Eres el Peregrino Número

jueves, 6 de febrero de 2014

EL CURVIELLU (VILLAVICIOSA, ASTURIAS) PARADA EN UNA TÍPICO CHIGRE-TIENDA

El chigre El Curviellu
Llantáu
Al oeste del conceyu de Villaviciosa en la parroquia de Pión,. cruzamos el puente sobre el río España y, en medio del valle, llegamos a la aldea de Llantáu. Allí vemos varios toneles de sidra en un campo al lado de las casas.


El taller de los toneles era antes la cuadra de Casa Pepe Llantáu, que tenemos un poco más adelante y junto a la que vamos a pasar pues el camino sigue de frente.


En este cruce vemos que estamos a 16 kilómetros de Gijón/Xixón.


Atrás quedó el cruce, donde dejamos a nuestra izquierda la carrtera de Candanal y Casa Octavio'l Partidor.


Aquí estuvo el chigre La Carbayera que fue muy célebre en otros tiempos. Al otro extremo es la Casa Pepe Llantáu que tuvo estanco y cartería.


Bellos corredores y banderas de colores, la asturiana y la del Real Sporting de Gijón. A la derecha una caseta telefónica.


Casa Majín o Casa Maju Llantáu, al lado del llagar de Sidra Peón.


Toneles de sudra.


El hórreo de Casa Florencio Llantáu


Fuente en el Camino.


Casa Adolfo'l Carpinteru, dando espalda a la vega en la que El Riosecu, que pese a su nombre sí suele llevar algo de agua en este tramo, va a desembocar en el río España. La carretera sigue yendo por trechos llanos contemplando este mismo paisaje de llaneras al pie de los cordales que circundan este largo valle y que aquí viene a seguir el trazado del Camín real que como ya hemos dicho fue la principal comunciación entre La Villa y Xixón hasta que a mediados del siglo XIX se abrió la actual carretera N-632 que pasa unos kilómetros más al norte, a la altura El Puente Arroes.


Bicigrino en el Camino. Pasan peregrinos en ambas direcciónes: a Santiago y a Covadonga.


La Santina, alegoría del Camino a Covadonga.


En el trayecto hallamos un árbol viejo y muy venerable pese a su tronco hueco y quemado, es El Cepón o La Castañalona, otro de los símbolos, este natural, de estos antiguos itinerarios pues no son pocos los caminantes que se detienen a hacerse una foto "introduciéndose" en su interior.


Tras La Castañalona está la Casa Juan de La Torre, que antaño tuvo chigre y bolera. Aquí nos desviamos de la AS-331 a la derecha, por una senda de hierba y tierra.


Camino que hay que tomar al lado de Casa Juan de la Torre.


Atentos a las conchas xacobeas.


Viejo puentecillo de piedra sobre El Riosecu.


Los setos delimitan las fincas del valle.


Tiempo de moras.


Es un sendero muy llano y agradable de caminar junto a estos setos silvestres o sebes.


El Camino al sol.


Un soleado valle donde ya vemos las estribaciones que habremos de subir para llegar al Altu'l Curviellu.


Casa Ramón de Nolo y a su izquierda las antiguas escuelas, al lado de las que se construyó en su momento el Centro de Experimentación agraria


Llegados a este cruce la pista de tierra se vuelve hormigonada: tomaremos el ramal de la izquierda.



Rumbo a Casa Ramón de Nolo: al llegar a ella tomaremos el desvío de la derecha.


Pastizales.


Pomaradas.


Casa Ramón de Nolo.



El Camino de Santiago va,  la ruta a Covadonga, Camín Xixón-Cuadonga viene.



Empezamos a subir.


Abajo va quedando el valle de Pión, valle del río España. Abajo a ña derecha la antigua escuela, a la izquierda Casa Ramón de Nolo (junto a la que acabamos de pasar para subir hasta aquí). En medio del valle está el barrio de Llantáu y al fondo Casamoria, por donde bajamos desde el Altu la Cruz, la gran collada o paso en el Monte Cañéu por donde vinimos desde Niévares.


La pista sube.


Encantadores paisajes verdes del valle del río España.


Llantáu.


Llantáu y la iglesia parroquial de Santiago de Pión. El Camino pasó justo detras de ella, prados arriba.


Enfrente de la iglesia hubo también escuelas.


Esplendor en el valle.


Continuamos subiendo. Estamos en el barrio de Bárzana o Bárcena.


Una panera en un trayecto llano.


Hermosas pomaradas de manzana de sidra.



Manzanas rojas...


Desde los manzanos, no nos cansamos de admirar tan bucólico valle.


Llantáu...



Tramo un poco más llano.


Nos observan.


 Casa Mortera.


En este trecho el Camino sube un poco más ligeramente, viendo a la izquierda el valle de Riosecu y La Llomba, así como de frente la parte este del Monte la Olla o Monte Deva. Estamos a escasos kilómetros ya del concejo de Gijón/Xixón.


Subiendo con el valle ya a nuestras espaldas.



Comenzamos a subir un poco más fuerte cuando llegamos a El Caserón o Casa José Ramón de la Casería.


Buen caserón en el Camino.


Moro nos vigila.


Las flores de El Caserón.



Lechera en el camino...


Del cruce seguimos de frente subiendo.


Poco después pasamos junto a la que fue Casa Filomena la Pega.



A nuestros pies El Requexu y El Riosecu, bajo La Cuetra y Brañaverniz.


Dejamos las casas y nos adentramos en la espesura.


El suelo firme deja paso enseguida a tramos de viejo empedrado y barro.


Hay algunas fincas entre el bosque.


Surcos de agua en medio del Camino.


Eucaliptos.


Cuidado con los cruces donde hay señalizadas varias rutas.


Nosotros hemos de seguir subiendo.


Hojas de castaño, la castañal.


El sendero se ensancha.


Y salimos a la pista local asfaltada que de Peñes Blanques va a El Curviellu.


En Este cruce salimos al Altu'l Curviellu.


Nos despedimos del valle de Pión hasta una pronta y próxima ocasión...


Y llegamos al chigre del Curviellu, una parada casi obligada por peregrinos y caminantes que tanto pululan por estas rutas milenarias.



El chigre El Curviellu fue una de esas antiguas tiendas mixtas de toda la vida, ultramarinos y chigre (bar asturiano) de aldea, en el que se agradece parar a tomar una sidrina, cerveza, vino, refresco... o un cafetín, según se tercie, descansando de la larga y directa subida desde el valle del río España.


Entrando adentro contemplamos las mesas y las sillas dispuestas para los parroquianos, así como la barra de despachar del bar.


La barra de despachar y el mostrador de la tienda.


Podemos conversar un poco con los tenderos de la que le pedimos algún pinchu o una galletina. En las estanterías pueden verse toda clase de mercancías, desde latas de bonito a tabletas de chocolate, o desde pilas para la radio hasta madreñas, zapicos y alpargatas.


Siempre hay colgando de algún gancho ristras de chorizos y longanizas que dan un extraordinario aroma a la estancia, junto con la máquina del reconstituyente café. Todo ello junto quizás nos haga sentir hambre o deseos de picar algo, y es que el ejercicio y el aire del campo enseguida llaman a la gana de comer, o por lo menos ir rucando alguna "exquisitéz de la zona".


En El Curviellu se celebraron antaño sonadas esfoyazas (trabajo comunitario de deshojar las mazorcas o panoyas de las grandes cosechas de maíz) y espichas (pruebas festivas de sidra) en el llagar y más antiguamente sabemos que el ilustre gijonés Gaspar Melchor de Jovellanos pasaba mucho por estos lugares, camino de la que era la quinta de recreo familiar que tenían sus parientes en medio del valle de Pión y en la que residía durante los veranos, disfrutando de todo el sosiego natural de este priviliegiado entorno.


Echando la partida.
 

Echando la partida...


Estamos a una andando hora más o menos de Deva, donde está el camping que ofrece bungalows a los peregrinos, y a unas dos horas y media de La Guía, entrada al casco urbano de Gijón/Xixón. Estes es un descanso perfecto pues para rematar luego el trayecto que nos falta para la que para muchos es la meta del día.


Aquí se guarda la memoria de los miles de viajeros que antaño hacían parada y fonda en El Curviellu, siguiendo un camino milenario cuyo origen está en los primitivos pasos naturales que enlazaban valles y montañas. 
 

El casi inexplorado castro astur que está localizado en la cumbre de estos altos a los que se sube desde una senda que sale entre las casas es también testigo mudo del paso de la historia. 


También enfrente del bar, donde unos bancos permiten solazarse a vecinos y caminantes, vemos la Casa Eleuterio'l Curviellu.


Aquí fue donde hace unos años se descubrió una antigua inscripción, fechada en el año 1789, que también conserva el recuerdo de tiempos pasados.


Letras desgastadísimas, casi irreconocbles.

Concha xacobea en El Curviellu

Realmente todo este trayecto que ahora caminamos es parte del Camín Real de Pión, que era entre los siglos XVIII y XIX la principal comunicación existente entre Villaviciosa (La Villa) y Gijón/Xixón, siendo muy utilizado por viajeros y peregrinos, pues su trazado, aunque con importantes desniveles, subidas y bajadas, es mucho más cómodo y rápido que El Camín de Les Mariñes que pasa por la rasa costera, y que constituyó también en su momento otro lugar de paso de peregrinos.


Precisamente Les Mariñes de Villaviciosa, la verde rasa marina, parroquias de Quintes, Quintueles, Arroes, Careñes, Villaverde...etc. es lo que vemos según bajamos del bar.


Bajando de El Curviellu.


El chigre del Curviellu ha quedado atrás.


Paisajes desde el Camino. Aquí carretera AS-331.


Quintueles en la lejanía.


Al fondo Quintes, abajo Castañera ya en el concejo de Gijón Xixón. Zona atravesada por la Autovía del Cantábrico.


El mar azul en el horizonte.


Casas nuevas de El Curviellu.


Pero de frente, al oeste, según bajamos tenemos una fantástica visual de Gijón/Xixón, con la ciudad, la torre de la Universidad Laboral, la península de Santa Catalina, el puerto de El Musel, el promontorio de La Campa Torres y la también gran rasa marina del Cabu Peñes al norte...


La Olla, barrio de la parroquia gijonesa de Deva con sus prados verdes en primer término. Luego a la derecha el estadio de El Molinón y a la izquierda la torre de la Universidad Laboral. En segundo términos son los edificios de El Bibio y L'Arena. Luego va una parte del centro urbano, con el barrio antiguo de Cimavilla y el Cerro de Santa Catalina (L'Atalaya). Más allás las instalaciones portuarias de El Musel y encima La Campa Torres, solar del castro astur de Noega, tierra de los astures cilúrnigos, origen de la ciudad. Al fondo a la derecha es Lluanco, capital del concejo de Gozón, y la rasa del Cabu Peñes.


Ciclistas subiendo desde La Ollña y El Pinal.


Al fondo a la derecha El Muselón, la gran ampliación porturaria. Y en la costa Somió, parroquia residencial de Gijón/Xixón.


Somió y El Muselón.


Bajando por El Camín Real de Pión, aquí aprovechado en su viejo trazado para la carretera AS-331.


Hermosura en El Curviellu.


Debajo nuestro: Castañera, quintanas que ya son del concejo de Gijón/Xixón.


La autovía atraviesa Les Mariñes.


Prados y bosques.


Huertas de El Curviellu.


Quintanas de El Curviellu.


Más huertas...


Cebollas al sol.


Arte rural.


Casas junto al Camino.



Pomaradas.


Fruto del manzano.


La Llorea y el valle del río España. Frontera de Villaviciosa con Gijón/Xixón.


Pomaradas y Castañera.


Hórreo y quintanas abajo en un precioso entorno rural y natural.


Pomaradas y más pomaradas...


Fincas y pomaradas.


Delicias del paisaje astur.



La Fuente les Pelayes.





Casa Herminio Juacu y al fondo la de Corso Colás.



El tractor...



Bajo la parra.




Más vistas de Castañera y Les Mariñes, con la autovía en medio.





Vamos llegando al restaurante El Pinal. Con Gijón/Xixón al fondo a la derecha.



El Pinal.


Justo después del restaurante nos desviamos de la carretera por esta ancha pista de zahorra. Acabamos de entrar en el concejo de Gijón/Xixón.


Pista espaciosa y ancha que se mete bajo altos setos.


Campos llanos de La Olla, barrido de la parroquia de Deva.


Hórreo y quintana de Casa Justa, la primer casa del conceyu de Gijón/Xixón que vamos a encontrar. La Olla, Deva.