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lunes, 8 de diciembre de 2014

LA FUENTE DEL POZU SALÁU, LA CUESTA Y MORAL (SARIEGU, ASTURIAS)


El Camino llega al Pozu Saláu
El Camín Real, histórico enlace entre la costa y el interior de Asturias vía Villaviciosa y La Llomba, que coincide aquí en este tramo con la carretera local SR-1 llega, tras Pedrosa y La Carcavá, a la saregana fuente del Pozu Saláu, que como su nombre indica es manantial pero de agua salada que los peregrinos se encuentran en su ruta por el Camino Norte hacia Oviedo/Uviéu, capital asturiana.


La Fuente del Pozu Saláu fue ya mencionada por el insigne Luis Alfonso de Carvallo en el siglo XVII valorando sus propiedades salutíferas: "Y en el Concejo de Sariego ay una fuente salfuginosa, que crece y mengua como el mar, estando distante mas de quatro leguas, que es de gran virtud para todo mal de orina, y se aprovechan de ella los naturales de la tierra en lugar de sal".


Placa con información del Pozu Saláu


Al lado está El Prau la Fábrica, que pudiese hacer referencia a esas antiguas salinas de estracción de sal, pues en documentación antigua se denomina Les Salines, lugar que, solo como hipótesis, pudiese ser origen del topónimo Sariegu (sal-riegu)


Sea como fuere lo cierto es que en la misma fuente una placa rememora la donación, hace poco más de 1000 años (14 de marzo del 996), del valle de Sariegu al Real Monasterio de San Pelayo por el rey Bermudo II.


NOTA IMPORTANTE: NO BEBA AGUA DESCUIDADAMENTE DE ESTA FUENTE PENSANDO QUE ES DE AGUA DULCE O TENDRÁ QUIZÁS UNA SORPRESA DESAGRADABLE EN SU PALADAR... AUNQUE ESO SÍ, BASTANTE "SALADA".


No obstante, se sabe que su composición, similar a la del agua marina, tiene propiedades salutíferas y ha sido alivio y remedio de dolencias y enfermedades de personas y animales.


Un poco más al oeste, La Collá La Fumarea y El Picu Fariu, con sus más de 700 metros de altura, conforman la estribación más occidental de La Llomba, atalaya de estos valles y caminos por los cuales se desparraman pueblos, caseríos y quintanas en medio de prados y bosquetes, desde la llanura a las faldas del monte.


La niebla oculta las cimas de La Llomba...



Abajo, La Cuesta y Caicía, barrios de la parroquia de Santiago, una de las tres que conforman el conceyu de Sariegu.



Arbolado autóctono en las camperas, robles y castaños entre otras especies.


Ocultos por la niebla está El Picu Fariu y La Fumarea, con La Cabañona y El Pozu los Llobos.


Más cerca y también en lo alto de La Llomba, El Campu los Salgueros, deliciosa tierra pastoril y montañera de brañas y pastos salpicada de túmulos, puerta de la más remota prehistoria y también de la más legendaria mitología.


Pezón y Villar de Sapos, parajes al pie de La Llomba.


La nube oculta las cumbres más altas...


Fincas y prados.


La Cuesta.


La Fuente del Pozu Saláu ha quedado atrás.


Arcén peatonal.


Paisaje de gran belleza.


Casas en el Camino...


Gallinero.


De frente Caicía, uno de los lugares del barrio La Cuesta, donde está la estación metereológica de Sariegu, de Julio Rebollar Fernández, el hombre del tiempo.


La Cuesta, más cerca.


La Cuesta, al pie de La Llomba.


Pezón y Villar de Sapos.


Vista atrás de la subida que viene del Pozu Saláu.



Llegamos a un cruce de caminos, en La Reguera. Nostros seguiremos de frente, desde la parada de autobús hacia Vega, capital de Sariegu, alguno de cuyos edificios vislumbramos allá al fondo.


No obstante podremos hacer una parada en tan acogedora marquesina. Observemos la flecha amarilla.


Y recrearnos con la historia de estos lugares...


Pastizales y al fondo alguna de las casas de Vega.


Arcadia rural...


Al sur divisamos Moral, con una de las torres de su palacio bien a la vista. Allí estuvo la antigua capital de Sariegu. El día 14 de marzo del año 996 el rey Bermudo II de León, visitando Asturias para honrar las reliquias del mártir Pelayo, dona el valle de Sariegu al monasterio de San Pelayo de Oviedo/Uviéu, Les Pelayes (junto al que pasaremos al entrar en el centro de la capital asturiana), a condición que todos los años y en las festividades de San Juan Bautista y San Pedro Apóstol se rezasen oraciones por él, su alma y descendencia. Desde entonces San Pelayo y luego Valdediós, dominaron Sariegu. Hubo un intento a sustraerse de ese dominio en 1270 cuando Alfonso X El Sabio los habitantes del valle solicitan facer puebla y fundar un centro mercantil y administrativo cabeza del territorio aquí, en Moral, libre de la dependencia señorial y que nada más rendía cuentas al monarca.



La ilusión duró poco, ante las feudales alegaciones monásticas el rey se retracta y deroga la fundación dos años después, sin duda para gran disgusto vecinal, los cuales protagonizarían andado el tiempo alguna revuelta contra sus señores, como en 1413 cuando armados con lanzas entraron en el coto de Valdediós y se llevaron el ganado de sus señores, ganado que en buena parte había sido suyo dado que era la moneda con la que se pagaban abusivos tributos, poder señorial del que Sariegu no se vio totalmente libre hasta las desamortizaciones eclesiásticas del siglo XIX.


Testigo de parte de esos episodios es el Palacio de Moral, antiguo solar de los Vigil-Quiñones y símbolo de las estirpes que desde el siglo XVI extenderían su influencia por el valle saregano, junto con los monasterios de San Pelayo y Valdediós. Es posible que ya desde la centuria del 1.400 la poderosa Casa de Vigil empezase a asentarse en estas poblaciones del valle y levantando alguna torre o casa fuerte anterior a esta aquí en Moral. La actual es del siglo XVII ó XVIII tal vez erigida sobre otra más antigua. Los Vigil emparentarían con los Quiñones dando origen a la estirpe de los Vigi-Quiñones, señores de esta Casa de Moral, El Palaciu. Esta torre, la del este, es llamada La Torre de Santiago. Tuvo El Palaciu capilla dedicada a San Roque, santo peregrino, cuyo edificio se conserva. Estas poderosas estirpes (los Vigil del cercano pueblo de este nombre en Siero y los Quiñones de  León), llegaron a ejercer propiedad directa sobre buena parte de Asturias y en muchos casos eran un aliado más de otros señoríos, a veces ayudando a administrar y controlar directamente la comarca.


Dada su antigua categoría como cabeza de concejo aquí estuvo la cárcel y de ahí el nombre del camino con el que nos acabamos de cruzar. Fácilmente no pasaría de ser un cuartón o cárcel de previsión donde se encerraba un tiempo a los maleantes y, en casos más graves, esperaban allí a que viniese a hacerse cargo de ellos la Justicia para llevarlos al presidio de Oviedo/Uviéu.Entre esas casas está el Mesón de Moral, otra de las construcciones históricas de tan importante enclave.


El Camino sigue adelante por el valle, al fondo en las laderas del Picu Fariu vemos la aldea de La Rimá y Puertecampu, paso natural a La Collá, ya en Siero. Allí en las laderas del Fariu  había un lugar en forma de cerco, en Les Fazuques, en el que nunca crecía la hierba por ser, según los cuentos populares, donde las xanas bailaban a corro. Este testimonio recogido por Florencio Friera es similar al de los llamados "Anillos de Hadas" de otras latitudes (no exactamente igual al de los círculos de las cosechas) y se basa en las creencias populares relacionadas con estos círculos ocasionados en realidad por el crecimiento de colonias de hongos en forma anular, haciendo a veces corros de varios metros.



Más vistas de La Cuesta según seguimos avanzando camino adelante.


Buenas vaquerías.



La Cuesta...


La niebla no cesa en las cimas de La Llomba.


Área de denscanso pensada para caminantes y peregrinos.

El valle de Sariegu embruja nuestros corazones como los encantos de una xana de las que tantas historias corrían en todos los contornos.


Un buen lugar para admirar tanta belleza.


La Cuesta al norte.


Entrada a Vega.


Otro buen lugar para descansar.



Aquí tenemos un mapa de Sariegu.


En azul, el Camino en el concejo.



Al norte de Vega y bajo El Pozu los Llobos y el campo de túmulos de El Cantón, asoma parcialmente la aldea de Canal.


"Nun hai pueblín como'l de Canal
Nin tien xusticia nin tien reló
nin tien alcalde nin ayuntamientu
semos la madre que nos parió..."

(Canción popular saregana)


A nuestra izquierda más pastos...




Y entramos en Vega, capital de Sariegu.