| Penafonte y El Monte do Zarro desde el Camino |
Podríamos decir que Penafonte es el último pueblo que atraviesa el Camino Primitivo de Santiago en Asturias, pues en el siguiente núcleo, Bustelo del Camín, que pertenece a esta parroquia, el Camino no pasa por sus casas sino algo más arriba de ellas. En Penafonte estamos a unos 16 kilómetros de A Fonsagrada, capital del concello gallego de este nombre, que es donde la mayor parte de los peregrinos suelen hacer parada y fonda como final de etapa, tras salir, bien del albergue de Castro, bien de Grandas de Salime o bien de Vistalegre, sobre el embalse del Salto de Salime
No es una carretera de excesivo tráfico normalmente, pero este suele pasar muy veloz, por lo que pongamos todos los sentidos al cruzar. La señal jacobita que tenemos enfrente señala este cruce y la dirección a tomar
Más antiguamente fue la comarcal C-630 Pravia Lugo. La construcción de estas carreteras supuso que los antiguos caminos reales 'del reino', como el Camín Real de Galicia, Camín Francés o Camín Grande, quedasen relegados a vías pecuarias o de comunicación local, eso en los tramos en los que no desaparecieron
La carretera antigua hace un poco de curva a la izquierda y sube hasta las primeras casas. Un poco más adelante, cuando esta era la C-630, había dos bares tienda, cerrados hace ya bastantes años
Aquí lo vemos bien: podemos decir que estamos empezando los repechos más duros hacia A Serra do Acevo, de la que El Monte do Zarro es su estribación más septentrional
A decir verdad, desde el paso de la presa del Salto de Salime, dieciséis kilómetros atrás puede decirse que todo ha sido una continua subida, más o menos escalonada y más o menos fuerte, hasta llegar hasta aquí, salvo una cierta 'tregua' en la bajada de A Farrapa a Cereixeira y en la llanura de Cereixeira a Malneira y Castro
Pero será a partir de aquí, de Penafonte, cuando las cuestas se vuelvan más abruptas, sobre todo a la salida del pueblo, pero nada a lo que no esté ya acostumbrado el peregrino del Camino Primitivo que ha subido El Palo, por ejemplo
Esta 'cuestecita' de la iglesia ya parece un prolegómeno de los recuestos que nos aguardan hasta coronar la cima de A Serra do Acevo. Si ahora estamos a unos 850 metros de altitud llegaremos a los 1.130 aproximadamente en lo más alto del Camín Grande
Fijémonos en la puerta de la primera casa, en el trabajo de los antiguos ferreiros que antaño trabajaron en estos pueblos
Fijémonos en la puerta de la primera casa, en el trabajo de los antiguos ferreiros que antaño trabajaron en estos pueblos
Desde aquí vemos la carretera, donde unos peregrinos cruzan por donde lo hemos hecho nosotros. En la lejanía, y al otro lado del 'gran cañón' del Navia, divisamos la Sierra de Carondio (1.222 m) y, a su izquierda, El Pico Os Gargalóis (1.165 m). Más cerca y más a la izquierda vemos las praderías de A Bornela (748 m), a cuyo otro lado se encuentra la villa de Grandas de Salime, la capital del concejo. Un poco a la derecha tal vez reconozcamos la nave de Quesos Tres Oscos, junto a la que hemos pasado en el Camino rumbo a Cereixeria. A la derecha del todo están los montes de As Campas (690 m) y El Coto Grandas (692 m), entre los que sube desde El Salto de Salime la AS-12, que es la que hemos empleado nosotros para llegar a la villa salvo en el tramo final, por los bosques de El Coto de Grandas (a la derecha del todo)
Esta soberbia pared de piedra es la parte posterior de una de las casas que, al otro lado, miran a la iglesia y tienen entrada desde el Camino
Detrás del seto de esta curva asoma la cubierta y algo de la planta alta de la Casa da Pena, llamada así por la pena 'peña' que está detrás, A Pena o Pedrón Pena, origen del topónimo Penafonte, la peña de la fuente
Y ahí está la iglesia, de la que vemos su parte posterior, un poderoso ábside o cabecera hexagonal, con el cementerio al lado, en el costado norte, como es lo habitual
Hemos dado una vuelta completa y la cuesta sigue, pasando al pie del cementerio y del ábside de la iglesia
Una concha en la pared del cementerio confirma la dirección a seguir. La cuesta parece suavizarse un poco
Llama la atención este ábside tal alto que parece un torreón. Desde este su emplazamiento se vería gran parte de la parroquia de Penafonte con sus aldeas, caseríos y lugares y, a la vez, desde ellos se divisaría la iglesia y, por supuesto, se oirían sus campanas. No olvidemos que la parroquia rural, en Asturias, Galicia y otros lugares, tiene connotaciones no solamente religiosas sino también administrativas civiles y agrarias, como nos explica el historiador y arqueólogo Pablo Folgueira Lombradero en El poblamiento altomedieval en el concejo de Grandas de Salime (Asturias). Un acercamiento desde la arqueología del territorio:
"Llamamos “parroquia” a la forma tradicional de organización no sólo religiosa, sino también agraria o incluso administrativa, por lo que su origen es incierto. Pero en cierto momento llegará a ser una división de la administración eclesiástica, siendo la jurisdicción de un párroco, pero también era un modo de organizar la actividad agraria tradicional y de reglamentar los aprovechamientos comunes, surgiendo así vínculos de solidaridad entre parroquias.En general, la organización parroquial en Europa no está asentada a principios del XI. En el caso de la organización asturiana, ésta debió de empezar a configurarse alrededor de esa época, aunque la mayor parte de las parroquias se constituirán durante el siglo XIII; muchas de estas parroquias no aparecen claramente delimitadas en la documentación.La parroquia se convierte así en el primer marco de reagrupamiento de los hombres. La parroquia supone la creación de una personalidad jurídica, ya que cuando los hombres se reúnen surge la conciencia colectiva, hasta el punto de que en los siglos XII y XIII se llegará a invocar más la pertenencia a una parroquia que la pertenencia a un señor. Era además la célula rural primaria, y suponía un medio de apropiamiento de producción agropecuaria, porque percibía exacciones de la renta campesina, es decir, diezmos.La parroquia o feligresía estaba muy vinculada a la vida rural. Solía comprender a varias aldeas, desempeñando el papel de centro de actividad social. Allí no sólo se acudía a cumplir con los deberes religiosos, sino para anudar todo tipo de relaciones sociales. En la parroquia se celebraban las fiestas que rompían con la monotonía del trabajo diario, allí celebraba el campesino los actos más trascendentes de su vida (su boda, el bautizo de sus hijos, el funeral y entierro de sus padres…). La parroquia era una institución muy arraigada en la vida rural, ya que los habitantes obtenían a través de ella la conciencia de que pertenecían a una entidad más amplia que su aldea, de manera que la parroquia se convertía en el centro de la unidad social de la vida rural".
Dos ventanas-saetera proporcionan luz al interior del altar mayor con su retablo barroco, que es de madera policromada. Según una inscripción que veremos en el pórtico la iglesia se construyó en 1605
Esta pequeña plazuela es además un precioso mirador. Dejamos pues de momento el Camino y subimos por estas escaleras a las que les sigue un tramo de rampa
Percatémonos primero en una placa de bronce que hay en el muro de la plazoleta-mirador, perteneciente a la serie del Camino de los Derechos Humanos que hemos visto varias en algunas poblaciones de la ruta
Son en total unas treinta placas de bronce, diseño del artista español dEmo (Eladio de la Mora) a lo largo de diferentes etapas de varios de los caminos de Santiago, dedicadas a cada uno de los treinta artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, patrocinadas por personas particulares, organizaciones privadas y estamentos públicos de todo el mundo
Las paredes de la iglesia son de piedra, a excepción de la del lado meridional de la cabecera. "El arciprestazgo de Grandas de Salime, que anteriormente recibió el nombre de Honor de Grandas, estaba formado por veintitrés parroquias, enclavadas tanto en Asturias como en Galicia, y pertenecientes a cinco concejos", leemos en la Gran Enciclopedia Asturiana. El concejo de Grandas, al que pertenecía Penafonte desde su origen, se fundó en 1584 con la Desamortización de Felipe II, por el que estas tierras dejaron de ser posesión de la mitra ovetense (cedidas por Fernando II en 1186), comprando los vecinos su independencia por "dos cuantos setecientos quarenta y seis mil doscientos ochenta y siete maravedís". En 1836 el vecino concejo de Salime, creado de igual manera, se integró en el de Grandas, naciendo Grandas de Salime
A este lado están una sacristía y una capilla lateral. En 1895 se acometieron importantes obras de restauración en esta iglesia tras haber sido afectada por un fuerte temporal, trasladándose un tiempo los cultos a una aldea de esta misma parroquia, Seoane, un poco más al este
Al fondo tenemos el lavadero a dos aguas del que mana un agua fresquísima, un lugar ideal para hidratarse en la fuente que da nombre a Penafonte
Ventana estilo saetera en la capilla lateral, llamada del meirazo. Aquí se ve que en su momento se hizo una reparación, empleando cemento
El acogedor pórtico de la iglesia, orientado al sur, es un buen lugar para descansar a la sombra, o a cubierto y resguardo de los aguaceros
El pórtico tiene forma de 'L', al fondo se encuentra la portada occidental, el acceso al templo, mirando al oeste como en los templos medievales. También se encuentra allí la entrada al cementerio
En esta parte del pórtico hay un gran banco corrido, hecha su base de una gran viga de madera. Otra más lisa forma su respaldo. Se hicieron con el tronco de un árbol que estaba al otro lado de la iglesia, derribado durante las obras de urbanización del entorno
El pórtico se sostiene sobre una pared occidental, cerrada y mirando al lavadero, y una pilastra o columna de sección cuadrangular que soporta la viga que se extiende entre dicha pared y la capilla sur, sobre la que se sostiene la estructura de la cubierta, de lousas de pizarra, a partir de su nave única. En la cumbrera, a dos aguas, las pizarras se encajan unas en otras, uniéndose. Sobre la espadaña del campanario, con hueco para tres campanas, hay una clásica veleta en forma de gallo
Antes de seguir hacia la fuente para refrescarnos un poco vamos a entrar en el pórtico o cabildo para ver la inscripción de construcción de la iglesia
El suelo es de grandes lousas de piazarra. Al fondo está la puerta del cementerio y a la derecha la de la iglesia
Es una portada lisa y sencilla que como dintel presenta otra gran viga de madera
Justo encima encontramos la inscripción fundacional
En ella, con sus usuales abreviaturas al cincelar el texto, nos parece leer "En nombre de Dios se hizo esta obra. Año de 1605"
Afuera, los peregrinos, tras descansar en este magnífico entorno y llenar sus cantimploras, reemprenden la marcha por el antiguo campo de la iglesia, urbanizado hace ya unas décadas. En fotos antiguas (hasta los años 1990) se ve que había un prado en cuesta, como la de la rampa
A la gran viga del banco corrido se le ha añadió al fondo un tablón, sostenido entre ella y una porción de tronco, y es que en este lugar acostumbraban a reunirse los vecinos de los numerosos pueblos, lugares y caseríos de la parroquia antiguamente para tratar asuntos del común
Subimos en dirección al lavadero, de techumbre a dos aguas y sostenido entre dos paredes y dos columnas. A la derecha hay una cuadra con un viejo cobertizo de aperos anexo
Y aquí vemos el muro occidental de la iglesia, que se prolonga al norte cerrando por este lado el cementerio contiguo. Contemplamos la estructura exterior del templo, "de planta rectangular, nave única y cabecera hexagonal. La nave se cubre con madera vista y el ábside con bóveda de arista. Tiene pórtico cerrado y espadaña y se cubre con lajas de pizarra", leemos en la Gran Enciclopedia Asturiana
Si tuviésemos la fortuna de encontrarla abierta y visitar el interior, veríamos en el altar mayor un retablo barroco policromado con la imagen de Santa María Magdalena, al igual que otras tallas de mucho interés (año 1769) que despertarán nuestra atención, tanto en dicho altar mayor como en el de la capilla del meirazo, 'mayorazgo', institución del Antiguo Régimen por la cual la posesión de la tierra y casa familiar correspondía al hijo mayor -de ahí mayorazgo-, con objeto de no dividirla
Es muy a tener en cuenta la advocación a Santa María Magdalena, la hermana del Lázaro leproso al que Jesús resucita tras implorarlo ella y su hermana Santa Marta. Esta es la razón por la que estos santos suelen venerarse en las capillas e iglesias de los lugares donde hubo malaterías (leproserías), como en el cercano pueblo de Padraira, por el que acabamos de pasar
Por lo general, San Lázaro es el patrón de la malatería propiamente dicha y Santa María Magdalena de su santuario anexo, que muchas veces pasa a ser parroquial. Sin embargo en Padraira la capilla es de San Lázaro (si bien en el retablo con una imagen de Santa Marta además de la del santo malato) y las llamadas casas de los malatos o malatería propiamente dicha, no se conservan. La capilla de San Lázaro de Padraira además pertenece, como el pueblo a la parroquia de Grandas, dedicada a San Salvador, por lo que esta aparente 'ausencia' de Santa María Magdalena en el lugar, pero su presencia aquí, en la advocación de la iglesia de Penafonte, que es realmente la parroquial más cercana a Padraira, nos hace pensar en que pudo haber alguna antigua vinculación
Arriba en la espadaña del campanario las campanas de bronce presentan sendas inscripciones: en la de la izquierda: "Mondoñedo / Blanco Palacio me hizo / Año 1838", y en la de la derecha: "Dedicada a San Antonio. Año 1858", lo que señala que al menos una se hizo en Mondoñedo, ciudad catedralicia y capital episcopal con barrio de artesanos en Os Muíños, siendo muy posible que fuese en el taller de los Blanco Palacios, saga de fundidores de campanas procedente de Cantabria asentada en dicha población a finales del siglo XVIII o principios del XIX
Como suelen hacer los peregrinos, vamos a acercarnos ahora también al lavadero, otro lugar ideal para refugiarse en caso de intensa lluvia pero también de sol abrasador, a la buena sombra y frescura de la fuente
La fuente fue también restaurada cuando se pavimentó con losas el campo de la iglesia. Veamos la estructura de cubierta a dos aguas de madera sin revestir interiormente, sobre la que se colocan las lousas de pizarra
La pared del fondo, la correspondiente a la fuente y el lavadero, sí está revocada hasta cierta altura, sin duda para evitar que la humedad del agua afecte a la piedra y el conjunto se desmorone. Allí vemos la fecha de construcción, del año 1932
Fuente y lavadero forman también una 'L' aprovechando el espacio al máximo. A la derecha se colocarían los calderos o ferradas mientras antes de llenarlos de agua y llevarla para casa
Un letrero de pizarra señala con letras bien visible que es agua potable, por lo que los peregrinos suelen llenar sus cantimploras
El agua sale de dos conductos, una canaleta de piedra y un tubo, cayendo a este pequeño estanque que comunica con el lavadero
Y en el lavadero se lavaba la ropa, que luego se pondría a secar en los prados de atrás o en el campo de la iglesia. Anteriormente al lavadero habría de lavarse en el arroyo formado por la fuerte, al aire libre, expuestas las mujeres, que según la tradición secular eran las encargadas de la colada, a todas las inclemencias meteorológicas
Un poco más atrás está A Pena o El Pedrón Pena, un poco más allá de la iglesia
A Pena, es decir, 'la peña', que se alza en un hermoso rellano con prado y huertas, las de la Casa da Pena, que veíamos antes desde el Camino, subiendo a la iglesia. Aquí estaba el árbol con cuyo tronco se hizo el banco corrido del pórtico de la parroquial
Hasta aquí sube directamente el ramal que comunica con el Camino en la bifurcación del cementerio. La finca es una de las pocas llanas, casi podemos decir la única, de todo el pueblo
El Pedrón Pena señala una cota en su cúspide de 867 metros de altura sobre el nivel del mar, enfrente crecen varios árboles frutales y ornamentales
La casa es una casa-bloque de planta cuadrada que sigue la traza de uno de los estilos populares de la arquitectura propia de este concejo y comarca, grande, robusta y de dos plantas, con cubierta a cuatro aguas. Observemos los picos de piedra en la unión de cada agua y en las pizarras encajadas que forman la cumbrera
Desde A Pena volveremos al Camino, para ello podemos bajar directamente por la rampa y escaleras al lado de la iglesia, por donde hemos venido
Así contemplamos toda la planta de la iglesia desde el sur, con su pórtico, nave, espadaña, capilla, sacristía y cabecera...
Esta es una foto de un mar de nubes sobre el valle del Navia al amanecer, fenómeno muy frecuente tras la construcción del embalse, pues dada la cantidad de agua evaporada con el calor del verano, esta se condensa al caer la tarde y con ello las temperaturas, amaneciendo así al día siguiente
El Pico Carondio en la lejanía. Estas nieblas suelen disiparse según avanza la mañana de nuevo con el calor, aunque si amanece nublado no sube tanto la temperatura, por lo que pueden hacerse persistentes
Las sierras de El Palo, o sus inmediatas de Llagos y El Valledor destacan al sol de la alborada y la luz resalta los aerogeneradores de sus parques eólicos, construidos por doquier en los cordales del occidente asturiano y también de Galicia, como tendremos ocasión de comprobar
Más cerca, las nubes cubren las aldeas de la parte baja de la parroquia de Penafonte y otras vecinas, como Pelóu, asomando a la derecha un poco El Monte Castrelo, solar del famoso castro de Pelóu, yacimiento castreño de gran antigüedad
Nos despedimos aquí del campo de la iglesia de Penafonte y de A Pena, que dejamos atrás...
Y desde el mirador bajamos al Camino, retomando la ruta yendo a la derecha, frente a las casas
Hay un corto tramo bastante llano, haciendo calle, antes de empezar a subir
Es la cuesta a Casa A Penela y Casa Arias, hacia donde suben aquellos peregrinos que vemos al fondo. Un poco más arriba, en la última casa como hemos dicho, es donde está el refugio de caminantes, donde también podemos parar a descansar y tomarnos un tentempié
Una baranda de madera separa el Camino del prado, que se extiende cuesta abajo hacia la carretera antigua, donde estuvo hace tiempo otro de los bares-tienda del pueblo
Al fondo, al sur, es el valle del río de Trasmonte o Rigueiro da Buliqueira, afluente del Navia, bajo la larga loma que se extiende en descenso desde la ladera de Pena Mouxada hacia As Penas Moutas y El Monte Castrelo antes mencionado
Reconocemos allí las casas de Viladefondo, entre los bosques y praderas de Budueira y Bustarella. Más a la izquierda están As Penas Mouras y, en la distancia y al otro lado del cañón del Navia, El Pico Busbeirón (1.285 m), donde entroncan A Serra de Gallardo y A Serra de Vilar
Ambas sierras pueden llegar a confundirse pues la de Gallardo, más alta, está detrás, y parecen una sola. Allí, a la izquierda del Busbeirón, están A Pena da Madera (1.216 m) y El Penedo dos Valíos. Unos picachos que asoman a lo lejos están bastante más atrás: es la cumbre del Pico Bustagudo (1.292 m), en el vecino concejo de Allande y al sur del Valledor
A la izquierda de Viladefondo la loma de A Mouxada llega al Monte de Castrelo, el solar del Castrelo de Pelóu, castro que se supuso estaba vinculado a la explotación intensiva de la minería aurífera del oro por parte de los romanos pero que se descubrió, en las excavaciones acometidas en los primeros años de la década del 2.000, que es en realidad mucho más antiguo, abarcando su ocupación desde el final de la Edad del Bronce hasta el final del Imperio Romano, con varias fases de ocupación y refortificación
El topónimo de Penas Mouras parece hacer referencia a las mouras o encantadas que pueblan parajes arqueológicos como castros, túmulos y otros, guardando de manera mitológica la memoria de sus antiguos pobladores. Vemos las plantaciones de pinos, repoblaciones masivas de coníferas que se extendieron masivamente tras la construcción del embalse de Salto de Salime como manera de paliar el impresionante éxodo rural que se vivió después, aunque de manera infructuosa
La pérdida de población se extendió además por todo el concejo y, si bien el abandono del campo era un efecto general en toda España desde finales del siglo XIX, las proporciones que alcanzó en esta comarca alcanzó niveles impactantes y aún no ha cesado
El efecto fue tal que otro gran embalse que iba a hacerse aguas arriba, el Gran Suarna con presa en Riodeporcos (Ibias), no llegó a realizarse pese a haber sido proyectado a la vez que el de Salime, aunque de vez en cuando y cada ciertos años alguien saca de un cajón y lo pone sobre la mesa, para volver a archivarse al poco tiempo, al menos de momento
La profundidad del cañón del Navia propició la construcción de sucesivos embalses en su curso, pues son capaces de albergar ingentes cantidades de agua para energía eléctrica. El primero fue el de Doiras, aguas abajo en 1934, el segundo este de Salime y un tercero, más pequeño en Arbón en 1967 y más cerca de la costa, pero ninguno provocó un resultado en el entorno tan traumático como este
Divisamos algunas de las más importantes cimas del Valledor, cuyos penedos y canchales de piedra suelta y clara llegan a parecer nieve y brillar como la plata al sol de la tarde. Destaca El Pico Orúa u Ouría (1.369 m), que tiene a su derecha El Mosqueiru (1.322 m), el Alto de Brañuela (1.271 m), Pena Dereita (1.322 m), El Pico da Veya (1.342 m), El Pico Gargalóis (1.312 m), El Pico de Lampazoa (1.343 m), Pena del Avieru (1.344 m) y otros que señalan la frontera de Allande con Cangas del Narcea
A la izquierda, los ya citados L.lanos de Braniegu, que dan paso al norte a la Sierra Llagosm que se prolonga al norte hacia El Palo. Más abajo está El Canedo antes mencionado, que cierra por el sur el valle, también inundado en ese sector, del Río d'Or
A la izquierda del collado de Pelóu está El Pico do Tombo (715 m), en lo alto del Monte da Fornaza, marcando también la frontera con Galicia y con pinares de repoblación, recorridos por un cortafuegos desde El Coto do Couso
Un cueto pelado más abajo es El Pico As Aías (689 m), cuyo "perfil redondeado cae sobre la vertiente derecha del río Trasmonte", leemos en la Enciclopedia del paisaje de Asturias
Un cueto pelado más abajo es El Pico As Aías (689 m), cuyo "perfil redondeado cae sobre la vertiente derecha del río Trasmonte", leemos en la Enciclopedia del paisaje de Asturias
Aquí abajo son los prados al pie de Penafonte, carretera allá, por la zona de Arroto Blanco, Filxo, A Pontiga...
Al sol de la tarde tendremos una extraordinaria vista del Pico de Valiel, reconocible por sus cortafuegos y abruptas paredes rocosas que caen hacia el Navia. Detrás a su derecha está El Canedo y, a la izquierda, una hermosa estampa de A Pena da Palanca (1.139 m), la cumbre más alta del Cordal de Berducedo, con El Monte Bedramón, ruta de peregrinación mariana al santuario de la Virgen de la Asunción, de romería renombrada el 15 de agosto
Aquí abajo, al pie de la AS-12 está, en el camino a Silvaña, la escuela antigua de Penafonte, con la carpintería de Benigno a la derecha. sobre la cabecera del boscoso valle del río Valabilleiro. Más a la izquierda se divisan las casas de A Lleira y Xestoselo con la campiña de A Xorenga, donde se encuentran los petroglifos o inscripciones rupestres de este nombre, así como lel túmulo de El Canadeiro. Destaca en la campiña, cayendo hacia el Navia, el monte de El Coto (721 m), cerca de Nogueiróu. Mientras allá en A Serra da Costa 'cuesta' o de Buspol sigue la línea de cumbres Por El Penedo dos Coriscos hasta El Pico Vallongo (1.084 m)
El Pico Vallongo es el más septentrional de dicha sierra, y mira al norte a las sierras de Carondio y El Pico Os Gargalóis. Más abajo y a esta parte del Navia vemos de nuevo El Coto Grandas y As Campas, así como A Costa da Farrapa
A la izquierda de A Farrapa es el monte A Bornela, que, como hemos dicho, nos sirve de referencia para saber dónde está la villa de Grandas. Poco más abajo, por los prados de Os Chaos y Xuntacasa baja el Camino de A Farrapa a Cereixeira
Y aquí mismo tenemos A Pena das Lamas, por cuya ladera discurre la AS-12, que hemos seguido por su vereda desde Xestoselo para llegar aquí a Penafonte
Paisaje de la cuenca del Navia cubierta de nubes, asomando todas las serranías mencionadas al otro lado
El mismo paisaje, en un día totalmente despejado, cuando se ve hasta El Valledor. Estamos en un verdadero balcón natural sobre este sector de la cuenca del Navia
Casa de Cuartín, que acabamos de dejar atrás, y su finca plantada de frutales, que llega hasta la carretera vieja
Tras esta magnífica contemplación paisajística reanudamos la marcha en esta rampa en la que la subida va haciéndose poco a poco más empinada paso a paso
Las calles de Penafonte, como las de tantos pueblos, hubieron de ser ensanchadas, allanadas y hormigonadas en la medida de lo posible para permitir el paso de vehículos, incluyendo tractores, maquinaria agrícola y camiones de piensos, leche, ganado...
Llegamos a una bifurcación en A Penela: a la izquierda se baja a la carretera vieja: nosotros seguiremos subiendo, a la derecha
Una loseta de pizarra con una flecha amarilla confirma la dirección a seguir. Aunque no tan ancho como el anterior, este camino también ha sido ampliado y hormigonado
A la izquierda, la entrada principal de A Penela, casa campesina preciosamente rehabilitada
A la derecha, la vieja muria de piedras sigue haciendo de muro de contención de este escarpado terreno
La fachada de A Penela, con su escalera de piedra
Seguimos subiendo de A Penela a Casa Arias, admirando este florido seto de cierre
Prado y frutales, con la cima de A Pena Mouxada (1.006 m) en lontananza, al sur, otra de las cumbres que marcan la frontera con Negueira de Muñiz, en Galicia
Aún no hemos salido del pueblo y los repechos más fuertes de la ascensión a A Serra do Acevo por El Monte do Zarro acaban de comenzar
El nombre de Casa Arias, en una placa de pizarra colocada en el muro de piedra
Acto seguido, la finca y su entrada, el Camino sigue en rampa continua recta y ascendente hacia A Penela, donde están las últimas casas
Plantaciones de frutales en las fincas. Arriba la ladera de As Hortas, donde empiezan los bosques del Monte do Zarro
En la finca de la izquierda, abajo al fondo, una vara de hierba o facina, muy rara de ver desde que la hierba se empaca pero que antaño formó parte esencial del paisaje rural. A lo lejos, A Pena Mouxada
Formidable paisaje al oeste desde Casa Arias, con Pelóu y El Monte Castrelo en la loma entre las hondonadas de río Trasmonte y, al otro lado, la del Navia, cerrada por las sierras de Gallardo, Vilar y El Canedo, que dan paso más allá a la del Valledor, una de las que separa la cuenca del Navia de la del Narcea, formando una dorsal de norte a sur, desde la costa hasta los puertos de la Cordillera
Y ahí tenemos de nuevo una estupenda vista de El Castrelo de Pelóu, estudiado ya desde 1973 por el eminente historiador y arqueólogo José Manuel González y Fernández Valles, quien lo incluyó en su catálogo de castros asturianos en 1976, mientras que el también arqueólogo Ángel Villa Valdés lo plasmó en la Carta Arqueológica de Grandas de Salime en 1989. Como solemos hacer, compartimos parte de su ficha en la web ArqueoAstur de Eduardo-Pérez Fernández:
"Se localiza en un pequeño resalte a media ladera a unos 645 m.s.n.m., en el márgen derecho del río Trasmonte de Boliqueira. Recinto en ladera de planta subtriangular dispuesto en un terreno de pronunciadas pendientes conformado por un estrecho rellano en la parte alta a modo de atalaya y varias plataformas o terrazas escalonadas ladera abajo. El aparato defensivo se compone de un tramo de muralla, dos bastiones o torres y varios fosos.
En el rellano superior del promontorio se documentó una línea de muralla original de 2,5 metros de ancho, fabricada en mampostería de pizarras con doble paramento y relleno de bloques de piedra y tierra. Fechada entre el 780-400 a.C, en un momento posterior, siglos IV y III a.C, se dobló su anchura conformándose como un bastión. A sus pies, hacia el frente SE, el más accesible, se dispone un sistema de fosos de gran tamaño excavados en la roca usando la fuerza hidráulica, como delatan unos canales en cotas más altas. Presentan un trazado triangular, con vértice en el sector más alto, el SE, y descienden por las laderas meridional y NE. En el extremo opuesto del recinto, en la vertiente septentrional y ladera abajo, se exhumó un tramo de 20 metros de una muralla de módulos. Presenta un trazado descendiente y oblicuo a la pendiente con dirección NW-SE a lo largo de 20 metros y supuestamente seguiría por el flanco occidental hasta los fosos. Se complementa con una estructura maciza de planta rectangular de 11 x 7,5 metros, interpretada como torre, que se localiza en posición dominante, flanqueando el acceso al conjunto. Fue fechada entre el siglo III y IV d.C. y se construyó sobre otra estructura aún más antigua, de la Edad del Hierro (400-40 a.C) unida a la muralla de módulos. En este mismo sector, también se documentó un vial de acceso pavimentado con chapacuña que discurre entre la fachada oriental de la torre y otra potente construcción pendiente de excavar.
El espacio intramuros del recinto, al presentar fuertes desnives, se distribuye en distintas plataformas aterrazadas. En la parte superior, bajo el bastión de la atalaya, se exhumaron dos cabañas de planta oblonga con unas dimensiones de 12 metros de longitud la mayor y 6 metros la menor, así como otra rectangular con esquinas redondeadas de unos 3 x 2 metros. En el interior de la mayor se documentaron huellas de un pavimento que ofreció materiales cerámicos, metálicos y epigráficos que confirmaron una cronología del siglo I d.C. sin descartar fases anteriores. La cabaña rectangular ha sido datada también en período altoimperial, aunque originalmente se levantó sobre otra de planta circular de la segunda Edad del Hierro (420-200 a.C). Por último, se exhumaron los restos de un edificio termal absidiado parcialmente cortada por el bastión septentrional y la estructura previa sobre la que se se había construido. Esta sauna ha sido datada entre los siglos V e inicios del IV a.C.
Ya extramuros del recinto, en el secto NE, al pie de la muralla de módulos, se identificó un fondo de cabaña de planta elíptica fechada en los siglos II-I a.C. (Villa Valdés, 1992; Montes López et alli, 2010) .
Cultura material
Hallazgo casual de un hacha de bronce de doble anilla, un molde de fundición y un hacha pulimentada de fibrolita (Montes López et alli, 2010)
En 2003 empezaron las intervenciones arqueológicas en el yacimiento, realizándose hasta 5 sondeos. Destaca el hallazgo en la cabaña de mayores dimensiones de cerámica Terra sigillata hispánica, un puñal de antenas, un puñal singular con similitudes a la falcata ibérica y una daga o puñal legionario del siglo I d.C. Igualmente, se documentó una inscripción que informaba de la categoría administrativa del enclave (castellum), un censo o tabula censualis y tres monedas bajoimperiales. El repertorio se completa con lotes cerámicos de la Edad del Hierro y período romano así como diversas piezas de bronce (Villa Valdés et alli, 2005).
Periodización
Por su cercanía a varias minas y la aplicación de técnicas propias del laboreo minero en la excavación de sus defensas fue considerado un castro minero de fundación romana que albergaba mano de obra especializada (Carrocera Fernández, 1995). Las intervenciones realizadas en el enclave han demostrado una secuencia ocupacional anterior que arranca posiblemente con una Fase I fechada en el Bronce Final-Primera Edad del Hierro, VIII-VI a.C., una Fase 2 de la Segunda Edad del Hierro entre V-IV a.C., Fase III de época Altoimperial y bajo tutela militar en el siglo I d.C. y Fase IV en época Bajoimperial, finales del III-IV d.C. (Villa Valdés, 2009; Montes López et alli, 2010)."
El Camino pasa encajado entre las murias de las fincas. En la de la derecha, una hermosa pumarada, plantación de manzanos
La cuesta, toda recta, se acerca a la última casa del pueblo, en Os Cruces, donde está el refugio peregrino que nos ofrece otro agradable lugar para hacer un alto y descansar de nuestra caminata antes de acometer la subida final a A Serra do Acevo
Estamos a unos 15 kilómetros de A Fonsagrada, que es donde la inmensa mayoría de los peregrinos suelen acabar su etapa, con sus albergues, pensiones y demás alojamientos y servicios. El siguiente bar es A Casa do Acevo, nada más entrar en Galicia y en el alto o puerto de ese nombre, Alto do Acevo, a unos cuatro kilómetros de aquí y al que llegaremos bajando tras coronar lo más alto de la sierra
Otra parada con bar (y restaurante) es el Mesón Catro Ventos en Barbeitos, a unos 7 kilómetros antes de A Fonsagrada. Las distancias parecen cortas y, sobre el papel, lo son, pero en las sinuosidades y rampas de las montañas parecen multiplicarse en tiempo y en esfuerzo
Por eso, en Os Cruces, el refugio peregrino es una bendición y un buen sitio para echar el freno, justo donde se acaba el hormigón y empieza la pista de tierra y piedra ladera del Monte do Zarro arriba
Es un bello y acogedor cobertizo de piedra, con cubierta de pizarra hecho justo donde se acaba el pueblo y al lado de la casa. Permite, además de descansar guarecerse en caso de lluvia o intenso sol y recuperar fuerzas y aliento cara a la subida que nos espera
Cuando estuvimos había esto, un par de taburetes de barra de bar, una máquina de vending, una mesa de madera con hule y un banco corrido también de madera, y al fondo más cosas
Detrás de la máquina de vending, el fregadero y meseta de cocina, con útiles de limpieza y máquina de café
Tablón de anuncios e instrucciones de la máquina de café
Seamos especialmente pulcros, limpios y solidarios con lugares como este por el bien de todos, peregrinos y vecinos
Seamos especialmente pulcros, limpios y solidarios con lugares como este por el bien de todos, peregrinos y vecinos
Realmente, el refugio es la última 'casa' de Penafonte en el Camino, y aquí se acaba el pavimento hormigonado
Camino bastante pendiente y de suelo pedregoso pero de buen paso, donde parecen reconocerse restos del antiguo empedrado del Camín Grande, Camín Francés o Camín Real
También hay tramos en los que la senda parece labrada en la misma roca viva. Tal vez estemos ante la famosa vía Lucus Asturum-Lucus Augusti de la que tanto hablamos y que se tiene como precedente del Camín Real de Galicia, ahora llamado Camino Primitivo y antes Camino de Santiago Astur-Galaico del Interior
Ganamos altura rápidamente avanzando en subida continua y en recto entre estos arbustos y uz 'brezo'
Ahora, lo pedregoso se vuelve más terroso en este tramo que ahora viene, siempre en rápido y continuo ascenso
Y aquí tenemos otra espléndida vista al oeste sobre el valle del río de Trasmonte y El Castrelo de Pelóu, las sierras del Alto Navia y El Valledor, referencias visuales y geográficas en nuestra subida al puerto
Y mirando atrás, al norte, tenemos una vista más completa de A Pena das Lamas, entre Xestoselo y Penafonte. A lo lejos, A Bornela nos sirve de referencia para saber lo atrás que ha quedado la villa grandalesa, capital del concejo
Canchales de piedras sueltas, tan habituales de ver en buena parte de todas estas serranías del occidente asturiano, producto de la erosión en la blanda roca pizarrosa
Este es el cortafuegos, que llega desde los eólicos de la cima de El Zarro. Pero NO NOS DESPISTEMOS: NO HAY QUE SUBIR POR AHÍ
Zona de pinares que alternan con brezales y algún pequeño robledal. Según la posición del sol surgen algunos tramos o lugares de sombra
Y paso a paso, de la ladera occidental del Monte do Zarro avanzaremos por la meridional, casi sin percibirlo
El Camino se torna pues aquí en una pista forestal, con un buen tramo de paisaje 'introspectivo', como nos gusta decir, donde solamente vemos de frente y detrás nuestro entorno más inmediato, hasta donde los árboles nos dejan
Con más o menos sombras las arboledas nos proporcionan frescor, y eso siempre se agradece en días de calor. También hacen de barrera vegetal conta el viento
Cuando llegamos, arriba, al recodo en el que parece que la subida acaba, esta sigue y sigue. Nos acercamos a la cota de los 950 metros de altitud encajados en la fronda
Este tramo del antiguo Camino también fue en su momento ensanchado y acondicionado para el paso de vehículos y maquinaria forestales. Ante nosotros, un pequeño canalillo cruza la pista para que las aguas sobrantes no arroyen por el Camino abajo
Las etapas más montañosas del Camino Primitivo aún no han acabado y todavía se prolongarán hasta bien pasada A Fonsagrada, en concreto hasta Castroverde, a 20 kilómetros de Lugo, donde no es que lleguemos a 'planicies' como las de A Terra Chá en el Camino Norte, pero sí a más suaves colinas y con bastante trechos llanos
De todas maneras y pese a la cuesta continua, se avanza bastante bien, con las correspondientes paradas a recuperar aliento, por supuesto
Un precioso castaño solitario entre uz y pinos proyecta su sombra aquí sobre el Camino
Los tonos verdes de los árboles se salpican con los colores amarillos y malvas de los brezos en una encantadora policromía natural que nos acompaña en la subida
Ahora el Camino va a hacer un poco de curva a la izquierda. Intuimos que ya estamos caminando por la falda sur de El Zarro o Monte do Zarro y, por lo tanto, ya más o menos rumbo oeste
Viladefondo, al fondo a la izquierda; A Armilda en medio y A Airela pertenecen a Grandas de Salime y por lo tanto a Asturias, pero a la vez son de la parroquia de Negueira, concello de Negueira de Muñiz, en Galicia. El que la divisoria parroquial no coincida con la municipal ni con la autonómica es muy habitual. A lo lejos una buena vista del Pico Busbeirón
Hace años, cuando la vegetación no había crecido tanto, veíamos desde aquí el valle del río Trasmonte o Regueiro da Buliqueira a nuestra izquierda, con A Pena Mouxada enfrente, en cuya ladera norte vemos las aldeas de Viladefondo, A Armilda y A Airela. Más atrás, ya en Galicia, es A Pena da Lagoa, en el Monte de Bustarvelle
Viladefondo, al fondo a la izquierda; A Armilda en medio y A Airela pertenecen a Grandas de Salime y por lo tanto a Asturias, pero a la vez son de la parroquia de Negueira, concello de Negueira de Muñiz, en Galicia. El que la divisoria parroquial no coincida con la municipal ni con la autonómica es muy habitual. A lo lejos una buena vista del Pico Busbeirón
Más abajo y a la derecha está Penafurada, que forma parte de esta parroquia grandalesa de Penafonte. Su nombre delata la vinculación de la zona con la minería romana del oro, pues un túnel llevaba agua a las minas de Valabilleiro. Leemos en la web de Turismo Grandas de Salime:
"Los tuneles de Penafurada fueron excavados en una enorme cresta de roca entre Paradasolana y el valle Vendañuelo, conservándose un tramo del canal en las inmediaciones del túnel. Es posible acceder hasta el pueblo de Teixeira a través de los túneles excavados en la roca. La mínima pendiente lograda y la regularidad en su trazado a lo largo de varios kilómetrros favorecieron su reutilización durante siglos como caminos, denominados en muchos sitios de Asturias como "Antigüas". Parte de las galerías mineras forman parte de la Ruta Arqueológica de Grandas de Salime (PR.AS-109)".
Este tramo en la actualidad. A la derecha se hacen evidentes los trabajos de ensanche del Camino realizados en su momento para los vehículos forestales
En el suelo se notan algunas rodadas de vehículos. A la derecha crece la uz, a la izquierda la helechal
"Las plantas no caminan, pero bailan. Bailan con la brisa, bailan con la luz, bailan con el paso de las estaciones", como dice nuestro amigo el escritor y peregrino, además de erudito botánico José Ramón López Valdés en su libro "Camino" en el Camino de Santiago. Manifiesto vegetal de la flora asturiana. "Si las miras con suficiente atención, verás que cada hoja tiene un ritmo. Que cada rama tiene una intención. Que el bosque entero es una coreografía sagrada", añade
Estamos llegando a los grandes pinares cercanos a la cima. Ahora el Camino pasa encajado en una auténtica muralla vegetal a cada lado. "La repetición del paso, el ritmo de la respiración, el contacto con la naturaleza... todo invita a una sintonía más afinada. Y en esta afinación, empiezas a sentir el viento interno. Este te indica cuándo avanzar. Cuándo frenar. Cuándo abrirte, cuándo protegerte", seguimos leyendo en el Manifiesto Vegetal de López Valdés
Y es que "Los árboles también bailan", como podemos comprobar, si andamos atentos a las señales de la naturaleza:
"Verás cómo sus ramas se mecen al ritmo del viento. Cómo sus hojas tiemblan con cada brisa. Cómo, incluso sin moverse del lugar, está en constante movimiento. Ese árbol te está hablando. Te está mostrando que se puede estar firme y, al mismo tiempo, flexible. Que se puede tener raíces profundas y, sin embargo, bailar con la vida".
Los pinos se yerguen, altísimos, sobre los demás árboles y sobre el Camino. Bordeamos toda esta zona del pinar mientras continúa la cuesta
No hay cruce ni bifurcación que nos haga dudar y el Camino se le ve bien pisado y definido, sin riesgo alguno de pérdida
"Cada bosque, ya sea castañal, robledal, sauceda o aliseda, actúa como una ciudad donde las plantas intercambian mensajes que los humanos nunca perciben del todo", nos cuenta López Valdés, explicándolo en el apartado dedicado al "lenguaje secreto del verde":
"En el silencio del bosque, donde el viento murmura entre las hojas el suelo respira bajo los pies, ocurre algo que apenas empezamos a comprender. Las plantas -esas criaturas inmóviles que muchos consideraron simples adornos del paisaje- resultan ser interlocutoras silenciosas, maestras de una lengua que no se pronuncia pero que vibra en moléculas, raíces y luz. Hablan sin boca, oyen sin orejas, piensan sin cerebro. Y, sin embargo, se comunican, sienten, recuerdan... actúan".
Castaños, robles, hierbas, helechos pero, sobre todo, pinos...
"Las raíces, ocultas bajo la tierra, no son meros anclajes: son los verdaderos oídos y cerebros del reino vegetal. Miles de diminutos pelos radiculares se extienden como dedos buscando contacto, hilando conexiones invisibles con bacterias y hongos. En esa penumbra húmeda, donde el oxígeno escasea y la vida se mide en impulsos químicos, las plantas tejen una red subterránea de inteligencia. Allí, en la oscuridad, las raíces intercambian mensajes, pactan alianzas, negocian la supervivencia.Los científicos llaman a esta red "micorriza", pero muchos prefieren un nombre más evocador: el Internet del bosque. A través de hilos de hongos -finos como humo, resistentes como nervios- las plantas se comunican unas con otras. Un árbol puede advertir a otro sobre una plaga; un abeto viejo puede transferir nutrientes a los brotes jóvenes que crecen bajo su sombra. La cooperación, más que la competencia, parece ser el lenguaje fundamental del bosque. Suzanne Simard, ecóloga canadiense, lo explicó con una imagen poderosa: "los árboles no viven solos, sino en conversación constante".
Definitivamente, la cuesta se suaviza y, aunque la senda no es ni mucho menos llana ya no son los recuestos que remontamos saliendo de Os Cruces de Penafonte
En un recodo del Camino, y a la sombra, un lugar para descansar muy apetecible
Una roca lisa que nos puede servir de asiento y reposar nuestras energías cara al último gran 'subidón' en la cuesta del Bustelo del Camín y Cuia por El Camín Grande
Pasmos sobre otra canaleta de aguas sobrantes que cruza el Camino y ya vemos la línea de cumbres más alta de A Serra do Acevo, la que marca la frontera con Galicia, descrita así por la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"Alineamiento montañoso situado a caballo de Asturias y Lugo, concejos de Grandas de Salime y Fonsagrada. Se encuentra en el extremo meridional del concejo de Grandas. Las máximas alturas son Pedras Apañadas (1.294 m) y el Pico Cuia (1.104 m). Por su cumbre discurre la división administrativa entre ambas comunidades autónomas. Posee un vértice geodésico en Pedras Apañadas.En toda la sierra, desde el monte Zarro hasta el monte Aguión, se ubican los 28 aerogeneradores del parque eólico Sierra del Acevo, además de sus elementos auxiliares. La ubicación ventajosa de la sierra ha hecho que sea lugar de ubicación de los medios de alerta forestal de Asturias y Galicia, en forma de casetas de vigilancia tanto visual como electrónica. En sus laderas se ubican las explotaciones auríferas de Pedras Apañadas, de cronología romana, y el camino de Santiago, que cruza transversalmente la sierra antes de abandonar Asturias; en el monte Cuia se halla un derruido hospital"
Se trata del Hospital de Cuia, que fue la última alberguería de los peregrinos de antaño en Asturias e inmediatamente antes de entrar en Galicia. Estaba en el lugar en el que El Camín Grande alcanza su cota más alta, unos 1.100 metros de altura más o menos, un collado que tenemos justo encima de nosotros, entre El Pico Cuia y Pedras Apañadas. Posteriormente al primer enclave gallego, O Acevo, donde está el mesón, en la intersección entre el Camino y la carretera, se llega bajando, pues está a 1.021 metros de altitud (la cota más alta del puerto en la carretera figura como de 1.030 metros)
Pedras Apañadas está unos 850 metros más al sur del Camín Grande; sus 1.203 o 1.204 metros de altitud (las alturas suelen variar siempre según la fuente consultada) son, como hemos dicho, la cota cimera de A Serra do Acevo. A pesar de su distancia relativa del Camino ha querido buscarse la razón de su nombre en los hitos simbólicos de piedras recogidas y amontonadas (apañadas) por los peregrinos en lugares significativos. No obstante también puede deberse a piedras resultado de la extracción aurífera, a los dólmenes o cámaras funerarias de los túmulos megalíticas o a las formaciones naturales de canchales de morrillos pizarrosos, producto de la erosión
Más atrás y a la izquierda está El Pico da Lagoa (1.194 m), otro topónimo abundante en la zona que hace referencia a lagunas, naturales o artificiales, hechas a maneras de pequeños embalses para el agua que bajaría por canales o 'antiguas' a las galerías mineras haciéndolas reventar y extrayendo las vetas auríferas, según algunas de las técnicas mineras de la antigüedad. Guarda por el sur el collado del puerto de Pedras Apañadas (1.137 m), por donde va otro paso secular entre Asturias y Galicia, actual carretera LU-P-3601
Y esta es la cumbre del Pico Aguión (1.028 m), donde están cuatro de los aerogeneradores del parque eólico de esta sierra. Su topónimo es bastante frecuente, con sus variantes y hace referencia a su forma picuda, de 'aguijón'
El Pico Aguión está todo él en Asturias, sobre Penafurada, pues la frontera pasa un poco más atrás y más al sur, por O Carballín y los antes mencionados Altos de Bustarvelle
Pasos de Cangas del Narcea a Ibias, Degaña y Laciana o L.laciana, ya en León, destacan los 2.007 metros del Cuetu d'Arbas, cuyos circos glaciales de la abrupta pared norte tienen neveros aún muy avanzada primavera. Fueron ya estudiados en 1929 por el prestigioso geógrafo alemán Rudolf Stickel, como los de Os Ancares y O Courel
El tener ya referencia visuales de referencia que revelan nuestra cercanía al puerto y al paso a Galicia sin lugar a dudas animarán al fatigado caminante en esta cuesta del Monte do Zarro
Pedras Apañadas queda a nuestra izquierda; el Camino hace curva a la derecha
Y vemos cómo sigue la cuesta, de nuevo en una buena recta, rampa adelante todo de frente entre los árboles
Las rectas en subida son un reto y, a veces, toda una epopeya, pero en ellas ganamos altura muy rápidamente
Pasamos sobre otra canaleta de hormigón y avanzamos con paso resuelto en la medida de lo posible
Dicen que todo lo bello se cobra su tributo, y debe ser verdad, pensamos en este 'interminable ascenso'. Pero la verdad es que para los peregrinos que ya han dejado atrás El Palo y otros puertos no es nada que no hayan hecho ya, y culminando altitudes mayores aún, como los 1.146 metros de dicho puerto, o los 1.260 metros de altura a los que se llega en la falda del Pico Cimeiro, haciendo la Ruta de los Hospitales, considerada la 'cumbre' del Camino Primitivo
Pero también es cierto que, al llegar aquí, los peregrinos ya llevan unos cuantos días de andadura a sus espaldas, buena parte de ellas formando un trayecto de rutas que, en buena parte, podríamos calificar de media e incluso de alta montaña, y todo esfuerzo representa un importante sacrificio
Los pinos alcanzan aquí considerable altura y forman un pinar muy denso, a cuya sombra crece el sotobosque o monte bajo
Y así caminamos 'a la sombra de los pinos', como dice la canción, buena sombra que se agradece cuando caminamos al sol por esta larga ascensión al puerto
Atravesamos la plantación de pinos, pasamos otra canaleta de drenaje y, para no variar ni perder la costumbre, seguimos subiendo mientras el Camino hace una curva a la derecha entre el tupido bosque
Este es el primero de ellos, a sus pies pasa la AS-12, que cruzaremos frente a Bustelo del Camín, la última aldea de Asturias antes de entrar en Galicia
El Pico Cuia, también llamado Cuiña, es topónimo también muy montañero, evolución del latín conditam 'oculta, escondida', referido "a lugares de paso en loma o en cantizal" como dice el filólogo, profesor y montañero Xulio Concepción Suárez en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana. Palabra emparentada con tantas otras, cuenya, cueña, cuendia, etc., de la misma etimología y aplicadas a estos pasos de montaña
Paso por el que sube el Camino por esta su ladera oridental, la vertiente asturiana, hacia el paraje en el que se encuentran "los restos de una antigua hospedería: el hospital de Cuia, a la vera del camino, antes de entrar en Lugo", como explica la Enciclopedia del paisaje de Asturias
El Camino de Santiago, aquí El Camín Grande, llega a lo alto de la sierra do Acevo en la zona llamada Monte da Curiscada, del prerromano kor 'roca, montaña', en concreto entre los dos aerogeneradores a la derecha de la foto, encima de la aldea de Bustelo del Camín, la última de Asturias antes de entrar en Galicia por O Acevo, concello de A Fonsagrada





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