Eres el Peregrino Número

martes, 26 de julio de 2016

EL FRANCO: CARIDAD CON LOS POBRES Y LOS PEREGRINOS (ASTURIAS)


Los peregrinos entran en el concejo de El Franco viniendo de Coaña por la parroquia de Castello, donde una gran Cruz de Santiago, obra del artesano Jesús Trabadelo González, de A Caridá, la capital franquina, nos da la bienvenida.


Pasamos junto a unas casas.


Y seguimos haciendo ruta.


Aquí tomamos esta senda boscosa.


El Camino es muy llano,  discurriendo por praderías y bosquetes, predominando pinos, laureles, helechos y castañares.


Es un camino pleno de naturaleza.


Bellas estampas camineras.


En verano los campos de maíz son otra tónica dominante del paisaje.


Castaños y robles.


El río de Castello.


Pinares...


Campos y arbustos.


Fincas.


Casas de Castello.

.
Más cruces de Santiago irán jalonando el recorrido, una de ellas cerca del paso del pequeño río de Castello.



Bellísimo camino.


Avanzando en la campiña...

Los cordales costeros: al fondo Montarrondo.


Cabañas y casas.


Paisajes de Castello.


La N-634 nunca estará demasiado lejos, a nuestra derecha, aunque no siempre a la vista pese a ir paralelos a ella.


Otra Cruz de Santiago en el cruce con la carretera de Miudes, donde un antiguo mural nos informa de una posible ruta alternativa hacia allí para luego ir a Castropol, pero de la que prácticamente no hay en este momento señalización ni referencias, por lo que recomendamos seguir el trayecto señalizado y que viene en las guías, saliendo a la nacional.


Salida a la carretera nacional.


Casas de la carretera.


Cruce de la carretera.


Caminamos unos metros por el carril izquierdo.


Carretera adelante.


Poco después dejamos la general para desviarnos a la izquierda en Arboces.


Un poco de cuesta arriba vamos ahora.


Y llegamos a una más de esas bellas cruces camineras de la ruta.


Estamos en las antiguas escuelas de Arboces, pueblo de la parroquia de A Caridá, las cuales, con Cruz de Santiago en el patio, son ahora albergue de peregrinos.


No obstante como alojamientos alternativos no faltan hoteles rurales en las inmediaciones al igual que un camping, pues no olvidemos que también la costa occidental asturiana es muy turística, estando nosotros además muy próximos a las playas de Riboira, Castello y Cambaredo.Existió antaño en Arboces un mesón caminero, citado por los viajeros de antaño, como Guillermo Marnier, quien durmió en él en 1726.


La N-634.


Nueva salida a la N-634 y después nuevo desvío por sendero a la izquierda, extensas fincas y tierras de labor.


La Cruz del Camino.


La llanísima rasa costera, prados muy llanos.


Cruce de caminos: tomamos el de la derecha.


Las señales siempre la referencia.


Puerta de un establo.


Se trabaja en los campos.


Pasamos junto a ese chalet.


La carretera general.


Pasamos bajo ese puente.


Y nos acercamos hacia A Pasadía, bajo los pinos.


Y junto a las hortensias.


Algunas casas en A Pasadía.


Pasamos entre ellas.


Atención, aquí tomamos el sendero que va a la derecha.


Ruta por el prado, al lado de los pinares.


Avanzamos por la pradera.


Hasta las casas de la carretera.


Huerta, sendero y carretera.


Atentos al otro lado a la cruz y mojón xacobeos pues el sendero nos llevará, bajando a la sombra de los árboles, al albergue de peregrinos de A Caridá (nombre oficial aunque es usual ver escrito también La Caridad), viendo ya los primeros edificios de esta villa capital del concejo de El Franco.


Cruz de Santiago y concha xacobea en mojón caminero.


Sendero entre prados y frutales a un lado y seto silvestre al otro.


Bajamos poco a poco.


Llegamos a una pista y seguimos bajando.


Abajo, al final de la cuesta, está el albergue de peregrinos.


El acogedor albergue está justo en el surco de la pequeña vega que aquí forma el río Pormenande


Albergue de peregrinos de A Caridá.


A la entrada.


Dejamos atrás el albergue.


Y subimos desde el puente sobre el río Pormenande.


Pasamos unas casas.


Salimos a la carretera.


Nos dirigimos entonces al centro urbano de A Caridá por la Avenida de Asturias.


Hay aceras y farolas.


Edificios de traza urbana a ambos lados de la calle.


Una pequeña cuesta...


Bares y comercios.


Edificios notables.


Conchas peregrinas en el suelo.


A la sombra de los toldos.


Espectaculares balconadas.


Avanzamos por la acera.


Cruzamos la calle Jovellanos.


El Parque María Cristina, a nuestra izquierda.


A nuestra derecha, filas de casas con bajos comerciales.


A la izquierda se entra al campo de la iglesia.


Vamos en dirección a la Plaza de España, donde está el Ayuntamiento o Casa Conceyo, construido en 1991 para sustituir al antiguo.


Ayuntamiento de El Franco y terrazas. Realmente el lugar de la población aparece secularmente señalado como pueblo y  parroquia de Mohíces, pues el nombre de A Caridá (oficialmente adoptado, antes La Caridad) viene dado, según la tradición, bien por la antigua existencia de un hospital de peregrinos, bien por fincas o posesiones del citado hospital (pudo estar aquí o en otro lugar), o bien incluso por la aparición de una imagen de la Virgen, estilo renacentista, en una playa cercana (no es inverosímil pues se hallaron así varias imágenes en las épocas de las guerras de religión, cuando eran arrojadas al mar por protestantes o anglicanos y aparecían en algunas costas o en las redes de pesca).


El antiguo templo, justo al otro lado de la avenida pero a la altura de la Casa Conceyo, sirve ahora de salón parroquial pues lo que es propiamente iglesia se hizo moderna en su costado sur, teniendo en su interior un retablo barroco. No obstante se conserva bien el edificio del santuario antiguo, del siglo XVIII, con fábrica de las llamadas "iglesias de costa" tan propias de la comarca, presentando alta torre-campanario, gran pórtico y capillas laterales. En la entrada a su campo hay otra Cruz de Santiago.

Iglesia antigua con su torre del campanario e iglesia nueva.
A la iglesia de San Miguel de Mohíces (A Caridá) acudían muchos peregrinos atraídos por la fama milagrosa d esta imagen a cuya caridad se acogían, existiendo mismamente un pequeño priorato con uno o dos monjes benedictinos para administrar las rentas. No en vano todo el territorio entre el Navia y el Eo fue propiedad de la Mitra de Oviedo durante siglos, ejerciendo dominio directo monasterios como Cartavio, Miudes, Courias... la propia Iglesia fundó una puebla cabeza del territorio en Revoredo que pasó luego a Castropol. El Franco no llegaría a ser independiente hasta el paso de numerosos territorios eclesiásticos a la corona española en tiempos de Felipe II, otorgados por el propio Papa para costear precisamente las guerras de religión.


En 1583 el concejo además de independizarse de la Mitra lo hace de Castropol, capital de la entonces extensa Tierra de Ribadeo. Pero no fue gratis, en el documento de emancipación del 22 de septiembre de 1583, los 117 vecinos (familias) del concejo pagaron "dos millones doscientos veinticinco mil ochocientos siete maravedíes". Habrá entonces una especie de ayuntamiento itinerante, aunque la capitalidad más o menos oficial estará en la aldea de El Franco, que daría nombre al municipio, sita en la parroquia de Valdepares y junto al río Porcía, hasta que en 1852 se decide establecer en A Caridá la capital concejil. Por entonces ya se iban integrando los últimos cotos señoriales y algunas parroquias que se constituyeron en determinado momento como concejo aparte o que fueron parte de otros ayuntamientos. El antiguo ayuntamiento, cercano al actual, exhibe en su escudo la inscripción que rememora su emancipación... "Franco por el Rey, Libre por su Ley".


Un paseo por A Caridá nos permitirá conocer otros rincones en torno al parque, el viejo Cine Europa y diversas construcciones, unas de estilo rural y otras más de traza urbana clásica con galerías y balcones. Hay nuevos bloques de edificios pues la población ha crecido bastante en las últimas décadas.


Caminando por la acera tomamos ahora la Avenida de Galicia, pasando primeramente junto a alguno de los modernos bloques de edificios.


Luego vienen varias casas unifamiliares.


Destacaríamos también el complejo cultural As Quintas, junto al que iríamos saliendo de A Caridá por la Avenida de Galicia, el cual, respetando la arquitectura tradicional, es casa de cultura, aula etnográfica, biblioteca, escuela de música, museo de la forja, centro de proyecciones y exposiciones, auditorio, escenario, etc. Si se tiene oportunidad, sobre todo los bicigrinos, se recomienda visitar el cercano puerto de Viavélez, El Porto, y la Playa de Pormenande.


Avenida de Galicia...


Larga recta.


Pasamos entre casas y fincas.



Cruz de Santiago.


La Avenida de Galicia va saliendo pues de A Caridá y el Camino se desvía de esta a la derecha.


Llega a la casita de Villa Colmena.


El Camino baja a su izquierda.


Volvemos al bosque.



Vamos así bajando por un bosque de ribera al río de Vío o de Salgueiros, en el lugar de este nombre, pequeño arroyo que se pasa sobre unas losas de piedra, en un idílico enclave, zona de El Llamón y Os Morcegos.



Bucólico y encantador lugar.


Salimos al luminoso y soleado valle.


Ahora toca subir.


Salgueiras.


Estrecho pero bien trillado sendero.


Arbustos y matorrales.


Cruzamos la pista que va hacia las casas.


Cruz artesana,


Un poco más de subida.


Las hortensias señalan que nos acercamos a "la civilización".


Y salimos a la carretera, donde acaba la subida.


Y nos encaminamos a salir a la rotonda en el cruce que va a Pedra, ya en la parroquia de Valdepares.


Más cruces del Camino...


Os Carbayotes, bello paseo por senda asfaltada en las verdes praderías hacia Os Pradoes, por las vegas del río Piñeira o de Mernes, al norte de A Ronda, ruta a Valdepares.