Eres el Peregrino Número

viernes, 15 de agosto de 2014

AEROPUERTO DE SANTIAGO DE COMPOSTELA-LAVACOLLA: ALAS SOBRE EL CAMINO


El Camino y el Aeropuerto de Santiago
Peregrinos desayunando en O Amenal, aún antes de amanecer, primero de subir al Alto de Lavacolla o Cima Barreira
Los peregrinos apuran la última etapa antes de llegar a Santiago de Compostela en O Amenal, concello de O Pino, un grupo de casas, con hoteles y sitios para comer, que puede ser una buena escala, bastante próxima, para llegar al día siguiente holagadamente bien a la Praza do Obadoiro.


A primeras horas de la mañana, para no "hacer esperar al Apóstol" y disponer de más tiempo para los rituales, tanto piadosos como laicos, según cada quien y cada cual, de la visita a la catedral y a la ciudad, los romeros suben la dura cuesta pista terrera entre arbolado hasta Cimadevila, y de esta manera ascender luego a la Cima Barreira y Alto de Lavacolla.


La cuesta no es demasiado larga pero sí pronunciada. A un lado el bosque y al otro los campos que bajan al valle del Rego do Amenal


 Así pasamos por Cimadevila


Abajo quedó el valle


Nos adentramos en el monte hacia Cima Barreira, el Alto de Lavacolla. Se sigue subiendo aunque más moderadamente


Mas cerca de la cima sale a un paraje de tojos, helechos, monte bajo en general, arbustos y eucaliptos...


Arriba estaremos en las inmediaciones del aeropuerto, viendo despegar y aterrizar los aviones. No suele ser uno de los parajes en los que los peregrinos se detengan a admirar mucho el paisaje, pero el lugar tiene una interesante historia.


(Para hacernos una idea en estos vídeos, el Camino pasa próximo al aeropuerto, por los árboles de la izquierda)


El oficialmente denominado Aeropuerto de Santiago de Compostela y también conocido como de Lavacolla, su antigua designación, fue construido por prisioneros políticos republicanos del campo de concentración existente en este enclave en los comienzos de la guerra civil. No obstante anteriormente existió un precedente: en 1932 se hizo aquí un aeroclub para entusiastas de la aviación deportiva, con tres pistas para aterrizar los aviones que formaban un triángulo. Luego, como en otros casos similares ocurrió, el modesto aeródromo fue aprovechado con funciones bélicas al estallar la guerra civil. Pero en 1937, aún en plena contienda, se inauguran vuelos regulares comerciales en la línea a Salamanca, Valladolid y Zaragoza, pero eso sí, en muy precarias condiciones.


 La pista no fue asfaltada hasta 1948 y en 1953 se acometieron nuevas obras de mejora y acondicionamiento, las cuales continuarían en los años 80 con la terminal de carga, los nuevos sistemas de aterrizaje para baja visibilidad en los 90, y la nueva terminal de pasajeros inaugurada en octubre del año 2011.
 

El aeropuerto nos obliga en el Camino a realizar actualmente un importante rodeo (el trazado original discurría por la actual pista), siguiendo un trecho llano por la cresta de la colina..


Y así salir a un importante nudo de carreteras, con rotonda, que nos queda a nuestra derecha, mientras la senda jacobea desciende ligeramente al lado del asfalto y las señales de la cercana autovía, en Cima Barreira junto a los montes de Amarelle.


En esta rotonda se unen la N-547, la N-634 y la autovía. Nosotros de la rotonda vamos a la izquierda, rodeando el aeropuerto


Es entonces cuando se vive otro instante de grandísima emoción: un monolito-estela de piedra, gratamente esculpido con una concha peregrina o vieira, bastón y calabaza, nos avisa que estamos entrando en el concello de Santiago.


  La concha peregrina y el bordón nos dan la bienvenida


La gente se agolpa para fotografiarse e inmortalizar este instante

Hay risas, llantos y algarabía...


 También desde aquí se pueden ver perfectamente los aviones al aterrizar o despegar del aeropuerto.


Un momento y un lugar inolvidables pero aún nos aguardan 12 kilómetros de recorrido antes de llegar a la Praza do Obradoiro

De nuevo a la vista del aeropuerto...
 Rodeamos el aeropuerto pues por su zona norte, con la idea de retomar el trazado primigenio, ya que cuando se hizo el aeropuerto nadie pensaba aún en recuperar en serio la costubre de caminar a Santiago con la repercusión que tiene ahora.


Estamos regresando a parajes de cierta solaz y quietud, donde la orilla de un arroyo hace las veces de improvisada área de descanso, pues bastantes son los que se relajan reposando bajo la enramada ribereña.


Agua roja de la arcillosa tierra de Santiago...


Helechos y bosque, selva al pie del mismo aeropuerto de Santiago de Compostela-Lavacolla


Por aquí retomaríamos lo que era el sendero orginal, en una carretera adoquinada en el tramo por el que cruzan los peregrinos


Sendero y sotobosque o monte bajo


Pinares


Atajando campo a través para evitar los ángulos rectos de las parcelaciones

 
A poca distancia, San Paio, aldea de la parroquia compostelana de Sabugueira. Muchos son los romeros que se detienen en el gran caserón de piedra, soberanemente bien restaurado, con corredores y galerías, que es ahora restaurante, con buena terraza y casa de hospedaje rural.


Muchos son los romeros que se detienen en el gran caserón de piedra, soberanemente bien restaurado, con corredores y galerías, que es ahora restaurante, con buena terraza y casa de hospedaje rural. 


Justo a continuación de ella vemos la encantadora iglesia de Santa Lucía de Sabugueira, donde sellan credenciales y puede visitarse.


Accedemos al interior


Y admiramos sus retablos e imaginería, con varias figuras de santos


Santa Lucía, la santa patrona, y Cristo Crucificado



Ánimas del Purgatorio





Salimos de la iglesia


E iniciamos una subida


Algunas botas han sido "jubiladas" en su particular jubileo...


Volvemos a impregnarnos de verdor y naturaleza...


Muchos son los peregrinos que vienen a coincidir aquí, donde ya se han unido varios caminos en las etapas anteriores


Buena caja caminera


Seguimos ruta junto a algunas parcelas


Ahora empezamos a bajar...


Pasamos bajo la autovía al aeropuerto.


 Y posteriormente, de nuevo por senda asfaltada, entraremos en una zona eminentemente residencial, A Esquipa.

Conchas xacobeas en la rejería del jardín


Maizales de A Esquipa



Seguimos en la parroquia santiaguesa de Sabugueira, acercándonos al pueblo denominado precisamente A Lavacolla, topónimo relacionado según unos con la costumbre de lavarse en el río antes de llegar a Santiago y para otros un derivado de lava en el sentido de tierra de pasto y colla en el de collado o colina


Recta entre chalets

A Esquipa y A Lavacolla, ruta a San Paio de Sabugueira, San Marcos, el Monte do Gozo y... Santiago.