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miércoles, 15 de enero de 2025

NOREÑA Y ARGÜELLES EN EL CAMINO DE SANTIAGO EN ASTURIAS (4) LOS HOSPITALES DE PEREGRINOS DE ARRIBA Y ABAJO EN LA PLAYINA Y LA ESTATUA DE PEDRO ALONSO

 

La Playina, solar de los Hospitales de Arriba y de Abajo de Noreña, y El Monumento

Por la calle o Paseo de Fray Ramón, dedicada desde 1894 al obispo y conde honorífico de Noreña Fray Ramón Martínez Vigil en lo que fue la antigua calle del Hospital, llegamos a la pequeña plaza-explanada de La Playina, solar que fue del desaparecido Hospital de Pobres y Peregrinos de Noreña, que en realidad eran dos, el de Arriba y el de Abajo, en cada planta de su antiguo edificio, que luego fue Ayuntamiento, Juzgado y Escuela y que, derribado en 1936, su espacio conforma ahora este coqueto y acogedor rellano, orientado al sur y muy soleado, de ahí su playero nombre, donde el Café El Viejo Almacén saca sus terrazas y una placa, al otro extremo, recuerda a aquella, o aquellas, fundaciones hospitalarias

El hospital, en el sentido más de hospedaje u hospital de caridad, de pobres y peregrinos estaba dedicado a Nuestra Señora del Rosario, pero en realidad, recalcamos, figuraban como dos hospitales, uno en cada planta del edificio, el Hospital de Abajo, que era el de dicha advocación, y el Hospital de Arriba, bajo la advocación de los Santos Mártires Fabián y Sebastián, en la planta alta, que debieron ser dos ya desde el mismo origen, pues unos meses después de su fundación, el 6 de julio de 1593, el Licenciado don Diego Valdés, Visitador General del Obispado, escribía su informe del mismo: 

«Halló su merced a ver dos Hospitales, uno de los Santos Mártires, San Fabián y San Sebastián en el cual está inclusa la Cofradía de Los Santos Mártires, que visitó. El otro es el Hospital de Nuestra Señora, cuyos libros tiene Su Señoría en la ciudad de Oviedo para tomar cuentas de la hacienda perteneciente a Toribio de la Ribera, Regidor de la Ciudad de Oviedo y Administrador que dice ser de la casa de Lorenzana». En efecto, don Gabriel Lorenzana y dona Doña Clara Argüelles, su mujer, fundaron el 4 de enero de 1593 la Obra Pía de LORENZANA y el «Hospital de pobres peregrinos» con la advocación de Nuestra Señora del Rosario de Noreña.”

La razón de estos 'dos hospitales en uno' no la sabemos con seguridad, pero sí que su fundación nos lleva al año 1593, cuando Gabriel Lorenzana, Regidor de Oviedo y del Concejo de Siero, y su mujer Clara Argüelles, fundadores del Palacio de Miraflores en Ferrera (La Mariscala), entonces en términos sierenses y que posteriormente pasarían a Noreña y al que le dedicamos la primera entrada de esta serie del Camino de Santiago en Noreña, fundan en testamento en 1593 el Hospital de Pobres y Peregrinos de Nuestra Señora del Rosario, aunque reiteramos que fueron en realidad dos salas, la de arriba dedicada a los Santos Mártires. Más tarde se le añadió la capilla del hospital, del año 1663, obra del cántabro Ignacio del Cajigal o Caxigal, también desaparecida y con la advocación de Nuestra Señora del Rosario, como el Hospital de Abajo, si bien, dice Fanjul en Noreña entrañable que "Los fieles la titulaban "Nuestra Señora del Buen Suceso" (La Velilla) que era la imagen central que figuraba en el retablo; también en ella se daba culto a San Roque, San Sebastián, San Francisco Javier y San José."

En el Hospital de Abajo abrió en 1796 sus puertas la primera escuela, iniciativa del obispo Llano-Ponte, y el de Arriba pasaría, andado el tiempo, a ser sede del antiguo ayuntamiento, razón por la cual se conocería al lugar como Plaza de las Antiguas Consistoriales. La capilla fue reformada en 1925 pero ambos edificios fueron derribados durante la Guerra Civil con el motivo de descongestionar la atestada plaza, si bien la capilla aguantó unos meses más al ser empleada como cárcel

La causa del derribo parece ser que el edificio, que como hemos dicho había pasado a ser Ayuntamiento, Juzgado Municipal y Escuela Nacional de niños, era causa de angostura en el cruce de esta calle con la del Doctor Cuesta Olay, antigua calle de los Condes (de Noreña), que pasa por arriba y así, se supone que en agosto de 1936 y dentro de los avatares político-urbanísticos de la Guerra Civil, el conjunto fue derribado, permaneciendo así cuando las corporaciones de posguerra mantuvieron este solar expedito, trasladando el Ayuntamiento a El Parque, dejándolo más o menos como lo vemos ahora, pues en la década de 1990 se derribó otro edificio que quedaba aquí, el de la ferretería de Aquilino Gutiérrez, luego de Emilio Colunga

Sí se conservó La Estatua, como se conoce popularmente el monumento al gran benefactor de Noreña el indiano Pedro Alonso, de 1927, erigida por suscripción popular, realizándose para recaudar fondos varias funciones teatrales. Se encargó la estatua al escultor ovetense Víctor Hevia, quien presentaría dos proyectos del agrado de los organizadores pero no de la viuda de don Pedro, pues alegaba que el personaje representado no se parecía a su marido

Por esta razón se hizo un nuevo encargo, esta vez al escultor Mariano Benlliure, quien ya había plasmado diferentes personalidades, si bien el proyecto subió a las 60.000 pesetas, sufragando la diferencia la familia del indiano, siendo inaugurada el 29 de junio de 1927 con presencia de público y autoridades en un ambiente a la vez solemne y festivo. Escribe de esta estatua y de a quien está dedicada el escritor José Ignacio Gracia Noriega en La Nueva España del 28-2-2010 con el artículo Pedro Alonso, indiano con estatua:

"Algunos indianos, una vez ricos, ejercieron algunos tipos de mecenazgo, no limitándose a financiar el lavadero o la escuela de la aldea natal, o a arreglar algunos caminos. Al regresar a su punto de partida mostraban cierta debilidad por la arquitectura, edificando la quinta lo más suntuosa posible, en muchos casos en el mismo lugar donde se había levantado la casa de sus padres, con jardín cercado con muro y puerta de rejas de lanzas y las palmeras declarando que el dueño había vivido en tierras lejanas; y algunos, muy especiales, por la escultura. 
Alguno hubo que se financió la estatua de sí mismo, aunque lo normal era que, cuando se trataba de un personaje muy sobresaliente, la encargaran los familiares apesadumbrados o la costearan, por «suscripción popular», las aldeas o las villas agradecidas por los favores recibidos de la generosidad y opulencia del indiano. Varios indianos disponen de estatua en diferentes localidades asturianas; la más conocida, la de don Pedro Alonso Bobes, en Noreña, no sólo porque se encuentra en el centro mismo de la Villa Condal, sino por la personalidad de su autor, Mariano Benlliure, uno de los escultores más destacados de su época. La estatua es de sobra conocida, ya que no pasa inadvertida para nadie que se acerque a Noreña: don Pedro, la mano derecha en el bolsillo del pantalón y en la izquierda el sombrero, parece caminar por la popular «playina» noreñense, teniendo a su espalda la calle de Arriba: a sus pies, dos niños se asoman al pedestal insinuándole una ofrenda floral. Estos niños, cuyos modelos eran dos sobrinos del escultor, fueron objeto de un curioso «plagio», ya que aparecen repetidos casi exactamente como comparsas de una estatua, «A la libertad de expresión», obra del escultor Eduardo Soriano, en el paseo marítimo de Marbella. Según testimonios recogidos por el infatigable Miguel Ángel Fuente Calleja, cronista oficial de Noreña, «no hay ninguna duda de que por el tamaño de las figuras, la expresión, la postura y hasta por el más pequeño detalle Soriano utilizó los mismos moldes que sesenta y ocho años atrás sirvieron para fundir la estatua de Noreña». 
La estatua de don Pedro Alonso, que en Noreña es conocida como «La Estatua» sin más, se realizó por suscripción popular, recaudándose al cabo de varias veladas teatrales la cantidad de poco más de siete mil pesetas. La obra fue encargada al escultor ovetense Víctor Hevia, que presentó dos proyectos que agradaron a la comisión organizadora, más no a la viuda del finado, que no encontró parecido entre el proyecto y su difunto marido, por lo que se le hizo el encargo a Mariano Benlliure, autor de monumentos a Cervantes, Goya, Castelar, Alfonso XIII, el cabo Noval y el torero Joselito, y que en Asturias realizó obras también notables como «La Praviana» de Pravia y «La Asturiana» de Villaviciosa, que encanta, por cierto, a Hugh Thomas. Siempre que viene a Asturias, el ilustre historiador hace lo posible por ir a Villaviciosa y se queda un rato contemplándola. 
El presupuesto del nuevo proyecto ascendió a sesenta mil pesetas, siendo completada la diferencia por la familia del indiano, inaugurándose la estatua el 29 de junio de 1927, festividad de San Pedro, con asistencia del propio Benlliure. Al acto asistieron también autoridades provinciales y locales, y el gobernador militar, general Zuvillaga, comparó la laureada de San Fernando, máxima condecoración militar, con el homenaje que el pueblo de Noreña le rendía a don Pedro Alonso. Después de los discursos se recitaron poesías, sonó la «Marcha real» a cargo de la Banda de Música, se lanzaron voladores y los niños arrojaban pétalos de flores, los caballeros gritaban vivas y bravos, las damas, recatadamente, criticaban los sombreros y los vestidos de las vecinas. 
Benlliure tuvo en cuenta todos los detalles definitorios del indiano en general y de don Pedro Alonso en particular para que la estatua resultara «parecida» al modelo, por lo que incluyó en el chaleco el reloj con cadena de varias vueltas. Antes de que los automóviles se hicieran del dominio común y el indiano regresara a su aldea con el cochazo mejor que «haiga», la demostración de su triunfo allá en las Américas eran la cadena y el reloj. Si el indiano traía cadena y reloj, buena señal; si no, mal asunto. No es necesario anotar que el reloj de don Pedro sería de calidad y la cadena, de oro de ley."

Pedro Alonso nació en Noreña en 1856 y emigró a Cuba muy joven con su amigo el también noreñense Manuel Rionda Polledo (quien llegaría a ser llamado El Barón del Azúcar), cuyo hermano Francisco Rionda los llamó para trabajar en las industrias azucareras que recibió como dote de su matrimonio con la rica cubana Elena de la Torriente. Hicieron fortuna y Manuel pasó a ser cuñado de Pedro al casarse con su hermana Ramona; nos lo explica mucho mejor Gracia Noriega:

"Pero antes de que don Pedro Alonso quedara inmovilizado en su estatua de bronce, con un aspecto tan natural que tal parece que se dispone a cruzar la calle para ir a comer alguno de los platos deliciosos que se sirven en El Sastre, marchó a las Américas, donde hizo fortuna trabajando en ingenios azucareros. Había nacido en la villa de Noreña en el año 1856, como era uso en aquella época, emigró a Cuba todavía muy joven, en compañía de Manuel Rionda Polledo, quien, con el tiempo, además de su socio, se convertiría en su cuñado, al contraer don Pedro matrimonio con su hermana Ramona. 
Pedro Alonso Bobes y Manuel Rionda Polledo sirven de ejemplo para desmentir, o al menos matizar, la suposición romántica de que los indianos del siglo XIX marchaban a las Indias a la aventura, y si salía con barba, San Antón, y si no, la Purísima Concepción. No digo que no haya habido algún o muchos aventureros, natos o desesperados, que marcharon a la buena de Dios, pero sin encomendarse ni a Dios ni al diablo. Por lo general, estos indianos que embarcaban «sin red», por así decirlo, eran los que se perdían para siempre en las inmensidades de las Américas o habían de ser devueltos a la patria por cuenta del Consulado: testimonios de éstos se encuentran en abundancia en el Archivo de Indianos, algunos dramáticos. Pero lo más corriente, y también lo más razonable, era que los jóvenes emigrantes marcharan reclamados por algún familiar o vecino, que deseaban descansar en ellos las responsabilidades y la dedicación plena que sus negocios exigían. Para tener al otro lado del mostrador o a cargo del ingenio a una persona de confianza, nadie mejor que un sobrino, al tiempo que se reservaba a la sobrina para casarse. Los indianos nunca tuvieron confianza en la población nativa. Consideraban a los indios vagos, a los mestizos poco de fiar y nada digamos de los criollos. Exponer esto no es racismo: nos limitamos a contar lo que había. 

Pedro Alonso y Manuel Rionda fueron reclamados a Cuba por Francisco Rionda, hermano de Manuel, quien, en un golpe de fortuna, contrajo matrimonio con la acaudalada cubana Elena de la Torriente, que recibió como dote al casarse ni más ni menos que siete ingenios azucareros. Razón por la que ni Pedro Alonso ni Manuel Rionda hubieran de pasar por el duro aprendizaje de otros congéneres que, partiendo de la nada o poco más y durmiendo sobre la tabla del mostrador, consiguieron amasar grandes fortunas. Ellos encontraron el camino a la fortuna abierto y en buen estado: sólo les quedaba transitarlo con cuidado y administrarlo con tino. Don Pedro llegó a ser una figura importante de la industria azucarera en Cuba, y ser un gran azucarero en Cuba en aquella época implicaba una proyección económica y social muy importante."

Pedro Alonso regresó a España en 1907 con 51 años, edad a la que los indianos con suerte solían retirarse, pues además de caudales llevaban trabajando desde muy niños. En el caso de Pedro había una causa más...

"No obstante, su salud se resentía del clima tropical, por lo que regresaba a España en 1907, contando 51 años de edad. No se crea que es raro que los indianos se retiraran a esta edad, e incluso antes. Habían emigrado muy jóvenes, casi niños, muchos de 12 o 13 años, y la mayoría antes de cumplidos los 20. En consecuencia, a los 50 años ya llevaban más trabajo encima que la mayoría de los trabajadores de la Península de 60. Y de duro y eficiente trabajo, porque, aunque se suponía que las calles de La Habana, Veracruz y Montevideo estaban adoquinadas con bloques de oro y plata, el oro y la plata, si lo querían, tenían que conseguirlo a pulso. Todo dependía, por otra parte, de las necesidades y de las ambiciones de cada uno." 

En su Noreña natal prosiguió sus actividades empresariales y asistenciales tal y como había hecho en Cuba. Patrocinó la traída de aguas desde Hevia, incentivó la industria chacinera, construyó viviendas populares y cine, fundando el Centro Cultural y la Fundación Rionda-Alonso, al cargo de las escuelas públicas fundadas en 1916, dirigidas por otro de sus cuñados, Silvestre Rionda, de ahí los niños en el monumento:

"Pedro Alonso tenía su vida resuelta y, de vuelta a la emigración, en lugar de irse a «fardar» a París, como si fuera un argentino o un catalán, regresó a Noreña, donde mantuvo una actividad empresarial y asistencial tan notable como la realizada en Cuba. A él se debe la traída de aguas desde Hevia, la obra pública más importante ejecutada en Noreña en todo el siglo XX y, como apunta Fuente Calleja, «el auténtico trampolín para el despegue de la industria cárnica». Asimismo, construyó viviendas de renta baja, un cine y creó el Centro Cultural y la Fundación Rionda-Alonso, encargada de mantener las escuelas públicas fundadas en 1916 con un presupuesto de 138.720 pesetas, y de cuya dirección se encargó su cuñado más joven, de nombre Silvestre Rionda."

Como otros indianos, hizo carrera como político, llegando a ser alcalde y vicepresidente de la antigua diputación...

"Paralelamente desarrolló una actividad política, a través del Partido Reformista de Melquíades Álvarez, de mucha implantación entre los indianos, que se consideraban republicanos mientras sus mujeres eran monárquicas y muy frecuentadoras de iglesias de curas. Desde abril de 1916 a febrero de 1917 fue alcalde de Noreña y, más tarde, vicepresidente de la Diputación de Asturias. Típico indiano perfectamente integrado en la provincia y en la villa, dentro de una ideología conservadora, falleció el 7 de mayo de 1921. Su suntuoso panteón, hoy en «lamentable estado de abandono», es obra del cotizado arquitecto Manuel del Busto."

Tras su muerte se decidió homenajearle con este monumento, La Estatua, "en la plazuela frontera a las consistoriales" o "Plaza del Consistorio", como se conocía por entonces a este espacio, por entonces evidentemente más pequeño, al lado del antiguo ayuntamiento aún en pie y más antiguo hospital/hospitales de pobres y peregrinos, con su capilla. También se le dedicó una calle en El Truébano, barrio donde construyó su chalet, como se llamaba por entonces usualmente a las mansiones y palacio indianos y burgueses, o sus quintas de recreo

Cuando se colocó esta estatua en bronce se hizo bajo la supervisión de su autor Mariano Benlliure, quien residió enfrente, en una casa tipo hotel, para poder además asistir a su inauguración. Se sabe que durante su estancia en Noreña conoció El Llagar de Pipano, situado entre las cercanas plazas de La Cruz y La Nozalera donde dio cuenta de su excelente sidra, siendo convidado a una excelente fabada por la señora de la casa unos días de la casa, por lo que "salió encantado quedando muy agradecido", como cuenta Abelardo Riestra Abelardo en Desde la emigración de Noreña a la Argentina, publicado en el porfolio de las fiestas del Ecce-Homo de 1997

Dice el erudito local y entusiasta noreñense José Manuel Fanjul Cabeza en su libro Noreña entrañable que La Estatua "está catalogada como una de las mejores estatuas realizadas por este artista, da fiel imagen del personaje, en actitud desenfadada, sobre pedestal..."

Y en ella aparecen dos niños "que reflejan el agradecimiento popular y la importancia que D. Pedro dio a la educación"

Un niño coloca flores a sus pies mientras una niña, más pequeña sostiene un ramo

Los niños, junto al pedestal, simbolizan el legado de su fundación de enseñanza, fundamental en aquellos tiempos en que aún escaseaban escuelas y maestros para las clases populares y las que había eran aún muy elementales en su mayoría

En el pedestal podemos leer:

D. PEDRO ALONSO

EL PUEBLO DE NOREÑA

A SU

QUERIDO BENEFACTOR

Y en esta placa en el suelo leemos lo siguiente: 

D PEDRO ALONSO BOBES  
NOREÑA (1856 – 1921) 
ESTATUA ERIGIDA POR LA VILLA DE  
NOREÑA EN RECONOCIMIENTO A SU  
DESINTERESADA LABOR COMO  
BENEFACTOR  
AUTOR: MARIANO BENLLIURE  
29. JUNIO.1927

Realmente, nos dice Fanjul, parece ser que la vecindad de Noreña pensaba en una estatua para Manuel Rionda Polledo, su amigo y luego también cuñado, pero "Quizás la prematura muerte de D. Pedro, que ya residía en Noreña y a quien todo el mundo trató de cerca, lo que hizo cambiar al destinatario pese al acuerdo municipal aprobado el día 22 de julio de 1961 en ese sentido"

Se pensó en un principio colocar La Estatua en los jardines de la escuela de su fundación, pero la comisión organizadora desistió de su empeño ante la oposición de la viuda y familiares de Pedro Alonso a la primera estatua de Víctor Hevia, por lo que se decidió instalarla en esta parcela junto al entonces Ayuntamiento de Noreña, desaparecido en 1937


Cuando Benlliure dio por terminada la colocación de La Estatua, que antes de la inauguración aparecía cubierta por un gran toldo, se informó a la comisión del monumento que se diese por terminada la suscripción popular para erigirla, pues la sesenta mil pesetas que se debían al escultor "habían sido recaudadas como donación por noreñenses residentes en algunos ingenios azucareros cubanos, pertenecientes a la familia Rionda", según escribe el cronista noreñense Eloy Cuesta Rodríguez, El Mosquitu en El Motivo de una Estatua de Benlliure en el porfolio de leas fiestas del Ecce-Homo de 1963


Y arriba, la Calle Arriba, que formaba parte de la calle de Los Condes, referida a los Condes de Noreña, título nobiliario que de los Álvarez de las Asturias, posesores de gran parte de la Asturias feudal, pasó a los Trastámara y, al ser empleado como baluarte en las aspiraciones al trono castellano, fue otorgado a los obispos ovetenses desde Gutierre de Toledo por su fidelidad a la Corona, extinguido en 1827 cuando se puso fin al régimen de señoríos pero ostentado honoríficamente por los mismos hasta 1951


Por acuerdo plenario del 4-3-1906 pasó a estar dedicada al noreñense Dr. Dionisio Cuesta Olay, médico, diputado, que fue alcalde de Noreña y alcalde de Oviedo, a propuesta del alcalde Justo Rodríguez Fernández. Al pie de dicha calle nos acercamos al monolito que recuerda que aquí estuvo el hospital u hospitales de pobres y peregrinos de Noreña, del que en su estudio Camino de Santiago por Noreña, José Manuel Fanjul Cabeza nos dice que es gracias a los historiadores Fructuoso Díaz García y José Antonio Fernández de Córdoba como se ha podido conocer la documentación conservada en el Libro de Cuentas con las anotaciones de sus mayordomos, empezando por el propio testamento de sus fundadores:
“D. Francisco Pajares del Cueto Presbitero Administrador del hospital de Peregrinos y Pobres de esta Vílla de Noreña obispado de Oviedo y con la advocación de Ntra. Señora del Rosario fundo D. Gabriel de Lorenzana vecino de la Ciudad de Oviedo: 

Certifico que de un libro que obra en el archivo de este hospital resulta que por el dicho D. Gabriel de Lorenzana y su muger (i.e.) D. Clara Argüelles se otorgo testamento cerrado a testimonio de Tomas de Granda Escribano de Oviedo (en 1589), y en cuatro de enero de 1593, a pedimento del Exmo. S.or D. Antonio de Baldes Obispo de este Obispado, por mandado de Lope de Miranda y Ribera Juez ordinario de la Ciudad se abrió el referido testamento y entre otras clausulas (que no se expresan en dicho libro), se halla la siguiente que a la letra dice así:
« Item digo que yo e Clara de Argüelles mi mujer edificamos el Hospital de Noreña de Nuestra Señora del Rosario por ciertas satisfacciones que son a cargo de mios tratos e contrataciones e por descargo de nuestras conciencias e por serbir a Dios nuestro Señor e a la Sacratísima Virgen su Madre e para que se alberguen allí ciertos Pobres e tomasen Nobenas y otras que fuesen en Romería a nuestra Señora e pusimos allí tres camas de ropa y siempre esté allí una persona que los recoja, y para que tenga renta para esto la persona que allí estubiere, les de agua, e lumbre, e sal y cama les dejo e mando por la mejor vía e forma que puedo de dinero las tierras y padros [i.e.: prados] que tengo en Cotiellos (El Cuto ¿?) términos de Ferrera, e la llosa que se dice de Fernando de Aldonza según todo anda en renta, señala otros bienes que no se expresan porque no existen en el día y sigue. Que se nombre un Vicario o Mayordomo para que este en su poder, y para que lo arriba mandado, y de lo restante de dicha renta reparen siempre las dichas tres camas de ropa y el dicho Hospital y retejar y comprar lo necesario para reparo de dicho Hospital, camas y si andubiere algún dinero sobrado, o alguno hiciere alguna limosna al Hospital se meta en algo que rente para el Hospital y de esti tenga siempre parte y cargo el que figure nimbrado Mayordomo, y lo nombre el que fuere sucesor de la Casa de Miraflores, siendo de mi linaje y apellido, y si no que le nombre el Obispo, y de esto tenga a cargo hacer, y para ver si se cumple el beneficiar al Hospital, camas y pobres encargo a la conciencia de ellos al que es o fuere cura de Santa María de Noreña é tenga poder para ello, y así mismo el Señor obispo, o su bisitador, para que tome las quentas y ver como se cumple, y esto lo hagan por Servicio de Dios Nuestro Señor, y para que se haga bien a los pobres para que tengan allí albergue, y amparo, y lo mismo encargo al que fuere sucesor de la Casa de Miraflores siendo de mi linage, y si no al Sr. Obispo o su Vicario, y el Conde de Noreña, y si pudieren hacer que haía cofradia la hagan, y asi encargo a la Hospitalera que fuere de dicho hospital haga a los Pobres quando se fuesen acostar digan cada uno un Pater nostre y una Ave María a nuestro Señor Dios, y a la Virgen María por las animas de Gabriel de Lorenzana y Clara de Arguelles su mujer fundadores del Hospital.» 

Se registra el paso de peregrinos procedentes de Cantabria, País Vasco, Navarra, Aragón, Castilla, Andalucía, Aviñón, El Rosellón, Flandes... una hospitalera se encargaba de atender a los que caían enfermos (se practicaban en ocasiones sangrías en los tobillos) y se documenta el paso de peregrinas con sus hijos, incluso a una se le proporcionó una nodriza al quedarse sin leche. Se estipulan sus rentas y se certifica que "es solo para peregrinos y Pasageros Pobres", según recoge Fanjul:
"En el año 1701, el Mayordomo del Hospital Nuestra Señora del Rosario, detalla en el mencionado libro, los gasto ocasionados por cada uno de los enfermos pobres y peregrinos, con su nombre y procedencia, como se detalla con sus referencias en Estudio para la identificación del ramal del Camino de Santiago por el concejo de Noreña, 4 figurando entre estos últimos los de lugares como San Vicente de la Barquera, Santander, Laredo, Castro de Urdiales, Vizcaya, Bergara, Potes, Luna -reino de Aragón, Ronda –Andalucía, Navarra, Toledo, Calahorra, La Rioja, Palencia, Burgos, Sevilla. Identifica igualmente a peregrinos procedentes de diversas partes de Europa, como Silverto de Silba que dixo pasaba a Roma Otros son de Hébora, Aviñón del Papa, varios flamencos, Reyno de Corbaron, de Rosellón. De la atención de los enfermos se encargaba la hospitalera y, con relativa frecuencia se consigna que al enfermo “Le hizieron dos sangrías en los tobillos”. Figuran peregrinas enfermas con hijos y a una madre que se quedó sin leche se le pagó una nodriza." 

La documentación de este Hospital de peregrinos se encuentra en diez Cajas (23568 a 73, 23578, 23588 y 89, 84143) del Archivo Histórico Provincial, en las que figuran documentos fechados desde 1672 a 1965 que dan constancia de su existencia en el transcurso de los años, hasta su transformación en escuela de niños y Ayuntamiento de la Villa. (Higinio Monte Cuesta, Fructuoso Díaz y quien suscribe).  En el Archivo Capitular de Oviedo solo aparece una Certificación sobre el Hospital. C-216. Hospitales 1770-1876: 

Hospital de Peregrinos. 

Noreña. Dn. Francisco Pajares del Cueto Presbítero Administrador del Hospital que fundó Gabriel de Lorenzana en esta villa de Noreña. 

Certifico que este Hospital tiene de renta cerca de quatro mil reales anuales, inclusos réditos de censos; tiene de carga fija mil setecientos veinte y siete reales que se pagan en dinero contante todos los años y del remanente que serán como unos doscientos ducados poco mas o menos, tiene que proveer a los pobres que se albergan en el (pues solo es para Peregrinos y Pasageros Pobres) de leña, luz, sal, cama y utensilios de cocina y otros Teniendo también que pagar salario a la persona que asista a los Pobres, como también le paga al Administrador. Nunca pago subsidio; y lo firmo Noreña y Abril 20 de 1800. Fdo Fco. Pajares Cueto"


En 1663, como hemos dicho, se construye adosada la capilla de Nuestra Señora del Rosario o del Hospital, fundada por Juan de Pubillones y construida como hemos dicho por Ignacio del Cajigal "y fue conocida como capilla del Hospital, aunque su advocación era Nuestra Señora del Rosario. Estaban estos edificios entre las plazas de Doña Eulalia del Busto y Joaquín Gª Esteban, lugar que hoy se conoce como La Playina y fueron destruidos, tras destinarlos a cárcel, probablemente, en la primavera de 1937", dice Fanjul Cabeza, aportando la descripción del arquitecto Enrique Rodríguez Bustelo:
“ … era una interesante Capilla renacentista, cuyo conjunto recordaba el de la Iglesia Parroquial. Estaba compuesta de una sola nave en dos tramos, cubiertos con bóvedas de crucería y exteriormente tenía el mismo sistema de contrafuertes apilastrados que la Iglesia. Su estructura tenia los elementos resistentes y activos de piedra arenisca, y la mampostería en los muros de cierre y complementaria de sus bóvedas. Fue destruida a la vez que con sus interesantes retablos y preciosa Imagen de San Francisco Javier, el 27 de agosto de 1936 (¿?). Era una capilla de amplias dimensiones, muy encajada en la arquitectura de Renacimiento, con una imposición ecléctica, es decir, sin gran rigor estilístico. Por su emplazamiento y estilo daba al centro urbano de Noreña, con el "Palomar de los Llanes", la "Torre del Reloj", “La Cruz" y otras antiguas edificaciones residenciales, un ambiente de cierto empaque arquitectónico. Por su destrucción el casco urbano de Noreña ganó en espacios libres, pero perdió en pintoresquismo y en gracia urbanística, pues, como hemos dicho, ella venia a cerrar o a hacer cerradas las dos plazas de que hemos hablado, cada cual con su estilo, y ahora el principal centro urbano de Noreña resulta de una perspectiva totalmente desequilibrada, confusa, inexpresiva y vulgar.”
El Camino Francés que utilizan los peregrinos atraviesa el lugar de Ferrera, donde precisamente tiene su palacio el Sr. Lorenzana y como veremos sigue hacia el centro de Noreña. Es el trayecto más corto entre Siero y Noreña. Como describe Fructuoso Díaz, 4 este camino seguiría una antigua vía romana que pasaba desde la Alberguería de Pola a la aldea de Noreña, su castillo e iglesia y seguiría hacia Lugo de Llanera o Gijón desde Argüelles. Ésto explica que Ferrera figure citado igualmente, en el camino de los puertos secos y mojados de Siero, en el año 1750. En Noreña se le conoce como camino de Ferrera, convertido en carretera en el año 1977 y que en la actualidad sirve de enlace con la Autovía Minera (AS-1) a estas villas."

Fue el obispo Diego de Riquelme, que recordemos era por su condición conde de Noreña quien, además de rematar la construcción de la iglesia parroquial de Santa María de Noreña, que veremos unos metros más adelante, "También remató la obra de la capilla del Hospital de los Santos Mártires San Fabián y San Sebastián, de patronazgo episcopal, en 1663, aunque a continuación la traspasó a Diego González de Gajano", también cántabro, nos dice Higinio Monte Cuesta en sus Apuntes sobre Noreña, en el porfolio de las fiestas del Ecce-Homo de 1960, Mientras que en el artículo La capilla del Rosario y Los Hospitales, que recoge Fanjul en su libro, podemos leer:
"La capilla del Rosario fue dotada en la Fundación de la "Obra Pía de Pubillones"- hecha por D. Alexos Suarez Pubillones y D.ª María Rodríguez Araujo, su mujer, el 28 de abril de 1653, con 1.100 reales de renta anual que, con otros 280 que se cobraban que tiene en la villa de Aldea Rubia, del obispo de Salamanca, pagaba el Excelentísimo Sr. Duque de Medina Celi de un censo, mas otros 480 para dotar una pariente de su linaje. Casi todos estos, bienes, destinados a obras tan piadosas, pasaron a manos más vivas a causa del inicuo despojo llamado desamortización eclesiástica y del olvido desaprensivo de las obligaciones que el transcurso de los tiempos trae aparejado."

Y llegamos a 1796, cuando el obispo Juan de Llano-Ponte funda la escuela, en un momento en que las peregrinaciones habían decaído notablemente, por lo que con las rentas del Hospital de Abajo se crea dicha escuela, de primeras letras y latinidad, la primera de Noreña. Más adelante se fundará una escuela de niñas. Por su parte en el Hospital de Arriba, se habilitó el Ayuntamiento, donde permaneció hasta 1937. Dicho hospital en 1834 aún conservaba rentas de 3.180,26 reales, dice un documento de la época, junto con los enseres requeridos para llevar a cabo su función:
"los objetos o atenciones que se cubrían con esta cantidad son: el albergue de los peregrinos y pobres, la conservación de las camas a este fin: las asistencias de sal, luz y leña para estos y los demás dependientes necesarios de él; sus soldadas o dotaciones; un aniversario del día de Nuestra Señora del Rosario, etc."

Y este es el monolito, con placa conmemorativa y concha, obra del escultor langreano José Luis Iglesias Luelmo, inaugurado en junio de 2015 y auspiciado por el Cronista Oficial de Noreña Miguel Ángel Fuente y por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Siero, Noreña y Sariego presidida por Manuel Jesús Samartino, que honra la memoria de este hospital de peregrinos y la vinculación de Noreña con el Camino de Santiago. Así daba la noticia la web Mundicamino:
"Desde ayer una placa de bronce recuerda «lo que significó el Camino de Santiago en Noreña». El pasado 15 de mayo el Boletín Oficial del Principado declaró como Bien de Interés Cultural, con categoría de Vía Histórica, la ruta al Camino que pasa por la localidad. 
A propuesta del cronista oficial de la villa, Miguel Ángel Fuente, y con el apoyo de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Siero, Noreña y Sariego se encargó la placa al escultor Iglesias Luelmo. Su ubicación no podía ser otra que el lugar donde se edificó el hospital, gracias a la donación del matrimonio formado por don Gabriel de Lorenzana y doña Clara Argüelles, señores de Miraflores en 1593, para «que socorriese a pobres y peregrinos, facilitándoles agua, lumbre, sal y cama con sergón de hojas de maíz o de paja, lo cual garantizaba el descanso necesario del caminante», como recordó el cronista oficial. El edificio, del que se conservan parte de sus cimientos tras la placa descubierta, se encontraba anexo a la capilla de Nuestra Señora del Rosario. El presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Siero, Noreña y Sariego, Manuel Jesús Samartino, instó a «acoger y tratar bien a los peregrinos porque ellos son el altavoz de las bondades que se pueden encontrar en Noreña porque ellos serán los que le den la verdadera oficialidad al Camino». 
El regidor en funciones, César Movilla, destacó que con la oficialidad se «salda una deuda pendiente con Noreña» y aseguró que queda mucho trabajo por hacer para que la villa sea protagonista en las guías internacionales sobre el Camino. Por último, propuso que el siguiente paso sea la construcción de un albergue para peregrinos y sugirió las casas de los zapateros como posible ubicación."


En la placa vemos el escudo de Noreña, un bordón, una calabaza y una foto del edificio del Hospital de Arriba y Hospital de Abajo con la capilla del Hospital añadida a su izquierda, tal y como se conserva en los tiempos en los que ya estaba aquí el Ayuntamiento, además del Juzgado Municipal y Escuela de Niños


Y en el texto podemos leer:
EL CAMINO DE SANTIAGO EN NOREÑA

En el año 1593
D. Gabriel de Lorenzana y
Dª. Clara de Argüelles firmaron
la donación para construir en
esta zona un hospital que soco-
rriese a pobres y peregrinos
con agua, lumbre, sal y
cama. En su recuerdo
la villa de Noreña MMXV

Vista de cerca del que, en los documentos de época, era aquel piadoso centro de acogida que, como tantos otros, fue evolucionando a otras funciones partiendo de sus premisas fundacionales, si bien en este caso se mantuvieron hasta fecha muy avanzada en relación con la mayor parte de estas instituciones hospitalarias, extinguidas entre finales del siglo XVIII y principios del XIX o transformadas en sanatorios, hospitales de caridad u otros cometidos:
"Hospital en el que siempre se concurrió, y al presente se concurre a los pobres con todo lo que señala el piadoso fundador. Las rentas del Hospital, sin embargo de no existir algunas cortas fincas de su fundación pero se hallan aumentadas con imposiciones de censos y se otorgan a fabor del Hospital, por lo que aun se hallaba el Hospital con algunos sobrantes y en este supuesto hasta el año de 1796, en que el aumento de esta Villa de Noreña, conociendo la necesidad de una Escuela de primeras letras y no teniendo medios, ni arbitrios para dotarla, representó al Exmo. Señor D. Juan de Llano Ponte, obispo de este obispado, suplicándole se dignase señalar alguna dotación de los fondos y rentas del Hospital para una Escuela, y en efecto S.S.I. informado de todo señalo ciento cincuenta ducados anuales con el aditamento de por ahora y mientras el Ayuntamiento no tuviese arbitrios para dotarla; siguio el Hospital pagando dichos ciento cincuenta ducados hasta el año 810, en el que por haberse vendido con orden del Gobierno varias fincas en el año 1807, fue preciso hacer alguna rebaja, y el Exmo. S. D. Gregorio Hermeda y Camba en dicho año de 1810, hizo algunas rebajas, aunque a los Pobres ni Hospitalera nada les rebajo de lo que señala el fundador solo al Maestro le redujo su dotación de 1500 r.s y al administrador le rebajo la leña, luz y sal con que también se le contribuía como a los pobres."

Así, en el documento Cuentas pendientes del Hospital Alberguería de Nuestra Señora del Rosario de Noreña, rendidas por su Administrador Evaristo Polledo Cueto desde 1835 a 1839 inclusive, figura una certificación del Alcalde del año 1820 en la que se nos proporcionan más interesantes datos
“Jurisdicción de Noreña 

En cumplimiento de la de la orden que por SS se me ha comunicado con fecha 22 de Maio del año de la fecha referente a todos los establecimientos de caridad, corrección y beneficiencia resulta el que se dicta: 

En esta villa y Jurisdicion solo se halla un establecimiento titulado de Peregrinos y con la advocación de Ntra. Señora del Rosario. 

1º Nombre del establecimiento: 
Hospital de Peregrinos y Pobres 
2º Su instituto u objeto de su fundación: 
Hospedarles por tres días dándoles agua, lumbre sal y cama: 

3º Sus Patrones: 
Los Señores Obispos de esta Diocesis de Oviedo
4º Sus rentas por quinquenio y de dónde proceden estas: 
Renta fija y en cada año, 821?r.s y quince m.s (maravedís?), procedentes de de réditos correspondientes a principales de de censo, dos casitas y alguna otra finca de raíz de poca consideración 
5º Estado en que actualmente se halla: 
Sigue haciendo el mismo recibo de Peregrinos y Pobres dandoles lo que ba relacionado 
6º El aumento o decadencia que había tenido: 
Se le vendieron por orden Real vienes de raíz de algún valor y por esta razón tubo decadencia 
7º Las mejoras de que es capaz 
Este edificio hospital de Peregrinos es capaz de cualesquiera destino. Tanto ya por su buena estension y ofecinas, como por su situación local muy inmediata a la Iglesia Parroquial y sin separación particular del centro desta villa. 
8º Si en el mismo establecimiento hay algun genero de arte o industria establecida, e igualmente se da educación á algunos individuos y de cualquier clase sea esta: 
Que no se da educación alguna en este Hospital, ni hay en el arte ó industria establecida, pues solo sirve para el fin expresado y de habitacion al Presbitero administrador, sobrando en el otras oficinas altas y bajas. 

Es cuando puede dar razón este Ayuntamiento y ba unido lo demás concerniente a la fundación del Hospital, lo que se firma por el Alcalde y Esslentísimo de Aiuntamiento Constitucionales de esta Villa de Noreña en ella y Julio 24 de 1820- Fdo En el Libro de Cuentas, antes citado, figuran las presentadas por el Mayordomo de este hospital el 1835: “Alcance a favor de la fundación de Lorenzana para este Hospital 4.048 reales.” Pascual Madoz en su Diccionario (1843), .- Gabriel Garcia; ? Sanpelaio"


En 1835, en plena desamortización de bienes eclesiásticos, el Mayordomo del Hospital fija las rentas propias de este Hospital de Noreña en 1.792 reales, menos que en épocas anteriores, pero pese a ello figura como el hospital de beneficencia mejor dotado de Asturias tras el gijonés y el ovetense


Otra cosa es, pese al reconocimiento oficial, cuántos peregrinos pasan por Noreña realmente y cómo está a día de hoy su señalización y divulgación en las grandes guías de los Caminos de Santiago, pues la opción por El Berrón sigue siendo a efectos prácticos la más reconocida y transitada


En su Camino de Santiago por Noreña Fanjul Cabeza ofrece documentos que se refieren al antiguo tránsito caminero noreñense junto con su explicación, este es el primero:
"El Camino Francés que utilizan los peregrinos atraviesa el lugar de Ferrera, donde precisamente tiene su palacio el Sr. Lorenzana y como veremos sigue hacia el centro de Noreña. Es el trayecto más corto entre Siero y Noreña. Como describe Fructuoso Díaz, este camino seguiría una antigua vía romana que pasaba desde la Alberguería de Pola a la aldea de Noreña, su castillo e iglesia y seguiría hacia Lugo de Llanera o Gijón desde Argüelles. Ésto explica que Ferrera figure citado igualmente, en el camino de los puertos secos y mojados de Siero, en el año 1750. En Noreña se le conoce como camino de Ferrera, convertido en carretera en el año 1977 y que en la actualidad sirve de enlace con la Autovía Minera (AS-1) a estas villas. 

EL PASO DEL CAMINO A SANTIAGO DE COMPOSTELA POR NOREÑA FIGURA EN LOS SIGUIENTES DOCUMENTOS: 

El contexto histórico que se ha descrito hasta ahora, demuestra la justificación lógica de la existencia del paso del camino de Santiago por la villa de Noreña, interpretado en función del viario existente en la época, de la importancia de la villa en su entorno geográfico, y de las infraestructuras de las que aún se conserva información. A continuación se reproduce parcialmente una serie de documentos en los cuales se cita o describe directa o indirectamente el camino de Santiago a su paso por la Villa de Noreña.

A) CELLERO MAYOR DE NOREÑA: 
“ En el Coto de Noreña el miércoles 13 días del mes de febrero del año 1493: 
………  
A la quarta pregunta dixeron que los términos de la dicha felegresía heran desde el poço de Los Melandros, segund va por La Reguera arriba, hasta el camino que vien de Paneda e de Sant Martino de Anes. E dende a La Cruçillada de la Cruz de la Canpana e va juntar con el de Noreña por entre el prado de Sant Viçente e de La Coçina que es de la Torre de Noreña. E dende el vayo de la puente de Rebaldi e va por el Camino Real fasta Los Pontones de Rabaldi. E dende por en par del prado de Fernand Martínez del Reguero que llaman Cadabasal. E dende junta con el reguero de La Barrosa, e dende derecho para la cárcaba de la mata de Cotieles e dende para la portiela de Ferrera. E dende para el canto de la Faça de Sant Vicente que yaze cabo el camino real, e dende vien dar a la losa que lieba agora Pedro de Allones que se dize de Genales. E dende va dar al reguero de Berrón, e dende por la agua ayuso fasta llegar con las tierras del Monasterio de Sant Pelayo (Prados de Riegos, La Barreda)26, e dende pielga por cueto de Abarcas, e dende el camino real que va para Ouiedo que vien de la Pola de Siero (folio 45) e dende va dar al cueto de Margariel. E dende para el cabo de la carrera de Gineres por do es estreman las tierras del Cellero de Dona Mayor Áluarez e de Argüelles, e dende para el canto del Suco de la Baragana del Valle, e dende tornase al río de Noreña. E dende río arriba hasta juntar con la Reguera e con el poço de Los Melandros.

 …………. 

Iten, dixeron que el dicho çellero de Doña Mayor Áluarez tenía vna tierra labrantía, en que ha dos días e medio de bueis, que llaman La Viesca, que se determina de la vna parte el prado de La Viesca, e de la otra fronte el camino que va para la Pola de Siero e para Ouiedo (47v), e de la otra parte el Cellero Mayor, e de la otra heredad del çapatero de Argüelles.

…………. 

Iten, tien Gonçalo García de la Puerta, en aforamiento, vna casa e huerta, segund está finsado: de la parte de çima aforamiento de Diego Rato, que Dios aya, e de fondos aforamiento de Alfonso Carrera, e de la vna parte camino francés e de la otra fronte heredad de Santa María de Noreña; e paga cada año seis maravedís de moneda nueva.

……… 

Iten, tien en aforamiento Alfonso Pérez de La Carrera, vn controzio que jaze çerca de donde se suele façer el mercado, so tales linderos: vn finso que jaze en la junta del camino real e pasa por la dicha aldea para Pola de Siero , e de este finso para otro que está sobre la dicha casa de Sant Saluador, que tien él e su mujer. …. 

………….. 

Iten, tien Diego Suárez de Noreña, la losa de El Aspa, en que ay, poco más o menos, día e medio de bueis, que se determina: de parte de baxo heredad de Diego Ferrández de Lavandera e sus herederos, e de la otra parte heredad de Fernando de Bobes, e de la otra costera heredad de Diego Ferrández, dicho Diego Rato, como va finsado al carballo grueso del camino francés, que vien del mercado 

Transcripción: Francisco Junquera Hevia

Este documento no solo acredita el paso por Noreña del Camino Francés sino que por hacerlo en el año 1493 es la segunda referencia en antigüedad de cuantas se conocen con tal nombre en La Ruta de la Costa (Granda en 1489), en Asturias y Santander. Es una ruta tardía respecto a los caminos utilizados por los peregrinos para enlazar Oviedo con León y Santiago, según D. Juan y cols., como se evidencia al no aparecer documentada más allá del s. XV. 

Hay que resaltar, al interpretar este documento, que la plaza del mercado por la que pasa el camino francés en Noreña, es la que hoy ocupan el Kiosco de la Música y Jardines de D. Joaquín García Esteban, construidos en 1892, siendo alcalde Rafael Ortea Rodríguez-El Ponguetu. Tal mercado era de ganado y fue trasladado por tal motivo a la Plaza de La Cruz donde, en dicha época, el cruce de caminos reales que allí existía, tanto “el que viene de Siero y va para Oviedo” como el de los puertos, al ser construidas las nuevas carreteras sacaron de Noreña tal cruce para establecerlo en el Berrón, dando origen a tal poblamiento a principios del s. XIX"

Y así, por el solar del Hospital de Arriba y Hospital de Abajo, del que solamente quedan la memoria y viejos legajos, avanzamos por la villa de Noreña, "Antiguo señorío asociado a los poderes, pasiones, ambiciones y guerras de Rodrigo Álvarez de las Asturias, Enrique de Trastámara y Alfonso Enríquez -desposeído este último por Enrique III, al título pasó a ser detentado por los obispos de Oviedo", nos cuenta evocadoramente el historiador Luis Antonio Alías en su libro El Camino de Santiago por Asturias. Itinerarios, publicado en 1992 y una de las guías camineras jacobitas en las que sí aparece una buna reseña dedicada a la Villa Condal:

"Su nombre y su fama -chorizos, morcillas, fabes en lata, picadillo- proviene de una tradicional y famosa industria chacinera y conservera que ha sido a lo largo del presente siglo seña de identidad y de auge económico, como en tiempos también lo fue la zapatera (en Noreña, todo consuela, decían irónicamente los polesos.

Don Gabriel de Lorenzana y su esposa doña Clara Argüelles fundaron por testamento en Noreña, el 4 de enero de 1593, un hospital para peregrinos. Las rentas del hospital sirvieron para construir, durante los primeros años del siglo pasado, un colegio de niños y otro de niñas."

Y para dar cuenta de los manjares que nos cuenta Alías en su libro, a los que habríamos de añadir los renombrados callos, tenemos enfrente, al otro lado de la calle, Casa el Sastre, "el restaurante casi centenario que regentan los hermanos Pedro y Manuel Antón Trespalacios con Yeni Fernández y Carmen López, en la cocina, y Rosana González y Pedro Pablo Santianes de ayudantes en la sala", como escribe Mariola Riera en La Nueva España del 29-5-2022. Unos años antes, el 3-11-2018 y en el mismo periódico es M. Noval Moro quien informa de un galardón para esta casa vinculado a la gastronomía y al Camino, Noreña premia la fidelidad al menú con cocido:
"La Orden del Sabadiego de Noreña ha entregado a la sidrería Casa El Sastre, de la villa condal, el diploma que reconoce al local como "Mantenedores del cocido del Camino de Santiago", en el marco de la semana del cocido con moscancia que se celebra estos días en la localidad. Pedro Antón, María del Mar Fernández, Rosana González y Manuel Antón (en la imagen) recibieron la distinción por ofrecer el cocido en su menú todos los miércoles del año..."

"Los platos estrella son los callos, sabadiego -un embutido autóctono con un sabor potente entre chorizo y morcilla-, cabritu con patatines, emberzau, mollejas al ajillo o guisadas, rabo de toro, picadillo o cocido de garbanzos con moscancia, resaltan en Gastroviajeros, mientras que en Manolo Bascarán Gastronomía se afirma así: 
"los hermanos Pedro y Manolo llevan dando de comer a la gente desde hace más de 20 años. Es un referente de la comida asturiana. Estoy hablando de un «clásico», de un Restaurante que siempre suele tener la misma carta pero que las tres chicas que trabajan en la  cocina  ejecutan  a la perfección los platos que en ella figuran. 
Noreña siempre, desde toda la vida, tuvo  fama  de  cocinar los productos cárnicos a las mil maravillas. Son famosos sus  chorizos, morcillas,  lengua, etc. Ya hace muchos años  que frecuento  este establecimiento y siempre salgo satisfecho. 
En Asturias  se  comen  los  callos en infinidad de  locales, pero si quieres tomar unos callos que se acerquen a la perfección, no tienes más remedio que visitar Casa el Sastre. Tienen otras muchas bondades, como  el  pote  asturiano, la fabada, pescados de temporada, etc. pero los callos, repito una vez más, los bordan; además te sirven media ración, si quieres, para no cargar la mano y que te quede sitio en el estómago para probar otras exquisiteces. He de decir que si quieres  comer  bien y a precio no dudes en visitar a Pedro y a su hermano Manolo, no te arrepentirás. Ah, hasta la sidra que tienen está riquísima."

Y aquí tenemos un audio de Radio Nacional de España con recomendación y receta incluidos https://www.rtve.es/play/audios/asturias-informativos/cadena-cocinas-92-casa-sastre/7026082/. Por otro lado, en la página Estamalqueyolodiga nos obsequian con estas fotografías de alguna de sus muchas especialidades:

Foto:  Estamalqueyolodiga 

Foto:  Estamalqueyolodiga 

Foto:  Estamalqueyolodiga 
Foto:  Estamalqueyolodiga 

Foto:  Estamalqueyolodiga 


A su izquierda y en la misma fila de casas, otro renombrado establecimiento, El Fíu Chiti, La Churre, antes Ca Sabin, del que cuentan en Cinco restaurantes asturianos para disfrutar un fin de semana de invierno, del periódico La Nueva España:
"El restaurante El Fíu Chiti lleva cuatro décadas ofreciendo cocina tradicional. Abrió sus puertas en Pola de Siero en 1976 de la mano de Concepción Noval, “Chiti”, y hace seis años cogió el testigo su hijo Pablo, quien está acompañado por su mano derecha, su hermano David. El negocio, que hasta hace dos años se llamaba Ca’ Sabin, tiene una carta basada en productos asturianos: cebollas rellenas, calamar en tinta, mollejas guisadas, callos, lengua estofada, repollo relleno de carne y bechamel y pimientos rellenos de marisco, así como la carne de Txoitxu. Su plato estrella es el cachopo guisado con salsa de champiñones. Cuenta con tres comedores para eventos y un patio interior de 200 metros cuadrados. Esta semana celebra las jornadas de la sartén con 10 variedades diferentes."

Verdaderos paraísos gastronómicos que, junto con otros muchos, hacen de Noreña un referente máximo de la cocina asturiana donde el sufrido caminante podrá satisfacer sus hambres y recomponer fuerzas 


La acera en esa parte es estrecha pero suficiente para el trasiego 'de chigre a chigre'... pues como se suele decir "no solo de Camino vive el peregrino"


Poco después de Casa el Sastre acaba la cuesta de la calle, llegando a la Plaza de Eulalia Rodríguez Busto. Al fondo destaca el gran edificio del Colegio Nuestra Señora de Covadonga, construido en 1976 sobre otro más antiguo, donde empieza la calle de la Iglesia


Una concha en la casa a continuación de la del Sastre, casi ya al final de la calle


Y a nuestra derecha, el Edificio del Banesto, construido entre 1967 y 1969, el primero en Noreña que tuvo ascensor y que se yergue sobre en la confluencia de esta calle o Paseo de Fray Ramón o antigua calle del Hospital y la calle del Doctor Cuesta Olaya, antes la Calle Arriba


Observemos la flecha amarilla pintada al pie de la barandilla que separa una calle de otra en este lugar. Realmente, según Cuesta Fanjul, ambas calles forman parte del antiguo callejero noreñense y por lo tanto del itinerario jacobita por el casco urbano:
"Desde la Plaza de La Cruz hasta la Iglesia Parroquial, el camino va por la Calle de los Condes –que hoy integran la Plaza de La Constitución y la Calle Dr. Cuesta Olay (citada como Calle Arriba desde tiempo inmemorial)-, o bien por lo que fueron Plaza y Carretera del Hospital, que hoy corresponden al Paseo y Calle de Fray Ramón. Ambas rutas bordean el solar del Hospital de Pobres y Peregrinos -hoy jardín de La Playina- y se enlazan en la Plaza de Eulalia Busto para seguir por la calle de la Iglesia para seguir por la cara N de la Parroquial de la villa." 

En el bajo abre sus puertas el Restaurante Sidrería El Casero de la Villa Condal, visitado por el citado Luis Antonio Alías, que además de historiador y escritor es un reputado gastrónomo, quien publica sus magníficas impresiones en el periódico El Comercio del 21-1-2021, en plena 'crisis de la covid':
"Mayte lo dice sin asomo de queja, acostumbrada ya, casi como todos, a esta situación pandémica cuyas consecuencias sociales y económicas fluctúan día tras día entre lo malo y lo peor: «Es terrible, pero tiramos hacia adelante; el núcleo somos mi marido y yo, algo que ayuda mucho, y de jueves a domingo, cuando abrimos dadas las circunstancias, tratamos de que todo siga igual, nuestra cocina casera, nuestro trato familiar, y ese plus de alegría necesario para superar distancias y limitaciones de comensales».
De la cocina se encarga su marido Paco, cocinero por herencia, afición y profesión, hijo de cocinera que desde niño le enseñó sofritos, guisos y presentaciones, antes de sumar experiencias por restaurantes asturianos, españoles y extranjeros. Y de la sala la antedicha Mayte, gerente de viajes para una línea aérea que la doctoró en relaciones públicas. Noreña es hospitalaria, y los vecinos acuden guardando normas, aunque de aparecer algún peregrino recibirá la cumplida explicación de que la fabada «is a typical asturian pot of special creamy beans with the best of pork». 
Y hay fabada, pote, cocido, sabadiego, adobo, moscancia, picadillo, arroz con pitu o arroz con setas y verduras, mollejas y otros clásicos cárnicos de la villa que alza monumentos a su majestad El Gochu. Con mayúsculas. Pero la mar, tan cerca de Cudillero a Lastres, añade navajas, almejas, pixines, o rodaballos y lubinas sin cebo ni domesticación, que pueden verse, elegirse, y pasarse por plancha u horno. Y los callos, alabados, demandados y sin ahorros en su fatigosa preparación de lavado, corte, enriquecimiento y densificación, se preparan, sirven, piden y llevan sin que Paco ahorre fatigas. 
Ocupando un extremo de la plazoleta central, donde las viviendas pintan colores y asoman corredores, y ante el elevado y arbolado paseo que mira para el quiosco de música y el monumento al benefactor Pedro Alonso (en la pareja de neños cada noreñés cree ver a su güelu o güela) el Casero de la Villa Condal, que fundara el fallecido José Manuel Casero, lleva siete años ejerciendo de casero por homenaje y de casero por punto y calidez."

Este restaurante-sidrería aparece también incluido en el artículo dedicado a los Cinco restaurantes para disfrutar de un fin de semana de invierno de La Nueva España antes reseñado:
"El Casero de la Villa Condal cuenta con la experiencia de Paco Berlanga García en sus fogones. El cocinero lleva más de 35 años en estos menesteres. Regenta el local juno a su mujer, Mayte Martínez Lorences. Juntos abogan por el mimo en la cocina ofreciendo productos de la mayor calidad, como el pote asturiano, las manos de cerdo preparadas al estilo tradicional, el pitu caleya guisado que compran a un proveedor local y los callos típicos de Noreña, así como pescados frescos y postres caseros. El local cuenta con un comedor para albergar setenta personas, además de la sidrería, donde cuidan hasta el más mínimo detalle."


Aquí acaba la cuesta y aquí, por donde sigue la calle adoquinada, la calle o Paseo de Fray Ramón da paso a la calle de la Iglesia, que se dirige a la iglesia parroquial de Santa María de Noreña, ya prácticamente a la salida de la Villa Condal, que enseguida veremos unos metros más allá


Y esta es la Plaza Eulalia del Busto, una pequeña y coqueta explanada donde hay quiosco de prensa y abre sus puertas un bar con terraza que ha cambiado de nombre y regencia varias veces últimamente


Esta dedicada a la señora que cedió los terrenos para construir el primer colegio, que era más conocida como Doña Laína (de Olayina, diminutivo de Olaya, versión asturiana de Eulalia), así como la segunda capilla del Cristo, del Ecce-Homo o de la Soledad, la de la gran romería de Noreña, inaugurada en 1903 tras el incendio de la primera en 1901


El primer colegio de monjas que aquí existió fue el de la Inmaculada Concepción, inaugurado en febrero de 1904, conocido como Colegio Notre-Dame d'Anglet pues las religiosas a su cargo eran las Siervas de María, con casa en la localidad francesa de Anglet


Aquel primer colegio fue ya toda una institución en Noreña y su afamado coro parroquial "era muy elogiado por las crónicas de sus conciertos" escribe Fanjul:
"Cuando, en el año 1931, se instauró en España la Segunda República, las superioras de las "monjas francesas", como así se las denominaba, "barruntaron" muchos cambios políticos y, temiendo por sus religiosas les ordenaron volver a Francia. Esta decisión cayó en Noreña como una bomba; pues adoraban a estas monjas. Tras una gran despedida, partieron para Anglet, el 12 de junio de 1931, que era la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús."

Pero el colegio no se quedó vacío, en 1932 vinieron las Religiosas de la Sagrada Familia, que inauguraron su capilla-oratorio. Tras los desastres de la Guerra Civil, cuando fueron desalojadas y pasaron a residir en la casona del doctor Dionisio Cuesta Olay, unos metros más abajo y cerca de la iglesia, volvieron al colegio, pero se fueron en 1945 en plena posguerra por motivos internos que se desconocen


En 1946 llegaron otras monjas, las Amantes de Jesús e Hijas de Mª Inmaculada, que luego pasaron a denominarse Hijas de la Madre de la Iglesia, quienes fundarían el primer Colegio Nuestra Señora de Covadonga, como dice Amaro Monte Cuesta en Importancia y trascendencia de la educación y la enseñanza religiosa del porfolio de las fiestas del Ecce-Homo de 1960:
"Con el apoyo económico del Ayuntamiento y del pueblo de Noreña y con la generosidad de los herederos de la Casa de Miraflores, señores de Hormaeche, que siguiendo el ejemplo y la línea trazada por la bondadosa señora doña Eulalia del Busto Argüelles, no vacilaron en hacer donación de los terrenos y edificios en favor de las Religiosas, para que pudieran libremente modificar y ampliar los locales, y se llegó al restablecimiento de este Colegio, regido por religiosas y que tanto bien espiritual y también en el terreno de la instrucción viene proporcionando a Noreña."

En la página del Colegio Nuestra Señora de Covadonga encontramos esta historia del centro desde la llegada de la Orden que actualmente está a su cargo:
"En el año 1946 llegan a Noreña las Hijas de Mª Madre de la Iglesia 
Al año siguiente la Junta Municipal de Primera Enseñanza presidida por el alcalde D. Amaro Monte, con asistencia del párroco D. Alfredo Barral, la directora de la escuela unitaria de niñas doña Mercedes Cuervo... consideran “útil y beneficioso” para la villa el proyecto presentado por la hermana Mª Antonia Ramírez Hernández de abrir un Colegio con el nombre de Nuestra Señora de Covadonga. Así llegó la misión educativa de Madre Matilde a Noreña. A través de religiosas comprometidas, arriesgadas y dispuestas a hacer siempre el bien. 
“El nuevo colegio se denominará Nuestra Señora de Covadonga, contará con muy competente profesorado y viene a llenar un vacío que se dejaba sentir, ya que en nuestra villa era indispensable el funcionamiento de este Colegio que tan hermosa labor realiza entre la niñez y juventud noreñense” - Diario Región 26/09/46 -  
Sin acobardarse por las numerosas dificultades que los principios de toda obra conlleva, con escasez de recursos humanos y económicos, abren las puestas del Colegio a quien quiera recibir la educación que empezaron a impartir. 
Es el edificio dedicado a la enseñanza más antiguo de Noreña, ya que anteriormente otras dos congregaciones religiosas: Notre Dame y Sagrada Familia apostaron por esta tarea. Con el paso de los años el Colegio ha ido respondiendo a las demandas de la sociedad y adaptándose a las nuevas necesidades.Imposible calcular el número de personas que se han educado en él y su cooperación en la vida de Noreña a lo largo de un siglo.  
 Se han realizado ampliaciones y adaptaciones que han dado como resultado el esplendido Colegio que hoy vemos. Está situado en la esquina que da unión a las calles Eulalia del Busto y calle de la Iglesia y conserva en su fachada un escudo de la casa solariega de Doña Eulalia del Busto. 
El Colegio que comenzó impartiendo educación primaria y clases de labor es actualmente un Centro integrado con trece unidades, todas ellas concertadas en los niveles de Educación Infantil, Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria."

En la fachada del colegio se conserva el escudo heráldico que estaba en la antigua casona solariega de Eulalia del Busto, la gran benefactora de la institución


Nosotros cruzamos la calle Silvestre Rionda, dedicada a Manuel Rionda Polledo, quien donó los terrenos de su propiedad aquí situados, en el lugar de La Tafona (tahona, lo que hace suponer la existencia de un antiguo horno de pan), al Ayuntamiento de Noreña, calle que pasó a llevar su nombre y fue urbanizada en 1950 "tras superar los problemas ocasionados por la existencia de abundantes acuíferos y fango", como dice Fanjul


Una barandilla evita que crucemos por mal sitio y nos encamina al paso de peatones de esta calle, donde hay un pequeño parque, el de Los Arbolinos, donde estuvieron las Escuelas Unitarias Municipales, derribadas en 1980-81 ya en ruinas, pues fueron sustituidas, ya en 1933, por las Escuelas Graduadas de niños, situadas a la derecha de la calle y que veremos tras cruzar a la otra acera. Las Escuelas Unitarias Municipales primigenias se construyeron por acuerdo del Ayuntamiento del 24 de julio de 1924 en los terrenos donados por Silvestre Rionda:
"El proyecto, del arquitecto José Ramón del Valle Lecue, fue aprobado en marzo de 1925 y al acto inaugural que se celebró el domingo 20 de diciembre de 1925, concurrieron los Excmos. Sres. Juan Bautista Pérez, Obispo de la Diócesis y Conde de Noreña, junto con el gobernador cívico-militar Francisco Zubillaga, con lo que el acto adquirió gran solemnidad.

A estas escuelas se trasladaron, desde las primitivas Escuelas Municipales, la maestra Mercedes Cuervo Álvarez y el maestro Francisco de la Vallina Subirana, con sus respectivos alumnos. Es de suponer la alegría con que todos abandonarían las antiguas escuelas y al poder contar con los campos de recreo que tenían en ambos costados, los niños y las niñas. Para qué citar sus instructores, ya que en ellas tuvieron amplia vivienda y en un lugar tan bien situado y agradable.

En 1930, se aprobó elevar a "escuelas graduadas" las escuelas de niños y, a tal fin, se nombró Director interino de las mismas a D. Francisco de la Vallina Subirana. En el año 1932 se las dotó de los maestros correspondientes y para poder atender los tres grados se precisó utilizar las aulas del Colegio San José del Círculo Católico. En éstas impartieron la enseñanza Ricardo Pastrana Lozano, a los niños de 1º grado y José Pérez Cabrera, a los de 2º grado. En la escuela Unitaria se encargó de los niños de 3º grado Francisco de la Vallina Subirana hasta que, por jubilación, fue sustituido por Emilio Martínez Álvarez. Esta situación se mantuvo hasta la inauguración de las nuevas Escuelas Graduadas, en el año 1933, momento en el que las aulas del Círculo Católico se cerraron definitivamente.

Refiere José Monte Cabañas que, cuando en 1932 se volvió a abrir el colegio por Religiosas de la Sagrada Familia, se resolvió el problema educativo que padecían las niñas puesto que la enseñanza de las niñas, en las Escuelas Unitarias, lo prosiguió Mercedes Cuervo Álvarez, quien tras su jubilación, en 1964, fue sustituida por Emilia Cabeza Colunga, a quien le tocó inaugurar el Colegio Público "Condado de Noreña" en Riegos, durante el curso 1974-75.

Los edificios de las Escuelas Municipales Unitarias fueron derribados, ya en estado ruinoso, durante los años 1980 y 1981 y sus terrenos han sido destinados a parque público."

Manuel Silvestre Rionda Fernández era hermanastro de los hermanos Francisco, Joaquín y Manuel Rionda Polledo, ya que es hijo natural de su padre, Bernardo Rioda (quien lo reconoció al enviudar) e Isidora Fernández Cabal. Tras dicho reconocimiento se integró en las empresas familiares en Cuba en enero de 1925, a cuyo regreso donó estos terrenos


Al otro lado tenemos la Fuente los Peces, otra referencia de nuestro recorrido jacobita por la Villa Condal, donde empieza la calle de la Iglesia


Se llama así por dos peces de los que salen sendos caños de agua a un pequeño estanque con sumidero. Fijémonos en la flecha amarilla del bordillo



Fue construida en 1959 siendo alcalde Alejandro Ortea Nachón, todo un emblema en esta población ya que, como dice el cronista oficial noreñense Miguel A. Fuente Calleja en La Nueva España del 26-2-2019, conmemorando su 60 aniversario, "Noreña no se caracteriza precisamente por su abundancia de fuentes. Las que existen son enganches a la red y ninguna brote natural."


Con su forma de semicírculo y dos escalones nos recuerda a uno de aquellos antiguos canapés de piedra en los accesos a las poblaciones dieciochescas, A la izquierda una concha de azulejo confirma la ruta a seguir


Iniciamos pues aquí la suave bajada en rampa hacia la iglesia parroquial de Santa María, no sin antes hacer un alto para mirar atrás un instante


Y es que desde aquí, y al otro se ven las Escuelas Graduadas de niños, inauguradas en 1933 con proyecto del arquitecto Francisco Casariego para sustituir a las Escuelas Unitarias Municipales anteriores construidas en aquellos terrenos donados por Silvestre Rionda Fernández y su hermanastro Joaquín Fernández Rionda, "En la calle que luego se llamó Silvestre Rionda", dice Fanjul Cabeza, las cuales pasaron a ser posteriormente Casa de Cultura:
"Gracias a ellas se pudieron agrupar a los niños que estaban dispersos entre las Escuelas Unitarias Municipales y el Colegio San José del Círculo Católico, como ha sido expuesto.

Desde 1934 impartieron docencia en ellas tras cesar los maestros antes citados Manuel Miranda Busto y Saturnino Puente Garrido; en 1939, posesión de Victoriano Valdés Valdés, de Antonio Sánchez Cordero, de Manuel Gerardo Suárez Gutiérrez y Manuel Borrego Rodrigo; en 1941, posesión Melanio Asensio Pinilla, Antonio Suárez González; en 1942, Enrique Cueto Cueto y en 1944, Ezequiel Andrés Blanco. Emilio Martínez Álavarez fue quien "continuó durante mucho tiempo y fue un gran maestro", según recuerda José Monte Cabañas.

Estas instalaciones se utilizaron para la enseñanza tras la inauguración del Colegio Público Condado de Noreña, en Riegos, durante el curso 1974-75, momento en el que se decidió destinar este edificio de las Graduadas para albergar las instalaciones dependientes de la Concejalía de Cultura. Realizada su ampliación y las reformas correspondientes, pasó a ser Casa de Cultura "Severo Ochoa", y a ella se trasladó, desde el Consistorio, la Biblioteca Pública Municipal Alonso Marcos de Llanes, el 19 de abril de 1919. Cuenta además con Salón de Estudios, Centro de Dinamización Tecnológico Local y el Salón de Actos. El ala derecha de las antiguas Graduadas, fue destinada a Hogar del Pensionista y cuenta, entre otras dependencias, con cafetería y juegos."

Seguimos pues cuesta abajo ya por la calle de la Iglesia hacia la parroquial de Santa María de Noreña, al lado del antiguo solar de su desaparecido castillo condal, pasando antes por Les Cases de los Zapateros, testimonio de una antigua industria local que dio fama y renombre a Noreña desde siglos atrás...













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