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sábado, 28 de febrero de 2015

LA MALATERÍA DE SAN LÁZARO DE BARAYO Y CASA CARMINA: ENTRANDO EN EL CONCEJO DE NAVIA (ASTURIAS)


El Bao y el viaducto de la Autovía del Cantábrico
El Camino coincide con la carretera N-634 unos metros al entrar en Navia
El Camino Norte de Santiago acaba de bajar del Monte Faro y cruzar el río Barayo dejando atrás la parroquia de Otur/Outur, en el concejo de Valdés. Así es como entramos en el concejo de Navia, en El Bao (de vadum, precisamente paso del río). Antes hubo un puente medieval, sustituido por el actual de la carretera, al igual que una histórica malatería u hospital de leprosos


Aquí destaca hoy en día sobre el valle el grandioso viaducto de la Autovía del Cantábrico, dominando el lugar


En la bifurcación seguimos a la derecha por la carretera nacional, la cual sube un poco


Un monolito recuerda la fosa común aquí existente de los represaliados en la guerra civil


Seguimos subiendo, con el viaducto a nuestra izquierda



La carretera no tiene normalmente mucho tráfico pero sí es muy veloz y en esta cerrada curva no hay arcenes: es un tramo peligroso para el que urge una solución inmediata


Pasamos al lado de las casas de El Bao o El Vao


Piedra de afilar en el jardín


Por suerte no andamos muchos metros por el peligroso tramo, enseguida nos desviamos por este ramal a la izquierda


Estas señales nos lo indican


Por aquí subimos


De la antigua Malatería de San Lázaro de Barayo se sabe desde el año 1274 por el testamento del arcediano de Ribadeo Diego Iohannes, siendo mencionada posteriormente varias veces a lo largo del tiempo hasta su extinción en el siglo XVIII con la disminución de la endemia de la lepra. Se conoce tuvo capilla propia, custodiándose actualmente la imagen de San Lázaro, patrón de los leprosos, en la capilla del cercano pueblo de Vigo
 

Aún se mencionaba la existencia de un prado y una fuente de San Lázaro, aunque el trazado actual de las carreteras generales y sus cambios han transformado totalmente el lugar e incluso el trazado del Camino, que ha de seguirse unos cuantos metros por el arcén desde el río y bajada de El Bao hasta estas casas de El Bao. El patronazago de la malatería estaba relacionado con la del Hospital de Peregrinos de Navia, a cargo de la Casa de Navia, "que ponía y quitaba al hospitalero de Santa María Magdalena" (advocación siempre vinculada con San Lázaro en las leproserías) correspondiendo en el siglo XVIII al marqués de Ferrera y a Joaquín de Velarde "vecinos de Oviedo", según el Catastro de La Ensenada.


Es llamativo el caso de la existencia de malaterías en estos que fueron antaño caminos principales de comunicación, pese al miedo que había al contagio. Hacían los malatos vida muy próxima a la gente que no padecía la enfermedad, llegando a casarse mismamente, o yendo a ferias y mercados. El tratamiento consistía en bañarse en fuentes tenidas por salutíferas y si se podía en una mejor alimentación, si bien es cierto que en muchos casos no padecían lepra sino otros males de la piel tenidos entonces por la misma enfermedad. Daría la impresión que, en algún momento, determinadas fundaciones hospitalarias, se hubiesen especializado en la atención a los leprosos, considerado uno de los actos supremos de caridad cristiana.


Así, subiendo por esta senda asfaltada llegamos a unas viejas cabañas


Es un buen lugar para descansar, en este banco de madera, al lado de las ruedas del carro del país y de otros objetos, aperos y artilugios expuestos para deleite de caminantes y peregrinos


Junto con la rueda aparecen expuestos diversos aperos agrícolas y de trabajo en el campo



Arriba un hórreo en miniatura en una artística composición sobre un barril


Hemos llegado a Casa Carmina, un verdadero museo, entre etnográfico y caminero, que recibe vistosamente a los peregrinos con esta hermosa decoración de motivos autóctonos y relacionados con la ruta xacobea


Alegoría caminera


Espacios dedicados al Camino y los peregrinos


Concha, Santiago en su caballo blanco y el escudo del concejo de Navia


Alegoría caminera


También aquí hay sitio para sentarse


Mesa y bancos de piedra y bien trabajado y artístico seto


Más buena sombra


Sigue la cuesta



Cruz con concha xacobea


Más espacios ajardinados de gran belleza


El hórreo en minuatura y las casas de El Bao


Fuente de Santiago y bellísimo jardín al lado del Camino


Fuente de Santiago


Indudablemente es un hermosísimo lugar para el reposo del romero


Seguimos subiendo, ahora por camino terrero mientras vemos abajo la carretera nacional


Y más allá de El Bao el Monte Faro, por donde baja la pista que, sustituyendo a los viejos caminos afectados por la autovía y sus obras, baja desde La Barraca, al oeste de la parroquia de Otur/Outur, para dejar el concejo de Valdés y entrar en el de Navia


La autovía, como el Camino y la carretera, ha aprovechado en su trazado estos seculares pasos naturales


Cesa la subida


Nos dirigimos a un pinar


Concha en una roca


Pasamos el pinar...


Y salimos a campo abierto


Así vamos llegando pronto a las praderas que dan vista a Villapedre o Vil.lapedre (Vitsapedre), a donde llegaremos por el barrio de Villainclán o Vil.leirán