Eres el Peregrino Número

viernes, 11 de marzo de 2016

AS CASAS NOVAS Y LIÑARES: A LAS PUERTAS DE VILALBA (LUGO, GALICIA)

As Casas Novas y Liñares, camino de Vilalba.

En el periplo del Camino Norte por el interior de las tierras lucenses y luego de pasado el Campo do Cristo y de cruzar en Goiriz la N-634, tomamos un sendero junto a unas casas, O Francés, en nuestro recorrido a lo largo de los últimos kilómetros que nos quedan hasta llegar al casco urbano de Vilalba, capital de la Terra Chá...


Como su propio nombre indica, A Terra Chá es tierra llana en el interior de la provincia de Lugo y, aunque se dice que no es tan llana cuando la recorres caminando, en estos tramos previos a la villa de Vilalba hace honor totalmente a su topónimo...


Las chantas o largas filas de piedras hincadas separan el Camino de las fincas en O Francés.


O Francés.


 Tendejón en el Camino, donde se guarda leña.


Senda florida...


 Maizales.


Huertas y caseríos siguen dándole un indiscutible aire rural al panorama, de tierras de cultivo y matorrales con casas desperdigadas por la bella campiña: así iremos llegando a Fontoira..



Así iremos llegando también a As Casas Novas...



El Camino discurre por parajes de extraordinaria belleza...


Vayamos atentos siempre a las señales aunque el Camino no tiene mayor pérdida...


Cruz en los campos...


 Rosales...


Parcelas, viviendas, carros y cruceiros...



Huertas y chantas o piedras hincadas...


Paisaje de la Terra Chá.


Casas en ruinas.


En el cruce a la derecha.


Ruta a Liñares...


El propio Rego de Liñares, apenas un charco o hilillo de agua, salvo cuando llueve fuerte.


Dejamos atrás el riachuelo.


Huertas en Liñares...


Huertas y camino.


Camino llano y recto.


Abrevadero...


Chantas y Camino.


Patatales...


Logares...



Camino de A Casilla...


Senda de tierra atravesando la campiña chairega.

Hacia aquel grupo de casas.



Hacia A Casilla.



A Casilla.


Siempre por terrenos llanos...


Vigilantes del Camino, de la hacienda y heredades...


Vista hacia el peregrino.


Un nuevo amigo...


El sendero, ancha pista, prosigue...


Otra cruz de hierro... cruz de ferro.


Chantas y flores...


Hortensias...


Junto a las casas.


Un cruceiro en un cruce de caminos, por el que seguimos a la izquierda, advierte que vamos a entrar en A Casilla...


Y seguimos rumbo a la villa de Villalba.


Bellas estampas rurales antres de llegar a la urbe.


La gallina y los polluelos.




Flores camineras...


Más fincas.


Camino de la siega...


El rosal.


A Casilla, desde donde empezaremos a ver los altos edificios de Vilalba.


Vilalba y su rotonda de acceso.


Llegamos a la carretera otra vez y pasamos sobre el Rego de San Cobade, pasando así al polígono industrial Sete Pontes (referido a los puentes sobre todos estos arroyos).


Damos vista a la entrada de la villa de Vilalba.


A la derecha tenemos el moderno, grande y cúbico edificio del Albergue de Peregrinos de Vilalba, hecho en oscura piedra pizarrosa.


Para evitar el cruce de la rotonda, a veces con rápido e intenso tráfico, se ha habilitado una pasarela peatonal a la derecha, que aunque da un pequeño rodeo, nos permite entrar en el casco urbano de Vilalba con mayor seguridad.



Vista de la rotonda desde la pasarela. A la derecha la entrada al casco urbano.


Transición entre los urbano y lo rural...


Juntoa los primeros edificios, una vieja máquina apisonadora...






Por la avenida principal que atraviesa Vilalba nos acercaremos al casco histórico, pero antes pasaremos bajo numerosos edificios de pisos, en cuyos bajos abundan supermercados, tiendas, comercios, bares, restaurantes, además de hoteles y pensiones. Al empezar la calle dejaremos a la derecha la estación de autobuses.


Señalización del itinerario urbano.


Vamos derechos avenida adelante.


Aquí nos encontramos con el Museo de Arqueoloxía e Prehistoria de Vilalba, provisto de numerosas muestras de hallazgos en la comarca, que van desde la Edad de Piedra hasta la época castrexa y la dominación romana, algunas cedidas por  particulares y otras encontradas en campañas de excavaciones e ivestigaciones promovidas por el mismo museo.


Seguimos ruta hacia el centro urbano.


Para adentrarnos en el casco antiguo mejor vayamos, tal y como nos aparece señalizado, a la derecha por la rúa Porta de Cima, donde estaba una de las puertas de la desaparecida muralla.