Eres el Peregrino Número

sábado, 12 de marzo de 2016

SALIENDO DE VILALBA HACIA A PONTE RODRÍGUEZ Y ALBA (LUGO, GALICIA)

A Ponte Rodríguez sobre el río Trimaz
Vilalba al amanecer
Saliendo de la iglesia parroquial de Santa María el Camino sale de Vilalba y, tras bajar a A Ponte dos Pasos sobre el Río da Madalena, sube por los caseríos de As Revoltas y O Coto viendo a nuestras espaldas ya unos hermosos paisajes de la capital de la Terra Chá.
.

Ahora bajamos hacia A Ponte Rodríguez, en el valle del río Trimaz.


Huertas...


Casas de piedra en A Xeitosa.


El Camino llanea al llegar a los campos llanos de la ribera.


Abundan los mojones.


El Camino en O Covo.


Cabaña a nuestra derecha.


Bellas praderías.


El caballo blanco de Santiago nos observa a la salida de Vilalba...


De pronto, ya en llano, nos sorprende este bello tramo empedrado al llegar a A Ponte Rodríguez, histórico puente reconstruido, paso del Camiño Real sobre el río Trimaz junto al molino do Rañego, con un cabazo y viejas casas en la otra orilla...


Allá van los peregrinos.



Parada en el medio del puente.


Al fondo, las casas y el antiguo molino.


A Ponte Rodríguez.


Tras cruzar el puente tomamos el camino de la derecha.


Y pasamos entre estas viejas casas arruinadas, donde estuvo el molino, Muíño do Rañego.


Ruinas...


Testimonio de un perdido esplendor molinero...



Paso del Camino...


Subimos aquí por senda de tierra y piedra, desde A Ponte Rodríguez hacia las casas de O Camiño.


Sendereo de tierra.


Caja del camino...


Chantas o piedras hincadas y en el suelo restos del viejo empedrado.


Las primeras casas.


Aquí hay una fuente.


En medio de todo un árbol forma en torno a él una pequeña plaza.


Cocha xacobea en una fachada de piedra.


Seguimos subiendo y tomamos, frente a esa cabaña,el camino de la izquierda.


Pasamos por un bosque.


Y salimos a más praderías en Sabugueiros y A Seara.


La subida se suaviza un poco.


Casas a la izquierda.


Llegamos a este cruce y aún subimos un poco más, pista arriba.


Atrás va quedando Vilalba.



Aquí nos desviamos.


Y adelante va el Camino...


Noble caja caminera, testigo del paso de miles y miles de peregrinos y viajeros a lo largo de muchos siglos...


Murias de piedra.


Llegamos a Gabín.


Tendejones, cuadras, hórreos.


Pozo de agua.


Tramo asfaltado.


Caballo y peregrinos.


Cruce de caminos, subimos por allí.


Antiguo lavadero.


Y seguimos ruta.


Más ruinas, símbolo del éxodo rural y del abandono del campo.


Cactus en la ventana.


Junto al seto...


La "evolución" del hórreo.


Y llegamos a las antiguas escuelas de Gozán.


La entrada a la escuela quedará a nuestra derecha.


Y enfrente de la escuela sigue el camino por el bosque.


Bien indicado.


Hileras de piedra para salvar las charcas que aquí se forman.



Estamos en el Monte A Camposa.




Pinares...


Aún divisamos Vilalba en la distancia.


Seguimos adelante...


Senda de suma placidez...


Ya falta menos para llegar a Santiago.


Vegetación silvestre. Toxos.


Buen Camino...


Metros adoquinados en el paso de un arroyuelo.



A 117 kilómetros de Santiago entramos en la parroquia de Alba en As Turbelas.


As Turbelas.


El Camino pasa junto a aquel caserío.


En medio de la verde campiña.


Dejamos atrás As Turbelas.


Y llegamos a otro tramo adoquinado, este más largo.


Y es que es aquí donde pasamos sobre la Autovía del Cantábrico (A-8).


Por allí, entre las casas, continúa la ruta xacobea.


De As Penas a A Paiola.


Oteando el Camino...


Setos de casas.


Y las clásicas chantas o piedras hincadas.


A Paiola.


Ahora estamos en A Estrada, topónimo de evidentes resonancias camineras.


A la izquierda las casas de la carretera.


Pronto cruzaremos la N-634.

  
A Estrada, enclave en el que encontramos una cruz de hierro sobre un monolito junto a una tapia.



Nos dirigimos a la carretera general.


Indicaciones xacobeas.


Es la ruta a Baamonde.


Y ya cruzamos la N-634 ó E-70.


Y nos acercaremos a la iglesia de San Xoán de Alba, de torre campanario y altar abovedado que recortan su silueta sobre el cementerio de trabajadas cruces neogóticas, altas, espigadas y bien labradas, que tanto proliferan en la comarca chairega gracias al trabajo de sus excelentes canteros, quienes propagaron este estilo desde el siglo XVI.


Parada en el campo de la iglesia.


  
San Xoán de Alba, torre campanario y altar abovedado.



  
Un cruceiro de llamativas imágenes de marcados gestos completa el conjunto monumental.



En el campo de la iglesia.


El lugar de A Igrexa.


Poco después cruzamos nuevamente la N-634 y pasamos cerca del bar Cascudo. Atención a las señales: a la derecha para cruzar la calzada y el mojón de la izquierda para tomar ese camino frente a esta casa.


Camino entre setos silvestres.


Cruce y seguimos de frente.


 Iremos así por Carralmaior en ruta a Costián.