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jueves, 24 de noviembre de 2016

DE COMILLAS A VALDÁLIGA POR LA RÍA DE LA RABIA Y PLAYA DE OYAMBRE (CANTABRIA): TRECEÑO, TIERRA DEL EXPLORADOR DEL GRAN CAÑÓN DEL COLORADO Y "ADELANTADO DE UTAH"

Ría de la Rabia o Raya de Oyambre, en el Camino de Comillas a San Vicente de la Barquera
Rubárcena (Comillas). Entrada al Parque Natural de Oyambre
Nada más salir de la histórica y monumental villa de Comillas el Camino, siguiendo la carretera local que forma una larga recta con filas de arbolado a ambos lados, se encuentra con otroos monumentos, pero estos naturales, pues entra en el Parque Natural de Oyambre, creado en 1988 para preservar este tramo de la costa cántabra


Estamos en Rubárcena, donde hay un campo de fútbol y área de descanso. Destaca el antiguo lavadero en torno al que se ha hecho un área de descanso, el Arboretum del Joyucu, con diversas especies arbóreas autóctonas


El paseo, a la sombra de los plátanos, es sumamente agradable...


Alguna casa arruinada...


El paseo, bajando desde las afueras de Comillas


Estamos sobre las vegas de un arroyuelo casi seco, que desemboca en la Ría de la Rabia, hacia donde nos dirigimos. No en vano Rubárcena hace referencia a río de la bárcena, del latín marginem, margen fluvial cultivable y a veces inundable


Señalización del Camino...


Casa de corredor y cortafuegos en el cruce a Trasvía


También dejamos atrás el cruce de Rioturbio. Nosotros seguimos siempre de frente en ligera cuesta abajo


Estamos a la entrada de una finca, en Rulapuente


Nos asomamos a estos ojivales ventanales y ya admiramos la Ría de La Rabia en su sector sur


En este estuario desembocan los ríos Turbio y Capitán


Un impresionante paisaje y ecosistema de flora y fauna autóctonas


Nos acercamos así a La Rabia, unas casas entre la carretera y el estuario


Y esta es la Ría de la Rabia o de Zapedo cuando va acercándose ya a su desembocadura en el mar


Encantos del paisaje...


Pasamos ahora junto a la bolera


Bar y casa de comidas. En este momento la encontramos cerrada


Al otro lado estaba el molino, El Molino de la Rabia. Hay tienda


Si bajamos a la bolera podremos acercarnos a esta orilla


Se ven pequeñas lanchas de pescadores del estuario


Un paraje mágico...



Cruzamos ahora hacia el Molino de la Rabia para cruzar el puente sobre la ría


Hay paso peatonal a ambos lados del puente pero el de la derecha es más ancho y recomendable. Observémos las esclusas. Sin duda era el de La Rabia un molino de mareas, esto es, funcionaba con el agua embalsada que al subir y luego bajar la marea, hacía funcionar antaño las muelas y demás maquinaria del noble oficio de la molienda


Aún no se ve propiamente el mar pero ya se adivina...


Casas de labor


Aquí dejamos el municipio de Comillas y entramos en el de Valdáliga


Vista atrás...


Y vista a la ría, en su vertiente de Comillas


Comenzamos a ver el pueblo de Trasvía


En Trasvía destaca su iglesia parroquial del siglo XVIII con torre-campanario


Vamos llegando ya al otro lado, a la orilla del municipio de Valdáliga


Allí hay también un embarcadero...



Y vamos llegando a la orilla de Valdáliga...


Justo cruzado el puente nos desviamos a la derecha en esta senda peatonal...


El horizonte marino en lontanaza...


A nuestros pies, la ría...


Ría de la Rabia o de Zapedo


Pastizales


Y ya vemos bien la desembocadura. Aquí se unen realmente dos rías, esta de La Rabia y la del Capitán. El conjunto es conocido como Ría de Oyambre


La desembocadura es una zona arenosa, con bellos dunares: a la izquierda es la Playa de la Rabia o Playa de Oyambre


A la derecha está La Peña Combarro y en medio una isla es La Peña de la Barra


Las dunas...


Estas rías fueron puertos naturales desde la más remota noche de los tiempos...


Una vaca tudanca nos observa. Entre otras carcterísticas biológicas esta raza autóctona cántabra es reconocible az primera vista por sus grandes y salientes cuernos


Los planes para construir y urbanizar el lugar fueron la causa de una fuerte oposición ecologista y vecinal que culminó con la declaración del Parque Natural de Oyambre el 21 de noviembre de 1988


Gracias a ello podemos disfrutar de tan idílico paraje


 Aquí la avifauna es de grandísimo interés, pudiendo observarse especies como la cerceta común, ánade real, correlimos común, zarapito real, el cormorán moñudo y la gaviota patiamarilla.


El paseo sobre la ría nos desvuelve inmediatamente a la carretera


Aquí las indicaciones no están demasiado claras, han sido corregidas, tachadas... pero no hemos hallado continuidad yendo a la derecha salvo la misma carretera. Por eso recomendamos siempre llevar una guía para consultarla pues no siempre hay, como nos ha pasado en este caso, a nadie a quien preguntar, o en otras ocasiones, aunque lo haya, no siempre está familiarizado con el trazado del Camino. Por ello, siguiemdo las flechas emborronadas, cruzamos la carretera y subimos al otro lado


Ascendemos por estos campos y fincas


Y ahí tenemos una buena vista de la Ría de Oyambre


Ante nosotros tenemos ahora el pueblo de Treceño, de ilustres e históricos hijos, uno de ellos el gran escritor renacentista español el clérigo Fray Antonio de Guevara, aquí nacido en 1480, el otro, nacido en el barrio de La Herrería en 1779, fue Silvestre Vélez de Escalante, misionero franciscano que describió en sus exploraciones en los actuales Estados Unidos, donde recorrió el Gran Cañón del Colorado. Su nombre ha dado topónimo a la Villa de Escalante, el Desierto de Escalante y la ciudad de Escalante, así diversas instituciones de enseñanza. El gobierno norteamericano le dedicó también un inmenso parque natural al sur del estado de Utah


Es Treceño ahora pueblo famoso por sus ferias ganaderas de San Bernabé y San Martín, excelente escaparate de la vaca tudanca. Como nota curiosa hemos de decir que en 1822 tuvo ayunamiento propio, hasta que quedó integrado en el de Valdáliga en 1835, siendo su capital, hasta que luego pasó a Roiz


Allí está el Cabo de Oyambre, que ya pertenece al municipio de San Vicente de la Barquera


Sigue la subida, más ligeramente, prados arriba.


Así llegamos a El Teju donde, a la altura del cementerio nos desviamos a la izquierda para asomarnos a este mirador sobre la costa de Oyambre


Cabo de Oyambre y Sierra  de Oriambre a su izquierda. Campos de Traserna, La Venta y Peña Gerra, sobre la Playa de Oyambre, que no podemos ver, pero sí los campings


Y por supuesto, nuevas vistas sobre Treceño



Bajamos así a la capilla de Santa María del Tejo o El Teju, donde hubo un monasterio medieval en la secular ruta a San Vicente de la Barquera