiones, así como en otros itinerarios. Tras restaurar el puente romano de Alconetar sobre el río Tajo, sus miembros recibían el pago de los peregrinos que lo transitaban. 
Los caballeros también sufrieron la persecución en España. Mediante un mandato del papa, los arzobispos dSantiago y Toledo fueron conminados a proceder contra los templarios en Castilla".

En esta casa blanca al otro lado de la calle se encuentra el reputado taller artesano en madera de los Sangiovanni Lorenzo, que tienen aquí su tienda, negocio de renombre especialmente destacado, por su relación con la gastronomía, en la  Guía Repsol:
"La familia Sangiovanni Lorenzo empezó manufacturando juguetes de madera y ha llegado a vestir la mesa de más de 60 restaurantes de alta cocina de toda Europa. Desde su pequeño taller de Santiago de Compostela, en 'Lorenzo Design' elaboran piezas en las que se apoyan los cocineros para redondear las sensaciones de sus platos. Todo a mano, de calidad y fruto de un diálogo permanente con la propia madera y con el chef. 
Elaborar una cuchara de madera para un restaurante llamado, precisamente, 'Culler de Pau' ('Cuchara de Palo' en gallego). El reto eleva al máximo el nivel de exigencia. Se le presentó en el otoño de 2017 a la familia Sangiovanni Lorenzo, una cooperativa familiar de artesanía de madera que vendía sus creaciones en una tienda del casco histórico de Santiago de Compostela. Tardaron seis meses en superar el desafío y no solo salieron airosos, sino reforzados. Empezar a trabajar con el chef Javier Olleros (3 Soles Guía Repsol y 2 estrellas Michelin), les abrió los ojos y las puertas a un nuevo mundo. Tres años después, manufacturan piezas de madera para más de 60 restaurantes de alta cocina de toda Europa. 
Platos, vasos, jarras, cuencos, cucharas, mini tenedores, cajas, paneras, tablas…. Todo lo elaboran desde un pequeño taller situado en la entrada a la ciudad del Camino de Santiago, tan reducido que su puñado de metros ya se quedan escasos para las tres personas que trabajan la madera y para albergar todas sus elaboraciones simultáneas, pero que, al mismo tiempo, no amplían porque su tamaño recoge su propia esencia.
"No queremos ser una fábrica", defiende Fernando Sangiovanni, que conforma la cooperativa familiar junto con su esposa, Isabel Lorenzo, y sus hijos Joaquín y Agustín. Fernando en el diseño, Isabel en la administración y comercialización y Agustín, Joaquín y un empleado, Adrián Rey, en el trabajo directo con la madera. Cinco personas sacan adelante las piezas que con la firma 'Estudio Sangiovanni' han llegado incluso a Singapur, Australia y Estados Unidos. 
Todas las piezas que salen de este taller, que comercializan bajo la marca 'Lorenzo Design', están hechas a medida y adaptadas al estilo y a la esencia de cada cocinero. Los Sangiovanni Lorenzo se pasan el día escuchando. Primero escuchan a los cocineros para conocer la esencia de los platos que piensan preparar en ellas. Luego se detienen a escuchar a las maderas nobles para lograr atrapar en ellas la esencia de cada plato. Y mientras esquivan con herramientas manuales el ruido asociado a todo proceso industrial, se escuchan entre ellos para trabajar codo con codo. Si el proceso dejase de ser manufacturado, perderían su alma. 
Cuando en 2015 fundaron su cooperativa familiar de artesanía de madera ya tenían esa misma filosofía y huían de una realidad laboral en la que todos habían acabado en trabajos que nada tenían que ver con su formación o vocación, pero no podían imaginar que la vida les acabaría llevando al escenario actual. Empezaron elaborando juguetes, percheros, cuadros, lámparas, botelleros y alguna tabla que comercializaban en su propia tienda cuando el encuentro 'Artesanía en el plato' entre artesanos y cocineros gallegos cruzó a Javier Olleros en su camino y dio un giro de timón. 
Le estarán eternamente agradecidos, "una pequeña cuchara fue un máster de descubrir y saber cómo había que trabajar las características alimentarias, sanitarias, estéticas para esos templos de la gastronomía". El medio año en el que se dedicaron en cuerpo y alma a fabricar una cuchara de madera para el chef de 'Culler de Pau' (O GrovePontevedra) les enseñó "a ser profesionales y descubrir un mundo nuevo". 
Supuso "una alta exigencia y trabajar por la excelencia". Textura, aromas… a través de aquella cuchara en la que Olleros quería servir guisante lágrima entendieron la importancia de que su pieza no interfiriese en el sabor del plato elaborado por los grandes chef, sino que, todo lo contrario, ayudase a redondearlo y a recoger toda su esencia y la del restaurante. La gastronomía no solo apela al gusto, también al tacto, al olfato, a la vista… todos los sentidos confluyen y también tiene cabida uno nuevo, la historia de cada plato y de cada local".

Al otro lado del Xardín do Pallote hay lo que parece una pequeña casa labrega restaurada. La siguiente escultura la encontraremos pocos metros más adelante, ya saliendo de este coqueto parque


Es la 'estrella caminante', pues sus cinco puntas le dan una forma antropomorfa de las que las inferiores, por su posición, dan la sensación de caminar, incluso de bailar, atendiendo a todo el conjunto. Es una versión artística informal de un símbolo de la ciudad que veremos en muchos escudos, esculturas, tallas, dibujos, etc.


La Estrella de Santiago representa a las luminarias que guiaron al ermitaño Paio a descubrir una tumba en el bosque de Libredón, considerando posteriormente el obispo Teodomiro que era el sepulcro de Santiago y sus discípulos Teodoro y Atanasio, avisando a Alfonso II El Casto acudiese a confirmar el extraordinario suceso, comenzando así la epopeya jacobea, explicada según se plasma en el documento de la Concordia de Antealtares en 1077, casi dos siglos y medio después


En base a ello, se decía que la explicación etimológica de Compostela es la de Campus Stelae como Campo de la Estrella (estela), si bien en verdad que existen otros posibles orígenes del nombre, como compositum, referido a 'lugar de restos en descomposición', que estaría relacionado con lugar de enterramientos de la necrópolis romano-sueva en la que se hallaron los que se tienen por los restos del Apóstol y sus discípulos


La palabra latina sería el origen de la palabra compostajetal y como conocimos en otra Compostela del Camino Primitivo la Compostela de Melide. También puede tener que ver con 'lugar compuesto', es decir, 'tierra bien dispuesta', también relacionada con el cementerio. De todas maneras, la trascendencia de su simbolismo, relacionado con la ciudad y el origen del culto jacobeo ha sido y es tan determinante que es un verdadero emblema al que la Xacopedia le dedica todo un artículo:
" Símbolo jacobeo que tiene su origen en las milagrosas luminarias que revelaron (s. IX) el lugar donde permanecía olvidado el sepulcro del apóstol Santiago el Mayor. Se representa casi siempre como una estrella de ocho puntas, aunque hay algunos ejemplos de cinco y otras variadas formas interpretativas. Se puede ver sobre todo en la ciudad de Santiago, especialmente en la iconografía de la fachada del Tesoro, en la plaza de As Praterías, entorno en el que también se sitúan la casa del Cabildo, que la incluye de forma destacada culminando su fachada, y la fuente de los Caballos, rematada con esta misma representación. En el interior de la catedral, la más notable presencia se localiza en la cripta, sobre el arca que guarda los restos de Santiago. 
Esta imagen se debe a que la estrella y el arca son los elementos representativos del Cabildo de la catedral compostelana -aparecen también en el escudo de la ciudad-, al acoger los restos del apóstol Santiago. Pese a ello, no han faltado alusiones a la relación de este símbolo con los orígenes remotos de la tradición compostelana, con connotaciones paganas. 
En cualquier caso, es difícil ver esta representación fuera del entorno compostelano y tampoco ha tenido la repercusión popular que alcanzaron otros símbolos jacobeos, como la concha de vieira y el bordón. Se debe en gran medida a que la iconografía de la estrella, al no formar parte del atuendo habitual de los peregrinos, pasó más desapercibida. Es cierto también que su representación iconográfica es tardía -surge sobre todo en los siglos XVI y XVII- y siempre vinculada al restringido e iniciado entorno eclesiástico de la catedral compostelana, que nunca se preocupó por expandir el significado de la estrella como emblema jacobeo, aunque lo utilizó con profusión en su ámbito. Es habitual que peregrinos y visitantes de la ciudad pregunten por el significado de la estrella que observan en los lugares señalados. 
 
Las alusiones a las estrellas como reveladoras del sepulcro del apóstol Santiago no aparecen en los primeros textos que narran este hecho de los siglos XI y XII. Se afirma que el hallazgo se produjo mediante unas extrañas luminarias, unas luces que llamaron la atención del ermitaño Paio y las gentes del lugar. No se cita en ningún momento la palabra estrella. Sin embargo, la expansión popular del hecho hizo que con el tiempo este término, muy evocador y expresivo, fuese el utilizado casi en exclusiva. Iconográficamente era también la solución más idónea para representar dichas luces, y así lo podemos observar en la iconografía, tal y como señalamos. 
Quizá por la imposición de esta doble realidad -la expresiva y la iconográfica- la estrella aparece como el elemento a través del que se revela el sepulcro en el documento más decisivo para el renacer contemporáneo de las peregrinaciones compostelanas. Nos referimos a la bula Deus Omnipotens (1884), con la que el papa León XIII reconocía la tradición sacra compostelana, el valor universal de su peregrinación y, sobre todo, las reliquias de Santiago y de sus discípulos Teodoro y Atanasio. 
Recogiendo una tradición que venía cuando menos de la Baja Edad Media, en esta bula no se habla ya de luminarias. Todo el protagonismo es para la estrella: “Y en los comienzos del siglo IX, reinando en España Alfonso llamado el Casto y siendo Teodomiro obispo de la Iglesia de Iria Flavia, encima del subterráneo que encerraba las reliquias de Santiago y sus dos discípulos apareció [según refiere la tradición constante] una estrella muy luminosa, como desprendida del cielo, que con su fulgor indicaba el lugar donde fueran sepultados los restos sagrados.”

Los peregrinos se encuentran con ella de frente pero pocos conocen su significado, no obstante no falta quien preguntará por él, dado que este se dice es El Camino de la Estrella:
"La presencia de la estrella en la simbología compostelana también se ha intentado explicar desde posiciones menos ortodoxas. 
Desde principios del siglo XX algunos estudiosos -en España destacó Américo Castro- han comentado la posibilidad de que el hallazgo del sepulcro de Santiago no fuese más que el resultado de la cristianización de un lugar de culto a los Dióscuros, los hermanos de la mitología griega que, como Santiago y su hermano Juan, hijos del Trueno, eran hijos de Júpiter, dios de los rayos y las tormentas, un Júpiter que, además, los colocó eternamente en el cielo como estrellas para que allí permaneciesen siempre juntos, por el amor que se profesaban. Es muy antigua la identificación de los Dióscuros con las estrellas nocturnas y del amanecer. 
Al margen de estas consideraciones, en las historias oficiales surgidas en el entorno de la Iglesia compostelana, las alusiones mítico-simbólicas a la estrella están presentes en varios textos. Destaca, sin duda, la alusión tan directa que realizan las versiones más antiguas de la Epístola del papa León (ss. IX-XI), donde por primera vez se narra el traslado por mar del cuerpo de Santiago desde Palestina a Galicia. Al llegar la nave a la confluencia de los ríos Sar y Ulla, el cuerpo se eleva de pronto y desaparece en dirección al sol. Lo encuentran posteriormente los discípulos en su lugar de enterramiento. Es, por tanto, la estrella solar la que conduce el cuerpo de Santiago hacia su destino definitivo. 
En la Historia de Turpín, el libro IV del Codex Calixtinus (s. XII), los orígenes jacobeos se vuelven a vincular sin atisbos de duda con el universo estelar. Se presenta al emperador franco-alemán Carlomagno como gran aficionado a la astronomía y se señala que una noche se le apareció Santiago para revelarle que el camino de estrellas que veía en el cielo era el que llevaba hasta su sepulcro. Le pide que lo siga y lo libere. Esta ruta coincide, por supuesto, con la trazada por la Vía Láctea de este a oeste en el hemisferio norte. 
 
La cultura popular mantuvo una relación constante entre el mundo jacobeo y el universo estelar. Las estrellas de la Vía Láctea son, según antiguas creencias populares, almas de personas que en vida no hicieron la peregrinación a Santiago de Compostela. 
Uno de los más destacados defensores contemporáneos de la simbología estelar como inseparable de lo jacobeo ha sido el francés Louis Charpentier. Sostiene, en línea con otros autores, que el Camino de Santiago tendría su origen en un antiguo itinerario marcado en cielo por las estrellas. Trascurre, como lo hace el Camino Francés actual, entre dos líneas paralelas que se corresponden con las latitudes 42º 30º y 42º 50º, siguiendo la Vía Láctea. Su destino eran los límites de la Tierra. Entre otros argumentos, apoya su teoría en los diversos topónimos de ese itinerario que tienen que ver con el cosmos y las estrellas. 
Destacan la iglesia de Eunate -se ha interpretado, por su etimología en euskera, como una puerta para la ascensión de las almas a las estrellas- y Estella, cuyo topónimo vinculan indefectiblemente con el latín stella [estrella]. 
Pero sin duda es el propio topónimo de Compostela el que ha despertado los más apasionados debates. Los estudios más documentados llegan a la conclusión de que este término deriva de compositum tellus ‘tierra bien compuesta o hermosa’. Sin embargo, la versión más exitosa ha sido la que lo hace derivar de campus stellae ‘campo de la estrella’. En cualquier caso, ambas conclusiones -la científica y la popular- no acaban de despejar el misterio que encierra el espacio donde apareció el sepulcro y la misteriosa luz o estrella que lo reveló. 
Para el estudioso y ex deán del Cabildo compostelano Jesús Precedo Lafuente, por la tradición se acepta que fue una estrella la que reveló el lugar del sepulcro, pero (añade) “es cierto que siempre conduce [la estrella] a Dios, marcando el camino hacia Él”. Es una forma eficaz de resolver desde la perspectiva eclesiástica una cuestión que permanecerá en el trasfondo del origen del mundo jacobeo".

Dejamos a la izquierda de la rúa das Casas do Vento y seguimos de frente por esta explanada peatonal bellamente arbolada a manera de bulevar


Y esta es la rotonda de los enlaces entre la N-634 o rúa de San Lázaro con la Autovía SC-20 o Avenida de Camilo José Cela, que nosotros bordearemos yendo hacia la izquierda


Todo este tramo ha sido acondicionado y mejorado notablemente en favor del paso de peregrinos. Cruzamos desde aquí un tramo adoquinado en dirección al puente sobre la autovía, el 'segundo puente de San Lázaro' al que antes nos referíamos



Tenemos delante de nosotros el Parque do Pazo de Congresos, situado en las inmediaciones, un poco más a la izquierda e inaugurado en 1995. Este parque lo fue siete años después, todo ello dentro de un gran plan de modernización que había empezado en 1987 y se dio concluido con el el cambio de milenio, aunque, por supuesto, siguieron realizándose nuevas intervenciones, muchas de ellas ligadas al gran trasiego de peregrinos


Una de ellas fue la instalación e inauguración el 21 de julio de 2004, Año Santo Compostelano, de la famosa Porta Intineris Sancti Iacobi o Porta de Europa, otro escultura, esta de gran tamaño, llena de simbolismo, pues se dice es en realidad una "puerta sin puerta", homenaje a la acogida que la ciudad brindó a todo tipo de gentes que llegaron a lo largo de su historia


Es una enorme puerta de granito y bronce de 16,5 metros de alto situada en la Praza da Concordia, llamada así por acuerdo del Concello el 31 de marzo de 2005 dentro de la celebración de la Conferencia Mundial por la Paz, la Solidaridad y el Desarrollo a manera de homenaje a los peregrinos y estímulo a la convivencia. Unos meses antes y poco después de la inauguración del monumento, el Camino había sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia


Las señales nos indican avanzar directos a la  atravesando el parque. Es una obra de Cándido Pazos hecha de hormigón, con veinte placas de bronce que representan a otros tantos peregrinos ilustres o personalidades que fomentaron el Camino de Santiago, principalmente religiosos y reyes, pero también artistas, escritores y una representante de la clase más humilde. De todos ellos contaremos enseguida...


Justo antes hay una estructura de acero corten a un extremo de un bloque rectangular de hormigón en el que se lee la palabra Santiago. En la chapa de acero hay recortada una especie de silueta y en lo alto una especie de concha


Hemos de decir que, hace unos años, la señalética urbana jacobea nos orientaba a seguir por la acera, al lado de la carretera, donde grandes letras con el nombre de SANTIAGO DE COMPOSTELA y invitaban a hacerse fotografías y selfis, formándose incluso colas


Esta es una foto de hace unos años, cuando las letras aún eran rojas y aún no se habían llenado de pegatinas


La señalización actual nos lleva al pie de la Porta de Europa por la Praza da Concordia, apartándonos unos metros de la rúa y pasando, por esta senda de hormigón en medio del césped en la que hay estas farolas en forma de 'L' invertida


La Porta de Europa o Porta Intineris Sancti Iacobi mide 16, 5 metros de altura (otras fuentes dicen 17 metros) y debajo está circundada por un círculo de piedras a manera de camino traídas desde poblaciones xacobeas, formando el Círcula da Vida


Una placa en un monolito conmemora su inauguración...


En ella se lee:
ESTA "PORTA ITINERIS SANCTI IACOBI"
FOI INAUGURADA POLO
Excmo. Sr. D. MANUEL FRAGA IRIBARNE,
PRESIDENTE DA XUNTA DE GALICIA
E O Excmo. E Rvedmo. Sr. D. JULIÁN BARRIO BARRIO
ARCEBISPO DE SANTIAGO DE COMPOSTELA
SIENDO CONSELLEIRO DE CULTURA,
COMUNICACIÓN SOCIAL E TURISMO
O Excmo, Sr. D. JESÚS PÉREZ VARELA

21 DE XULLO DO ANO XUBILAR COMPOSTELÁN DE 2004

Vamos a fijarnos ahora en los personajes que están representados en las placas de bronce


Es fácil identificarlos gracias a que aparecen sus nombres en la parte de abajo


La web de Cándido Pazos nos explica resumidamente la relación de cada uno de ellos con el Camino de Santiago. Por ejemplo, en la parte de abajo y más cercano a nosotros es el papa Juan Pablo II: "Karol Wojtyla nació en Wadowice (Polonia) en 1& de mayo de 1920. En 1982, con ocasión de su visita a España, y sobre todo en 1989, en la Jomada Mundial de la Juventud, Juan Pablo II peregrinó a Santiago de Compostela y rezó ante el Sepulcro del Apóstol". Encima de él se encuentra el obispo Teodomiro: "Es el decimoquinto obispo de la antigua "sede" de Iria Flavia, cuya catedral debía radicar en la zona donde, actualmente, se alza la iglesia dedicada a Santa María, en la localidad de igual nombre. Fue el prelado en cuya época y en un lugar de su diócesis se descubrió la tumba atribuida al Apóstol Santiago, acontecimiento que sucedió en año incierto de principios del siglo IX, durante el reinado de Alfonso II el Casto".


Seguimos con León de Rosmithal o Leo von Rozmithal, "Barón" del antiguo reino de Bohemia realizó un viaje por distintas partes de Europa, acompañado por numeroso séquito el año 1466. Fue en el contexto de ese viaje que todos realizaron la peregrinación a Santiago dejando dos de ellos, el "servidor" Schaschek y el “caballero" nurem-burgués Tetzel, sendos "relatos" de las experiencias vividas"Sobre él nos encontramos con Dante Alighieri, poeta italiano que "en dos de sus obras más famosas demuestra conocer y valorar la peregrinación a Compostela. Dante nació en la ciudad-estado de Florencia el año 1265 como miembro de una familia de la nobleza “güelfa" (partidaria de los Papas)".  


En lo más alto de esta franja vertical figura Jacobo Sobieski, noble polaco que "hizo la peregrinación a Santiago siguiendo en su recorrido español, el llamado "camino francés" que siguió hasta León para desviarse luego a Oviedo a efecto de venerar, como hacían otros muchos jacobitas y seguir luego hacia Compostela por el Camino del Norte, es decir, pasando por Ribadeo".


Vamos a pasar pues a las personalidades de la siguiente banda a la derecha


Aquí tenemos sus nombres...


Empezando también por abajo es el cardenal Miguel Payá y Rico: "Dispuso la realización de trabajos de excavación arqueológica discretamente enmascarados, en el subsuelo de la catedral, tendentes a localizar los restos óseos del Apóstol Santiago y sus discípulos Teodoro y Atanasio, extraídos de sus tumbas bajo el altar y ocultados, en el siglo XVI". Más arriba tenemos a Santo Domingo de la Calzada,  "Natural de Viloria de Rioja (provincia de Burgos), donde se dice que nació hacia el año 1019, fue primero eremita y luego sacerdote consagrado por San Gregorio, obispo de Ostia (Italia). Juntos levantaron un "puente de madera" sobre el río Oja para evitar que los viandantes y entre ellos a los peregrinos que iban o venían a Santiago".


Subiendo están Alfonso II El Casto, quien según crónicas posteriores sería el primer peregrino de nombre conocido al ser llamado por el obispo Teodomiro a verificar oficialmente el descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago y de sus discípulos Teodoro y Atanasio. Le siguen Fernando Quiroga Palacios, "Cardenal-Arzobispo de Santiago de Compostela (1952-1971). En 1949 fue designado Arzobispo de Santiago de Compostela donde, en 1952, fue elevado a la sagrada púrpura como cardenal-presbítero con el título de San Agustín", y Brígida de Suecia, que con su esposo Ulf peregrinó a Santiago en 1341, regresando casi tres años después, transmitiendo sus vivencias en El libro de las Revelaciones Celestiales



Pasamos ya a la tercera banda, con otros cinco personajes (fijémonos al fondo a la izquierda en el Monte do Gozo)


Sus nombres...


Y sus bronces, este primero el de Jan Van Eyc, "reputado pintor flamenco, que vivió entre 1390 y 1441, uno de los definidores de lo que se denomina técnicamente "pintura flamenca", peregrinó a la tumba del Apóstol Santiago en 1429 razón que nos ha llevado a elegirlo representante de su país en esta puerta del Camino de Santiago".


Isabel de Lucerna: "Su historia ejemplifica una de las muchas vicisitudes que padecieron, antaño, los peregrinos a Santiago. En este caso se trata de la dramática extinción de Isabel y su familia acaecida en 1738-39 en la ciudad gallega de Betanzos.Diego Xelmírez: "Elegido obispo de Santiago en 1100 su pontificado durará hasta el 1140 y durante ese largo periodo contará con apoyo que le prestaron varios papas especialmente Calixto II, gracias al cual se logrará la dignidad arzobispal y el “privilegio de los Años Santos' entre otras cosas"


Isabel de Portugal, "la Rainha Santa", nació seguramente el año 1270, Era nieta de Jaime I el Conquistador;, hija del príncipe Pedro, luego rey de Aragón (Pedro IV) y sobrina de Santa Isabel de Hungría cuyo nombre le fue impuesto. Peregrinó a Compostela". Y en lo más alto Calixto II, "Arzobispo de Viena del Delfinado fue sublimado al pontificado el 2 de febrero de 1 1 19, en sesión celebrada en el monasterio de Cluny (Francia) y muy pronto favoreció al obispo compostelano D. Diego Gelmírez, de quien era viejo amigo".


Naturalmente es un un muy pequeño resumen biográfico de cada persona, incluso de su vinculación jacobea, pero nos sirve de referencia para saber de la grandísima cantidad de gente de toda condición que peregrinaron a Santiago o contribuyeron a su grandeza como uno de los grandes lugares sagrados de la cristiandad


Llegamos ya a los cinco últimos...


Este es Gaitier Guifrard: "Conocemos la existencia de este caballero y su condición de peregrino al sepulcro del Apóstol Santiago porque se le menciona en el famoso "Roman de Rou", en la que el cronista franco-normando Robert Wace, que vivió en el siglo XI, cuenta la historia de los duques de Normandía que se sucedieron desde principios de la novena centuria hasta su época".


Robert Lagton: "De nacionalidad inglesa, clérigo y doctor, realizó un largo viaje peregrinatorio a Europa, hacia 1520, para visitar los santuarios apostólicos de Santiago y Roma, viaje del que dejó escrito un relato publicado en 1995 por los investigadores Brian Tate y Turville-Petre". Arriba es José María Escrivá, fundador del Opus Dei en 1928: "En el año 1938 peregrinó por primera vez al sepulcro del Apóstol. Después de ese primero, realizó otros seis viajes en los años 1943, 1945-1948 y 1961 para pedir por la expansión apostólica y para alentar la búsqueda de la santidad en tantos fieles".


Pasamos a Estéfanos, "Se le menciona en uno de los 22 milagros atribuidos al Apóstol, narrados en el famoso Códice Calixtino, Obra compilada a mediados del siglo XII por Aymeric Picaud, clérigo de Parthenay-le-vieux, Vino para quedarse en la Catedral en permanente veneración ante la tumba del Apóstol". Y acabamos con Gotescalco, "El interés de este personaje, Obispo de Puy en Francia, radica en que se trata del “primer Peregrino extranjero” a Santiago de nombre conocido. Según consta realizó su viaje en el año 951 con gran devoción y acompañado por una gran comitiva para implorar humildemente la misericordia de Dios y el sufragio del Apóstol Santiago".


Esta zona de San Lázaro se caracteriza por sus amplias zonas verdes y arboladas que compensan el intenso tráfico de la carretera que, a partir de la rotonda, pasa de ser la rúa Ponte de San Lázaro a ser llamada rúa de San Lázaro 'a secas'


Podemos seguir por el paseo de la Praza da Concordia viendo al otro lado de la calle el Parque da Muíña, en el barrio de este nombre


También se puede atajar, como hacen muchos peregrinos, siguiendo de frente hacia la el parking de la rúa de Miguel Ferro Caaveiro, dedicada a quien fuera arquitecto y maestro de obras de la catedral de Santiago en su fase barroca


El Pazo de Congresos e Exposicións se encuentra un poco más a la izquierda, oculto en parte por los árboles y, más arriba y un poco más lejos, divisamos el Parque de San Lázaro algunas urbanizaciones cercanas al Estadio Municipal Verónica Boquete, donde juega el equipo de fútbol Sociedad Deportiva Compostela, El Compos, fundado en 1962, si bien el origen del fútbol federado hay que buscarlo en Santiago en el Compostela Foot-ball Club, del año 1928, que se considera asimismo el origen del club


Vemos desde aquí una de las torres de focos de dicho estadio, la cual tiene forma de 'T'. Todo ello formó parte del gran plan de urbanización de la zona, incluido en las profundas reformas acometidas a partir de finales del siglo XX en esta y otras áreas de la ciudad, de las que nos cuentan así en el periódico El Correo Gallego del 25-6-2022:
"Entre el año 1987 y el 2000 Compostela se sometió a un proceso de modernización. Uno de los alcaldes más recordados, Xerardo Estévez, que estaba acompañado de un gran equipo, diseñó un plan especial para abrir Santiago al futuro y que dejara de ser vista como la ciudad más pequeña de Galicia. Desde el gobierno local se diseñaron dos grandes proyectos: el plan general y el plan específico para la ciudad histórica, con los que se pretendía que tradición y progreso pudieran ir de la mano. Así, surgieron una serie de grandes edificios y obras que estaban destinadas a convertir Santiago en una gran ciudad: el estadio de San Lázaro, el Multiusos Fontes do Sar o el propio Palacio de Congresos y Exposiciones de Galicia, en San Lázaro. Este último, destinado a albergar grandes exposiciones y conferencias, fue la cabeza principal de estos planes que proponían poner a Santiago como gran valedora de la modernización, y permitieron que la capital gallega pudiese seguir creciendo..."

Sigue la cuesta, suave pero larga, recordamos, según nos acercamos a los primeros edificios de pisos. "El barrio de San Lázaro es la primera visión estrictamente urbana que perciben los peregrinos al llegar a Santiago", dice con razón Marga Mosteiro en San Lázaro, la puerta de Santiago, artículo para La Voz de Galicia del 7-6-2021, en un momento en el que "El comercio y la hostelería del barrio están a la espera de la vuelta de los peregrinos" cuando se iban aflojando las restricciones a causa de la crisis sanitaria del Covid


Una leyenda, no sabemos si documentada o simple tradición oral, decía que los peregrinos que hubieran quedado contagiados de lepra no podían pasar de la malatería que dio nombre a la parroquia, de la que nos separa una distancia de medio kilómetro o poco más. Recordemos no obstante que muchas enfermedades en las que la piel resultaba afectada eran consideradas como lepra, dados los escasos conocimientos médicos de la época


A nuestra derecha, al otro lado de esta rotonda, se encuentra el Museo Pedagóxico de Galicia, uno de los numerosos equipamientos construidos en estos antiguos solares del barrio de San Lázaro. Fue inaugurado el 21 de octubre de 2004, haciendo realidad un proyecto surgido en 1926 para fundar un centro museístico gallego especializado en materia educativa...
"Su objetivo fundamental es recuperar, proteger, mostrar y difundir el rico patrimonio educativo de Galicia. 
A lo largo de tres plantas se muestra la evolución de la escuela gallega a través del tiempo. Se pueden ver recreaciones de aulas desde el siglo  XIX hasta la EGB, curiosos objetos escolares o juguetes que utilizaban los niños y las niñas de antes. Si desea viajar en el tiempo y volver a la infancia o acercarse a la escuela de los mayores, el Mupega pone a su disposición un aula antigua para sentirse como un alumno del pasado."
Importante tener en cuenta que al otro lado está el Albergue de Peregrinos San Lázaro


Aquí cruzamos la rúa Miguel Ferro Caaveiro los bloques de pisos de la Praza de Manuel Ríos Suárez, dedicada a este seguidor del Compostela asesinado por un hincha rival


Frente a nosotros: Bulideira, tienda de trajes tradicionales gallegos. Es posible que muchos de los que veamos en fiestas, romerías y eventos hayan salido de aquí


Seguimos viendo a nuestra derecha el Museo Pedagóxico de Galicia, del que Antía P. Vietiz nos ofrece esta amena y completa descripción en GCiencia Xornalismo+divulgación:
"En la Avenida de San Lázaro, en Santiago de Compostela, se encuentra el Museo Pedagóxico de Galicia (MUPEGA), de la Consellería de Educación, Universidad y Formación Profesional. El museo tiene como objetivo principal la conservación y difusión del patrimonio pedagógico gallego, así como la promoción de proyectos para la recuperación de la memoria educativa. 
El museo cuenta con un total de tres plantas, en las que se distribuyen exposiciones de carácter permanente o temporal, así como las áreas interactivas y la pieza del mes. Desde su nacimiento en el año 2000, el Mupega recibe alrededor de 10.000 visitas al año. «Algunos años hay más visitas y otros menos, pero la cifra media está en esa cantidad», explica Susana Alonso Lorenzo, asesora técnica del museo. Desvela también que no está expuesto ni siquiera el 9% del material del que dispone el museo: «Al ser un museo público, recibimos muchos objetos de todos los centros educativos, además de las donaciones de la gente». 
En la planta baja se encuentra una de las áreas más aclamadas por el público: el aula taller, donde los y las visitantes pueden representar una clase antigua y adoptar distintos roles; desde el maestro, en su escritorio, hasta los alumnos y alumnas, con pequeños encerados y carboncillos cómo único instrumento de escritura. 
Susana Alonso explica que el carácter interactivo despierta mucho interés, especialmente entre las personas de tercera edad y los colegios e institutos que acuden en visitas escolares. Estos últimos también se muestran cautivados por la colección de juguetes antiguos, especialmente del futbolín: les fascina descubrir que una pieza tan conocida fue inventada por un gallego exiliado en Madrid durante la Guerra Civil, para que todos los niños heridos pudieran jugar al fútbol. 
En esta planta se encuentra también una copia de la Carta Geométrica de Galicia elaborada por Domingo Fontán entre 1817 y 1834: el primer mapa físico elaborado con criterios científicos y matemáticos, que recoge un total de 8.533 topónimos. 
Alternativas educativas 
Las escaleras que conectan las plantas están decoradas con fotografías de distintos institutos y escuelas de municipios de las cuatro provincias a lo largo del siglo XX. Este tramo nos lleva a la segunda planta, con la exposición infantil de juegos y juguetes, las escuelas del otro lado del mar, el aula de la Transición y la zona de exposiciones temporales. Desde el 18 de febrero es “Homo sapiens, transmisor del conocimiento”, la que ocupa esta área. 
Se trata de un recorrido por la evolución del ser humano como investigador a lo largo de la historia, a través de 42 piezas de carácter científico, artístico o didáctico que conforman una gran parte del patrimonio histórico, custodiado por los Institutos Históricos de Galicia. 
Por otra parte, en esta planta, aunque sin abandonar la enseñanza, se avanza hacia los siguientes niveles: la enseñanza secundaria y las primeras ramas de la Formación Profesional, de la mano de la Red Mupega, formada por el fondo patrimonial de los Institutos Históricos de Galicia. 
Aquí se expone un laboratorio de ciencias clásicas equipado y detallado, donde reside, segundo explica la asesora técnica, una de las piezas estrella del Mupega: un planetario esférico del año 1930 que, a pesar de su antigüedad, previa a los modernos sistemas de observación del universo, continúa representando a la perfección el movimiento del Sistema Solar. 
Las escuelas al otro lado del mar se representa mediante un aula que recrea la enseñanza en las comunidades indígenas americanas, que cuenta con un mueble que recopila las conocidas historias de Saturnino Calleja. 
La educación especial también tiene su hueco en el Museo Pedagógico: en el segundo piso se recopilan en las vitrinas una serie de objetos pedagógico-didácticos que se emplearon desde mediados del siglo XIX, cuando surge el concepto de Educación Especial, en la educación de las personas con algún tipo de diversidad funcional. 
La historia de España a través de las aulas 
A través de cinco aulas ubicadas en las distintas plantas, se realiza un recorrido por el siglo XX de la historia de España. Se analiza la evolución política y social, a través tanto de las aulas como de distintos objetos conservados y expuestos en vitrinas. El aula de la Transición democrática es la que mayor emoción despierta entre las personas que estudiaron en aquella época, y la más parecida al modelo actual. 
El Museo Pedagógico puede visitarse en la Rúa San Lázaro nº 107, en Santiago de Compostela, de martes a viernes entre las 10 y 15 y las 16 y 19 horas. El sábado abre de 10 a 14 y de 16 a 20 horas; los lunes, domingos y festivos permanece cerrado. Aunque si no tienes la posibilidad de acudir de manera presencial, puedes realizar una visita virtual por las instalaciones".

Queremos recomendar la lectura de Educar desde el museo. Experiencias en elMuseo Pedagóxico de Galicia, del que es autora Laura Rodríguez Castelos, del que compartimos el siguiente extracto:
"Desde su nacimiento, en el año 2002, el Museo Pedagóxico de Galicia ha establecido como uno de sus objetivos prioritarios la difusión del patrimonio histórico educativo. En esta línea se centra el trabajo realizado en su Área de Didáctica, que a través de distintas propuestas educativas actúa como mediadora entre el museo y sus diversos tipos de público. Este artículo ofrece un repaso a los proyectos que se encuentran en marcha actualmente así como a los objetivos que afronta el museo de cara al futuro. (...)

El Museo Pedagóxico de Galicia, centro de titularidad autonómica dependiente de la Consellería de Cultura, Educación, Formación Profesional y Universidades, nace en Santiago de Compostela en el año 2000. Surgía así hace ya veintidós años el que ha sido el primer proyecto estable de centro museístico centrado en el patrimonio pedagógico gallego, únicamente precedido por el efímero Museo Pedagógico Regional que acabaría materializándose en la inauguración de la sede compostelana que abría sus puertas por primera vez al público el 21 de octubre de 2004. 

Recuperar, estudiar y difundir los bienes patrimoniales de interés para la historia de la educación era el objetivo fundamental al que abocaban al Museo Pedagóxico las bases de su decreto fundacional. Tres objetivos inherentes a su propia naturaleza museística que han orientado la senda del trabajo realizado desde entonces. 

La tarea de recuperación de material de interés patrimonial relacionado con el ámbito educativo se iniciaba ya durante la fase de proyecto del museo y se hacía con la urgencia de una labor que en muchos casos supuso el rescate de piezas que, obsoletas desde un punto de vista meramente funcional y apartadas del uso diario en los centros educativos, se encontraban ante un riesgo inminente de desaparición. Tras ese primer momento de recogida sistemática del material que conformó las bases de los fondos del museo, durante los años siguientes la colección continuó incrementándose y sigue haciéndolo en la actualidad fundamentalmente a través de piezas procedentes de centros escolares, así como mediante numerosas donaciones de particulares. 

Pero la labor conservativa y de salvaguarda que se realiza va más allá de la atención a los fondos depositados en la sede compostelana del museo. En el año 2002 la creación de la red de colaboración “Rede MUPEGA”, que integra a los centros escolares gallegos depositarios de patrimonio histórico-educativo, establecía el marco legal necesario para convertir al Museo Pedagóxico de Galicia en la institución de referencia encargada de dar asesoramiento técnico a estos centros sirviendo así de apoyo para una adecuada gestión y conservación del patrimonio que atesoran.

Los numerosos fondos que conforman la colección actual y su ya mencionado incremento constante conllevan en paralelo un trabajo de estudio y documentación de las piezas que tiene quizás una de sus caras más visibles en el propio discurso expositivo".

Observemos la muy llamativa cristalera de su piso alto, donde se ve una escuela antigua, con el niño en el pupitre y la alumna frente al profesor, situado en un atril un poco más alto. Por el suelo rueda una peonza...


Amplio bulevar, muy ancho y con una fila de árboles en medio. S la izquierda, el acceso a la Praza de Manuel Ríos Suárez y, de frente, La Bodeguilla de San Lázaro, restaurante abierto en 2005 y del que compartimos de su página web este bello texto:
"Esta taberna decora pues el paisaje compostelano primigenio que recibe al peregrino y que regala a éste un algo del asombro necesario para que la conclusión de un camino –incluso el que hasta Santiago lo ha conducido- no resulte nunca cosa vacua. 
En el interior de esta moderna capilla de culto epicúreo se mezclan gentes variopintas y soñadoras: congresistas acogidos en el vecino Pazo de Congresos, peregrinos que se recuperan de las fatigas nacidas en los caminos, estudiantes que inician parrandas inéditas, funcionarios evadidos de sus rutinas… 
La Bodeguilla de San Lázaro es el disfrute de una cocina tradicional y sencilla que, incluso así, aparece siempre matizada con finos y sutiles toques vanguardistas. Por ende el cliente es allí agasajado con una muy amplia y cuidada carta de vinos. 
Dentro de la Bodeguilla de San Lázaro existe una sala de catas, alta cátedra donde resulta fácil alcanzar una mezcla fantasiosa de placer y de erudición. En ella se celebra el elogio erudito y la degustación sacramental, exquisita, de vinos, aceites, licores y chocolates. 
Comer y beber, mano a mano, con gentes que buscan la complicidad de una sonrisa y la conversación amable, conforma la memoria sentimental de este establecimiento. Por ello es tan feliz el laude que de la Bodeguilla de San Lázaro hacen sus visitantes, siempre numerosos, ensoñados y recurrentes".

Ana Ramos, en su reportaje Dos restaurantes, dos barrios y 40 años de historia en Santiago de Compostela nos ofrece una amena historia de este negocio de restauración:
"Hay restaurantes que, a lo largo de los años, ya se consolidan como referentes y forman parte de la historia de su ciudad. Es el caso de La Bodeguilla (tanto la de San Lázaro como la de Santa Marta), locales que llevan "corenta anos de historia en Compostela".
Así lo define Javier, gerente de ambos restaurantes, que empezó en el mundo de la hostelería mientras compaginaba sus estudios de automovilismo trabajando en restaurantes de Santiago. "Os recursos que tiñamos na casa eran limitados e as fins de semana facía extras desde os 16 anos", rememora. Un recorrido que también le dejó experiencia en el ocio nocturno, montando con 20 años un disco-bar. 
El 19 de septiembre de 1986 decide cambiar el mundo de la noche por el del día y, tras trabajar "nun sinfin de cousas", abre La Bodeguilla de San Roque, un local de 47 metros cuadrados especializado en vinos, embutidos, quesos artesanos o paté. Nueve años más tarde, en 1995, abre en la calle paralela a la de San Roque, Casa Loureiro, al frente de la cocina con Pía Lago, "unha cociñeira verdadeiramente asombrosa, con catro cousas podía facer de todo". 
"Fixemos durante catro anos unhas xornadas de cociña internacional que eran unha auténtica pasada, un auténtico éxito", rememora Javier. En 1999 Casa Loureiro cerró sus puertas, mientras que La Bodeguilla de San Roque aguantaría hasta 2021, "a pandemia atacounos un pouco máis e vímonos na obra de pechala". 
Sin embargo, la esencia de San Roque se trasladó en 2005 a San Lázaro, y en 2012, en plena crisis económica, se abrió La Bodeguilla de Santa Marta, "había que buscar unha solución de ifnanciamento e a solución foi abrir outro local", bromea Javier. 
"A verdade é que saíu perfecto, estamos moi contentos co funcionamento. Ultimamente temos unha especialización moito máis coidada: carnes do país, peixes do país, produto de proximidade, unha cociña máis elaborada. Estamos francamente contentos co transcurso do restaurante", explica Javier. 
600 referencias de vino, la mitad de Galicia 
Si por algo destaca La Bodeguilla es por su bodega, en la que Javier señala que cuentan con 600 referencias de vino y un 50% es gallego."Poñemos máis énfase nos viños galegos, viños de pequenos produtores, para poñer en valor o potencial do viño galego que temos neste país, para nós e importante", aunque también abarcan muchas zonas españolas y algunos vinos australianos, franceses o alemanes. 
Aunque la carta de La Bodeguilla de Santa Marta, comenta Javier que es "un pouquiño máis elaborada" debido a una demanda distinta de la clientela de la zona, encontramos en ambos locales los buques insignia de su carta, esos platos "que xa levamos elaborando desde San Roque" 
Así, la Bodeguilla destaca por su carta de quesos con casi una veintena de referencias; las croquetas de la Bodeguilla; "as tixolas de polbo, setas con langostinos"; e, "indubidablemente", el seño de refencia de ambos locales es el jamón ibérico con pan con tomate que elaboran ellos mismos, "define un poquiño á Bodeguilla".

Siguen los bloques de pisos con plazas intermedias entre ellos. A la izquierda es la de Pablo Casares Mouriño, gran intelectual gallego, escritor, editor, periodista y político de la Transición Democrática en Galicia


De frente, otro negocio dispuesto a abrirnos el apetito o a saciar nuestra hambre, Tartas A Fábrica, tienda gastronómica de productos de Galicia, seguido del Mol Bar


A nuestra derecha, las nuevas urbanizaciones no se han desfasado en altura y la construcción ha permitido un entorno muy arbolado y diáfano. Ahí tenemos, en la esquina con la rúa da Vesada, el Restaurante La Finca, de 1978, el Hotel San Jacobo y la Brasería Doña Julia. No es nuestro deseo hacer una guía hostelera-hotelera de San Lázaro, porque siempre se nos puede escapar alguna empresa o referencia, pero todo puede ser de utilidad para el peregrino que necesita saciar su hambre para no desfallecer a la misma entrada de la ciudad del Apóstol


Aunque ello le pueda hacer sucumbir ante las tentaciones de la buena mesa, tal que aquí, en A Taberna de San Lázaro 


Menús, recomendaciones y especialidades expuestos en la acera, a nuestro paso...


Filas de bancos se disponen a lo largo del bulevar. También aquí podemos hacer un alto y descansar de esta prolongada cuesta de San Lázaro, donde la acera es, como bien podemos comprobar, extraordinariamente ancha para permitir el paso holgado de muchos viandantes


Pasamos ahora a la altura del cruce con la rúa S.D. Compostela, que queda a nuestra derecha


La acera es aquí una gran explanada a manera de rampa y suelo enlosado, con árboles ornamentales y bancos, perfecta pues para el paso continuo de peregrinos, incluso formando grupos


A la derecha, el Restaurante Doña Ana 'Casa de Xantares', especializado en cocina gallega, seguido del Albergue Dream, para dormir tranquilamente tras dar cuenta de los manjares de la tierra...


Terrazas al sol en la Cafetería El Caminante. Se suceden las referencias culinarias a cada paso que damos, que bien que nos lo merecemos. Observemos la señalética jacobea en la farola. El elemento direccional, la flecha, indica seguir de frente, la posición de la concha recordemos que NO implica necesariamente dirección alguna, únicamente identifica al Camino


Café Compostela Dreams, de los que abre muy tempranamente para desayunar vecinos, visitantes y peregrinos. En la web Bares dicen así:
"Situado en la Rúa de San Lázaro, una arteria clave para quienes finalizan su peregrinación y para los visitantes del cercano Palacio de Congresos, se encuentra el Compostela Dreams CAFE. Este establecimiento se presenta como un café-bar moderno y espacioso, diseñado para ser un punto de encuentro versátil. Su propuesta abarca desde los primeros cafés de la mañana hasta las últimas copas de la noche, gracias a un horario de apertura excepcionalmente amplio que lo mantiene operativo casi a todas horas, todos los días de la semana. 
A primera vista, el Compostela Dreams CAFE juega bien sus cartas. El interior, según describen varios clientes y se puede apreciar en imágenes, es amplio, cómodo y posee una decoración que algunos califican de "exquisita". El diseño busca un equilibrio entre lo moderno y lo acogedor, creando un ambiente agradable para una clientela diversa. Esta amplitud es un punto a favor en una ciudad donde muchos bares pueden resultar pequeños y concurridos, ofreciendo aquí un respiro y un lugar confortable para descansar. 
Uno de los puntos fuertes más mencionados es su oferta de cerveza. Varios clientes destacan la calidad de la cerveza de grifo, en particular la Estrella Galicia de Bodega, servida desde unos tanques especiales que, según los entendidos, le confieren un sabor superior. Este detalle no pasa desapercibido para los amantes de la buena cerveza y posiciona al local como uno de los bares de cervezas a tener en cuenta en la zona. La experiencia de tomar algo se complementa con el detalle de servir tapas sencillas como patatas fritas o frutos secos, un gesto apreciado por quienes solo desean un aperitivo con su bebida. 
La ubicación estratégica y el horario extendido son, sin duda, sus mayores ventajas competitivas. Abrir desde las 7:00 de la mañana en días laborables lo convierte en una opción ideal para desayunos tempraneros, mientras que su cierre pasada la medianoche (hasta las 2:30 los fines de semana) lo integra en la vida nocturna de la zona, siendo una opción conveniente para una última copa sin necesidad de desplazarse al centro histórico".

A la derecha, el Restaurante O Muiñeiro, en la esquina con la rúa da Muíña y, enfrente y también haciendo esquina, El Mesón de Lázaro, a cuyo frente estuvieron Pura Pereiro y su marido Pepe Mata. A la muerte de este El Correo Gallego, con la firma de Martín García Piñeiro, le dedica este obituario a fecha 24-8-2025:
"La hostelería de Santiago está de luto por el fallecimiento de José Mata Buela, al que todos conocían como Pepe, del Mesón de Lázaro, un icónico restaurante de la capital gallega ubicado en el barrio de San Lázaro desde hace casi tres décadas. 
Natural de la parroquia de Reis, en Teo, Pepe Mata regentó el negocio junto a su esposa Pura Pereiro, encargada de la cocina. Como ribereño del Ulla, era un apasionado de la lamprea, uno de los platos estrella del Mesón de Lázaro junto a las uñas de cerdo, las setas y la caza, una carta por la que el restaurante y sus propietarios eran conocidos en toda Galicia e incluso fuera de nuestras fronteras. 
Desde hace años, Pepe echaba una mano en el Mesón de Lázaro, pero era ya Javier, uno de sus cuatro hijos, el encargado de llevar las riendas junto a su madre".

Y en el parterre de la rotonda, el Monumento a la Farola, compuesto por un grupo de ellas. Un poco más adelante, un bosquete de árboles oculta a nuestra vista el edificio de la Consellería de Medio Ambiente e Ordenación do Territorio: ahí estuvo la Malatería de San Lázaro que dio nombre a esta parroquia de Santiago


El hospital de leprosos fue fundado en el año 1149 en un lugar en el que estos ya se recogían, haciendo sus propias cabañas, tiempo atrás. Según la documentación conservada se construyó en un terreno cedido a tal efecto por dos particulares, Alfonso Anaya y su esposa Adosinda Menéndez, sin duda miembros de la nobleza terrateniente de la época, que solía ser quien amparaba estas fundaciones, las cuales tenían rentas para su mantenimiento y funcionamiento


Era un hospital para hombres, pues las leprosas iban a otro ubicado en Santa Marta, al sur de la ciudad. Tenía capilla, hospital y cementerio, estando en funcionamiento hasta que en 1886 se construye, justo en la quinta que veremos enseguida, el nuevo hospital de la Deputación Provincial en terrenos donde se ubicaba la malatería o leprosería


Acercándonos a lugar de tanta importancia histórica, cruzamos la rúa de Clemente Fernández Sarela, otro gran arquitecto compostelano, como lo fue Fernando de Casas Novoa, artífice de la gran fachada barroca de la catedral de Santiago que mira a la Praza do Obradoiro, a quien está dedicada la rúa de las casas que vemos arriba a la izquierda


A continuación del Mesón de Lázaro reconocemos el toldo del Café Bar 73, situado en este número de la rúa de San Lázaro


Cruzamos hacia el Aparcamiento de San Lázaro. Además de la señalización oficial el trazado del Camino de Santiago no tiene pérdida. Es todo avanzar de frente y siempre recto


Empieza a perfilarse, aunque apenas aún llegamos a verlo entre la arboleda, el edificio de la Consellería construido en el solar de la desaparecida malatería


La capilla de la leprosería, totalmente reformada, era el único elemento conservado tras la desaparición del hospital de leprosos en en siglo XIX, pero fue demolida dado su mal estado de conservación en 1925 y, para sustituirla como lugar de culto parroquial, se construyó la nueva iglesia de San Lázaro, a este lado de la calle, que también vamos a ver muy pronto


Aunque desaparecido el hospital desde mucho atrás, sus restos volvieron a salir a la luz al poco de empezar a hacerse el edificio de la Consellería de Medio Ambiente, cuyas obras arrancaron en 1999. La noticia de los hallazgos la daba así La Voz de Galicia el 4-2-2000:
"Una excavación en un solar de San Lázaro descubría hace diecisiete años restos arqueológicos que correspondían a la estructura del hospital construido en 1149 para los enfermos de lepra y la capilla románica ligada a este. El hallazgo se produjo en un solar en el que se construiría un edificio administrativo de la Xunta. 
El área de excavación arqueológica afectaba a 1.500 metros cuadrados, en una parcela que estaba situada en las proximidades de la carretera Santiago-Lugo. El hallazgo afectó al plan de obras".

En estas fotos, en invierno, reconocemos mejor la estructura del edificio de la Consellería de Medio Ambiente e Ordenación do Territorio. En la citada página Tempos Arqueólogos se publica esta Visita Arqueológica al barrio de San Lázaro, Santiago de Compostela, en la que se da cuenta de algunos de los hallazgos:
"En el año 2002 se realizó una intervención arqueológica que puso a la luz restos del lazareto de origen medieval. En el solar que ocupa la actual Consellería de Medio Ambiente  y aledaños, habían sido descubiertas estructuras pertenecientes a dicho complejo como cabañas, canales, silos  de almacenamiento, así como los restos de la antigua capilla románica cuya cruz testeira se conserva en la  espadaña de la actual iglesia parroquial. La cruz de San Lázaro llamará la atención de Castelao, quien la recogerá en «Las cruces de Piedra en Galicia», junto a otras de similar tipología. Además de esta pieza, podemos contemplar restos cerámicos procedentes del lazareto en el Museo de las  Peregrinaciones y de Santiago. Serán estos, junto a los restos conservados en la zona administrativa, algunas de las testigos mudos del San Lázaro medieval. Con la oficialidad de Compostela como capital, se programará una transformación irreversible de los barrios desde el punto de vista urbanístico pero también social. Los  usos mudarán, así como en buena medida los propios vecinos, dando como resultado el barrio que hoy conocemos."

El actual edificio institucional fue construido tras un concurso arquitectónico cuyo primer premio ganó el proyecto del arquitecto Alfredo Freixedo. Esta es su descripción arquitectónica en Santiago de Compostela Turismo:
"Este edificio administrativo, sede de la Consellería de Medio Ambiente, es el resultado de un concurso arquitectónico, cuyo primer premio obtuvo la propuesta del arquitecto Alfredo Freixedo. Concebido como un prisma rotundo, este edificio recoge la tradición ortodoxa del Movimiento Moderno para construir un espacio de trabajo eficaz y neutro. Un cuerpo prismático alargado, con los núcleos de comunicación y servicios en los extremos, dispone, en cada una de una de sus tres plantas, dos bandas, abiertas a las fachadas mayores y a un patio alargado central, con vocación de claustro. En cada una de estas áreas de trabajo es posible modificar sus compartimentaciones para adaptarlas a las múltiples exigencias de uso a las que está sujeto un edificio de estas características. La cubierta plana, las ventanas corridas y la austeridad formal, completan esta adscripción a la modernidad. 
La piel del edificio, tanto en sus fachadas exteriores como en las interiores, es de acero corten, material frecuentemente utilizado por Freixedo. La inconfundible textura y el color del metal oxidado dotan al edificio de una presencia singular, que transforma su neutra y abstracta presencia, en uno de los más llamativos hitos visuales del último tramo del recorrido del Camino Francés, a cuyo borde se sitúa".


Al fondo, otro de los edificios institucionales de la Xunta de Galicia existentes en San Lázaro, el de la Consellería de Sanidade, construido inmediatamente antes, años 1998 a 2000, con proyecto del arquitecto Andrés Perea Ortega


Adjuntamos asimismo la ficha descriptiva de su estilo arquitectónico que nos ofrece Santiago de Compostela Turismo:
"En el área de San Lázaro, frente al edificio del Palacio de Congresos e Exposicións de Galicia, Andrés Perea proyectó un expresivo conjunto de edificios de servicios administrativos, de formas curvas, unidos por un ajardinamiento, que incluye estanques, áreas de césped y viales de formas triangulares.

Los edificios más pequeños albergan las dependencias del Instituto Galego de Promoción Económica (IGAPE) y del Instituto Galego de Estatística (IGAES). El Servicio Galego de Saúde (SERGAS) ocupa una gran pieza longitudinal y expresivamente arqueada en planta, que domina la totalidad del complejo.

Todas las piezas edificadas se identifican como integrantes de un conjunto por una serie de rasgos comunes, como son la forma de sus huecos, siempre horizontales, el hormigón blanco de sus fachadas o las formas curvas de sus volúmenes. Sin embargo, cada una de las piezas posee diversos rasgos que  las singulariza, introduciendo elementos de orientación y significado en el conjunto.

Es de especial interés el encuentro de los edificios con el suelo y el tratamiento de este. Las láminas de agua triangulares reflejan las fuertes imágenes de los edificios multiplicando su presencia. Los pequeños edificios cilíndricos tienen una estrecha línea iluminada artificialmente en el contacto con el plano del suelo que produce el efecto, al ser contemplados de noche, de mágica levitación".

Dentro del urbanismo compostelano "San Lázaro aporta una estética marcadamente institucional y ordenada, dominada por edificios administrativos, hoteles y amplios bulevares", leemos también en Santiago de Compostela Turismo. Si bien esta gran arteria principal que hace las veces de calle mayor suele ser bastante bulliciosa cuando llegan los meses de mayor afluencia de peregrinos, y con mucho tráfico, los barrios situados un poco más separados de ella tienen bastante tranquilidad además de buena comunicación con el centro urbano


Según avanzamos continuamos contemplando la gran fachada del edificio de la Consellería de Medio Ambiente, cuyo acero corten no aguanta bien las inclemencias del clima gallego y hubo de ser repuesto en 2023. Este tipo de acero tiene una oxidación natural en superficie que, en otros ambientes, se vuelve impermeable al agua, pero esto no ocurre si el líquido se acumula y dicha oxidación entonces avanza


En el jardín, además de los clásicos parterres, descubrimos esta llamativa escultura obra de Víctor Corral



A la izquierda, algunas casas con terrenos que fueron antiguas huertas mantienen la memoria del pasado rural de estos lugares


A nuestra izquierda, la rúa de Ceuta, donde abre sus puertas Secreto San Lázaro con sus "desayunos, vinos y cócteles con alma compostelana" dicen en El Correo Gallego el 9-11-2025:
"El nuevo Secreto San Lázaro, de la familia Míguez, acaba de abrir sus puertas en Rúa de Ceuta, en el compostelano barrio de San Lázaro –frente a la Consellería de Medio Rural de la Xunta de Galicia–. Este espacio combina el aroma del pan artesano y los dulces Míguez con la calidez de un café moderno, luminoso y acogedor. Con parking propio y una terraza verde donde disfrutar sin prisas, Secreto San Lázaro ofrece desayunos completosbollería recién hechachocolates con el sello Míguez y pan para llevar. Además, el local amplía su propuesta por la tarde y la noche, con una amplia carta de vinos, tapas saladas y una pequeña selección de cócteles que se sirven los viernes y los sábados, pensada para quienes buscan un rincón tranquilo y con estilo en Santiago de Compostela. Este moderno local es un nuevo punto de encuentro, donde cada momento del día tiene su propio sabor".

La terraza, ajardinada y acogedora, con un buen toldo y al paso mismo del Camino


La calle se hace un poco más estrecha y el tráfico en ocasiones parece se vuelve más denso según nos acercamos a la iglesia y núcleo más antiguo del barrio, en torno a la antigua malatería


La terraza a primeras horas de la mañana. Algunos peregrinos ya han desayunado y han continuado raudos hacia la catedral, a solo unos tres kilómetros de aquí


Pasamos la peluquería de Inma Alvarellos, fundada en 2008. Fijémonos en la 'zanja' o 'trinchera' formada entre lo que era el suelo original y los rellenos que elevaron la carretera. Un poco más allá hallaremos un restaurante emblemático, A Casa da Viña, de excelente cocina gallega, principalmente de pescados, que incluye algunas especialidades orientales, japonesas sobre todo, como dicen en su web y destacan en la Guía Repsol:
"Restaurante situado en la entrada del Camino Francés, ya en Santiago, en una casa de piedra dividida en distintas estancias con un ambiente muy acogedor y una terraza interior. Su peculiaridad es que en su amplia carta, además de comida tradicional gallega con buenos pescados y mariscos y variedad de arroces, es posible encontrar una interesante selección de comida japonesa".

Para comer bien al final del Camino, nos dice José Manuel Orriols en el reportaje que le dedica en La Voz de Galicia del 1-6-2018:
"En un casa centenaria del barrio de San Lázaro, cuando el peregrino llega Santiago de Compostela, se encuentra la Casa da Viña, un restaurante realmente original ya que, a la comida tradicional gallega de la más alta calidad, añade platos japoneses
"Fuimos pioneros en esta cocina -explica José Antonio Ribeiro, propietario del local- y para ello me rodeé del mejor equipo que podía defenderla. Es muy demandada y lo curioso es que son los gallegos más que los extranjeros, los que la piden. Es como la de vanguardia, pero esta llegó para quedarse. De todos modos, nuestro gran pilar son los platos tradicionales, los de siempre y con los productos más frescos. Tenemos una lonja que es una joya y allí estamos cada día. Hay pocos menús comparables a un Sanmartiño, palometa o coruxo, preparados con patatas gallegas asadas al horno. También tenemos carne de ciervo ahumada, para servir en carpaccio y un plato original y único, como es el canelón de uñas de San Lázaro, ya que estamos en un lugar donde se celebra, con estas uñas, una de las fiestas gastronómicas, más antiguas de Galicia». 
Tiene un plato del día (...) -siempre con pescado fresco- y comer a la carta nos puede costar (...) euros. En cuanto a vinos una gran variedad, aunque siempre nos recomendarán los gallegos «que cada día nos dan más satisfacciones». Para finalizar no pueden faltar la tarta de la abuela ni el queso cremoso de Arzúa".

Acabando la cuesta de San Lázaro veremos a la derecha el que fue el antiguo hospital de la diputación que sustituyó al de la malatería. Ahora es sede de la Dirección Xeral de Defensa do Monte y en él pueden verse algunos restos del antiguo lazareto, previo permiso. En la web del Concello de Santiago se nos dice que hasta aquí llegaban muchos enfermos de lepra de toda Galicia y de buena parte de Asturias entre los siglos XII y XIV. Quienes tenían algún síntoma eran expulsados de las casas y caminaban en una triste peregrinación, pidiendo limosna hasta llegar aquí. Pasaban cuarenta días aislados y, si los síntomas persistían, se quedaban a vivir


El lugar cambió mucho a lo largo del tiempo, pues se sabe que antaño una gran carballeira o robledal poblada todo este entorno de la vieja malatería. El antiguo Camiño Francés empezó a ser más conocido como Camiño de Castilla al declinar las peregrinaciones tras la Reforma de Lutero y sobre él se trazó la carretera general


El edificio conserva de manera bastante impecable el estilo en el que fue construido en 1886 sustituyendo a la leprosería, aunque la capilla románica hizo las veces de parroquial hasta que fue demolida en 1924. Las excavaciones arqueológicas demostraron que la capilla tenía planta rectangular y sacristía anexa y que tanto el interior de la nave como el exterior está ocupado por tumbas de su necrópolis. Hay además restos de un edifico que en su interior tenía un estanque construido con losas de esquisto, el cual se empleaba para los tratamientos de los leprosos, que se abañaban en manantiales de fuentes salutíferas


Llegamos ahora a una filas de casas más o menos antiguas y restauradas en lo que fue el germen del barrio, continuidad hacia la antigua malatería del más antiguo barrio de San Pedro, al que llegaremos después, este surgido,  en  torno al monasterio de San Pedro de Fóra fundado en el siglo XI, pues la ciudad "se proyectaba buscando los campos y huertas necesarios para su abastecimiento", como bien escribe Valentín Álvarez en El Correo Gallego del 2-4-2022


A la derecha el Café Bar El Periquillo, pulpería y churrasquería, establecimiento veterano que figuraba como cerrado 'temporalmente' y del que dicen en Bares de España:
"Bar Restaurante fue durante años una parada casi obligatoria para peregrinos, vecinos y trabajadores de la zona. Aunque actualmente el establecimiento figura como cerrado permanentemente, su recuerdo perdura gracias a una reputación construida sobre tres pilares fundamentales: comida casera de calidad, un trato excepcionalmente cercano y precios que desafiaban a la competencia.
El principal atractivo de Periquillo residía en su cocina. Lejos de las propuestas de vanguardia, este establecimiento apostaba por la comida casera, esa que evoca sabores familiares y se elabora con esmero y buen producto. Su menú del día era legendario en la zona, ofreciendo por solo 10 euros una comida completa, abundante y sabrosa que incluía postre y café. Los comensales destacaban la generosidad de las raciones, hasta el punto de que, en ocasiones, era difícil terminar todo lo servido, algo especialmente valorado por los peregrinos que llegaban con el apetito forjado por kilómetros de caminata. 
Dentro de su carta, había platos que brillaban con luz propia. Las reseñas son casi unánimes al señalar su pulpo como uno de los mejores de Santiago, e incluso de Galicia. Un cliente, oriundo del sur de España, llegó a afirmar que fue el mejor pulpo que había probado en toda la región, un halago significativo en la tierra por excelencia de este cefalópodo. Este dominio de uno de los platos insignia de los restaurantes gallegos demuestra el compromiso del local con la calidad y la tradición. Además del pulpo, el local era también un excelente bar de tapas, donde las cañas, siempre servidas bien frías, venían acompañadas de un buen pincho, cortesía de la casa. 
No solo los platos salados conquistaban a la clientela. El postre, a menudo un bizcocho casero, recibía elogios constantes por su sabor y textura, convirtiéndose en el cierre perfecto para una comida satisfactoria. La oferta se completaba con desayunos, posicionando a Periquillo como un local versátil, capaz de atender a su público desde primera hora de la mañana hasta la cena".

Según leemos, todo eran cosas positivas, por lo que ha dejado todo un legado de buenos recuerdos...
"Otro de los elementos que definían la experiencia en Periquillo era el trato humano. Los propietarios y el personal lograban crear una atmósfera cálida y familiar que hacía que los clientes se sintieran como en casa. La atención era descrita como amable, cercana y atenta, características propias de un auténtico bar de barrio donde los clientes no son meros números, sino parte de una pequeña comunidad. Esta hospitalidad era especialmente reconfortante para los peregrinos, que encontraban en Periquillo no solo alimento para el cuerpo, sino también un gesto de bienvenida y cuidado en la recta final de su largo viaje. 
El local era espacioso, con mesas tanto en la zona delantera como en un sector interno, e incluso contaba con un parrillero, lo que lo hacía adecuado para celebraciones y reuniones de grupos. La disponibilidad de wifi libre era otro detalle que sumaba puntos, especialmente para los viajeros. 
No todo era perfecto, y el principal aspecto señalado por los clientes era la sencillez de su mobiliario y decoración. Periquillo no era un lugar para quienes buscaran un ambiente sofisticado o de diseño. Su estética era la de un bar tradicional, funcional y sin pretensiones. Sin embargo, lo que para algunos podría ser un punto negativo, para la mayoría de su clientela formaba parte de su encanto y autenticidad, reforzando esa sensación de estar en un lugar genuino y no en una franquicia impersonal. 
El mayor punto negativo, sin duda, es su estado actual. El hecho de que un negocio con una valoración media de 4.4 sobre 5, basada en más de 200 opiniones, y con una clientela tan fiel y satisfecha, haya cerrado permanentemente, es una noticia desalentadora. Representa la pérdida de un establecimiento que aportaba valor a su comunidad, un lugar que ofrecía una excelente relación calidad-precio y que era un refugio gastronómico para muchos. Las razones detrás de su cierre no son públicas, pero su ausencia deja un vacío en la oferta de bares baratos y de calidad en la zona de San Lázaro. 
En definitiva, el Periquillo Bar Restaurante se consolidó como un referente por su capacidad para ofrecer una experiencia completa y satisfactoria a un precio muy competitivo. Su éxito no se basaba en lujos ni en artificios, sino en la solidez de su cocina, la abundancia de sus platos, la calidez de su servicio y una ubicación estratégica. Aunque sus puertas ya no estén abiertas, el legado de Periquillo es el de un negocio honesto y bien gestionado que entendió a la perfección las necesidades de su clientela, dejando una huella imborrable en el recuerdo de quienes tuvieron la suerte de sentarse a su mesa".

Unos metros más adelante, al final de esta fila de casas, empezamos a ver la iglesia parroquial, la cual sustituyó, como hemos dicho, a la antigua capilla de la malatería en los oficios religiosos de la parroquia


Con la romería patronal de San Lázaro se celebra A Festa da Uña, en la que se subastan las uñas o manitas de cerdo, orejas y morro del tocino de este animal en la explanada lateral de este urbanizado campo de la iglesia y cuyo origen se remonta al siglo XVII, cuando la recaudación de lo subastado era destinado al hospital de leprosos; sigamos leyendo a Valentín Álvarez:

"Existe una relación evidente con la del cerdo de San Antón (17 de enero), en cuya festividad era costumbre rifar un cerdo (un cuto, según una célebre canción de Navarra alusiva a ella). Y, del mismo modo que en A festa da Uña. el dinero era destinado a los hospitales que cuidaban de los pobres. Es pues una fiesta benéfica. Durante estos días se instalan, junto a la iglesia de San Lázaro, puestos de ventas de roscas y rosquillas de manteca, caramelo blanco y anís. También se monta una carpa en la que se programan actuaciones de música y se hacen degustaciones de cazuelitas de callos de uñas de cerdo con grelos y pimiento picante."

Justo antes de la iglesia está la pensión Ultreia Seven Rooms, gran parte de las casas se han dedicado a alojamientos dada la creciente demanda al calor de las peregrinaciones


Durante la celebración de San Lázaro los hosteleros ofrecen de menú el plato tradicional de la fiesta, las uñas o manitas de cerdo con bertones de col, chorizo o patatas. Participan muchos de los negocios antes reseñados y otros no solamente de San Lázaro sino de todo Santiago de Compostela, como nos dice esta noticia del 10-3-2026 en La Voz de Galicia:
"Una cita que cada vez traspasa más las fronteras del barrio puesto que entre los 25 establecimientos que convierten este producto del cerdo en protagonista de su menú, una decena se encuentran repartidos por otros puntos de Compostela, desde Lavacolla hasta Galeras pasando por O Castiñeiriño, entre otros. 
La Festa da Uña consolida dos iniciativas iniciadas en las últimas ediciones: la degustación del producto en el centro comercial As Cancelas, que tendrá lugar en la jornada inaugural a las 20 horas; y la colaboración con la SD Compostela, que regalará una entrada para el partido que le enfrentará al Racing Villalbés en el estadio Vero Boquete, el domingo 22, a aquellos que consuman las uñas de San Lázaro desde el día 20. 
Esta edición estará dedicada a cinco de los fundadores de la Orde da Uña, colectivo que organiza la cita del barrio: Evaristo Carracedo, Ramón Carril, José Luis Míguez, Manuel Moure y Pepe Puente. En representación de todos ellos, José Luis Míguez será el encargado de ofrecer el pregón coincidiendo con la degustación de uñas..."

Aquí, en la explanada del campo de la iglesia, relativamente espaciosa, se celebra la rifa de las uñas, se colocan los tenderetes y suenan las gaitas y los acordes de las bandas de música...
"El lunes la tradicional subasta de uñas abrirá las actividades a las 11.30 horas. «É unha parte moi orixinal», recuerda el presidente de la Orde da Uña, Fernando Neira, que ayer presentó la fiesta junto a la concejala de Capital Cultural, Míriam Louzao, y al gerente del centro comercial As Cancelas, Javier Nicolás Blanco. En esa última jornada, a las 13.30 horas, habrá concierto de la Banda Municipal de Música. Ya por la noche, desde las 21 horas, habrá disco móvil. Le seguirá una verbena con la orquesta París de Noia y un fin de fiesta con DJ Kike Varela a partir de la una de la madrugada. 
«É unha festa que pon en valor un prato tradicional da gastronomía de Santiago, sirve de limiar da Semana Santa e pon o foco en barrios máis alá da améndoa», resaltó la concejala Míriam Louzao. Por su parte, el gerente de As Cancelas destacó que desde el centro se suman a la fiesta «como un vecino más» del barrio de San Lázaro".

Y he aquí un vídeo de la subasta o puja, adjuntamos una divertida crónica de la misma con la firma de Arturo Reboyras en El Correo Gallego del 26-3-2026:
"La mañana de este lunes de San Lázaro en Santiago volvió a cumplir con la tradición… y con el espectáculo. Bajo un sol que acompañó desde primera hora, el atrio de la iglesia se llenó de vecinos, romeros y curiosos dispuestos a participar en una de las citas más singulares del calendario festivo compostelano: la puja de las uñas en el marco de la Festa da Uña. El ambiente fue, como es habitual, animado y bullicioso y tuvo un ingrediente añadido: el protagonismo de los representantes políticos, que participaron activamente en la subasta, dando lugar a un pique que elevó los precios desde las primeras pujas. 
Allí estuvieron miembros del gobierno local, con la alcaldesa, Goretti Sanmartín, a la cabeza; que llegó con ganas de implicarse en la tradición, así como representantes de todos los grupos de la corporación: el líder de la oposición, Borja Verea, concejales populares, socialistas, del BNG, de Compostela Aberta y también ediles no adscritos. Y todos, sin excepción, entraron en el juego. 
Ese “duelo” político se dejó notar pronto en el ritmo de la subasta. De hecho, algunas vecinas del barrio comentaban entre risas que preferían esperar a que los políticos “resolvieran sus piques” antes de intentar hacerse con algún lote. No era para menos: una de las pujas entre la alcaldesa y Verea alcanzó los 60 euros, y finalmente se la quedó el portavoz del PP.
La tensión competitiva marcó el inicio, pero el interés se mantuvo durante toda la mañana. El lote más alto llegó a alcanzar los 125 euros, en un conjunto que incluía, además de las tradicionales uñas, un generoso trozo de panceta de cerdo curada. Entre los participantes más activos, Borja Verea pagó 60 euros por un lote, Marta Abal alcanzó los 65, mientras que Gonzalo Muíños, Sindo Guinarte y María Rozas se movieron en torno a los 55 euros. La alcaldesa, por su parte, se hizo con otro lote por 45 euros. 

Más allá de la competición, la jornada volvió a mostrar el carácter solidario y devocional de esta tradición. Algunos compradores optaron por devolver las uñas para que pudieran ser subastadas de nuevo, dejando el dinero como ofrenda al santo. Fue el caso de uno de los lotes que alcanzó los 90 euros, íntegramente donados. El encargado de la puja, Carlos Mosquera, valoró positivamente el desarrollo de la jornada: “Empezó fuerte, como suele pasar, pero se cumplieron las expectativas”, señaló. En total, la recaudación ascendió a 1.950 euros.

Concluida la subasta, el ambiente festivo continuó en el entorno de la iglesia, donde muchos asistentes se quedaron para disfrutar del concierto de la Banda de Música Municipal de Santiago, prolongando así una mañana marcada por la tradición, el buen tiempo y la participación. La jornada festiva no termina aquí: esta noche, la celebración continuará con la verbena, que contará con la actuación de la orquesta París de Noia, poniendo el broche musical a un día en el que Santiago volvió a rendirse a una de sus tradiciones más queridas".

A la derecha está la tienda de Frutas Sita, donde podemos avituallarnos, pero no se nos ocurra cruzar por aquí. Si necesitamos comprar algo crucemos por el paso de peatones que hemos dejado atrás, frente a El Periquillo, o el que encontraremos unos metros más adelante


Regenta la tienda Manolo, Manuel Cacho, entrevistado con motivo de la Festa da Uña en este reportaje para La Voz de Galicia del 23-3-2026 con la firma de Olalla Sánchez:
"Este fin de semana el barrio de San Lázaro, en Santiago, celebra la Festa da Uña, una celebración a la que, desde su ultramarinos, Frutas Sita, también colabora Manuel Cacho, conocido por todos simplemente como Manolo. «Ou Manolo Tenda —ríe—. Así me teñen gardados no seu móbil máis do 80 % dos veciños… O trato é moi próximo. Tiven sorte. Caín de pé. E a min gústame moito estar aquí, nun dous poucos barrios que quedan en Santiago», realza extrovertido, y con su habitual buen humor. 
Nacido en Boqueixón hace 51 años, sus inicios en la tienda de la rúa de San Lázaro se remontan a los años 90. «Eu antes estudara informática no I.E.S. San Clemente, en Santiago, onde coñecín á miña muller. Ao rematar, comecei a traballar co seu pai en Industrial Orfebrera Compostela, o obradoiro de pratería que a súa familia paterna tiña na rúa Abril Ares, no baixo do actual pub Atlántico. Alí aprendín a facer culleres, marcapáxinas, hórreos de prata... Catro anos despois, mudei ao sector da miña sogra», recuerda, y aclara que ella tenía junto a su madre y hermana un puesto de frutas en la Praza de Abastos. «Despois púxose nese mercado xa por ela e, nos anos 80, abriu unha tenda na rúa Quiroga Palacios, á que chamou, polo seu nome, Frutas Sita. Nela segue hoxe a miña muller... Sobre 1986, Sita sumou esta de San Lázaro. Eu comecei na de Quiroga Palacios pero, rápido, vin para aquí. Desde hai 18 anos, a miña muller e mais eu estamos á fronte de ambas», explica desde un supermercado de 40 metros cuadrados, adherido al grupo Covirán, y donde a ninguna hora falla gente. 
«O maior orgullo é que moitos dos clientes me manden, antes de saír da casa, un wasap e me digan que lles vaia poñendo un quilo de laranxas ou un feixe de grelos. Aí notas a confianza. Saben que coñeces os seus gustos. Déixanche elixir», agradece, mientras inicia tertulia —«tamén de fútbol; eu do Barça»— con varios de ellos. «Son falador e aquí ademais todo o barrio se coñece; moitos están emparentados. É todo familiar. Aínda lembro ao grupo de mulleres que, no inicio, pasaban aquí a tarde e das que aprendín a estar cun sorriso», rememora. «Á tenda fixémoslle cambios, como o de botar o mostrador para atrás, pero a esencia é a mesma de cando outra veciña a abriu hai 65 anos. A xente está contenta de que haxa algo así. Din que anima, que fai ao barrio máis próximo. Se se lles esquece algo, aquí estou», razona. «A pandemia supuxo un punto de inflexión. Fillos de veciños apreciaron o esforzo de levar a comida á casa aos seus pais, e hoxe sumeinos como clientes», estima. «No apagón, ao ter eu unha báscula a pilas, moitos agradeceron o de "apúntamo aí"», cita sonriendo, y mira a la iglesia situada frente a la tienda. «Cando o cura non está, déixame a chave por se lle traen algo... Antes, cando alguén falecía e aínda se tocaba a campá, ao segundo soaba o meu móbil e preguntaban: "Quen morreu?"», afirma. 
«Aquí o que máis se vende é froita ou verdura, de proximidade, como tomates ou grelos, que traio desde Boqueixón ou Urdilde. Crece moito a demanda de aguacates. Temos o dun ultramarinos normal, intentando traer tamén produtos específicos, como legumes de Castela. Desde hai semanas o que máis se encargaron son os bertóns», detalla, aludiendo a los brotes que nacen en el tallo de la col y con los que, durante la presente fiesta —«Para min son días de moito traballo; non pecho para imprevistos»—, se acompaña a las uñas. «Reserváronme ata 300 mancheas; tamén sirvo a restaurantes. É unha verdura moi rica, forte, e coido que algo descoñecida fóra do barrio», reflexiona, y piensa en el éxito de la fiesta. «Despois dunha etapa na que tivo lugar no campo de fútbol e doutra na que non se celebrou, hoxe é cando máis apoxeo ten, e arrastra a xente de todo Santiago. Na primeira edición tras o covid, na poxa das uñas, ofrecérase diñeiro como nunca», evoca. 
«Entre os traballadores das Consellerías próximas e os veciños, eu tamén sumo 500 contactos no wasap», relata e insiste en que, pese a estar en la entrada del Camino Francés, su clientela sigue siendo local. «Unha vez mercou aquí o actor José Sacristán», desliza divertido. «Podo traballar ata 14 horas, pero estou cómodo e contento. Gústame o trato coa xente, e aquí sempre hai unha broma», resalta".

En cuanto a la iglesia, hemos de decir que fue construida en 1924, tras la demolición de la vieja capilla románica del hospital, con proyecto del arquitecto santiagués Jesús López de Rego en estilo modernista, destacando por su singularidad estilística dentro del entorno predominantemente barroco compostelano, al igual que por su diseño único y "elegante combinación de materiales", como leemos en I love Compostela. La web del Concello de Santiago resalta su influencia neogótica, muy común en la época, lo que llama la atención ante el largamente imperante barroco y neobarroco compostelanos


Es de una pequeña nave con arcos apuntados, contrafuertes y una sacristía posterior (a la izquierda de la foto), que definen el espacio exterior de la iglesia. La iglesia cuenta con una puerta lateral que facilita el acceso directo desde la calle, favoreciendo la entrada y salida de gentes


Los contrafuertes nos recuerdan al arte gótico, así como esta puerta de la calle. Los canecillos que sostienen los aleros del tejado, aunque pequeños, al románico, como las ventanas de arco de medio punto


Sus paredes están hechas con piedra de cantería de granito y otras partes de la iglesia son de sillarejo. Su construcción fue auspiciada por Enrique Campos, párroco de la Colexiata de Santa María a Real de Sar y efectuada por el citado Jesús López Rego junto con el arquitecto municipal Mariano Fernández Ragel, siendo consagrada en 1927


Destaca su portada occidental, con una ventana sobre ella de arco ojival


La hornacina está cerrada con una especie de malla que nos permite 'adivinar' la existencia de una talla de San Lázaro. Sobre ella y rematando una estructura también ojival hay una cruz


Arriba, la espadaña del campanario tiene sendos huecos para dos campanas, una de 1851, anterior por tanto a este santuario, donde leemos la inscripción JHS MARIA Y JOSE AÑO DE 1851 JVAN LISTE MEYZO EN ORAZO; y otra un siglo y pico posterior, en la que se lee IHS Mª Y JOSE AÑO DE 1956. La cruz que la remata perteneció a la antigua iglesia que antes había sido la capilla de la leprosería


Un grupo de peregrinos en la explanada en la que se celebra la fiesta, de la que vamos a compartir la noticia que daba Ana Mosteiro para La Voz de Galicia en su edición de 2019, cuando se celebró en abril:
"Los fogones de San Lázaro inundarán de un olor inconfundible el barrio desde este viernes hasta el lunes, día 8, con motivo de la celebración de la Festa Gastronómica das Uñas, que coincide con el quinto Domingo de Cuaresma, también llamado Domingo de Lázaro. La presidenta de la Asociación Hostelería Compostela, Sara Santos, y la concejala de Turismo, Marta Lois, presentaron unos festejos, que no solo es la única fiesta gastronómica de Santiago, sino también una de las más antiguas de Galicia. Desde Hostelería y el Concello se quiere promocionar el evento para contribuir a las "deestacionalización del turismo", y "adiantar un pouco a temporada alta", apuntó Marta Lois. En la presentación, los alumnos del primer curso del ciclo medio de cocina del IES Lamas de Abade, Brais Domínguez y Bernardino Mendoza, elaboraron el plato acompañados de su profesor Xosé Quintáns. Los cocineros recomendaron desalar bien las uñas, y cocerlas en agua fría para que la gelatina se quede en el caldo donde luego se cocerá la verdura y las patatas. 
Los asistentes podrán degustar el plato estrella de la celebración en prácticamente todos los restaurantes de San Lázaro, y también en otros locales de la ciudad. De todos ellos, 21 se unieron para ofrecer en sus menús las uñas acompañadas de bertones de col, patata cocina y chorizos, y los que acudan a degustar el plato en estos locales participarán en el sorteo de un premio para dos personas, que consiste en una cena en el restaurante El Bordón y una noche de alojamiento con desayuno en el Gran Hotel Los Abetos. Estos locales son: A Calzada, A Casa da Viña, As Fontiñas, Doña Ana, La Bodeguilla de San Lázaro, La Brasería de Tere, La Finca, Mesón de Lázaro, O Labrador, O Muñeiro, O Tangueiro, Pedra Santa y Susos, del barrio de San Lázaro; y en A Nave de Vidán, Brasería A Grella, Don Quijote, O Bo Xantar, Ruta Xacobea, San Paio, Taberna da Feira y Ultreia, en otros barrios de la ciudad.

La tradición de la fiesta de San Lázaro se pierde en la memoria, y tiene su origen en la costumbre de los lugareños de donar uñas y otras partes del cerdo para el mantenimiento del hospital de leprosos de Santiago. Con estos donativos se celebrará una subasta, en la que los vecinos pujaban para obtener las mejores piezas. Esta puja sigue celebrándose en la actualidad, y este año será el lunes, a las 11.30 horas, en la iglesia de San Lázaro, entrada del Camino Francés a Santiago. Pese a que el número de piezas es cada vez menor, los compostelanos siguen participando activamente en un evento que llama los visitantes y a los muchos peregrinos que llegan a la ciudad".


Fijémonos en la gigantesca chimenea de la casa a la derecha































































































































































































Esta otra, si bien con chimenea no tan grande, tiene una hermosa parra que da buena sombra a su entrada


Siguen las hileras de casas a ambos lados de la rúa, conservando la impronta caminera de este barrio que es, hoy como ayer, una de las principales entradas y salidas de Santiago


Aquí observamos el fenómeno por el que las casas antiguas quedan empozadas a medida que se añaden más capas de asfalto a la carretera, elevando su nivel, a la vez que se reurbaniza el entorno. Las puertas conservan el antiguo nivel del suelo primigenio pero hay que hacer unas escaleras para acceder a la casa. La ventana por su parte ha quedado a ras de suelo


A la derecha nos cruzamos con la rúa de Raimundo García Rodríguez, escritor y periodista gallego, más conocido por su seudónimo Borobó, quien llegó a ser cronista oficial de Compostela entre 1949 y 1966


Pasado el cruce es la rúa do Valiño, que sigue toda recta prolongando esta avenida que es el tránsito urbano de la N-634



Si vamos por la izquierda cruzaríamos la rúa de Roma


Según avanzamos hacia el centro urbano veremos cada vez más albergues, alojamientos varios y sus anuncios, además de hostelería y comercios


Se han dispuesto buenas aceras para permitir el paso sin problemas para las riadas de peregrinos que afluyen continuamente atravesando el barrio de extremo a extremo


Casas unifamiliares de antaño, en la distancia reconocemos a lo lejos las arboledas del Parque das Cancelas


Nuevas urbanizaciones, As Cancelas y San Lázaro lideran el "boom" del Santiago del futuro, anunciaba triunfalmente El Correo Gallego del 25-4-2006 dando noticias sobre el crecimiento de la ciudad hacia estos lugares añadiendo que "El Palacio de Congresos y el Puerta del Camino fueron los primeros "vecinos" de un barrio en el que hoy residen cientos de jóvenes familias. Los edificios de la Xunta y los sindicatos convirtieron un área tranquila en todo un hervidero de actividad", y continúan:
"En apenas una década, las poco más de cien hectáreas que cruza la avenida del Camino Francés y que quedan cerradas por San Caetano, el barrio de Fontiñas, el periférico y la rotonda de San Lázaro, se han transformado de una forma espectacular. Los primeros vecinos de lo que en su día fue un inmenso descampado: el estadio de San Lázaro, el Palacio de Congresos a mediados de los años 90, el pabellón del Xacobeo reciclado de la Expo de Sevilla 92 y el hotel Puerta del Camino, poco después, han asistido a una transformación espectacular que, sin embargo, aún guarda grandes sorpresas.

Hoy las áreas de As Cancelas y San Lázaro lideran el avance del proyectado Ensanche Norte, una de las previsiones más llamativas del nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal, que supondrá la creación de más de diez mil viviendas entre Salgueiriños, Amio y el Camino Francés. Mientras todavía están en venta las últimas viviendas de las promociones del entorno del Palacio de Congresos, que han llenado de jóvenes familias el barrio -la promotora Manusan oferta todavía pisos de tres y cuatro dormitorios en la zona-, el Instituto Galego da Vivenda proyecta ya la construcción de más de cuatrocientos nuevos domicilios, que permitirán lavar la cara al otro lado de la calle, desde la rotonda y la vieja fábrica de Cuétara hasta las sedes administrativas..."

Llegamos a esta rotonda con monolito que señala nuestra entrada en As Fontiñas, "el barrio más joven de Santiago de Compostela", decía Carlos Rey para El Español 8-11-2020, recalcando como pasó, "en apenas 30 años de historia (...) de tener un par de núcleos de población a convertirse en uno de los barrios más poblados de Santiago"


Cruzamos primeramente la rúa de París, de frente al Xardín de Fontiñas, otro de los parques urbanos de estos barrios crecientes al este de Santiago, también llamado Xardín do Valiño, pues la rúa do Valiño, que sigue a su derecha, es por donde va el Camino, cuando estamos a unos dos kilómetros y poco más de la Praza do Obradoiro


Abajo a nuestra izquierda, en medio del parque, canchas deportivas y, al fondo, más allá de los árboles, los edificios de la Praza de Sofía. La estructura urbanística del barrio, con sus grandes bloques lineales, empezó a configurarse en 1988, inaugurándose en 1993 su Área Central


Se construyeron unas 600 viviendas de protección oficial tanto de promoción pública como privada, su diseño le hizo ganar el Premio Philippe Rottier de arquitectura y en nuestros días la población es de unos 15.000 habitantes, más que San Lázaro


En los bajos de algunos edificios encontraremos albergues turísticos, como el de Santo Santiago, del año 2010, a nuestra derecha; más adelante, en el cruce con la rúa de Belgrado, está el Hotel San Lázaro, con restaurante y cafetería


A la derecha está el CEIP Monte dos Postes, rodeado de arboledas, fundado en 1979


Parada del autobús 6 A, línea que comunica con el aeropuerto. Abajo a la izquierda está, en los bajo de un edificio, el albergue A Fonte de Compostela, del año 2021


Paseo de farolas y aceras pensadas para el paso continuo de peregrinos en un entorno intensamente urbanizado en la actualidad pero donde se ha cuidado, al menos en este tramo, una buena franja vegetal arbolada


Estamos en la zona de O Mirador do Valiño, yendo de frente hacia la rúa das Fontiñas, donde está uno de los núcleos originales del barrio, anterior a la construcción de sus grandes urbanizaciones


Aquí cruzaremos la rúa de Lisboa para seguir por As Fontiñas ('pequeñas fuentes'), donde veremos alguna de sus antiguas casas originales, casi todas unifamiliares


También se han construido nuevas viviendas pero sin romper la estructura primigenia de esta rúa, no en altura ni en forma de grandes bloques como los que hemos dejado atrás. A la derecha, por ejemplo, están el Edificio León y el Edificio Ferro


Estas rúas do Valiño y das Fontiñas son, algo más tranquilas una vez hemos dejado la rotonda del monolito, normalmente sin tanto tráfico. Son también muy amplias y con buenas aceras, sobre todo a la izquierda, por donde suelen ir los peregrinos. A la derecha y un poco más adelante tenemos el Albergue Monterrey, abierto en marzo de 2016


A la derecha, el parque del Monte dos Postes, llamado así, asegura la tradición, porque por aquí hubo una parada de postas en el viejo Camino. Habla de ello, y de estos antiguos núcleos de As Fontiñas, el maestro del instituto, Ramón Irago, en la entrevista que le realiza, para La Voz de Galicia del 3-9-2012, Elisa Álvarez:
"Melidense de Moldes, «porque a aldea é máis importante que todo o demais», Ramón Irago lleva un cuarto de siglo en Santiago. Su profesión fue el motivo por el que llegó a la capital de Galicia. Nadie en su familia se dedicaba a la docencia, pero desde siempre le gustó el mundo de los niños. Y por eso aterrizó en la escuela de Portosín, su primer destino, «e a escola máis bonita que tiven». Bonita por los alumnos, «porque os nenos sempre o son», y por la ubicación, «mesmo sobre o mar, polo que cando estabas dando a clase estabas vendo as olas do mar». 
Después llegó el Monte dos Postes, en donde se quedó hasta su jubilación. As Cancelas, Fontiñas, todos esos barrios eran otro mundo cuando Ramón aterrizó en las aulas del centro. Más bien no eran barrios. Orgulloso del colegio en el que fue profesor, asegura que hay muchas teorías sobre su nombre, aunque las que más se han quedado en el imaginario popular lo han hecho más por entrañables que por su veracidad. Como la que cuenta que el centro se llama Monte dos Postes porque al estar al lado del camino de Santiago había en ese lugar una casa de postas. «Na guerra -apunta- tamén dicían que este monte foi espazo de fusilamento, porque daquela estaba alonxado de Santiago, e parece ser que o monte naceu dos construtores que botaban alí os cascotes», apostilla. 
Tengan mucho o poco de imaginación o de hechos constatados, Ramón habla maravillas de aquel colegio. La creación del barrio de Fontiñas nutrió las aulas del centro que llegó a albergar a niños de Figueiras, «que case pasaban o día no autobús, e mesmo de Aríns». 
Como muchos de los docentes con años de experiencia, Ramón admite que desde que empezó en las aulas hasta que lo dejó hace más de una década evolucionó la educación, pero también los actores que forman parte de ella, «os pais non son os mesmos. A min paréceme ben que interveñan na vida do colexio», pero cuestiona que incluso en los despachos, pupitres y pizarras, ahora ya digitales, se haya colado la política. Cambiaron los padres y cambiaron los niños. «Hoxe cuestiónase todo», añade Ramón, más partidario de encontrar un término medio entre la protesta constante y que la palabra del profesor tenga que ser la única a tener en cuenta. «Antes algunha familias me tiña dito, manda vostede máis na miña casa que eu mesmo. Hoxe é ao revés». 
Santiago 
Admite que el casco histórico de Compostela es un lugar ideal para pasear, porque la zona nueva «paréceme horrible». Ni los arreglos que se han hecho le convencen, al menos el de la praza Roxa. La zona vieja, señala, es otra historia, pero tiene una petición para los responsables municipales. «Voulle pedir ao concello algunha aportación para min, polo traballo que levo indicándolles todos os días aos que veñen de fora como se vai á catedral». 
Y es que después de responder tantas veces, se dedicó a observar las calles compostelanas buscando señales que indiquen claramente la ubicación del monumento, y resulta que no las hay. Bueno, hay una, y casi llegando a su destino, en la esquina de la Facultad de Medicina con San Francisco. «En todo Santiago so hai un letreiro que indique a catedral, indican a zona monumental, iso si, e os hoteis, pero a catedral non», reconoce con humor."

Césped y arboledas, parada de postas pues, monte hecho de cascotes de construcción y espacio de tragedias de sangrientas contiendas constituyen la historia que se ha transmitido oralmente de estos parajes


Llamativa fuente en la que el agua mana, cuando lo hace, por la boca de esta cabeza de gesto inquietante


La forma de esta rúa, que serpentea ligeramente, muestra a las claras que sigue el irregular trazado el antiguo Camino, diferente a las largas rectas de las calles de las nuevas urbanizaciones de As Fontiñas


A nuestra derecha un monolito rememora el Encuentro Rotario Internacional del Xacobeo 2010


Calle adelante divisamos las casas de Os Concheiros, "evocador topónimo gremial alusivo a los puestos de venta de vieiras, que en otro tiempo adquirían por aquí los peregrinos", nos dice el historiador y periodista Antón Pombo en su exitosa guía El Camino de Santiago. Camino Francés


Las farolas isabelinas, con gusto de época, jalonan el trayecto, siendo de otro estilo, por ejemplo, las de la zonas de juegos a nuestra izquierda


Os Concheiros está especialmente vinculado con el siguiente barrio-calle de Santiago, el de San Pedro, que empezaría aproximadamente a la altura de aquellos edificios en lontananza, en lo alto de un cueto. Dado que allí hubo un monasterio que hacía acogida a los peregrinos era obvio que, justo antes, se instalasen aquellos artesanos de vieiras para vendérselas a los romeros


A nuestra izquierda, busto en homenaje al líder uruguayo José Gervasio Artigas en la Praza da República Oriental do Uruguay, de la que leemos en la web de Iglesias Mera
"La plaza de la República Oriental de Uruguay,  se engloba dentro de los trabajos de urbanizazación del último gran espacio verde que se ha creado en la ciudad de Santiago de Compostela. 
Inaugurada en junio de 2013 por el Presidente de Uruaguay, D. José Múgica, en presencia del presidente de la Xunta de Galicia, D Alberto Núñez Feijoo, este  espaciose engloba dentro de los trabajos de urbanización del área de integración de los barrios de San Lázaro y Fontiñas  y cabecera de entrada del Camino francés a Santiago, con el resto de la ciudad, afectando a un área de 44.498 m2 de superficie."

Vista de la Cidade da Cultura a lo lejos, complejo cultural diseñado por Peter Einsenman, cuyas obras se iniciaron en el año 2001 en la ladera del Monte Gaiás. La impresionante obra, de varios edificios, así como los cambios políticos, las crisis, los problemas constructivos, y los inmensos sobrecostes han hecho de ella no solo un emblema cultural sino también un símbolo de una época de obras faraónicas en la reciente historia española


Y dejando la Praza do Uruguay, cruzando la rúa de Altiboa, pasamos de la rúa das Fontiñas a la rúa da Fonte dos Concheiros frente al Bar Londres. Antaño, una fuente en este lugar del antiguo extrarradio debió dar origen al topónimo. Un poco más arriba, escalonadas, las casas de A Almáciga, "a un paso del casco histórico de Santiago", titula Marga Mosteiro su reportaje del barrio para La Voz de Galicia del 2-10-2021:
"Almáciga se localiza a unos 10 minutos del centro histórico, e incluso parte de las calles Arzúa y Touro, entre otras, están dentro del ámbito de protección del Plan Especial. En Almáciga conviven edificios desarrollados durante el bum urbanístico, más o menos descontrolado, de los años 70-80 con las promociones sociales de finales de los 80, y que sobre el papel forman parte del mismo expediente con el que se construyó en Vite. En los últimos años, el barrio está mudando su aspecto con la rehabilitación de casas unifamiliares de las rúas Teo y Arzúa, y la construcción de promociones de lujo como la de Caramoniña del arquitecto Víctor López Cotelo, que fue finalista en la décima edición del premios Saloni 2010 y que obtuvo una mención en la Bienal de Arquitectura y Urbanismo
En los 90 se acondicionó un amplio espacio verde, que hasta el momento estaba invadido por la maleza, y que actualmente alberga uno de los parques más desconocidos de la ciudad. En su entorno hay una pista deportiva al aire libre, y un estanque que pasó de ser un lugar improvisado para refrescarse en verano en los años 90 a un vaso sucio y deteriorado. Junto al parque se habilitaron las huertas urbanas, en el mismo espacio en el que un grupo de vecinos venían cultivando mucho antes de que el Concello preparara las parcelas y las repartiera oficialmente. En esta zona hay huertas sin cultivar. 
En el parque de Almáciga se retiró, en los años 90, el único espacio infantil del barrio, que nunca más volvió a ser instalado. En su lugar hay una amplia explanada vacía. Lo que sí se instaló, hace unos seis años, fueron varios elementos para el ejercicio de personas mayores, y se hizo en la zona del mirador, junto al centro sociocultural del barrio. Tanto el parque como las zonas verdes entre edificios están bien cuidadas. No ocurre lo mismo con las aceras de la rúa Teo, que están destrozadas por las raíces de los árboles ni con el pavimento de la rúa O Pino y Betanzos, plagadas de baches. En las aceras de los edificios de la rúa O Pino también tendría que acudir la brigada de Vías e Obras. Precisamente en esta calle, los vecinos llaman la atención sobre un viejo problema, el de las farolas que quedan entre las copas de los árboles, por lo que gran parte del año se transita en total oscuridad. 
Uno de los principales problemas del barrio son las empinadas cuestas de calles como Pastoriza, Escultor Asorey y Enfesta. En la primera se colocaron hace unos cinco años unas barandillas que suponen un alivio para los mayores y no tan mayores. Entre las promesas pendientes de cumplir en el barrio está la de llevar el transporte público a la parte alta, concretamente a la rúa Touro, y hasta el colegio Apóstol Santiago. En Almáciga hay espacio de aparcamiento para residentes, aunque cada día se ven coches sin tarjeta aparcados. En las últimas semanas, desde el anuncio de la llegada de los multamóviles, empieza a notarse una mejoría, especialmente los días laborables. 
Al igual que la mayoría de los barrios de la ciudad, en Almáciga también proliferan las pintadas en los portalones de los garajes y algunas fachadas de edificios, fundamentalmente de aquellos que están algo más escondidos. También en Almáciga hay murales artísticos, como los del centro social y en el Centro Xove. 
Una de las quejas más reiteradas por los vecinos es la aparición constante de objetos voluminosos junto a determinados contenedores instalados en las calles Touro y Arzúa, que suelen ser depositados en horario nocturno o en fin de semana, y que permanecen abandonados durante días."

Desde A Almáciga, y más antiguamente cuando esto era un camino en la campiña, se divisaba a los peregrinos que llegaban Santiago y se decía que "¡chegan os concheiros!", llamando, no ya a los artesanos sino a sus clientes, los romeros que las compraban, poniendo en alerta a los vendedores


Además de su marcado simbolismo mágico-religioso cristiano y precristiano las conchas eran un objeto muy práctico: un muy buen recipiente para beber el agua de las fuentes del Camino, tal la que había aquí que, aunque desaparecida, dio nombre a la rúa da Fonte dos Concheiros, a las puertas del barrio


Tras una ligera bajada hay una también liviana cuesta para salir a la confluencia de esta rúa da Fonte dos Concheiros con la Avenida de Lugo y la rúa de Rodríguez de Viguri, muy cerca de la Estación de Autobuses de Santiago. Un poco más adelante y a la izquierda, en la esquina, donde ahora está el Albergue Sixtos, abrió sus puertas muchos años el Bodegón Os Concheiros, verdadera institución gastronómica compostelana que en 2017 se trasladó unos pocos metros más abajo a la izquierda, en la rúa de Berlín


Siete años más tarde Os Concheiros cerraba por jubilación "el templo del pulpo que cautivó a generaciones de santiagueses y al grupo Sidonie" y así lo anunciaba Olalla Sánchez para La Voz de Galicia del 8-4-2024:
"Este fin de semana un cartel de «cerrado por jubilación» situado en la fachada del Bodegón Os Concheiros ya avanzaba que Santiago despedía a otro de los grandes templos del pulpo. «Es hoy el primer día en que oficialmente estoy jubilado», aclara José Antonio Balboa, el hostelero que cogió las riendas del clásico local abierto por su suegro, José Rodeiro Salgueiro, hace 49 años en su inicial ubicación, en la rúa Fonte dos Concheiros, a escasos metros de donde en el 2017 él lo reabrió en su nueva sede. 
«La primera pulpería la condujo mi suegro y mi mujer, Élida Rodeiro, que ya empezó en ella de niña, lavando tazas con 13 años», evoca José Antonio, aludiendo a ese primer establecimiento situado en la entrada al casco histórico por el Camino Francés y del que generaciones de santiagueses guardan, con sus mesas corridas, mantel de papel, platos de madera o afamado pulpo, infinitos recuerdos. 
«El grupo Sidonie no fallaba cuando estaba en Santiago. En el nuevo bodegón puse una foto que nos dedicaron», desliza con orgullo José Antonio, recordando cómo la conocida banda grupo incluso grabó en la pulpería uno de sus videoclips, en el que sus miembros aparecen tocando entre pipas de vino, ante una mesa con mantel de papel o tazas de ribeiro o, incluso, realizando percusiones sobre paneras. 
«En el 2017 muchos vecinos nos decían apenados que por qué dejábamos ese histórico local, pero tuvimos que cambiarnos para dejarlo a sus dueños. Eso sí, se puede decir que esta pulpería abrió ininterrumpidamente durante 49 años. Ese antiguo local lo cerramos el 16 de marzo de ese 2017, y el 17 de marzo, ya reabrimos el negocio cerca, en la rúa Berlín», añade José Antonio, aclarando que en la nueva etapa, en la que se dejó atrás el encanto de los barriles, pero se mantuvo la misma filosofía y oferta gastronómica -con el pulpo como producto estrella-, ya estuvo él al frente. 
«Yo llevo 44 años trabajando. En un inicio fui soldador. Desde hace 39 años fui conductor de autobuses. De hecho creo que tengo llevado al colegio a medio Santiago», rememora con cariño. «Desde el 2017, y al mismo tiempo que seguía con los buses, también cogí el bodegón. Yo quería continuar para que no perdiese ese local tradicional. Llegué a trabajar muchas horas seguidas al día... Mucha gente nos dice que cómo lo cerramos, pero necesito descansar. Quiero disfrutar de mis nietos», destaca, mientras aclara que ya intenta acostumbrarse a su nueva etapa laboral. 
«Desde que hace mes y medio tomé la decisión de jubilarme, ya hubo mucha gente que se puso en contacto con nosotros, pero, por el momento, aún no hemos tomado ninguna decisión con respecto al local, que tenemos en propiedad», señala, explicando cómo no cree que el negocio tenga relevo en su propia familia. «Tenemos dos hijos, pero, en principio, no seguirán con ello. Aún tengo que decidir qué pasará. Aún me jubilé hoy», incide, agradecido a todas las muestras de cariño que por parte de los vecinos y clientes fieles no para de recibir."

Vemos a la izquierda el Parque da Pirámide, con el edificio de Xulgados más allá de los árboles (a la izquierda de la foto)


Aquí más cerca, al empezar la rúa de Berlín fue a donde se trasladó Os Concheiros en 2017, Cierre del Bodegón Pulpería Os Concheiros: ¿Dónde comer ahora un buen pulpo en Santiago?, se preguntaba Valeria Pereiras en El Correo Gallego del 10-4-2024:
"Tras los cierres de la Chocolatería Metate, la tienda de electrónica Juan Portela Seijo o Amancio Deportes, llega ahora el turno del Bodegón Pulpería Os Concheiros. El emblemático establecimiento, reconocido templo del pulpo en Compostela que cautivó a generaciones de santiagueses durante casi cinco décadas, ha bajado la persiana por jubilación de su propietario. 
Con 49 años de historia, este icónico establecimiento fue un lugar de encuentro querido por varias generaciones de estudiantes, turistas y santiagueses. Situado originalmente en la rúa Fonte dos Concheiros y reubicado a escasos metros en la rúa Berlín en 2017, el Bodegón Pulpería Os Concheiros mantuvo su esencia y oferta gastronómica, con el pulpo como plato estrella, bajo la dirección de José Antonio Balboa. 
Tras más de cuatro décadas dedicadas al negocio, José Antonio ha decidido que es el momento de descansar y disfrutar de la jubilación. 
Con este cierre, Santiago se despide de uno de esos rincones gastronómicos históricos donde se tejieron innumerables recuerdos y se disfrutaron momentos inolvidables alrededor de mesas corridas y platos de madera. La pregunta sobrevuela ahora esta nueva despedida: ¿Dónde se puede comer buen pulpo en Santiago? Por fortuna, la oferta es amplia..."

Esta es una foto de Os Concheiros en 2019, cuando ya estaban en esta rúa de Berlín. Valeria Pereiras nos ofrece en su artículo, que podéis consultar, diversos establecimientos santiagueses para comer ese "buen pulpo" de la pregunta esencial. De algunos, sitos al paso del Camino, hablamos en la entrada de blog dedicada a la rúa de San Pedro


El Parque da Pirámide es así llamado por la existencia de una pequeña pirámide ornamental en medio, en el Xardín de Jano Cuadrifonte. Hay además un monumento a la mítica escritora y viajera gallega Egeria, peregrina a Tierra Santa en el siglo IV, ya en las postrimerías del Imperio Romano, cuando el cristianismo ya era religión oficial


Cruzamos la avenida de frente para tomar, al otro lado, la rúa dos Concheiros, continuidad de la rúa da Fonte dos Concheiros que ya hemos dejado atrás


Según entramos a esta rúa dos Concheiros pasaremos frente el Colexio Juventud


A la derecha, el Café Tabacos, fundado en 1969, y el Bar 1000 metros (¿indicación que estamos a un kilómetro de la catedral de Santiago de Compostela?). Luego son la Cafetería Concheiros 31 y el quiosco, librería y loterías Duende Azul de Patricia Díaz


Por supuesto, nombrar todos los comercios sería prolijo, por lo que nos centraremos en los que pueden ser de especial interés para los peregrinos, por ser lugares para tomar algo o comprar avituallamientos por ejemplo; por ejemplo hay tiendas, más un supermercado, este a la izquierda, justo antes de la Cafetería Gaia


Seguidamente y también a la izquierda el Albergue Santos, que tiene, pegado a él, el Hotel Concheiros; por supuesto, albergues, alojamientos, tiendas y empresas en general pueden cambiar de nombre y/o gerencia


Unos metros más adelante tenemos el Albergue La Estrella de Santiago, uno de los veteranos, del año 2013 y reformado en 2017, al que siguen los bares O Tranquilo y O Barranquillo. El primero, otro veterano santiagués que sucede al que cerró en 2007, cuando a fecha 4 de mayo de ese año El Correo Gallego publicaba La derrota de Baco. Tabernas de Santiago:, en el que se lamentaba de su clausura y recordaba otros templos de las tascas compostelanas:
"De correr otros tiempos, el cierre de O Tranquilo hubiera supuesto un drama local con repercusiones nacionales. Probablemente la bandera del Club San Pedro ondearía a media asta en señal de duelo y se entonaría la Negra sombra, el Ay, pobre de mí o El triste y sola se queda Fonseca. 
Una de las más venerables tabernas de Compostela acaba de cerrar la espita de los aromas del ribeiro y, sus puertas de Os Concheiros, a una clientela que se remonta a la Guerra Civil. 
Los que regresaron de la contienda fratricida contaban, entre taza y taza, en O Tranquilo, en O Tumba y en O Tangueiro, que para vencer el miedo les hacían tomar "asalta parapetos", una suerte de aguardiente infernal con el que las entrañas parecían regurgitar. Y ciegos, no por la ira o por el odio, sino por un brebaje de 50 grados, desafiaban todos los peligros bajo el fuego de los morteros. 
Tabernas de Compostela, templos de un tiempo ya ido. El cierre de O Tranquilo es casi el golpe definitivo a un tipo de establecimiento público que ahora mismo, en Santiago, está en peligro de extinción. 
Antes que O Tranquilo, cerraron O Porrón, O Sacho, O Eulogio, O Arsenio, O Eugenio, A Estradense, O Xudío, O Quitapenas, A Porcona, A Carola. O sea, la derrota de Baco, el dios del vino. 
O Buraquiño, en la Ruela do Peso, es otra de las tabernas emblemáticas que los tiempos han mandado a mejor vida. O Buraquiño era el lugar perfecto, un callejón en penumbra, discreto en el que se difuminaba la figura vacilante del ebrio de turno. En la Ruela do Peso aún superviven O Candil y el Bar Calpe. Y bien cerca, A Beadense, una amplia taberna como amplias sus mesas, todas la noches lavadas con lejía. Un tinto mal escanciado deja sus marcas y más las manos convulsas de quien ha apurado ocho cuncas en dos horas. 
Los bebedores profesionales de las décadas de los 60 y 70, cuando se bebía con calma y había tiempo para el machismo más recalcitrante –a costa de mantener a la esposa en casa con la pata quebrada y atada a la cama– seguían un protocolo que consistía en mantenerse en pie, apoyados contra la pared para luego beber con calma y, en ningún caso, moverse o agitar los brazos. 
De esa forma, los caldos que llegan al estómago y más tarde filtrael hígado no mandan los efluvios con tanta celeridad al cerebro como la mistela bebida en cascada en O Porrón, otro de las tabernas que echaron el cierre en las Casas Reais. Así podían aguantar horas, "bebiendo como odres". 
A Estradense inauguró en la calle Pitelos, frente al edificio Viacambre, la modalidad del ribeiro en tubo, es otro de los grandes santuarios desaparecidos, los mismo que O Eugenio y O Arsenio, en la Rúa Travesa; O Peón, en Vista Alegre; A Parra y La Esquina, en el Camino Nuevo; O Foucellas, en Torrente; O Isidoro, en San Lázaro: y O A­lonso, en Choupana. En la Algalia de Arriba un todo a cien quitó la identidad al Quitapenas por más que otro del mismo nombre mantenga sus puertas abiertas a duras penas en el barrio de Sar. 
O Xudío es otro de los célebres taberneros que desaparecieron del Franco por razones biológicas. "O Xudío tiña un gran ribeiro, pero era un tipo insoportable. Si lle caías mal, non che servía e aínda por riba che dícía: "no tengo vajilla suficiente para servirle ahora" recuerda un impenitente aficionado a "salir de tazas" a partir de la una de la tarde y de las ocho de la noche. 
Y ya que el marido de Obdulia la heredera de A Porcona,  heredera de A Porcona, en la Algalia de Arriba, militaba en Cantigas e Agarimos, local mismo al lado de la reputada taberna, las farras y exhibiciones corales empezaron a repetirse con frecuencia para delicia de la calle. En el repaso al cancionero popular gallego había de todo, salvo sopranos. 
José Travieso Quelle, periodista de cierre de esta Casa contaba en vida que una noche de primavera, ya en Cervantes, percibió un lamento o un bramido y, asustado, echó mano a su pistola de fogueo. En realidad se trabaja de un agudo sostenido del barítono que se recreaba "en el monte, en el monte de Piedad". 
Borrachos, sí, pero en buena parte de las tabernas de Compostela se descubrieron voces potentes gracias a ese desinhibidor que es el vino, a la hora de neutralizar el rubor del aficionado a cantar en público. En ese sentido, las tabernas cumplieron sobradamente con la más honda tradición coral de Galicia. 
O Eulogio, en Rodrigo de Padrón, tenía una clientela fija, tal vez más por sus sabrosos chipirones que por sus vinos. Los mismo ocurría con La Antonia, en el check point de las calles del Espíritu Santo y Basquiños. Incluso profesores de la universidad, tras reverenciar a la Virgen del Carmen, incursionaban en el Norte santiagués para ponerse morados de nécoras. 
O Entreportas da por un lado a la Troia y por el contrario al Callejón de Jerusalén. Vinos en vaso y de botella. El 2 de mayo de 1962, a primera hora de la mañana, Mateo y Cibeira se afanaban para orientar la antena del flamante televisor que se estrenaba para festejar la VI Copa de Europa. Todo a punto, el vino, los berberechos y los mejillones cocidos al vapor. 
Puskas hizo tres goles en el primer tiempo; alaridos de felicidad y una sentencia cabal del cliente más eficaz libando Ribeiro que el húngaro acertando con las redes: "non, si eso xa cho dicía eu".  
Tras el descanso, Costa Pereira, Aguas, Coluna, Augusto, Germano, Simoes y Eusebio le dieron la vuelta al resultado. El cliente de O Entreportas seguía siendo más eficaz libando Ribeiro que Eusebio marcando goles: cinco.  
Alfonso Rivera, afamado entrenador de baloncesto, llegó a Santiago en 1974 con una idea fija: hacer de Compostela la Badalona gallega, "pero, claro, es que aquí despertar la afición por el baloncesto resulta complicado. Aquí salís de vinos, y un tío desde los veinte a los sesenta años, pues acaba tomándose 30 millones de tazas".  
Más de un millón y más de dos las sirvió A Periquilla, en la Rúa de San Pedro. Pero hoy, manda el vino embotellado y la cerveza. En la misma calle se mantienen otros clásicos como O Mosquito y O Catro, que conserva una docena de tazas y una palomilla blanca para servir el Ribeiro "aos clientes antiguos".  
La ensaladilla rusa y la paella jalonaron el éxito del Casablanca, cafetería pionera en servir tapas gratis con los vinos a partir de 1970. Justo al lado, A Nosa Terra empleaba un señuelo eficaz: la taza caliente de caldo acompañando al vino.  
La cofradía de los amantes de las tazas iniciaba la ruta o el vía crucis en el Franco, seguía en las Casas Reais y terminaba entre la Rúa de San Pedro y Os Concheiros. Después de tanto líquido ingerido, ocho, diez, doce chiquitas el riesgo de borrachera también trompa, merluza, calcada, mona, pea, melopea, curda, cogorza y tajada era tan manifiesta que había que esponjar, es decir, ingerir algo sólido urgentemente. El Casablanca supuso la salvación de muchos y el caldo caliente de A Nosa Terra, el consomé perfecto para entonar el estómago. 
Sí, porque el alcohol sin una patata como las del Negreira, todavía en activo, podría adormecer a unos o exacerbar los ánimos de otros al punto de "broncas tabernarias o discusiones de taberna". 
Se recordará, como adelantó El CORREO en agosto de 2006 a propósito de la muerte del alcalde Ánxel Casal, que el hombre que lo mató pregonó su hazaña a los cuatro vientos en una taberna del Castiñeiriño, una vez el vino había hecho efecto. 
Pero el vino, como decía Minguiños, el sacristán de Sar en La Casa de la Troya, "é bo para os nervos" y, ahora que se ha muerto Yeltsin, se sabe que bebía wodka para superar el estrés. Y es que en Rusia, los rusos no beben como cosacos: beben como rusos, según se desprende de sus últimas estadísticas, 43 millones de alcohólicos. 
El vino desata la lengua, acerca a la gente y, como lo entendió Velázquez en Los Borrachos o el Triunfo de Baco, libera al hombre de sus tensiones cotidianas.  
Un biólogo de apellido Sierra se dejaba caer de vez en cuando por el Amor, café bar en el Camino Nuevo, hoy también cerrado. Y a medida que el vino entraba en vena, más simpático y ocurrente. "Uns rillotes colleron un can para meterlle tres inxeccións gasolina. O can soltouse e fuxiu, pero cen metros máis alá, caeu coma fulminado por un lostrego ..." Tras el silencio de espera, el pardillo preguntaba: "¿E morreu? Non, acabouselle-la gasolina".A Chantadina, en Sar, El Navegante, en Conxo, y O Tarelo y O Artilleiro en Vista Alegre aún mantienen loza para las chiquitas. Los clientes veteranos lo exigen, pero como el negocio es el negocio, el vino joven y la cerveza se imponen por goleada. 
José Belló Piñeiro, que fue llamado a filas en 1936 _ su mujer quedó al mando de O Tarelo_ y los míticos Baldomero, tabernero desde 1944 con El Navegant, o señor Canitrot con O Ribadavia, y O Travieso se han ido como el aroma de sus vinos para dejarnos un recuerdo en sepia. 

 Sardinas para los republicanos presos en Santa Isabel  
La desaparición del barrio de San Queitano, como se decía en el gallego de antes, borró del mapa al Toñito y al bar que regentaba el señor Basadre, taxista de profesión, y al bodeguero llamado O Calderillas.ç 
La taberna de La Abundancia, en la calle de la Troia, no es lo que primitivamente era: un almacén de barriles y pipos. El tabernero solía vender al público vino en damajuanas. La zona, hacia los años 60, gozaba de gran predicamento por los callos del Polo Norte y el pulpo de Los sobrinos del padre. O Músico, en la Puerta de la Peña, venía a ser para catadores de paladar exquisito. Tan bueno era el Ribeiro, tan escasa la cosecha y tan selecto el número de amigos del saxo de la Banda Municipal que cuando éste tenía que ausentarse les dejaba las llaves de la taberna para que no interrumpieran ni un sólo día la liturgia de tomar las tazas de la una y de las ocho. 

El cierre de O Sacho, en Santa Isabel, se precipitó como consecuencia del cambio de escenario del Hospital Xeral de Galicia, un centro que generaba el tránsito de un millón de personas al año. La familia, que utiliza en la actualidad el local comercial para reparación de electrodomésticos, es depositaria de una de las historias más generosas del antiguo Santiago. 
Al concluir la Guerra Civil, decenas de prisioneros republicanos permanecían en la cárcel de Santa Isabel. El Club Santiago entrenaba en ese escenario y desde las tapias era observado por los republicanos que, al cabo obtuvieron permiso para entrenar. Tan buenos eran, que el Santiago los fichó. Única prima de fichaje como condición: un bocadillo de chorizo y otro de sardinas, que O Sacho abarató para dejarlo en una peseta. 
O Xachegou, vinos, mesura, tertulia y juegos de cartas 
Solita (Soledad) se ha jubilado. La dueña del Xachegou alquiló la taberna más emblemática de Compostela durante los últimos 70 años en la Algalia de Abajo. 
"Aquí, conta un tal Maroño, que xa pasa dos 80, que tomaba as tazas de rapaz aos 14 anos", señala el nuevo tabernero que confiesa a EL CORREO que "os pipos son para decorar o local". 
O Xachegou alcanzó fama por sus deliciosos gaiteiros, bollas crujientes de pan con sardinas y anchoas, demandados en distintas épocas por los bancarios de la plaza de Cervantes y los funcionarios de los juzgados. La tradición se mantiene, pero no así la de las tazas, sustituidas ahora por vaso y vino embotellado, especialmente viño Xoven, Reboreda, albariños y riojas, amén de la Estrella de Galicia. 
Desde marzo pasado, el nuevo responsable de O Xachegou decidió abrir por las mañanas para recuperar la costumbre de tomar los vinos con moderación, rescatar el hábito de la tertulia y recobrar las cartas como única expresión de competitividad sobre el tapete. 
Civilización igual a destilación y la memoria intacta da lingua na taberna 
La calle del Franco es la ruta de los elefantes. O Orella, O Ourense, O Barril, O Beiro, O Camilo y El Gato Negro mantienen la llama encendida; todos lo demás, desaparecidos o reconvertidos en restaurantes.O Ribadavia es ahora bar restaurante; O Beiro, una vinacoteca de lujo; y O 42 un compendio de gastronomía y bodega. O Camilo, fundado por Camilo Alberte Meixengo en abril de 1942 sirve Viño Xoven, albariños y riojas en copa de cristal a 1, 1,75 y 2 euros. José e Ino, sus dueños desde 1987, se lamentan de que la zona perdió el Parlamento de Fonseca, la Telefónica y la Delegación de Hacienda. "Antes había cola para toma-los viños. Menos mal que o turismo de agora está moi estable". 
En el Franco y la Raíña no sirven Ribeiro en tazas, cuyo precio en otros rueiros de Santiago oscila entre los 0,40 y los 0,50 céntimos de euro. 
Las especialidad más demandada del Gato Negro sigue siendo el hígado encebollado, templo en el que el periodista firmante coincidió el Viernes Santo de 1993,, con Rodolfo Martín Villa y Manuel Núñez, ex ministros de UCD y peregrinos, a los que seguía desde Melide desde las 8 de la mañana. "No se preocupe usted de la entrevista. Venga, le invitamos a unos vinos" con pimientos de Padrón (de Murcia), hígado y calamares. (Martín Villa terminó eufórico). 
Faulkner dijo que la civilización comienza con la destilación. Él, Hemingway, Steinbeck, Lewis y O´Neill, fueron alcohólicos y obtuvieron el Nobel de Literatura. Pero aquí nadie dijo nada sobre que las tabernas mantuvieron intacta la memoria y el ejercicio del idioma de Rosalía en tiempos muy duros."

Llega ahora el  Café Bar Rey, a un paso de otro albergue, el Porta Real, inaugurado en abril de 2014. Calle adelante es el Hostal Stellae Lucofusco


 En la web del Barrio de San Pedro nos dice que este nació "como un conjunto de arrabales y rúa desparramados a la entrada de Santiago por el Camino Francés" que "San Pedro es un barrio casi tan antiguo como la propia ciudad". Era este el Camino por que venían los peregrinos pero también, y sobre todo, comerciantes, viajeros y campesinos, lo que marcó su desarrollo urbano y también el carácter de sus gentes


Sin embargo, el modelo de desarrollo está abierto a profunda crítica y debate, "O barrio non ten nada que ver co que era, agora é todo para el turista", se lamentaba una vecina en el artículo San Pedro: de la masificación a la pérdida de identidad de un barrio ahogado por el turismo que Lucía Martínez y Lois Lázara firman para El Correo Gallego del 13-2-2024:
"Calles abarrotadas en las que caminar es casi un deporte de riesgo, proliferación de viviendas de uso turístico (VUT) y otros negocios dirigidos a este sector, pisos de alquiler con precios disparatados, basuras apiladas, falta de mantenimiento, de aparcamiento, comercios “dos de sempre” que han bajado la persiana y lucen en estado de abandono carteles de se alquila o se vende… 
Estos son los ingredientes de un cóctel molotov llamado turistificación que lleva haciendo mella en el barrio compostelano de San Pedro desde hace ya unos años. 
Aunque algunas de estas problemáticas son extrapolables a cualquier otro barrio de la capital gallega, desentonan con mayor intensidad en esa zona, especialmente durante la temporada alta de turismo y al tratarse el Barrio de San Pedro, además, de la entrada natural del Camino en Compostela. 
Por situar algún dato: la capital gallega cerró 2023 con 446.039 peregrinos según cifras aportadas por la Oficina de Peregrinos. 
Precisamente en el turismo es donde muchos vecinos y comerciantes ponen el foco al origen de algunos de sus principales problemas, como es el caso de la vivienda. Así lo cuenta en declaraciones a EL CORREO GALLEGO la presidenta de la AAVV A Xuntanza, Montse Vilar, haciendo hincapié en la falta de vivienda residencial disponible y en la subida desmedida del precio del alquiler y de compra de los pisos. Además de ser la problemática sobre la que más número de quejas recibe la asociación vecinal, en los últimos meses es también una realidad “preocupante, porque no momento no que a vivenda é o principal problema para asentarse no barrio ten toda unha deriva”, desencadenando un proceso que acaba por afectar al comercio local y de proximidad que “é do que se sostén o barrio”. 
Si bien es cierto que el problema de la vivienda “é moito máis amplo e multicausal”, forma parte de un “cambio importante que levamos vivindo no barrio, nós levamos falando xa da turistificación dende 2019” y que se evidencia, entre otras cuestiones, en la subida del precio de la vivienda y en la proliferación “de negocios que non están dirixidos aos servizos, senón a outros perfiles de poboación que poidan estar polo barrio, principalmente turístico”, relata Montse. 
Un cambio visible para cualquier vecino del barrio o para aquellos que ven imposible alquilar una vivienda en la zona. “O barrio non ten nada que ver co que era, agora é todo para o turista”, cuenta en declaraciones a ELCORREO una vecina que lleva más de veinte años viviendo en San Pedro y, por tanto, presenciando su transformación. 
Un barrio en el que es prácticamente imposible encontrar un piso asequible, pues como fruto de la turistificación, muchos propietarios de viviendas optan por subir los precios, ya que según su parecer “el barrio lo vale”. 
La transformación del modelo 
Hai unha transformación real do modelo de barrio (como fruto de esa turistificación), que se acelerou trala pandemia”, a la que se suman una “serie de actuacións a nivel das administracións sobre o espazo físico que están transformando de maneira clara o que son os modos de vida das comunidades que habitan San Pedro”, explica Montse Vilar. 
Entre esas actuaciones, la presidenta de la asociación destaca las obras de humanización de Concheiros que, desde su inicio, estuvieron marcadas por la polémica y el malestar de los vecinos, especialmente por la gran demora, pues los nueve meses del plazo de ejecución previstos inicialmente, se convirtieron en más de dos años. 
Las obras, que los vecinos denominan como “impostas”, estaban enmarcadas en un proyecto impulsado por el Gobierno gallego para mejorar e integrar las entradas de los Caminos de Santiago en la capital gallega. Siendo el barrio de San Pedro la entrada del camino francés, se convirtió, por lo tanto, en el gran foco. 
Durante meses, las obras de humanización de Concheiros mantuvieron en vilo a vecinos y comerciantes, que se vieron afectados por una intervención que duró más de la cuenta y que afectó a una de las calles más transitadas de Santiago. Para muchos, como es el caso de Fernando Lema, uno de los socios fundadores de la Unitaria, la obra “é un cúmulo de despropósitos e é para facer tres tempadas de Netflix”, comenta sobre todas las problemáticas que derivaron de dicha intervención. 
Y es que, en la actualidad, muchos vecinos siguen sufriendo sus consecuencias, pues como fruto de la remodelación de las calles, se redujo el número de aparcamientos disponibles. 
Una situación muy criticada por los comerciantes de la zona, ya que llegó incluso a afectar en la productividad de sus establecimientos. “Os negocios non funcionan se non hai onde aparcar, hai xente que deixou de vir por iso”, cuenta Ramona Martínez, que regenta la Churrería San Pedro junto a su marido desde hace ya 19 años. Una afirmación que también ratifica la peluquera Marta Álvarez, asentada en el barrio desde hace casi dos años con su negocio, y que también ve como la falta de aparcamiento “repercute a nivel clientes”. “Algunos no vienen porque no tienen donde aparcar”, sentencia al respecto. 
La pandemia: punto de inflexión 
A pesar de que tras la pandemia ese proceso de turistificación se ve incrementado, el confinamiento también supuso un antes y un después para los vecinos y comerciantes de San Pedro. “O confinamento permitiunos evidenciar o que era a cidade sen turistas (...) e fumos plenamente conscientes de que non necesitábamos saír do barrio para subsistir”, explica Montse Vilar. Una percepción que permitió al vecindario “redescubrir o que era a cidade, que a sostén e cal é a súa identidade”. 
Esta ‘revelación’ se vio interrumpida con la llegada de la desescalada, donde se produjo un incremento de visitas “hasta o punto que había unha sobreturistificacion e masificación de chegadas, un descontrol de números que a cidade non era capaz de manter”, cuenta Vilar. 
Así, a los problemas derivados de la vivienda, de la falta de aparcamientos y de la obra de Concheiros, con el fin del encierro volvía un viejo conocido con mucha más fuerza: la masificación turística. 
Por aquel entonces, raro era el día en el que por San Pedro no entraban grandes grupos de turistas sin control y con actitudes poco cívicas con el vecindario. “Todo é ruído, cantan seguido, eu non entendo porque teñen que entrar cantando a San Pedro”, se queja una vecina en alusión a varios grupos de peregrinos que inundaron el barrio gritando, una estampa que no dejó de repetirse durante los meses de verano. 
Al respecto, Lema lamenta “que se siga promocionando tan salvaxemente e se obvie que hai un problema”. Los últimos acontecimientos (en alusión a la llegada masiva de la JMJ Lisboa o el Ecofin, en el que no había taxis) evidencian que “a cidade non ten capacidade nin está preparada para aturar máis turistas nas tempadas altas”. 
“Desde Semana Santa ata setembro, ti non podes pedir un taxi”, explica el socio de Unitaria que hace mención además a que “hai un desprazamento, están botando aos veciños”. 
Como consecuencia de esa masificación, que irrumpe en el día a día del vecindario, se asentó un gran descontento y malestar social entre vecinos y comerciantes, especialmente por los ruídos y la ocupación del espacio público. 
Lema también pone el foco en estos ruidos: “eu vivo en Concheiros e é que non podes descansar un día, é esgotador”. En los mismos términos habla la peluquera, que ironiza sobre la “convivencia maravillosa” con los turistas, pues hay ocasiones en las que la masa de peregrinos es tal que “no nos dejan entrar por las puertas, salir del garaje o incluso tomar algo en una terraza porque no hay sitio”. 
Otro de los conflictos con los peregrinos se debe al uso de la bicicleta para bajar la calle de San Pedro, lo cual está prohibido y señalizado, pero “aínda que non se pode baixar, baixan igual”, explica Lema, que incluso llega a decir que “se non vivira xa no barrio, agora mesmo non decidiría vivir aquí”. 
Es muy triste que no vean que la gente que vive aquí no está muy cómoda”, es otra de las opiniones más reiteradas en un barrio ahogado por el turismo. 
Código de Boas Prácticas 
A esta “chegada descontrolada” se sumó “unha falta de responsabilidade a nivel afectivo por parte das administracións” que evidenciaban “o modelo turístico polo que está apostando a cidade”. “Parece que todo é camiño e é Xacobeo, que todo é camiñizable e xacobilizable”, incide Montse Vilar. 
Por ello, y tras lo vivido durante el confinamiento, “a veciñanza puxo un freno, unha barrreira como dicindo: ‘estamos aquí, vivimos aquí, necesitamos que alguén o teña en conta’”, explica la presidenta de A Xuntanza. 
Como fruto de esta sensación, la organización vecinal recopiló las principales quejas de los vecinos y surgió el Código de Boas Prácticas, que además de tener como objetivo trasladarlo a las administraciones, tenía otro mucho más amplio: el de repensar el modelo turístico de la ciudad. 
Al respecto de la iniciativa, Vilar sostiene que tuvo bastante más repercusión de lo esperado y que incluso “pensamos que o goberno actual recolleu un pouco o espíritu e empezou a mover a campaña esta de Compostela Fráxil”. 
Con todo, esta iniciativa de la asociación, que también tuvo un trabajo audiovisual por detrás, supone solo un grano de arena de todo lo que aun queda por hacer. 
Montse vuelve a incidir en que la solución pasa por “repensar o modelo turístico de Compostela”. É necesario poñer sobre a mesa todo isto e ver cara onde queremos camiñar (…) senón esto desembocará na expulsión da veciñanza e a cidade convertida nun parque temático”, sentencia. 
Y es que, el modelo apuesta por un turismo que presiona, que invade y cuya consecuencia más directa, además de la expulsión de los vecinos, será la pérdida de identidad que antaño caracterizaba y atraía de este barrio compostelano a partes iguales. 
Otras claves 
La otra cara de la moneda 
A pesar de todas las consecuencias negativas que la turistificación puede tener sobre los establecimientos de San Pedro (como el cierre de comercios y su sustitución por otro tipo de negocios como albergues o lavanderías autoservice), existen locales en los que su supervivencia depende, en mayor medida, del gasto de los peregrinos. 
Es el caso de la Churrería San Pedro. Su dueña nos cuenta que durante el verano apenas queda gente del barrio, por lo que “traballamos moitisimo, sobre todo do peregrino”. A su parecer, “se tiveramos que traballar no verán sen ningún peregrino, teríamos que cerrar”. 
Una situación que para ella sufren muchos hosteleros, ya no solo de la zona sino del casco histórico compostelano: “Creo que se a Santiago lle falta o peregrino, os negocios pecharían”, finaliza. 
El ascensor y otras problemáticas 
Siempre la hubo, pero no tanta como ahora”, así habla de la droga la vecina que lleva más de veinte años viviendo en San Pedro. Y es que, junto a todos los problemas mencionados, la droga y los okupas son otras dos cuestiones por las que el vecindario “está tendo bastantes conflictos”, explica. 
Una situación que se vive en otros barrios de la ciudad y en la que, en los últimos meses, se produjeron varias redadas en narcopisos. 
Por otro lado, la falta de mantenimiento es otra de las peticiones más reiteradas. “Está moi desatendida a calle principal, o barrio de San Pedro abarca moito máis”, exclama otra vecina de la zona. 
Finalmente, fuentes consultadas por este medio también incidieron en la falta de mantenimiento del ascensor de Triacastela que, a pesar de ser fundamental para conectar los barrios de Fontiñas y San Pedro, acumula ya varios fallos en su funcionamiento. 
(Des)facendo barrio: el documental 
“As admnistracións só se preocupan do récord”, é unha das voces que protagoniza o documental transmedia (Des)facendo barrio. San Pedro, autovía para turistas. 
Un corto de unos aproximadamente 15 minutos en los que son los vecinos los que cuentan lo que están sufriendo. Fue grabado entre abril y julio de 2023 por dos estudiantes para su TFM: Érika Martínez y Samuel Pérez; y ha sido presentado recientemente en la Unitaria. 
“O obxectivo era poñer sobre a mesa a problemática, visibilizala. Vimos que había bastantes novas pero non había ningún traballo audiovisual”, comenta Érika. "Queríamos poñerlle cara á xente que sufre este problema", añade Samuel. Ambos coinciden y destacan la gran implicación de los vecinos durante la grabación."

Cruzamos aquí la Corredoira das Fraguas, donde antaño estuvieron las fraguas de los ferreiros, instaladas por disposición fuera de la entonces mucho más pequeña ciudad (la intramuros), para evitar incendios


Y aquí, ante el A Cruz de San Pedro, emblemático cruceiro, proseguimos por la rúa de San Pedro hacia la Porta do Camiño, la de aquel Santiago intramuros cercado por su muralla defensiva, a solo unos 400 metros de aquí, de esta encrucijada histórica a escasos metros ya del solar de aquel antiguo monasterio de San Pedro de Fóra ( de fuera 'de las murallas') que le dio origen y forma a este barrio, antesala del casco histórico de la ciudad del apóstol










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