Eres el Peregrino Número

jueves, 13 de agosto de 2015

NUBLEO: CAPITAL DE CORVERA (ASTURIAS)



El Camino que desde la capital asturiana regresa a la costa en dirección a Avilés atraviesa de sur a norte el concejo de Corvera y desde Cancienes, su antigua capital, entra en Nubleo, capital actual,  constituida básicamenta por unas cuantas casas extendidas a lo largo del Camino y carretera.


El Camino está formado aquí por una buena acera que nos lleva hacia el centro de la población.


Aunque no existe pérdida las flechas amarillas confirman que vamos bien encaminados.


Por aquí nos dirigimos al antiguo ayuntamiento.


Hay un pequeño parque, no lejos de la estación de ferrocarril. Hay alguna pensión, una buena alternativa por si a algún peregrino se le hace tarde en su periplo hacia Avilés.


Y este es el antiguo ayuntamiento, posiblemente construcción del siglo XVII o XVIII, cuando la poderosa estirpe de los Bango, asentada en el lugar desde el s. XIV, influyó para el cambio de capital. Ostenta en su fachada diversos blasones.


Es actualmente sede del Archivo Histórico. Hay una pensión cercana a la estación del tren, y una grandiosa panera en El Casal.


Grandiosa panera en El Casal.



El entorno del antiguo ayuntamiento es el que presenta trazas más urbanas, luego un paisaje de viviendas unifamiliares y casas de labranza predomina en el entorno.


Casa y hórreo.


Caminamos por la acera.


Hermosa casa de corredor y hórreo.


Así continuamos hasta pasar al pie del moderno Ayuntamiento de Corvera, campera arriba a nuestra izquierda, edificio funcional pero poco dado a reseñas arquitectónicas, obra de 1977.


Con un aire indudablemente rural, el valle, atravesado por el trazado ferroviario en paralelo a la carretera, aparece coronado actualmente por el altísimo viaducto de la Autovía del Cantábrico, visible más allá de la encantadora quinta de galería acristalada que encontramos a la derecha.


Sigue la acera...



Así salimos de Nubleo, que dada atrás, y el valle se estrecha, teniendo abajo el río y la vía férrea.


 Así a mano izquierda, en el Monte de Nubleo, damos vista al lavadero y fuente de La Consolación, manantial sito un poco ladera arriba, donde se ha habilitado un aparcamiento, dada la cantidad de gente que acude a beberla y llevarla en garrafas por sus propiedades curativas y culinarias.


Según los análisis este agua tiene menos hierro de lo normal, esto corrobora la creencia popular existente desde tiempo inmemorial que vanagloria sus cualidades salutíferas. La fuente se halla en el paraje del bosque de Nubleo, de exuberante naturaleza y dado a las misteriosas historias de apariciones.



Una buena oportunidad para llenar nuestras cantimploras o probar este agua de míticas leyendas y tradiciones.


El frescor del lavadero...


 Es dentro de este contexto cuando habremos de hablar de devociones marianas que seguro cristianizan creencias naturalistas muy anteriores: la Capilla de la Consolación, que encontraremos unos metros más adelante.