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sábado, 6 de diciembre de 2014

PENAFONTE (GRANDAS DE SALIME, ASTURIAS) LA IGLESIA DE SANTA MARÍA MAGDALENA, EL PEDRÓN PENA, EL REFUGIO PEREGRINO Y LA SUBIDA POR EL MONTE DO ZARRO A LA SERRA DO ACEVO

Penafonte y El Monte do Zarro desde el Camino

Después de salir de Xestoselo pasando por la Casa del Torneiro, el Camino sigue un tramo de unos 1.700 la carretera AS-12 pero sin prácticamente pisarla, pues un sendero por la vereda izquierda evita que caminemos por la calzada. Llegamos de esta manera a Penafonte, cabeza de la parroquia de este mismo nombre del concejo de Grandas de Salime, a solo unos cuatro kilómetros de la frontera con Galicia en A Serra do Acevo, a la que subiremos desde el pueblo por la ladera del Monte do Zarro (1.023 m), en la que este se asienta


Podríamos decir que Penafonte es el último pueblo que atraviesa el Camino Primitivo de Santiago en Asturias, pues en el siguiente núcleo, Bustelo del Camín, que pertenece a esta parroquia, el Camino no pasa por sus casas sino algo más arriba de ellas. En Penafonte estamos a unos 16 kilómetros de A Fonsagrada, capital del concello gallego de este nombre, que es donde la mayor parte de los peregrinos suelen hacer parada y fonda como final de etapa, tras salir, bien del albergue de Castro, bien de Grandas de Salime o bien de Vistalegre, sobre el embalse del Salto de Salime  


Es importante decir que, si bien no es un albergue, en la última casa de Penafonte antes de salir del pueblo Monte do Zarro arriba, hay un pequeño refugio en un cobertizo bien acondicionado, con mesa, sillas, fregadero, parrilla, máquina de vending...; no es un albergue pero puede socorrer al sufrido caminante en su periplo hacia A Fonsagrada. Llegaremos a él luego de atravesar todo el pueblo desde la iglesia, a la que subimos tras cruzar la carretera


Y este es el lugar en el que cruzamos la carretera AS-12, dejando a la izquierda el desvío a Silvaña y dirigiéndonos a la derecha a las primeras casas de Penafonte, bien a resguardo de los vientos del norte en esta ladera oriental del Monte do Zarro, de boscosos bosques autóctonos salvo en su cima, con plantaciones de coníferas, donde se divisan los aerogeneradores del parque eólico que ha hollado las cimas de A Serra do Acevo


No es una carretera de excesivo tráfico normalmente, pero este suele pasar muy veloz, por lo que pongamos todos los sentidos al cruzar. La señal jacobita que tenemos enfrente señala este cruce y la dirección a tomar


Tras cruzar tomamos un tramo del trazado antiguo de la carretera, reformada y mejorada en 2008, cuando aún era la AS-28 Grandas de Salime-Puerto del Acevo, eliminando curvas tal que esta. La carretera pasó a ser la AS-12 en 2017, por lo que es fácil que en algunas guías y señales aún aparezca la denominación anterior


Más antiguamente fue la comarcal C-630 Pravia Lugo. La construcción de estas carreteras supuso que los antiguos caminos reales 'del reino', como el Camín Real de Galicia, Camín Francés o Camín Grande, quedasen relegados a vías pecuarias o de comunicación local, eso en los tramos en los que no desaparecieron


La carretera antigua hace un poco de curva a la izquierda y sube hasta las primeras casas. Un poco más adelante, cuando esta era la C-630, había dos bares tienda, cerrados hace ya bastantes años


En la cuesta, hay una gran explanada de aparcamientos, donde además de coches aparcan tractores, camiones, maquinaria, etc. Hay también una marquesina para el autobús escolar, porque la antigua línea regular con A Fonsagrada y Lugo, la de los Veigas, hace mucho que dejó de pasar


No nos pasemos de largo, porque a la derecha está el ramal por el que sigue el Camino, enfrente de estas casas


Aquí lo vemos bien: podemos decir que estamos empezando los repechos más duros hacia A Serra do Acevo, de la que El Monte do Zarro es su estribación más septentrional


A decir verdad, desde el paso de la presa del Salto de Salime, dieciséis kilómetros atrás puede decirse que todo ha sido una continua subida, más o menos escalonada y más o menos fuerte, hasta llegar hasta aquí, salvo una cierta 'tregua' en la bajada de A Farrapa a Cereixeira y en la llanura de Cereixeira a Malneira y Castro


A partir de Castro, por senda boscosa hacia Padraira y, posteriormente, junto a la carretera AS-12 desde Xestoselo hasta aquí, casi todo ha sido un continuo subir o subir, suavemente pero sin apenas 'tregua'


Pero será a partir de aquí, de Penafonte, cuando las cuestas se vuelvan más abruptas, sobre todo a la salida del pueblo, pero nada a lo que no esté ya acostumbrado el peregrino del Camino Primitivo que ha subido El Palo, por ejemplo


Esta 'cuestecita' de la iglesia ya parece un prolegómeno de los recuestos que nos aguardan hasta coronar la cima de A Serra do Acevo. Si ahora estamos a unos 850 metros de altitud llegaremos a los 1.130 aproximadamente en lo más alto del Camín Grande


Fijémonos en la puerta de la primera casa, en el trabajo de los antiguos ferreiros que antaño trabajaron en estos pueblos


Desde aquí vemos la carretera, donde unos peregrinos cruzan por donde lo hemos hecho nosotros. En la lejanía, y al otro lado del 'gran cañón' del Navia, divisamos la Sierra de Carondio (1.222 m) y, a su izquierda, El Pico Os Gargalóis (1.165 m). Más cerca y más a la izquierda vemos las praderías de A Bornela (748 m), a cuyo otro lado se encuentra la villa de Grandas de Salime, la capital del concejo. Un poco a la derecha tal vez reconozcamos la nave de Quesos Tres Oscos, junto a la que hemos pasado en el Camino rumbo a Cereixeria. A la derecha del todo están los montes de As Campas (690 m) y El Coto Grandas (692 m), entre los que sube desde El Salto de Salime la AS-12, que es la que hemos empleado nosotros para llegar a la villa salvo en el tramo final, por los bosques de El Coto de Grandas (a la derecha del todo)


Esta soberbia pared de piedra es la parte posterior de una de las casas que, al otro lado, miran a la iglesia y tienen entrada desde el Camino


Pasando bajo un hermoso nogal, el Camino hace una vuelta completa bordeándola a ella y a su finca


Detrás del seto de esta curva asoma la cubierta y algo de la planta alta de la Casa da Pena, llamada así por la pena 'peña' que está detrás, A Pena o Pedrón Pena, origen del topónimo Penafonte, la peña de la fuente


El Pedrón Pena y la Casa da Pena, así como la fuente, las veremos mejor cuando visitemos la iglesia, a la que vamos a llegar ahora


Y ahí está la iglesia, de la que vemos su parte posterior, un poderoso ábside o cabecera hexagonal, con el cementerio al lado, en el costado norte, como es lo habitual


Bifurcación y a la izquierda, dando la vuelta completa. Antaño, como es conocido, las inhumaciones se realizaban dentro del santuario y en su campo circundante, el 'camposanto'


Hemos dado una vuelta completa y la cuesta sigue, pasando al pie del cementerio y del ábside de la iglesia


Una concha en la pared del cementerio confirma la dirección a seguir. La cuesta parece suavizarse un poco


Llama la atención este ábside tal alto que parece un torreón. Desde este su emplazamiento se vería gran parte de la parroquia de Penafonte con sus aldeas, caseríos y lugares y, a la vez, desde ellos se divisaría la iglesia y, por supuesto, se oirían sus campanas. No olvidemos que la parroquia rural, en Asturias, Galicia y otros lugares, tiene connotaciones no solamente religiosas sino también administrativas civiles y agrarias, como nos explica el historiador y arqueólogo Pablo Folgueira Lombradero en El poblamiento altomedieval en el concejo de Grandas de Salime (Asturias). Un acercamiento desde la arqueología del territorio:
"Llamamos “parroquia” a la forma tradicional de organización no sólo religiosa, sino también agraria o incluso administrativa, por lo que su origen es incierto. Pero en cierto momento llegará a ser una división de la administración eclesiástica, siendo la jurisdicción de un párroco, pero también era un modo de organizar la actividad agraria tradicional y de reglamentar los aprovechamientos comunes, surgiendo así vínculos de solidaridad entre parroquias.

En general, la organización parroquial en Europa no está asentada a principios del XI. En el caso de la organización asturiana, ésta debió de empezar a configurarse alrededor de esa época, aunque la mayor parte de las parroquias se constituirán durante el siglo XIII; muchas de estas parroquias no aparecen claramente delimitadas en la documentación.

La parroquia se convierte así en el primer marco de reagrupamiento de los hombres. La parroquia supone la creación de una personalidad jurídica, ya que cuando los hombres se reúnen surge la conciencia colectiva, hasta el punto de que en los siglos XII y XIII se llegará a invocar más la pertenencia a una parroquia que la pertenencia a un señor. Era además la célula rural primaria, y suponía un medio de apropiamiento de producción agropecuaria, porque percibía exacciones de la renta campesina, es decir, diezmos.

La parroquia o feligresía estaba muy vinculada a la vida rural. Solía comprender a varias aldeas, desempeñando el papel de centro de actividad social. Allí no sólo se acudía a cumplir con los deberes religiosos, sino para anudar todo tipo de relaciones sociales. En la parroquia se celebraban las fiestas que rompían con la monotonía del trabajo diario, allí celebraba el campesino los actos más trascendentes de su vida (su boda, el bautizo de sus hijos, el funeral y entierro de sus padres…). La parroquia era una institución muy arraigada en la vida rural, ya que los habitantes obtenían a través de ella la conciencia de que pertenecían a una entidad más amplia que su aldea, de manera que la parroquia se convertía en el centro de la unidad social de la vida rural".

Dos ventanas-saetera proporcionan luz al interior del altar mayor con su retablo barroco, que es de madera policromada. Según una inscripción que veremos en el pórtico la iglesia se construyó en 1605


A nuestra izquierda, vemos la hermosa casa bajo cuyo alto muro de piedra posterior acabamos de pasar, al subir por atrás viniendo de la carretera. Es de planta cuadrada y cubierta a cuatro aguas de lousas de pizarra y estructura piramidadal, con un porche sostenido por dos columnas a la derecha 


El Camino sigue de frente y buena parte de los peregrinos pasan de largo, pero otros visitan la iglesia, aunque suele estar cerrada, y descansan en el pequeño parque-plaza que hay a continuación


Esta pequeña plazuela es además un precioso mirador. Dejamos pues de momento el Camino y subimos por estas escaleras a las que les sigue un tramo de rampa


Percatémonos primero en una placa de bronce que hay en el muro de la plazoleta-mirador, perteneciente a la serie del Camino de los Derechos Humanos que hemos visto varias en algunas poblaciones de la ruta


Son en total unas treinta placas de bronce, diseño del artista español dEmo (Eladio de la Mora) a lo largo de diferentes etapas de varios de los caminos de Santiago, dedicadas a cada uno de los treinta artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, patrocinadas por personas particulares, organizaciones privadas y estamentos públicos de todo el mundo


En el Camino Primitivo se colocaron siete de ellas en el año 2016 por parte de la Fundación ISHR con la empresa Where is Asturias. Además, la artista Giannina Coppiano Dwin, embajadora de la fundación, realizó la exposición Infinitum en la sede de la Fundación Valdés-Salas, en Salas, al paso del Camino. En 2017 se colocaron otras tres placas. Esta se corresponde al artículo 15, el del derecho de nacionalidad


Las paredes de la iglesia son de piedra, a excepción de la del lado meridional de la cabecera. "El arciprestazgo de Grandas de Salime, que anteriormente recibió el nombre de Honor de Grandas, estaba formado por veintitrés parroquias, enclavadas tanto en Asturias como en Galicia, y pertenecientes a cinco concejos", leemos en la Gran Enciclopedia Asturiana. El concejo de Grandas, al que pertenecía Penafonte desde su origen, se fundó en 1584 con la Desamortización de Felipe II, por el que estas tierras dejaron de ser posesión de la mitra ovetense (cedidas por Fernando II en 1186), comprando los vecinos su independencia por "dos cuantos setecientos quarenta y seis mil doscientos ochenta y siete maravedís". En 1836 el vecino concejo de Salime, creado de igual manera, se integró en el de Grandas, naciendo Grandas de Salime


A este lado están una sacristía y una capilla lateral. En 1895 se acometieron importantes obras de restauración en esta iglesia tras haber sido afectada por un fuerte temporal, trasladándose un tiempo los cultos a una aldea de esta misma parroquia, Seoane, un poco más al este


Al fondo tenemos el lavadero a dos aguas del que mana un agua fresquísima, un lugar ideal para hidratarse en la fuente que da nombre a Penafonte


Ventana estilo saetera en la capilla lateral, llamada del meirazo. Aquí se ve que en su momento se hizo una reparación, empleando cemento


El acogedor pórtico de la iglesia, orientado al sur, es un buen lugar para descansar a la sombra, o a cubierto y resguardo de los aguaceros


El pórtico tiene forma de 'L', al fondo se encuentra la portada occidental, el acceso al templo, mirando al oeste como en los templos medievales. También se encuentra allí la entrada al cementerio


En esta parte del pórtico hay un gran banco corrido, hecha su base de una gran viga de madera. Otra más lisa forma su respaldo. Se hicieron con el tronco de un árbol que estaba al otro lado de la iglesia, derribado durante las obras de urbanización del entorno


El pórtico se sostiene sobre una pared occidental, cerrada y mirando al lavadero, y una pilastra o columna de sección cuadrangular que soporta la viga que se extiende entre dicha pared y la capilla sur, sobre la que se sostiene la estructura de la cubierta, de lousas de pizarra, a partir de su nave única. En la cumbrera, a dos aguas, las pizarras se encajan unas en otras, uniéndose. Sobre la espadaña del campanario, con hueco para tres campanas, hay una clásica veleta en forma de gallo


Antes de seguir hacia la fuente para refrescarnos un poco vamos a entrar en el pórtico o cabildo para ver la inscripción de construcción de la iglesia


El suelo es de grandes lousas de piazarra. Al fondo está la puerta del cementerio y a la derecha la de la iglesia


Es una portada lisa y sencilla que como dintel presenta otra gran viga de madera


Justo encima encontramos la inscripción fundacional


En ella, con sus usuales abreviaturas al cincelar el texto, nos parece leer "En nombre de Dios se hizo esta obra. Año de 1605"


Afuera, los peregrinos, tras descansar en este magnífico entorno y llenar sus cantimploras, reemprenden la marcha por el antiguo campo de la iglesia, urbanizado hace ya unas décadas. En fotos antiguas (hasta los años 1990) se ve que había un prado en cuesta, como la de la rampa


A la gran viga del banco corrido se le ha añadió al fondo un tablón, sostenido entre ella y una porción de tronco, y es que en este lugar acostumbraban a reunirse los vecinos de los numerosos pueblos, lugares y caseríos de la parroquia antiguamente para tratar asuntos del común


Subimos en dirección al lavadero, de techumbre a dos aguas y sostenido entre dos paredes y dos columnas. A la derecha hay una cuadra con un viejo cobertizo de aperos anexo



Y aquí vemos el muro occidental de la iglesia, que se prolonga al norte cerrando por este lado el cementerio contiguo. Contemplamos la estructura exterior del templo, "de planta rectangular, nave única y cabecera hexagonal. La nave se cubre con madera vista y el ábside con bóveda de arista. Tiene pórtico cerrado y espadaña y se cubre con lajas de pizarra", leemos en la Gran Enciclopedia Asturiana


Si tuviésemos la fortuna de encontrarla abierta y visitar el interior, veríamos en el altar mayor un retablo barroco policromado con la imagen de Santa María Magdalena, al igual que otras tallas de mucho interés (año 1769) que despertarán nuestra atención, tanto en dicho altar mayor como en el de la capilla del meirazo, 'mayorazgo', institución del Antiguo Régimen por la cual la posesión de la tierra y casa familiar correspondía al hijo mayor -de ahí mayorazgo-, con objeto de no dividirla


Es muy a tener en cuenta la advocación a Santa María Magdalena, la hermana del Lázaro leproso al que Jesús resucita tras implorarlo ella y su hermana Santa Marta. Esta es la razón por la que estos santos suelen venerarse en las capillas e iglesias de los lugares donde hubo malaterías (leproserías), como en el cercano pueblo de Padraira, por el que acabamos de pasar


Por lo general, San Lázaro es el patrón de la malatería propiamente dicha y Santa María Magdalena de su santuario anexo, que muchas veces pasa a ser parroquial. Sin embargo en Padraira la capilla es de San Lázaro (si bien en el retablo con una imagen de Santa Marta además de la del santo malato) y las llamadas casas de los malatos o malatería propiamente dicha, no se conservan. La capilla de San Lázaro de Padraira además pertenece, como el pueblo a la parroquia de Grandas, dedicada a San Salvador, por lo que esta aparente 'ausencia' de Santa María Magdalena en el lugar, pero su presencia aquí, en la advocación de la iglesia de Penafonte, que es realmente la parroquial más cercana a Padraira, nos hace pensar en que pudo haber alguna antigua vinculación


Arriba en la espadaña del campanario las campanas de bronce presentan sendas inscripciones:  en la de la izquierda: "Mondoñedo / Blanco Palacio me hizo / Año 1838", y en la de la derecha: "Dedicada a San Antonio. Año 1858", lo que señala que al menos una se hizo en Mondoñedo, ciudad catedralicia y capital episcopal con barrio de artesanos en Os Muíños, siendo muy posible que fuese en el taller de los Blanco Palacios, saga de fundidores de campanas procedente de Cantabria asentada en dicha población a finales del siglo XVIII o principios del XIX


Como suelen hacer los peregrinos, vamos a acercarnos ahora también al lavadero, otro lugar ideal para refugiarse en caso de intensa lluvia pero también de sol abrasador, a la buena sombra y frescura de la fuente


Al lado, la vieja cuadra y el tendejón anexo. Cuesta arriba es A Ladera, la boscosa falda occidental del Monte do Zarro o El Zarro


La fuente fue también restaurada cuando se pavimentó con losas el campo de la iglesia. Veamos la estructura de cubierta a dos aguas de madera sin revestir interiormente, sobre la que se colocan las lousas de pizarra


Como hemos dicho, además de dos paredes, en ángulo, la cubierta se sostiene en dos columnas de piedra sin revocar, una cuadrangular tipo pilastra y la otra cilíndrica


La pared del fondo, la correspondiente a la fuente y el lavadero, sí está revocada hasta cierta altura, sin duda para evitar que la humedad del agua afecte a la piedra y el conjunto se desmorone. Allí vemos la fecha de construcción, del año 1932


Fuente y lavadero forman también una 'L' aprovechando el espacio al máximo. A la derecha se colocarían los calderos o ferradas mientras antes de llenarlos de agua y llevarla para casa


Un letrero de pizarra señala con letras bien visible que es agua potable, por lo que los peregrinos suelen llenar sus cantimploras


El agua sale de dos conductos, una canaleta de piedra y un tubo, cayendo a este pequeño estanque que comunica con el lavadero


Y en el lavadero se lavaba la ropa, que luego se pondría a secar en los prados de atrás o en el campo de la iglesia. Anteriormente al lavadero habría de lavarse en el arroyo formado por la fuerte, al aire libre, expuestas las mujeres, que según la tradición secular eran las encargadas de la colada, a todas las inclemencias meteorológicas


El agua sobrante baja ahora subterránea pueblo abajo y alimentará al Regueiro de Valabilleiro, que nace al pie de Penafonte. Desde que se dispone felizmente de agua corriente en cada casa el lavadero ha caído en desuso, pero fue rehabilitado como elemento de la historia del lugar. Algún peregrino lava ocasionalmente alguna prenda, que luego pone a secar colgada en su mochila, siguiendo camino


Un poco más atrás está A Pena o El Pedrón Pena, un poco más allá de la iglesia


A Pena, es decir, 'la peña', que se alza en un hermoso rellano con prado y huertas, las de la Casa da Pena, que veíamos antes desde el Camino, subiendo a la iglesia. Aquí estaba el árbol con cuyo tronco se hizo el banco corrido del pórtico de la parroquial


Hasta aquí sube directamente el ramal que comunica con el Camino en la bifurcación del cementerio. La finca es una de las pocas llanas, casi podemos decir la única, de todo el pueblo


El Pedrón Pena señala una cota en su cúspide de 867 metros de altura sobre el nivel del mar, enfrente crecen varios árboles frutales y ornamentales


La casa es una casa-bloque de planta cuadrada que sigue la traza de uno de los estilos populares de la arquitectura propia de este concejo y comarca, grande, robusta y de dos plantas, con cubierta a cuatro aguas. Observemos los picos de piedra  en la unión de cada agua y en las pizarras encajadas que forman la cumbrera


Desde A Pena volveremos al Camino, para ello podemos bajar directamente por la rampa y escaleras al lado de la iglesia, por donde hemos venido


Pero por lo general, los peregrinos atraviesan el antiguo campo de la iglesia, asomándose de paso al mirador



Así contemplamos toda la planta de la iglesia desde el sur, con su pórtico, nave, espadaña, capilla, sacristía y cabecera...


Y este excelso paisaje, con las casas por las que acabamos de pasar, subiendo desde la carretera, en primer término. A lo lejos, las montañas que caen hacia el 'gran cañón' del Navia, con A Serra da Costa o de Buspol (1.120 m) en lontananza, por donde hemos bajado al Salto de Salime antes de subir a Grandas


Esta es una foto de un mar de nubes sobre el valle del Navia al amanecer, fenómeno muy frecuente tras la construcción del embalse, pues dada la cantidad de agua evaporada con el calor del verano, esta se condensa al caer la tarde y con ello las temperaturas, amaneciendo así al día siguiente


El Pico Carondio en la lejanía. Estas nieblas suelen disiparse según avanza la mañana de nuevo con el calor, aunque si amanece nublado no sube tanto la temperatura, por lo que pueden hacerse persistentes


El sol, según sube, va calentando las nubes gradualmente; el cambio de temperatura puede ponerlas en movimiento, haciéndola subir a las cumbres para luego volver a descender al valle, todo un espectáculo que podemos ver desde estos puertos a partir de El Palo


Las sierras de El Palo, o sus inmediatas de Llagos y El Valledor destacan al sol de la alborada y la luz resalta los aerogeneradores de sus parques eólicos, construidos por doquier en los cordales del occidente asturiano y también de Galicia, como tendremos ocasión de comprobar


Los cordales o serranías forman aquí lomas sucesivas de norte a sur, paralelas al Navia, a lo lejos en El Valledor está El Monte Braniego, con Los L.lanos de Braniego, antigua braña vaqueira de ganaderos trashumantes, majada de pastos de verano. Poco más abajo está El Canedo (1.009 m), al sur del Cordal de Berducedo y, sobre el cañón del Navia cubierto de nubes, El Pico de Valiel (865 m)


Más cerca, las nubes cubren las aldeas de la parte baja de la parroquia de Penafonte y otras vecinas, como Pelóu, asomando a la derecha un poco El Monte Castrelo, solar del famoso castro de Pelóu, yacimiento castreño de gran antigüedad


Nos despedimos aquí del campo de la iglesia de Penafonte y de A Pena, que dejamos atrás...


Y desde el mirador bajamos al Camino, retomando la ruta yendo a la derecha, frente a las casas



Hay un corto tramo bastante llano, haciendo calle, antes de empezar a subir


A la derecha, una vieja muria y una mata de arbolado hacen de contención del terreno, muy pendiente, para evitar argayos o corrimientos de tierra que corten el Camino...


Las casas de Penafonte se escalonan por la ladera del Monte do Zarro hasta la cabecera del valle de Valabilleiro, forma secular de aprovechamiento del terreno, con mucha cuesta pero rico en pastos y agua, protegido de los fríos vientos del norte y noroeste


A nuestra izquierda, Casa de Cuartín, donde el Camino empieza a subir levemente, al principio de manera casi imperceptible


Un artístico portón de verja es el acceso a la casa, pronto se empieza a notar un poco más la rampa


Las cuadras delatan que la actividad agroganadera aún persiste en Penafonte, si bien buena parte de las casas ya no tienen casería y han pasado a tener un uso más residencial


Es la cuesta a Casa A Penela y Casa Arias, hacia donde suben aquellos peregrinos que vemos al fondo. Un poco más arriba, en la última casa como hemos dicho, es donde está el refugio de caminantes, donde también podemos parar a descansar y tomarnos un tentempié


Una baranda de madera separa el Camino del prado, que se extiende cuesta abajo hacia la carretera antigua, donde estuvo hace tiempo otro de los bares-tienda del pueblo


Al fondo, al sur, es el valle del río de Trasmonte o Rigueiro da Buliqueira, afluente del Navia, bajo la larga loma que se extiende en descenso desde la ladera de Pena Mouxada hacia As Penas Moutas y El Monte Castrelo antes mencionado


Reconocemos allí las casas de Viladefondo, entre los bosques y praderas de Budueira y Bustarella. Más a la izquierda están As Penas Mouras y, en la distancia y al otro lado del cañón del Navia, El Pico Busbeirón (1.285 m), donde entroncan A Serra de Gallardo y A Serra de Vilar


Ambas sierras pueden llegar a confundirse pues la de Gallardo, más alta, está detrás, y parecen una sola. Allí, a la izquierda del Busbeirón, están A Pena da Madera (1.216 m) y El Penedo dos Valíos. Unos picachos que asoman a lo lejos están bastante más atrás: es la cumbre del Pico Bustagudo (1.292 m), en el vecino concejo de Allande y al sur del Valledor


A la izquierda de Viladefondo la loma de A Mouxada llega al Monte de Castrelo, el solar del Castrelo de Pelóu, castro que se supuso estaba vinculado a la explotación intensiva de la minería aurífera del oro por parte de los romanos pero que se descubrió, en las excavaciones acometidas en los primeros años de la década del 2.000, que es en realidad mucho más antiguo, abarcando su ocupación desde el final de la Edad del Bronce hasta el final del Imperio Romano, con varias fases de ocupación y refortificación


La frontera con Galicia, en concreto en ese sector con el concello de Negueira de Muñix pasa detrás del Monte Castrelo y Pena Mouxada hasta el otro lado del Navia, llegando al Pico Busbeirón y cresta de A Serra de Gallardo, con lo que A Serra de Vilar está prácticamente toda en tierras gallegas


El topónimo de Penas Mouras parece hacer referencia a las mouras o encantadas que pueblan parajes arqueológicos como castros, túmulos y otros, guardando de manera mitológica la memoria de sus antiguos pobladores. Vemos las plantaciones de pinos, repoblaciones masivas de coníferas que se extendieron masivamente tras la construcción del embalse de Salto de Salime como manera de paliar el impresionante éxodo rural que se vivió después, aunque de manera infructuosa


Además de los miles de trabajadores que acudieron a trabajar en sus obras, muchos acompañados de sus familias, que se fueron tras acabar estas en 1954-1955, les acompañaron en el éxodo gran parte del vecindario de los pueblos inundados, afectados o aislados, al perderse además las tierras más feraces, en las vegas del Navia


La pérdida de población se extendió además por todo el concejo y, si bien el abandono del campo era un efecto general en toda España desde finales del siglo XIX, las proporciones que alcanzó en esta comarca alcanzó niveles impactantes y aún no ha cesado


El efecto fue tal que otro gran embalse que iba a hacerse aguas arriba, el Gran Suarna con presa en Riodeporcos (Ibias), no llegó a realizarse pese a haber sido proyectado a la vez que el de Salime, aunque de vez en cuando y cada ciertos años alguien saca de un cajón y lo pone sobre la mesa, para volver a archivarse al poco tiempo, al menos de momento


La profundidad del cañón del Navia propició la construcción de sucesivos embalses en su curso, pues son capaces de albergar ingentes cantidades de agua para energía eléctrica. El primero fue el de Doiras, aguas abajo en 1934, el segundo este de Salime y un tercero, más pequeño en Arbón en 1967 y más cerca de la costa, pero ninguno provocó un resultado en el entorno tan traumático como este


Al pie de El Castrelo y a su izquierda, el pueblo de Pelóu, en el canto del Chao da Pruída da Fonte, da vista tanto al cañón del Navia como a la profunda hondonada del río de Trasmonte. Enfrente, en A Serra de Vilar, están las camperas de la Braña de Ernes y As Penas de Libria (841 m). Más atrás y en A Serra de Gallardo están A Penona (985 m) y El Pico Lastras (901 m), en abrupta bajada hacia el valle del Río d'Or o río del Oro, que desemboca allí en el Navia tras pasar bajo la Sierra del Valledor (al fondo)


Divisamos algunas de las más importantes cimas del Valledor, cuyos penedos y canchales de piedra suelta y clara llegan a parecer nieve y brillar como la plata al sol de la tarde. Destaca El Pico Orúa u Ouría (1.369 m), que tiene a su derecha El Mosqueiru (1.322 m), el Alto de Brañuela (1.271 m), Pena Dereita (1.322 m), El Pico da Veya (1.342 m), El Pico Gargalóis (1.312 m), El Pico de Lampazoa (1.343 m), Pena del Avieru (1.344 m) y otros que señalan la frontera de Allande con Cangas del Narcea



A la izquierda, los ya citados L.lanos de Braniegu, que dan paso al norte a la Sierra Llagosm que se prolonga al norte hacia El Palo. Más abajo está El Canedo antes mencionado, que cierra por el sur el valle, también inundado en ese sector, del Río d'Or


A la izquierda del collado de Pelóu está El Pico do Tombo (715 m), en lo alto del Monte da Fornaza, marcando también la frontera con Galicia y con pinares de repoblación, recorridos por un cortafuegos desde El Coto do Couso


Un cueto pelado más abajo es El Pico As Aías (689 m), cuyo "perfil redondeado cae sobre la vertiente derecha del río Trasmonte", leemos en la Enciclopedia del paisaje de Asturias 


Aquí abajo son los prados al pie de Penafonte, carretera allá, por la zona de Arroto Blanco, Filxo, A Pontiga...


Al sol de la tarde tendremos una extraordinaria vista del Pico de Valiel, reconocible por sus cortafuegos y abruptas paredes rocosas que caen hacia el Navia. Detrás a su derecha está El Canedo y, a la izquierda, una hermosa estampa de A Pena da Palanca (1.139 m), la cumbre más alta del Cordal de Berducedo, con El Monte Bedramón, ruta de peregrinación mariana al santuario de la Virgen de la Asunción, de romería renombrada el 15 de agosto


Unas sierras se cruzan con otras. Más a la izquierda tenemos A Serra de Buspol antes mencionada, con los 1.120 metros del pico de su nombre, a cuya izquierda, por el collado de Os Coriscos bajábamos por el solar del antiguo hospital de peregrinos de Buspol y su capilla de Santa Marina hacia El Salto de Salime por el cañón del Navia


Aquí abajo, al pie de la AS-12 está, en el camino a Silvaña, la escuela antigua de Penafonte, con la carpintería de Benigno a la derecha. sobre la cabecera del boscoso valle del río Valabilleiro. Más a la izquierda se divisan las casas de A Lleira y Xestoselo con la campiña de A Xorenga, donde se encuentran los petroglifos o inscripciones rupestres de este nombre, así como lel túmulo de El Canadeiro. Destaca en la campiña, cayendo hacia el Navia, el monte de El Coto (721 m), cerca de Nogueiróu. Mientras allá en A Serra da Costa 'cuesta' o de Buspol sigue la línea de cumbres Por El Penedo dos Coriscos hasta El Pico Vallongo (1.084 m)


El Pico Vallongo es el más septentrional de dicha sierra, y mira al norte a las sierras de Carondio y El Pico Os Gargalóis. Más abajo y a esta parte del Navia vemos de nuevo El Coto Grandas y As Campas, así como A Costa da Farrapa


A la izquierda de A Farrapa es el monte A Bornela, que, como hemos dicho, nos sirve de referencia para saber dónde está la villa de Grandas. Poco más abajo, por los prados de Os Chaos y Xuntacasa baja el Camino de A Farrapa a Cereixeira


Y aquí mismo tenemos A Pena das Lamas, por cuya ladera discurre la AS-12, que hemos seguido por su vereda desde Xestoselo para llegar aquí a Penafonte


Una foto desde aquí mismo con un mar de nubes mañanero. A Bornela se reconoce por sus antenas


Paisaje de la cuenca del Navia cubierta de nubes, asomando todas las serranías mencionadas al otro lado


Al fondo a la derecha El Castrelo está a la vista, pero Pelóu no llega a verse, cubierto de nieblas


El mismo paisaje, en un día totalmente despejado, cuando se ve hasta El Valledor. Estamos en un verdadero balcón natural sobre este sector de la cuenca del Navia


Casa de Cuartín, que acabamos de dejar atrás, y su finca plantada de frutales, que llega hasta la carretera vieja


Tras esta magnífica contemplación paisajística reanudamos la marcha en esta rampa en la que la subida va haciéndose poco a poco más empinada paso a paso


Las calles de Penafonte, como las de tantos pueblos, hubieron de ser ensanchadas, allanadas y hormigonadas en la medida de lo posible para permitir el paso de vehículos, incluyendo tractores, maquinaria agrícola y camiones de piensos, leche, ganado...


Llegamos a una bifurcación en A Penela: a la izquierda se baja a la carretera vieja: nosotros seguiremos subiendo, a la derecha


Observemos las flechas amarillas pintadas en la casa, a cuya sombra se ha detenido un grupo de peregrinos. Acto seguido hay otra bifurcación, en la que seguiremos todo recto hacia arriba


Es la subida a Casa Arias, que vemos a continuación, en plena subida


Una loseta de pizarra con una flecha amarilla confirma la dirección a seguir. Aunque no tan ancho como el anterior, este camino también ha sido ampliado y hormigonado


A la izquierda, la entrada principal de A Penela, casa campesina preciosamente rehabilitada


A la derecha, la vieja muria de piedras sigue haciendo de muro de contención de este escarpado terreno


La fachada de A Penela, con su escalera de piedra


Junto a la ventana, placa con el nombre de la casa


Seguimos subiendo de A Penela a Casa Arias, admirando este florido seto de cierre


Prado y frutales, con la cima de A Pena Mouxada (1.006 m) en lontananza, al sur, otra de las cumbres que marcan la frontera con Negueira de Muñiz, en Galicia


Aún no hemos salido del pueblo y los repechos más fuertes de la ascensión a A Serra do Acevo por El Monte do Zarro acaban de comenzar


Casa Arias, otra casa campesina restaurada; la vivienda está al fondo. A los lados dependencias auxiliares forman una recogida corralada delante de ella, cerrada por una cancela


El nombre de Casa Arias, en una placa de pizarra colocada en el muro de piedra


Acto seguido, la finca y su entrada, el Camino sigue en rampa continua recta y ascendente hacia A Penela, donde están las últimas casas


Plantaciones de frutales en las fincas. Arriba la ladera de As Hortas, donde empiezan los bosques del Monte do Zarro


En la finca de la izquierda, abajo al fondo, una vara de hierba o facina, muy rara de ver desde que la hierba se empaca pero que antaño formó parte esencial del paisaje rural. A lo lejos, A Pena Mouxada


Y aquí tenemos el trazado de la antigua carretera AS-28 y antes C-630 a punto de unirse con el de la carretera 'nueva' AS-12


Formidable paisaje al oeste desde Casa Arias, con Pelóu y El Monte Castrelo en la loma entre las hondonadas de río Trasmonte y, al otro lado, la del Navia, cerrada por las sierras de Gallardo, Vilar y El Canedo, que dan paso más allá a la del Valledor, una de las que separa la cuenca del Navia de la del Narcea, formando una dorsal de norte a sur, desde la costa hasta los puertos de la Cordillera 


Y ahí tenemos de nuevo una estupenda vista de El Castrelo de Pelóu, estudiado ya desde 1973 por el eminente historiador y arqueólogo José Manuel González y Fernández Valles, quien lo incluyó en su catálogo de castros asturianos en 1976, mientras que el también arqueólogo Ángel Villa Valdés lo plasmó en la Carta Arqueológica de Grandas de Salime en 1989. Como solemos hacer, compartimos parte de su ficha en la web ArqueoAstur de Eduardo-Pérez Fernández:
"Se localiza en un pequeño resalte a media ladera a unos 645 m.s.n.m., en el márgen derecho del río Trasmonte de Boliqueira. Recinto en ladera de planta subtriangular dispuesto en un terreno de pronunciadas pendientes conformado por un estrecho rellano en la parte alta a modo de atalaya y varias plataformas o terrazas escalonadas ladera abajo. El aparato defensivo se compone de un tramo de muralla, dos bastiones o torres y varios fosos. 
En el rellano superior del promontorio se documentó una línea de muralla original de 2,5 metros de ancho, fabricada en mampostería de pizarras con doble paramento y relleno de bloques de piedra y tierra. Fechada entre el 780-400 a.C, en un momento posterior, siglos IV y III a.C, se dobló su anchura conformándose como un bastión. A sus pies, hacia el frente SE, el más accesible, se dispone un sistema de fosos de gran tamaño excavados en la roca usando la fuerza hidráulica, como delatan unos canales en cotas más altas. Presentan un trazado triangular, con vértice en el sector más alto, el SE, y descienden por las laderas meridional y NE. En el extremo opuesto del recinto, en la vertiente septentrional y ladera abajo, se exhumó un tramo de 20 metros de una muralla de módulos. Presenta un trazado descendiente y oblicuo a la pendiente con dirección NW-SE a lo largo de 20 metros y supuestamente seguiría por el flanco occidental hasta los fosos. Se complementa con una estructura maciza de planta rectangular de 11 x 7,5 metros, interpretada como torre, que se localiza en posición dominante, flanqueando el acceso al conjunto. Fue fechada entre el siglo III y IV d.C. y se construyó sobre otra estructura aún más antigua, de la Edad del Hierro (400-40 a.C) unida a la muralla de módulos. En este mismo sector, también se documentó un vial de acceso pavimentado con chapacuña que discurre entre la fachada oriental de la torre y otra potente construcción pendiente de excavar. 
El espacio intramuros del recinto, al presentar fuertes desnives, se distribuye en distintas plataformas aterrazadas. En la parte superior, bajo el bastión de la atalaya, se exhumaron dos cabañas de planta oblonga con unas dimensiones de 12 metros de longitud la mayor y 6 metros la menor, así como otra rectangular con esquinas redondeadas de unos 3 x 2 metros. En el interior de la mayor se documentaron huellas de un pavimento que ofreció materiales cerámicos, metálicos y epigráficos que confirmaron una cronología del siglo I d.C. sin descartar fases anteriores. La cabaña rectangular ha sido datada también en período altoimperial, aunque originalmente se levantó sobre otra de planta circular de la segunda Edad del Hierro (420-200 a.C). Por último, se exhumaron los restos de un edificio termal absidiado parcialmente cortada por el bastión septentrional y la estructura previa sobre la que se se había construido. Esta sauna ha sido datada entre los siglos V e inicios del IV a.C. 
Ya extramuros del recinto, en el secto NE, al pie de la muralla de módulos, se identificó un fondo de cabaña de planta elíptica fechada en los siglos II-I a.C. (Villa Valdés, 1992; Montes López et alli, 2010) . 
Cultura material 
Hallazgo casual de un hacha de bronce de doble anilla, un molde de fundición y un hacha pulimentada de fibrolita (Montes López et alli, 2010) 
En 2003 empezaron las intervenciones arqueológicas en el yacimiento, realizándose hasta 5 sondeos. Destaca el hallazgo en la cabaña de mayores dimensiones de cerámica Terra sigillata hispánica, un puñal de antenas, un puñal singular con similitudes a la falcata ibérica y una daga o puñal legionario del siglo I d.C. Igualmente, se documentó una inscripción que informaba de la categoría administrativa del enclave (castellum), un censo o tabula censualis y tres monedas bajoimperiales. El repertorio se completa con lotes cerámicos de la Edad del Hierro y período romano así como diversas piezas de bronce (Villa Valdés et alli, 2005).   
Periodización  
Por su cercanía a varias minas y la aplicación de técnicas propias del laboreo minero en la excavación de sus defensas fue considerado un castro minero de fundación romana que albergaba mano de obra especializada (Carrocera Fernández, 1995). Las intervenciones realizadas en el enclave han demostrado una secuencia ocupacional anterior que arranca posiblemente con una Fase I fechada en el Bronce Final-Primera Edad del Hierro, VIII-VI a.C., una Fase 2 de la Segunda Edad del Hierro entre V-IV a.C., Fase III de época Altoimperial y bajo tutela militar en el siglo I d.C.  y Fase IV en época Bajoimperial, finales del III-IV d.C. (Villa Valdés, 2009; Montes López et alli, 2010)."

El Camino pasa encajado entre las murias de las fincas. En la de la derecha, una hermosa pumarada, plantación de manzanos


La cuesta, toda recta, se acerca a la última casa del pueblo, en Os Cruces, donde está el refugio peregrino que nos ofrece otro agradable lugar para hacer un alto y descansar de nuestra caminata antes de acometer la subida final a A Serra do Acevo


Estamos a unos 15 kilómetros de A Fonsagrada, que es donde la inmensa mayoría de los peregrinos suelen acabar su etapa, con sus albergues, pensiones y demás alojamientos y servicios. El siguiente bar es A Casa do Acevo, nada más entrar en Galicia y en el alto o puerto de ese nombre, Alto do Acevo, a unos cuatro kilómetros de aquí y al que llegaremos bajando tras coronar lo más alto de la sierra


Otra parada con bar (y restaurante) es el Mesón Catro Ventos en Barbeitos, a unos 7 kilómetros antes de A Fonsagrada. Las distancias parecen cortas y, sobre el papel, lo son, pero en las sinuosidades y rampas de las montañas parecen multiplicarse en tiempo y en esfuerzo


Por  eso, en Os Cruces, el refugio peregrino es una bendición y un buen sitio para echar el freno, justo donde se acaba el hormigón y empieza la pista de tierra y piedra ladera del Monte do Zarro arriba


Es un bello y acogedor cobertizo de piedra, con cubierta de pizarra hecho justo donde se acaba el pueblo y al lado de la casa. Permite, además de descansar guarecerse en caso de lluvia o intenso sol y recuperar fuerzas y aliento cara a la subida que nos espera


Entramos pues al refugio, anunciado con una pizarra que anuncia 'máquina expendedora café' y una flecha amarilla orientando la entrada


Cuando estuvimos había esto, un par de taburetes de barra de bar, una máquina de vending, una mesa de madera con hule y un banco corrido también de madera, y al fondo más cosas


Detrás de la máquina de vending, el fregadero y meseta de cocina, con útiles de limpieza y máquina de café


Y al lado la parrilla, con madera debajo. También hay una silla. Fijémonos arriba en la cubierta de madera


Tablón de anuncios e instrucciones de la máquina de café


Seamos especialmente pulcros, limpios y solidarios con lugares como este por el bien de todos, peregrinos y vecinos


Realmente, el refugio es la última 'casa' de Penafonte en el Camino, y aquí se acaba el pavimento hormigonado


Si el repecho por A Penela ya era importante, el que nos aguarda por As Cruces arriba no le anda a la zaga


Camino bastante pendiente y de suelo pedregoso pero de buen paso, donde parecen reconocerse restos del antiguo empedrado del Camín Grande, Camín Francés o Camín Real


También hay tramos en los que la senda parece labrada en la misma roca viva. Tal vez estemos ante la famosa vía Lucus Asturum-Lucus Augusti de la que tanto hablamos y que se tiene como precedente del Camín Real de Galicia, ahora llamado Camino Primitivo y antes Camino de Santiago Astur-Galaico del Interior


Ganamos altura rápidamente avanzando en subida continua y en recto entre estos arbustos y uz 'brezo'


Uz que se hace tan alta como una persona o más, en según que tramos, como este


Ahora, lo pedregoso se vuelve más terroso en este tramo que ahora viene, siempre en rápido y continuo ascenso


Cerca de los 900 metros de altura, la vegetación va siendo la propia de los puertos de montaña, aunque veremos bastantes coníferas de las repoblaciones forestales y algunos robledales


Y aquí tenemos otra espléndida vista al oeste sobre el valle del río de Trasmonte y El Castrelo de Pelóu, las sierras del Alto Navia y El Valledor, referencias visuales y geográficas en nuestra subida al puerto


Y mirando atrás, al norte, tenemos una vista más completa de A Pena das Lamas, entre Xestoselo y Penafonte. A lo lejos, A Bornela nos sirve de referencia para saber lo atrás que ha quedado la villa grandalesa, capital del concejo


Canchales de piedras sueltas, tan habituales de ver en buena parte de todas estas serranías del occidente asturiano, producto de la erosión en la blanda roca pizarrosa


Llegamos al cruce de caminos que da nombre a Os Cruces y seguimos todo de frente


Este es el cortafuegos, que llega desde los eólicos de la cima de El Zarro. Pero NO NOS DESPISTEMOS: NO HAY QUE SUBIR POR AHÍ


Como decimos y reiteramos, hemos de seguir del cruce de frente y recto, subiendo pero no tanto


Zona de pinares que alternan con brezales y algún pequeño robledal. Según la posición del sol surgen algunos tramos o lugares de sombra


Pinar a la izquierda y robledal a la derecha; de frente subir y subir


Apenas nos damos cuenta, pues la curva es muy suave, pero de caminar en dirección sur desde Castro o Cereixeira vamos tomando dirección oeste al ir ganando altura


Y paso a paso, de la ladera occidental del Monte do Zarro avanzaremos por la meridional, casi sin percibirlo


El Camino se torna pues aquí en una pista forestal, con un buen tramo de paisaje 'introspectivo', como nos gusta decir, donde solamente vemos de frente y detrás nuestro entorno más inmediato, hasta donde los árboles nos dejan


Con más o menos sombras las arboledas nos proporcionan frescor, y eso siempre se agradece en días de calor. También hacen de barrera vegetal conta el viento


Estamos en un verdadero pasillo vegetal que ameniza este largo ascenso al puerto


El Camino sube siempre recto pero va haciendo una casi imperceptible curva a la derecha...


Cuando llegamos, arriba, al recodo en el que parece que la subida acaba, esta sigue y sigue. Nos acercamos a la cota de los 950 metros de altitud encajados en la fronda


Observemos allá al fondo cómo el Camino hace un poco de curva a la derecha: el rumbo oeste


Este tramo del antiguo Camino también fue en su momento ensanchado y acondicionado para el paso de vehículos y maquinaria forestales. Ante nosotros, un pequeño canalillo cruza la pista para que las aguas sobrantes no arroyen por el Camino abajo


Las etapas más montañosas del Camino Primitivo aún no han acabado y todavía se prolongarán hasta bien pasada A Fonsagrada, en concreto hasta Castroverde, a 20 kilómetros de Lugo, donde no es que lleguemos a 'planicies' como las de A Terra Chá en el Camino Norte, pero sí a más suaves colinas y con bastante trechos llanos


De todas maneras y pese a la cuesta continua, se avanza bastante bien, con las correspondientes paradas a recuperar aliento, por supuesto


Un precioso castaño solitario entre uz y pinos proyecta su sombra aquí sobre el Camino


Los tonos verdes de los árboles se salpican con los colores amarillos y malvas de los brezos en una encantadora policromía natural que nos acompaña en la subida


Ahora el Camino va a hacer un poco de curva a la izquierda. Intuimos que ya estamos caminando por la falda sur de El Zarro o Monte do Zarro y, por lo tanto, ya más o menos rumbo oeste


Hace años, cuando la vegetación no había crecido tanto, veíamos desde aquí el valle del río Trasmonte o Regueiro da Buliqueira a nuestra izquierda, con A Pena Mouxada enfrente, en cuya ladera norte vemos las aldeas de Viladefondo, A Armilda y A Airela. Más atrás, ya en Galicia, es A Pena da Lagoa, en el Monte de Bustarvelle


Viladefondo, al fondo a la izquierda; A Armilda en medio y A Airela pertenecen a Grandas de Salime y por lo tanto a Asturias, pero a la vez son de la parroquia de Negueira, concello de Negueira de Muñiz, en Galicia. El que la divisoria parroquial no coincida con la municipal ni con la autonómica es muy habitual. A lo lejos una buena vista del Pico Busbeirón


Más abajo y a la derecha está Penafurada, que forma parte de esta parroquia grandalesa de Penafonte. Su nombre delata la vinculación de la zona con la minería romana del oro, pues un túnel llevaba agua a las minas de Valabilleiro. Leemos en la web de Turismo Grandas de Salime:
"Los tuneles de Penafurada fueron excavados en una enorme cresta de roca entre Paradasolana y el valle Vendañuelo, conservándose un tramo del canal en las inmediaciones del túnel. Es posible acceder hasta el pueblo de Teixeira a través de los túneles excavados en la roca. La mínima pendiente lograda y la regularidad en su trazado a lo largo de varios kilómetrros favorecieron su reutilización durante siglos como caminos, denominados en muchos sitios de Asturias como "Antigüas". Parte de las galerías mineras forman parte de la Ruta Arqueológica de Grandas de Salime (PR.AS-109)".

Penafurada en la falda del Monte Aguión (1.028 m) al sol de la mañana, con el monte y altos de Bustarvelle (1.021 m) al sur, concello de Negueira de Muñiz


Desde aquí también se veían los aerogeneradores de la cumbre de El Zarro, los cuales forman parte del parque eólico de A Serra do Acevo


Este tramo en la actualidad. A la derecha se hacen evidentes los trabajos de ensanche del Camino realizados en su momento para los vehículos forestales


Percibimos que la cuesta se hace menos empinada en esta zona, pero seguimos subiendo, aunque más livianamente


Estamos en un paraje extraordinario para respirar buen aire puro inmersos en esta tupida foresta


En el suelo se notan algunas rodadas de vehículos. A la derecha crece la uz, a la izquierda la helechal


"Las plantas no caminan, pero bailan. Bailan con la brisa, bailan con la luz, bailan con el paso de las estaciones", como dice nuestro amigo el escritor y peregrino, además de erudito botánico José Ramón López Valdés en su libro "Camino" en el Camino de Santiago. Manifiesto vegetal de la flora asturiana. "Si las miras con suficiente atención, verás que cada hoja tiene un ritmo. Que cada rama tiene una intención. Que el bosque entero es una coreografía sagrada", añade


Estamos llegando a los grandes pinares cercanos a la cima. Ahora el Camino pasa encajado en una auténtica muralla vegetal a cada lado. "La repetición del paso, el ritmo de la respiración, el contacto con la naturaleza... todo invita a una sintonía más afinada. Y en esta afinación, empiezas a sentir el viento interno. Este te indica cuándo avanzar. Cuándo frenar. Cuándo abrirte, cuándo protegerte", seguimos leyendo en el Manifiesto Vegetal de López Valdés


Y es que "Los árboles también bailan", como podemos comprobar, si andamos atentos a las señales de la naturaleza: 
"Verás cómo sus ramas se mecen al ritmo del viento. Cómo sus hojas tiemblan con cada brisa. Cómo, incluso sin moverse del lugar, está en constante movimiento. Ese árbol te está hablando. Te está mostrando que se puede estar firme y, al mismo tiempo, flexible. Que se puede tener raíces profundas y, sin embargo, bailar con la vida".

Los pinos se yerguen, altísimos, sobre los demás árboles y sobre el Camino. Bordeamos toda esta zona del pinar mientras continúa la cuesta


No hay cruce ni bifurcación que nos haga dudar y el Camino se le ve bien pisado y definido, sin riesgo alguno de pérdida


"Cada bosque, ya sea castañal, robledal, sauceda o aliseda, actúa como una ciudad donde las plantas intercambian mensajes que los humanos nunca perciben del todo", nos cuenta López Valdés, explicándolo en el apartado dedicado al "lenguaje secreto del verde":
"En el silencio del bosque, donde el viento murmura entre las hojas el suelo respira bajo los pies, ocurre algo que apenas empezamos a comprender. Las plantas -esas criaturas inmóviles que muchos consideraron simples adornos del paisaje- resultan ser interlocutoras silenciosas, maestras de una lengua que no se pronuncia pero que vibra en moléculas, raíces y luz. Hablan sin boca, oyen sin orejas, piensan sin cerebro. Y, sin embargo, se comunican, sienten, recuerdan... actúan".

Castaños, robles, hierbas, helechos pero, sobre todo, pinos...
"Las raíces, ocultas bajo la tierra, no son meros anclajes: son los verdaderos oídos y cerebros del reino vegetal. Miles de diminutos pelos radiculares se extienden como dedos buscando contacto, hilando conexiones invisibles con bacterias y hongos. En esa penumbra húmeda, donde el oxígeno escasea y la vida se mide en impulsos químicos, las plantas tejen una red subterránea de inteligencia. Allí, en la oscuridad, las raíces intercambian mensajes, pactan alianzas, negocian la supervivencia.

Los científicos llaman a esta red "micorriza", pero muchos prefieren un nombre más evocador: el Internet del bosque. A través de hilos de hongos -finos como humo, resistentes como nervios- las plantas se comunican unas con otras. Un árbol puede advertir a otro sobre una plaga; un abeto viejo puede transferir nutrientes a los brotes jóvenes que crecen bajo su sombra. La cooperación, más que la competencia, parece ser el lenguaje fundamental del bosque. Suzanne Simard, ecóloga canadiense, lo explicó con una imagen poderosa: "los árboles no viven solos, sino en conversación constante".

Definitivamente, la cuesta se suaviza y, aunque la senda no es ni mucho menos llana ya no son los recuestos que remontamos saliendo de Os Cruces de Penafonte


En un recodo del Camino, y a la sombra, un lugar para descansar muy apetecible


Una roca lisa que nos puede servir de asiento y reposar nuestras energías cara al último gran 'subidón' en la cuesta del Bustelo del Camín y Cuia por El Camín Grande


Aunque no aparezca ningún cruce, el ver alguna flecha amarilla de vez en cuando garantiza que no nos hemos despistado dejando alguna encrucijada y desvío atrás. Son las necesarias 'señales de confirmación', tal que esta pintada en la roca a nuestra derecha, al pie del pino


Pasmos sobre otra canaleta de aguas sobrantes que cruza el Camino y ya vemos la línea de cumbres más alta de A Serra do Acevo, la que marca la frontera con Galicia, descrita así por la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"Alineamiento montañoso situado a caballo de Asturias y Lugo, concejos de Grandas de Salime y Fonsagrada. Se encuentra en el extremo meridional del concejo de Grandas. Las máximas alturas son Pedras Apañadas (1.294 m) y el Pico Cuia (1.104 m). Por su cumbre discurre la división administrativa entre ambas comunidades autónomas. Posee un vértice geodésico en Pedras Apañadas.

En toda la sierra, desde el monte Zarro hasta el monte Aguión, se ubican los 28 aerogeneradores del parque eólico Sierra del Acevo, además de sus elementos auxiliares. La ubicación ventajosa de la sierra ha hecho que sea lugar de ubicación de los medios de alerta forestal de Asturias y Galicia, en forma de casetas de vigilancia tanto visual como electrónica. En sus laderas se ubican las explotaciones auríferas de Pedras Apañadas, de cronología romana, y el camino de Santiago, que cruza transversalmente la sierra antes de abandonar Asturias; en el monte Cuia se halla un derruido hospital"

Se trata del Hospital de Cuia, que fue la última alberguería de los peregrinos de antaño en Asturias e inmediatamente antes de entrar en Galicia. Estaba en el lugar en el que El Camín Grande alcanza su cota más alta, unos 1.100 metros de altura más o menos, un collado que tenemos justo encima de nosotros, entre El Pico Cuia y Pedras Apañadas. Posteriormente al primer enclave gallego, O Acevo, donde está el mesón, en la intersección entre el Camino y la carretera, se llega bajando, pues está a 1.021 metros de altitud (la cota más alta del puerto en la carretera figura como de 1.030 metros)


Pedras Apañadas está unos 850 metros más al sur del Camín Grande; sus 1.203 o 1.204 metros de altitud (las alturas suelen variar siempre según la fuente consultada) son, como hemos dicho, la cota cimera de A Serra do Acevo. A pesar de su distancia relativa del Camino ha querido buscarse la razón de su nombre en los hitos simbólicos de piedras recogidas y amontonadas (apañadas) por los peregrinos en lugares significativos. No obstante también puede deberse a piedras resultado de la extracción aurífera, a los dólmenes o cámaras funerarias de los túmulos megalíticas o a las formaciones naturales de canchales de morrillos pizarrosos, producto de la erosión


Más atrás y a la izquierda está El Pico da Lagoa (1.194 m), otro topónimo abundante en la zona que hace referencia a lagunas, naturales o artificiales, hechas a maneras de pequeños embalses para el agua que bajaría por canales o 'antiguas' a las galerías mineras haciéndolas reventar y extrayendo las vetas auríferas, según algunas de las técnicas mineras de la antigüedad. Guarda por el sur el collado del puerto de Pedras Apañadas (1.137 m), por donde va otro paso secular entre Asturias y Galicia, actual carretera LU-P-3601


Y esta es la cumbre del Pico Aguión (1.028 m), donde están cuatro de los aerogeneradores del parque eólico de esta sierra. Su topónimo es bastante frecuente, con sus variantes y hace referencia a su forma picuda, de 'aguijón'


El Pico Aguión está todo él en Asturias, sobre Penafurada, pues la frontera pasa un poco más atrás y más al sur, por O Carballín y los antes mencionados Altos de Bustarvelle


Y el otro monte llamado A Lagoa antes referido, en El Monte Bustarvelle. Mucho más lejos llegan a divisarse en días claros algunos picachos de la Cordillera


Pasos de Cangas del Narcea a Ibias, Degaña y Laciana o L.laciana, ya en León, destacan los 2.007 metros del Cuetu d'Arbas, cuyos circos glaciales de la abrupta pared norte tienen neveros aún muy avanzada primavera. Fueron ya estudiados en 1929 por el prestigioso geógrafo alemán Rudolf Stickel, como los de Os Ancares y O Courel


El tener ya referencia visuales de referencia que revelan nuestra cercanía al puerto y al paso a Galicia sin lugar a dudas animarán al fatigado caminante en esta cuesta del Monte do Zarro


Pedras Apañadas queda a nuestra izquierda; el Camino hace curva a la derecha


Y vemos cómo sigue la cuesta, de nuevo en una buena recta, rampa adelante todo de frente entre los árboles


Pero el ver a nuestra derecha y sobre nuestras cabeza los eólicos del cumal del Monte do Zarro nos indica que estamos cerca del final de la primera gran cuesta de este tramo de montaña, entre Penafonte y Bustelo del Camín


Las rectas en subida son un reto y, a veces, toda una epopeya, pero en ellas ganamos altura muy rápidamente


Pasamos sobre otra canaleta de hormigón y avanzamos con paso resuelto en la medida de lo posible


Asoman un poco más arriba del robledal las copas de los árboles de un pinar, lo que es una buena referencia, pues poco más allá hay un rellano en el que muchos peregrinos se detienen a descansar


Como tantas veces repetimos y repetimos, las etapas montañeras son la esencia del Camino Primitivo, en ellas radica su dureza pero, a la vez, su extrema belleza


Dicen que todo lo bello se cobra su tributo, y debe ser verdad, pensamos en este 'interminable ascenso'. Pero la verdad es que para los peregrinos que ya han dejado atrás El Palo y otros puertos no es nada que no hayan hecho ya, y culminando altitudes mayores aún, como los 1.146 metros de dicho puerto, o los 1.260 metros de altura a los que se llega en la falda del Pico Cimeiro, haciendo la Ruta de los Hospitales, considerada la 'cumbre' del Camino Primitivo


Pero también es cierto que, al llegar aquí, los peregrinos ya llevan unos cuantos días de andadura a sus espaldas, buena parte de ellas formando un trayecto de rutas que, en buena parte, podríamos calificar de media e incluso de alta montaña, y todo esfuerzo representa un importante sacrificio


Sacrificio que se ve compensado con estas maravillas del paisaje y la naturaleza, más o menos humanizada, como este pinar, pero naturaleza, en la que nos adentramos en el paso de Asturias a Galicia


Atravesando el pinar se forma además uno de esos túneles vegetales que forma la arboleda


Los pinos alcanzan aquí considerable altura y forman un pinar muy denso, a cuya sombra crece el sotobosque o monte bajo


Y así caminamos 'a la sombra de los pinos', como dice la canción, buena sombra que se agradece cuando caminamos al sol por esta larga ascensión al puerto


Atravesamos la plantación de pinos, pasamos otra canaleta de drenaje y, para no variar ni perder la costumbre, seguimos subiendo mientras el Camino hace una curva a la derecha entre el tupido bosque


De nuevo la abrupta subida se suaviza, o esa es la sensación que tenemos al llegar aquí


Y ahí tenemos ya las estribaciones del Pico Cuia (1.109 m), donde están los primeros aerogeneradores, contando a partir del norte, de A Serra do Acevo


Este es el primero de ellos, a sus pies pasa la AS-12, que cruzaremos frente a Bustelo del Camín, la última aldea de Asturias antes de entrar en Galicia


El Pico Cuia, también llamado Cuiña, es topónimo también muy montañero, evolución del latín conditam 'oculta, escondida', referido "a lugares de paso en loma o en cantizal" como dice el filólogo, profesor y montañero Xulio Concepción Suárez en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana. Palabra emparentada con tantas otras, cuenya, cueña, cuendia, etc., de la misma etimología y aplicadas a estos pasos de montaña


Paso por el que sube el Camino por esta su ladera oridental, la vertiente asturiana, hacia el paraje en el que se encuentran "los restos de una antigua hospedería: el hospital de Cuia, a la vera del camino, antes de entrar en Lugo", como explica la Enciclopedia del paisaje de Asturias


El Camino de Santiago, aquí El Camín Grande, llega a lo alto de la sierra do Acevo en la zona llamada Monte da Curiscada, del prerromano kor 'roca, montaña', en concreto entre los dos aerogeneradores a la derecha de la foto, encima de la aldea de Bustelo del Camín, la última de Asturias antes de entrar en Galicia por O Acevo, concello de A Fonsagrada







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