Eres el Peregrino Número

domingo, 27 de abril de 2014

SAN ALBERTE DE PARGA (GUITIRIZ. LUGO, GALICIA): UN LUGAR TOTALMENTE MÁGICO

San Alberte de Parga
A Ponte de San Alberte
Los peregrinos que vienen de Baamonde, concello de Begonte, provincia de Lugo, Galicia, dejarán el asfalto al cruzar a la izquierda la línea ferroviaria y pasar sobre el viejo puente medieval gótico, con arcos de medio punto, que salva el río Parga, en un lugar en el que, a menos de 100 kilómetros de distancia de Santiago de Compostela, los peregrinos que realizan la ruta del Camino Norte andando, suelen plantearse el llegar a la ciudad del Apóstol en tres o cuatro jornadas más

Señales que nos orientan a la izquierda para dejar la carretera e ir al puente
Poco antes de llegar al puente habremos dejado el concello de Begonte para entrar en el de Guitiriz. No es la primera vez que entramos en este concello. Ya recorrímos un tramo, el de la parroquia de Pígara, antes de llegar a Baamonde pero, por su configuración y extensión geográfico-administrativa, de nuevo andamos dentro de sus términos


Ak otro lado de las vías comenzamos a caminar por el puente...


A Ponte de San Alberte es puente de sillería de piedra granítica con dos metros y medio de anchura de paso


Su estructura gótica nos hace subir a su vértice


Y vemos el río Parga, que nace de varias fuentes y arroyos en la Serra da Cova da Serpe y Cordal de Montouto. Por allí viene, recorriendo las riberas del río, el camino complementario que también viene de Baamonde, apartado del tráfico de la carretera general si bien dos kilómetros más largo


Pasado el puente ambos caminos se unen aquí, yendo nosotros a la derecha


Subiendo un poco por esta carretera local asfaltada


Si bien antes, desde esta otra orilla, podemos admirar la estructura del puente. Uno de los arcos revela ser original del tiempo de la construcción original del siglo XIV y el otro, con sensibles diferencias respecto a este, se sospecha fruto de las reformas del siglo XVIII


Ante la placa informativa de las sendas fluviales subimos, como hemos dicho, a la derecha, con un poco de subida


Pasamos así al lado del refugio-mirador


 Y paramos de subir para empezar a bajar por aquí a la derecha


Es la bajada a la Fonte de San Alberte


Abajo vemos ya puente y fuente y, a la derecha, la capilla de Santo Alberte


Fonte de San Alberte, y sobre ella, en un altozano, la capilla de esta advocación, todo ello en medio de la frondosidad de un bosque autóctono (perdominantemente de robles o carballos, carballeira) que confiere a este paraje una magia realmente especial, inolvidable


Aquí se acudía a beber de este líquido elemento al que se tenía por milagroso, pues se decía poseía propiedades curativas de males relacionados con el habla. Parace ser en su momento se trajo aquí incluso a personas tenidas por endemoniadas, buscándoles divino remedio. Es de estilo renacentista y fue siempre enormemente apreciada por vecinos y peregrinos


La capilla de San Alberte es gótica, del siglo XIV, al menos originariamente, pues las reformas del siglo XVIII le han dado un aire neoclásico, imperante en aquella época, especialmente en la fachada, incluyendo la espadaña del campanario. No deja de llamar la atención que santuario y puente son contemporáneos, tanto en su fábrica original, como en las reformas dieciochescas


Un poco más arriba un cruceiro señala nuestra ruta. A nuestra izquierda sigue el Camino, a la derecha podremos visitar la iglesia


Un paraje totalmente evocador...


Templo de aire neoclásico imperante en aquella época dieciochesca, especialmente en la fachada, incluyendo la espadaña del campanario


No deja de llamar la atención que santuario y puente son contemporáneos, tanto en su fábrica original, como en las reformas dieciochescas. La puerta lateral, sencilla y de arco de medio punto, revela ser elemento original del templo


Alguos de los canecillos que sostienen los alerones del tejado están labrados


De la estructura primitiva del edificio quedan no obstante varios componentes, como los contrafuertes góticos, ocho en total, de sus muros laterales y ábside. La puerta lateral, sencilla y de arco de medio punto, revela ser también elemento original del templo



 La ventana del ábside es típicamente gótica


Con el símbolo de la estrella hexapétala, como la estrella de David, labrado en su ojiva



Los contrafuertes son también testimonio del gótico


Volvemos al cruceiro y a seguir Camino


A un lado Cristo Crucificado...


 Y al otro lado la Dolorosa, como es habitual en los cruceiros


 Además de la antiquísima ruta jacobea del norte, confluían aquí otros caminos reales antiguos, como es la calzada que unía A Coruña y Madrid, milenaria red de senderos ancestrales cuyo nacimiento tuvo que ver con las calzadas romanas que, a su vez, aprovechaban el trazado de vías de mucho más remoto origen, muchas de ellas olvidadas al construirse las actuales carreteras, otras recuperadas para su uso caminero tradicional, por parte de peregrinos, como es este el caso...


De ahí viene que hubiese, como hemos dicho, hospital (en el sentido de hospedería más que en el actual de centro sanitario)  para los romeros a Santiago y posada de viajeros, cuyos restos, muy deteriorados, aún podemos observar al continuar ruta, cuesta arriba...


Estas son las ruinas del que fue hospital de peregrinos de San Alberte de Parga.



Subiendo por la rocosa senda hacia las ruinas del que fue Hospital de Peregrinos de San Alberte retornamos a los bosques de tupida arboleda, donde la cuesta acabará enseguida, dirigiéndonos ahora a las aldeas de las vecinas parroquias de San Breixo y Santa Locaia de Parga.