Eres el Peregrino Número

jueves, 13 de agosto de 2015

CANCIENES: ANTIGUA CAPITAL DE CORVERA (ASTURIAS)


Entrada en Cancienes
Los peregrinos que, desde Oviedo/Uviéu, la capital asturiana escogen entre hacer el Camino Primitico o regresar a la costa siguiendo el Camino Norte, atraviesan el concejo de Llanera para tomar rumbo a Avilés, llegando posteriormente al valle de la parroquia de Solís, puerta del concejo de Corvera, para a continuación entrar en Cancienes.


Cancienes, la primer capital del conceyu de Corvera, integrado en la alta Edad Media en el extenso territorio de Gauzón, gobernado desde el castillo de este nombre en Castrillón (véase nuestro libro dedicado al Camino de la Costa), que pasó luego al alfoz de Avilés, aunque ya como entidad diferenciada que en 1504 sería independiente y cuyas juntas vecinales se reunirían en Cancienes, población importante en las vegas del río Alvares, núcleo urbano e industrial  en medio del valle.


Según nos acercamos destaca a la derecha, al otro lado del río, la alta chimenea de La Teyera de Miñán, sita justo al lado de El Martinete, antigua fundición de cobre que dio empleo a un nutrido grupo de trabajadores entre oficiales y operarios desde el siglo XVII, verdadero antecedente industrial y metalúrgico  que proveía de utensilios de metal, calderas, braseros, chocolateras, ollas, etc. a un mercado del que eran grandes vendedores los célebres caldereros de Miranda (Avilés), quienes lo vendían, como auténticos comerciantes trashumantes o arrieros, por las ferias y mercados de media España.


Campos de Corvera, ante las primeras casas...


En esas riberas posteriormente se instalarían, de aquí a Nubleo (nueva capital concejil ya en las ordenanzas municipales de 1779 y 1783, quizás por influencia de la poderosa familia Bango), nuevas industrias y factorías.



Hilera de viviendas obreras. El Camino es aquí la misma acera


Tras el cruce que va a Taúxu y El Pontón el paisaje urbano de aceras y farolas tiende a predominar en nuestro entorno más inmediato pero sin dejar en ningún momento de divisar las casas de campo y de labranza de las cercanías, así como viviendas residenciales unifamiliares.


Localiza nuestra vista rápidamente la antigua estación del ferrocarril campos arriba a nuestra izquierda.


Pasaremos en nuestro recorrido junto a unos cuantos bares y comercios, ideales para tomar algo o comprar cualquier cosa que necesitemos antes de llegar a Avilés, además de farmacia, centro de salud, bancos y otros servicios. Estamos en realidad en la cabeza de la parroquia del mismo nombre que el concejo, Corvera. En lo eclesiástico la iglesia de Santa María, traza moderna y funcional, sustituye al primitivo santuario medieval de El Campu la Vega, sito cerca de aquí.


Caminamos junto a una finca, ante los altos edificios...


Algunos bloques de vivivendas populares, morada de humildes familias de trabajadores de la industria de antaño, dan paso a las urbanizaciones de viviendas obreras construidas más recientemente, cuando todos estos lugares crecieron casi de la noche a la mañana al amparo de la gran empresa siderúrgica ENSIDESA.


Casas de corredor en las cercanías son el testimonio de la arquitectura popular que pervive en este núcleo netamente urbano. Allí otra chimenea habrá de llamarnos la atención...


Y es que en pleno centro urbano encontramos otro de los interesantes testimonios de la historia de la población, el edificio de la Lechera de Cancienes, fundada en 1907 para aprovechar la abundante y ponderada producción láctea de las caserías corveranas, la cual trabajó hasta los años 80 del siglo XX.


La chimenea era la salida de los humos de las máquinas de vapor con las que funcionaba la maquinaria de la antigua industria.


El Camino sigue al lado de la carretera de Avilés (AS-17).


Al igual que cuando entramos, al salir del centro de Cancienes encontramos, a la derecha de la carretera, algún bloque de viviendas populares.


Nuestro tránsito peatonal continúa por el margen izquierdo, entre la AS-17 y ahora bajo las vías del tren junto a El Cabañón.


Salimos a una torre de piedra de los muros de una antigua quinta, Villa Amada, la más importante mansión indiana de Cancienes.


Naranjos y limoneros en una finca junto a la carretera.


Estamos en el barrio de Mora, donde en los años 50 y 60 del siglo XX se construyeron estas viviendas, así como un cine.


Un hórreo desdejado y atrás unas naves industriales simbolizan el pasado y presente de estos lugares.


Vienen luego otras filas de casas populares a nuestra derecha mientras a nuestra izquierda sale el ramal a El Campu la Vega y Moriana.


El antiguo cine, inconfundible.


Casas sobre la carretera.


Vivienda con jardines, al otro lado de la carretera de Avilés.


Antaño existió aquí una importante posada caminera del viejo Camino, actual carretera que fue de Avilés al Puertu Tarna.


Así llegamos a la vistosa fachada de Casa Conde, de llamativos colores, Casa Conde.



Vamos a entrar así en Nubleo, capital de Corvera.

 
Al otro margen de esta vía de comunicación, más allá de las casas y la vegetación, se alarga la hilera de naves industriales que ocupan buena parte de la ribera, en tiempos pretéritos asiento de molinos harineros que funcionaban con la fuerza de las aguas fluviales.


Campos donde pastan apaciblemente las vacas ejemplifican la alternacia inmediata de núcleos urbanos, rurales e industriales en Corvera, tal que aquí, a la entrada de Nubleo.