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jueves, 17 de septiembre de 2015

BERDUCEDO (ALLANDE, ASTURIAS) HOSPITALIDAD E HISTORIA: LOS ALBERGUES Y EL ANTIGUO HOSPITAL DE PEREGRINOS, LA IGLESIA DE SANTA MARÍA Y EL TEIXO, EL CAMPÓN Y LA SUBIDA A LA PRIDA DA MADERA

Berducedo desde A Prida da Madera con las sierras del Valledor y los Llagos detrás

El Camino de Santiago llega a Berducedo por el histórico trazado del Carreiro Francés, procedente de Llago por El Sesto da Fonte y Montefurao, tras bajar el puerto de El Palo, donde se han unido la Ruta de los Hospitales y la que viene de la capital del concejo, La Puela/Pola de Allande, por La Ferreirada y subiendo el puerto desde La Reigada


Berducedo es pues pueblo donde gustan hacer parada y fonda numerosos peregrinos, dada la existencia de varios albergues, público y privados, pensión, casas de turismo rural y bares, tienda y restaurantes, tras haber dejado atrás una abrupta y dura pero muy bella etapa, hayan escogido cualquiera de los dos caminos oficiales, si bien por su distancia, soledad y fragosidad, especialmente más los de los Hospitales por las sierras de Fonfaraón, La Marta, La Freita y El Palo


Dicha fragosidad seguirán encontrándola los peregrinos una vez pasado El Palo (al fondo lo lejos, a la izquierda en la foto), por lo que cada aproximadamente cuatro kilómetros se fundaron hospitales de peregrinos en los pasados pueblos de Montefurao y Llago así como en este de Berducedo, cuyo edificio se conservó hasta 1980

Entrando en Berducedo por El Carreiro Francés. El Consultorio Médico es la primera casa a la derecha 

En la actualidad se conserva, no en el mismo Camino, sino en el cruce de la carretera AS-14 con la AS-34 y a corta distancia de él, la inscripción de la reedificación de dicho hospital de peregrinos en 1785 por iniciativa de "su patrono y bienhechor Don Josef Albarez Lozano", la cual se guarda a la entrada del Consultorio Médico, que es la primera casa, blanca y de tejado oscuro de pizarra y ados agua, que vemos a la derecha según entramos en Berducedo por El Carreiro Francés


El antiguo Hospital de Berducedo se encontraba unos metros más adelante, en su solar hay una casa, junto a la que pasaremos enseguida, en cuyo jardín conserva otro elemento de aquella vieja institución, una ventana adintelada


El que el Hospital de Berducedo hubiera sido reconstruido en época tardía dieciochesca, cuando muchas de aquellas instituciones hospitalarias languidecían sino se habían extinguido con el paulatino ocaso de las peregrinaciones y la creación del Real Hospicio para aquellos enfermos que también albergaban, incluso malatos o leprosos, razón por la que existe en Berducedo la 'Rigueira dos Melatos', refleja la importancia que hubo de tener en el pasado


La tradición hospitalaria de Berducedo se recuperó con la apertura del albergue público de peregrinos en 2007, sito en el edificio de ladrillos naranja que tenemos enfrente y que fue antes la escuela, sin uso fijo desde que la concentración escolar llevase a los alumnos al colegio de la capital del concejo, aunque en 1993 se inauguró, al otro lado del pueblo, un nuevo colegio público rural de educación infantil y enseñanza primaria


Fue este el primer albergue de peregrinos del pueblo pero este se fundó bastante tiempo después de la recuperación y señalización del Camino Primitivo en el famoso Xacobeo'93. Anteriormente el único albergue estaba en A Mesa, cuatro kilómetros más allá, también en la antigua escuela (ahora hay uno privado al lado)


El albergue público de La Puela/Pola de Allande se inauguró también en 2007 y el de Penaseita -otro más publico y en escuela- en 2009, año en el que abrió el primer albergue privado de Berducedo, el Camín Antiguo, que lleva unos años cerrado por jubilación, pero en su lugar abrieron otros, como enseguida vamos a ver


Anteriormente, solían habilitarse polideportivos o similares (en aquellas localidades en los que hubiera) para albergar a los no demasiados peregrinos, salvo en los años santos compostelanos acaso, que hacían el Camino Primitivo. En la actualidad y sobre todo a partir de la segunda década del siglo XXI, el ritmo de crecimiento ha sido paulatino e incluso hay momentos, en temporada alta, con problema de plazas disponibles entre todos los alojamientos existentes, albergues pero también pensiones


La antigua escuela que es hoy en día el albergue público es uno de aquellos edificios escolares 'clónicos' que se construyeron en muchísimos pueblos entre las décadas 1950-1960 para sustituir a otras escuelas más antiguas, construidas en tiempos de la II República, de los indianos o americanos y de la Restauración principalmente


Niños y niñas tenían una misma aula -abajo- que comprendía ambos sexos y diferentes cursos. Según el método empleado, además del maestro o maestra, que vivían arriba normalmente, los alumnos mayores ayudaban a los más pequeños


No pudiera decirse que tuvieran una larga vida, pues ya en la década de 1970 se vino aplicando la concentración escolar en los grandes colegios de las villas, donde los escolinos estaban separados por cursos y, a partir de cierto nivel, diferentes profesores según materias. Muchas se abandonaron y aún languidecen, pero no pocas se readaptaron con almacén, centro social, sede vecinal, vivienda, bar... y albergues de peregrinos, como es este el caso. Siendo arriba el centro social del pueblo. El inmueble fue reformado y mejorado, reabriendo en 2020, como nos cuenta esta noticia del periódico El Comercio a 28 de marzo de dicho año firmada por Belén G. Hidalgo:
"El albergue municipal de peregrinos de Berducedo, en Allande, ultima los preparativos para su reapertura. Tras las obras de mejora y ampliación del edificio, el Ayuntamiento allandés licitó su equipamiento interior por 18.101,60 euros. Finalmente, será la empresa Todoalbergue, S.L.U. quien se encargue de dotar de equipamiento la instalación por 12.789,46 euros. 
La obra, que obligó a cerrar la instalación durante unos meses, «permitirá poner al día el inmueble, mejorando notablemente su confortabilidad», señaló el regidor allandés, José Antonio Mesa, quien anuncia que su puesta en marcha tendrá lugar en cuanto las circunstancias lo permitan. 
Según indicó el Consistorio allandés, esta dotación incluye muebles, electrodomésticos y menaje doméstico. Incluye literas, colchones, almohadas, mesas, sillas, sofás, vitrocerámica, microondas, nevera y vajilla. 
Con esta dotación se completaría la actuación sobre el albergue, situado en una parcela municipal. El edificio, de dos plantas, reserva la superior para el centro social de la localidad allandesa. Su ejecución supuso una inversión de 147.499 euros. Gracias a la misma, el equipamiento ganará más de la mitad de plazas y pasará de 10 a 23. 
Entre las mejoras destaca la eliminación de las barreras arquitectónicas, que convierte el inmueble en un edificio accesible. Además, se dotará de un moderno sistema de calefacción y ventilación por bombas de aire. Desde el punto de vista de la distribución del espacio, la actuación permite ampliar los espacios comunes, así como la creación de dos zonas de duchas separadas para hombres y mujeres, un baño para minusválidos y dos salas de dormitorios con literas separadas por tabiques. 
Apuesta por el Camino 
La actuación supone una apuesta del Ayuntamiento allandés por la promoción del Camino Primitivo a su paso por el concejo. «El flujo de peregrinos cada vez es mayor. En 2018 estimamos que pasaron por aquí unas 12.000 personas que realizaban el Camino Primitivo», indicó el primer edil. 
De hecho, no solo la iniciativa pública apuesta por incrementar la oferta a los peregrinos que llegan a Berducedo. En los últimos años se han sumado varios negocios y alguno de ellos se encuentra inmerso en plena ampliación".

A la entrada hay un porche: a la izquierda está la entrada al aula y al fondo una puerta al almacén y las escaleras a la antigua casa de los maestros. Todo ello es ahora albergue, el cual ha sido ampliado


En la actualidad, si está cerrado, los caminantes pueden esperar aquí a su apertura. Se ha colocado un banco y, en la pared, una percha para los bastones. Vemos también unas estanterías para las botas. Estemos siempre atentos a las normas de cada albergue, pues aunque algunas son más o menos generales otras tienen especifidades dependiendo de múltiples circunstancias, como por ejemplo la disponibilidad del hospitalero u hospitalera 


Una barandilla de madera separa el espacio del albergue del Camino; esta zona, junto con el prado colindante, que vemos a continuación, suele ser zona de socialización en la que los peregrinos descansan, pasean, charlan, escriben, se comunican con casa...


Aquí hay tendederos, donde se cuelga la ropa a secar, así como mesas y bancos de madera para comer o simplemente leer, escribir, conversar, descansar, viendo al fondo la larga loma del Cordal de Berducedo, por donde seguirá el Camino saliendo del pueblo, subiendo hacia A Prida da Madera para seguir rumbo a A Mesa, ya en el concejo de Grandas, donde está el Albergue Miguelín, con bar y restaurante


A Prida da Madera es la zona de bosques situada justo encima del tejado de la casa de la izquierda, que es la del bar y tienda El Cafetín, uno de los establecimientos donde podemos tomar algo y avituallarnos. La de la derecha es el mencionado consultorio médico, donde se encuentra, como hemos dicho, una de las inscripciones conservadas del Hospital de Berducedo


Al entrar en el pueblo el Camino se hace calle ancha, de suelo hormigonado y asfaltado. Vemos a lo lejos, en El Cordal de Berducedo, una de sus cumbres: Penabernaz (1.071 m)


Más a la derecha, Gabás (1.038 m). La línea de cumbres del cordal tienen cotas parecidas y, si bien pasan de los mil metros, respecto a su base solamente se elevan algo más de cien, pues por ejemplo Berducedo se encuentra a una altitud media de 898 metros


Berducedo es la segunda entidad de población respeto al número de habitantes en el concejo de Allande después de la capital, si bien con bastante diferencia: si Berducedo como parroquia (con varios pueblos y lugares), tiene en torno a los 150 habitantes, La Puela/Pola de Allande tiene unas 600


El Camino pasa por la zona más septentrional de la localidad de Berducedo, cabeza de la parroquia, la más cercana al cruce de las carreteras AS-34 Berducedo-Pozo de las Mujeres Muertas, que se dirige al Valledor, y la AS-14 Grandas de Salime-Puente del Infierno. La primera la cruzaremos un poco más abajo y por la segunda pasaremos un muy corto trecho unos metros después


Esta carretera AS-34 fue la antigua carretera a Grandas, la cual quedó cortada al llegar al río Navia hacerse el embalse del Salto de Salime. En su sustitución, la carretera que unía Allande con Cangas desde finales del siglo XIX, la cual llegó a Berducedo en una segunda fase, fue prolongada hacia el embalse y de allí a la capital grandalesa


A nuestra derecha y sobre dicha AS-34, hay otro hermoso rincón en el antiguo patio de recreos de la vieja escuela, que es ahora el campo del albergue público


Cuatro grandes losas de piedra a manera de bancos se disponen alrededor de una antigua muela de molino que hace de mesa, todo ello a la sombra de unos árboles. Una barandilla separa el prado del desnivel existente respecto a la carretera


A nuestra izquierda y saliendo a la AS-34 vemos la parte posterior de Casa Marqués, pensión, albergue (privado), bar y restaurante; otro de los lugares, pues, donde se puede pernoctar y reponer fuerzas, famoso por su cocina casera


El albergue fue inaugurado en 2017, cuando el incremento del número de peregrinos hizo factible que ya se fundasen varios privados, diez años después de la apertura del albergue público de la escuela, cuyo prado llega hasta aquí (a la derecha) y ocho después del albergue Camín Antiguo, el primero privado de Berducedo


Dicho albergue, que cerró por jubilación hace unos años, estaba al otro lado del pueblo, al empezar la subida a A Prida da Madera por el barrio de El Campón, cuyas casas vemos a lo lejos y por donde pronto pasaremos


Aquí podemos cruzar hacia el parque infantil y su zona de juegos, donde está la parada del autobús


O seguir por la acera y tomar algo Casa César, cruzando la AS-34 unos metros más adelante. Aquí están el albergue y la pensión, donde podemos pernoctar, a cuyo frente está el matrimonio de Borja Pérez y Dámaris Magadán


 Y esta es la animada terraza, donde coinciden peregrinos, vecinos y visitantes


Si cruzamos no dejemos de ver un elemento muy interesante que tenemos a la derecha de la zona de juegos infantiles


Un murete de piedra con una ventana en la que se expone una escultura de piedra del apóstol Santiago. Al lado está la marquesina del autobús 


Detrás, una zona de descanso con mesas y bancos de madera con buenas vistas hacia El Campón y El Cordal de Berducedo


La figura representa a Santiago peregrino con su bordón en la mano izquierda y un libro en la derecha. Muestra su hábito de capa, esclavina, sombrero, zurrón y conchas jacobeas


La marquesina se hizo al gusto de la arquitectura tradicional de la zona, con su piedra característica y su tejado de pizarra. Un poco más allá hay un tablón de anuncios y una farola isabelina


Allí está el cruce de la AS-34 con la AS-14 y, enfrente, la mencionada tienda-bar de El Cafetín, también con terraza y, a continuación, El Consultorio


Allí, si somos amantes de la historia y su legado, podremos acercarnos en un momento a ver la inscripción del antiguo hospital de peregrinos, compuesto por una cruz y su base, empotradas en la pared de la entrada (puede verse desde el exterior a través de su porche acristalado). En la cruz sE puede leer ALBERGUERIA D POBRES PEREGRINOS AÑO DE 1785 y en la base SE REEDIFICO AÑO 1785 SIENDO SV PATRONO Y BIENHECHOR DON JOSEF ALBAREZ LOZANO


Del parque infantil nosotros continuamos por la AS-34, también llamada carretera del Valledor, siguiendo las aceras frente a esta soberbia casa-bloque tan característica de la zona, con su planta rectangular y su tejado de pizarra a cuatro aguas


Atentos siempre a las señales jacobeas, aquí por ejemplo la de este mojón con su placa de concha y flecha amarillas sobre fondo azul


Algunos de los peregrinos más veteranos recordarán los antiguos establecimientos de Berducedo de siempre y otros más recientes pero que marcaron una época. Aquí estuvo por ejemplo La culpa fue de María, un afamado restaurante de cocina innovadora si bien basada en platos tradicionales


A nuestra izquierda, y después de Casa Marqués, Casa Gago, donde hubo una célebre tienda que estuvo regentada por Amalia y su marido Paco, taxista jubilado, otro lugar bien recordado por los peregrinos con solera, como Ángel Sánchez Fernández, quien publica este entrañable texto en el muy recomendable blog El Camino de Santiago desde Asturias a fecha 22-12-2014:
"Una vez pasado el verano ya, con los turistas en casa y la boda de mi hija finalizada, uno ya empieza a disponer de más tiempo libre para comentar nuevas aventuras culinarias. Creo que sería injusto si no empezara por "Casa Gago" ya que para mi fue como un oasis en medio de la nada. 
Ese día recuerdo, empezó mal, ya salimos de Campiello con abundante lluvia, pese a ello pusimos rumbo a Hospitales, ruta menos frecuentada entre La Mortera y Montefurado en el Camino Primitivo.  
Según íbamos subiendo el tiempo empeoraba, primero era llovizna, luego agua nieve con rachas de viento, desembocando todo ello en nieve, así es que cuando empezaba a anochecer llegamos a Berducedo. 
El tiempo era tan malo, que como anécdota diré, que fue la primera vez que tuve que poner el dinero a secar antes que la ropa. 
Y cual sería mi sorpresa al confirmar que el único restaurante del pueblo, se encontraba cerrado por enfermedad y por supuesto sin suministro en la mochila, es ahí donde un lugareño nos remite a Casa Gago, la tienda-bar del pueblo regentada por Paco taxista jubilado y por Amalia, su encantadora mujer, que a la pregunta de sí podríamos cenar algo, contesto amablemente que algo tendría para darnos. 
A nosotros nos brillaron los ojos, cuando nos pusieron la cena Toño se reía, Vicente creó que dijo como cuatro veces la palabra espectacular y creo que yo me emocioné, y digo creo, porque luego me emocione de verdad con lágrimas que brotaban solas de mis ojos, cuando Amalia nos confesó con voz dulce que nos habían dado la cena que tenía preparada para ellos. 
Nunca olvidare esa sopa de letras tan sabrosa, esas salchichas con huevo y patatas que como bien decía Vicente eran espectaculares. Gracias Amalia, gracias Paco os llevo en mi corazón desde aquel día y no hay camino que haga, que no me acuerde de vosotros. 
Estas son las vivencias que uno atesora en el camino, como no nos vamos a enganchar a él.  
Dulce camino amigos".

Otra anécdota a reseñar nos la cuenta el peregrino y montañero J.F. Camina en su web y es que, si bien no era propiamente una casa de comidas, en tiempos en los que los otros establecimientos estaban cerrados, no dejaban que nadie pasase hambre. Atención pues ya ha pasado un tiempo de ella, está fechada el 19-9-2010:
" la septuagenaria Señora Amalia, se ofreció a prepararnos cosas de su tienda, garbanzos con callos, fabes, unos huevos fritos, pan de molde, etc.. nos sonó a música celestial, así que nos sentamos y esperamos el resultado, nos parecía algo inhumano, así que incluso pasamos hasta la cocina para ayudar algo y poner nosotros la mesa, no tardando mucho, aparecieron unos huevos fritos con chorizo y morcilla, todo de casa, después los garbanzos con callos, les fabes y de postre queso con membrillo, ¡qué más podemos pedir!, con las bebidas y los cafés 5 euros por barba, ¡no puede ser!, ¡lo cobra a precio de costes de su tienda!, ¡impresionante!, evidente esta cantidad individual la incrementamos para compensar el impagable trabajo y acción de la Señora Amalia, la cual lamentaba de que esto se acabaría pronto, el tiempo corría en contra y relevo generacional no debía haber".

Y en La mirada de Amalia de Casa Gago, en la web Miradas al cielo, podemos ver una amena conversación en vídeo con ella, acompañada de este texto:
"Amalia nació en 1944 en Berducedo, donde los días transcurrían entre las labores de la tierra en una vida rural sin luz, ni agua corriente. Desde niña, creció ayudando en la tienda familiar, donde se vendía de todo y se comerciaba con productos locales, como jamones que se enviaban a Madrid. Creció en una familia numerosa de ocho hermanos y asistía a la escuela del pueblo junto con otros niños y niñas de todas las edades. Recuerda con nostalgia el tiempo en que los pueblos estaban llenos de vida y las familias subsistían con lo que producían. (La vida era dura pero había una fuerte comunidad, con escuelas llenas de niños en cada aldea y vecinos siempre dispuestos a apoyarse.) 
Durante su juventud, Amalia fue testigo de la transformación de Berducedo, especialmente tras la construcción de la presa de Salime y con la llegada de la electricidad al pueblo. Aunque no se dedicaba de lleno al campo, ayudaba con la huerta y el ganado, y aprendió a ordeñar vacas a mano. Su vida se llenó de responsabilidades con la llegada de sus cinco hijos, a quienes crió mientras seguía atendiendo la tienda familiar y cuidaba de sus padres y luego de su esposo. 
Amalia reflexiona sobre la vida en el pueblo y la pérdida de tradiciones que ha observado con el tiempo. Valora la sencillez y la cercanía con la naturaleza, aunque reconoce que vivir en una zona rural también implica desafíos, como la distancia a algunos servicios básicos. Aunque los pueblos como Berducedo han cambiado, Amalia sigue recordando una época en que la conexión con la naturaleza y los ciclos naturales marcaban el ritmo de la vida cotidiana".

Por la acera de la derecha, en la pared de la casa-bloque antes mencionada, hay una canaleta de piedra, muy saliente, de piedra, por donde bajaban las aguas sobrantes. De frente, la AS-34 hace una larga recta a manera de avenida, atravesando esta parte del pueblo hasta el colegio rural, ya a la salida del mismo


Pero nosotros NO seguimos la AS-34 sino que la dejamos ya, al pasar frente a la siguiente casa, y tomar el ramal que sale a la derecha...



Es el camino que baja a la AS-14, la cual hace una curva muy cerrada, junto a la que caminaremos unos muy escasos metros para dejarla un poco más allá


El Camino está aquí hormigonado; fijémonos en el antiguo abrevadero de piedra en el que bebía antaño el ganado


El Camino llegará a la carretera a la altura de la casa amarilla que tenemos a la izquierda, donde acaba la bajada


Andados un par de pasos por el arcén de la AS-14 tomaremos el camino que sale a la izquierda, frente a la segunda casa (blanca), tal y como manda el mojón existente en el cruce, yendo después hacia la iglesia parroquial de Santa María, cuya gran cabecera cuadrada y espadaña vemos desde aquí, al lado de un espléndido teixo 'tejo'


Aquí a la derecha, al otro lado de la AS-14 está el bar-restaurante y albergue Camino Primitivo, que abrió sus puertas en 2016, con menús del día y de fin de semana



Dispone a la derecha de otra gran terraza, espacio donde los peregrinos socializan, descansan y se relajan


Al fondo volvemos a ver El Campón y la cuesta de A Prida da Madera, que nos aguarda para que no nos desacostumbremos a las subidas y bajadas del Camino Primitivo


Tal y como hemos dicho, llegamos a la AS-14 a la altura de esta casa y caminamos por su arcén en dirección a la curva, viendo siempre al fondo la iglesia


Suele tener relativo tráfico, incluso pesado de camiones y maquinaria agrícola, que no pocas veces nos hemos percatado que pasa muy veloz por lo que estemos atentos y extrememos las precauciones


Al fondo, Casa Uría, dedicada al turismo rural, como Casa Araceli, esta situada algo más lejos, más allá de las casas del fondo


Al llegar a la curva el arcén se estrecha pero enseguida tomamos el camino de la izquierda, dejando ya la AS-14


Y avanzamos todo recto y en llano por este tramo hormigonado frente a Casa Uría


Fijémonos en el hito caminero jacobita que nos ha indicado tomar esta calle


Un poco más adelante y pasada esta primera casa un camino nos llevará a la iglesia, que seguimos viendo un poco más a la derecha, junto al teixo...


Es Casa Simón, en cuyo jardín encontraremos otro elemento muy relevante que se dice procede del antiguo hospital de peregrinos de Berducedo


Esta ventana adintelada de aquella fundación de la que unas fuentes se dice que se carece de documentos sobre sus orígenes, aunque el historiador Luis Antonio Alías, en su libro El Camino de Santiago en Asturias. Itinerarios, nos dice fue fundado por el señorío de Neira de Jusá en el siglo XIII "y que también acogía a malatos de la comarca -al SO. del pueblo sigue corriendo la "rigueira los melatos"- cerraba la línea de hospitales de El Palo. Desapareció en utilidad durante el siglo pasado (se refiere al siglo XIX, pues el libro es de 1992) y en "cuerpo" hacia 1980. Modesto edificio de dos pisos con pajar adosado", explicando luego las inscripciones que antes vimos en El Consultorio...



Neira de Jusá correspondería básicamente con el actual concello de Baralla, en Os Ancares lucenses que, para situarnos, podemos decir que es limítrofe por el norte con los de Baleira y Castroverde, por donde pasa el Camino Primitivo. El señorío de su antiguo nombre (hasta 1975, también Neira de Rey) fue ostentado por miembros de la nobleza gallega, como los condes de Lemos


Bastantes hospitales de peregrinos pasaron en muchos casos a ser los antecesores de instituciones benéficas de caridad, para pobres y enfermos. Los cuidados básicos eran algo de comida y reposo mas el baño en alguna fuente o río, como este de Berducedo, con aguas que se tenía como saludables o medicinales. Esto puede deberse a varias causas, pues llegó un momento en que peregrinos, vagabundos, falsos peregrinos, pobres, pícaros, enfermos y demás personajes que pululaban pidiendo limosnas o misericordia, constituyeron un estamento social a veces tratado en su conjunto, por lo difícil que era en la práctica diferenciar claramente unos de otros


La pizarra, en losas o llousas, está presente en prácticamente en todos los tejados, sean de casas viejas o nuevas, y así viene siendo desde que nos adentramos en el occidente asturiano, y así seguirá siendo según avancemos por Galicia, más o menos hasta las cercanías de la Serra do Careón, paso a la coruñesa Terra de Melide


Pasamos frente a la entrada de Casa Uría y seguimos en llano y en recto


Todo este tramo está hormigonado, es ancho y se pasa bien, aunque nos crucemos con algún vehículo


Y ahora, en el siguiente cruce, iremos a la derecha


Justo enfrente vemos el mojón jacobita y el poste con placa y señal que nos lo advierten por partida doble


Es, como decimos y reiteramos, el antiguo carreiro que nos lleva hacia la iglesia parroquial de Santa María de Berducedo


Justo antes está el lavadero y, un poco más arriba y a la izquierda, el cementerio antiguo


Cerrado por un muro de piedra, se conservan en él algunas tumbas y panteones, así como la capilla del camposanto


Un poco más allá de la iglesia vemos la subida de El Campón hacia A Prida da Madera, en lo alto del cordal y muy cerca ya de la frontera con el vecino concejo de Grandas de Salime


Luis Antonio Alías nos dice que la iglesia de Santa María de Berducedo está datada en el siglo XIV aunque parece evidente que tuvo ampliaciones y reformas posteriores, principalmente en el siglo XVIII. Es de nave única, cabecera cuadrada más bien tendiendo a rectangular, sobresaliente de la nave (más ancha y alta que esta), así como capillas laterales abiertas al interior por arcos de piedra


Si bien la patrona es Santa María la gran fiesta de Berducedo es la de Santa Isabel, que siendo el 4 de julio se celebra el domingo más próximo. Adjuntamos esta magnífica crónica de la romería de 1916 y sus personajes, firmada por el célebre Pinón de la Freita (Jesús Pérez de Castro) en el periódico El Distrito de Cangas y que podemos consultar en la web canguesa Tous pa Tous:



Un poco después de la iglesia discurre El Regueiro del Canedo, que no sabemos si será la misma Rigueira dos Melatos a la que alude Luis Antonio Alías. Más a la derecha, vemos el tubo en el que se mete, bajo la carretera, antes de bajar a dar sus aguas al Rozadas, afluente a su vez del Llouredo que desemboca en el Navia


Los lavaderos de los pueblos quedaron prácticamente en desuso cuando se empezó a disponer felizmente de agua en cada casa, si bien se mantienen como elementos destacados de su patrimonio. En su momento fueron todo un adelante, pues antes había de hacerse la colada de rodillas en el río y a la intemperie, lloviese, nevase o castigase el sol


Este es de cubierta de pizarra a dos aguas sostenido sobre seis columnas, tres a cada lado, al que se entra por el Camino. Más de un peregrino se cobijó dentro de él de lluvias tormentas, rayos y centellas, o del sol castigador


La antigua balsa de lavar fue retirada en su momento y colocada esta mesa de bancos corridos, toda de madera, así como una fuente y una papelera, estilo 'área recreativa'. Otro buen lugar para descansar y 'tomar el bocadillo'


El pórtico de la iglesia parroquial de Santa María de Berducedo también sirvió de refugio, este se encuentra en la portada occidental, al pie de la espadaña del campanario


Esta explanada al lado de la iglesia suele emplearse para aparcar tractores, dejar maquinaria y almacenar productos agrícolas, por lo que es común ver en ellas palas excavadoras y tractores, palés con sacos y otros elementos


En la siguiente bifurcación continuamos a la derecha, siempre al lado de la iglesia de Santa María o de Nuestra Señora de la Asunción, cuyo campanario, en forma de espadaña, es otro detalle a destacar, de tres arcos y pináculos laterales o, como dicen en la web Campaners...
"Sobre la fachada de la parroquial de Berducedo se levanta una espadaña de tres vanos, de características cercanas a otras del entorno, como la de la vecina iglesia de Lago. Como aquella, esta espadaña se divide en dos registros decrecientes, enlazados mediante dos pesados aletones monolíticos. Aquí, sin embargo, la construcción fue cerrada con un sencillo frontón semicircular, rematado con una cruz. Actualmente la espadaña alberga, en las ventanas del primer cuerpo, dos campanas industriales, fundidas en 1977 por los Murua de Vitoria".

Ahí mismo arranca el pórtico o cabildo, "frontal y meridional de gran tipismo", como nos anuncia Alías y como pronto tendremos ocasión de comprobar


Lo cierto es que, según la fuente consultada, la iglesia aparece fechada en los siglos XIV, XV o XVI y es muy posible que de todos ellos tenga algo, así como de sus reformas y mantenimiento posteriores en los siglos XVIII, XIX y XX


Una barandilla metálica la separa la separa del Camino, el cual ha ido elevándose sobre el suelo original a base de capas de grava y hormigón, de ahí la diferencia de nivel


El suelo alrededor de la iglesia está compuesto de llousas de pizarra, rectangulares, y esta es la portada sur, que no suele utilizarse a tenor de los materiales depositadas a sus pies. Es de arco de medio punto liso y parece muy del gusto del siglo XVI


Una portilla en la barandilla, a su altura, es su acceso desde el Camino, que suele también permanecer cerrado con cadena y candado


El pórtico, por su costado occidental, hacia el que nos dirigimos, suele estar abierto. Apreciamos su estructura de madera sobre las que se colocan las llousas de pizarra


De frente hay una pequeña plaza empedrada en torno a un antiguo pozo de agua. Es de forma triangular y su rellano se divide en cuadrados. Unas cadenas sostenidas entre pivotes cierran el lugar a los vehículos. Aquí se celebraría la feria de bueyes y vacas de la que existen noticias desde principios del siglo XIX


Columna de piedra sostienen el pórtico, cerrado con murete o basamento y con entrada directa a su portada occidental, que ya vemos desde aquí. En los muros se disponen sendos bancos corridos de piedra y, al lado de la puerta, hay una meseta en la que poder sellar nuestras credenciales


Y, al lado, el teixo, tan plantado siempre al lado de las iglesias por sus connotaciones sagradas ya desde época, no ya precristiana sino prerromana incluso, "testigo de "xuntas" vecinales para determinar "andechas" y solucionar los comunes problemas vecinales", nos dice Alías


El árbol está justo en la orilla del Regueiro del Canedo, que ha pasado debajo del Camino. Otra barandilla de forja nos separa del desnivel hacia su cauce


La orilla, vista desde la barandilla


Entramos al cabildo, al que se baja por un par de peldaños, pues su nivel también está más bajo que el del Camino


Y ahora, al sellar nuestras credenciales, nos situamos ante la portada principal, la occidental


En su dintel se aprecia una inscripción casi del todo borrada


Únicamente se aprecian algunas letras en la parte izquierda...

Foto: Cristo en el arte asturiano

Lo normal es que encontremos la iglesia cerrada, pero, si podemos entrar, veremos el interior con su capilla mayor, con arco triunfal de medio punto. "Se han perdido, desgraciadamente, las pinturas que iluminaban las paredes y la bóveda de cañón apuntado de la capilla mayor -Apocalipsis, diversas escenas de la Pasión y Muerte de Jesús, Cristo en majestad, debidas probablemente al mismo pincel dee Celón y Villaverde e irremisiblemente destruidas al reformar en 1910 el ábside", señala Alías, mientras que Mayte Bravo, en su web Cristo en el arte asturiano, nos dice así:
"La imaginería es moderna y el Cristo colocado en la pared testero, preside la iglesia y está flanqueado por María y Santa Isabel sobre una repisa en el lado del Evangelio, y por un Sagrado Corazón, también sobre repisa al otro lado".
Foto: Cristo en el arte asturiano

En la capilla sur llama la atención su arco de medio punto precisamente por su arcaísmo e 'imperfección' que, a la vez lo hacen singular. En ellas y entre más imágenes 'modernas' Mayte Bravo dice que la pila bautismal puede ser el elemento más antiguo del templo


Visitado el interior de la iglesia regresamos al exterior y retomamos el Camino dando vista al pequeño y verde valle del Regueiro del Canedo


Este es el puente sobre el que pasa el Camino en la actualidad; es muy posible que muchos peregrinos no se percaten ni de que están pasando sobre este arroyo


En el parque explanada situado a la izquierda y al que antes nos referíamos hay un antiguo pozo de agua con tejadillo y cerrado por verja metálica. Un poco más a la derecha y donde el Camino empieza a subir hay un altarín altarina de las procesiones, elemento que encontramos en las inmediaciones de muchas iglesias


Entre ambos hay un elemento más, un monolito conmemorativo del Camino de los Derechos Humanos, que tiene colocada una placa de las que hemos visto varias en algunas poblaciones de la ruta


Son en total unas treinta placas de bronce, diseño del artista español dEmo (Eladio de la Mora) a lo largo de diferentes etapas de varios de los caminos de Santiago, dedicadas a cada uno de los treinta artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, patrocinadas por personas particulares, organizaciones privadas y estamentos públicos de todo el mundo


En el Camino Primitivo se colocaron siete de ellas en el año 2016 por parte de la Fundación ISHR con la empresa Where is Asturias. Además, la artista Giannina Coppiano Dwin, embajadora de la fundación, realizó la exposición Infinitum en la sede de la Fundación Valdés-Salas, en Salas, al paso del Camino. En 2017 se colocaron otras tres placas. Esta es de las colocadas en 2016 y referida al capítulo 11 de dicha Declaración, donada por la Fundación norteamericana Toy (Thinking of Ives), gestionada por Max y Monique Burguer en memoria de su hijo fallecido en accidente. Esta fundación participó en esta iniciativa y en la de la colocación de la placa número 5, que se puso en Salas


También aquí, farolas isabelinas al comenzar la cuesta en dirección primeramente a la altarina o altarín
antes mencionado, un elemento del patrimonio religioso del que nos cuenta así el geógrafo y urbanista Rafael Suárez-Muñiz:
"Morfológicamente se caracterizan por las dimensiones acotadas, ocupan aproximadamente el volumen de un metro y medio cúbico, y están coronados por una pequeña y simbólica cruz. Sirvan estas líneas para generar algo de literatura, al menos una aproximación, ya que sobre este tema no hay nada escrito".

Nos recuerda al que hemos visto en Llago, pero su estructura nos recuerda al de otras muchas parroquias, incluso en concejos muy distantes. La mayoría se empleaba para la bendición del día del Corpus Cristi, desde donde se impartía la bendición con el Santísimo, así como para las procesiones de la fiesta parroquial, pues hasta aquí llegaban


Tal y como indica el Código de Derecho Canónico de 1917: se podía decir misa "en lugar honesto y decoroso, pero siempre sobre piedra consagrada", por lo que "Estos altares exteriores han cumplido varias funciones a lo largo de su historia, son, pues, construcciones religiosas de gran utilidad pública", señala Suárez-Muñiz:
"En primer lugar: han servido simbólicamente para la bendición y santificación de cada parroquia del municipio, es decir, han cumplido como elementos protectores y cristianizantes de un territorio como si se tratasen de una extensión más de la iglesia correspondiente en el exterior. Por otra parte, tras la destrucción provocada por la Guerra Civil o incluso antes, en tiempos de la Segunda República, cuando las iglesias quedaron o inutilizadas o destruidas: se conservaron a duras penas estos altares para realizar actos litúrgicos del catolicismo como la confirmación, comuniones, bautizos y actos más concurridos, tales como bodas y las llamadas misas de campaña (celebraciones eucarísticas al aire libre que nacieron asociadas al mundo militar).

La tercera utilidad y la que más se sigue ofreciendo es su servicio como punto final a la celebración de las procesiones celebradas con motivo de las fiestas patronales de cada parroquia, las cuales culminan con una ofrenda y un breve acto en el altar por parte del párroco".

Seguidamente llegaremos a esta bifurcación: a la derecha está la carretera, que ya no volveremos a pisar hasta llegar al Salto de Salime, por lo que seguiremos a la izquierda


Allí en la casa que tenemos enfrente estuvo el albergue Camín Antiguo, el primero privado de Berducedo y de Allande y uno de los primeros de Asturias, cuya propietaria, Mabel, escribía así en su blog con motivo de su jubilación:
"Estimado huésped/peregrino: 
En el año 2009 abrí las puertas de mi casa para dar acogida y servicio completo de alojamiento, desayunos, cenas, lavado de sábanas y toallas, trasladar huéspedes y maletas, y facilitando en la medida de mis posibilidades para que vuestra estancia en el Albergue Camín Antiguo fuera lo más confortable y agradable posible. 
Desde entonces han pernoctado aquí más de 30.000 personas, de más 30 países de todo el mundo. Cada una con sus experiencias y mochilas, físicas y simbólicas. Todas buscaban un cómodo descanso, una cama limpia, una ducha caliente y algunas horas de reposo antes de proseguir su Camino a Santiago. 
He tenido el privilegio y la fortuna de que mi casa, tu casa, se hallara justo a medio camino de ese viaje. Tengo la concha que indica la dirección que has de tomar en la puerta de mi alojamiento. Éso ha hecho que este establecimiento se haya convertido durante todos estos años en punto de encuentro, de descanso, de risas y lágrimas, de batallas y desdichas, de todas aquellas personas que han depositado su confianza en mi hospitalidad para hacer un alto en el camino y compartir sus vivencias con otros peregrinos. 
Pero ahora, después de casi 15 años trabajando para daros el mejor servicio posible, ha llegado la hora de retirarme y de tomarme un merecido descanso. Dentro de unos meses cumpliré 65 años. Llevo más de 40 años trabajando servicialmente para los demás, primero para mis hermanos y mis padres, luego para mis hijos y nietos, para vosotros durante todos estos años, y ahora siento la necesidad de tomarme ese descanso que tan merecidamente me he ganado y que me consta comprenderéis. 
Es por ello que, por el momento, no se admiten más reservas para esta temporada. Y espero y confío que el próximo año, si la salud y las fuerzas me lo permiten, pueda abrir de nuevo las puertas de esta casa que os da cobijo y descanso. 
Gracias por tu comprensión y buen camino, 
Mabel Cadenas"

Once años después de su inauguración, el 8-8-2020, Belén G. Hidalgo publicaba en el diario El Comercio el artículo Berducedo marca el Camino Primitivo, en el que recaba la opinión de Mabel y de otros hospitaleros locales en lo concerniente al resurgir de la senda jacobea a su paso por el pueblo:
"El Camino Primitivo está revitalizando la economía del pueblo allandés de Berducedo. En los últimos años, a la sombra de la ruta jacobea, echaron a andar cuatro negocios dedicados a satisfacer a los peregrinos. Según el Ayuntamiento, en 2018 pasaron por el concejo unas 12.000 personas rumbo a Santiago de Compostela. Así, cuando se asoma la primavera, Berducedo duplica su población y los acentos se mezclan en un intercambio cultural que ha devuelto la esperanza a quienes se niegan a abandonar su pueblo. 
Hace una década comenzó a escribir su historia el primer albergue privado, Camín Antiguo, con Isabel Cadenas al frente. «Me lancé a la piscina, tenía un poco de dinero y muchas ganas. Vivía de la ganadería con mi marido y teníamos un taxi», explica Cada año, afirma, ve crecer el número de peregrinos que elige esta ruta. Sus cálculos sitúan el incremento en un 10% anual. 
La temporada fuerte transcurre entre marzo y octubre, si bien la climatología resulta determinante. En estos nueve meses la actividad es frenética y, a día de hoy, los tres albergues privados confiesan que hay jornadas que «nos las vemos y deseamos para dar servicio». Pueden llegar al pueblo entre 150 y 200 peregrinos al día. Cifras que han permitido que el albergue Camino Primitivo, que capitanea Vanesa López, se encuentre inmerso en obras para duplicar las plazas. «Lo complicado es contratar personal. Llegué a emplear a tres personas, pero es un trabajo muy temporal», apunta López. 
A escasos metros se encuentra el albergue Casa Marqués, que regenta el matrimonio formado por Borja Pérez y Dámaris Magadán. Para ellos sí es su actividad principal, que complementan con una ganadería ecológica de más de veinte reses. Comenzó hace nueve años como bar, luego sumó la pensión y hace tres que abrieron el albergue con sus 16 habitaciones. «Permite vivir, pero sin tirar voladores», puntualizó Magadán, que en temporada alta también genera dos empleos. 
Un recorrido duro 
Predomina el peregrino internacional, concienciado de que es un recorrido duro. Sus necesidades siguen siendo las básicas, si bien la deficiente cobertura móvil y la conexión a itnernet lidera sus quejas. «Entienden las limitaciones del entorno», destaca Magadán. 
El último negocio en abrir sus puertas fue Casa Araceli, que lleva el nombre de su propietaria. Seis meses cumple esta casa de aldea que, a diferencia del resto, capta a un peregrino que «huye de la litera». «El Camino está atrayendo cada vez más turismo. Soy muy optimista y estoy convencida de que será nuestro futuro», defendió Araceli Menéndez".

Llegados aquí, al pie de la casa, sí iremos a la derecha


Unas letras artísticas en la fachada nos señalan que aquí estaba el taller de arte telar que existía en los tiempos del albergue, con "demostraciones y cursos de telar artesano, dirigidos tanto a niños como a adultos", participando en ferias de artesanía y mercados tradicionales


En estas otras letras leemos "casa rural". El Camino sigue subiendo, poco a poco, entre las casas


Pasamos la entrada a otra vivienda y seguimos de frente siempre en cuesta


Otra bifurcación y seguimos subiendo todo recto y adelante, en rampa. Fijémonos en la concha del monolito


Pasamos entre las siguientes dos casas. En la de la derecha hay otra concha. Fijémonos en su cubierta, es de pizarra menos las cumbreras, de teja, una solución muy común en la arquitectura popular de la zona


Anuncios de taxis. No es difícil que algunos peregrinos de la Ruta de los Hospitales, si no consiguen plaza en Berducedo, se encuentren enormemente fatigados para continuar otra hora de camino hasta A Mesa. También es posible que, si van con algo de retraso, se les pueda echar la noche encima


No recomendamos y desaconsejamos totalmente caminar de noche, como gustan algunos amigos de los madrugones por ejemplo, sino cuando ya haya bastante claridad. Existen muchos cruces y es fácil no ver alguna señal y perder mucho tiempo y esfuerzo luego, desandando lo andado, o acabando mismamente en algún vericueto o en la carretera de sufrido y peligroso asfalto


Acogedor porche a la entrada de esta casa en plena cuesta


Al pasar, nos fijamos en cada detalle...



Como hemos dicho, no hay tiempo de echar de menos las cuestas: para quienes empiezan la jornada tras dormir en Berducedo el día amanece con una buena subida y, para quienes aún han de ir a A Mesa, las proezas andariegas aún se están poniendo a prueba


Tanto si se ha salido de la capital allandesa, como sobre todo si se ha hecho la Ruta de los Hospitales, lo óptimo es parar en uno de estos pueblos, Berducedo o A Mesa, pues continuar más allá puede constituir toda una epopeya. Las distancias que, sobre el papel se hacen cortas, se multiplican en esfuerzo al menos al doble en la montaña, con sus subidas y bajadas


El Camino hace una curva cerrada a la izquierda ganando altura. Desde este lugar tenemos una muy buena vista de la parte de Berducedo que acabamos de dejar atrás


Arriba a la izquierda, por ejemplo, asoma parcialmente el tejado y un poco de la fachada de la antigua escuela y actual albergue público, bajo las arboledas de El Chao y del monte de Pedras Rubias


A sus pues y también casi oculto está El Cafetín. El Consultorio prácticamente no se ve. Más abajo son las vegas del Regueiro del Canedo


Más a la derecha reconocemos el parque infantil y, a la derecha, el tejado de Casa Marqués, casi tapada por la 'casa-bloque'


A continuación es Casa Gago,  que esta sí se va bastante bien, con la bajada entre la AS-34 y la AS-14 delante


La parte posterior del albergue y restaurante Camino Primitivo


El corto tramo por la AS-14 hasta el ramal que va a la iglesia


Desde más arriba tendremos más perspectivas, continuamos pues la subida


Un buen repecho saliendo del núcleo principal de Berducedo hacia El Campón


El Camino es ahora una hermosa cuesta arbolada entre fincas


Entre los árboles, algunas especies ornamentales. Al fondo el final de la cuesta en A Prida da Madera


Las veredas se llenan de acículas u hojas de pino, que al secar se tornan de un color naranja intenso. Fijémonos en el surco de la cuneta a la izquierda, formando un canalillo para las aguas sobrantes de las lluvias


Llegamos a una casa y seguimos subiendo a su derecha, entre más arbolado ornamental


Vemos al fondo la nave de Ganadería Losas, en la zona de Veiga del Palacio, hacia donde nos dirigimos


Según ascendemos paulatinamente vamos teniendo nuevas vistas y perspectivas, ahora al norte


En primer término son los prados de Cabornel, cerca del castro de Castello, antiguo poblado castreño sito en dicho pueblo de la parroquia, donde apareció la famosa Arracada de Berducedo, joya de la orfebrería castreña. Más a lo lejos es la amesetada Serra de Muriellos, cuya cota máxima en Campo Urdial (1.003 m) se ve ampliamente superada por los picachos de la Serra de Carondio, situada justo detrás, con El Pico Violla (1.011 m), El Pico Samoso (1.021 m), El Pico Viqueira (1.118 m), El Pico Guileira (1.184 m), El Pico Fomón (1.172 m) o, a la derecha del todo, el que tiene el mismo nombre de la sierra, El Pico Carondio (1.222 m)



Más cerca es el monte de Pedras Rubias (961 m), por donde llega a Berducedo El Carreiro Francés, nombre popular de este tramo del Camino Primitivo en la zona. Más abajo, los árboles delatan el curso del Regueiro Canedo


En Pedras Rubias se localizan los petroglifos de Tiracouces, grabados prehistóricos que conforman un conjunto rupestre al aire libre. Un poco más abajo del Camino, que pasa entre los prados, vemos un poco de carretera (a la izquierda de la foto)


Además de la nave de la Ganadería Losas vemos más prados y caserías al fondo, detrás de los árboles. Hasta allí llegaremos antes del repecho final hasta A Prida da Madera


La última de ellas es la Casa Araceli, de turismo rural, a la que ya nos hemos referido, pero nosotros, siguiendo el Camino señalizado, no llegaremos tan allá, sino más cerca, antes de acabar la cuesta


Dejamos a la derecha la entrada a unas fincas y continuamos con esta dura cuesta hacia las alturas del Cordal de Berducedo, que vamos teniendo más cerca


Prados, bosques autóctonos y repoblaciones forestales de pinos conforman la tónica del paisaje que nos acompañará saliendo de Berducedo


Pasamos ya la nave de Ganadería Losas y continuamos cuesta arriba sin desmayo


Al llegar a la siguiente casería encontraremos una bifurcación, en la que subiremos a la derecha. Más a la izquierda es la referida Casa de Aldea Araceli, documentada en el siglo XVI y restaurada en 2019


Más arriba son los prados de Gabás, una de las alturas del cordal, que mencionábamos al principio


Realmente se considera Cordal de Bereducedo todo el área entre El Río d'Or al este y El Regueiro dos Crabios al oeste, por lo que todo Berducedo y hasta El Pico Llago estaría comprendido en esta sierra, pero estas son sus cumbres cimeras, las cuales forman una larga loma que se extiende desde Bedramón al sur, hasta el valle de Rozadas al norte


Vista a nuestra izquierda del sector meridional de Berducedo, en la zona del colegio y camperas de El Rebocín. A lo lejos, la Sierra del Valledor, que cierra el valle del Río d'Or por el este


El Camino es aquí pista hormigonada hasta la segunda nave de esta cuesta, la de la bifurcación que decíamos antes


Sería la casería de la última casa de Berducedo en el Camino; a partir de ella todo serán prados y montes


En la bifurcación se acaba, en un rellano, este primer tramo de cuesta, pero inmediatamente empieza un segundo


Si bien momentáneamente la cuesta se suaviza un poco esta continúa cuando tomamos el camino de la derecha, que sale junto a los pinos


Atención al mojón que hay al empezar, pues puede pasarnos desapercibido


Al lado tiene un poste del Sendero de Gran Recorrido GR 109 Asturias Interior o Camino Natural de la Cordillera Cantábrica, con el que coincidimos en algunos trechos


El Camino pierde el hormigón y empieza a ser pista de tierra y piedra


Ya no pasaremos por más casas hasta llegar al pueblo de A Mesa, a unos 3,5 km de aquí aproximadamente; una distancia en apariencia corta pero que se cobra su tributo en tiempo y esfuerzo


Buen rebaño de vacas roxas en los prados de A Costa, topónimo que se repite y repetirá constantemente pero que no hace referencia a litoral alguno sino a 'cuesta'


El final de A Costa o de la cuesta nos parece también muy próximo y cercano, pero son más de 400 metros todo cuesta arriba...


Hermosos árboles jalonan el recorrido; parece ser que antaño hubo muchos más proporcionando sombra a la senda


Son evidentes los trabajos de ensanche de la vía efectuados en su momento en este trayecto


Y se ensancha un poco más al llegar a la siguiente bifurcación, pasados estos árboles



Vamos a ir a la izquierda, por lo que ya aquí mismo podemos tomar este primer camino que sigue subiendo


Realmente no vemos ningún mojón, pues este se encuentra un poco más allá


Allí empieza otro ramal que también sube a la izquierda y se cruza con este primero


Por eso es indiferente ir por uno o por otro, por eso al llegar aquí ya podemos empezar a subir sin problemas


Unos pocos metros más adelante se unen ambos; aquí el suelo es bastante pedregoso y la misma roca madre aflora a la superficie en varios sitios


Este último recuesto es posiblemente el más largo y en el que subimos más directos y a pleno sol; solamente algunos arbustos crecen en el trayecto


Y aquí se unen los dos caminos, llegando a nuestra derecha el que viene del mojón


Y aquí hay otra bifurcación, pues a la izquierda del Camino una franja de hierba forma un sendero entre los brezales del medio y el murete y alambradas de la finca de la izquierda


Verdaderamente es indistinto ir por un sitio u otro, al menos cuando la hierba está segada y su senda desbrozada, pero nosotros, para seguir propiamente el Camino, continuamos por la pista pedregosa


A Prida da Madera es un topónimo que hace referencia a la riqueza forestal y maderera del cordal, explotada desde tiempo inmemorial. El primer término, Prida, puede estar relacionado con el latín petritam 'empedrada', como lo es esta antigua vía caminera, aunque también con proditam 'la cuesta'. Ambas etimologías son sin duda aquí posibles


A Prida da Madera es un topónimo que hace referencia a la riqueza forestal y maderera del cordal, explotada desde tiempo inmemorial. El primer término, Prida, puede estar relacionado con el latín petritam 'empedrada', como lo es esta antigua vía caminera, aunque también con proditam 'la cuesta'. Ambas etimologías son sin duda aquí posibles


Laderas de Gabás, de verdes pastizales y prados extensos hacia El Rebocín y los bosquetes de La Cruz de Ribón


En la lejanía descubrimos la línea de cumbres del Valledor, "divisoria natural entre las cuencas del Navia y del Narcea", leemos en la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"Es divisoria entre los concejos de Allande y Cangas del Narcea y límite lingüístico de la variante occidental de la lengua asturiana con el gallego-asturiano. Ostenta un relieve muy abrupto, con el pico Orúa como cénit con 1.366 m"

El Valledor cierra por el este el valle del Río d'Or o río del Oro, topónimos que, como el del citado Pico Orúa, tienen que ver con la riqueza aurífera de la comarca, explotada intensamente durante la dominación romana pero ya bien conocida y aprovechada desde tiempo atrás


Hermoso paisaje de El Campón y sus aledaños, de prados separados unos de otros por murias, alambradas y setos naturales, salpicado de arboledas, bosquetes y naves ganaderas


Mirando atrás, la unión de caminos y, al fondo, Pedras Rubias con el puerto de El Palo (1.146 m), El Picu Panchón (1.411 m) y su serranía:
"Alineación montañosa situada en la zona central del concejo de Allande, con 4 km. de longitud y sentido SSO-NNE, divisoria de cuencas hidrográficas: al este el Narcea, al oeste, el Navia; y también diferenciadora climática, cultural y humana dentro del concejo de Allande: "Tras del Palo", los situados al oeste, zona más despoblada y de cultura más cercana a Galicia, de los denominados "Gachegos"; y "del Palo acá", los situados al este, la zona más densamente poblada con la villa de la Pola a la cabeza, los llamados "Curitos".

Como decimos, en esta bifurcación vamos a optar por tomar, de las dos sendas paralelas existentes, la de la derecha, que es propiamente el Camino, donde nos espera una pequeña sorpresa...


Rodadas de carros marcados en la roca madre que aflora en el suelo, señal de los muchos que pasaron desde hace siglos por este antiquísimo camino


El surco está bien marcado. Recordemos que no todos los caminos, incluso importantes, permitían el paso de carros, muchos eran de los llamados 'de herradura', aptos únicamente para caballerías, las famosas recuas de los arrieros, los grandes transportistas de la antigüedad. Aquí el viam petream como 'camino de piedra' alcanza todo su significado


Seguimos el rastro de las rodadas un poco más, aunque al ir desapareciendo el roquedo tiende a difuminarse


Según ganamos altura aumenta nuestro campo de visión, por eso, cuando nos detenemos a recuperar aliento, aprovechamos para disfrutar de este panorama al este, mirando atrás


La nave de la Ganadería Losas frente a la que acabamos de pasar. Más alla Casa Marqués, Casa Gago, El Cafetín y el edificio de la vieja escuela y actual albergue, en El Carreiro Francés, bajo los campos de El Chao y Os Campazóis. Más a lo lejos son A Mouta (1.093 m) y El Pico A Soma (1.101 m), las estribaciones más septentrionales de la Sierra del Valledor. Detrás de ellas reconocemos la Sierra Llagos con El Grabís o Garabís (1.306 m) y, a su izquierda, El Picu Mosqueiru (1.396 m)


Un parque eólico ha hollado esa como tantas serranías, dejando al menos libre al Picu Panchón (1.411 m), 'techo de Allande', situado sobre El Palo


Y ahí tenemos de nuevo El Palo, collado y paso entre dos importantes áreas geográficas, culturales y paisajísticas dentro de Allande, como venimos reiterando. A su izquierda está El Picu'l Palo o L'Estreitín (1.221 m) y, seguidamente, La Freita (1.204 m)


Ahí destaca la impresionante Fana la Freita o Freita de Freitarbón, gran explotación minera de origen romano cuyo inmenso tajo que dejó la roca viva a la vista se divisa desde muchos kilómetros de distancia. Fana es un topónimo céltico, fan 'pendiente', que en asturiano alude a derrumbes o corrimientos de tierras y Freita viene del latín fractus participio de frangere 'romper, desgarrar'


Allí estuvo, dando servicio a los peregrinos de siglos pasados, El Hospitalín de la Freita que, expuesto a los cuatro vientos, fue el primero en desaparecer, ya en el siglo XVIII, de la serie de establecimientos hospitalarios de la zona de El Palo, del que el de Berducedo se consideraba el más occidental


Vemos el puerto de La Marta (1.118 m) con el monte de ese nombre, y reconocemos a lo lejos El Picu Cimeiro (1.292 m), en La Sierra de Fonfaraón o Fanfaraón, por donde viene la Ruta de los Hospitales, que enlaza por La Marta y Santiellos con La Feita y El Palo


El paisaje avanzado el verano, con los prados recién segados y agostados, cuando el verde se vuelve ocre, pardo, amarillo, naranja...


El Camino sube fuerte, recto y directo, en esta implacable cuesta en la que aún nos parece adivinar la marca de los carros


Luego vuelve a ser senda de tierra según nos acercamos ya a la cima


Este prado, por ejemplo, llega a la cumbrera de esta parte de la sierra, por lo que sabemos que ya queda poco para llegar arriba...


Pero la cuesta aún nos obsequia con un último y duro repecho entre los zarzales y toxos que forman los setos naturales que separan el Camino de las fincas


Buen recibimiento de cuestas para quien empieza la jornada y buena despedida para quien aún le queda llegar al Albergue Miguelín en A Mesa


Otra zona de roquedo, aunque aquí no reconocemos las marcas de las viejas rodadas. Al fondo vemos ya el final de la cuesta


El esfuerzo de ve sin duda recompensado por estas extraordinarias vistas de Berducedo con la Sierra del Valledor y Llagos y El Palo en lontananza


Veremos El Palo desde mucho más al oeste, incluso cuando nos adentremos en Galicia, al menos desde la Serra do Hospital, más allá de A Fonsagrada


Fijémonos aquí en la carretera y un poco prado arriba como van a confluir en Berducedo. Seguimos viendo la antigua escuela, El Cafetín, Casa Marqués...


Casa Gago y otras. Esta es la parte más septentrional del pueblo, cercana al cruce de carreteras


Una parte de Berducedo creció a lo largo de la carretera del Valledor, la antigua carretera de Grandas y actual AS-14, otra en torno a la iglesia y un barrio más un poco más al sur


Casa Gago y otras. Esta es la parte más septentrional del pueblo, cercana al cruce de carreteras


Aquí se concentran bastante casas formando un grupo. Una grande y blanca frente a la carretera (en medio de la foto), es el Colegio Público Berducedo


Fijémonos en la cantidad de pistas que recorren la Sierra del Valledor, tanto por sus laderas como sus cumbres. Muchas de ellas son 'antiguas', nombre de los antiguos canales auríferos que llevaban el agua para los trabajos de la ruina montium y otras técnicas mineras. Ahí están A Chanada y el Os Chagozos (1.168 m). De momento en ella no se ha construido ningún parque eólico


Allí, en el Mirador de Ribón, donde hay un área recreativa a la salida de Berducedo por la AS-34, hay espléndidas vistas del Valledor y del Río d'Or con su bucólico valle, parte del cual divisamos bajando del Sesto da Fonte procedentes de Montefurao y El Palo


Más rocas lisas en el suelo, a veces formando pequeños escalones


Un poco más adelante enlaza con el Camino el sendero de tierra que sube pegado a línea de estacas de las alambradas de cierre de la finca


Antes de acabar la cuesta y adentrarnos en el bosque, este es otro buen lugar para admirar el paisaje, despidiéndonos ya de Berducedo


Mirando atrás, desde este promontorio de firme pétreo, divisamos otra hermosa perspectiva de La Marta, La Freita y El Palo


Pedras Rubias y los pinares de A Chanada, por donde viene el Camino desde Llago y El Chao de Llago por El Carreiro Francés


Berducedo y El Valledor, con el profundo 'tajo' del valle del Río d'Or, paisaje entrañablemente bucólico


En todas estas montañas se ven, además de las pistas, enormes canchales de piedra menuda y suelta, producto de la erosión natural y acaso también de escombreras de las antiguas minas del oro, leemos en la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"Por toda la sierra sobresalen los restos de las explotaciones auríferas romanas, siendo visibles por sus laderas las antiguas que servían para el traslado del agua a los depósitos de almacenamiento"

También discurren por El Valledor viejos caminos de la minería, la arriería y la trashumancia, tanto de norte a sur como de este a oeste. Estos últimos quedaron cortados al hacerse la presa de Salime, por cuyo muro, por donde pasa la carretera, cruzaremos el Navia dentro de poco


No nos extraña para nada que la etimología del nombre de Berducedo tenga que ver con el latín virdicetum 'verdoso', contemplando estos campos verdes, viridem


Y es que un verdadero manto verde, formado por el pequeño valle del Regueiro del Canedo, es donde se asienta esta hospitalaria población que contó con su alberguería de peregrinos, parece que al menos desde el siglo XIII y, en la actualidad, varios albergues, pensiones, bares y casas rurales mantienen ese espíritu hospitalario


Y al fondo, El Valledor, como marco natural y referencia visual que también seguiremos viendo desde los puertos de montaña que hay desde aquí a Galicia y aún más allá. Su relieve con sus canchales "tiene su explicación por los resaltes cuarcíticos y la alternancia con las pizarras", explican en la Enciclopedia del paisaje de Asturias, mientras El Río d'Or articula este territorio "que va desde la sierra de los Lagos hasta el Navia, en el embalse de Salime, y por el sur los límites con Cangas del Narcea, Ibias y Lugo, en las sierras de Busteagudo y Valbaler, 22 kilómetros lineales"


Declarada Paisaje Protegido de Carondio y Valledor, mantiene una singularidad natural en base a sus especies arbóreas de influencia mediterránea como son los madroños, rebollos y alcornoques, así como frondosos bosques de ribera en las orillas del Río d'Or


Con el suelo de roca formando sus 'miniescalones' la cuesta se va tornando menos empinada anunciando ya su terminación


Dejamos a la derecha la entrada al prado y, aunque más suavemente, seguimos subiendo y subiendo...


Este arbolado pertenece ya a los bosques de A Prida da Madera, donde un nuevo paisaje, y un nuevo valle, nos aguardan...


La base lisa y rocosa del suelo continúa un poco más en esta plataforma pétrea. A la izquierda las rodadas de los tractores han formado un surco profundo en esta vereda de tierra


Ya vamos coronando la cima de esta loma, boscosa a la izquierda y de hermosas camperas a la derecha del Camino


Llegamos así a unos 980 metros de altitud al culminar la subida por este sector del Cordal de Berducedo: A Prida da Madera, al sur de A Costa


Y aquí acaba la cuesta, llegando el Camino a una pista forestal que recorre la línea de cimas del cordal


Y en la pista forestal, nos dirigimos a la izquierda, hacia el bosque


Al fondo, empezamos a divisar otra loma, la de la sierra denominada también A Costa que, como decimos, es un topónimo que va a repetirse constantemente aquí y allá camino de Galicia


También conocida como Serra de Buspol, su extremo norte es el Alto Vallongo o Valongo (1.082 m), por cuya ladera sigue la AS-14 hacia Grandas de Salime


En A Prida da Madera caminamos junto al rellano donde solían apilarse los troncos de las talas


Durante unos pocos metros caminamos en llano pero antes de empezar la subida a Penabernaz nos desviaremos a la derecha tomando el ramal que entra en el bosque


Es un bosque autóctono con algunas plantaciones de pinos y donde empieza una bajada


Atentos al mojón que nos indica este desvío pues puede pasarnos desapercibido. Aquí, con la hierba de la vereda recién segada, se ve mejor


A la derecha, el poste del GR-109, con el que seguimos coincidiendo en este trecho


El Camino, ancho y cómodo es una suave senda de tierra que desciende pausadamente a la sombra de los árboles


Nada más subir, tocará pues bajar en lo que constituye otra 'montaña rusa' tan característica del Camino Primitivo, al menos en estas sus etapas más montañeras, que son las que constituyen su esencia


Una muy agradable sensación de frescor es la que se tiene atravesando el bosque, lo que, unido al suave descenso por suelo de tierra hace de este tramo un trayecto fácil en comparación con la subida al sol que acabamos de dejar atrás


Pronto salimos del bosque, aunque solo momentáneamente. Ahora, al oeste, un nuevo paisaje se ofrece ante nosotros


La loma de A Costa o Serra de Buspol, con su línea de cumbres: a la derecha el ya citado Alto de Vallongo o Valongo, con El Penedo de Coriscos (1.083 m) a su izquierda, seguido de El Cabo'l Monte (1.092 m), Os Pozos (1.087 m) y El Pozo da Llavandeira (1.076 m)


Aún no vemos el pueblo de A Mesa pero sí la subida de As Rozadas y Os Coriscos, por donde sube el Camino hacia Buspol, justo antes de la gran bajada al Salto de Salime


Es la bajada al Valle del Carbayín y al Valle de Gabás con El Regueirón, formado por El Regueiro dos Crabios y paso del concejo de Allande al de Grandas de Salime, en lo que fue la antigua Honor de Grandas u Honor de Suarón, territorio que abarcada esta zona del extremo occidental de Asturias por el interior dentro del Alto Navia










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