Eres el Peregrino Número

lunes, 28 de abril de 2014

SOBRADO DOS MONXES: EN EL CORAZÓN DE GALICIA

Sobrado dos Monxes
El monasterio desde el Camino
El Camino, procedente de A Lagoa de Sobrado, llega, a través de las aldeas de A Porcariza y A Carreira al monasterio de Sobrado dos Monxes, uno de los monumentos fundamentales de Galicia y de todo el Camino Norte, tanto por su interés histórico como artístico, arquitectónico y de antención al peregrino.


Su aspecto actual corresponde a las grandes reformas realizadas en los siglos XVII y XVIII, aunque su origen es mucho más antiguo


Este grandioso y, si se nos permite la expresión, espectacular monasterio, fue fundado en el año 952 por los condes Hermenegildo Aloitez y su mujer Paterna


En el año 1118 se sabe que la reina doña Urraca y su hijo Alfonso VII devolvían en monasterio a los descendientes de los fundadores, don Bermudo y don Fernando, condes de Traba, donándolo a su vez y a petición del monarca a los monjes cistercienses, reformadores de la orden benedictina, de gran influencia económica, social y política, además por supuesto de religiosa, en aquellos momentos de la baja Edad Media


Así no mucho después, en 1142, llegan los primeros frailes del Císter, doce mas su abad, como mandaban los preceptos de la Orden. Procedían de la francesa abadía de Claraval y organizaron la administración del territorio y sus habitantes, especialmente la base económica que suponía la agricultura


Así, viendo el monasterio, nos dirigimos al centro de la población


Hay una bajada hacia la plaza de Sobrado, A Praza do Concello, acceso al monasterio


Junto al Camino nos llaman la atención aquellas ruedas de piedra


Muelas d elos antiguos molinos del pueblo, que fueron del monasterio


 En la fachada de otra casa, a nuestra derecha hallamos A Fonte de Sobrado


Es del año 1967, aprovechando una anterior


Poco después ya llegamos a la gran Praza do Concello, el centro urbano de Sobrado. A la izquierda se va al convento, al fondo a la izquierda sigue el Camino hacia Boimorto. Aquí confluyen además otros dos caminos que entran en Sobrado, los dos vienen de As Cruces, por donde va la ruta alternativa a esta que se separó en Parga. En As Cruces un ramal sigue al oeste directo a Boimorto y otro viene al sur, separándose poco antes de llegar aquí, a poco más de un kilómetro, uno por A Casa do Gado, a la derecha, y otro por A Alvariza, que llega por las casas de la izquierda. Todos sendas xacobeas oficiales y señalizadas como tales


 Pasamos al pie de la Casa do Concello de Sobrado dos Monxes, con sus escaleras a nuestra derecha


Antes de seguir ruta es inexcusable visitar el monasterio de Santa María de Sobrado, para lo cual, reiteramos, bajaremos las escaleras e iremos a la izquierda


Allí está la Casa de Audiencias, que recuerda a un pazo gallego, donde los abades celebraban reuniones y recibían visitas y por donde un pasadizo, la Vía Sacra, da paso al monasterio


La Vía Sacra. esta Casa de Audiencias fue restaurada en el año 1997 por la Xunta de Galicia dentro del Plan Xacobeo


Sobre la Vía Sacra y presidiendo la plaza está la imagen de Santa María con el Niño (s. XIV), patrona del monasterio


La Asunción de María es la patrona de la Orden del Císter y a su advocación dedicaban sus fundaciones monásticas


 Vía Sacra es así llamada porque allí se dice que se encontraba Guido de Borgoña, Arzobispo de Vienne, cuando se enteró que había sido nombrado Papa con el nombre de Calixto II, dando en este sitio su primera bendición papal. El nombramiento se hizo en Cluny pues en Roma estaba Gregorio VIII (el antipapa) con quien hubo de disputarse el sitial de San Pedro entre maniobras políticas y operaciones militares con excomunión mutua incluída.


La ubicación del monasterio en este paraje no obedece a la casualidad. Antes de la cristianización se sabe de la existencia de villas romanas en las inmediaciones, amparadas por el campamento romano de Cidadela, acantonamiento de la Cohors I Celtiberorum, unidad auxiliar de la Legio VII Gemina asentada en el actual León y que controlaba todo el levantisco noroeste peninsular. En Cidadela se vigilaban las comunicaciones entre Lucus Augusti (actual Lugo y antigua capital de Gallaecia) y los importantes puertos de Brigantium e Iria Flavia. Anteriormente a la dominación romana hubo más antiguos castros galaicos y, aún antes, señales de civilizaciones megalíticas de varios milenios de antigüedad. Este paso natural desde la sierra a la costa sería la base de una calzada, la Vía Romana XIX, y esta a su vez sería el fundamento de un camiño real medieval sobre el que pasarían numerosos peregrinos a Santiago tras el descubrimiento del que se tiene por sepulcro del Apóstol.


Tras la conquista u ocupación del territorio por el poder musulmán y su posterior expulsión, los monarcas otorgaron tierras a colonos en las primeras etapas iniciales de la reconquista, la pressura, basada en el Derecho Romano, por la que se cedían estas tierras a campesinos que las repoblasen, siempre en circunstancias especiales dada la peligrosidad de la comarca, expuesta a las razzias o incursiones armadas del Califato. A su frente habría un representante del rey, que gobernaría con más o menos autonomía: un conde. Este sería el origen del condado de Présaras, que abarcaba un gran espacio del norte de Galicia, hasta el mar. Conde de Présaras fue el citado Hermenegildo, fundador con su mujer de este monasterio de Sobrado, palabra gallega (del latín superaddium o suberatum) equivalente a la castellana "desván" o parte alta de la casa, término que se relaciona con aquellas primitivas fundaciones. No todos están de acuerdo y también se vincula el topónimo con el árbol del alcornoque, en gallego sobreira, abundante en esta zona. El territorio del condado formó parte de los terrenos del monasterio, por lo que este nació con muy buenos auspicios y propiedades, incluso el propio conde se retiró a él luego de la muerte de su esposa.


 Un gran cruceiro está emplazado en el campo del monasterio.


Desde el cruceiro y en este mismo campo monacal vemos la iglesia parroquial de San Pedro, donde se guardan tallas románicas de lo que fue el convento medieval...


Un monasterio era por entonces, además de un centro de retiro espiritual y acogida de pobres y peregrinos, una verdadera gran empresa de explotación agropecuaria, con importantes heredades, rentas, terrenos, vasallos, huertas, molinos, ganado, colonos, sirvientes, etc. además del conjunto de monjes y abades dedicados a su administración. Así, dado su interés para organizar y aprovechar el territorio, constituían elementos de poder y dominio, no en vano la nobleza, alto clero, monarcas y órdenes religiosas fundaban estos cenobios por todo el orbe cristiano.


Por ello, ya en el siglo X aparece mencionado en la diplomática de la alta Edad Media bajo el patronazgo de San Salvador, advocación que puede delatar su relación con el Camino de la Costa, procedente de Asturias, en los albores de la llamada "reconquista" y del culto jacobeo, dado que la catedral de San Salvador de Oviedo/Uviéu, constituyó el origen del Camino de Santiago pues allí salió primer ruta xacobea de la historia, alguno de cuyos ramales ya pasaba por aquí sin duda, tal y como discurre hoy en día pues algunos peregrinos del Primitivo se desvían hasta Sobrado, enlazando con el Camino Norte o de la Costa, el cual a su vez nació como variante del Camino Primitivo, más expuesto este en sus puertos de montaña a las nieves, vientos y fríos. No obstante, estas denominaciones, Primitivo, del Norte, de la Costa... no dejan de ser neologismos actuales, pues a todos los caminos por los que venían peregrinos centroeuropeos eran llamados camino franco, francés o francisco, esto es, de "Francia", territorios que abarcaban lo que ahora sería el Estado Francés (Provenza, Aquitania, Borgoña, Bretaña, etc.) pero incluso algo más al este de Europa, lo que debió ser el extenso "reino de los francos", ya en época carolingia


Existe cierta etapa "oscura" y sin documentación escrita de los primeros tiempos del conjunto monástico, sus primeros 150 años de existencia, pues no va a ser hasta el siglo XII cuando, al menos en los textos y testimonios que han llegado hasta nosotros, el convento no comience su apogeo conocido, ya bajo la devoción de Santa María


Es entonces, año 1142 día 14 de febrero, la fecha en la que monjes de la abadía cisterciense (el Císter, grandes reformadores de la poderosa Orden Benedictina) de Claraval, en Francia, acuden a instalarse aquí enviados por su abad, San Bernardo de Claraval. Ello se consigue tras una donación del Conde Fernándo Pérez de Traba y su sobrina Urraca


En 1147 el Papa Eugenio III confirma su fundación. Arrancaba entonces una etapa de prosperidad espiritual y económica a la que seguirá una de declive, la cual culmina en 1498 cuando, bajo la égida centralizadora de los Reyes Católicos, esta abadía es incorporada, como muchas de la orden, a la obediencia del monasterio de San Bernardo de Castilla.


A partir de entonces va adquiriendo Sobrado dos Monxes su traza actual, pues de su fundación del siglo X y de su "refundación" en el siglo XII, poco queda constructivamente hablando. Los edificios que vemos ahora corresponden a las profundas reformas y ampliaciones realizadas entre los siglos XVI y XVIII. Aunque bien es verdad que se conservan algunos elementos anteriores, como la capilla de la Magdalena o de San Juan Bautixta (romanico cisterciense de fachada revocada en 1613) y,  más de su época de origen, ciertos detalles artísticos del siglo X basados en el arte mozárabe.
 

Es impresionante la fachada barroca de la iglesia, consagrada con toda solemnidad en 1708, obra de P. Monteagudo de 1676. La consagración solía hacerse bastante después de la finalización de las obras constructivas

  
Esta fachada barroca está profusamente labrada con varias imágenes y escudo de armas, el horror vacui u horror al vacío característico de este arte se manifiesta profusamente en sus trabajados bajorelieves, hechos con la idea de conferirle juego de luces y "movimiento" a este frontal que parece "levantarse" literalmente de la tierra hacia el cielo.


Sobre la puerta tiene una hornacina dedicada a la Virgen de la Asunción, como hemos dicho la santa patrona. Una placa, a manera de cartel esculpido, nos informa del autor y de su construcción... "Monteagudo me hiço. 1676"


Escudo real del Águila bicéfala y cruz de San Andrés.


La torre derecha fue derribada por un rayo y reconstruida en 1972



Más atrás, en este hermoso campo tras la iglesia del convento, llegaremos al molino que, con agua canalizada de A Lagoa de Sobrado, molía el grano para hacer el pan del monasteiro.



El molino...


Y a este lado son las celdas o cuartos de los monjes, cocinas, caballerizas y otras dependencias. Abajo el canal de agua sale del molino para aprovechamiento de la comunidad cisterciense, antiguo suministro para sus fuentes


Siguiendo los periodos de auge y decadencia que también acontecen en otras fundaciones monacales, llega una nueva gran crisis que ve su momento álgido en la famosa Desamortización de Bienes Eclesiásticos de Mendizábal: el monasterio como tal se suprime en septiempre de 1834 e inmediatamente sus bienes y edificios son adquiridos por particulares no relacionados con el clero.


Dado que aún no existía prácticamente ninguna figura de protección del patrimonio, las notables construcciones caen a partir de entonces en un lamentable estado de ruina, desaprovechadas para cualquier uso.


Hubo de esperarse bastantes años hasta que se recuperase y reconstruyese el lugar


Realmente la razón de la Desamortización no logró sus objetivos: estos eran fundamentalmente que campesinos y otros "emprendedores" consiguiesen tierras y construcciones para darles nueva vida y actividad económica... agrícola, ganadera, industrial... en estos grandes espacios hasta entonces propiedad de la Iglesia que habían caído o en desuso o en uso paupérrimo.


En verdad los grandes beneficiados fueron grandes inversores urbanos, burguesía y alta nobleza, dueños de generosos capitales, que compraron a buen precio y especularon. Los pequeños labradores quedaron fuera de la puja al administrarse, sin duda adrede, las ventas en grandes lotes de terrenos, impagables por el pequeño campesinado


La misma Iglesia decidió excomulgar a expropiadores y compradores, por lo que se favoreció esta especulación, dado que en vez de adquirirse directamente, se valieron de intermediarios para este cometido. Una vez más fracasaba la tentativa de crear una clase media en España que acabase con el orden tradicional establecido que impedía al país progresar.


Habrían de pasar aún muchos años, más de un siglo, para terminar con el estado de deterioro del conjunto histórico: es en 1954 cuando el monasterio de Viaceli, en Cobreces, Cantabria, se hace cargo de Sobrado dos Monxes enviando una comunidad de monjes trapenses (cistercienses de Estrecha Observancia), según auspicios del Arzobispo de Santiago de Compostela, cardenal Quiroga Palacios. Tras una fase de reconstrucción y trabajos, el 25 de julio de 1966, conmemorado la fiesta de Santiago, renace la actividad monástica al lugar. Existen hoy en día hospedería y albergue para los peregrinos, quienes pueden disfrutar de la hospitalidad y convivencia de los frailes.



Los edificios que vemos ahora corresponden a las profundas reformas y ampliaciones realizadas entre los siglos XVI y XVIII. Aunque bien es verdad que se conservan algunos elementos anteriores, como la capilla de la Magdalena o de San Juan Bautixta (romanico cisterciense de fachada revocada en 1613) y, más de su época de origen, ciertos detalles artísticos del siglo X basados en el arte mozárabe. 


Vamos a pasar ahora al interior, a conocer algunos de sus elementos más característicos


El convento de Sobrado dos Monxes tiene tres grandes claustros de entre los tan citados siglos XVII y XVIII que son otro de los grandes tesoros artísticos del monasterio: uno es el de la Hospedería o de los Peregrinos (siglo XVII y estilo herreriano)



Este claustro, del siglo XVII, estaba totalmente destruido, solo quedaban en pie dos arcos y se reconstruyó en 1972. Presenta columnas dóricas y jónicas. Hay albergue de peregrinos al cargo de los monjes


 Su construcción se realizó entre los años 1625 y 1635, lo que eran las galerías, aunque los edificios que lo rodean no se concluyeron hasta más de un siglo después, en 1763


Las antiguas galerías, de notable hermosura, fueron desarmadas tras la Desamoirtización, incluso a base de dinamita dada la robustez de su construcción


El tono blanquecino de la piedra es propio de su reconstrucción. Solo los dos arcos supervivientes presentan un tono más rosado


Esta grandiosa escalera, en uno de los accesos al claustro que comunican con las dependencias de los monjes, es llamada Maristella en honor del himno a la Virgen María, cuyo himno es Ave maris stella, Dei Mater Alma, el cual se cantaba cuando los monjes subían escalera arriba


Los arcos son de medio punto, en la planta inferior de orden dórico, la superior de orden jónico


Recorriendo el Claustro de los Peregrinos llegaremos a las puertas del fondo, tomando la de la derecha


Allí hay un pasadizo


 Que nos llevará al segundo de los claustros del monasterio


Hacia él salimos


Es el Claustro Procesional, era en principio un claustro original cisterciense del s. XIII pero reformado en los siglos XVI-XVIII, también llamado Reglar, de las Caras o de los Medallones por los medallones con el rostro de obispos, guerreros y demás personajes). Hemos de decir que el tercero, el Claustro Grande (siglos XVI-XVIII), es empleado por los monjes cistercienses que lo habitan y que no suele abrirse al público


El Claustro de los Medallones sabemos se inició en 1560 sobre el anterior, medieval, y que no fue culminado hasta los años 1741-44


Unas placas nos señalan el nombre de cada claustro


El Claustro de los medallones es básicamente de estilo renacentista, con dos pisos, el de abajo abierto al gran patio con 18 arcos de medio punto


El de arriba tiene 36 ventanas con sus famosos medallones en lo alto


Los medallones representan a grandes personajes d ela historia, apóstoles, papas, abades, monjes y gerreros, evangelistas y reyes. Algunos han sido identificados, otros no se sabe a ciencia cierta quienes son


Recorriendo el claustro vemos la iglesia monacal, con sus grandes óculos que dan luz al interior, en este caso a la nave y al altar, con su magnífica cúpula


Allí están también las dos torres barrocas


Fijémonos pues en las caras de los medallones


Sobre las ventanas


Un guerrero


Papas y obispos...


Actitud pensativa o de meditación, con la mano en la barbilla


Personalidades de la religión y de la historia


Un apóstol... ¿Santiago?


Guerrero con su armadura


Doctores y sabios


Además de las caras hay, en las esquinas, escudos y otros bajorrelieves. Esta es la esquina del lado noroeste, bajo las torres, donde se representa la Anunciación de la Virgen, donde esta está leyendo y se le aparece el ángel Gabriel, representado arriba. Delante de María está el profeta Miqueas, quien profetizó su existencia y, a su izquierda, San Lucas, quien escribiría de la Anunciación...


Más religiosos y reyes


Muchos con barba


Un monje o abad


Este escudo, en otra de las esquinas, es el de la Congregación de Castilla. Arriba a la derecha sería el monje Alberto, llamado Faber en la documentación medieval, de los que llegarían con la primera comunidad cisterciense desde Claraval en 1142. A su izquierda sería el temido Almanzor, que en sus campañas llegaría a arrasar la vieja catedral de Santiago exceptuando sus campanas, que mandaría llevar a Córdoba con cautivos cristianos, así como la tumba del Apóstol, por lo que el culto a sus reliquias pudo reanudarse, así como las peregrinaciones


Los apóstoles y Evangelistas, entre ellos Santiago, están representados con aureola


Las cabezas "asoman" literalmente del medallón


Un evangelista con su libro del Evangelio


Un cardenal


Monje con mirada mística y la Cruz detrás


Un verdadero libro de historia en piedra


Otro de los escudos del claustro


Otro monje con su hábito


Personaje regio


Este se sabe es el obispo de Santiago San Pedro de Mezonzo, a quien se le atribuye la composición de la oración mariana Salve Regina...


Salve, Regina, Mater misericordiae.
Vita dulcedo, et spes nostra, salve.


Ad te clamamus, exsules filii Hevae.
Ad te suspiramus, gementes et flentes, in hac lacrimarum valle.

Eia, ergo, advocata nostra, illos tuos misericordes oculos ad nos converte; et Iesum, benedictum fructum ventris tui, nobis post hoc exsilium ostende.

O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria.


Ora pro nobis Sancta Dei Genitrix.
Ut digni efficiamur promissionibus Christi. Amen


...

Dios te Salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te Salve.
A ti clamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.
Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén

Otra representación de una figura meditando, mano en la barba


Uno de los personajes imberbes


Maravilla del arte y de la historia


Desde el Claustro de los Medallones damos acceso a dos importantes dependencias monacales: la cocina y la Sala Capitular. Esta es la entrada a la primera



La cocina constituye un elemento destacadísimo dentro del conjunto monacal, pues es de las pocas cosas que se conservan de la parte medieval y que apenas padeció las destrucciones decimonónicas


Se supone fue construida entre los años 1220 y 1230



La cocina con su hogar o lareira, es de grandes arcos de medio punto sin decoración, tal del sobrio gusto cisterciense, tiene cuatro grandes columnas donde estaban las cadenas de las que colgaba el gran pote de las comidas





Otro dato importantísimo es que estuvo en uso continuo hasta la Desamortización, en 1835. Se supone consumiría entre uno y dos carros de leña diarios


La chimenea es inmensa, altísima, una verdadera bóveda


Los demás arcos en torno al fogón son oijvales, con su clásica nervadura gótica


La cocina es grandísima, de 10.50 x12,60 metros



Unas ventanas da luz al interior y una puerta sería la empleada para introducir la leña, los productos a cocinar, utensilios, etc


La cocina inspira la admiración de todo el mundo pues no espera encontrarse con un elemento tan cotidiano en apariencia pero a la vez tan grandioso y monumental


En las ventanas y en el suelo aparecen algunos elementos de piedra hallados en la estancia o sus inmediaciones


Piezas cinceladas


Bases


Parece un fregadero


En otra pared una gran hornacina




Y en ella un mortero


Volvemos al exterior, saliendo nuevamente al claustro


Y así por el gran pasillo recorremos las pétreas estancias


Admirando las torres del santuario


Y todo el extraordinario conjunto


Estancias privadas de los monjes


Y de repente, gran sorpresa, una inmensa triple arquería románica nos acercamos a la Sala Capitular




Y de repente, gran sorpresa, una inmensa triple arquería románica,  es el soberbio y magnífico acceso a la Sala Capitular, con sus arcos de numerosas columnas, no excesivamente cincelado con filigranas, siguiendo el patrón de la pobreza estética tan del gusto cisterciense, los grnades reformadores de la Orden Benedictina


Solo los capiteles de las columnas tienen cierta profusión de motivos cincelados, dentro de la temática vegetal tan usual en el románico, si bien carecen de otras figuras, zoomorfas, antropomorfas o esquemáticas y geométricas, a no ser dentro de esa misma inspiración naturalista



Las columnas tienes sus fustes descansando sobre las basas. Los capiteles sostienen los arcos


La Sala Capitular no obstante es una reconstrucción del año 1965 más o menos fiel, más o menos idealizada, de la original, que estaba totalmente arruinada


Entremos al interior, guardado por cristalera



Aquí se reunían todos los monjes, por lo general tras la misa de la mañana y siguiendo un orden de antigüedad


Recapitulaban sobre las reglas de la Orden y se hablada de temas de interés común relacionados con el monasterio y sus habitantes, tantos monjes como no


Se confesaba y al final quien lo deseaba podía denunciar malos hechos, sin mencionar el nombre del acusado


Se decía el pecado pero no el pecador...


Es de planta cuadrada y las bóvedas descansan en cuatro grandes pilares formados por ocho columnas cada uno


Entre los motivos cincelados reconocemos la maroma sogeada, las conchas, huevos y hojas


Las conchas recuerdan al símbolo de los peregrinos pero se trata de un motivo sagrado anterior incluso al cristianismo, la igual que el huevo, alegoría de la Creación del Mundo en base a un núcleo original, el famoso huevo cósmico, que algunos historiadores comparan mismamente con la teoría del Big-Bang


Aunque totalmente reconstruido es otro lugar que recupera o transmite la esencia de toda una época, una verdadera cámara del tiempo, un espacio inolvidable para todos los que acceden a él


Los arcos de las nervaduras descansan sobre estos capiteles apoyados no sobre fustes de las columnas sino sobre la propia pared, también con motivos naturalistas


Aquí apomados y piñas, en capitel con columna


En torno a la estancia, en ventanas y hornacinas, hay también expuestos numerosos elementos arqueológicos


Mayoritariamente se trata de capiteles románicos


El tema vegetal es totalmente predominante


Hojas, plantas y flores


Más capiteles...


Místico habitáculo de "luminosa penunbra"


Magnífica exposición


Así recorremos toda la sala


Se suponen estos capiteles procedentes del claustro antiguo, el preexistente al actual Claustro de los Medallones


Ventanas al calustro


Este sí parece un elemento netamente geométrico, la estrella de seis puntas o hexapétala, tan frecuente en numerosas culturas a lo largo de los siglos o incluso de los milenios, con un siginificado posiblemente solar en su origen que dio pie a otros muchos según épocas y lugares


 Volvemos al exterior


Nos dirigimos a la puerta del fondo


 Mientras seguimos admirando el lugar


La puerta de la derecha es de acceso restringido, nosotros vamos a la del fondo


Subimos las escaleras. es la puerta que desde el Claustro de los Medallones da paso a la iglesia


También aquí una cara nos observa


Accedemos al interior, la majestudosidad, gradiosidad, y volúmenes nos abruman. El arte de lo impresionante, una constante humana que también trasciende el paso del tiempo


A la derecha el altar mayor, de frente las portadas de las capillas de San Juan Bautista, de frente; y la del Rosario, con vistosas columnas, a su derecha


Y este es el grandioso altar, sin sus imágenes y retablos, pero con la luz que se filtra, mágica, en un efecto entre placentero, mítico y sobrecogedor. El musgo verde cubre buena parte de las paredes


Las proporciones son impresionantes


Mirando hacia lo alto la cúpula, de 35 metros de altura, es un éxtasis al equilibrio y la arquitectura, a la armonía y al arte. grandiosa imitación de la bóveda celeste con numerosos detalles esculpidos con barroca profusión de horror vacui, motivos geométricos y vegetales. Aquí se une la planta de cruz latina, mostrándose las cruces de Alcántara por doquier


Maravillas del Cielo y de la Tierra en el Corazón de Galicia. Verdadero vértigo aéreo


Ansias por imitar lo que sería la Casa del Dios en la Tierra, un pedazo del Cielo, embajada celeste en Sobrado



Admiramos desde el altar la gran nave central y el coro alto. Es trabajo, como la fachada, del gran P. Monteagudo. Planta de cruz latina con tres naves en el cuerpo longotidunal, 60 metros de largo y altura de 35 metros a su impresionante cúpula. Bóveda de medio cañón, relieves de órdenes militares, arcos laterales... todo ello profusamente labrado al gusto barroco y de unas dimensiones mayestáticas que parecen querer erguirse hacia el Cielo...



Bajemos pues de las alturas


Y vayamos pues desde el crucero y el altar a las ya mencionadas capillas laterales de la izquierda


La capilla del Rosario a la derecha y la de San Juan Bautista a la izquierda


A la puerta de la de San Juan Bautista un impresionante sepulcro gótico


Guerrero con su espada y armadura, perros a sus pies y mausoleo con escudos y blasones, estirpes nobiliarias relacionadas con el cenobio, su patronazgo, amparo y protección


Empecemos pues, por entrar en la capilla de San Juan Bautista. La parte interior es la antigua. Afuera responde a las reformas barrocas del santuario, con su inmenso frontón


La capilla de San Juan Bautista es lo más antiguo que ha llegado del más viejo monasterio, es medival de románico cisterciense, sobrio y con escasa decoración cincelada en sus piedras. Se supone podía formar parte de una capilla lateral del antiguo cenobio del Císter. Hay varios sepulcros medievales, bóveda de arco de medio punto, arcos, fustes, capiteles, sogeados y otros detalles artísticos y arquitectónicos románicos


Detalle sogeado


Columna románica


Este es uno de los sepulcros gótico de su interior


Este es el del caballero Arias Vázquez, en la pared de la izquierda


También con su armadura y espada


Y este el de su esposa Teresa López, en la pared derecha


Salimos de nuevo al exterior de la capilla, viendo el altar



 Pues de la capilla de San Juan Bautista y vamos a su derecha a la capilla del Rosario, con un frontón aún más maravilloso si cabe, entrada de arco de medio punto, con dos columnas corintias a cada lado. El escudo en lo alto muestra la expulsión de Adán y Eva del Paraíso


Cada capilla es, o eso pretendería, ser una entrada a un enclave muy especial y lleno de simbolismo, simbiósis geométricas, animales alegóricos, uvas, viñedos y frutas, gallos de la negación, aves del paraíso, o cualquier iconografía sujeta a interpretación


Las paredes laterales tienen asimismo sendos frontones, gracias a ellos sabemos que esta capilla se hizo en el año 1673


La luz entra por los ventanales, iluminando la escena, en el pequeño altar, dentro de esta capilla de planta cuadrada


Una cúpula nos yergue, literalmente, desde nuestro cuerpo y mente hacia el cielo, la cúpula celeste, una vez más, en Sobrado, un efecto mágico, religioso, místico, o material y arquitectónico, pero que consigue lo que pretende, al menos ante el visitante abierto a estas sublimes manifestaciones que el arte del lugar nos ofrece


Para el creyente un trozo del Cielo, para el agnóstico un nuevo acertijo, para el no creyente un motivo más para maravillarse ante la obra humana


No es incompatible uno con lo otro, y todo podría y debería percibirse por la misma persona, viéndose desde diferentes ángulos y perspectivas


Volveríamos a salir al exterior


No sin antes admirar en lo alto la imagen de San Bernardo, el gran divulgador de la Orden del Císter


Extasiados por las emebelesadores artes de ingenio y arquitectura que estos rincones nos ofrecen hemos de volver a la gran nave central y al altar


Piedra y verde, así es Galicia, así es el Camino, roca y prado, tierra y bosque




Sobrado dos Monxes, el Altar del Camino, que nos antecede a su meta... o una de sus metas, porque todos los caminos continúan siempre más allá


Ahora, a la derecha del altar, hemos de ir a conocer otro lugar totalmente excepcional del monasterio, la Sacristía, la gran obra de Sobrado en el siglo XVI como bien la califican los expertos


Es obra de Juan de Herrera, construida bajo proyecto del cántabro de Gajano Juan de Herrera hecho realidad entre los años 1569 y 1572, considerada por personalidades como Sánchez Cantón como el má bello conjunto del Renacimiento en Galicia. Esta portada es un auténtico Arco de Triunfo, con medallones que representan a la derecha la Virgen María y a la derecha al ángel Gabriel anunciándole el nacimiento de su Hijo Jesús. Arriba Dios Padre la bendice. Una leyenda dice MUNDAMINI QUI FERETAS DNI ISAI 52, esto es "Purificaos los que llevais los vasos del Señor"


Pasamos pues a la sacristía, percibiendo, independientemente de nuestras creencias o no creencias, la transmisión de aquellos saberes y sensaciones de los maestros que trabajaron estas obras, con plano, pluma, martillo, sudor y cincel




Aquí, por alguna razón, los ojos, percibiendo la luz en una no muy grande estancia, se nos van a lo algo, contemplando la cúpula de casetones, esto es, de cuadrados ocupando la "media naranja" que denominan en términos artísticos


La luz penetra desde lo alto


El modelo en el que estas cúpulas se inspiran es en el de Marco Agripa en Roma, en el s. I. Una constante humana, la prosecución de modelos, siempre rupturistas, pero siempre repetidos o inspirados... ¿cual fue el primero?, ¿tal vez las bóvedas de las cabañas de la Prehistoria?, ¿las cuevas de los albores de la Humanidad?. Imposible saberlo


Si las cúpulas redondas representan el Cielo la planta cuadrada simboliza la Tierra, comunicación entre ambos es toda su variada iconografía


Desde ella San Ambrosio nos mira


Y de nuevo los medallones


Sabios y doctores de la Iglesia


En el paso del cuadrado al círculo


Representación del cuadrado al círculo, equilibrio y paz, en la Tierra y enb el Cielo


El Túnel y el paso entre los mundos


La piedra representa la Redención por medio de la Pasión, por ello se representan aquí la Cruz con el Sudario, la calavera y el Gógolta, la corona y las espinas. Sabios, apóstoles, santos y doctores, San Pedro y San Pablo, San Gregorio Magno, San Jerónimo, San Agustín, San Ambrosio de Milán, reyes como David y evangelistas como San Juan también aparecen, dentro de las representaciones de frutas y comidas que, como el pollo, son símbolo de abundancia, o la trucha, emblema de los sabios que vuelven a las fuentes, al igual que las manzanas de la Sabiduría, las peras y el melón. Si nos asomamos a las arquerías veríamos parcialmente el tercer claustro o Claustro Grande, normalmente cerrado a las visitas por ser habitáculo monacal


No es un laberinto pero a veces se le parece. Nuestros pasos son nuestro particular Hilo de Adriadna


Hallamos, en esta cripta, otro espacio y enclave de profundo interés


Gran mural pictórico


Esquemáticas figuras que por su hábito son los monjes del Císter


Los monjes del monasterio


En procesión y/o en debate


Buscando la luz en la llama de la Verdad representada por una vela


Cistercienses de Sobrado


Los monjes de Sobrado dos Monxes


En otra pared, otra escena de profundo misticismo


Arrodillándose ante la llegada del Espíritu Santo


Control del Cielo y la Tierra, poder mundano y celeste, comunicación entre ambos estados... bienes materiales y espirituales, virtudes y prebendas... monjes y hombres...


Ángel de la trompeta


Salimos de la Sacristía


Volvemos a la sacristía


Recorremos las monumentales naves


Éxtasis del arte y de la historia en Galicia


La portada principal, siempre cerrada


Las tres naves de la iglesia


Volvemos afuera


Vueltos al exterior, salimos como hemos entrado, por la Casa de Audiencias.


Y la Vía Sacra.


Salimos a la Praza do Concello de Sobrado dos Monxes, población que nació y creció al amparo de esta fundación monacal.


Aquí hallaremos parada y fonda, lugares para comer y dormir.


Atraviesa Sobrado la carretera AC-934.


Que es la que empleamos para salir de la población.


Allá queda el monasteiro.


A Fonte da Praza, con la imagen de Santiago Apóstol.


Bares y terrazas.


Así salimos de Sobrado...


Dando vista al monasterio...


A todas sus dependencias y entorno.


Y a la población.


Un hermoso paseo al salir de Sobrado dos Monxes.

  
Al fondo vemos el Grupo San Bernardo de viviendas unifamiliares de planta baja.


Paseo arbolado.


Un buen lugar para contemplar...


Fragas o bosques autóctonos de Sobrado dos Monxes, ante el monasterio.


Inolvidable estampa de este conjunto que fue declarado monumento histórico-artístico en 1928.



Tomamos ahora este desvío.


Y pasamos el puente sobre el Rego Tambre en A Pontepedra.