Eres el Peregrino Número

martes, 21 de julio de 2015

SOMIÓ, LA GUÍA, LES MESTES Y EL MOLINÓN: LA ALEGRE ENTRADA A LA CIUDAD DE GIJÓN/XIXÓN (ASTURIAS)

La Plaza Villamanín (Somió)
La Frontera: paso de Somió a Cabueñes
Los peregrinos han atravesado la parroquia de Cabueñes y se dirigen al casco urbano de la villa de Gijón/Xixón, la ciudad más poblada de Asturias. Aquí, en La Frontera, pasan de la parroquia de Cabueñes a la de Somió, entre los barrios de Foxanes y de Candenal


En La Frontera: Casa Alzira y Casa Margarita


La Frontera, como su mismo nombre indica, es una divisoria entre ambas parroquias. Recordemos que en Asturias, como en Galicia, la parroquia es una unidad administrativa menor que el concejo o municipio


Vamos a la derecha


Pasando frente al portón de Villa Margarita


Primeros pasos de los peregrinos por la parroquia de Somió


Villa San José


De Villa San José a Villa Alperi, Casa Juan y Casa'l Caminero


Esta zona es conocida como La Fontaine


La Fontaine, famoso bar y merendero de Somió. Villa Alperi queda atrás


Finca Los Naranjos, plantada de estos frutales


Conchas xacobeas


Villa Margot


La Maceta


Línea de chalets de La Trucha, donde seguiremos de frente al fondo, hacia otro popular establecimiento de Somió, en el barrio de Candenal


Casa Suncia, construida en 1939 por iniciativa original de Santiago Cuesta Suárez quien, cuatro años antes, había comprado esta parcela para explotar un chigre-tienda o bar asturiano, pero que no pudo hacerse realidad hasta el final de la guerra civil. Realmente fue su viuda Asunción Viña García (Suncia) quien consiguió la licencia tras la contienda pues Santiago fue llamado al frente y falleció, siendo Suncia ayudada por vecinos, amigos y familiares para construirlo


Pasamos al lado de sus terrazas


Y vemos la entrada de Casa Suncia, cuyo gran impulso le vino dado por la construcción de la cercana Universidad Laboral, quienes compraban la comida y otras vituallas en este bar-comercio en el que, aparte de Suncia, trabajaban sus hijas Nemesia y Dolores en aquellos difícilísimos años de posguerra y cartillas de racionamiento


Abastecía Casa Suncia, donde se podía comprar de todo, a la vecindad de Somió y Cabueñes. La cercanía del tranvía que llegaba a la Plaza de Villamanín también le favoreció mucho y se hizo célebre en todo el concejo. La costumbre de hacer la compra y tomar una botella de sidra impulsó el bar, que se haría famoso por sus tortillas y chorizos a la sidra, entre otras especialidades caseras, llegando a haber hasta un baile con gramola. La llegada del autobús a la Carbayera Candenal favoreció que, constituida Somió como parroquia residencial y de esparcimiento y hostelería, muchísimos jóvenes acudiesen aquí al baile y chigre


Con el paso del tiempo la vieja casa se hizo pequeña. En 1999 se tiró el viejo edificio, que estaba donde la actual terraza, y comenzó a construirse el actual


En la bifurcación del cruce de Casa Suncia iremos a la izquierda


Yendo a La Carbayera Candenal


Parada del autobús


La Carbayera Candenal, es uno de los varios y renombrados robledales de la parroquia


Aquí están los hitos del Camino Norte de Santiago que nos indican ir a la derecha


La Carbayera Candenal está  muy cerca de la Universidad Laboral, emplazada entre numerosas colonias de chalets y urbanizaciones que se han construido en las últimas décadas en lo que fueron los prados de las antiguas caserías y las fincas de las quintas de recreo.


Desde que en 1862 Agustín Fernando Muñoz y Borbón, duque de Tarancón, adquiriese en la finca Montealegre para su solaz, la nueva burguesía industrial y la aristocracia fueron escogiendo Somió para construir sus mansiones, lo cual tuvo continuidad luego con las primeras colonias de chalets, conviviendo todo ello con las caserías de labranza.


Al ir a menos el trabajo agropecuario el proceso siguió hasta nuestros días, ocupando las nuevas urbanizaciones el espacio de los antiguos campos de pasto y huertas. Esta es la tónica general del entorno netamente residencial que acompañará nuestros paso.


En esta carbayera se celebraron durante años las fiestas de Somió. El Carmen.


Hoy es enclave de solaz y sosiego. La Carbayera de Candenal fue donada en testamento al concejo por el ilustre filántropo Dionisio Cifuentes, pasando a dominio público a su muerte en 1951.


Un buen lugar para descansar a la refrescante sombra. Aunque se conserva el topónimo carbayera en realidad está formada actualmente por especies diferentes al roble o carbayu en su mayoría.


Tal y como señala el investigador Ramón María Alvargonzález las famosas carbayeras de Somió son en unos casos restos de la propiedad comunal sustraída a la acción desamortizadora y, en otros, espacios recuperados por el Ayuntamiento en las últimas décadas, bien por compra bien por donación, como es este caso.


Multitud de árboles


Se sabe que hace 200 años Somió era un gran bosque de robles o carbayos, literalmente una inmensa carbayera


Se sabe que hace 200 años Somió era un gran bosque de robles o carbayos, literalmente una inmensa carbayera. Con el tiempo fueron aprovechandose los terrenos cada vez más para agricultura y ganadería, talándose muchos árboles para madera y dejar grandes espacios de pradería, ocupados primeramente por caserías y luego por las quintas de recreo


Urbanizaciones residenciales. Al fondo las altos muros de la Universidad Laboral


Salimos de la carbayera junto al centro comercial allí existente y continuamos de frente


Atrás queda La Carbayera Candenal


Adelante el Camino, recto, junto a la urbanización de Jardines de Somió-Campus


Concha al nivel de la acera


Seguidamente a la carbayera llegamos al Parque de Candenal


Hermosos jardines del parque


Zona de juegos y al fondo la Universidad Laboral.



La Torre de la Laboral.


Colorista acebo.


Frutos rojos y hojas brillantes.


Alegría en el parque


Aceras a ambos lados


Un crucero de piedra en la parcela de uno de los chalets del Camino


Seguimos ruta en estos enclaves residenciales del extraradio gijonés


Suele haber bastante trasiego de gentes


Aquí vamos a la derecha


Siempre atentos a las señales


Otra larga recta, con estrecha acera a la derecha


Cruce y de frente


Pasando al pie de esta quinta...


Balcón sobre el Camino


Filas de carbayos junto a la finca de Río Grande


A la derecha Las Azaleas


Bajamos ligeramente junto a Río Grande


En aquellos altos de la derecha divisamos la quinta La Riega, que fue de los Bernaldo de Quirós y pasó después a los Figaredo.


La Riega se construyó en 1919 en la finca La Perica, que justo la acababa de comprar José Bernaldo de Quirós, adquirida más tarde por Ismael Figaredo. Fue hospital en la guerra civil


El Camino es en Somió un delicioso paseo...


Pasamos junto a los muros de La Pecuaria, viendo al fondo un santuario con su espadaña


Es la capilla de la residencia de ancianos Santa Teresa Jornet


Seguimos el muro de La Pecuaria


Acercándonos a la residencia al lado de Villa Marisa


Luego va Villa Marité


Y esto es, o mejor dicho fue, La Pecuaria de Somió, que estuvo aquí desde 1933 en lo que fue La Quinta'l Duque


La Pecuaria era un centro de experimentación ganadera que trabajó durante más de 70 años como apoyo técnico a la ganadería asturiana


En sus desaparecidas instalaciones se desarrollaron a partir de 1991 proyectos pioneros en el campo de la investigación y reproducción asistida del ganado vacuno, pues estaba especializada ya desde 1973 en el proceso de conservación y mejora de las razas autóctonas asturianas


Clausuradas sus instalaciones hace unos años, los animales fueron trasladados a otras más actualizadas en L'Abadía Cenero, en el mismo concejo de Gijón/Xixón, pero más al sur. Actualmente existen varios proyectos, más o menos en marcha, más o menos paralizados, para aporvechar tan extensísima finca en el corazón de la zona residencial por excelencia del concejo


Antes fue esta La Quinta'l Duque, el Duque de Tarancón, del que ya hablamos. Fue la primera de las quintas de recreo de Somió, la finca Monte Alegre, adquirida en 1862 por Agustín Fernando Muñiz y Borbón, duque de Trancón, hijo de la Reina Gobernadora, donde hizo su mansión para las vacaciones



La quinta pasó en 1933 al Ayuntamiento para hacer La Pecuaria...


Pasamos ahora junto a la residencia


Hogar Santa Teresa de Jesús para ancianos


Los jardines


Al fondo otro bar de Somió


El Limonar


Encrucijada entre El Limonar y Casa'l Roxu: iremos a la izquierda


Más señales de Camino, viejo Camín Real de la Costa por el que muchos escolinos de antes iban caminando a la escuela de Somió


Vistosas flores


Fila de chalets a la izquierda


A la izquierda el portón de la quinta La Fragua


La Fragua


Seguimos avanzando


A la izquierda La Carbayera Foxanes, a la derecha el Camino


Nos acercamos a Casa Alvarín o Casa Víctor


Otro de los celebérrimos chigres de Somió situados al lado del Camino. Allí, de nuevo La Carbayera Foxanes o Carbayera Alvarín


Nosotros no vamos hacia allá, en el cruce frente al chigre iremos a la derecha


Concha señalizadora


El Camino es llano y recto hacia La Plaza Villamanín


Y esta es la famosísima Plaza Villamanín, otro punto neurálgico de la parroquia de Somio, la histórica parada del tranvía, actualmente autobuses


La llegada del tranvía en 1890 (al principio de mulas, luego eléctrico) a esta Plaza de Villamanín, hacia donde nos dirigimos, hizo de Somió lugar de chigres, merenderos y bailes, dedicados al ocio y esparcimiento para la población de la ciudad.


Aquí un grupo de carbayos es emblema y símbolo de tan querida plaza. El Camino de dirige a la izquierda, pero antes vamos a conocerla, así como a su entorno


A nuestra derecha El Estanco de Somió, mesón que recupera uno de los nombres tradicionales de los negocios que aquí abrieron sus puertas a partir de la llegada del tranvía, pues aquí estuvo el Estanco de Joaquina, al lado de Casa Oscar Vera, solar de la más antigua Casería Valledor.


Hemos de recordar también a Casa Jorge. El Zapateru, fundado en 1909 y donde hubo baile a cargo de la Sociedad La Bombilla.


Aquí también estuvieron la Farmacia Castaño o de Trini y el Chigre la Mariñana. En medio de la plaza reparamos en un monumento (a la izquierda de la foto).

 
Y es que en La Plaza Villamanín está el busto del gran benefactor de Somió Dionisio Cifuentes, nacido en 1859, filántropo y benefactor gijonés, concejal y fundador del Real Grupo Cultura Covadonga, colaborador con el Monte de Piedad, el Hospital de Caridad y con muchas obras y donaciones en favor de Somió, su pueblo


La Plaza Villamanín, con zona verde y bancos a la sombra de altos carbayos, alrededor de la que se disponen las casas en las que abren sus puertas negocios hosteleros que son descendientes de aquellos otros que hubo en el pasado.


El paso del Camín Real ya hizo del lugar un importante solar de paso de gentes y mercancías, multiplicado por la llegada del tranvía que, no nos cansaremos de repetir, fue el gran impulsor de la parroquia.


Parada de autobús.


Parada de taxis


Plaza verde y redonda.


Al fondo estuvo El Quiosco Villamanín, donde despachaba Maricarmen


También estuvo allí La Fuente Villamanín, que se trasladó a un lugar cercano por el que pronto pasaremos. Muy cerca están los muros de la Fundación Museo Evaristo Valle, con espléndidos jardines y dedicada al gran pintor asturiano, que puede visitarse. Es la finca La Redonda, la cual fue anteriormente una quinta residencial levantada en 1881 por el cónsul inglés William Perlington Macalister sobre una quintana hecha en la que fue la torre señorial de los Menéndez Valdés.


Más allá hubo y hay otros célebres establecimientos


El Geographic, donde estaba Casa la Buznega.


Ya no existe tranvía pero sí parada de autobuses, al lado de la Quinta del Obispo, con su mansión y capilla, adquirida por el obispo Ramón Martínez Vigil en 1885, quemada en la guerra civil y desde 1947 convento de las Agustinas Recoletas.


Se trata del primer convento de clausura de Somió. Las Agustinas tuvieron diferentes sedes en Gijón/Xixón, primero en el barrio alto de Cimavilla, que con las desamortizaciones pasó a fábrica de tabacos y posteriormente en el centro de la ciudad.


Capilla de San Marcos.




Vueltos al centro de la Plaza Villamanín seguiremos Camino hacia la calle del fondo


De la Plaza Villamanín nos encaminamos al bar de Casa Jamino, fundado en 1949 por Benjamín Barbero Jamino y Florentina García Lenta.


Antes de llamó Casa Serafa. Luego el bar se trasladó un poco más atrás en esta misma calle por la que pronto seguiremos luego de visitar tan histórica plaza. Aquí hemos de reseñar El Llar, sociedad gastronómica fundada en 1963 a raíz de las tertulias del Somió-Park, otro de las entidades de bailes, hostelería y ocio de Somió.


Nosotros, junto a Casa Jamino, hemos de seguir la Avenida del profesor Pérez Pimentel


Al otro lado de la calle eran Casa Muñiz El Médicu y antaño estuvieron allí Casa Marcelo, que tenía casería de vacas y El Güertu de Piri. Ahora es la Quinta Antares


Pasamos junto a estos edificios de viviendas nuevos, donde antes estuvieron Casa Ramón el Cristaleru y Casa Leta, Lola y Remigia


Al otro lado, restos de los antiguos caseríos rurales


Así llegamos al Triángulo de Fandiño

Literalmente un triángulo verde en medio de estas casas


El Triángulo de Fandiño es una pequeña plaza donde se halla el león de la desaparecida Fuente de Villamanín.


El león fue hecho por los Talleres Riera del gijonés barrio de La Calzada en 1913 y trasladado aquí cuando se quitó La Fuente Villamanín.


El León de Villamanín en el Triángulo de Fandiño


Aquí están la Casa Tano'l Zapateru y la antigua Casa Oliva, al lado de la Quinta Fandiño, El Centro, que fue colegio de monjas después de la guerra. Fandiño fue un reputado médico que tenía aquí su mansión y hospital, El Centro y por eso se llama así esta pequeña plaza


El Centro fue colegio de monjas pasada la guerra civil


Estas son las historias de este pequeño rincón de Somió


Y continuamos por la Avenida del profesor Pérez Pimentel junto a la quinta La Rosaleda


Estamos en El Cruceru, otro espacio verde a mano derecha donde nos cruzamos con la calle que viene de la iglesia de Somió. Nosotros iremos de frente a la izquierda, pero antes hay unas cuantas cosas que ver y conocer


Este es propiamente El Cruceru, altar de las procesiones que vienen de la iglesia en este cruce de caminos


Hay algunos árboles


En El Cruceru la Avenida del profesor Pérez Pimentel se cruza aquí con la de Dionisio Cifuentes. Viendo al fondo a la izquierda el campanario de la iglesia de San Julián


Los árboles nos tapan la mayor parte de la iglesia de San Julián de Somió, que sustituye a una más antigua del siglo XVI derribada en los años 20 del siglo XX para construir esta nueva. Más allá es El Cuadrante, calle de casas con bajos comerciales y hostelería. Se sabe que tras el asedio de 1395 durante las guerras trastamaristas la población de la villa gijonesa se asentó aquí hasta que se reconstruyese la población


Pero atención, no nos equivoquemos, nosotros no vamos hacia la iglesia sino siguiendo la Avendida del profesor Pérez Pimentel, de El Cruceru a la izquierda, viendo el portón de El Carmen


Portón de la quinta...


Saliendo de El Cruceru pasaremos al lado de otros dos lugares notables


Primeramente la Casa Rectoral de Somió...


Y luego el cenador de Villa María


Verdadero mirador sobre el Camino


A la izquierda los muros de Villa María, a la derecha los de El Carmen


El Carmen


En este cruce seguimos de frente


Pero no sin antes asomarnos al portón de Villa María, antigua posesión de los condes del Real Agrado


Los condes fueron los fundadores de Sidra Zarracina y aquí estuvo ubicada su primera fábrica de sidra champanada


Seguimos caminando por estas aceras, dejando a nuestra derecha el desvío al Club de Tenis


 Nos adentramos en el barrio de Fontanía-La Guía, entrada secular por el Camín Real al casco urbano de Gijón/Xixón.


Más portones y verjas de quintas


Al fondo La Guía


Algunas quintas han sido transformadas en residencias


La Avenida es espacio residencial de villas, mansiones y chalets que continúa avenida adelante hasta llegar al barrio de Fontanía-La Guía, antesala de la ciudad, antaño también paso del tranvía


San Rafael, a lo lejos, por donde pronto pasaremos


La Quinta'l Gatu


A la derecha El Balagón, antiguos terrenos de junquera, donde estaba El Cañaveral, restaurante y merendero que no vemos desde aquí, fundado en la década de 1910 por Isidro Meana Rivero


Pasamos a la derecha junto al Prau de Frasio


En medio del cruce Casa Núñez, a su derecha Villa Fé


Villa Ángeles a la izquierda y Villa Fé a la derecha. Nosotros vamos a la derecha


Gran flecha que nos lo indica


Buenas aceras y arbolado formando paseo en Fontanía-La Guía


 Villa Fé, con hermosa galería. Al fondo Villa Concha


Villa Concha, la casa de la familia Nájera-Alesón


Villa Concha fue reformada en el año 1950


Junto a nosotrosel portón de otra quinta


San Rafael, con su torre-mirador


Aceras a ambos lados y larga recta


Los Tilos


En ruinas


A la izquierda la Colonia Don Romualdo. La proximidad a la ciudad se denota en aquellos edificios de aire totalmente urbano


Casa Rosendín y de María Luisa y Casa Ramón Capín, pegando con Casa Colao.


Excelente paseo para entrar en el casco urbano gijonés


Árboles y farolas...


Otro bloque de viviendas


Primeramente y desde abajo Casa Pilar, que tenía tienda, y Casa Dorita. En el primer piso Casa Luisa y Casa María Luisa. En el tercero la Casa les Gaiteres, hijas de Eduardo El Gaiteru la Guía. En el segundo bloque tenemos Casa Fano y Casa Mercedes la de Milia  y Palmira, que ejercían una de modista y la otra de sastre


Seguidamente y pagada a estas Casa Fano


Casa Doña María Alas, donde actualmente hay ber y albergue


Es la sidrería Chigrería, Albergue y Merenderu El Peregrín



Por aquí entramos al albergue


Luego el bar, con sus terrazas y merenderu


Volvemos a salir, junto a las terrazas del albergue


Y seguimos por la acera


Casa Marirosa, la primera a la derecha después del albergue


Al otro lado más quintas


Antigua escuela de niñas donde dieron clase Doña Delfina y Doña Fermina, actualmente bar El Retiro de La Guía. Arriba Casa Mari Rosa. Luego va el edificio de tres plantas de Casa Delmi'l Fotógrafu, Luz la Planchadora, Nila la de Jesús el pintor y Argentina Carrascosa, arriba vivían Manuel El Malo y Matilde


Grandiosa galería.


Pasamos al pie de la Quinta la Torre, levantada a finales del siglo XIX para Joaquín de la Torre Gancedo.


Ahora es conocida como la Casa Rosa, del pintor Díaz de Orosia.

Placa explicativa de su historia junto al portón de acceso


Una primer casa fue hecha consturir por Cipriano Rivero en 1879 comprada en 1912 por Joaquín Menchaca Salgado-Araújo, quien la reforma seguidamente. Las galerías, así como la verja, son de 1917. Hubo diferentes cambios de propiedad hasta ser actualmente vivienda y estudio de arte que puede visitarse.


Enfrente de la Casa Rosa El Campón


Nos acercamos a los Chalets Gemelos frente al Campu La Guía


Pero antes veremos este interesante edificio de pisos


Es Casa Adolfo Amando, que tenía bajo la panadería La Flor y que llevaba con su esposa Amparo Rubiera


Al lado estuvo la tienda de Les Chelines, Maruja y Cheres


Y llegamos al Campu la Guía, plaza triangular antaño llamada La Carbayera la Guía aunque en la actualidad ya no tiene carbayos


La Guía, cuyo topónimo deriva de la antigua existencia de una capilla dedicada a la Virgen de La Guía, recuperada recientemente en una parcela al lado del Camino, La Quintina, propiedad de las Madres de San José de la Montaña, monjas que la cedieron gratuitamente a los vecinos y donde está la Casa de Acogida Nuestra Señora de los Desamparados


Al lado de la casa de acogida está la capilla, en el mismo Camino



La Quintina, solar de la recuperada capilla de La Guía


Es La Guía advocación mariana de los caminos antiguos, como es el caso del Camín Real de la Costa, que entra por aquí en  Gijón/Xixón viniendo de Villaviciosa y que está recuperado y señalizado como ruta jacobea. Caminos antiguos, partes de la calzada romana de Brigantium a Oyarzum (A Coruña-Irún) que recorría con sus ramales toda la cornisa cantábrica, esta a la vez era una evolución "empedrada" de pasos naturales cuyo origen se sume en la noche de los tiempos


El Campu la Guía celebra romería dedicada a su Virgen el 8 de septiembre. Aquí estuvo el segundo de los emplazamientos de su capilla, destruida en la contienda civil aunque nunca dejó de festejarse. Más anteriormente estaba más cerca del Piles.


Estos son, medio tapados por la arboleda pero reconocibles ante todo por su altas y almenadas torres, los famosos chalets gemelos de La Guía, obra de Luis Bellido.


Este era Casa José Restegui, luego jardín de infancia.


El otro Casa Ana Soberbiola, que era dentista, antes Casa Sabina.


Los chalets de La Guía fueron el cuartel de los pilotos del campo de aviación de Les Mestes en la guerra civil. Hubo aviadores rusos.


Historias de La Guía...


Al otro lado del Campu La Guía pasa la antigua carretera de Villaviciosa o antaño de las Cinco Villas, ahora Avenida del Jardín Botánico. Hace no muchas décadas aún, todo el tráfico, incluso el pesado, había de atravesar forzosamente la ciudad de parte a parte. Ahora la Ronda Sur de la Autovía del Cantábrico ha aliviado notabilísimamente este tráfico, pero sigue siendo intenso al estar La Guía situada en un nudo fundamental de comunicaciones... la playa, el campo de fútbol, las entradas y salidas a la ronda, el rastro, el Pabellón de Deportes, El Muséu Etnografícu del Pueblu d'Asturies, la Feria de Muestras (Recinto Ferial Luis Adaro), el Hospital de Cabueñes, el Campus Universitario, la Universidad Laboral... o los propios bares y establecimientos hosteleros de La Guía y de Somió en general, lugares que se configuraron, desde hace más de un siglo, como espacios de ocio y diversión, con bares, merenderos y bailes, incentivado todo ello por la excelente comunicación con la que contaban, gracias al tranvía, cuya primer línea fue precisamente la que enlazaba la urbe con Somió (Plaza de Villamanín) por La Guía


De la misma manera que la zona oeste del concejo quedó progresivamente conformada como la de expansión industrial, la zona este fue transformando su origen rural y agroganadero, en un proceso que arrancó hace más de 130 años y que continua en nuestros días,  para ir consagrándose como espacio residencial de la entonces naciente burguesía industrial y de las estirpes aristocráticas, que aquí erigieron sus "quintas de recreo", pero al mismo tiempo también como solar de establecimientos de bebidas, comidas y bailes. No en vano, además de eso, La Guía y otros barrios de su entorno, El Pisón, El Bibio, El Molinón, o Les Mestes fueron y son sede o campo de juego de varios los más emblemáticos clubs deportivos no solo de la ciudad, sino de toda Asturias, empezando por las tradicionales boleras (Peña La Magdalena) y canchas de llave de tantísima raigambre local, hasta el Club de Tenis, El Real Grupo de Cultura Covadonga, o el Real Sporting de Gijón, solo por citar algunos


Como hemos dicho, la primer línea de tranvía que hubo en Gijón/Xixón pasaba por aquí, pero no por casualidad la primera línea regular de autobuses, en 1947


En 1860, al inaugurarse la Carretera la Costa, se construyó un nuevo puente de La Guía sobre el río Piles, por el que décadas después pasaría el tranvía, pues como ya hemos dicho en Somió la nueva burguesía industrial empezaba a edificar sus mansiones y quintas de asueto para pasar sus descansos y vacaciones, por lo que necesitaba unas buenas comunicaciones con el centro de la ciudad


La carretera y el tranvía contribuyeron a un gran crecimiento del barrio, buena parte de sus casas y su actual configuración vienen de aquel entonces. Aquí confluyen el primitivo Camín Real, actualmente Avenida del profesor Pérez Pimentel, a la derecha del campo, con la Carretera la Costa, actual Avenida del Jardín Botánico, a la izquierda


Avenida del Jardín Botánico


En la Avenida del Jardín Botánico está el Txoco-Txiqui, que fue bar y restaurante, donde comían muchas veces los juadores del Sporting de Gijón. Fue fundado por Guillermo Zabala


A su derecha, paso a La vega, onde estuvo El Llagar de los Rubiera. Luego es Casa Florina y Melquíades, pegada a su derecha a Casa Honorina e Isidoro


Antiguas Casa Sofía y Casa Casa Asunción,  Avenida del Jardín Botánico


A la derecha otros locales hosteleros de renombre


El Rincón de La Guía y La Estancia


Donde ahora está La Fuente'l Campu la Guía se situaba El Fielato, puesto de recaudación a manera de peaje o aduana existente en la posguerra de los productos que entraban en la ciudad


Más allá hay bares y casas de comidas, donde estaban Casa Generosa y Casa les de Morís, así como Casa Rubiera, la carnicería de Cipriano y el chigre-tienda de Milio y Pila, luego de Chelito, al lado de donde estuvo el Estanco de La Guía


Al otro lado de La Fuente'l Campu la Guía tenemos más referencias importantes en la Avenida del profesor Pérez Pimentel


A la derecha el bar Sol y Sombra, antes Casa Esteban (a la derecha de la foto). En medio Casa Arturo, antes Casa'l Pinche y primero aún Casa Elvira, chigre y merendero


A la izquierda el establecimiento de quinielas de Isabel, antes mercería y droguería de Ester, hija de El Pinche. Arriba vivía Mina la de la Pescadería con su hija Ángeles y su yerno Manolín. Habríamos de recordar asimismo a Mari, que tuvo aquí un puesto de fruta, así como la tienda de Pilar y Luis.


Despues iban Casa Minervo y Marina, la tienda de Tiva y Olvido. Casa Pifa, otro famosísimo chigre de antaño, y el bar El Molinón, antigua escuela de niños de La Guía, donde daba clase un maestro al que llamaban Risueño.


Era este antaño el paso obligado para entrar y salir de la villa de Xixón por la zona este dado que el Puente del Piles, en la desembocadura del río de este nombre, no existió hasta principios del siglo XX. El camino pasó luego a ser denominado carretera y más actualmente avenida, al ir creciendo el casco urbano y quedar esta vía totalmente integrada en el callejero de la ciudad.


El Campu la Guía desde el Sol y Sombra


Salimos pues a la Rotonda de La Guía, donde más antiguamente estuvo El Puentín de La Guía, pequeño puente de acceso a la ciudad desde el Camín Real, sobre el río Piles y que dio nombre a un célebre chigre con bolera y merendero que existió hasta el reordinamiento viario y urbano de la zona. Aquí estaba en lo que hoy es el quiosco la carnicería de Inés y en la actual sede la Asociación de Amigos de Dionisio de la Huerta, la Barbería de Juanín El Fotógrafu, después la Farmacia la Guía que llevaron Trudis, Carmina e Isabel, entre otras, así como la Casa Enrique y la Casa Carola la de los Carros (la mujer de Quilo, que arreglaba carros en el taller de La Güelga, al otro lado del río, actuales aparcamientos del Estadio El Molinón). Por su parte en la sede de la Asociación de Vecinos de La Guía estuvo la pescadería de Mina.


Esquina de sidrerías y restaurantes. Aquí en esta misma esquina estuvo la antigua capilla de la Virgen de la Guía que dio nombre al barrio, aunque en origen era todo el barrio Fontanía, capilla que pasó luego al Campu la Guía hasta que fue quemada en la guerra civil. En la otra esquina (enfrente), estuvo el baile del Jai-Alai, de Avelino y Pilar, antes El Recreo de La Guía. También hubo cuartel de la Guardia Civil, que pasó luego a ser la Casa Carmina y Genaro. Por otro lado en lo que ahora es la Avenida Justo del Castillo (derecha de la foto), llegaba, hasta la ribera del río Peñafrancia, que desemboca aquí en el Piles, el baile del Ideal Rosales y El Prau la Vega, también el baile del Jai Alai y la huerta de la Casa l'Estanco.


Salida de la Avenida del Jardín Botánico a la Rotonda de la Guía. Podemos cruzar por el paso de peatones enfrente de la sidrería o venir por aquí para rodear por el otro lado, para ver el lugar donde se unen los ríos Peñafrancia y Piles en Les Mestes, un lugar de mucha historia, antiguo campo de aviación y ahora complejo deportivo, así como el solar del desaparecido merendero El Puentín, toda una institución gijonesa que desapareció con las obras aquí efectuadas.


Casas de La Guía enfrente de la rotonda.


Solar de El Puentín, bajo el que había unas piedras donde la gente iba a lavar la ropa, dio nombre al tan añorado merendero aquí existente antaño, en el mismo arranque del puente a la derecha, viniendo del centro urbano y antes de pasar el puente para entrar en La Guía, merendero con amplia terraza sobre la orilla y renombrada bolera, tristemente desaparecido al construirse este nudo de comunicaciones.


Pues bien, en esta rotonda admiraremos la escultura Sentimientos, de Manuel García Linares, la escena que representa a una mujer, un hombre, y un niño, con una bicicleta, mirando al sur, hacia la mesta o unión del Piles con el Peñafrancia.


El grupo de la escultura Sentimientos es una composición de la que también forma parte, más apartada, la figura de un tronco hueco con unas aves, gaviotas, situadas encima, con las alas extendidas.Se trata de una de las primeras esculturas de este artista ya consagrado como excelente pintor, nacido en Navelgas, concejo de Tinéu, en 1943, quien la realizó por encargo del Ministerio de Fomento para su instalación en el lugar.


Al pie de la escultura y a ambas márgenes del río hay dos sendas peatonales y ciclistas, la fluvial del Piles a nuestra derecha y la del Peñafrancia a nuestra izquierda. Esta última ha sido señalizada con flechas desde el camping de Deva y ofrece la posibilidad de ser una alternativa al trazado oficial del Camino de Santiago por el concejo gijonés. Si bien es un trayecto nuevo y sin tradición histórica con las peregrinaciones ofrece un entorno netamente rural y natural por tramo sin tráfico de automóviles en su mayor parte, recorriendo casi todo el tiempo las orillas del cauce y disfrutando de la sombra del arbolado de ribera.


La desembocadura del Peñafrancia en el Piles, poco antes que este llegue a la playa, luce aquí, en Les Mestes, vista desde El Puentín, con todo su esplendor en un cauce ancho y relativamente profundo, con vistosos saltos de agua que caen en cascada a manera de pequeñas presas que forman una bella estampa.


Antes, toda la ribera de piedras donde la vecindad acudía a hacer la colada se extendía hasta lo que ahora es el hipódromo, el lugar se le llamaba El Requexu y era donde los chavales iban también a bañarse.


Ahora, al otro lado del río a nuestra derecha tenemos las tapias de un grupo de chalets y viviendas con parcela, alguna con hórreo.Y poco más allá  los edificios de El Bibio (a la izquierda de la foto) y a la derecha El Molinón.


Y poco más allá las instalaciones deportivas del Real Grupo Cultura Covadonga está justo en la vega situada al lado del Piles. Esta verdadera institución del deporte asturiano fue fundada en 1938, aún en plena guerra civil, y vino acá acabando los años sesenta del pasado siglo XX desde su primitiva sede en el barrio L'Arena, cerca de la playa.


Justo enfrente, en la cuña de tierra situada entre ambos ríos y perteneciente a términos de la parroquia de Castiello Bernueces, vemos las instalaciones del Complejo Deportivo de Les Mestes, con su puente sobre el río, su hipódromo y pista de obstáculos, centro de renombradas competiciones internacionales, velódromo, estadio de fútbol americano y rugby, y pista independiente de atletismo.



Hace poco más de cien años, se aprovechó la llanura de esta espaciosa vega como aeródromo para exhibiciones aéreas, cuando el Círculo Mercantil contrató al aviador francés Leoncio Garnier, quien participaba con su avión en estos espectáculos por toda España (la aviación como tal aún no había cumplido la década de existencia desde que en 1903 los hermanos Wrigth hicieron volar su primitivo aeroplano). El día 4 de setiembre de 1910 empezaron estos eventos aeronáuticos, con importante afluencia de gentes de toda Asturias, pues solamente de Uviéu salió un tren con 21 vagones, al que hubo que añadir algunos más. El precio de la entrada fue una peseta pero problemas técnicos malograron la exhibición. No obstante, al año siguiente se llamó no solo a Garnier, sino a otros dos aviadores, Lacombe y Rankonet, para las fiestas de Begoña, en esta misma pista, esta vez con un gran éxito. Dos años después, el 19 de octubre de 1913, otro aviador, Salvador Hedilla, realiza otra demostración aérea en La Guía, pese al mal tiempo no quiere defraudar al nutrido público que viene a verle y protagoniza su espectáculo aereonáutico. Durante unas piruetas el motor del aparato se para pero logra aterrizar en la teyera o fábrica de ladrillos de Pepe Cuesta, en Ciares, para gran admiración de los miles de personas que acudieron a presenciar su actuación. Hedilla dona sus beneficios a la Asociación Gijonesa de Caridad y la prensa le colma de elogios.


Un cuarto de siglo después Les Mestes volvería a ser campo de aviación, pero para otros menesteres menos pacíficos. En plena guerra civil la república habilitó diversos aeródromos en Asturias, en el caso concreto de Xixón se hizo especialmente necesario al ser un objetivo fundamental del enemigo, tanto sus instalaciones portuarias como industriales e incluso la moral civil, ensayándose los tristemente célebres bombardeos de terror que serían la trágica característica de la II Guerra Mundial. Huvo un campo de aviación en El Valle (Carreño) y otros dos en Vega y Les Mestes (Xixón), este último fue la base de operaciones de una escuadrilla de aviones soviéticos "Poliakov", apodados "chatos" por su forma,  que estaban al cargo del general Goriev. El campo fue bombardeado varias veces, así como sus inmediaciones.


Alguno de nuestros informantes de Somió que vivieron aquellos episodios recuerdan la pericia de una piloto rusa como verdadera "as del aire", "la única que valía", y es que de los otros pilotos no se decían buenas referencias sobre su maña con los aparatos, no sabemos si solo por su falta de destreza o porque, como corría el rumor y algo se escribió en su momento, alguien saboteaba los aviones. Sea como fuere lo cierto es que en el verano de 1937, cuando la situación del Frente Norte era desesperada, estos "chatos" hicieron una exhibición aérea para elevar la moral de la población que acabó en desastre, al ocurrir dos desgraciados accidentes, consiguiéndose un efecto desmoralizador totalmente contrario a lo que se pretendía. Los pilotos vivían en los llamados "chalets gemelos", enfrente de El Campu la Guía. En la postguerra los usos de la planicie de Les Mestes dieron un giro completo: desde 1942 fueron sede del Concurso Hípico de Gijón.


La Rotonda de La Guía desde la escultura Sentimientos. Más allá a la derecha está la Cerámica La Guía así como el edificio de viviendas en el que estuvo la cuadra de vacas de Rubiera.


Bien es verdad que, antes que se canalizase el río Piles, El Puentín se inundaba con crecidas y mareonas, ocasionando grandes problemas para poder pasar de un lado a otro. Hasta furagañes (pequeñas lubinas, morone labrax)se pescaban a veces, pues remontaban la corriente entrando al curso fluvial desde el mar. Allí al lado de donde estaba la capilla de La Guía estuvieron también la cuadra de Enrique y La Tiendina de Vitorina, que tenía tienda y hacía espagetis, así como el taller de coches de Piñera.


Desde aquí podremos seguir el camino señalizado con conchas en el suelo por la Avenida de la Costa o pasar bajo la rotonda para salir a la Playa de San Lorenzo/San Llorienzo (de los dos itinerarios hablaremos en las siguientes entradas del blog). En esta rotonda enlazaríamos con la opción alternativa de venir desde el camping municipal por la Senda del Río Peñafrancia.


Si cruzamos la calle enfrente de la Cerámica La Guía, al otro lado de la rotonda veremos la vía peatonal que de dirige a la playa, muy cerca del Estadio de fútbol El Molinón desde otra perspectiva.


Aceras de la derecha de la ronda.


Aquí vemos flechas amarillas pintadas en la base de una farola.




Concha y flecha xacobea. Dos son las posibilidades que tenemos ahora, una sería continuar de frente por la Avenida de la Costa, por donde iba El Camín Real, que está señalizado con mojones y luego con conchas en el suelo. Ahora cruza la ciudad de este a oeste entre edificios, pasando por El Bibio, L'Arena, el centro, el Paseo de Begoña, la Plaza Europa. La pega de este camino es que no entra apenas en el centro histórico de la ciudad ni en su paseo marítimo. El Camín Real tenía sus ramales de entrada a la villa antigua, mucho más pequeña, pero su trazado principal seguía de frente en terrenos hoy netamente urbanos. Ese es el itinerario que señala la concha de arriba.


El azulejo con la flecha señalando a la derecha que nos orienta por otro ramal no carece tampoco de rigor histórico aunque un tanto readaptado dado el crecimiento de la urbe por esta zona: aquí habríamos de tomar las senda peatonal que, al lado del Piles, se dirige a mano derecha al Parque de Isabel la Católica y al Puente del Piles, saliendo a la playa. Ciertamente el desvío original que desde el Camín Real de la Costa entraba en la villa lo hacía un poco más allá, en El Bibio, solar de la antigua capilla de San Nicolás del Mar, pero este ha quedado también sumido en el entramado urbano. Antaño esta ribera no tenía senda petaonal propiamente dicha pues el río hacía meandros y era zona de marismas, pero actualmente es una muy buena opción para acercarnos al arenal y al casco viejo, con edificios y lugares relacionados directamente con las peregrinaciones. Así iríamos la fachada marítima de la ciudad hasta El Náutico, la Torre delos Jove-Huergo y capilla de San Lorenzo, el Ayuntamiento, la antigua Pescadería, y la iglesia de San Pedro. Subiríamos luego al barrio de Cimavilla, donde, al lado del Museo Casa Natal de Jovellanos se encuentra la capilla que fue del Hospital de Corraxos o peregrinos pobres. Luego, por Casa Paquet en la que se proyectaba un albergue de peregrinos, salimos a los Jardines de la Reina y así, por la Playa de Poniente o Arenal del Natahoyo  llegar allí a unirse nuevamente con la opción señalada con conchas.


Estadio Municipal El Molinón, un verdadero "santuario" que trasciende a lo meramente deportivo, dada la fuerte implicación histórica y social del Sporting de Gijón con la ciudad y con toda Asturias.


No están muy claras las fechas de su construcción, su nombre procede de la antigua existencia de un gran molino que funcionaba con el agua que le llegaba a lo largo de una canal  desde el río Piles, pero por reseñas periodísticas en el diario El Comercio se sabe que ya en 1908 se disputaban partidos, haciendo de él el campo de fútbol profesional más antiguo de España. Es campo oficial del Sporting desde el año 1915. A lo largo de estos más de cien años el estadio fue ampliándose, reformándose y creciendo, en sucesivas ampliaciones, de las que algunas de las más llamativas fueron las acometidas para el Mundial de Fútbol de 1982, y más recientemente las de las obras de los años 2009 a 2011, con nuevas dependencias y un aumento del aforo de hasta 30.000 espectadores.


En este orden de cosas, y trascendiendo también a lo deportivo, una de las calles colindantes con el estadio lleva el nombre de Alameda de Manuel Preciado, técnico cántabro que, fallecido repentinamente, logró en los años que estuvo al cargo del equipo hacerse con el cariño no solo de la inmensa mayoría de la afición esportinguista, sino de la ciudad entera, de Asturias, y de buena parte del mundo del deporte español en general.


Donde ahora son los aparcamientos de El Molinón estuvo el taller de reparación de Quilo'l de los Carros, que como su apodo indica reparaba precisamete eso, carros.


Todo se denominaba La Güelga, terrenos de ribera poblados de juncos y cañaverales hasta la desembocadura, atravesando La Ería'l Piles, donde la vecindad iba a por rozu pa estrar la cuadra les vaques, hierbas plantas y vegetación empleada para mullir con algo blando el establo del ganado.



Luego se harían el Parque Isabel la Católica, la Feria de Muestras, el Muséu Etnográficu del Pueblu d'Asturies, el Pabellón Municipal de Deportes... y allí enfrente, en la ribera izquierda iba a dar sus aguas al Piles el río Muertu o río Podre.


Dos opciones tenemos pues desde aquí: ir a la playa de San Lorenzo/San Llorienzo por El Puente del Piles o seguir por la Avenida de la Costa.