Eres el Peregrino Número

martes, 26 de julio de 2016

NAVIA: EL PASO DEL GRAN RÍO (ASTURIAS)

Navia y el río Navia.
Bajando a Navia desde La Colorada.

El Camino Norte de Santiago recorre la costa asturiana y atraviesa el concejo de Navia rumbo a su capital. Así, viniendo de La Colorada y yendo cuesta abajo por la carretera local vemos ya la villa de Navia con la ría al fondo, más allá de los negros tejados pizarrosos del barrio de La Olga, nuevos arrabales de la villa naviega en su crecimiento hacia el norte.


Nosotros entramos en San Roque, pequeños bloques de casas que anuncian nuestra llegada al casco urbano de la villa.




A mano izquierda pasaremos el depósito de agua.


El Camino viene (a la izquierda de la foto) a la capilla que da nombre al barrio, San Roque, uno de los santos relacionados con los peregrinos y los pobres, advocación presente en casi todas las villas camineras. Esta sabemos se fundó en el siglo XVI por Alfonso López de Navia y Bolaño, siendo muy transformada a lo largo del tiempo, e incluso ligeramente cambiada de su ubicación original.


Conserva en su interior un retablo barroco de 1619.


 San Roque y el perro...


Tras dejar la capilla cruzamos el puente sobre el ferrocarril, viendo asomar sobre los edificios del centro urbano la picuda torre-campanario de la iglesia, inaugurada en 1895 para sustituir a la antigua, la cual fue edificada en el siglo XIV como sucesor de otra aún anterior, desparecida, santuario del también extinguido Hospital de Peregrinos del Santísimo y de María Magdalena.


Su advocación en honor de Nuestra Señora de la Barca delata su relación con el antiguo paso de la ría en lancha.


La vía vista desde el puente. Al fondo  vemos la loma de A Xungueira, con la aldea de Foxos, ya al otro lado de la ría, en el vecino concejo de Coaña.


Estamos en la calle Ramón de Campoamor, poeta del realismo español, nacido en Navia en 1817, a quien le fue dedicada esta vía en 1891, tal y como nos advierte un monolito con una placa, señalándonos igualmente que fue este el camino real que constituía el único acceso a la población por tierra en tiempos pasados, comunicando San Roque con La Puerta la Villa.



La calle es llana y recta y nos adentra en el casco urbano naviego.


Seguimos por la acera.


Las conchas peregrinas nos orientan.


Esta fue antaño la calle principal de la vieja Navia, una villa fundada a finales del siglo XIII dentro de la política repobladora imperante en aquel tiempo. Se tienen noticias de ella desde 1284 aunque se sospecha que, al igual que otras pueblas asturianas debió tener documento fundacional de Carta Puebla en el año 1270 con Alfonso X El Sabio.


Líneas de edificios, algunos con solera, asoman sus ventanas, balcones y galerías a la calle. Antes de la fundación de la puebla de Navia se sabe hubo aquí un puerto con una población preexistente, ya visitada en el año 1200 por el monarca Alfonso IX, tal vez en ruta a Santiago, como muchos peregrinos de aquel entonces, que contaban con hospitales de acogida dedicados a Santiago y San Antonio.


Es hoy en día esta calle relativamente tranquila y un placer caminarla rumbo al centro urbano.


A medida que avanzamos encontramos las primeras tiendas, comercios y hostelería.


Farmacia, bares y sidrerías. Al otro lado de esta fila de edificios está la iglesia parroquial, cuyo campanario veíamos hace un momento.



Aquí llegamos a La Puerta la Villa, puerta que hubo de las desaparecidas murallas.


 La Puerta la Villa.


 Por aquí tomamos la calle Doctor Calzada, camino de la orilla de la ría.


 A Nuestra izquierda está la Placina de los Concejos, donde antiguamente se celebraban las asambleas vecinales. Véase la concha peregrina en la columna de la derecha.


Placa que recuerda estas reuniones concejiles en lo que fue La Puerta la Villa.


A nuestra izquierda al fondo tenemos el Ayuntamiento de Navia, levantado en el siglo XIX en la Plaza de las Armas, y lo que sería la parte más antigua de la población, aunque poco queda de su fundación original, pues incluso la cerca o muralla, esta erigida en el siglo XVI, fue demolida dentro de las profundas reformas urbanísitcas decimonónicas, conservándose de ella únicamente pequeñas porciones. Del ya mencionado hospital de peregrinos conocemos que en el siglo XVIII estaba bajo la advocación de Santiago y era su patrono el Marqués de Santa Cruz.


De esa época se conservan documentos de los Libros Sacramentales de Difuntos que hablan de peregrinos y otros viajeros fallecidos en Navia, como el "bohemio de nación" Matías Sporce en 1755, el alemán Jacobo Keller en 1757, el sardo Jorge Piston en 1762, o el vecino de la parroquia de San Vicente de Arana en el obispado de Calahorra Matías Saez en 1764 (enterrado en la capilla del propio hospital). Especialmente significativo es el caso del matrimonio  formado por Daniel y Rosalía, naturales del reino de Bohemia, quienes murieron los días 19 y 22 de febrero de 1765. Su hijo Juan, que les acompañaba, se sabe guardó sus papeles y continuó ruta.


 Bajada por la calle del Doctor Calzada desde La Puerta la Villa y Placina de los Concejos.


Esta pequeña bajada por la peatonal calle Doctor Calzada nos recuerda, también en sendas placas, a este naviego que fue pionero fundador de la ciudad que lleva su nombre en la República Argentina.


Concha y flecha camineras...


Avanzando calle abajo...


Numerosos comercios.


Hostelería.


Balcones, toldos y galerías.


 Así Pasamos a la Avenida Ramón Valdés, con su delicioso paseo arbolado, trayecto todo este por el centro de Navia con numerosos comercios y hostelería. Es la parte del ensanche, los terrenos que fueron ganándose a la ría en el siglo XIX.


 Un hermosísimo paseo.


Edificios de corte modernista que alternan con otros más recientes.


Ahora justo a continuación el cruce de la Avenida Regueral, antigua carretera de Galicia, nos lleva ya a la orilla de la Ría de Navia.


Salimos pues al paseo de la ría.


Ría de Navia, ancha y espléndida, con el concejo de Coaña en la ribera de enfrente, pueblos de L'Espín y Barqueiros, este segundo revelando en su nombre que era el hogar de los barqueros y embarcadero donde llegaba las barcas, propiedad del Marqués de Santa Cruz de Castropol, que antaño pasaban la ría antes de la construcción del puente de la carretera, ría cruzada por aquellos cronistas-viajeros que fueron Antonio de Lalaing en 1502, Antoine Jouvin, Guillermo Manier, el peregrino Jean Pierre Racq, Luigi Salandra, o George Borrow.


Ría de Navia, escenario de deportes náuticos y pruebas deportivas como su famoso Descenso a Nado


L'Espín y Barqueiros. Al fondo El Pico Xarrio o Carbayosa. Por allí subiremos enseguida.


El río Navia es verdaderamente "El Río de los Tres Caminos" pues nace en el Alto do Cebreiro a 1.240 metros de altura, en concreto en las cercanías de la aldea de Busnullán, concello de  Pedrafita do Cebreiro y provincia de Lugo (Galicia) un lugar de grandísima importancia en el mal llamado Camino Francés (todos los caminos por los que venían francos eran llamados así, no solo ese), luego el mismo río es cruzado en El Salto de Salime (Asturias) por el Camino Primitivo y desemboca en el mar formando ría en esta villa asturiana de su nombre, Navia, por donde lo cruza el Camino Norte o de la Costa


 Primeramente pasaremos bajo el puente del ferrocarril, inaugurado en 1945.


Y luego el puente de la carretera. El primer puente sobre la ría se construyó en 1868. Fue destruido el 31 de julio de 1936 en un infructuoso intento de detener el avance de los nacionales desde Galicia a Asturias, pues pasaron justo al día siguiente para entablar combate con los milicianos republicanos en Villapedre.


Subimos por estas escaleras.


Y ya estamos en el puente. El topónimo fluvial parece estar relacionado con la raíz indoeuropea navia que está relacionada con los ríos navegables y emparentada con las palabras nave, navegar, navegación, etc. y con una diosa de las aguas, la diosa Nabia.


Al fondo tenemos L'Espín y su embarcadero.


A la derecha  la desembocadura de la Ría de Navia y aquí su puerto. La villa de Navia fue otra de las numerosas polas o poblaciones con Carta Puebla otorgadas por la actividad repobladora de los reyes castellanos, en este caso Alfonso X El Sabio en 1870, en una ría donde ya había asentamientos humanos precedentes, algunos muy antiguos.


El puente favoreció el crecimiento de Navia como el puerto su fundación. En 1416 se sabe que tenía el alfolí o derecho al comercio y distribución de la sal y era un importante centro comercial y pesquero, destacando sus balleneros, si bien en la costa los derechos de los señores de la Casa de Anleo estipulaban por ejemplo que no se podían encender fogatas a manera de señal por lo quelos balleneros habían de arrendar su usufruto a este linaje, incluyendo el horno para fundir la grasa de las ballenas. Al fondo están los Astilleros Armon.


Al fondo a la derecha está La Playa de Navia.


Y ya pasamos al concejo de Coaña.