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lunes, 28 de noviembre de 2016

LA TORRE DE ESTRADA: EL ÚLTIMO REFUGIO DEL MAQUIS EN LA RUTA A SERDIO Y EL RÍO NANSA (VAL DE SAN VICENTE, CANTABRIA)

La Torre de Estrada
Entrando en Estrada
 Llega el camino al pueblo de Estrada, el primero que vamos a encontrar del municipio de Val de San Vicente viniendo del de San Vicente de la Barquera por La Acebosa y Hortigal. Allí, ante las primeras casas, vemos al oeste Los Picos de Europa, magna mole de roca caliza gris cuyas alturas pasan bien de los dosmiles...


El hábitat es diseminado, está disperso a lo largo de la carretera y los caminos. El topónimo estrada hace referencia precisamente  a antiguas vías y calzadas, como es este el caso, ahora ocupado en este tramo por la carretera CA-843


Nada más llegar, la señalización nos indica que nos acercamos a la medieval Torre de Estrada


Y hacia allí vamos nosotros


Siguiendo las señales y dejando a nuestra derecha el desvío a Serdio. Obsérvese que recomienda seguir de frente a los caminantes y a la derecha a las bicicletas


Pasamos frente a más casas y fincas. Antaño en el pueblo hubo alfareros


Con setos a ambos lados de la calzada...


Al fondo hay un cruce


Y nos desviamos de la carretera por una senda a la dereecha


Aquí está la Torre de Estrada, torre defensiva de estos valles y caminos milenarios, con una capilla señorial del siglo XIII dedicada a San Bartolomé que la convierte en la única torre con santuario anexo de toda Cantabria. Una muralla cierra el conjunto haciendo un pequeño castillo asentado en un peñasco


La torre es anterior, originalmente del siglo VIII, erigida en los albores de la llamada Reconquista, pero reconstruida en el s. XII, que es básicamente la estructura gótica que ha llegado a nuestros días, de tres pisos y que antaño tuvo almenas, apenas con huecos en sus paredes de mampostería. Se entra a ella desde el patio por una pequeña escalera


Fueron sus dueños y de todo el territorio el linaje de la familia Duque de Estrada, apareciendo aquí su blasón y el de los Ceballos. Tuvo trabajos de restauración a lo largo de estos años, en el 2005 y ahora, en el 2016.  Alberga en su interior una esposición dedicada al maquis, los últimos republicanos que siguieron en pie de guerra tras la capitulación de 1939, algunos durante décadas y muy activos en las montañas cántabras, leonesas, asturiana y gallegas. No en vano hallaremos referencias a ellos hasta Melide y Arzúa en Galicia, casi a las puertas de Santiago


Texto explicativo al pie de la torre...



Dejamos atrás la Torre de Estrada, de la que hay un verso que dice...

 "Yo soy la Casa de Estrada
 fundada en este peñasco
 más antigua en la montaña
 que la Casa de Velasco
 y al rey no debe nada".



Y llegamos a un cruce de caminos en La Fuente de las Anjanas, donde hay una posada rural. Las anjanas son las hadas o ninfas de las augas de la mitología cántabra


Atendiendo a las señales, tanto del Camino de Santiago del Norte como del Camino Lebaniego, tomamos el ramal de la derecha


Hay aquí un pequeño oratorio


Con una imagen de Santiago y ofrendas dejadas por los peregrinos


Sigue el Camino


Viendo ya asomando sobre las copas de los árboles el pueblo de Serdio

El Camino hace una curva, bajando a esta vallina


Y sube junto a roquedos, fincas y bosques


Pasamos una casa


Y salimos a la carretera CA-844, que seguimos de frente, entrando en Serdio


Siempre por la calzada principal no haciendo caso a los desvíos de los lados, paso a las fincas


Y así vamos aproximándonos al centro del pueblo


Artística escultura sobre una peña al lado del Camino...


Llegamos a El Corralucu, donde hay posada viajera, turista y caminera


Aquí se jugaba a los bolos, el birle o bolu palma, de grandísima afición en Cantabria y oriente de Asturias


El Corralucu


Seguimos ruta...


Anuncio del hospedaje


Tramo llano entre las casas


Arquitectura tradicional


Señalización por doquier


Portones de las fincas


Otro corro o corral entre casas, este a la izquierda del Camino, en un interesante conjunto con alguna casa de cortafuegos y corredor. También hay bar


La yedra cubre las fachadas


Bellas parcelas y viviendas que recogen la esencia de la arquitectura popular cántabra


Andamos por la acera


A la izquierda hay unos apartamentos tuísticos y al fondo nos acercaremos a la iglesia


Pasamos estas casas...


Y llegamos a la iglesia parroquial de San Julián Mártir de Serdio


Muy reformado y restaurado, parece ser fue construido en el siglo XVIII


Pasamos junto a su sacristía y pórtico


En el interior hay una importante placa


Dedicada a la memoria del gran Gumersindo Laverde Ruiz, escritor, filósofo y periodista natural de Estrada, por donde acabamos de pasar. Es por muchos consdiderado el maestro de Menéndez Pelayo y un gran investigador y divulgador de la historia,el folklore, la mitología y todo el acervo cultural de Cantabria y Asturias


Al otro lado está la Fuente la Aldea...


Y otro bar, con terraza


Por ahí va el Camino...


Al otro lado de la iglesia, pero nosotros la rodeamos para ver todos sus detalles, incluido el reloj de la torre del campanario


La ruta pasa junto a esa casa


Justo a su derecha, donde hay un cruce


La senda sigue de frente, 


Pero si quieremos pernoctar en el albergue de peregrinos, sito en la antigua escuela, hemos de desviarnos a la derecha



 Hito de los caminos lebaniego y de Santiago...


Por aquí salimos de Serdio...


Junto a más posadas rurales


Vamos dejando atrás el pueblo


Y caminamos dando vista a La Hoya Salceda



Luego hay un cruce


La señal dice que nos adentremos por esta pista, en el bosque, pero la flecha pintada en el mojón parece recomendar, al menos para las bicicletas, seguir por el asfalto


Nosotros decidimos apartarnos de la carretera el tramo que discurra por esta hermosa senda...


Pista bien trillada y flanqueada por árboles y setos silvestres


Luego, viene entre los prados, en la zona de Las Brañas


Caballos y cobertizo


Plantaciones de eucaliptos


Y en la eucaliptal nos internamos...


Para salir de nuevo a la carretera en La Fuentona


Bajamos poco a poco hasta el lugar de El Salín. Hemos llegado al valle del Nansa, cerca de la prehistórica cavera de la Cueva de la Cueva de la Fuente del Salín. Allí en ese cruce se separan Camino Lebaniego y Camino Norte de Santiago. Cruzando la carretera S-223, nosotros iremos, desde la casa del fondo a la derecha, en ruta a Pesués, la capital de este municipio de Val de San Vicente


Por allí vamos nosotros


Pero a nuestras espaldas vemos Muñorrodero, por donde va el Camino Lebaniego, valle del Nansa arriba. El pueblo tuvo muelles navieros, dada la profundidad del río Nansa y la cercanía al mar. Era el llamado Puerto de Reocín, por el que llegaban barcas con mineral de hierro para las numerosas herrerías del valle que trabajaban con la fuerza hidráulica de la corriente, actividad registrada documentalmente desde 1404 pero que podría existir desde bastante antes, dadas las entradas y puertos naturales que son las rías desde remotísimos tiempos. Además en Muñorrodero existió una fábrica de harinas


Nosotros seguimos rumbo norte dejando atrás El Salín y Muñorrodero, tomando ahora la senda peatonal por la ribera de uno de los grandes cursos fluviales de Cantabria, el río Nansa, abriéndose ya a la Ría de Tina Menor


 Un paraje maravilloso


Senda peatonal y área de descanso


Aquí los peregrinos hacen un alto y posan sus mochilas


Un lugar totalmente idílico


Orillas boscosas...


Los lodos y sedimentos del estuario forman campos de barro en lo que crece algo de hierba


Volvemos a salir a la carretera, ante el viaducto de la Autovía del Cantábrico


Estamos en la Ruta Peñas Arriba, dedicada a los escenarios de la obra de este gran intelectual y novelista que fue José María de Pereda, plasmador infatigable del costumbrismo cántabro y sus valores, cuyo momnumento y dedicatoria veíamos cuando recorríamos Santander, nada más desembarcar en sus muelles viniendo de Somo en lancha atravesando la bahía


Peñas Arriba describe un bello itinerario de Reinosa a Tudanca por estos valles de Cantabria. Aquí vemos un mapa de la travesía trazada en base a esta novela y un estracto de la misma dedicado a este tramos que estamos recorriendo hacia Pesués



Ya en la carretera hemos de tener mucho cuidado pues el tráfico, aunque no suele ser muy intenso sí pasa veloz. Podemos arrimarnos todo lo posible al boder izquierdo y pasar bajo el puente del ferrocarril por una estrecha vereda, puente a su vez debajo del viaducto de la Autovía del Cantábrico


Y allí, en La Barca, topónimo que hace referencia a la antigua barca que cruzaba la ría de Tina Menor antes de la construcción del puente, nos disponemos a pasarlo al otro lado para seguidamente subir por el camino antiguo a Pesués, la capital de Val de San Vicente y de allí ya rumbo a Unquera y Tina Mayor, paso a Asturias