Eres el Peregrino Número

viernes, 22 de agosto de 2014

LA TIERRA DE FLORENCIO DA FONTANEIRA Y LA CASA DO HOSPITAL (A FONTANEIRA, BALEIRA, LUGO, GALICIA)

A Fontaneira bajando del alto que lleva su nombre. Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Coronado el Alto da Fontaneira, subiendo de A Lastra en una etapa realmente montañosa, avanzamos por el concello de Baleira en dirección a su capital, O Cádavo, tras dejar atrás el concello de A Fonsagrada. El Camino Primitivo se va adentrando así en el corazón de las galaicas tierras lucenses, ruta a la ciudad de Lugo.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Como premio de tan montañoso trasiego nos ganamos ahora un descansado trayecto, en ligero descenso hasta la carretera LU-530, donde encontraremos el desvío a mano izquierda que se dirige a las fuentes del río Neira, con área recreativa bien señalizada, pero salvo que queramos ir allá para descansar o beber agua de la Fonte da Lameira, no hemos de seguir ese desvío sino ir de frente hacia las casas de A Fontaneira (fuente del Neira), que vemos desde aquí. Nosotros pues seguimos de frente, un poco cuesta abajo.

. Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Al sur el valle del río Neira desde A Fontaneira y A Serra das Penas. más allá es A Serra de Albaredo y en la más distante lejanía las serranías del sur lucense.

. Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Allí los valles se extienden hacia el célebre Val do Neira. Son los paisajes de la Serra de Foncuberta, Serra de Pedruñales, Serra do Portelo, que se extienden hasta Becerreá, Navia de Suarna, Os Ancares...

. Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Así entramos en A Fontaneira.

. Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Casi al principio del pueblo encontramos dos elementos muy importantes, uno es la iglesia, dedicada a Santiago y construida en el siglo XIX aprovechando la existencia de una capilla medieval perteneciente a un hospital de peregrinos, la Casa do Hospital, que se encuentra enfrente y ahora es bar.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Al lado de la fundación estaba la capilla del hospital, que es ahora el ábside o parte del altar del templo actual.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Los tejos  flanquean la iglesia de Santiago da Fontaneira. La propia advocación define la vinculación del lugar a la senda compostelana.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
La Casa do Hospital es ahora el bar Casa Bortelón, acogedor, con luminosa terraza, al pie de la iglesia. Por la carretera, entre las casas, va el Camino
 
Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
La tradición popular recoge la tradición que había varias monjas a cargo del viejo hospital de romeros.

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Los peregrinos van llegando a A Fontaneira, pasando junto a la iglesia.

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Y llegando a la Casa do Hospital, la Casa Bortelón, hito de la historia y del Camino Primitivo.

En la terraza del mesón. Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
No nos lo pensamos más, nos sentamos en la terraza del mesón, pues merecemos un reposo. Agrada descansar y tomar una consumición mientras vemos circular algún caminante más, unos deteniéndose también, otros continuando rumbo, pero todos con una meta común que ya aquí tenemos al alcance de la mano... o mejor dicho de los pies.


En la barra de Casa Bortelón.

A Fontaneira (la fonte del río Neira) tuvo tanta afluencia de peregrinos del Camino Primitivo que en el lugar abría asimismo sus puertas la Casa do Mesón, no solo para los caminantes ofrecidos al Apóstol, sino también a todos los viajeros, arrieros y maragatos, cualesquiera gentes nómadas y trashumantes.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Contemplamos la población, de casas que miran al Camino, aquí coincidente unos metros con la carretera, con muchas casas hechas de noble piedra de cantería gallega.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Seguimos ruta en A Fontaneira.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
El Camino coincide con la carretera unos metros, separándose después un tramo entre las casas de la izquierda

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Aquí tomamos un ramal a la izquierda y nos apartamos momentáneamente de la LU-530.

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La senda compostelana pasa a la derecha de esta casa...

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Y dejamos atrás el centro del pueblo

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
El Camino en primavera.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Saliendo de A Fontaneira.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Pasamos al lado de este hórreo de cubierta vegetal, uno de los símbolos de la ruta.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Mucha es la gente que se fotografía con él.


Si entablamos conversación con la vecindad, no tardaremos en enterarnos que en este pueblo se recuerda con muchísimo cariño a Florencio da Fontaneira, O Cego dos Vilares, Florencio López Fernández, violinista ciego nacido en Pin, concello de A Fonsagrada el 12 de abril de 1914, en el seno de una familia campesina y de ebanistas. Su historia es una verdadera epopeya vital, se quedó ciego siendo niño como consecuencia de una viruela, desarrollando entonces portentosamente otras facultades, como el sentido de la orientación, asombrando a las gentes por su capacidad para recorrer los caminos, sabiendo ir y volver a todas partes pese a su ceguera.


Para ganarse la vida en aquellos tiempos, un ciego solía aprender a tocar algún instrumento o cantar, y a eso le mandó su padre una vez superada la viruela, enseñándole otro invidente estas primeras artes musicales, el cante y el violín. Como numerosos músicos ciegos, Florencio disponía de una gran capacidad para aprender melodías de oído y posteriormente interpretarlas. Vivió en Fontaneira hasta los 14 años, cuando marcho a Os Vilares de Cubiledo, donde aprendió a ser buen violinista y cantador con ese otro ciego, Xoán Santamarta.


 Así se ganó el pan, yendo de pueblo en pueblo y de casa en casa cantando romances y coplas populares, muchas veces alusivas a sucesos reales, acompañado por su hermano Pascario, que era copleiro o vendedor de coplas, llegando a ser una gran institución en toda la comarca de A Fonsagrada, Baleira, y Ribeira de Piquín. A los 54 años volvió a A Fontaneira, donde falleció en 1986. Se recopilaron varias grabaciones originales de su buen hacer, llegando a conseguir notoria fama y reconocimento al incluirse composiciones suyas en el disco "Recolleita", compartiendo espacio con otros músicos gallegos...."As rapazas da Coruña, non é unha que son todas, votan dous pares de medias, para facelas pernas gordas. Carmiña ten un tinteiro, cheo de tinta marela, déixame mollar a pluma, no teu tinteiro Carmela", sonando así, con este humor, las coplas de este famoso ciego que todo caminante que se precie habrá recordar, así como sus canciones, cuando pase por A Fontaneira.



Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Más allá del hórreo sigue el Camino.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Pasa el Camino al lado del camposanto y muy cerca de la carretera, atravesando campos y pinares por el Monte das Cruces.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Es la zona de las inmediaciones de As Penas.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Bajamos un poco.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Al fondo A Pena de Parada.

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán
Al sur el valle del Rego do Trabeiro, con aldeas como O Trabeiro y O Sesto.


En lontananza se observan suaves pero largas colinas reforestadas, casas en la lejanía, la Serra do Portelo y la de Calamouco, que se alargan hacia Becerréa: un portento de paisaje. La geografía montesina sin duda se suaviza tras las abruptas cordilleras de Asturias y zona de A Fonsagrada y se vuelven lomas que anuncian ya la transición a otro paisaje.


Nos acercamos Al Alto de Carballín, viendo al oeste A Pena da Parada Y A Pena do Ramallo.


Allí en medio del valle está la aldea de O Sesto.


Abajo O Trabeiro y allá A Serra das Penas.


Eso sí, al sur, seguimos divisando en el horizonte las serranías de los dominantes picos de Os Ancares.

 
Naturalmente, no lo vemos, pero nada cuesta figurarse que, tras aquellas altas montañas, otra larga corriente peregrina, aún mayor, sube y baja O Cebreiro por el Camino Francés, procedentes de El Bierzo, León, Burgos, La Rioja...Roncesvalles, y con la que confluiremos dentro de unas jornadas, en Melide, aunque ha decir verdad es el Francés, mal llamado Camino Francés, el que coincide con este, al ser el más antiguo y el original, el Primitivo. En verdad TODOS los caminos por los que venian peregrinos francos, término que aglutinana no solamente a los actuales franceses sino a todos los centroeuropeos en general, eran llamados Camino Francés, Camino Franco, Camino Francisco, etc. Solo la moderna denominación administrativa oficial a dado en llamar francés únicamente a uno, lo cual es un absoluto error si atendemos tanto a la documentación como a la misma toponima.



 Salimos a la carretera en el Alto de Carballín.


Luego de un tramo carreteril por la LU-530 vemos ya al oeste el valle de O Cádavo desde A Trincheira.


Aquí nos desviamos a la derecha y dejamos el asfalto.


Pinares a los que siguen cuetos de matorrales y monte bajo, aunque al fondo se divisan pastos en las proximidades de O Cádavo, capital de este concello de Baleira.


Abajo es el estrecho valle del Rego de Tras da Serra. Ante nosotros, a la derecha, el Monte da Matanza, hacia donde nos dirigimos.
 

Pedregosa pista...


Subimos la cuesta.


El Camino viene bajando, estamos en una pista de tierra, polvo y piedras. Esto es el Campo da Matanza, un paraje un tanto inhóspito y ventoso, donde la tradición quiso ver el lugar de una legendaria batalla en la que las tropas de Alfonso II El Casto derrotaron a los musulmanes allá por el año 813, coincidiendo con la época del descubrimiento del Arca Marmórica  del Apóstol Santiago.