Eres el Peregrino Número

viernes, 18 de diciembre de 2015

"DE MONDOÑEDO A MONDOÑEDO": CULMINACIÓN DE LA VARIANTE MARÍTIMA DEL CAMINO NORTE EN GALICIA


Peregrinos, caminantes, viajeros y visitantes, amigos todos, que realizan la Variante Marítima del Camino Norte, emprenden el célebre sendero "de Mondoñedo a Mondoñedo", esto es, luego de visitar el Espazo Caritel, al pie de la basílica de San Martiño de Mondoñedo, dejamos atrás la rasa costera al sur de Foz y emprendemos la ruta a las montañas que nos llevarán a los valles interiores de A Mariña lucense hasta el Mondoñedo actual, ruta de historia y paisajes entre dos antiguas sedes episcopales que marcaron la impronta de gran parte del noroeste peninsular durante siglos enteros. Así llegaremos primeramente a Reiriz, en el valle del río Centinó.


Un gran pazo se enseñorea en la pradera bajo árboles centerarios, jardines, vega y pastizal.




Las señales pintadas con las iniciales VM de la Variante Marítima nos indican cruzar aquí la carretera LU-152 en dirección a A Hermida y a la parroquia de Oirán, esta ya pereteneciente al actual concello de Mondoñedo.



Subimos así a las montañas, cubiertas de parajes boscosos...


... cuando de eucaliptos...


... cuando de árboles autóctonos...


Desde A Costa de Reiriz vemos abajo el valle, bajo el Monte Maior.


Grandes masas arbóreas de eucalpitales nos llevan hacia O Chao, en el extremo sur del concello de Foz, parroquia de A Ermida o A Hermida.



Arriba, Campo Redondo...



Parroquia de A Ermida, aquí sin "h"

Hábitat sumamente disperso el de A Ermida, barrios y quintanas solitarias, casas solas, desparramadas aquí y allá por la campiña.






Acevos de llamativos frutos rojos.



A Ermida debe su nobre a esta ermita, con su cruceiro al lado.







Continuamos periplo junto a las casas y cabazos de A Ermida.






Manzanos de manzanas rojas...


Verde campera y cielo verde.


Os Varela desde el Camino...


Os Furcos...



Unos metros por el término municipal del concello de Alfoz nos llevan al de Mondoñedo por los montes del Chao da Regueira y del Cristo de Riocobo, cuyos sugerentes penedos vuelven a estar a la vista al talarse las especies de crecimiento rápido.





Se inicia un descenso que viene bajando a terminar ante este cruceiro, entrando en O Burgo, parroquia de Oirán y concello de Mondoñedo.





Hitos del Camino al llegar al extenso valle del río Masma y sus afluentes...



Verde refulgente...



O Burgo, parroquia de Oirán, concello de Mondoñedo...


Esplendor en el valle...


Valle del río Oirán, cuenca del Masma...


Camino, huertas y pastos...


Fabas...



Terrenos llanísimos...


O Burgo, casas y cabazos.



O Burgo queda atras, ante la llanísima vega.




Larga recta entre manzanos y frutales...



Cruce de caminos en la parroquia de Oirán: estamos en Baos y seguimos de frente en las inmediaciones de la Casa do Portugués..






Continúa el hábitat disperso.


Acevos...


Seguimos ruta...



Seguimos por O Vedral y otros lugares de la parroquia de Oirán.


Pequeños valles entre las colinas boscosas de Oirán...


Hermoso camino en la pradería... valle del Rego do Vedral.



Penedos y eucaliptos.



Un cruceiro marca el Camino.


Más parajes boscosos. Coto de Matodoso.



Ya bajamos al valle del río Masma, aquel que quiso hacer navegable desde el mar hasta aquí el obispo Sarmiento. Al fondo, oculta, la ciudad de Mondoñedo ni siquiera se adivina en la neblina.


Comienza la bajada.




Cruce  de caminos...


Tomamos la dirección de Padriñán y Arco, estamos en la parroquia de Masma.




Paisajes de Padriñán, concello de Mondoñedo.



Hojas de carballos...




Tejados de casas, ladera abajo. Cantil.  Al fondo la carretera N-634.



Cantil.


Así va acabando la cuesta abajo, el descenso deja paso a los tramos llanos.




Atrás quedaron Padriñán, Cantil, O Canteiro.




Aún nos aguardan unos metros hasta el fondo del valle.



Grandes extensiones de invernaderos en las inmediaciones de Porto da Vila, al pie de O Outeiro.


Vegetación de ribera.


El Camino, en las orillas del río Masma, nuestro guía fluvial hacia Mondoñedo a partir de ahora.


Río y Camino...


O Chao. Casas del Camino.


Arbolado que forma sobre río y Camino un túnel vegetal...


Puente sobre el Masma. El Camino no obstante sigue defrente entre las viviendas, hacia la casa de arriba, bajo el Monte da Arca.


Construcciones populares.


Nos acercamos a aquel pazo, un de los que pueblan la campiña mindoniense.


Ruta a O Arco y A Seara.


Los obispos de Mondoñedo dispusieron en esta campiña del valle del Masma de sus residencias y quintas rurales. En 1735 el obispo Sarmiento de Sotomayor adquirió una finca cerca de aquí, la cual pasó a depender de la mitra de Mondoñedo, encargando entonces al arquitecto Fray Lorenzo de Santa Teresa del Convento de Alcántara de Mondoñedo la construcción de un pazo cercano a este, el Pazo del Buen Aire.


Se ven viviendas, muros, cabazos, establos y palomares.


Atrás queda O Chao...


Adelante el pazo.


Viviendas en ruinas al lado del Camino.


El pazo y el Masma.


El pazo ha quedado atrás.



Idílicos rayos de sol en el río y en el valle.


Campos y casas de labor...




Encanto de naturaleza y paisaje del valle del Masma.



Guardián del Camino...


Pasiajes de la mindoniense parroquia de Masma, topónimo vinculado al río. barrios de O Arco y A Seara.






O Arco.


Puente sobre el río.


El Camino forma una hermosa rúa...


Ventanas al Camino.


Salimos a una carretera local. La senda propiamente dicha continúa de frente, pero podemos aprovechar a desviarnos unos metros del camino para ir al otro lado del río a tomar algo al barrio de Seara, pues aquí está el único bar que nos vamos a encontrar hasta llegar al casco urbano de Mondoñedo: Casa Demetrio.



O Arco desde el otro lado del río.


Puente peatonal de suelo empedrado...


Y puente de la carretera.



Seara.


Antes de llegar al bar, podemos acercarnos a la capilla de San Cristovo.


Pequeño santuario rural y campo de romerías.



Escultura-homenaje en el campo tras la capilla.





Casa Demetrio, una buena parada en el Camino, ideal para tomar algo antes de continuar nuestro periplo en tierras mindoniense.




Artisticas composiciones en los jardines de las casas de Seara, a su entrada.


Regreso al puente y a O Arco.





Cruzamos la carretera, seguimos de frente y prontio nos desviamos ahora por este sendero a la izquierda.


Sol en el Camino, sol peregrino...


Sol y sombra.


Delicia de sendero andariego...




Pasamos bajo Acea, cerca de O Vilar, cuando la senda se abre a esta amplísia veiga ribereña.




Un cabazo solitario ante el valle y las montañas.



Camino de Marquide.


En el cruce, siempre de frente.




Cruce de caminos.




Vista atrás.


A Seara a nuestras espaldas.



En este cruce tomamos el camino de arriba, el que sube.


Atentos siempre a las señales VM de la Variante Marítima.


Subimos a Marquide.


Aquí, terminando el corto ascenso, en Marquide volvemos a salir a la carretera local LU-160



Huertas de berzas.


Caminamos ahora por el arcén hacia Lamas y O Casal.



Penamoura y cruce de caminos.


Nos desviamos a la derecha. Estamos en la parroquia de Viloalle..


Acto seguido nuevo desvío, este a la izquierda, en Casal...



Paisajes del río Masma y sus riberas en Viloalle.

Al fondo, Grandal...



Enlazamos aquí unos metros con la ruta del Camiño Real.




Más paisajes de huerta...


Nos adentramos ahora en parajes boscosos...




Puente sobre el río...





Y vuelta a la alegre campiña de la parroquia de Viloalle, rumbo al barrio de A Ferrería.




Llegamos así pues a El Remanso, finca y alojamientos rurales, centro de documentación de la Variante Marítima y de los demás caminos de Santiago del Norte, encuentro de viajeros y peregrinos y de numerosas iniciativas en favor de Mondoñedo y otros concellos de esras comarcas lucenses.



Enfrente mismamente, en el monte Lama das Ras, tenemos la capilla de San Ramón, consgrada el 16 de enero de 1726, construcción hecha a expensas de un vecino de Viloalle Francisco de Valoría, sita al lado de su casa y dedicada originariamente a la Virxe de Pastoriza pero popularmente más conocida como de San Ramón, pues estas y otras imágenes también fueron donadas por el citado vecino. En enero de 1728 se confirma la cofradía que Francisco fundó bajo estas advocaciones. A los ocho meses el fundador fallecería.


En 1758 y tras la visita del obispo de Mondoñedo Don Carlos Riomol y Quiroga se construye un pequeño cementerio que estuvo en uso breve tiempo. Luego llegaron los años de abandono hasta que hace unas pocas décadas y siendo párroco en Viloalle Don Manuel Fernández Page, este santuario fue recuperado y se celebra fiesta popular y procesión romera.








Siguiendo el curso del Valiñadares atravesamos el barrio de A Ferrería de esta parroquia de Viloalle.



Antigua fuente...



Casas y cabazos. En ocasiones la niebla se enseñorea del valle y lo cubre con su mágico manto blanco, propio para leyendas de meigas, mouros y encantadas...




Llegados a A Igrexa y poco antes de la carretera LU-160 podemos desviarnos a la derecha...


Y llegar así a la Fervenza do Coto, y es que la Variante Marítima permite acercarnos al impresionante espacio natural de A Fervenza, verdadera piscina que la naturaleza hizo en uno de los afluentes del río Masma en este valle del Valiñadares, el río Troncedo.

 

En A Fervenza do Coto hay hermosa poza de baños, área recreativa y canal también para deliciosos chapuzones que aportaba agua a la antigua central eléctica antaño existente y de la que se conservan diversas dependencias.






Luego de unos metros por la carretera llegaremos a los arrabales de la ciudad de Mondoñedo en San Lázaro, donde nos unimos al Camino señalizado que viene de Vilanova de Lourenzá.



 
Y por aquí ya nos acercamos al centro de Mondoñedo, en dirección a su catedral y a otros numerosos lugares y rincones de interés en la que fue una de las históricas capitales de las viejas provincias de Galicia...